El departamento de Pastoral Penitenciaria, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, participará en el Jubileo de los reclusos con el papa Francisco, los días 5 y 6 de noviembre en Roma. El director de este departamento, el mercedario Florencio Roselló Avellanas, viajará con 25 reclusos – 18 hombres y 7 mujeres- de 11 prisiones españolas. Se unen a la peregrinación 44 voluntarios de pastoral penitenciaria; 13 capellanes de prisiones; 9 funcionarios o trabajadores de Instituciones Penitenciarias; y 5 familiares de presos. En total está prevista la participación de alrededor de 96 personas con el fin de encontrarse con el papa Francisco y ganar el Jubileo de la Misericordia. Es la primera vez que un grupo de presos, y más tan numeroso, sale de España. La peregrinación ha sido posible gracias al trabajo conjunto del departamento de Pastoral Penitenciaria con la secretaría general de instituciones penitenciarias y el pontificio consejo para la Nueva Evangelización. Desde el departamento de Pastoral Penitenciaria se marcan tres objetivos con este Jubileo: que la Iglesia universal comprenda que la cárcel también es iglesia, que los presos también son comunidad e hijos de Dios; que la sociedad en general comprenda que los presos, si su proceso penitenciario lo permite, también pueden participar en actos con la sociedad en libertad; y que los propios presos perciban que Dios, a través del papa Francisco, les mira con ojos de misericordia, les abraza y les perdona. Programa en Roma Sábado 5 de noviembre 15.00 – 17.00 h.: Adoración Eucarística y Sacramento de la Reconciliación en las iglesias jubilares: S. Salvatore in Lauro, S. Maria in Vallicella (Chiesa Nuova), S. Giovanni Battista dei Fiorentini 16.00 – 18.00 h.: Peregrinación hacia la Puerta Santa Domingo 6 de noviembre 7.30 h.: Apertura de la Basílica de San Pedro 9.00 h.: Testimonios 9.30 h.: Rosario en preparación a la Santa Misa 10.00 h.: Santa Misa en la Basílica de San Pedro presidida por el papa Francisco 12.00 h.: Angelus con el papa Francisco (Plaza San Pedro) 15.00 – 17.00 h.: Fiesta de la Misericordia (Aula Paolo VI) Desde el departamento de Pastoral Penitenciaria se ha convocado a toda la delegación española, las 11 capellanías de prisiones participantes, a encontrarse el sábado 5 de noviembre, a las 15.00 h. en la iglesia S. Giovanni Battista dei Fiorentini para tener una oración jubilar todos juntos. Será una Adoración eucarística, con confesiones en español, presidida por Florencio Roselló Avellanas. A dicha oración también se unirá la delegación de Portugal. Terminada dicha oración todos juntos peregrinarán hacia la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro.
Congreso de Pastoral Penitenciaria con el lema “Abrazados en la misericordia”
El departamento de Pastoral Penitenciaria, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Española, ha organizado el IX Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria. Este encuentro reunirá en El Escorial, del 16 al 18 de septiembre, a unos 300 congresistas entre capellanes, delegados diocesanos, voluntarios de pastoral penitenciaria, funcionarios de instituciones penitenciarias, así como personal del mundo de la judicatura. El lema que va a marcar el Congreso será “Abrazados en la misericordia”, como respuesta a la convocatoria del Papa para este año de la Misericordia. Las tres áreas de la pastoral penitenciaria: religiosa, social y jurídica El programa del encuentro está diseñado para abordar cada día una de las tres áreas de la Pastoral Penitenciaria: religiosa, social y jurídica, con el fin de dar respuesta a los tres niveles que están implicados en el mundo de la cárcel y en su entorno. Desde el área religiosa se quiere transmitir al privado de libertad que es objeto del amor de Dios. Desde el área social, buscar respuestas misericordiosas, pero también prácticas a las necesidades del preso y de su familia. Y desde el área jurídica estudiar las posibilidades que la ley nos ofrece para presentar alternativas a la prisión, que siempre será el último recurso de la justicia. Sesión inaugural y ponencias del Congreso La sesión de apertura tendrá lugar el viernes a las 11.00 h. Abrirán el Congreso diferentes personalidades del mundo de la Iglesia y de la administración penitenciaria. Han confirmado su asistencia: Mons. Josep Àngel Sáiz Meneses, obispo de Terrassa y obispo responsable de la Pastoral Penitenciaria en la CEE; Rev. Paulo César Barajas García, del consejo pontificio de Justicia y Paz, que asiste como delegado del cardenal Peter Turkson; D. Ángel Yuste Castillejos, secretario general de Instituciones Penitenciarias; y D. Amand Calderó, director general de Serveis Penitenciaris de la Generalitat de Catalunya. El programa incluye tres ponencias: > Viernes, 16 de septiembre, 12.00 h.: “Derecho Penal en una época de cambios. Situación actual y perspectivas de cambio”, a cargo de Arturo Beltrán Nuñez, presidente de la sección V Audiencia Provincial de Madrid. > Sábado, 17 de septiembre, 9.30 h.: “El rostro de la misericordia de Dios en la cárcel”, a cargo del cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla. > Domingo, 18 de septiembre, 9.30 h.: “Claves de una misericordia enraizada en lo social”, a cargo de Sebastián Mora Rosado, secretario general de Cáritas Española. Los congresistas participarán también en reuniones de grupos por áreas de trabajo y conocerán distintas experiencias de la pastoral penitenciaria en España. Cada día se celebrará la Eucaristía: el viernes presidida por Mons. Josep Àngel Sáiz Meneses; el sábado el arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra; y el arzobispo de Barcelona y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Mons. Juan José Omella Omella, oficiará el domingo. El programa se completa con un concierto de la misericordia, a cargo de Migueli, y una visita al monasterio de El Escorial. En resumen, este Congreso marcará la Pastoral Penitenciaria del próximo quinquenio – se convocan cada cinco años- con propuestas justas y de humanización del sistema, tanto a nivel religioso, social como jurídico. La Pastoral Penitenciaria en España Trabaja en tres campos de acción: Prevención prisión reinserción Cuenta con: 137 capellanes Cerca de 3.000 voluntarios en programas en la cárcel Cerca de 1.000 voluntarios que trabajan en prevención y reinserción Su labor en cifras: Entrega de unos 5.000 paquetes de ropa al año a hombres y mujeres que no tienen recursos El pasado año entregó más de 55.000 € a internos que no tienen ayuda económica de ningún tipo La Iglesia gestiona 77 centros de acogida (pisos o casas) en los que el año pasado atendió a más de 2.000 presos El director del departamento de Pastoral Penitenciaria, Florencio Roselló, le pone rostro a estos números (texto íntegro)
La Pastoral Penitenciaria en España: números con rostro
La Pastoral Penitenciaria en cifras: Tres campos de acción: prevención, prisión y reinserción 137 capellanes Cerca de 3.000 voluntarios en programas en la cárcel Cerca de 1.000 voluntarios que trabajan en prevención y reinserción Entrega unos 5.000 paquetes de ropa al año a hombres y mujeres que no tienen recursos El pasado año entregó más de 55.000€ a internos que no tienen ayuda económica de ningún tipo La Iglesia gestiona 77 centros de acogida (pisos o casas) en los que el año pasado atendió a más de 2.000 presos NÚMEROS CON ROSTRO Florencio Roselló, director del Departamento de Pastoral Penitenciaria La Iglesia mira con especial sensibilidad a los hombres y mujeres en prisión. A través de la Pastoral Penitenciaria se hace presente en el mundo de la cárcel y en su entorno, antes y después de la cárcel. En estos momentos la Pastoral Penitenciaria de España es mucho más que un sacerdote dedicado a la celebración de la Eucaristía, es el compromiso de la Iglesia con el hombre y mujer que está en la cárcel, pero compromiso global. Una presencia que no distingue de credos ni de culturas, atiende a todos los que demandan su atención, tanto en el plano religioso, social y jurídico. El compromiso de la Iglesia abarca tres dimensiones: prevención, prisión y reinserción. Trabaja para que no se entre en prisión, camina y comparte con la gente que está en la cárcel y ha creado recursos para cuando los presos salen en libertad. Es una intervención global a través de tres áreas, la religiosa donde se presenta un Jesús liberador; la social donde se interviene en sus necesidades y preocupaciones como persona y la jurídica desde donde se orienta y ayuda en el tema de la justicia, que es quien decide sobre la persona. Esta estructura supone la presencia de 137 capellanes, pero sobre todo de casi 3.000 voluntarios que semanalmente intervienen en programas en la cárcel. Programas todos aprobados por la Administración Penitenciaria, como son: formativos, ocupacionales, terapéuticos, deportivos. Tenemos especial sensibilidad con los pobres e indigentes, así la Pastoral Penitenciaria entrega unos 5.000 paquetes de ropa al año a hombres y mujeres que no tienen recursos. Y también el pasado año, la Pastoral Penitenciaria entregó más de 55.000€ a internos de las cárceles en España que no recibían visita ni ayuda económica de ningún tipo. A estos voluntarios hay que añadir casi otros 1.000 que trabajan en prevención y reinserción. La prevención consiste en elaborar programas en barrios marginales, en acompañar a familias en necesidad y en sensibilizar a la sociedad, especialmente a niños y jóvenes con charlas en colegios, institutos y universidades. La tercera parte del programa de Pastoral Penitenciaria afecta a la reinserción. En este momento la Iglesia gestiona 77 centros de acogida (pisos o casas) para presos que no tienen familia, y pueden disfrutar de permisos o libertades. El pasado año 2015, la Iglesia atendió a más de 2.000 presos que gracias a estos pisos o casas pudieron experimentar la libertad, bien saliendo de permiso o ya en libertad. Todos pisos gestionados por la iglesia. Y lo más importante, la Iglesia realiza este tipo de ayudas sin distinción de credo, sexo o nacionalidad, a nuestros pisos vienen internos de todo tipo, entregamos ropa y ponemos dinero a hombres y mujeres que lo necesitan, entre ellos hay musulmanes, evangélicos…, no solo católicos. La Pastoral Penitenciaria se hace cercana a toda persona que está en prisión, y la abre su puerta a todo el que lo necesita en la libertad. Para nosotros la persona es lo importante, su rostro, su vida, su historia, y allí, en ese caminar encontrará a la Pastoral Penitenciaria que se hará su compañera de camino, para que juntos podamos encontrar su sitio en la libertad. Nuestros números tienen rostro, nombre y apellidos, son pobres, son presos, pero para nosotros son personas e hijos de Dios.
Encuentro de Responsables Nacionales de la Pastoral Penitenciaria en las Conferencias Episcopales de Europa
Con el título «Radicalización en las cárceles: una perspectiva pastoral». Se ha celebrado en Estrasburgo del 30 de mayo al 1 de junio, en la misma sede del Consejo de Europa. Por la Conferencia Episcopal Española ha asistido Monseñor José Ángel Saiz Meneses, obispo encargado de la Pastoral Penitenciaria en España y el P. Florencio Roselló Avellanas, Director del Departamento de Pastoral Penitenciaria de la CEE. Este encuentro viene motivado por la visita que el Papa Francisco realizó al Consejo de Europa en noviembre de 2014 y detectó que se estaban produciendo ciertos radicalismos y fundamentalismos en las cárceles. El objetivo ha sido analizar estos comportamientos radicales y ver que perspectiva pastoral puede adoptar la Pastoral Penitenciaria.
II Encuentro Europeo de Juristas y Pastoral Penitenciaria
Convocado por la presidencia de ICCPPC-Europa (Comisión Internacional de Pastoral Penitenciaria Católica), se celebró en Viena el II Encuentro Europeo de Juristas y Pastoral Penitenciaria, durante los días 26 de abril a 1 de mayo, con la asistencia de especialistas en ciencias sociales y jurídicas procedentes de Alemania, Austria, Escocia, Holanda y España. El propósito final de esta reunión era la creación de un equipo jurídico de estudio y colaboración permanente en materia penal y penitenciaria entre los distintos países europeos, con el objeto de establecer líneas comunes de acción. En este importante foro se constató cuánto queda por hacer en la esfera internacional para alcanzar el efectivo respeto de los derechos humanos en los ámbitos penal y penitenciario, independientemente del mayor o menor grado de desarrollo que puedan tener los Estados. 1-. LEGISLACIÓN PENAL Y PENITENCIARIA EN EUROPA Los debates trataron sobre la legislación penal y penitenciaria de los distintos países europeos, sus tendencias y el planteamiento de propuestas comunes. El punto de partida de las discusiones fue: el reconocimiento de la dignidad de toda persona la creencia en la perfectibilidad del ser humano en un marco de justicia restaurativa y evangélica la necesidad de privilegiar a las víctimas, responsabilizando al infractor: hacer hincapié en la responsabilidad por el daño producido, no en la venganza acentuar las actuaciones reparadoras frente a la intervención meramente vindicativa del sistema vigente: entablar el diálogo con la víctima y por extensión a la comunidad, haciéndola partícipe del conflicto que se genera en ella, dando lugar a la mutua comprensión. Centrándonos en los temas tratados, se constató: el aumento de la duración de las condenas privativas de libertad en las legislaciones europeas el fracaso rehabilitador de la pena prisión, y su alto coste 2-. ESTUDIO COMPARADO DE LA DURACIÓN DE LAS PENAS EN EUROPA Existe en algunos países europeos de manera expresa la cadena perpetua, y en otros, aunque no reconocida como tal, cabe la posibilidad de imponer penas de hasta cuarenta años, lo que se traduce de hecho en cadena perpetua. A este respecto, se manifestó como de acuerdo con los estudios más avanzados y la práctica del trabajo en prisiones, el período de internamiento no debe ir más allá de los quince años, en cuanto el deterioro producido en las personas hace prácticamente inviable su rehabilitación y reinserción social. En este apartado, además de la necesidad de establecer un límite máximo de internamiento en prisión, se consideró conveniente establecer también un límite mínimo, pues las penas cortas son igualmente inútiles al no permitir un tratamiento adecuado. Se consideró de manera especial el tema de la pena de muerte, con una declaración unánime de condena de la misma por todos los asistentes. 3-. MEDIDAS ALTERNATIVAS Y MEDIACIÓN Se abogó por la necesidad de buscar medidas alternativas a las penas de prisión, sin olvidar el respeto igualmente debido a las víctimas. Se destacó el papel de la mediación tanto en el ámbito penal como penitenciario. Asimismo, se manifestó la necesidad de sensibilizar a la comunidad. Especialmente relevante es -por razones humanitarias y ante la falta de medios- la adopción de otras medidas alternativas en lo que se refiere a las muertes naturales en prisión, pues sigue habiendo personas presas que mueren en prisión o en el hospital porque no hay recursos extrapenitenciarios que los acojan puestos en libertad. Igualmente se constató que la posibilidad de excarcelación por causa de salud no está prevista en algunos países europeos: se les envía a un Hospital con seguridad, pero no se da la excarcelación por motivos de salud. 4-. LA REINSERCIÓN La reinserción efectiva debe realizarse en un marco de vida lo más normalizado posible, contando con los cuatro pilares del Estado del Bienestar (sanidad, educación, trabajo y servicios sociales). 5-. LA POBLACIÓN PENITENCIARIA Posteriormente los debates se centraron en diversos colectivos específicos de la población penitenciaria: drogodependientes enfermos mentales ancianos extranjeros menores mujeres a) Drogodependientes En lo que se refiere a la política de drogas y los drogodependientes, alguna legislación resultó ser muy avanzada, adaptada a las necesidades de los drogodependientes, previendo la aplicación de atenuantes, eximentes y medidas alternativas a la prisión en el caso de ser posible el ingreso en un centro de deshabituación. En otros países la mera tenencia es punible, independientemente de la cantidad y con condenas diversas en función de los países por la misma cantidad. Se constató la necesidad de tratamiento de los drogodependientes por personas externas, redes y apoyos exteriores. Se puso de manifiesto el alto coste de la prestación sanitaria en los servicios generales, y cómo paradójicamente los que en la cárcel siguen un tratamiento están en mejores condiciones y viven más. En algún país, los drogodependientes entran en prisión sólo si el delito es muy grave. Se volvió a hacer énfasis en la implicación de la sociedad y que sea consciente de que es necesario el abrir nuevos horizontes. b) Enfermos mentales Respecto a los enfermos mentales, cada vez más prevalentes en las prisiones, se puso de manifiesto: la carencia de recursos para atenderlos convenientemente el peligro de pasar de “todos a un centro psiquiátrico” a casi “todos a la calle” la conveniencia de no alejarlos de su familia y de las personas significativas, y de su entorno. c) Ancianos Sobre los ancianos se señaló: la prisión no es el sitio para una persona anciana la necesidad de apoyos sociales es necesario, en todo caso, la cercanía de familiares d) Extranjeros Se consideró la conveniencia de extremar la distinción entre las personas extranjeras que han cometido un ilícito penal y aquéllas que se encuentran en situación administrativa irregular, pues en algunos casos éstas ingresan en prisión. En este ámbito es necesario: ampliar el concepto de tratamiento incluyendo valores democráticos, necesario para la convivencia preparar a funcionarios de prisiones y personal de manera específica, incorporando intérpretes, mediadores interculturales dentro de la prisión… e) Menores Con relación a los menores de dieciocho años, varios países han dictado una ley de responsabilidad penal para menores entre catorce y dieciocho años.
VII Encuentro Nacional de Juristas y Pastoral Penitenciaria
Durante los días 18 y 19 de junio, se ha celebrado en Madrid el VII Encuentro de Juristas y Pastoral Penitenciaria. Una treintena de especialistas que forman parte del Área Jurídica del Departamento de Pastoral Penitenciaria han reflexionado sobre el tema “REFORMAS PENALES Y PENITENCIARIAS: PRESENTE Y FUTURO”. En estas Jornadas se han puesto de manifiesto varios problemas de singular importancia. Por una parte, el actual hacinamiento en las prisiones (el día 18 de junio de 2004, las personas encarceladas sumaban un total de 59.251 = 54.640 hombres y 4.611 mujeres) es consecuencia tanto del endurecimiento provocado por las últimas reformas legales, como por el cierre de prácticamente todas las espitas de que disponía el sistema penitenciario para, sin merma de la seguridad ciudadana, aliviar la masificación de las 77 actuales cárceles. Con la ayuda del magistrado D. Arturo Beltrán Núñez (“Reformas penales y penitenciarias”) se dialogó sobre la necesidad de hacer interpretaciones generosas de la legislación vigente que facilite el acceso al tercer grado a los penados merecedores del mismo, con independencia de su situación de solvencia económica y mediante un adecuado cómputo de la condena impuesta. A juicio de los expertos, satisface más a la víctima, al interés social y al proceso rehabilitador de la persona presa insolvente el compromiso de futuro de hacer frente a la responsabilidad civil, pudiendo salir a trabajar en tercer grado durante el normal cumplimiento de la condena, que agotar el tiempo en segundo grado hasta la extinción de la misma no asumiendo en ningún momento los deberes de reparación para con ella. Igualmente, se ha coincidido en la circunstancia de que las leyes, pensadas inicialmente para supuestos muy graves, como el terrorismo o delitos de cuello blanco, acaben afectando mayoritaria y negativamente a los autores de infracciones menores. Finalmente, los técnicos reunidos han tenido ocasión de analizar el Anteproyecto de Ley Orgánica contra la violencia sobre la mujer, ayudados en las reflexiones por las magistradas Pilar Luna Jiménez de Parga (“Problemática en torno a la violencia doméstica”) y Manuela Carmena Castrillo (“Cambios legales y cambios políticos: perspectivas de política criminal”). Todos los juristas mostraron su preocupación por un problema tan grave, así como su apoyo a la batería de medidas educativas, sociales, laborales y asistenciales previstas por la futura norma a favor de la víctima, pero, al tiempo, mostraron unánime preocupación por el nuevo abuso que se hace del Derecho penal como solucionador de los conflictos y la auténtica guerra de sexos que podría inaugurar una norma que considera, por principio, a hombres y mujeres desiguales ante la ley penal. Las Jornadas concluyeron constatando la importancia que el Área Jurídica del Departamento tiene en un ámbito tan fuertemente normativizado como el de la Pastoral Penitenciaria, felicitándose por los pasos que se vienen dando y albergando expectativas de que la nueva Directora General de Instituciones Penitenciarias lleve a cabo políticas efectivas que aseguren la orientación reinsertadora de las penas. José Luis Segovia Bernabé Coordinador del Área Jurídica del Departamento