Ha tenido lugar en Málaga, el miércoles 15 de noviembre 2023. El objetivo de estos encuentros es continuar fortaleciendo el trabajo que como Iglesia se realiza a ambos lados de la frontera sur de España y de Europa. Esto se realiza a través del intercambio de líneas de trabajo, experiencias, formación, identificación de retos para la acción común en el futuro, entre las organizaciones implicadas en estos encuentros: CONFER, CARITAS, Justicia y Paz, Subcomisión para las Migraciones y Movilidad Humana de la CEE, así como las delegaciones de migraciones de las diócesis en la frontera con el continente africano.En la edición de este año se ha profundizado el tema de la Jornada Mundial del migrante y refugiado del 24 de septiembre de este año: “Libres de elegir si migrar o quedarse”. El encuentro se ha articulado en tres bloques: la realidad de la frontera; intercambio de experiencias; reflexiones y propuestas. El primer apartado contó con la exposición de Alberto Ares, del Servicio Jesuita al Migrante, sobre el previsible nuevo Pacto Migratorio Europeo y los acuerdos de cooperación en materia de política migratoria en la UE.A continuación, tuvo lugar una mesa redonda entorno al mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, que contó con la intervención de Fr. Emilio Rocha, arzobispo de Tánger, que presentó 10 puntos de discernimiento a partir del mensaje del papa: el no mirar para otro lado, la escucha, la formación, el perder los estereotipos, el compromiso político, la solidaridad, el compartir recursos, la comunión ecuménica y la acción-oración. También intervino María Luna Itriago, responsable del área de Migraciones de la CONFER, que presentó diversas situaciones acaecidas en los últimos años en materia de migraciones, junto a sus implicaciones para la población de acogida y para los propios inmigrantes. En el bloque de experiencias se pudieron exponer tres vivencias:Los Franciscanos de Cruz Blanca de Sevilla, a través del Hno. Julio José Moreno compartió su iniciativa en relación a la esclavitud invisible que supone la trata masculina.Los representantes de Cáritas Diocesana de Tánger, Álvar Sánchez, sj, y Maje Martín, presentaron la experiencia de la Delegación diocesana de Migraciones sobre un proyecto en Senegal, de sensibilización y acompañamiento en países de origen.El proyecto Guía Atlántica de Hospitalidad, auspiciado por la Subcomisión de Migraciones y Movilidad de la CEE, con la colaboración de la Red de África y Europa para la Movilidad Humana (RAEMH), fue presentado por Fr. Xabier Gómez, op, del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española. Después de la comida hubo espacio para la reflexión y el diálogo, a partir de todo lo escuchado durante la jornada y en relación a lo vivido desde la edición anterior del Encuentro Frontera Sur. Las inquietudes expresadas han girado en torno a la situación crítica que se vive en estos tiempos en las Canarias, la formación de quienes trabajan en migraciones, el cuidado del voluntariado, la sensibilización dentro de la Iglesia y en la sociedad, etc.Así nos lo han compartido los representantes de la Vida Consagrada de la Archidiócesis de Tánger que han participado en el Encuentro, Inma Gala, ccv e Isabel Mª Jiménez, osr. Sin duda, un punto y seguido en la ingente tarea de ayuda a las personas migrantes y en la coordinación interinstitucional de este ámbito de acción social de la Iglesia. Lee el artículo en su fuente original
Oración por los migrantes en la playa de Los Lances: «Que el mar deje de ser lugar de dramas»
«En esta playa que ha visto y ha recogido a tantos cadáveres de tantos que han dejado la vida, porque haciéndolo así nosotros mismos nos comprometemos mejor por la paz» Ecclesia Cope «No nos podemos acostumbrar a considerar los naufragios como noticias y a los muertos como cifras. Son nombres y apellidos, rostros e historias. Son vidas rotas y sueños destrozados. Frente a semejantes dramas no sirven las palabras, sino los hechos, pero antes hace falta humanidad, silencio, llanto, compasión y oración”. Así lo expresó el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, en la Playa de los Lances, en Tarifa, que acogió una vigilia de oración, organizada por el Secretariado de Migraciones de la Diócesisde Cadiz y Ceuta con motivo de la Jornada Mundial del migrante y del refugiado, por todas las personas migrantes que han perdido su vida o han desaparecido intentando cruzar el Estrecho. Alrededor de 200 personas se unieron en oración alrededor de una patera, que ha simbolizado este drama cruel y sin sentido al que estamos asistiendo, y doce antorchas como recuerdo a las doce tribus, a todos los pueblos. El obispo estuvo acompañado por los padres scalabrinianos, Sante Zanetti, director del Secretariado Diocesano de Migraciones; y Livio Pegoraro, coordinador del Secretariado Diocesano de Migraciones en el Campo de Gibraltar y Ceuta. Asimismo, hubo una representación de la comunidad musulmana en la provincia. “Queremos orar juntos, aquí en esta playa que ha visto y ha recogido a tantos cadáveres de tantos que han dejado la vida, porque haciéndolo así nosotros mismos nos comprometemos mejor por la justicia y por la paz, intentando ayudar a los demás y ser útiles en todo lo que podamos hacer”. Una ofrenda floral al mar por los fallecidos Con el Salmo Sufí Acrecienta mi luz, del profeta Mahoma, y la lectura de la Palabra de Dios, llegó el momento del acto simbólico en el que se colocaron tres carteles con los nombres de personas migrantes fallecidas. A través de cantos y momentos de silencio y oración se quiso reflejar el sentimiento de dolor, de solidaridad y afecto, al tiempo que el deseo de que este paso fronterizo en las aguas que separan las dos orillas dejen de ser espacios de dolor, sufrimiento, dramas y muertes, y se conviertan en lugares de encuentro, amistad e intercambio entre los pueblos de los dos continentes. Con una oración por los migrantes fallecidos, pronunciada por Zornoza, el rezo del Padrenuestro y el Al-Fatiha musulmán, se puso punto final a la ceremonia, que terminó con una ofrenda floral al mar, en señal de duelo por los fallecidos y todos aquellos que no consiguieron llegar. Léelo tambien en Revista Ecclesia: Sante Zanetti: «Frente al drama de los naufragios no sirven las palabras, sino los hechos»
La comunidad cristiana de la isla de El Hierro, hospital de campaña
Los obispos canarios manifestaron hace unos días su preocupación por la indiferencia de los gobiernos europeos ante las llegadas de miles de inmigrante estos días. Ahora el delegado y el consiliario de la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Tenerife visitan la isla más occidental de la Iglesia en España. La Iglesia de Tenerife no quiere ser insensible a la realidad de la inmigración, no quiere mirar hacia otro lado. No lo hace en ningún caso desde hace años, cuando a nuestras comunidades empezaron a llegar personas de otras latitudes a las que intentamos acompañar y acoger. La realidad del fenómeno migratorio en la ruta canaria ha puesto ahora en el mapa a la pequeña isla de El Hierro, la más occidental de la diócesis y de la Iglesia de España. Nos hemos acercado a compartir esta realidad con los tres sacerdotes jóvenes que están en la isla y con sus comunidades para ver como la están viviendo ellos. A nosotros nos parece que una de las mayores preocupaciones, aunque no estemos en primera línea, porque no suele estar la Iglesia en la primera línea de acogida, es que la comunidad cristiana y la sociedad en general sea comprensiva y receptiva con el fenómeno de la movilidd humana. Las personas que llegan a Canarias no son mayoritariamente ni mucho menos las procedentes de Africa. Pero es verdad que los medios de comunicación, las imagenes que se ven, pueden dar lugar a situación de agobio. El interés de la diócesis, de la delegación diocesana de migraciones, es que las comunidades de el Hierro se sientan acompañadas en este proceso que les interpela, que les plantea el reto de ser una Iglesia que sea hospital de campaña y que también pueda reivindicar el derecho de las personas para que se pongan los medios para que España y Europa no sean una muralla sino un puente para que se den las condiciones mínimas de acogida. Esperamos que esto nos sitúe en el camino para crear una cultura de la hospitalidad y la construccion de una familia común como nos indica el Papa Francisco. Jesús Alberto González Concepción, delegado de migraciones de la Diócesis de Tenerife
Fabio Baggio, en España: «Las migraciones siempre han formado parte de la historia de la humanidad»
El colaborador del Papa Francisco ha visitado la diócesis de Cádiz y Ceuta: «El Santo Padre fue a Lampedusa para vivir la tragedia y llorar con los familiares de las víctima» Por Ecclesia Cope “Gracias al proceso migratorio que la Iglesia consiguió extenderse, entendiendo que los misioneros eran los encargados de llevar la fe a diferentes partes del mundo, haciendo florecer a esta”. Así lo ha explicado el padre Fabio Baggio, colaborador del Papa Francisco, uno de los responsables de la Santa Sede a cargo de las migraciones. Baggio ha visitado la diócesis de Cádiz y Ceuta para tratar el tema de la migración, “un tema que siempre ha formado parte de la historia de la humanidad, recordando incluso que los primeros misioneros escaparon de Jerusalén y formaron comunidades por el Mediterráneo”. El sacerdote comenzó su visita en Ceuta para hablar sobre el fenómeno migratorio, en una ponencia titulada Experimentar la diversidad como una oportunidad y no como una amenaza, donde expuesto a todos los que se dieron cita en el salón de actos del Colegio San Agustín, su visión sobre la Iglesia y los inmigrantes. “Con esta visita se busca conocer de primera mano la vida de la Iglesia en la ciudad con relación al área que le compete, la inmigración, agradeciendo su asistencia y el compromiso de la Santa Sede con este asunto”, ha expresado el vicario general de Ceuta, Francisco Jesús Fernández Alcedo. Llorar con las víctimas El colaborador de Francisco aseguró el firme compromiso del Santo Padre con esta situación, resaltando que el primer viaje que realizó el papa Francisco fuera de Roma fue a Lampedusa para vivir la tragedia y “llorar” con los familiares de las víctimas. El sacerdote visitó a su llegada, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, el Centro de Distribución de Cáritas Ceuta, a los hermanos de la Cruz Blanca y las Adoratrices. El responsable en temas migratorios de la Santa Sede hizo lo propio al día siguiente en Cádiz, pronunciando la misma conferencia en la Fundación Centro Tierra de Todos, acompañado por el obispo Rafael Zornoza. Después de haber explicado brevemente el significado y las tareas de la Curia Romana y, en particular, la misión del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, donde él mismo trabaja en la sección de Migrantes y Refugiados, el padre Fabio Baggio continuó presentando el panorama actual del fenómeno migratorio y el mensaje que el Papa Francisco promulgó con motivo de la última Jornada Mundial de los Migrantes y Refugiados: Libres para elegir si migrar o quedarse. «La libertad de permanecer en el propio país es un derecho tan evidente y primario que ningún texto legal lo menciona. Por tanto, para que esta libertad sea efectiva es necesario que en el propio país se garanticen las condiciones para una vida segura y digna». Fue la oportunidad del padre Fabio de compartir con los participantes sus inquietudes y las del Papa Francisco ante tantas tragedias y muertes provocadas por la aventura migratoria… Por otra parte, su primer viaje como Papa, fuera del Vaticano, fue a Lampedusa, donde formuló esta pregunta extraída del libro del Génesis: «¿Dónde está tu hermano?». La última parte de la conferencia estuvo dedicada a los desafíos pastorales que presenta la presencia de migrantes y refugiados dentro de nuestras comunidades y sociedades. ¿Cómo puede responder la Iglesia y cada comunidad parroquial a este desafío pastoral y humanitario? «A corto plazo, la prioridad es salvar vidas, salvar la vida. Nadie debería morir de esperanza, morir por culpa de la migración, esperando una vida mejor. A largo plazo, es necesario eliminar las causas que provocan las migraciones forzadas».
Eucaristía con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2023
Monseñor José Cobo, al frente todavía del Departamento de Migraciones de la CEE, presidió la Eucaristía con motivo de la 109 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que fue retransmitida por el 2 de Televisión Española VER DE NUEVO «Libres para migrar o quedarse» es el lema elegido por el Papa Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2023 que se ha celebrado en toda la Iglesia el pasado 24 de septiembre. Con este motivo, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha elegido la parroquia Nuestra Señora de los Desamparados en el madrileño distrito de Villaverde para la retransmisión a través de La 2 de Televisión Española. El arzobispo de Madrid, monseñor José Cobo se ha desplazado hasta allí para presidir la Eucaristía. En ella también participó Xabier Gómez, OP, director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española y Rufino García Antón delegado de Movilidad Humana de la archidiócesis de Madrid, además del párroco Jaime Vale y otras autoridades diocesanas. Refiriéndose al drama de los procesos migratorios, el arzobispo lamentaba que nuestras sociedades han perdido el «rubor ante la deshumanización». Según cuenta el evangelio proclamado, los jornaleros de primera hora se quejan de tener el mismo salario que los últimos en llegar. «No parece justo», explicaba, «si el centro es el dinero o la lógica del mercado»; pero si el centro es el el humano, los que tienen hambre y sed, entonces es diferente», porque Dios es Padre, «no contable». «Menos mal que los caminos de Dios no son nuestros caminos». La buena noticia del Evangelio, continuaba Cobo, es buena, primeramente para las víctimas de la falta de esperanza. Acogiendo a las personas migrantes en nuestras comunidades y promoviendo un mundo más justo, donde migrar o quedarse sean derechos y no consecuencias de la injusticia, apuntaba, «nos ganamos a Dios y su proyecto». Y terminaba el prelado uniéndose al Papa en su oración por las personas migrantes y agradeciendo a quienes trabajan por esta causa. «Que esta sea su casa» Villaverde es uno de los barrios de Madrid con mayor población migrante. Un 14 %, situándose la media de Madrid entorno al 9 %. «Estimamos entre 40 y 60 nacionalidades en el barrio», señala Jaime Vales, el párroco. La mayoría de la población infantil y joven de esta parroquia es migrante, explica el sacerdote, «y esto es una riqueza». Es más, detalla, «nosotros no queremos acogerles, sino que esta sea su casa. Para nosotros no se trata de que se sientan como en casa, sino de que sientan en casa». Que la Misa organizada por la CEE se haya celebrado en Nuestra Señora de los Desamparados era una decisión tomada hace ya tiempo. Para Vales, esta «sorpresa» le hace estar muy agradecido por la doble visita del arzobispo de Madrid, que ya pasó por aquí el pasado mes de julio con motivo de su inicio de ministerio como arzobispo de Madrid. Cobo, cuenta Vales, «tiene mucho gozo de celebrar con una comunidad que es migrante y tiene sus dificultades» y, a la vez, la parroquia siente «muchas alegrías por compartir y sentirnos queridos por él». En Madrid, los actos por la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado terminarán por la tarde, en un acto del arzobispo con la Comunidad de San’t Egidio de Madird. Infomadrid/ Pablo Martín
Coria-Cáceres albergó la VIII Encuentro regional de personas migrantes y refugiadas
Monseñor Jesús Pulido: Las jerarquías y las fronteras la inventa el hombre Con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2023 Un evento que se desarrolló en el colegio concertado Sagrado Corazón bajo el lema Libres de elegir, migrar o quedarse. Organizado por las delegaciones diocesanas de la provincia Eclesiástica de Extremadura contó con la asistencia de más de 250 personas. Tras la recepción y las palabras de bienvenida de la organización y las autoridades locales, hubo espacio lúdico con una yincana para niños y adultos por el casco histórico de la localidad. GALERÍA DE IMÁGENES Seguida de la eucaristía en la Catedral de Coria presidida por el obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, Jesús Pulido. En su homilía, el prelado recordaba que Dios nos anuncia un mundo nuevo: “En el que los pobres tendrán hasta saciarse y los ricos pasarán hambre, que los poderosos que están en los tronos serán derribados y los humildes serán enaltecidos. El mundo al revés. Nadie se ha atrevido nunca a tanto, solo Jesús. Y además nos lo ha dicho de múltiples maneras”. El obispo recordó a “Los israelitas que se sentían y se creían hijos de Dios y dueños de la religión y consideraban a los extranjeros como los perrillos que se sientan a la mesa para recoger las migajas y Jesús les dijo que vendrían de oriente y de occidente y se sentarían en el Reino de los cielos mientras ellos se quedarían fuera. Así fue con los sacerdotes, los levitas, que se consideraban puros y Jesús les dijo que los publicanos y las prostitutas les precederían en el reino de los cielos, irían delante de ellos”. El obispo señalaba que ningún revolucionario de la historia ha llegado a tanto: “Y les decía Jesús: no busquéis los primeros puestos porque quien se ensalza, será humillado y el que se humilla será ensalzado. Yo no creo que ningún revolucionario de la historia haya llegado a tanto. Ni la revolución francesa que decía arriba la burguesía y abajo la nobleza, o la revolución rusa que decía arriba el proletariado y abajo los zares, ninguno ha sido tan radical como y la gente lo tomaba en serio. Tanto es así que cuando Jesús decía estas cosas le querían apedrear, despeñar, buscaban algo para acabar con él. Y al final lo crucificaron, porque si seguía así, el poder del César estaba en peligro, atentaba contra el orden establecido.” Una revolución no “mediante la guerra o la violencia, como lo ha habido en la historia, sino mediante las armas de la fe, el amor y mediante la conversión del corazón, que es más eficaz y duradera”. La conversión consiste en un cambio de mentalidad, “se lo dice Jesús a Pedro: no piensas como Dios, tú piensas como los hombres. Nosotros, los hombres, tenemos una forma de medir a las personas según los criterios de este mundo. Unos criterios que hemos construido nosotros, con escalafones y jerarquías, con fronteras y divisiones, agarrándonos a puestos, a estatus y sintiéndonos los unos por encima de los otros. Catalogamos a los demás, diferenciamos entre los que tienen y los que no tienen. Los que mandan y los que obedecen, los que triunfan y los que fracasan, los buenos y los malos, los de mi país y los de fuera, los de mi religión y los ateos. Era una preocupación constante de los judíos y de los discípulos en tiempos de Jesús. Quién es el mayor y quién es el pequeño, quién tiene que ocupar los puestos de honor en la sinagoga, en los banquetes, incluso en el reino de los cielos, quien se sienta a la derecha y a la izquierda. Acentuamos en nuestra mentalidad humana aquello que nos divide y a veces lo acentuamos tanto que llega a quedar oscuro y en la penumbra lo que nos une. Dios en cambio, ve las cosas de otra manera. Él no hace distinciones ni acepción de personas, hace salir el sol cada día sobre buenos y sobre malos. Y llueve para justos y para pecadores. Dios es padre de todos y nos mira todos como sus hijos que somos. Valora lo que tenemos en común, no lo que nos diferencia, lo que nos hace hermanos y no lo que nos hace adversarios. Las jerarquías y las fronteras nos las inventamos nosotros”. El prelado insistía en que a veces, en nuestras organizaciones, nuestra convivencia, nuestras normas, nuestras jerarquías, “desfiguran y destruyen nuestra dignidad de personas humanas”, sin embargo, esta revolución a la que Jesús nos invita es la del amor, “esta revolución no violenta y esta revolución que requiere la conversión constante del corazón. Algunos de nosotros que vivimos en países más ricos que otros, decimos como los de la parábola, yo he llegado antes y esto es mío, yo soy de la primera hora en este país y esto me pertenece. Y los que acaban de llegar a la cola tienen menos derechos. Cuando hay personas que pueden viajar por placer libremente y otros que tienen que viajar por necesidad se encuentran con vallas insalvables mientras sus productos, sus recursos y mercancías salen de su país y pasan sin problemas las fronteras, pues ciertamente es una llamada a la conversión”. Hay quien rechazó el mensaje de Cristo, pero “el Evangelio arraigó en los pobres, en los necesitados, en los pecadores, en los perseguidos, en los ladrones arrepentidos. En aquel publicano que dijo: no soy digno de ponerme en el primer banco. En el hijo pródigo que dijo no soy digno de llamarme hijo tuyo. En aquel centurión extranjero que dijo no soy digno de que entres en mi casa. En aquel recaudador, Zaqueo que dijo no soy digno de que te fijes en mí. En aquel buen ladrón crucificado junto a él que dijo: yo me lo merezco, pero tú no.” “Dios es juez. Un juez paciente y misericordioso, sí, que espera nuestra conversión y nos da tiempo, pero no le da lo mismo nuestras injusticias. Él es el defensor del pobre y del desvalido, del huérfano y de la viuda, del extranjero. Él nos llama una y
La Diócesis de Málaga celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado
La vigilia de oración tuvo lugar el jueves 21 de septiembre, a las 20.00 horas, en la iglesia de la Concepción del Colegio de las Esclavas en Calle Nueva y el Encuentro Diocesano, es el sábado 23, de 9.30 a 14.00 horas en el mismo colegio entrando por la calle Liborio García y terminará con una comida compartida, «que termirá con tiempo para unirnos a la Oración Ecuménica por la Creación que tendrá lugar el 23 de septiembre, a las 19.30 horas, en la capilla anglicana San Jorge, del Cementerio Inglés de la capital» aseguran desde la delegación. Como explica la delegada de migraciones, Pilar Gallardo, «estos encuentros sirven para conocer las diferentes realidades eclesiales que están trabajando con migrantes y refugiados, tanto en Málaga como en Melilla, y así poder para trabajar juntos y dar una respuesta como Iglesia». Ya el mismo día de la Jornada, el 24 de septiembre, tiene lugar la Eucaristía a las 12.00 horas en la misma iglesia de la Concepción. Además, la delegada afirma que «con el lema de este año «Libres para elegir si migrar o quedarse”, se quiere incidir en las causas que determinan que la decisión de migrar no sea libre». En este sentido, rescatando las palabras del papa Francisco, asegura que, «“los migrantes escapan debido a la pobreza, al miedo, a la desesperación” algunas de las causas más visibles de la migración son “las persecuciones, las guerras, los fenómenos atmosféricos y la miseria”. En su mensaje, el Pontífice señala que “es necesario un esfuerzo conjunto de cada uno de los países y de la comunidad internacional para que se asegure a todos el derecho a no tener que emigrar, es decir, la posibilidad de vivir en paz y con dignidad en la propia tierra”». Pero, continúa Gallardo, «como dice Francisco: “mientras trabajamos para que toda migración pueda ser fruto de una decisión libre, estamos llamados a tener el máximo respeto por la dignidad de cada migrante”. Conjugando los verbos «acoger, proteger, promover e integrar» y practicando de corazón la hospitalidad, se observan verdaderos signos de esperanza, seguro que descubrimos muchos de ellos en nuestro encuentro diocesano». El formulario de inscripción para el encuentro estará disponible en las redes sociales de la Delegación. X: @MigrantesDM Facebook: @MigracionesMalaga Instagram: @Migracionesmalaga Mensaje del papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado Página dedicada a los migrantes y refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano Léelo en su fuente original
Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado 2023
Consulta en la agenda de tu diócesis los actos que se van a celebrar. El domingo 24 de septiembre a las 10:30 horas en la parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados de Villaverde se celebrará una Eucaristía organizada por la Subcomisión de Migraciones de la Conferencia Episcopal, retransmitida por La 2 de TVE. El Mensaje del Papa Francisco para la 109ª Jornada Mundial del Migrante y Refugiado (JMMR) que se llevará a cabo el domingo 24 de septiembre de 2023 tendrá como lema: “Libres de elegir si migrar o quedarse”. En su mensaje el Papa Francisco recuerda que “Los migrantes escapan debido a la pobreza, al miedo, a la desesperación” y señala que algunas de las causas más visibles de la migración son “las persecuciones, las guerras, los fenómenos atmosféricos y la miseria”. En esta línea, el Santo Padre indica en el mensaje que “es necesario un esfuerzo conjunto de cada uno de los países y de la comunidad internacional para que se asegure a todos el derecho a no tener que emigrar, es decir, la posibilidad de vivir en paz y con dignidad en la propia tierra”. Asimismo, el Papa solicita “reconocer en el migrante no sólo un hermano o una hermana en dificultad, sino a Cristo mismo que llama a nuestra puerta” y añade que “mientras trabajamos para que toda migración pueda ser fruto de una decisión libre, estamos llamados a tener el máximo respeto por la dignidad de cada migrante”. “Dondequiera que decidamos construir nuestro futuro, en el país donde hemos nacido o en otro lugar, lo importante es que haya siempre allí una comunidad dispuesta a acoger, proteger, promover e integrar a todos, sin distinción y sin dejar a nadie fuera”, escribió el Papa Francisco. Comparte los materiales El Departamento de Migraciones ha preparado una serie de materiales que ponemos a vuestra disposición:
El camino de la paz es el encuentro
Convivencia intercultural en la Diócesis de Getafe La Delegación Diocesana de Migraciones de Getafe, tras la pausa forzada por la pandemia, ha recuperado la convivencia intercultural anual, que esta vez se ha celebrado el sábado 24 de junio en la finca del Centro Marista «Fuentenueva», junto a El Escorial. El objetivo es que el encuentro esté abierto a toda la Diócesis, pero la presencia más destacada ha venido de las Parroquias de San Rafael de Getafe, en el barrio de la Alhóndiga, y Nuestra Señora de la Paz de Parla. Con un programa relajado, pues el objetivo era simplemente encontrarnos, hemos llevado a cabo distintas actividades para conocernos mejor. En la mañana un lugar destacado ha sido para la oración compartida, en la que unos y otros hemos pedido la paz para tantos conflictos que ahora mismo hay en el mundo, algunos de los cuales tocaban muy de cerca a los participantes. Hemos rezado en silencio. Pero también hemos leído textos sobre la paz de los libros sagrados y hemos cantado. Resultaba hermoso oír hablar o cantar en la lengua de cada grupo, y en el fondo entender como en Pentecostés porque es una lengua común, la del Espíritu que es siempre amor, alegría y paz. Hemos pasado un día agradable en familia conviviendo con personas de diferentes orígenes y compartiendo la comida que cada uno llevaba. Ese carácter familiar se ha manifestado este año de manera especial en un nutrido grupo de gente menuda, que se lo han pasado estupendamente y han mostrado que las diferencias culturales o de raza no son obstáculo para el encuentro cuando no hay prejuicios. Y en los niños no los hay si no se los sembramos los adultos. Lee la noticia en la fuente original