Fue una jornada de convivencia y oración, en la que se anunció que Guadix acogerá, en mayo, un Encuentro de Pastoral Gitana a nivel de toda Andalucía Oriental Diócesis de Guadix: El secretariado de Pastoral Gitana de nuestra diócesis celebró, el pasado domingo 12 de febrero, en la parroquia de Ntra. Sra. de la Anunciación de Fonelas, el Primer Encuentro del Pueblo Gitano. La Convivencia comenzó a las 18:00h, en los salones del Ayuntamiento de Fonelas, con la acogida de las familias que asistieron y que iban acompañadas por sus hijos y parientes. En total, estuvieron reunidas unas 50 personas. El encuentro se inició con una presentación de lo que quiere la Pastoral Gitana y los proyectos que se plantean para el futuro. Tras la presentación de los asistentes, por medio de unos cortometrajes, pudieron acercarse a la vida y ejemplo del Beato Ceferino Giménez Maya, conocido como «El tío Pelé», el primer gitano que ha subido a los altares y es considerado como el Patrón del pueblo gitano, junto a la Beata Emilia Fernández Rodríguez,»La Canastera», beatificada en Almería el pasado 25 de marzo del 2017. Después de conocer la vida de los patrones, los asistentes pudieron disfrutar de una suculenta merienda en la que pudieron degustarse unos ricos buñuelos y un buen chocolate, que hicieron con cariño los voluntarios del secretariado. No faltó en ese momento la música en directo, pues algunos asistentes, con su voz, su arte y la música, alegraron la convivencia. Terminada la merienda, se organizó una procesión por las calles de Fonelas, en la que el retrato del Beato Ceferino se paseó, junto a sus gitanos, que, con la bandera, guitarras, vivas y palmas, pudieron expresar que el «Señor Jesús también habla caló». Llegados a la Iglesia parroquial, pudieron presentarse ante el Señor y poner en manos del «Tío Pelé» la vida y proyectos de las familias gitanas de la diócesis. Con el canto del Padrenuestro y la oración de acción de gracias que brotó espontáneamente, se vivió un momento lleno de amor al Señor. Pero, sin duda alguna, el momento más hermoso que se vivió en la oración, fue el del saludo a la Virgen, que en Fonelas, es venerada como Patrona bajo la advocación de los Dolores. Muchos gitanos le cantaron espontáneamente a la Majarí Calí, (la Mujer gitana, Madre de los gitanos), y con vivas y vítores, según la costumbre calé, la llamaron Madre y Patrona del secretariado y del pueblo gitano diocesano. Fue, sin duda alguna, una convivencia en la que se pudieron vivir la fraternidad y la fe expresadas por medio del canto y la oración agradecida a Dios, que brotó del corazón de este pueblo que también es Iglesia. Miramos al futuro y con ilusión, preparando el que será el próximo Encuentro de Pastoral Gitana a nivel de toda Andalucía Oriental y que se celebrará en Guadix el próximo mes de mayo. Secretariado de Pastoral Gitana de la Diócesis de Guadix.
Pastoral gitana de la diócesis de Orihuela-Alicante visita los campamentos gitanos de Roma
El grupo de la Pastoral gitana del barrio de Los Palmerales- Elche con el objetivo de reconstruir el Secretariado de Pastoral gitana diocesana de la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue invitado por la Alessandra Silvi, presente en el Encuentro Nacional de Pastoral gitana, que se realizó en Barbastro (Huesca) en mayo 2022. Alessandra Silvi pertenece al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral comprometida en el campo de la “Pastorali delle popolazioni itineranti, dei circensi e dell´aviazione civile. Fondazione Populorum Progressio per l´America Latina. Comissione Vaticana per il Covid-19 / Ascolto alle Chiese” . A partir del programa que nos proporcionó Alessandra, nuestro grupo de Los Palmerales-Elche nos desplazamos a Roma para conocer la realidad de la comunidad gitana en los alrededores de Roma y tener encuentros con los acompañantes de esta comunidad. El domingo 2 de octubre por la mañana quedamos con Sr. Sandro Luciani, animador y acompañante en los campamentos[1]. Nos dimos cita en la entrada en las catacumbas de Sta. Domitila, pues él es uno de los guías de dichas catacumbas y, por tal motivo, nos acompañó a ver estas catacumbas. Por la tarde quedamos con Sr. Carlo Stasolla, Presidente Associazione 21 Luglio, su mujer y una joven bosnia de los campamentos. Nos dimos cita en la sede e instalaciones de la Asociación 21 Luglio donde ellos están de animadores. En este encuentro nos centramos en la realidad de los campamentos. Carlo y su mujer bosnia nos relataron la realidad de los campamentos en los alrededores de Roma y lo que llevan en la Asociación. Hay una gran población de migrantes provenientes de la antigua Yugoslavia, sobre todo de Bosnia, que emigraron a Italia, a partir de la guerra de los Balcanes en 1980. Algunos antropólogos de buena fe propusieron acogerlos en estos campamentos como lugares de defensa. A lo largo del encuentro llegamos a la conclusión de que esta forma de agrupar a las personas no es lo ideal. De ahí que los campamentos han sido un error y un horror [2] Estos campamentos no ayudan a una integración en la sociedad.. Algunas familias han salido de los campamentos para vivir en los barrios populares acompañados por esta asociación. El lunes 3 de octubre por la tarde, con Sandro Luciani, tuvimos la oportunidad de estar dentro de un campamento hablando con un buen número de personas sobre sus vidas en los campamentos. Por la mañana estuvimos en casa de Alessandra con Monseñor PierPaolo [3] Hablamos de los campamentos de una manera más nacional, no solamente de los de Roma. Italia es el país de los campamentos, que son desiguales a lo largo del país. Las religiones más numerosas en estos campamentos son la musulmana y la ortodoxa. Esto hace que haya dificultades para la convivencia dentro de los campamentos. Se habló también de las dificultades para la documentación de las personas. La Fundación Migraciones y la comunidad de San Egidio acompañan en estas dificultades en la documentación. Acompañan también a la hora de la salida de los campamentos a los barrios populares en la medida que se tengan los papeles en regla y puedan trabajar. En este sentido nos llamó la atención la obtención de documentación a la que algunos pueden acogerse para poder trabajar y es reconocerse “apátrida” Finalmente nuestra estancia terminó en un encuentro con una familia que salió de los campamentos y ahora está inserta en la sociedad. Fue Sandro quien nos invitó a estar con esta familia. Nosotros, por nuestra parte, en el marco de una cena, elaboramos una paella y una gran tortilla de patatas. Al saber que éramos españoles querían saborear la paella y la tortilla. A modo de conclusión podemos decir que los encuentros y visitas han sido muy instructivos y agradables. Agradecemos a Alessandra, Sandro, Carlo y familia y M. PierPaolo por el compartir tan rico, así como con las personas en el campamento y a Lola, Jelena y familia. Deseamos que los campamentos sean espacios temporales como medios para la integración y no separación. Pastoral gitana de la Diócesis de Orihuela-Alicante [1] Sandro Luciani es Presidente de la Comunidad de San. Egidio en Roma, cuyos objetivos son la oración, la escucha y vivencia de la Palabra y el trabajo por la Paz, siendo mediadores en los conflictos a nivel mundial. [2] Una familia en el campamento fue duramente violentada por una policía hiriendo y apaleando a sus miembros, concretamente a unos de de sus hijos, causándole fuerte golpes en su cuerpo. La familia denunció el tema y todavía esta situación sigue en manos de la justicia. [3] M. PierPaolo Felicolo es el nuevo director de la “Fundación Migrantes” de la Conferencia Episcopal Italiana.
Memoria de Ceferino Giménez Malla, «El Pelé»
Recordamos su memoria el 2 de agosto, día que fue fusilado en la ciudad de Barbastro del año 1936. Ceferino fue un gitano de ley, de familia humilde, era tratante de animales, típica dedicación de los gitanos. De pequeño llevó una vida errante, recorriendo caminos montañosos de la región de Huesca y Cataluña. Se unió según el estilo gitano, con Teresa Giménez, una gitana de Lérida. Y en 1912 selló su relación celebrando el matrimonio según el rito católico. Frecuentaba la iglesia hasta convertirse en un cristiano modelo. No tuvo hijos y adoptó a una sobrina de su esposa llamada Pepita. Ceferino tenía fama de buen gitano, honesto en los tratos y de religiosidad ejemplar, era de misa diaria y rezo cotidiano del santo rosario. Pertenecía a la orden franciscana terciaria, y la adoración nocturna. Por su reconocida prudencia lo solicitaban gitanos y no gitanos para resolver conflictos. Amigo de los niños del barrio, los reunía para darles catequesis. Solía decirles que ellos eran huesecillos de Dios. Les hablaba del amor a los animales y la naturaleza del campo. Al inicio de la guerra civil española, fue detenido por salir en defensa de un sacerdote que arrastraban por la calle para llevarlo a la cárcel. En la prisión le ofrecieron la libertad a cambio de dejar de rezar el rosario que siempre llevaba con él. Y él aceptó afrontar el martirio hasta la muerte antes de dejar de rezar. En la madrugada del 2 de agosto de 1936 lo fusilaron. Murió con el rosario en la mano, mientras gritaba su fe “Viva Cristo Rey”. Juan Pablo II lo beatificó el 4 de mayo de 1997 junto al obispo D. Florentino Asensio Barroso, obispo de Barbastro, a quien fusilaron también una semana antes de Ceferino en el mismo cementerio de Barbastro. «El Pelé» en palabras de Juan Pablo II (De L´Osservatore Romano, ed. esp., 9-V-97) «A vosotros os llamo amigos» (Jn 15,15). También en Barbastro el gitano Ceferino Giménez Malla, conocido como «el Pelé», murió por la fe en la que había vivido. Su vida muestra cómo Cristo está presente en los diversos pueblos y razas y que todos están llamados a la santidad, la cual se alcanza guardando sus mandamientos y permaneciendo en su amor (cf. Jn 15,11). El Pelé fue generoso y acogedor con los pobres, aun siendo él mismo pobre; honesto en su actividad; fiel a su pueblo y a su raza calé; dotado de una inteligencia natural extraordinaria y del don de consejo. Fue, sobre todo, un hombre de profundas creencias religiosas. San Juan Pablo II La frecuente participación en la santa misa, la devoción a la Virgen María con el rezo del rosario, la pertenencia a diversas asociaciones católicas le ayudaron a amar a Dios y al prójimo con entereza. Así, aun a riesgo de la propia vida, no dudó en defender a un sacerdote que iba a ser arrestado, por lo que le llevaron a la cárcel, donde no abandonó nunca la oración, siendo después fusilado mientras estrechaba el rosario en sus manos. El beato Ceferino Giménez Malla supo sembrar concordia y solidaridad entre los suyos, mediando también en los conflictos que a veces empañan las relaciones entre payos y gitanos, demostrando que la caridad de Cristo no conoce límites de razas ni culturas. San Juan Pablo II Hoy «el Pelé» intercede por todos ante el Padre común, y la Iglesia lo propone como modelo a seguir y muestra significativa de la universal vocación a la santidad, especialmente para los gitanos, que tienen con él estrechos vínculos culturales y étnicos. (De la homilía de la misa de beatificación). ******************** El beato Ceferino Giménez Malla alcanzó la palma del martirio con la misma sencillez que había vivido. Su vida cristiana nos recuerda a todos que el mensaje de salvación no conoce fronteras de raza o cultura, porque Jesucristo es el redentor de los hombres de toda tribu, estirpe, pueblo y nación (cf. Ap 5,9). «El Pelé» fue un hombre profundamente piadoso: particularmente devoto de la Eucaristía y de la Virgen María, participaba asiduamente en la santa misa y rezaba el rosario con fervor, oraba con frecuencia y pertenecía a diversas asociaciones religiosas. Su vida fue coherente con su fe, practicando la caridad con todos, siendo honrado en sus actividades, poniendo paz en las contiendas y aconsejando sabiamente sobre las situaciones que se presentaban. Por esto gozó de la estima de quienes lo conocieron. Queridos hijos del pueblo gitano, el beato Ceferino es para vosotros una luz en vuestro sendero, un poderoso intercesor, un guía para vuestros pasos. «El Pelé», en su camino hacia la santidad, tiene que ser para vosotros un ejemplo y un estímulo para la plena inserción de vuestra particular cultura en el ámbito social en que os encontráis. Al mismo tiempo, es necesario que se superen antiguos prejuicios que os llevan a padecer formas de discriminación y rechazo que a veces conducen a una no deseada marginación del pueblo gitano. (Del discurso a los peregrinos llegados a Roma para la beatificación). ******************** Doy la bienvenida a los peregrinos gitanos que han venido para la beatificación de Ceferino Giménez Malla, mártir. Gracias por vuestra presencia y por vuestro canto. En verdad, la oración del santo rosario era la mejor manera de honrar a «el Pelé», que afrontó el extremo sacrificio con el rosario en la mano. Saludo ahora cordialmente a las personas de lengua española que se han unido a esta entrañable práctica de piedad mariana [el rezo del santo rosario], al comienzo del mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María. Saludo en particular al numeroso grupo de gitanos que han venido a Roma para participar mañana en la beatificación del venerable Ceferino Giménez, «el Pelé». Este ilustre hijo de vuestra raza fue mártir de la fe y murió con el rosario en la mano. Vosotros, que habéis sabido mantener vuestra identidad étnica y cultural más allá de las fronteras, haciendo con frecuencia del camino vuestra patria, seguid su ejemplo de piedad cristiana y
Aniversario de la beatificación de la primera beata gitana
Madre, esposa, joven pobre y analfabeta de 19 años. En la cárcel dio a luz y allí murió sin asistencia médica. Allí descubrió la fe católica y allí se convirtió en mártir por no delatar a su catequista. El 25 de marzo se cumple el quinto aniversario de la beatificación de Emilia Fernández, «La canastera». Los gitanos de todo el mundo y especialmente la Pastoral con los Gitanos recuerdan a su beata. Emilia Fernández Rodríguez era una joven gitana procedente de las cuevas de Tíjola (Almería), recién casada y embarazada, cuando estando en plena guerra civil española los militares fueron a por su marido para formar parte de filas. Ella se ingenió aplicarle un ungüento en los ojos para dejarlo ciego por un tiempo y así poder librar su reclutamiento. Pero se descubrió el engaño y quedaron arrestados los dos. Ella ingresó en la prisión “Gachas colorás” de Almería en 1938, tenía 19 años. Condenada a seis años de cárcel; su marido Juan, condenado a cinco años. Emilia estaba embarazada, se encontraba por primera vez presa entre no gitanos. Y en ese ambiente es cuando descubrió la amistad y la belleza de la fe. Y que las otras presas, castellanas, (no gitanas) eran buenas personas, que se respetaban y trataban bien entre sí y también a ella, que era gitana. Una de las presas, María de los Ángeles Roda, (una de las principales testigos de la que tenemos su testimonio presencial) recuerda su llegada: Estaba cayendo la tarde cuando llegó un camión con guardias y varios presos y entre ellos se encontraba Emilia. Venía embarazada y dos señoras, llamadas Lola del Olmo y Antolina Miró, se acercaron a ella para ayudarla. Emilia llegó a la prisión desolada. Y no era para menos: recién casada, detenida como una delincuente, separada de su marido, embarazada, en la cárcel, sin nadie conocido y rodeada de castellanas. No había gitanas como ella. Así que se aproximó a un jergón que había en un ángulo y se puso a llorar. Dolores del Olmo, que tenía una edad parecida a la de Emilia se le acercó y le intentó consolar. Será el inicio de una amistad, y con el paso de los meses de un auténtico cambio y conversión. El rosario se fue convirtiendo en un camino de auténtica transformación de Emilia. Conforme Emilia se fue haciendo amiga de Dolores y de las demás y rezaba todas las tardes con ellas; volvió a ser la joven alegre, pero ahora su alegría era distinta. Pilar Salmerón, la funcionaria de la prisión, se dio cuenta de que la gitana Emilia había aprendido a rezar y rezaba a diario el rosario. ¿Quién le habría enseñado? Dolores del Olmo en su declaración dice que ella enseñó a rezar a Emilia a petición suya, y “que estos hechos llegaron a oídos de la Jefe de la prisión y que al tener conocimiento de este hecho llamó a la repetida Emilia y le propuso que si le decía quien le había enseñado a rezar y la delataba ante un tribunal la pondría en libertad y sería debidamente atendida dado su estado avanzado de embarazo». Continúa Dolores del Olmo: “esta muchacha a pesar de las falsas promesas de Pilar Salmerón y que ella creía ciertas, se negó en absoluto a delatar a la que le había enseñado a rezar; sin tomar en cuenta su estado la recluyó en una celda dejándole en el mayor abandono muriendo a consecuencia de esto a los ochos días. Dio a luz en un jergón de esparto. No tuvo ningún tipo de asistencia médica. Nació Ángeles, siendo bautizada por sus compañeras de prisión. Ella volvió al Hospital y como seguía sin querer delatar a su catequista, volvió a ser puesta en la celda de castigo. Por su debilidad fue conducida de nuevo al hospital donde falleció abandonada y sola. Emilia aprendió la caridad cristiana. Había comenzado a entender lo que ya había rezado en numerosas veces en los misterios dolorosos del Rosario. Dios nos quiere. Nos ha creado por amor. Nos perdona. El sufrimiento tiene sentido. También lo puedes leer en COPE religión Esta reseña está tomada del libro «Emilia «La canastera», Mártir del Rosario» de Martín Ibarra Benlloch También te puede interesar: La Memoria de Emilia Fernández se celebra el 20 de Noviembre
Emilia «la canastera», gitana mártir.
EL 25 DE MARZO DE 2017 FUE BEATIFICADA EN LA DIOCESIS DE ALMERÍA junto con el resto de los 114 mártires de la persecución religiosa en esa diócesis. El 6 de noviembre La Iglesia en España conmemora en una sola celebración a todos los Santos y Beatos Mártires que murieron durante la persecución religiosa entre los años 1931 y 1939. Entre ellos A Emilia Fernández. Emilia, la “Canastera”, vivió pobre y pobre murió. Pero, en momentos tan críticos de su vida como es la privación de libertad en circunstancias de salud precaria, encontró consuelo espiritual y fortaleza en la recitación piadosa del santo rosario que, como escribía el beato Juan Pablo II, “es contemplación del misterio de Cristo con los ojos de la Virgen Madre” y, como bien decía el Papa Pablo VI “es la oración por excelencia de los pobres”. Es el relato y la vivencia de Manuel Pozo Oller, de la Diócesis de Almería. A muchos como él nos sigue interpelando la vida y la muerte de esta mujer. El pueblo gitano la recuerda con cariño. Eleuterio Fernández Guzmán: Nace Emilia un 13 de abril de 1914 en Tíjola, pueblo situado en la española provincia de Almería y, en concreto, en la calle Bodeguicas, número 4. Eran sus padres Juan José Fernández y Pilar Rodríguez Rodríguez. Emilia fue bautizada el mismo día de su nacimiento en la Iglesia Parroquial de Santa María y se le impusieron los nombres de Emilia, Gregoria y Margarita. La vida de nuestra beata es la propia de una familia gitana de la zona: vive en una casa-cueva, en la parte alta de la ciudad (y separa de la parte central del barrio) y colabora con la familia fabricando cestos de mimbre (de ahí el sobrenombre de “La canastera”). Los llevaban a los pueblos cercanos o a mercados más alejados (en este caso sobre algún animal de carga recorriendo la orilla del río Almanzora). Podemos decir Emilia, desde el momento de su nacimiento hasta la llegada de los años 30 del siglo XX, creció entre lo que eran alegrías propias de su edad y los sufrimientos que las especiales circunstancias de su existencia la llevaban a padecer. Sin embargo, por muy malas que fueras estas últimas tendrían que pasar por unas que, por definitivas para su vida espiritual, serán peores (en cuanto a lo que supusieron para su vida material) y mejores (en cuanto a lo que supusieron para su fe). Cuando la Guerra Civil dio comienzo (julio de 1936) la vida de aquellos gitanos, incluida Emilia y sus hermanos, no debió sufrir más alteración que la propia de las circunstancias. Es decir, que no huyeron ni nada por el estilo sino que continuaron viviendo donde lo habían estado haciendo. Tal es así, que en 1938 Emilia contrae matrimonio, al estilo gitano, con Juan Cortés, que había nacido el 29 de mayo de 1915 y tenía, por tanto, poco más de un año menos que Emilia. Por lo que parece eran parientes cercanos, porque cuando Juan fue a contraer matrimonio (en 1966) con la hermana de Emilia tuvo que solicitar dispensa canónica porque tenían una relación familiar muy cercana. No sería de tal jaez que les impidiese casarse porque, en efecto, contrajeron matrimonio. Sin embargo, esto segundo (el matrimonio, éste) apunta a tal realidad. CONTINÚA LEYENDO Devoción del pueblo gitano En septiembre de 2021 el papa Francisco visitó el asentamiento gitano más grande de Europa, en Eslovaquia, donde los gitanos viven en un gueto. Para preparar el viaje rezaron una novena a los beatos gitanos españoles Ceferino Giménez y Emilia Fernández, un ejemplo de que algunos de los suyos dieron su vida por la fe, defendiendo incluso con su vida a quienes no pertenecían a su etnia. En aquella visita del Papa Francisco a Eslovaquia pudimos ver el cartel de bienvenida del pueblo gitano con las imágenes de Ceferino Giménez Malla el «Pele» y Emilia la «canastera». Don Mario Riboldi, apóstol del pueblo gitano escribió una biografía de Emilia Fernández que tienes a tu disposición. Escribe a: pastoralconlosgitanos@conferenciaepiscopal.es Para saber más sobre Emilia Fernández: «Payos y gitanos somos la familia de Dios» Emilia la «canastera», primera gitana mártir Biografía de Emilia la canastera, la primera beata de etnia gitana Emilia la «canastera», mártir del Rosario
Memoria de Emilia «la canastera», gitana mártir.
EL 25 DE MARZO DE 2017 FUE BEATIFICADA EN LA DIOCESIS DE ALMERÍA junto con el resto de los 114 mártires de la persecución religiosa en esa diócesis. El 6 de noviembre La Iglesia en España conmemora en una sola celebración a todos los Santos y Beatos Mártires que murieron durante la persecución religiosa entre los años 1931 y 1939. Entre ellos A Emilia Fernández. Emilia, la “Canastera”, vivió pobre y pobre murió. Pero, en momentos tan críticos de su vida como es la privación de libertad en circunstancias de salud precaria, encontró consuelo espiritual y fortaleza en la recitación piadosa del santo rosario que, como escribía el beato Juan Pablo II, “es contemplación del misterio de Cristo con los ojos de la Virgen Madre” y, como bien decía el Papa Pablo VI “es la oración por excelencia de los pobres”. Es el relato y la vivencia de Manuel Pozo Oller, de la Diócesis de Almería. A muchos como él nos sigue interpelando la vida y la muerte de esta mujer. El pueblo gitano la recuerda con cariño. Eleuterio Fernández Guzmán: Nace Emilia un 13 de abril de 1914 en Tíjola, pueblo situado en la española provincia de Almería y, en concreto, en la calle Bodeguicas, número 4. Eran sus padres Juan José Fernández y Pilar Rodríguez Rodríguez. Emilia fue bautizada el mismo día de su nacimiento en la Iglesia Parroquial de Santa María y se le impusieron los nombres de Emilia, Gregoria y Margarita. La vida de nuestra beata es la propia de una familia gitana de la zona: vive en una casa-cueva, en la parte alta de la ciudad (y separa de la parte central del barrio) y colabora con la familia fabricando cestos de mimbre (de ahí el sobrenombre de “La canastera”). Los llevaban a los pueblos cercanos o a mercados más alejados (en este caso sobre algún animal de carga recorriendo la orilla del río Almanzora). Podemos decir Emilia, desde el momento de su nacimiento hasta la llegada de los años 30 del siglo XX, creció entre lo que eran alegrías propias de su edad y los sufrimientos que las especiales circunstancias de su existencia la llevaban a padecer. Sin embargo, por muy malas que fueras estas últimas tendrían que pasar por unas que, por definitivas para su vida espiritual, serán peores (en cuanto a lo que supusieron para su vida material) y mejores (en cuanto a lo que supusieron para su fe). Cuando la Guerra Civil dio comienzo (julio de 1936) la vida de aquellos gitanos, incluida Emilia y sus hermanos, no debió sufrir más alteración que la propia de las circunstancias. Es decir, que no huyeron ni nada por el estilo sino que continuaron viviendo donde lo habían estado haciendo. Tal es así, que en 1938 Emilia contrae matrimonio, al estilo gitano, con Juan Cortés, que había nacido el 29 de mayo de 1915 y tenía, por tanto, poco más de un año menos que Emilia. Por lo que parece eran parientes cercanos, porque cuando Juan fue a contraer matrimonio (en 1966) con la hermana de Emilia tuvo que solicitar dispensa canónica porque tenían una relación familiar muy cercana. No sería de tal jaez que les impidiese casarse porque, en efecto, contrajeron matrimonio. Sin embargo, esto segundo (el matrimonio, éste) apunta a tal realidad. CONTINÚA LEYENDO Devoción del pueblo gitano En septiembre de 2021 el papa Francisco visitó el asentamiento gitano más grande de Europa, en Eslovaquia, donde los gitanos viven en un gueto. Para preparar el viaje rezaron una novena a los beatos gitanos españoles Ceferino Giménez y Emilia Fernández, un ejemplo de que algunos de los suyos dieron su vida por la fe, defendiendo incluso con su vida a quienes no pertenecían a su etnia. En aquella visita del Papa Francisco a Eslovaquia pudimos ver el cartel de bienvenida del pueblo gitano con las imágenes de Ceferino Giménez Malla el «Pele» y Emilia la «canastera». Don Mario Riboldi, apóstol del pueblo gitano escribió una biografía de Emilia Fernández que tienes a tu disposición. Escribe a: pastoralconlosgitanos@conferenciaepiscopal.es Para saber más sobre Emilia Fernández: «Payos y gitanos somos la familia de Dios» Emilia la «canastera», primera gitana mártir Biografía de Emilia la canastera, la primera beata de etnia gitana Emilia la «canastera», mártir del Rosario