El miércoles 13 de julio, la Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga celebró una nueva edición del Círculo de Silencio, que abordó las muertes en Melilla ocurridas el 24 de Junio en la Valla de Melilla. El Círculo de Silencio es un espacio de reflexión y oración. En este último Círculo celebrado en la la plaza de la Constitución de Málaga capital, participaron unas 70 personas. En la provincia también se convocaron círculos del silencio. Es el caso de Álora, que lo celebró también ese día a las 19.30 horas a las puertas de la iglesia de la Veracruz, y de Churriana, donde se llevó a cabo en la plaza del Mirador, a las 20.45 horas. En Arriate su celebración está fijada para el miércoles 20 a las 20 horas, y en Alhaurín de la Torre se suspende hasta el mes de septiembre. Los obispos españoles publicaron una nota ante los acontecimientos de Melilla titulada: No más muertes en las fronteras , donde afirman que los migrantes «No son “invasores”, solo son seres humanos que buscan llegar a Europa huyendo de guerras activas (57 en el mundo, 30 en África)» En palabras de Pilar Gallardo Quero, delegada de Migraciones de la Diócesis de Málaga, «en estos encuentros queremos reflexionar y dejarnos interpelar por el drama que están viviendo hoy migrantes y refugiados. El pasado Círculo vino marcado, inevitablemente, por los últimos acontecimientos sucedidos en la frontera hispano-marroquí el día 24 de junio. Se desconoce la cifra exacta aún, pero más de 100 personas resultaron heridas y otras muchas fallecidas, en el intento de cruzar la frontera. La Iglesia en Málaga y Melilla, así como la sociedad civil, han realizado numerosas manifestaciones y declaraciones públicas para denunciar la violación de los derechos humanos». En los Círculos, de forma habitual, se cuenta con testimonios diversos. En esta ocasión, se compartió una reflexión de Fernando Moreno, diácono en Melilla, junto con el relato de uno de los chicos que llegaron el día 24 y que ha acudido a la asociación Geum Dodou (Vida y Coraje). Esta asociación, formada por las hermanas apostólicas del Corazón de Jesús y las hermanas del Ángel de la Guarda, así como por voluntarios de la ciudad de Melilla, lleva atendiendo y acompañando desde 2018 a personas migrantes y refugiadas. Actualmente, además, se encuentran cinco chicos de Deusto y Comillas haciendo voluntariado. Uno de ellos, Iñaki, traduce el testimonio de Kim, un joven de Sudan del Sur que inició su trayecto migratorio en el 2014. El propio papa Francisco, en un mensaje difundido en su cuenta personal en Twitter el 28 de junio, ha manifestado su consternación por las personas migrantes fallecidas en la frontera de Melilla «mientras perseguían la esperanza de una vida mejor». El pontífice ha reconocido recibir con dolor la noticia de esta tragedia y pide orar juntos por ellos y para que el Señor «nos abra el corazón y estas desgracias no sucedan de nuevo». Pilar Gallardo continúa explicando que, «tras el testimonio y el tiempo de silencio, escuchamos el poema de Ana Medina, sobre los muros y vallas que construimos. Gracias a su sensibilidad, pudimos expresar todos tantos sentimientos compartidos». El encuentro terminó con la canción interpretada por Zarys Falcón, de Katanga dub, en homenaje a las víctimas del último salto a la valla: El Círculo del Silencio es una convocatoria pública en la que toda persona puede participar, con momentos de silencio y reflexión en la plaza pública para hacer visible la protesta ciudadana ante la situación que viven las personas obligadas a migrar. Como continúa expresando la delegada: «puede que sea más importante que nunca seguir manifestando públicamente nuestra indignación, por ello, invitamos a seguir participando en los Círculos del Silencio, como una forma de expresar que no somos indiferentes a la falta de dignidad y de derechos, y que no queremos construir un futuro descartando vidas humanas». Escucha las alocuciones de Fernando Moreno y de Ana Medina aquí
3 de Julio: Jornada de responsabilidad en el tráfico
El primer domingo de julio, este año el día 3, la Iglesia en España celebra la Jornada de la responsabilidad en el tráfico. Una Jornada que se fijó, hace ya 54 años, próxima a la festividad del patrono de los conductores, San Cristóbal, el 10 de julio, y coincidiendo con el inicio de los desplazamientos masivos por las vacaciones de verano. “María se puso en camino” (Lc 1, 39) es el lema de este año. Por este motivo la 2 de TVE retransmitirá la Eucaristía desde la Parroquia de San Cristóbal en Madrid y será presidida por el cardenal Osoro. El Departamento de Pastoral de la carretera ha editado los materiales para esta jornada. Carteles en castellano, gallego, catalán y euskera Otros materiales de la jornada: ¿Cuál es el mensaje de los obispos? Los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad humana, en su mensaje para este año, ponen a María como modelo de servicio y de ayuda a los demás. Igual que María se puso en camino para visitar a su prima Santa Isabel, embarazada de seis meses, para prestarle su ayuda, “todos los días -señalan- hay millones de conductores, hombres y mujeres, que cogen su vehículo o transporte público, y se ponen en camino para acudir al trabajo, hacer gestiones, visitar enfermos, familiares y amigos o, sencillamente, pasar con la familia unos días de descanso”. En este listado destacan a los que se ponen en camino para ayudar a los demás en sus casas u hospitales. Y a los que se paran a socorrer a otros cuando en la carretera han sufrido un accidente de tráfico. Una llamada a la responsabilidad de los conductores porque el riesgo cero no existe En este mensaje para la Jornada de la responsabilidad en el Tráfico los obispos advierten que “el riesgo cero, cada vez que nos subimos a un vehículo, no existe” Por eso, puntualizan, “hemos de respetar y cumplir fielmente las normas del código de circulación”. Además, llaman la atención de los conductores “para que entre todos hagamos realidad lo que aún hoy sigue pareciendo una utopía: cero accidentes mortales en nuestras calles y carreteras”. Para ello, apelan a la conciencia y a las enseñanzas evangélicas “de hacer el bien a todos, hasta el punto de amar al prójimo como a uno mismo”. Porque la carretera “no debe ser únicamente un lugar de ir y de venir, sino también un lugar de vivir la fe, de encuentro, de diálogo, de disfrute, de convivencia, de oración…”. En la carretera, «el conductor asume una serie de obligaciones y responsabilidades cada vez que se pone en camino”. San Cristóbal nos une en el dolor y en la esperanza En este Jornada están especialmente presentes los problemas de los transportistas y otros profesionales de la carretera que además, este año, se enfrentan a la subida de los precios de los combustibles y del mantenimiento de sus vehículos «que disminuye su poder adquisitivo tan necesario para mantener su empresa y sacar adelante a la familia”. Pero a pesar de las dificultades invitan a compartir la fiesta de San Cristóbal, interrumpida por la pandemia, como un momento para “compartir juntos un aperitivo o almuerzo con la familia y los amigos en fraterna y gozosa armonía”. “A la Virgen Santísima de la Prudencia y a san Cristóbal, elevamos nuestras súplicas y oraciones, para que os acompañen y guíen a todos los transportistas y conductores y cada día lleguéis felizmente a vuestro destino”, termina el escrito. José Aumente: Los obispos tiene que estar con la gente del transporte José Aumente, Director de la Pastoral de la Carretera en una entrevista en COPE ha tenido presente a los trabajadores del transporte que viven con angustia la subida de los precios de la gasolina: «O se les da una solución o las cosas van a ir de mal en peor. Se avecinan tiempos muy difíciles y por eso los obispos tienen que estar con la gente del transporte«. Preguntado sobre la alusión a la Virgen de la Prudencia este año, Aumente contesta que: A la Virgen María no solo la tenemos que ver en la Iglesia, la tenemos que ver también en el camino. Escúchalo aquí También lo puedes leer en Vatican News La Vanguardia Ecclesia COPE