El departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española ha organizado las XXI Jornadas del Área Religiosa de Pastoral Penitenciaria que tendrán lugar en Madrid, del 17 al 19 de noviembre, bajo el lema, «El arte de la escucha en prisión». El encuentro arrancará el viernes 17 de noviembre. Tras la acogida, presentación y la oración inicial, se desarrollará la ponencia «La escucha en prisión desde el Evangelio», de D. Francisco Javier Sánchez, capellán de Navalcarnero. El arte de la escucha: la empatía Bajo el título «La escucha en prisión desde la empatía: Herramientas», comenzará la segunda jornada del encuentro. Tras un descanso, a media mañana, Ignacio Blasco Guillén, capellán de prisiones y psicólogo dará las claves para una escucha efectiva. Para concluir, el sábado 18 de noviembre, se dialogará sobre «Escuchar a los hijos de las personas presas». El último día se inaugurará el acto con una Eucaristía, laudes y desayuno. Además, se desarrollará una mesa sobre la realidad actual de la pastoral penitenciaria en España. En ella, se expondrán dudas, preguntas, problemas y situaciones nuevas a las que se enfrentan los capellanes y delegados de prisiones.
La JMJ culmina en la cárcel
Abrazo: “Acción de rodear con los brazos” Eso fue lo que el viernes 20 de octubre recibimos todos los que nos encontramos con nuestro Obispo D. Antonio Prieto en el Centro Penitenciario II de Madrid. Fue un encuentro de jóvenes de Alcalá y Guadalajara con algunos de los jóvenes de los módulos II y XI , “ mis chicos, mis nietos”, como yo digo. Nos reunimos: los participantes del JMJ de Agosto 2023, entre ellos el sr. Obispo, su secretario, D. Josué, el párroco de Santo Tomás de Villanueva, D. David, el grupo de jóvenes que asistieron al encuentro en Portugal, el educador social de los internos, D. Enrique y los tres “mosqueteros” Claudia, María y David… y yo, voluntaria de la Pastoral Penitenciaria. ¡Que reunión tan distendida! Los internos felices y cómodos, recibiendo tantos “abrazos“, muestras de cariño y amistad de los de afuera. D. Antonio uno más entre ellos jugando y participando en la dinámica de juegos que nos habían preparado. Fueron dos horas de unión, de compañerismo y alegría, recordando en un vídeo los momentos que se vivieron en Portugal tan intensos, tan esperanzadores, con esa juventud venida de todo el mundo, que quiere vivir en paz, en armonía y amistad con los de su generación y el resto. Gracias al Sr. Obispo, que con su sencillez, cercanía, cariño y disponibilidad hizo presente el “olor a oveja de su rebaño”. A David Calahorra, que tiene un don especial para reunir a personas (en este caso jóvenes) que transmiten el amor a Dios y al prójimo de una manera contagiosa. Gracias a Claudia, María y David que están siempre y nunca se olvidan de traer chucherías. Gracias, ”la abuela”Carmen Palomo. Voluntaria de Pastoral Penitenciaria