Durante una audiencia papal celebrada a principios de 2018, una joven que había sobrevivido a la Trata de Personas (TP) dijo: «Pienso en mi país, en muchos jóvenes que vienen ilusionados con falsas promesas, engañados, esclavizados, prostituidos. ¿Cómo podemos ayudar a estos jóvenes a no caer en la rampa de las ilusiones y en las manos de los traficantes?» El Papa Francisco se tomó muy en serio esa pregunta y respondió: «Como tú has dicho, es necesario hacer que los jóvenes no caigan “en las manos de los traficantes”. ¡Y qué horrible es darse cuenta de que muchas jóvenes víctimas han sido primero abandonadas por sus familias, consideradas como descarte de su sociedad! Muchos así han sido inducidos a la trata por sus propios parientes y por los llamados amigos. Ha sucedido también en la Biblia: ¡recordad que los hermanos mayores vendieron al joven José como esclavo, y así fue llevado esclavo aEgipto!» (cf. Gn 37, 12-36). La pregunta de la joven y la respuesta del Santo Padre sintetizan las motivaciones y el espíritu de estas Orientaciones Pastorales sobre la Trata de Personas. DESCARGA AQUÍ EL DOCUMENTO
El drama humano y moral del tráfico de mujeres
Ponemos a vuestra disposición el documento «El drama humano y moral del tráfico de mujeres» de la LXXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (año 2001) por su interés y actualidad. Como hemos advertido, son muchas las personas que se lucran con el tráfico de mujeres y, sinembargo, la opinión pública no reacciona suficientemente ante esta miseria humana. Obispos españoles La vida cotidiana de estas mujeres es en muchos casos más grave que la antigua esclavitud. Alengaño en la captación hay que añadir muy frecuentemente los malos tratos y las inhumanascondiciones de vida, así como la pérdida de libertad. No es raro que permanezcan encerradas en loslugares donde ejercen la prostitución, y que vivan hacinadas y privadas de documentación, lo que lashace irrelevantes para la sociedad.Cuando estas mujeres deciden retornar a una vida digna y libre, su camino de vuelta está llenode dificultades por la coacción de las redes mafiosas y por no haber conseguido el sueño delbienestar y la salida de la miseria. No es raro que tengan que enfrentarse a amenazas y represaliascontra ellas y sus familias, y a problemas psicológicos provocados por los traumas emocionales y porla experiencia vivida. Al rechazo familiar y social por su pasado de prostitución, se añade,frecuentemente, el tener que superar también problemas jurídicos, ya que, en no pocos casos,firmaron contratos de dudosa legalidad, incluso con documentación e identidad falsas. DESCARGA aquí el documento