El 14 de Noviembre de 2021 se ha celebrado la V Jornada Mundial de los pobres bajo el lema: «A los pobres los tienen siempre con ustedes» (Mc 14,7)  «A los pobres los tendrán siempre con ustedes». Con esta sencilla expresión de Jesús, pronunciada pocos días antes de los acontecimientos de la pasión, muerte y resurrección, se puede sintetizar el pensamiento del Señor sobre los pobres. Ante los discípulos escandalizados porque una mujer había malgastado una gran suma de dinero al derramar el perfume de un vaso de alabastro sobre la cabeza de Jesús, afirma que el primer pobre al que hay que prestar toda la atención es precisamente él. El Hijo de Dios, no sólo pide reconocer en él a la persona que representa a todos los pobres, se identifica como el más pobre entre los pobres. «El rostro de Dios que Él revela es el de un Padre para los pobres y cercano a los pobres» (n. 2). Rino Fisichella: mantener la mirada fija en Jesús para tener la capacidad de reconocer a los pobres             Tal y como afirmó Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización en la presentación del Mensaje, «El Papa Francisco proponiendo esta expresión en la V Jornada Mundial de los Pobres provoca a los creyentes a mantener la mirada fija en Jesús para descubrir que en él y en sus palabras se encuentra no sólo el verdadero sentido de la pobreza, sino sobre todo la capacidad de reconocer a los pobres. Es una visión fuertemente cristológica la que se condensa en este Mensaje que, como siempre, analiza algunos temas de actualidad, para que toda la Iglesia se prepare a vivir el acontecimiento de la Jornada Mundial con la conciencia de quien sabe que aquí se recoge uno de los contenidos centrales del Evangelio». Además, el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización también edita un subsidio pastoral que se puede leer pinchando aquí. Vicente Martín: La V Jornada Mundial de los Pobres en el marco del Sínodo de la Sinodalidad Vicente Martín, Director de la Subcomisión para la Acción Caritativa y Social de la CEE y Delegado episcopal de Cáritas Española: La celebración de la V Jornada Mundial de los Pobres (14 de noviembre), en el marco del Sínodo de la sinodalidad en curso, nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre “cómo caminar juntos en Iglesia”, y de cuestionarnos el nivel de participación de los más pobres en nuestros espacios celebrativos, de debate y de toma de decisiones. Si la sinodalidad implica que todos seamos escuchados, se nos está invitando a prestar especial atención a quienes se encuentran en las periferias. Por eso, el proceso sinodal en marcha debe fomentar la contribución de todos y, en especial, dar voz a esas minorías de marginados y excluidos queno la tienen. El Sínodo se convierte, así, en un serio examen de conciencia para saber si somos capaces de escuchar y responder a los pobres. CONTINÚA LEYENDO: Vicente Martín: Por una Iglesia Sinodal que camina con los pobres (Pliego de Vida Nueva) MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO V JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario14 de noviembre de 2021 «A los pobres los tienen siempre con ustedes» (Mc 14,7) 1. «A los pobres los tienen siempre con ustedes» (Mc 14,7). Jesús pronunció estas palabras en el contexto de una comida en Betania, en casa de un tal Simón, llamado “el leproso”, unos días antes de la Pascua. Según narra el evangelista, una mujer entró con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy valioso y lo derramó sobre la cabeza de Jesús. Ese gesto suscitó gran asombro y dio lugar a dos interpretaciones diversas. La primera fue la indignación de algunos de los presentes, entre ellos los discípulos que, considerando el valor del perfume —unos 300 denarios, equivalentes al salario anual de un obrero— pensaron que habría sido mejor venderlo y dar lo recaudado a los pobres. Según el Evangelio de Juan, fue Judas quien se hizo intérprete de esta opinión: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para darlos a los pobres?». Y el evangelista señala: «Esto no lo dijo porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón y, como tenía la bolsa del dinero en común, robaba de lo que echaban en ella» (12,5-6). No es casualidad que esta dura crítica salga de la boca del traidor, es la prueba de que quienes no reconocen a los pobres traicionan la enseñanza de Jesús y no pueden ser sus discípulos. A este respecto, recordamos las contundentes palabras de Orígenes: «Judas parecía preocuparse por los pobres […]. Si ahora todavía hay alguien que tiene la bolsa de la Iglesia y habla a favor de los pobres como Judas, pero luego toma lo que ponen dentro, entonces, que tenga su parte junto a Judas» (Comentario al Evangelio de Mateo, XI, 9). La segunda interpretación la dio el propio Jesús y permite captar el sentido profundo del gesto realizado por la mujer. Él dijo: «¡Déjenla! ¿Por qué la molestan? Ha hecho una obra buena conmigo» (Mc 14,6). Jesús sabía que su muerte estaba cercana y vio en ese gesto la anticipación de la unción de su cuerpo sin vida antes de ser depuesto en el sepulcro. Esta visión va más allá de cualquier expectativa de los comensales. Jesús les recuerda que el primer pobre es Él, el más pobre entre los pobres, porque los representa a todos. Y es también en nombre de los pobres, de las personas solas, marginadas y discriminadas, que el Hijo de Dios aceptó el gesto de aquella mujer. Ella, con su sensibilidad femenina, demostró ser la única que comprendió el estado de ánimo del Señor. Esta mujer anónima, destinada quizá por esto a representar a todo el universo femenino que a lo largo de los siglos no tendrá voz y sufrirá violencia, inauguró la significativa presencia de las mujeres que participan en el momento culminante de la vida de Cristo: su crucifixión, muerte y sepultura, y su aparición como