EcclesiaCOPE: ¿Has oído hablar de las pulseras telemáticas que tienen algunos presos para cumplir sus penas de cárcel en casa? Se trata de una pulsera que deben llevar puesta todo el día, incluso para ducharse, y que permite tenerlos localizados en todo momento de forma remota. Durante el confinamiento este tipo de pulseras se duplicaron: pasaron de 2.500 a más de 5.000, y esta no ha sido la única medida alternativa para evitar que los internos cumpliesen sus penas dentro de los centros penitenciarios. A muchos se les dio el tercer grado, a otros se les suspendió la condena, se les mandó hacer Trabajos en Beneficio de la Comunidad…. y aquí llega el dato sorprendente: el número de delitos no aumentó y tampoco lo hizo el número de internos en las cárceles españolas. De hecho, Desde que empezó la pandemia, hay 5.000 presos menos. «Estas otras formas de cumplir las condenas tienen otros beneficios sociales y personales», ha dicho en ‘Mediodía COPE el responsable de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Fernando García Cadiñanos. «Gracias a esto, hay muchas personas que no quedan traumatizadas por el resto de sus vidas por el paso por las prisiones, que es una marca que siempre les va a quedar». «Durante el tiempo de pandemia se implementaron estas políticas y no pasó absolutamente nada», ha asegurado el obispo de Mondoñedo-Ferrol. «Vivimos en una sociedad demasiado punitiva y tenemos que ser capaces de generar otro tipo de cultura que fuese hacia una justicia más restaurativa que pueda resarcir la pena de una manera más humana y humanizadora». El responsable de la Pastoral Penitenciaria de la CEE ha asegurado que la Iglesia está haciendo un trabajo muy importante en las prisiones a través de sus capellanes y voluntarios y que los presos ven a estas personas «como bocanadas de aire fresco que llegan del exterior» y por ello se les está muy agradecidos. Por último, monseñor Fernando García Cadiñanos ha señalado que las comunidades cristianas «tenemos que acoger a estas personas cuando salen en libertad» porque es muy difícil su reinserción en la sociedad. De todo ello se habló en el X Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria celebrado en Madrid de 21 al 23 de octubre de 2022
Más de 100 reclusos culminan el Camino de Santiago
Salieron de quince prisiones españolas pero todos se han dado cita en Santiago. En total, 110 reclusos, distribuidos en 13 grupos, han recorrido distintas rutas jacobeas en una iniciativa puesta en marcha por el Departamento de Pastoral Penitenciaria. Una peregrinación en la que han participado juntos a los presos, otro centenar de funcionarios, capellanes y voluntarios de prisiones. Hasta el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González, hizo el último tramo como un peregrino más. «Nos hemos sentido capaces de volver a nuestras vidas con confianza» El Monte del Gozo era el punto de encuentro el sábado 1 de octubre. Desde allí, se desplazaron a San Martín Pinario donde compartieron comida con el obispo responsable y el director del departamento, Mons. Fernando García Cadiñanos y Florencio Roselló. Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue escuchar los testimonios de 11 de los presos peregrinos, que han sido los auténticos protagonistas de la Jornada. «Nos hemos sentido capaces de volver a nuestras vidas con confianza» fueron algunos de los sentimientos que se compartieron con los testimonios. También fueron expresando, con agradecimiento, la felicidad que puede dar simplemente caminar con tu mochila; y la oportunidad y confianza que ha supuesto poder participar en esta iniciativa que algunos calificaron como «un trofeo que nunca olvidaré». No faltaron la petición de aplausos para todos los que les han acompañado en este camino y les acompañan también en su día a día en el camino dentro de la cárcel. Después de esta «parada» festiva, el Camino culminaba en la Misa del Peregrino, presidida por el arzobispo de Santiago, Mons. Julián Barrio, a las 17:00h. Finalizada la jornada, tocaba ir volviendo cada uno de sus lugares de origen, aunque, según reconocieron, con las mochilas más vacías después de haber dejado el camino muchas de sus cargas. También lo puedes leer en: La Voz de Galicia Aciprensa
Monseñor José Cobo: El buen ladrón, maestro de espiritualidad en la pospandemia
Jornadas online de capellanes y delegados de Pastoral Penitenciaria: La Iglesia, al pie de la Cruz en tiempo de pandemia ¿Qué efectos ha tenido la pandemia en las cárceles? Este es uno de los interrogantes a los que han respondido los capellanes y delegados de Pastoral penitenciaria en las jornadas que han tenido lugar, en formato online, las mañanas del 9 y 10 de marzo de 2022. Las Jornadas fueron presentadas por Monseñor Fernando García Cardiñanos, Obispo de Mondoñedo Ferrol, actual responsable de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. “La Iglesia, al pie de la cruz, en tiempo de pandemia” “La Iglesia, al pie de la cruz, en tiempo de pandemia” es el tema que encabeza el programa de estas jornadas, que convoca el Departamento de Pastoral Penitenciaria. Esta ponencia, prevista para abrir las Jornadas, finalmente tuvo lugar el jueves 10 por cambios en el programa y estuvo a cargo del anterior obispo responsable de esta pastoral y actualmente al frente de Migraciones en la Conferencia Episcopal Española Mons. José Cobo. En una ponencia calificada por los delegados de la Pastoral Penitenciara como emocionante, José Cobo propuso la figura del Buen Ladrón, a quien ha descubierto como maestro de espiritualidad en la pandemia: «El buen ladrón, del que vosotros conocéis muchos nombres, se convierte en maestro de espiritualidad: Compartirás conmigo la Gloria después de haber compartido el sufrimiento. Así, Cristo, que no se baja de la Cruz (algo que debemos pensar y hacer vida) no se sitúa en el poder sino en la entrega. Esa debe ser nuestra mirada. Esa ha sido una de las formas que Monseñor Cobo ha propuesto como aprendizaje de esta pandemia. En la segunda ponencia, el director General de Ejecución Penal y Reinserción Social de Instituciones Penitenciarias, Miguel Ángel Vicente Cuenca, explicó los “Cambios que está generando la pandemia en prisión”. También el miércoles 10 tuvo lugar la intervención de la subdirectora general de Tratamiento y gestión penitenciaria, Lourdes Gil Paisán. Presentó los “Programas específicos para delitos específicos, que se están desarrollando en prisión”. La última sesión de trabajo se ha reservó para las reuniones por grupos en las que se dio respuesta a los interrogantes: ¿Cómo estamos viviendo la pandemia?; ¿Cómo está afectando al voluntariado?; ¿Cómo está afectando a personas privadas de libertad y a sus familias?; Si se prolonga en el tiempo, ¿generará cambios en prisión?; ¿Cambios en Pastoral Penitenciaria?; y ¿Cambios detectados en prisión por la pandemia?