El pasado 23 de noviembre de 2022 se constituyó en Madrid, en la sede de la Marina Mercante, el Comité Nacional de Bienestar de la Gente de Mar de España. Participaron en el acto: D. Benito Núñez Quintanilla, Director General de la Marina Mercante D. Javier Fernández Abad, Jefe de la Unidad de Apoyo de la Dirección General de la Marina Mercante D. Álvaro Rodríguez Dapena, Presidente de Puertos del Estado D. José María Pérez Toribio, Subdirector de acción social del Instituto Social de Marina D. Julio Fernández Guillén, Secretario director de la Asociación Española de Consignatarios de Buques Dª Araiz Basurto, Subdirectora de la Asociación de Navieros Españoles Dª Luz Baz, Coordinadora para España de la International Transport Federation D. Ricardo Rodriguez-Martos, Director Nacional de Stella Maris Este comité ha sido constituido en base a lo establecido por el Convenio de Trabajo Marítimo 2006 de la OIT en su pauta B.4.4.3. y tiene como finalidad promover servicios de bienestar para la gente de mar en los puertos españoles y velar porque se disponga de los recursos adecuados para ello. En España actualmente ya hay comités de puerto en Tenerife, Castellón, Vigo y Barcelona, todos ellos por iniciativa de Stella Maris, pero faltaba la constitución de un comité que a nivel nacional promueva y coordine los servicios de asistencia humana a la gente de mar. La creación de este comité nacional significa un apoyo importante a los centros Stella Maris, que actualmente existen y a su vez un reto tanto de cara a su consolidación, como de la creación de nuevos centros en aquellos puertos en los que aún no lo hay. La constitución del Comité Nacional de Bienestar de la Gente de Mar, es una buena expresión de una Iglesia en Salida que aúna esfuerzos con las organizaciones civiles marítimas en bien de los trabajadores del mundo marítimo. Según palabras de Ricardo Rodríguez-Martos, director de Stella Maris en España, una fecha histórica. A nivel mundial, hasta la fecha existe un comité así en: Reino Unido, Nueva Zelanda, Nigeria, Australia y Canadá. Por tanto, España será la sexta. «La constitución de este comité supone un importante punto de partida para mejorar los servicios de bienestar en los puertos y tiene que ser un respaldo muy importante para Stella Maris, que de hecho es quien se encarga de esos servicios de asistencia humana a la gente de mar. Por otro lado nos supone un gran compromiso y un reto para que la red de Stella Maris en España se consolide». LEE LA NOTICIA EN Ecclesia Cope
Concluye la Asamblea de Stella Maris en Cádiz
El director internacional de Stella Maris anima a las diócesis españolas a que «estén presentes en todos los puertos» y especifica que no tiene por qué ser a través de capellanes. También hay laicos. Alfa y Omega: Stella Maris, históricamente Apostolado del Mar, hace muchas cosas por los marinos que llegan a los puertos. Como dice Ricardo Rodríguez-Martos, director nacional de esta pastoral, actividades que no le son exclusivas o que ni siquiera tendría por qué asumir, pero es importante que haga. «Suministramos tarjetas SIM para que los marinos puedan comunicarse, pero no somos una compañía telefónica; facilitamos que se puedan mover por el puerto y la ciudad, pero no somos una empresa de transporte. Entonces, ¿Cuál es nuestro objetivo, nuestra identidad? Llevar la buena del Evangelio, no con palabras, sino con ese testimonio de amor. Eres mi hermano y te voy a ayudar», explica en entrevista con Alfa y Omega. La identidad de Stella Maris ha sido uno de los temas de la XXX Asamblea Nacional de Apostolado del Mar que se celebró entre el domingo y el miércoles en Cádiz, donde, además, se hizo una radiografía de esta pastoral a nivel local e internacional y se reivindicó dentro y fuera de la Iglesia. De hecho, el encuentro contó con la participación de representantes de las instituciones que forman parte del puerto, en este caso de Cádiz: Autoridad Portuaria, Capitanía Marítima, la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) y empresas. En este sentido, Rodríguez-Martos señala que es vital que Stella Maris esté en mitad del puerto. «No puede ser una realidad que va al puerto pero que no participa. Debe ser una parte más y el puerto debe considerarla como propia», añade. Hay buenos ejemplos, como en Castellón, que en pocos años ha crecido mucho, precisamente, por la buena relación con la Autoridad Portuaria. «Cuando ven lo que hacemos, ayudan», continúa. En este sentido, estima que en los comités de bienestar que se prevén crear en cada puerto deberían estar las entidades que trabajan en él y, por tanto, también la pastoral. «Todavía existen en el mar explotación laboral y tráfico de personas» Bruno Ciceri, Stella Maris Internacional Según los últimos datos, de 2021, Stella Maris alcanzó en España a 40.000 marinos, con 5.410 barcos visitados y más de 6.000 trabajadores recibidos en sus centros. Esto fue posible gracias a las 14 delegaciones repartidas por puertos de todo el país y a los 125 agentes de pastoral dedicados a esta tarea: nueve sacerdotes, tres diáconos y 114 laicos. Además del reto hacia fuera, hay otro hacia dentro de la Iglesia. «La pastoral del mar no puede ser vista como una cosa exótica. Alcanza a miles de personas y encaja con la llamada del Papa en Evangelii gaudium. Debemos ir a las periferias y para eso necesitamos medios humanos y materiales», subraya el director nacional de Stella Maris. Una petición que recibe el apoyo de la Santa Sede, pues Bruno Ciceri, scalabriniano y director internacional de Stella Maris, anima a la Iglesia en España «a estar presente en los puertos». «Creo que hay muchos en los que faltan capellanes. Me gustaría invitar a las diócesis a que se ocupen de este ministerio y que asignen personas, no necesariamente clérigos. La Iglesia tiene que estar en los puertos», añade en conversación con este semanario. Él no ha podido estar en Cádiz, pero sí su adjunta, la hermana Kathleen Redido. Tanto Rodríguez-Martos como el religioso coinciden en que la situación de los marinos se ha visto afectada en los últimos años por la pandemia y ahora por la guerra en Ucrania. «Nuestros capellanes se convirtieron en el Amazon de los marinos. Como no podían salir de los buques, les pedían los bienes que necesitaban y estos los compraban y entregaban en la escalerilla. La situación ha mejorado un poco, pero sigue siendo difícil», constata Ciceri. «Stella Maris es parte del puerto y este debe considerarla como propia» Ricardo Rodríguez-Martos, Stella Maris España Por sacar algo positivo, Rodríguez-Martos señala que la COVID-19 ha permitido descubrir una nueva manera de relacionarse con los trabajadores del mar. Ahora reciben correos electrónicos o mensajes de WhatsApp, Facebook o Twitter con las necesidades básicas antes de que lleguen a puerto y esto les permite prepararse mejor: «Nos piden la dirección del centro para que les puedan entregar los pedidos de Amazon o nos envían la lista de la compra. Así, cuando llegan, la tenemos preparada». La guerra también ha tenido un gran impacto en la gente del mar. Ciceri refiere bombardeos a embarcaciones en Ucrania con víctimas mortales, la imposibilidad de muchos marinos de volver al trabajo o de tripulaciones atrapadas en puertos ucranianos. En este contexto también ha estado cerca la Iglesia a través del capellán de Odesa y su asistente, que permanecieron en el país para coordinar la ayuda humanitaria, y con un centro de acogida para familiares de marinos en Polonia —dan cobijo desde marzo a 55 personas, 18 de ellas niños—, que se sostiene con un fondo de emergencia de Stella Maris. Además, la crisis derivada de la pandemia y el conflicto han provocado que en el último año haya aumentado el número de barcos abandonados —sobre todo los de pequeños armadores y en puertos no europeos— con la tripulación en su interior. «Los marinos se quedan sin nada, sin salario ni comida. Desde Stella Maris les proporcionamos asistencia y les ayudamos en la repatriación», recoge el director. Pero hay más necesidades. Una de ellas es la defensa de los derechos de estos trabajadores, pues todavía existe «explotación laboral, trabajo forzado, abusos verbales y físicos, e incluso tráfico de personas». «Es importante que la reforcemos a todos los niveles», añade. También la protección del medio ambiente: «El mar es el entorno donde trabaja nuestra gente. Debe estar libre de plástico y limpio».
Congreso Mundial de Stella Maris en Glasgow
Bajo el lema “Después de la tormenta…avanzando en el servicio a la gente de mar”, se ha celebrado del 2 al 5 de octubre el XXV Congreso Mundial de Stella Maris, en el puerto de Glasgow, lugar donde hace 102 años esta institución fue fundada. Han asistieron 175 personas de 22 países de los 5 contenientes para celebrar el centenario, que quedó aplazado en 2020 por causa de la pandemia. En representación de España asistieron Jerónimo Dadin, responsable de cruceros de Stella Maris Barcelona y Ricardo Rodríguez-Martos, director del Departamento de Stella Maris de la Conferencia Episcopal Española El congreso se inició con un breve repaso de la historia de Stella Maris desde su fundación y seguidamente se entró a analizar dos situaciones que recientemente han marcado a la gente de mar y a la actividad de Stella Maris: En primer lugar, la pandemia que planteó una situación en la que muchos marinos quedaron retenidos en sus barco durante meses y, sin poder bajar a tierra, llevando a Stella Maris a fortalecer su presencia en las redes y ser imaginativos a la hora de atender a las necesidades de las tripulaciones. Em segundo lugar, la guerra en Ucrania que ocasionó situaciones dramáticas para muchos marinos y sus familias. Hubo testimonios impactantes del centro Stella Maris de Kashubi (Polonia) que acogió y sigue acogiendo a muchas familias de marinos, facilutádnoles alojamiento, comida y ropa y del puerto de Odessa, en donde Stella Maris se ha volcado en asistir a marinos y sus familias, todo ello con aportaciones de distintas organizaciones internacionales y de muchos Stella Maris de otros países. Se presentó una encuesta realizada a nivel mundial sobre las condiciones laborales de inmigrantes en barcos de pesca, poniendo de relieve las circunstancias de auténtica explotación que se dan especialmente en zonas de Asia. Se dedicó también tiempo a reflexionar sobre la propia identidad de Stella Maris en un mundo que tiene que hacer frente a diversas situaciones de crisis, así como a aspectos sociológicos y pastorales. El día 4 de octubre, fecha en que fue fundado Stella Maris en 1920 se celebró una misa solemne en la catedral de Glasgow, presidida por Mons. Alexander Antony Vadakkumthala, Obispo de Kannur y promotor de Stella Maris en India. Stella Maris está presente hoy día en 328 puertos de 54 países de todo el mundo. También puedes leer: Yo siempre digo que Stella Maris es un «Atrio de los Gentiles», lugares donde las personas se reúnen por una necesidad común de afecto, de sentirse acogidos, y allí las religiones no son ningún obstáculo, al contrario. COPE: Entrevista a Ricardo Rodríguez, Director del Departamento de de Stella Maris de la CEE
Stella Maris Castelló cumple cinco años
El pasado 7 de julio cumplimos los primeros cinco años desde la apertura del local que alberga nuestro Stella Maris de Castelló. En una sencilla ceremonia con algunos de los voluntarios, conmemoramos esta significativa fecha para nuestra corta historia en la pastoral del mar. En puertas del Domingo del Mar y de la Jornada principal de la festividad de la Virgen del Carmen, nos alegramos de poder compartir nuestro servicio y ayuda a los marinos, de forma ininterrumpida, desde 2017. Aunque la idea de iniciar Stella Maris en nuestro puerto surgió en 2015, pasaron dos años de reuniones, contactos y burocracia hasta que pudimos materializarlo en un local como el que disfrutamos hasta el día de hoy cedido por la Autoridad Portuaria. Por este motivo, contamos con la presencia de Rafa Simó (en la foto), presidente de esta institución, que nos saludó y animó a seguir con nuestra tarea. En estos momentos hemos solicitado la ampliación del local que nos permitirá ofrecer más espacio para los marinos y otros servicios que nos requieren. Si todo va bien, esperamos que sea una realidad en poco tiempo, siempre con la colaboración estrecha de PortCastelló. Damos gracias a Dios por todo lo que hemos vivido en este tiempo: el gran número de marinos amigos que hemos hecho, el acompañamiento de los náufragos en 2021, la pandemia con las restricciones, etc. Con todas estas experiencias, buenas y no tan buenas, hemos ido madurando en el servicio. Y no solo Stella Maris, sino todas los miembros de la comunidad portuaria, hemos ido tomando conciencia de la necesidad del apoyo humano y espiritual que merece nuestra gente del mar.
16 de julio, Día de las gentes del mar: ¡Naveguemos juntos!
El 16 de julio se celebra el Día de las gentes del mar, coincidiendo con la fiesta de su patrona, la Virgen del Carmen. «¡Naveguemos juntos!» es el lema de este año, con el que se une al Sínodo 2021-2023. El Departamento «Stella maris» (Apostolado del Mar), dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, ha sido el encargado de editar los materiales para esta Jornada. Carteles en castellano, catalán, gallego y euskera Cardenal Michael Czerny: En esta jornada tratemos de imaginar cómo es la vida de los marinos y cuáles son los retos a los que se enfrentan cada día por nosotros El Cardenal Michael Czerny, Prefecto para el Dicasterio para el servicio del Desarrollo Humano Integral ha escrito un mensaje para el Domingo del Mar, que se celebra el 10 de julio, aunque en España se hace coincidir con la festividad de Nuestra Señora del Carmen, el día 16 de julio, muy arraigada en nuestro país entre las gentes del Mar. Queridos hermanos y hermanas en Cristo, queridos capellanes, voluntarios, amigos y simpatizantes de Stella Maris: En el segundo domingo de julio de cada año, las comunidades cristianas celebran el Domingo del Mar. Hoy recordamos la labor esencial que llevan a cabo más de un millón de marinos que, todos los días del año, trabajan en embarcaciones que transportan mercancías por todo el mundo. Los que viven en el interior de un país difícilmente verán barcos o a los marinos que trabajan a bordo. Incluso quienes viven en la costa generalmente ven sólo un barco que navega “lejos” en el horizonte. Sin embargo, nadie consigue ver a los miles de barcos que navegan más allá del horizonte. Son invisibles, pero están ahí. Como también son invisibles los marinos que trabajan a bordo, que no sólo ayudan a mantener la economía mundial en movimiento, sino que también, gracias a su trabajo, inciden directamente en la vida cotidiana de cada uno de nosotros. Día tras día, proporcionan los bienes que utilizamos y consumimos y sin éstos, la calidad de nuestra vida sería considerablemente inferior. Para entender cuán esenciales son, debemos únicamente recordar lo que poseemos en nuestros hogares y en nuestros lugares de trabajo, así como la comida que ponemos en nuestrasmesas. Preguntémonos: ¿De dónde viene? Son los marinos quienes nos permiten disfrutar de lo que tenemos. Y debemos recordar que trabajan todos los días de la semana, cada semana de su contrato, para abastecernos de todo lo que tenemos. Ha llegado el momento de decirles: ¡Gracias! En esta jornada tratemos de imaginar cómo es la vida de los marinos y cuáles son los retos a los que se enfrentan cada día por nosotros En esta jornada tratemos de imaginar cómo es la vida de los marinos y cuáles son los retos a los que se enfrentan cada día por nosotros. En los últimos años, el mundo marítimo se ha visto negativamente afectado por una serie de crisis. Como consecuencia del incremento de la demanda de mercancías, un mayor número de buques han tenido que permanecer en fondeaderos durante períodos de tiempo más largos. Debido a la guerra en Ucrania, los barcos se enfrentan ahora a la ardua tarea de tener que navegar sorteando lasminas que se han colocado en el Mar Negro y el Mar de Azov. Muchas embarcaciones se han hundido y se han perdido numerosas vidas durante esta guerra injusta e inmoral. A causa de la pandemia mundial, más de 400.000 marinos, una vez finalizados sus contratos, se han quedado atrapados a bordo, sin poder abandonar el barco y regresar a sus hogares con sus familias. En cambio, siguen trabajando día tras día, cada vez más agotados. Las tripulaciones de reemplazo no han podido llegar hasta las embarcaciones, cosa que, para algunos, ha supuesto un desastre económico porque no han podido ocuparse de las necesidades cotidianas de sus seres queridos. En cualquier caso los marinos no tienen opción. A causa de la pandemia mundial, más de 400.000 marinos, una vez finalizados sus contratos, se han quedado atrapados a bordo, sin poder abandonar el barco y regresar a sus hogares con sus familias. Al parecer algunas compañías navieras han sido las únicas que se han beneficiado financieramente de la serie de crisis que han perturbado la cadena de suministro mundial. Es lamentable, por no decir otra cosa, que las empresas sólo hayan compartido con los marinos una pequeña parte de los exorbitantes ingresos que han obtenido o hayan gastado sólo una exigua parte para mejorar las instalaciones de bienestar en los puertos, instalaciones de las que suelen disfrutar los marinos durante los breves períodos de tiempo que permanecen en tierra firme. Es lamentable, por no decir otra cosa, que las empresas sólo hayan compartido con los marinos una pequeña parte de los exorbitantes ingresos que han obtenido o hayan gastado sólo una exigua parte para mejorar las instalaciones de bienestar en los puertos, Las compañías navieras reciben los beneficios económicos, mientras que son los marinos y sus familias quienes pagan el precio. No es de extrañar que la prolongación forzosa de los contratos genere un agotamiento físico y psicológico y esto, conlleva el peligro de cometer errores humanos, cuyas consecuencias son fatales. Períodos a bordo más prolongados, separación forzosa de sus seres queridos y la imposibilidad de desembarcar,hacen que los marinos se sientan aún más aislados y deprimidos de lo normal. Debemos recordar que también ellos son seres humanos. Tienen las mismas necesidades que todos los demás. La diferencia es que, al ser “invisibles”, se les ignora más fácilmente. Pero no debemos ignorarles porque dependemos de ellos. Les necesitamos. La seguridad durante la navegación y la protección del medio marino, dependen de que la gente de mar goce de buena salud mental. El Convenio sobre el Trabajo Marítimo de 2006 (MLC) exige que las compañías marítimas proporcionen un alojamiento decente y limpio, alimentos nutritivos, un ambiente de trabajo seguro, un horario de trabajo adecuado y permisos en tierra. Lamentablemente, los importantes avances que se han logrado desde la entrada en vigor
Encuentro europeo de Stella Maris en Roma
En el marco del Proyecto de programa de formación Porticus para Capellanes tuvo lugar el Encuentro Europeo de Stella Maris en Roma del 8 al 12 de Mayo de 2022 Asistimos 18 personas (sacerdotes, diáconos y laicos) de Reino Unido, Irlanda, Alemania, Francia, Italia y España. Por parte de España estábamos Albert Arrufat, capellán de Castellón y Ricardo Rodríguez-Martos, como director del Departamento de Stella Maris (Apostolado del Mar) de la Conferencia Episcopal Española El encuentro tenía por objetivo hacer un primer test para un futuro curso de formación para capellanes y voluntarios de Stella Maris. El proceso se inició hace meses con una encuesta que se envió a centros de todos los continentes con una serie de preguntas sobre la labor de Stella Maris y las circunstancias de la gente de mar. A partir de ahí se organizó este curso en Roma y luego seguirá uno en Sudáfrica y otro en Filipinas, con la intención de recoger la máxima información sobre la percepción que los miembros de Stella Maris tienen de la propia organización y sobre los problemas que frecuentemente deben afrontar, así como sobre los puntos fuertes y débiles de la actividad de Stella Maris y las necesidades actuales y previsiblemente futuras de los marinos y pescadores. El curso constaba de 5 módulos: En base a ese trabajo se pretende diseñar un curso que ayude a descubrir la propia identidad de Stella Maris, lo que se espera de un capellán o un voluntario de Stella Maris, las herramientas que necesita y la necesidad de saber comunicarse bien, fomentando también el trabajo en red entre todos los centros Stella Maris a nivel nacional e internacional. Tuvimos también la posibilidad de asistir a una audiencia papal y saludarlo personalmente. Barcelona, 18 de Mayo de 2022 Ricardo Rodríguez-Martos Dauer
Ricardo Rodríguez-Martos Dauer, nuevo director de Stella Maris España
Con una larga trayectoria profesional y pastoral, este diácono permanente aporta su larga experiencia a este apostolado todavía muy desconocido. Ricardo Rodríguez-Martos Dauer ha sido nombrado por la Conferencia Episcopal Española, nuevo director de Stella Maris España, Apostolado del Mar. Tras varios años de trabajo al frente de Stella Maris en España, D. Ramón Caamaño Pacín pasa el testigo a Ricardo de la responsabilidad de esta pastoral, que procura el bienestar de la gente de mar y sus familias en todo el mundo. Stella Maris Nuestro nuevo director en España es, también, de la delegación de Stella Maris en Barcelona desde 1983 y fue nombrado diácono en esa misma fecha. Desde entonces ha participado en Stella Maris tanto a nivel nacional como a nivel internacional: El nuevo director de Stella Maris es, también, el instructor de los nuevos voluntarios en toda España, procurando el curso de Ship Welfare Visitors Course del Merchant Navy Welfare Board para lengua Española desde 2008, habiendo impartido el curso en Barcelona (2009, 2011, 2012, 2013, 2014, 2016 y 2017), Málaga (2010), Tenerife (2012) , Tarragona (2019) y en Progreso (México) (2015). Experiencia profesional Ricardo Rodríguez-Martos, además, ha desarrollado su carrera profesional como oficial en buques mercantes y navegando durante 7 años. Siendo Capitán de Marina Mercante se convierte en profesor titular en la Facultad de Náutica de Barcelona (UPC) hasta la jubilación. Director del Departamento de Ciencia e Ingeniería Náuticas de la UPC (entre 2005 y 2011). Además, es Doctor en Marina Civil (Universidad Politécnica de Catalunya); licenciado en Derecho (Universidad Nacional de Educación a Distancia) y licenciado en Teología Moral (Facultad de Teología de Catalunya). Siendo director de Stella Maris en Barcelona ha participado en la vida de la comunidad portuaria local de forma efectiva y sostenida en el tiempo, trabajando en las siguientes áreas: El nuevo director de Stella Maris ha publicado diversos libros: Participación en Congresos Internacionales de Pastoral Marítima Desde 1983, ha participado en numerosos congresos mundiales del Apostolado del Mar, como el de Mombasa (Kenia) en 1987 o Roma (Italia) en 2012. Además, el nuevo director de Stella Maris ha participado en diversos congresos de la International Christian Maritime Association (ICMA), tanto internacionales como regionales, de la zona del Mediterráneo, Mar Negro y Oriente Medio. Ponencias Ponencias presentadas en Sesiones Plenarias del Consejo Pontificio para los Migrantes e Itinerantes, y publicadas en la Revista People on The Move“Vida de mar y familia: dos realidades en tensión” Mayo 2000 (P.o.M. 84); “El Apostolado del Mar y la asistencia a los marinos musulmanes” Mayo 2006 (P.o.M. 101); “El Compromiso del Apostolado del Mar en la promoción y sensibilización de los Estados y Organismos Internacionales sobre los derechos de los trabajadores del mar y pescadores” Mayo 2010 (P.o.M. 112); “Sacerdotes a bordo del Titanic” (Mayo 2012 – P.o.M. 116). Docencia relacionada con la actividad pastoral Profesor invitado por la Universidad Católica de Montevideo para impartir un seminario sobre Instituciones Totales en movimiento (1996)Ponente invitado en el Seminario Regional Latinoamericano sobre Bienestar de los Marinos, celebrado en Viña del Mar (Chile) en 1997Profesor de Sociología Marítima en el seminario para la formación de capellanes de puerto, celebrado en Panamá (2010)Profesor de Derecho Marítimo en el seminario para la formación de capellanes de puerto en Montreal – Canadá (2011), impartiendo el tema de Derechos de los Marinos Puedes leer esta noticia en la web oficial de Stella Maris en España:
«Pasado el bullicio mediático, sale el dolor de los familiares. Y ahí está Stella Maris para acompañarles el tiempo que sea necesario»
Pasado el bullicio mediático, sale el dolor de los familiares. Y ahí está Stella Maris para acompañarles el tiempo que sea necesario Elvira Larriba, directora del centro Stella Maris en Vigo, ha vivido el naufragio del pesquero gallego “Villa de Pitanxo” al lado de las familias de las víctimas La Iglesia lleva cien años embarcada con las gentes del mar. En 14 puertos de España están amarrados los centros Stella Maris, Apostolado del Mar. 9 capellanes, 3 diáconos y 114 colaboradores y voluntarios laicos esperan a las tripulaciones que atracan en los puertos. Su objetivo, ofrecer “un hogar lejos del hogar al marino que trabaja lejos de sus familias y sus comunidades. En un año, más de 5.400 barcos visitados y más de 6.200 marinos han visitado sus centros. En total, unos 40.000 marinos mercantes y pescadores se benefician de sus visitas y sus instalaciones. En el puerto de Vigo, desde hace algo más de un año, lleva el timón Elvira Larriba. El ancla la habían echado Cristina y Mª Carmen, capitaneando el Stella Maris durante 40 años. Elvira y 11 voluntarios continúan con la labor de humanizar la actividad portuaria y ofrecer una acción de calidad que mejore sus condiciones de vida y de trabajo. En este momento, además, tienen una prioridad en tierra firme, que las familias de los marineros del pesquero gallego “Villa de Pitanxo”, que naufragó la madrugada del 15 de febrero en Terranova (Canadá), se sientan acogidas y respaldadas por Stella Maris. ¿Cómo ha llegado hasta Stella Maris en Tui-Vigo? Fue una propuesta que el obispo de la diócesis, Mons. Luis Quinteiro Fiuza, también responsable de este Apostolado en la CEE, me hizo hace algo más de un año, tras el fallecimiento de Cristina de Castro y Mª Carmen Grobas, las anteriores delegadas de Apostolado del Mar, que habían desarrollado esta tarea durante cuarenta años. Yo conocía su trabajo porque mi actividad profesional durante los últimos años ha estado vinculada al mundo de la pesca y al puerto de Vigo, donde Stella Maris tiene sus oficinas. Aunque lleva en este empeño poco tiempo ya conocía Stella Maris ¿Cómo se ve desde fuera? La labor caritativa y social de Stella Maris ha sido siempre valorada entre las gentes del mar. Su objetivo era estar cerca de las tripulaciones y hace 25 años la autoridad portuaria les concedió el uso de unas oficinas en el puerto. Independientemente de su color político, los presidentes de la autoridad portuaria han tenido clara la necesidad de un centro donde se procure el bienestar del marino. Y esto sucede también en las otras delegaciones de Stella Maris de España. Para acompañar a las gentes del mar es importante conocer su realidad ¿Cuáles son las preocupaciones de Stella Maris por sus condiciones de trabajo? Mi primer contacto con Stella Maris fue precisamente porque mi actividad ligada al servicio público hizo posible que trasladase al Parlamento las inquietudes e intereses del sector pesquero a nivel económico y social. Cuestiones como la seguridad, el reconocimiento de la dureza de este trabajo y la necesidad de adelantar la edad de jubilación, la defensa de la pesca artesanal y la lucha contra la discriminación de la mujer. También iniciativas como el derecho del voto del marino, pues los que están embarcados en campañas tienen una imposibilidad absoluta de ejercer este derecho fundamental. Y eso es algo que se ha reclamado desde hace muchos años. El naufragio del pesquero “Villa de Pitanxo” ha puesto de actualidad la dureza del trabajo en el mar, ¿Cómo está presente la Iglesia en estos momentos? Lo principal es estar cerca de las personas y desde que tuvimos conocimiento de la tragedia contactamos con los familiares de las víctimas para saber qué necesitaban, en qué situación se quedaban. Una vez ha pasado el bullicio mediático y el estado de shock en el que se encontraban por la noticia, se pone de manifiesto el dolor. Y ahí está Stella Maris para acompañarles el tiempo que sea necesario. Nos han trasladado sus necesidades y estamos en un contacto estrecho para acompañarles en todo este proceso, lo cual es especialmente complicado porque las víctimas son de tres continentes diferentes. Les ayudamos en la gestión, para que puedan acceder a las prestaciones a las que tienen derecho, pero sobre queremos estar a su lado en el duelo, para que se sientan acogidas y respaldadas. Su labor es estar día a día con las tripulaciones ¿Cuánta gente tiene en su equipo? ¿Cómo organizan el trabajo? Colaboran en Stella Maris 11 personas,todos profesionales de distintas áreas relacionadas con la actividad marítima y portuaria. Queremos ir más allá de la acción benéfica para dar un servicio profesional, ser un agente más en el ámbito portuario, y que el resto de operadores del puerto nos tengan como referencia para todas las cuestiones que afecten al bienestar del marino. Nuestras oficinas están abiertas todos los días, aunque una de nuestras tareas primordiales es la visita a los barcos. Tenemos el hándicap de que atendemos a tripulantes que están pocas horas en puerto, pero hoy las comunicaciones nos permiten contactar previamente para saber qué es exactamente lo que necesitan y poder dar una respuesta lo más inmediata posible. Información y asesoramiento legal, laboral, de extranjería, asistencia social, apoyo médico y acompañamiento en situaciones de crisis, y ayuda material son las peticiones más comunes. Como no somos muchos y a veces la tarea es compleja, colaboran con nosotros un bufete de abogados especializado en estas cuestiones, el Centro de Escucha de Vigo, hospitales y otras entidades que nos prestan ayuda más específica. Los tripulantes a los que tratamos son de diferentes razas culturas, países, lenguas y creencias. Su actividad itinerante provoca cierto desarraigo que los voluntarios pueden paliar con su atención. Para ellos queremos ser un hogar lejos de su hogar, el espacio de referencia donde les podamos prestar ayuda en momentos de necesidad, acompañarles en sus inquietudes y facilitar su integración. En definitiva, ser un centro de acogida para todos ellos. ¿Personalmente qué le aporta formar parte de
La Iglesia asiste a los marinos cuyo buque volcó en Castellón
Los supervivientes cuentan con el apoyo del Stella Maris de la diócesis. Les han comprado ropa, conseguido teléfonos y los acompañan en el proceso judicial Alfa y Omega: Cuando el 28 de mayo por la tarde el buque turco Nazmiye Ana volcó en el puerto de Castellón, los primeros en llegar fueron, junto con los servicios sanitarios y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los miembros del Stella Maris, el Apostolado del Mar. Primero lo hizo la trabajadora del centro que, precisamente estaba con uno de los tripulantes, al que llevó rápidamente al muelle donde se había producido el accidente. Luego lo hizo Albert Arrufat, sacerdote y responsable de esta pastoral en Castellón, que cargó toda la ropa que encontró para que los marineros que habían caído al mar pudieran cambiarse. La furgoneta que habitualmente transporta a los marinos desde los muelles hasta la ciudad se convirtió esa tarde en una especie de refugio para los supervivientes. En el barco se habían quedado un compañero indio de 23 años –su cadáver se encontró al día siguiente– y un estibador de 36 años, cuyo cuerpo solo se ha podido recuperar tras la retirada del buque la semana pasada. «Estuvimos todo el tiempo con ellos porque estaban asustados y desorientados. Los ayudamos en lo que nos pedían y los calmamos. Cuando la empresa les buscó un hotel para alojarse no se querían ir del puerto, pues todo lo que tenían se había quedado allí, también sus compañeros. Al final los convencimos y en torno a las doce de la noche los llevamos al hotel», cuenta Albert Arrufat. «No estáis solos» «No estáis solos. No estáis olvidados». Así se dirige Luis Quinteiro, obispo promotor del Stella Maris en España, a las gentes del mar en su mensaje con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen. Un texto en el que recuerda que estas personas «corren muchos riesgos físicos, se enfrentan a grandes retos familiares y experimentan sufrimientos y dificultades que la COVID-19 ha acentuado». Por eso, continúa, la labor de la Iglesia se hace todavía más necesaria en estos momentos. También en la defensa de sus derechos y en la solicitud ante gobiernos y organizaciones internacionales de la mejora de sus condiciones. «El mundo marítimo es una de las periferias donde la Iglesia está presente», afirma. Fue solo el principio de la labor del Stella Maris de Castellón, que continúa hoy, pues los marineros –un egipcio, dos indios y cinco turcos– siguen en la ciudad a la espera de un juicio que depure responsabilidades. A pesar de las dificultades de comunicación –utilizan el traductor del teléfono para comunicarse con ellos, pues apenas hablan inglés–, los acompañan cubriendo sus necesidades, salvo el alojamiento y la manutención, que corren a cargo de su empresa. Al día siguiente del suceso hicieron una primera compra de emergencia con ropa, una maleta y productos de aseo. También les han facilitado un teléfono móvil a cada uno para que puedan comunicarse y ponen a su disposición la red wifi del Stella Maris, que abre cada día de 16:00 a 22:00 horas. Además, los están ayudando en todos los trámites relacionados con el caso, aunque apenas tienen información sobre el mismo y «sufren mucho» por ello. Los voluntarios del Stella Maris han podido comprobar también que algunos de los tripulantes estaban en una situación cercana a la esclavitud. Los indios, incluido el que falleció, solo cobraban 300 euros, pero para enrolarse habían pagado una fianza de 5.000. Ahora, explica Arrufat, reclaman, al menos, que les devuelvan ese dinero, pues no están cobrando. «Esta es la labor que hacemos en el Stella Maris durante todo el año, aunque en estas circunstancias llama más la atención y es más necesaria por el dolor que sufren. Somos los únicos a quienes se pueden agarrar. Hacemos de padres, hermanos y amigos», concluye el sacerdote. Algunos de los tripulantes estaban en una situación cercana a la esclavitud. Los indios, incluido el que falleció, solo cobraban 300 euros, pero para enrolarse habían pagado una fianza de 5.000 La pérdida de Josep Maria Otro de los acontecimientos que marcará el día del Apostolado del Mar es el fallecimiento de uno de los voluntarios del Stella Maris de Tarragona, que cayó al mar mientras desarrollaba su labor en el puerto. Se trata de Josep Maria Palau, un hombre de 76 años que se había sumado al equipo en 2019. Según explica Jessica Linares, voluntaria como Josep Maria, era un hombre entregado a la acción social y a la Iglesia, pues había sido responsable de Cáritas en Montblanc, pertenecía a la Hospitalidad de Lourdes y colaboraba con la iniciativa Café y Calor. Su entrega, añade, ejemplifica perfectamente la labor de los voluntarios de los Stella Maris, en torno a 200 en toda España. «Era asiduo cada tarde y luego empezó a venir por las mañanas también. Era un hombre con un gran deseo de ayudar a los demás. No hablaba inglés ni conducía, pero encontró su lugar como voluntario del Stella Maris. Hemos permanecido muchos días abiertos gracias a él. Cuando faltaban voluntarios, siempre estaba dispuesto a ir al centro para sustituirlos. Su pérdida inesperada ha sido un gran golpe», recuerda el padre carmelita Benny Manackaparambil, director del Stella Maris de Tarragona.