Convocados por la Comisión de Migraciones del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) se ha celebrado en Sigüenza, durante los días 21 al 24 de Septiembre, el Encuentro anual de Directores nacionales de las Pastoral de Migraciones. Han participado 46 representantes de 25 Conferencias Episcopales de Europa y de la Santa Sede, entre ellos seis obispos, así como representantes de organizaciones católicas internacionales (COMECE, ICMC, CARITAS EUROPA). El tema de estudio ha sido “Migraciones y juventud. Una oportunidad para la sociedad y la Iglesia en Europa”. Ayudados por varios expertos que han desarrollado aspectos teológicos y pastorales relacionados con el tema de estudio, ha tenido lugar un rico intercambio de informaciones y experiencias en los diversos países europeos, de Norte a Sur y de Este a Oeste de Europa. Los participantes en el Encuentro han puesto de relieve la necesidad de intensificar y mejorar la pastoral con los inmigrantes en general y con los jóvenes en particular. Estos constituyen el futuro de la nueva sociedad europea y de una Iglesia renovada y enriquecida por la aportación de los numerosos jóvenes que llegan a Europa o nacen ya en ella, procedentes de diversas culturas y de ricas tradiciones religiosas. Ellos son una “oportunidad para la Iglesia y la sociedad europeas”. En el Encuentro se ha constatado el importantísimo papel que en este proceso corresponde a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al Consejo de Europa (COE) y a la Unión Europea (UE). Acontecimientos dolorosos, como los desórdenes en barrios periféricos de Francia, o los atentados de Londres, protagonizados por jóvenes, hijos o nietos de inmigrantes, ponen de manifiesto que el proceso de acogida y de integración de los inmigrantes en Europa ha tenido sus serias deficiencias. Los participantes en el Encuentro de Sigüenza se proponen hacer llegar a sus Conferencias Episcopales y a la Iglesia de sus respectivos países el resultado de sus reflexiones y el compromiso de asumir la tarea de una mayor preocupación por los jóvenes inmigrantes. Esto supone crear desde las parroquias los servicios adecuados en el campo de la formación y del asociacionismo para facilitarles la fraterna acogida, el papel que les corresponde, la participación en el debate político y la integración armónica que posibiliten un futuro común en una Europa justa y solidaria. Impresionados por la dramática situación actual de la llegada de inmigrantes de África a las Islas Canarias y a las costas del sur de la Península Ibérica , Italia y Malta, los participantes en el Encuentro consideran este fenómeno como consecuencia de la injusta situación de pobreza y subdesarrollo en los países de origen de los inmigrantes. Empujados por la necesidad, se lanzan a la aventura de alcanzar el “sueño” europeo con el deseo de escapar de la pobreza y mejorar su situación y la de sus familias. Los participantes en el Encuentro denuncian esta injusta situación y apelan a la responsabilidad de los países desarrollados de Europa, a la ONU, al COE y a la UE para que establezcan políticas más generosas de ayuda al desarrollo de los países pobres y controles más eficaces de las mafias y de los traficantes de personas. Al mismo tiempo, expresan su solidaridad con la Conferencia Episcopal Española, con las diócesis de Tenerife, de Canarias, y con las demás diócesis afectadas, así como con Cáritas, con las Congregaciones religiosas, las ONG’s y todos los que con su esfuerzo contribuyen a socorrer a estas personas, víctimas de la pobreza y del abuso de los traficantes y expuestos a graves peligros. Los asistentes manifiestan también su solidaridad con S.S. Benedicto XVI en su llamamiento al diálogo interreligioso y autocrítico y hacen suya su exigencia de renuncia a todo tipo de violencia practicada en nombre de la religión.
Jornada Mundial de las Migraciones 2006
«Juntos construimos: el barrio, la iglesia, la ciudad, el mundo», es el lema de la Jornada Mundial de las Migraciones 2006, que se celebra el próximo 15 de enero. Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones se unen la esta Jornada con una Mensaje, en el que se unen a las inquietudes del papa Benedicto XVI. Juntos construimos: el barrio, la Iglesia, la ciudad, el mundo Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI Mensaje de la Comisión Episcopal de Migraciones Cartel en formato JPG
Nota de la Comisión Episcopal de Migraciones ante la muerte de inmigrantes en Ceuta y en el Atlántico
La muerte de varios inmigrantes subsaharianos en su intento de entrar en la ciudad de Ceuta, supuso un significativo agravamiento en la ya de por sí dramática situación de miles de inmigrantes africanos que venían intentando desde hace tiempo saltar las vallas que marcan las fronteras entre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla y el territorio de Marruecos. Se suman estas muertes al trágico balance de muertos en los naufragios de pateras en el Estrecho o en la travesía hacia las Islas Canarias. Varios muertos y numerosos desaparecidos en estos días, cerca de Fuerteventura. Más muertos en los últimos días en territorio de Marruecos Oramos por los fallecidos y por sus familiares. Queremos hacer llegar nuestros sentimientos de comunión a las diócesis hermanas de Cádiz y Ceuta, de Málaga, de Canarias y de Tenerife, con sus Pastores, que han expresado públicamente en ésta y en otras ocasiones su “más honda consternación y pesar” por estas muertes. Al mismo tiempo, les manifestamos nuestra solidaridad y apoyo en su trabajo constante y generoso a favor de los inmigrantes, que llegan o intentan llegar a territorio español, con alto riesgo para sus vidas. Consideramos que la vida de toda persona, independientemente de su condición social o de su estatuto legal, es sagrada y nada puede justificar la muerte de quienes intentan pasar una frontera. Necesariamente ha de haber otros modos legítimos y proporcionados para impedirlo, en el caso de que sean infringidas leyes justas. Solamente con impedir, aunque fuera siempre con medios legítimos, que los inmigrantes traspasen nuestras fronteras o con devolverlos, si lo consiguen, no se solucionan los problemas de los inmigrantes. Reconocemos que los grandes problemas que originan los movimientos migratorios son generalmente de carácter económico y tienen su raíz en la injusta distribución de las riquezas, del desarrollo y del bienestar. Que las soluciones, nada fáciles, han de comenzar por intentar erradicar las causas. Ello exige una mayor cooperación entre los diversos países y una alta generosidad por parte de los países ricos y desarrollados. Las Naciones Unidas y sus Organismos, así como la Unión Europea tienen en ello un importante papel. También España y Marruecos, en el caso que nos ocupa. Mientras no se acometa la solución de estos problemas en su raíz, seguirá habiendo movimientos migratorios, unas veces regulados, otras espontáneos y otras “a la desesperada”, como en los últimos intentos, con trágicos resultados. Manteniendo firme el doble principio básico en la Doctrina Social de la Iglesia del derecho a emigrar y a no tener que emigrar, comprendemos que los movimientos migratorios han de someterse a una justa regulación, que garantice el respeto a la vida, a la dignidad y a los derechos fundamentales de todas las personas. Los Obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones