Celebrado el pasado 14 de junio de 2023 denuncian que fue una masacre que, como la de el Tarajal y otras que la antecedieron, demuestra el carácter racial y colonial de las políticas migratorias diseñadas por la Unión Europea y ejecutadas por los estados miembros, así como por terceros países subcontratados El 24 de junio de 2023 se cumple un año de la masacre de Melilla, que se saldaron, con la muerte y ejecución extrajudicial de al menos 37 personas, 77 víctimas de desaparición forzada, cientos sometidas a la denegación de auxilio, a la tortura y otros tratos crueles inhumanos o degradantes. La mayoría eran personas refugiadas procedentes de Sudán, muchas de ellas menores de edad, que fueron expulsadas ilegalmente y a quienes se les impidió ejercer su derecho humano a solicitar asilo. Se cumple un año de la masacre de Melilla, «la más grave de los últimos tiempos” perpetrada en suelo europeo, y pesar de ello, el Gobierno del Estado español ha incumplido sistemáticamente su deber de debida diligencia, negándose a esclarecer los hechos, depurar responsabilidades, promover la rendición de cuentas y reparar el daño. A lo largo de este año han imperado la opacidad y las versiones contradictorias por parte del máximo responsable de las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español, el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, quien ha sido apoyado por los partidos de la coalición del autodenominado “Gobierno más progresista de la historia de España” y respaldado públicamente una y otra vez por el presidente Pedro Sánchez. Los crímenes de derecho internacional perpetrados el 24 de junio de 2022 por agentes estatales de España y Marruecos no pueden ser calificados como una tragedia. Se trata de la actuación coordinada entre dos gobiernos que derivó en una masacre. Es una masacre que, como la de Tarajal y otras que la antecedieron, demuestra el carácter racial y colonial de las políticas migratorias diseñadas por la Unión Europea y ejecutadas por los estados miembros, así como por terceros países subcontratados con el objetivo de dificultar e impedir la movilidad internacional del Sur al Norte global y de ejecutar el expolio de bienes y recursos en la dirección opuesta. La gran mayoría de las víctimas de la masacre de Melilla procedían de Sudán, un país inmerso en una profunda crisis política y en un conflicto armado que se ha ensañado durante años contra la población civil. Una realidad ampliamente reconocida por el Estado español, quien en los últimos cinco años, según datos del Ministerio del Interior, ha concedido el 90 % de estatutos de protección internacional a las personas sudanesas que han conseguido llegar a territorio español para solicitar asilo, a pesar de la discriminación en la concesión de visados que sufren especial y desproporcionadamente las personas refugiadas negras en relación con otras poblaciones perseguidas, tal como ha evidenciado la respuesta europea prioritaria para las personas refugiadas procedentes de Ucrania. Tampoco se les autoriza a la mayoría de personas refugiadas negras procedentes de países africanos en conflicto el traslado a España a través del procedimiento establecido por el artículo 38 de la Ley de Asilo que permite iniciar el proceso de protección internacional en los consulados y embajadas de España en cualquier país. Tal es el caso del refugiado sudanés Basir, quien, tras ser torturado y expulsado ilegalmente, es el único sobreviviente de la masacre del 24 de junio de 2022 que ha solicitado protección internacional en la Embajada de España en Rabat. A fecha de hoy, la petición de Basir continúa sin respuesta por parte del Gobierno español, y pendiente de ser trasladado a España, lo que demuestra que esta vía defendida por el Ministerio del Interior ante los Parlamentos europeo y español, no es más que una mentira. Ha pasado un año y el Estado español continúa sin abrir una investigación independiente e imparcial que permita a las víctimas y a sus familiares acceder a la verdad, la justicia y la reparación, como única vía para garantizar la no repetición de otra masacre de personas migrantes y refugiadas en territorio español, perpetrada por agentes estatales españoles o con la aquiescencia de estos. Un año después, las acciones y omisiones del Estado continúan sin ser investigadas ni sancionadas. Un año después, las víctimas continúan sin acceder a su derecho a la justicia y las familias no han encontrado, identificado ni enterrado a sus muertos. Por todo lo expuesto y ante un año sin justicia, exigimos: MESA DIOCESANA DE ATENCION Y ACOGIDA DE MIGRANTES Y REFUGIADOS DE CÁDIZ Y CEUTA.
Arrancan los Círculos de Silencio en la Diócesis de Getafe
Los Círculos de Silencio son un gesto profético eclesial en apoyo a las justas demandas de las personas migradas La iniciativa Círculos de Silencio se va extendiendo y consolidando en las diócesis españolas. Se le dio un impulso en las Jornadas de delegados diocesanos celebradas en 2022 como acción común Migrantes y vivienda: más difícil todavía El viernes 9 de junio, iniciamos en Getafe una campaña permanente en favor de plenos derechos para los migrantes con la fórmula de los Círculos de Silencio. Cerca de un centenar de personas se reunió a las 20:30 HH. en la Plaza del General Palacio de Getafe, junto a la Parroquia de San Eugenio. Una experiencia con vocación de continuidad. Pretendemos reunirnos allí cada 2º viernes de mes en ese mismo lugar a partir de septiembre. Se trata de concienciar a través de una acción no violenta y accesible a todo el mundo, en una actitud de respeto frente al que sufre, y con la mirada puesta en minar el apoyo de la sociedad a situaciones, normas y actuaciones administrativas injustas, especialmente contra el colectivo migrante En la acción de este 9 de junio hemos puesto de manifiesto las trabas que sufren en el acceso a la vivienda junto a otros colectivos débiles como los jóvenes o las familias monomarentales, y que resultan si cabe aun más severas. El acto fue sencillo: tras una presentación del Delegado Diocesano de Migraciones nos dispusimos en círculo y nos mantuvimos en silencio hasta el final del acto en que se leyó un manifiesto: En silencio también se fueron mostrando a los presentes unos carteles preparados por el Grupo de Mujeres de Luz de la Parroquia de San Rafael del barrio de La Alhóndiga en Getafe, que manifestaban el plus de dificultad que pesa sobre los migrantes en el acceso a la vivienda. Los Círculos de Silencio que vamos a celebrar mensualmente a partir de septiembre están promovidos desde nuestra Delegación Diocesana de Migraciones, y los organiza un equipo abierto en el que colaboran, entre otros colectivos, cristianos de la Parroquia de San Eugenio o el Grupo de Mujeres de Luz de la Parroquia de San Rafael. INTENTAR ALQUILAR UNA VIVIENDA:MÁS DIFÍCIL TODAVÍA PARA MIGRANTES ¿Y si al intentar alquilar una vivienda tu voz suena con acento extranjero?Te contestan que la vivienda ya está alquilada ¿Y si al intentar alquilar una vivienda tu piel tiene un color diferente?Te dicen que debes pagar el doble de fianza ¿Y si al intentar alquilar una vivienda no tienes un contrato de trabajo?Te responden que el precio es más alto que el anunciado ¿Y si al intentar alquilar una vivienda estás en situación irregular?Te exigen más garantías en avales Puedes descargarte el manifiesto completo, pinchando aquí. Lee el artículo en su fuente original Delegación diocesana de migraciones de la Diócesis de Getafe