El Papa Francisco recibió el pasado 20 de marzo a los miembros de la Unión nacional de feriantes ambulantes a quienes manifestó la importancia de este tipo de espectáculos ofrecidos a la gente en las plazas: se respira un ambiente de auténtica despreocupación al aire libre, lo contrario de lo que ocurre cuando cada uno está solo con su móvil u ordenador Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano (Vatican News) Los feriantes y quienes ofrecen atracciones en las plazas también colaboran «en sentido amplio en el anuncio del Evangelio por la alegría» que llevan a la gente. Así lo destacó el Papa durante el encuentro celebrado en la Sala Clementina del Palacio Apostólico con los miembros la Unión Nacional de espectáculos ambulantes (Unav) a quienes aseguró su cercanía y el acompañamiento de la Iglesia que sigue anunciando a «Cristo Salvador, que recorrió ciudades y pueblos llevando a todos» la buena noticia del Reino de Dios. Francisco animó a los feriantes itinerantes, a quienes definió como sembradores de alegría, incluso en los corazones tristes. “Su vocación es sembrar alegría. Por eso los animo a mantener siempre su corazón y su vida abiertos a una perspectiva de fe, que nace del encuentro con Jesucristo, presente y operante en su Iglesia, presente y operante en ustedes, en cada una de las personas que encuentran, en cada una de las personas a las que ustedes hacen reír. Que es una de las cosas bellas: ¡sembradores de sonrisas! ¡Es hermoso!” Esos tiovivos que se detienen en los pueblos y en las ciudades, «ofrecen a niños y adultos momentos de desenfado, distrayéndolos un poco de las preocupaciones que acosan la vida cotidiana», observó Francisco y recordó esa «imagen de alegría limpia que pertenece a la memoria de toda familia» que ofrece la «felicidad de un niño en un carrusel». El camino para estar contentos es la sencillez Ese sentido de alegría y de fiesta que difunden los feriantes, explicó el Papa, «brota de la creatividad y de la fantasía», que «no sigue los modelos artificiales y conformistas» difundidos por los medios de comunicación, ni se alimenta de «la búsqueda de sensaciones siempre nuevas, sino «de la sencillez y la autenticidad que se respira en un parque de atracciones». “En un mundo en el que a menudo se respira un clima gris y pesado, ustedes nos recuerdan que la forma de estar contentos es la sencillez; y también una forma de diversión al aire libre y en compañía: lo contrario de lo que vemos cada vez más hoy en día, cada uno solo con su móvil o su ordenador que te aísla de la comunicación social. Ustedes invistan a salir, a reunirse en la plaza, a divertirse juntos” Todo esto nos recuerda «que no estamos hechos sólo para el trabajo, sino también para la fiesta», concluyó el Santo Padre Francisco, y que «Dios se complace cuando celebramos juntos como hermanos en la simplicidad». En esta audiencia del Papa, junto a los operadores del espectáculo ambulante, también estuvo sor Genevieve Jeanningros, hermanita de Jesús, quien desde hace años desarrolla su apostolado entre los tiovivos y las ferias y que vive en el Luna Park de Ostia. Para la religiosa, que hoy cumple 80 años, Francisco pidió a todos que entonaran sus deseos de feliz cumpleaños, uniéndose al alegre coro de voces.
Libro de oraciones para circenses y feriantes
El Departamento de Pastoral de Circos y Ferias ha editado un pequeño libro en el que recopila, para circenses y feriantes, las oraciones del cristiano y algunas específicas de estos trabajos bajo el título, «Mis oraciones de cristiano. En el camino, en la caravana, en el recinto ferial, en la carpa». Para los circenses y feriantes, por su peculiar vida itinerante, es difícil participar con los demás cristianos en la eucaristía y los sacramentos. Por eso, este libro, editado por EDICE, quiere ser una respuesta a las palabras del papa Francisco, «La Iglesia se preocupa de los problemas que acompañan su vida itinerante y los quiere ayudar». Oraciones de los circenses y feriantes «Mis oraciones de cristiano» se ha querido adaptar a las peculiaridades de los circenses y feriantes. Debido a los reducidos espacios de las caravanas, se ha editado en un formato pequeño y muy manejable. Además, la primera página es una ficha personal que puede ser de gran utilidad para ir anotando la recepción de los sacramentos, pues una de las dificultades que tienen, sobre todo los circenses, es saber dónde y cuándo han recibido los sacramentos. El libro consta de siete partes: oraciones del cristiano; oraciones de los circenses y feriantes; oraciones a la Virgen María; oraciones a San José; oraciones a los Ángeles; oraciones para el camino; y oraciones variadas. Algunas de las oraciones específicas para ellos, que se recogen en el segundo capítulo, son la oración del circense y del feriante; oración del artista circense; oración del feriante; oración del payaso, o la oración a la Madre de los circenses y feriantes. Por su vida itinerante, se han incorporado la oración a Cristo de la carretera, a la Virgen de los itinerantes, a la Virgen de la Prudencia, la oración del conductor o a San Cristóbal. Según relata José Aumente al semanario Alfa y Omega detrás del proyecto, hay una preocupación por la formación de los circenses y feriantes. «Toda persona, al nacer, pertenece a un ayuntamiento, una parroquia, un obispado, pero esta gente no. Suele pasar que cuando nace un niño, y antes de poder inscribirlo, los padres ya han tenido que cambiarse de ciudad para dar otro espectáculo». Ante esta circunstancias, «¿cómo continuo enseñándoles y ayudándoles a rezar?», se preguntaba Aumente. Paralelamente, el director había compuesto algunas oraciones que entregaba a las familias cada vez que iba a presidir alguna celebración o sacramento. «Entonces, las recopilé todas, añadí algunas otras que fui encontrado aquí y allá y editamos el libro». La obra, que se titula Mis oraciones de cristiano. En el camino, en la caravana, en el recinto ferial, en la carpa ya ha comenzado a repartirse gratuitamente. De hecho, «el otro día estuve en un bautizo en el circo Baluy y se lo entregué, y en los próximos días lo repartiré en Palencia y Valladolid», confirma Aumente. El compendio, además, cuenta con una ficha personal en el que el propietario del ejemplar puede ir apuntando la fecha en la que recibió los diferentes sacramentos. «Como llevan una vida itinerante, no es fácil acordarse de la fecha y el lugar de todos los sacramentos. Ahí pueden apuntarlo». Por otro lado, «al ser personalizado se fomenta que cada uno tenga una relación personal con el Señor a través de esas oraciones». En este sentido, el director del Departamento de Pastoral de Ferias y Circos en la CEE subraya «la profunda religiosidad de los circenses y feriantes. Y como hijos que son, la Iglesia madre quiere estar cerca de ellos», concluye Aumente, que de aquí a la Navidad tiene programados bastantes bautizos y comuniones.
Bautizo en la Carpa circense
Hace unos días José Aumente, como es frecuente, se desplazó hasta la provincia de Barcelona para celebrar el bautizo del hijo de una familia circense. Dada la movilidad de circenses y feriantes, es habitual que un capellán se tenga que desplazar al lugar donde trabajan. La vocación de sacerdotes, y laicos que desarrollan su vocación en la Pastoral de la Movilidad Humana es acompañar y atender a estas familias que tan a menudo no tienen una parroquia o una comunidad cristiana donde puedan celebrar los sacramentos. Mientras que la parroquia, con sus estructuras pastorales, sale al encuentro de las necesidades de la población cristiana que vive en su territorio, ayudándola a reconocerse en la comunidad local, para la gente de la feria y, sobre todo, para la del circo, es prácticamente imposible pertenecer a una comunidad eclesial tradicional. Es la Iglesia la que acude a su llamada. La carpa del circo se llenó de alegría y de fiesta por la acogida de un nuevo hijo en el seno de la Iglesia, miembro de una familia de cinco generaciones de circenses,
Bendecido el Circo Holiday
Desde hace unos días el circo Holiday está instalado en Madrid con su carpa nueva y renovación total de su imagen. Se ha logrado un ambiente acogedor y al mismo tiempo amplio, aunque la verdad, los buenos acogedores son ellos, los artistas y dirección del circo. La iluminación láser enriquece y da vistosidad a todos los números creando un ambiente totalmente nuevo. Después de haber participado a la función se procedió a la bendición del circo pidiéndole al Señor que acompañe y cuide de esta gran familia circense dedicada en cuerpo y alma a hacer felices a los demás, sean éstos grandes o pequeños. Con la aspersión del agua bendita a las instalaciones y personal quisimos sentir la cercanía de Dios pues, como decía Juan Pablo II: «Podéis estar seguros de que, cuando los hombre tienen como oficio ofrecer un poco de felicidad, Dios no se queda fuera de la fiesta«Al Circo Holiday y a todos los circos y feriantes les deseamos fructífero trabajo de cara a las fiesta navideñas. José Aumente, Director de la Pastoral de Circos y Ferias
José Aumente: «Si Dios no tuviera sentido del humor, ¡no nos aguantaría!»
Bautizos sobre la arena, bodas bajo una carpa, misas entre trapecios y catequesis con el rugir de las fieras de fondo. Así es el día a día de José Aumente, el único capellán de ferias y circos de España, que atiende, por mandato de la Conferencia Episcopal, a las cerca de 40 compañías circenses de nuestro país. Este sacerdote de 68 años y 40 de ministerio, miembro del Instituto de los Siervos de la Iglesia –cuyo carisma es la atención pastoral a los itinerantes– anuncia a Cristo con buen humor y cercanía, «pero sin hacer payasadas», y se ha metido, no solo en capilla de once varas, sino incluso entre las jaulas de los leones para confesar ENTREVISTA en Alfa y Omega ¿Qué hace un cura entre payasos y malabaristas?Las personas del circo necesitan que se les entregue el Evangelio, porque a ellos también les pertenece. Todos tenemos una diócesis, una parroquia a la que acudir… pero los itinerantes no: hoy están aquí y mañana a 200 kilómetros. Y como la Iglesia es Madre, nunca abandona a sus hijos a su suerte. El Señor nos mandó ir al mundo entero, así que lo que yo hago es ir a cualquier lugar de España desde el que me llamen, para llevar los sacramentos y la cercanía de la Iglesia. Normalmente, si me llaman para una boda, termino celebrando también algún bautizo, confesiones, la Eucaristía, bendigo el circo y los instrumentos… ¿O sea, que los tragasables y forzudos son gente de fe?Sí, sí. Son personas sencillas, que trabajan mucho y muy duro, y que tienen una gran fe. Viven en familia, y eso les ayuda a mantener la fe de una generación a otra, en medio de la dureza del circo. Los que tienen trabajos más peligrosos, como los trapecistas, los hombres bala o los acróbatas, suelen tener siempre cerca un rosario o algunas estampas, y rezan de verdad. ¿Y no se mezcla ahí la fe con las supersticiones?No más que fuera del circo. En las caravanas casi todos tienen un rinconcito con estampas de santos e imágenes de la Virgen, y no dejan que nadie las toque. Pero su fe es auténtica; por eso, cuando celebramos la Eucaristía, o las confesiones, lo viven con una alegría y un respeto inmensos. ¿Celebra Misa en la pista?Sí, porque Cristo se hace presente en tu realidad cotidiana, en la de cada uno, también bajo la carpa del circo. Lejos de ser una irreverencia, es un momento hermoso, que viven con gran devoción y mucha alegría. Siempre llevo unos tapices de la Virgen y de Jesús, y ellos lo ponen todo precioso. La gente ve las luces y el espectáculo, pero cuando acaba la función, esta vida es muy dura. Por eso hace falta hacer presente a Dios en medio de esa circunstancia. Eso que dice san Pedro, del diablo como «león rugiente que anda rondando a quien devorar», ¿se lo ha explicado a algún domador?[Ríe] No, la verdad. Pero los domadores tratan muy bien a los animales, en contra de lo que muchos dicen. Cuando ves a un león abrazarse al domador, te das cuenta de que tratarnos con amor, como hace Dios, es la forma de conseguir lo que parece imposible. Predica entre payasos… ¿Dios tiene buen humor?¡Si no tuviese sentido del humor, no nos aguantaría a nosotros! Si el Señor se tomara demasiado en serio todas nuestras cosas, tanto los pecados como las cosas buenas que le prometemos sin cumplirlas, nos íbamos a enterar… En la Iglesia, ¿con qué actitudes hacemos el payaso?No me gusta la connotación peyorativa de los payasos. Es uno de los números más difíciles y más bonitos, porque busca hacer feliz a la gente. A veces, en la Iglesia nos cuesta ser atrayentes, abajarnos, perder el sentido del ridículo. Cuando no hacemos nuestra labor con alegría, sencillez y sin vergüenza, en lugar de hacer reír, damos pena. Al circo van abuelos, padres e hijos, y los artistas también suelen ser familia. ¿Las familias evangelizan con el uso de su tiempo libre?Sin duda. Y el circo es una de las diversiones más sanas, porque crea un clima de felicidad en medio del trabajo, la superación, la constancia, y la unidad de la familia. Como dijo san Juan Pablo II, en un lugar donde se trabaja para que los demás sean felices, Dios no se queda en la puerta.
La Pastoral del Circo necesita una parroquia personal
Religión Digital: José Aumente lleva 20 años al servicio de la Pastoral de Circos y Ferias aunque hace 10 años que está al frente como director del departamento de la Conferencia Episcopal dedicado a este colectivo. Vive con preocupación el futuro de su particular feligresía tras el largo parón de la actividad por el confinamiento. Hace años que lleva reclamando que la atención pastoral a los feriantes y gentes del Circo tengan un tratamiento en la Iglesia acorde a su singularidad, como lo tiene el ejército o el Opus Dei. El Circo, como el resto de actividades artísticas ha sido duramente golpeado por los efectos de la pandemia. ¿Cuál y cómo ha sido su labor en estos meses de confinamiento? Mi feligresía siempre está dispersa por toda la geografía. Afortunadamente entre enero y febrero me recorrí prácticamente toda España y pude administrar sacramentos. Los últimos bautizos y confirmaciones los hice en Granada a finales de febrero. Cuando nos mandaron a todos quedarnos en casa ellos se quedaron en sus caravanas, viviendas de pocos metros cuadrados. En algunos sitios no pudieron o tuvieron incluso que desmontar la carpa recién montada. En esos momentos mi pensamiento era “de qué van a poder vivir estas gentes. Si no actúan no tienen ingresos.” Y esa ha sido mi principal preocupación. Algunos han podido aguantar con sus recursos; a otros hemos tenido que ayudarles bien a través de Cáritas, Cruz Roja, Asistentes sociales, y en no pocos lugares personas de los pueblos, los parroquianos del barrio donde les pilló el estado de alarma han sido quienes han dado de comer a estas gentes del Circo. ¿El mundo del Circo, por lo general, suele ser muy religioso, pero se distingue por algo la relación de las gentes del circo de las ferias con Dios? Es una religiosidad diferente. Un niño del Circo es muy difícil, prácticamente imposible, que oiga en su casa un domingo, “vamos prepárate para ir a misa” pero sí verá rezar antes de comer, por las noches o antes de las funciones. Es una religiosidad de transmisión oral, de padres a hijos. Es una religiosidad con nula influencia externa. Puede que sea de baja participación celebrativa, pero está cargada de valores evangélicos. El mundo de las ferias, del Circo es un mundo de ilusión y a veces de ilusionismo. En unas circunstancias como las que estamos con una pandemia que se ha llevado vidas por delante, con duelos sin hacer, con una crisis económica que amenaza, … ¿que lugar puede tener un mundo de ilusiones en esta sociedad castigada por la pandemia? Hoy son necesarios más que nunca. En público y en privado siempre lo he reconocido y a ellos les he dicho “Os necesitamos”. La fiesta rompe con la monotonía, por eso es importante, y los feriales aportan el marco a esa fiesta. Es lógico que el recinto de los feriales se convierta en el lugar de la ilusión. Las luces de colores, la música, las atracciones, los números que solo los puedes ver en el Circo, … todo es un mundo de ilusión. Las entradas a los circos son puertas a un mundo de ilusión. ¡Ojo! esto no quiere decir que las gentes del Circo y de las ferias sean ajenas a un mundo que sufre, ellos viven en sus carnes las mismas penurias, pero hacen de tripas corazón por mantener ese mundo de ilusión. Son fabricantes de ilusiones, pero no son ilusos. La prohibición de los animales en los circos fue un duro golpe ¿verdad? Así es. La mayoría se han visto obligados a deshacerse de ellos. ¡ojo! que ha sido una decisión política, no del público. Los animalistas han realizado una injusta campaña en contra de los circos con animales. Los han condenado injustamente. Ya había leyes, y más se podían haber propuesto. Pero en esta sociedad de libertades resulta que son los políticos los que deciden por nosotros que podemos o no podemos hacer. Nos tratan como niños. Cuando la gente va al circo aplaude porque quiere aplaudir, y no porque nadie les mande aplaudir. Puedo asegurarte que a los artistas del Circo les gusta más el aplauso del público que el dinero. El dinero lo necesitan para vivir, como todos, el aplauso para seguir sintiéndose artista. Si lo hiciesen sólo por dinero hace tiempo que muchos lo habrían dejado. Recientemente recibió un premio y en el acto de entrega reivindicó que la Iglesia debería cuidar más a las gentes del Circo y de las Ferias. ¿Cómo? ¿Qué tiene que hacer la Iglesia con estas personas? Bueno, la Iglesia tiene que estar donde están los hijos de Dios. Y allí, en las ferias están, por eso yo les atiendo como pastor. Ahora bien, lo que yo he querido reivindicar, y lo llevo haciendo desde hace años, es que si el mundo de las ferias y circos es singular, también lo debe ser el modo de atenderlos pastoralmente. Cierto que para conocer el mundo del circo hay que conocerlo de cerca. Uno de los grandes problemas que me encuentro al atender pastoralmente es que no tengo una potestad jurídica, canónica, sobre esta feligresía. La parroquia de referencia es la que en el momento del sacramento esté más cerca. Y eso es un problema. Porque es una feligresía itinerante. Por eso sería importante que, a quien le corresponda, revise esta cuestión y conceda el estatus canónico que mejor sirva para atenderles, que se haga pensando en el bien de ellos. Entiendo que lo que está pidiendo es una capellanía con rango de diócesis como tiene el ejército, o una prelatura como la que tiene el Opus Dei. Sí, algo de eso podría ser. Yo le llamo una “parroquia personal”. Hasta ahora las actas de los sacramentos que se les imparten han de quedar en la parroquia de referencia, que es la que corresponda a donde está plantada la carpa. Al final el sacramento queda registrado en una parroquia que nada tiene que ver con la persona. Lo que pido
Peregrinación a Roma y audiencia del Santo Padre Benedicto XVI a las gentes del espectáculo itinerante
El Departamento de Pastoral de Ferias y Circos va a participar, los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, en la Peregrinación a Roma y audiencia del Santo Padre Benedicto XVI a las gentes del espectáculo itinerante. Convoca este encuentro el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e itinerantes. Organiza: Departamento de Pastoral de Ferias y Circos Lugar de celebración: Roma (Italia) Fecha: 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2012 Carta del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e itinerantes Programa de la peregrinación Tríptico: «La evangelización de los circenses y feriantes»