En el primer aniversario del trágico suceso ocurrido el 24 de junio de 2022, el Círculo de Silencio realizado la tarde de ayer en Málaga alza la voz para recordar y denunciar la muerte de 23 personas migrantes y la desaparición de aproximadamente de 70 más, así como más de 300 heridos en el salto a la valla de Melilla Convocado por la delegación de Migraciones de Málaga, el Círculo señala que los hecho investigados por diversos medios apuntan a la participación de efectivos de la gendarmería marroquí, quienes, junto con agentes de la Guardia Civil, habrían trasladado a territorio marroquí a migrantes malheridos o fallecidos. En este contexto, se señala la presunta aplicación de prácticas de “devoluciones en caliente” y la supuesta negación de auxilio a los heridos tras el colapso de la valla, una estructura de ocho metros de altura. A pesar de las diversas denuncias y exigencias de esclarecimiento ninguna de las Administraciones ha asumido la responsabilidad ni ha ofrecido una investigación exhaustiva sobre lo sucedido. “Una más de tantas crónicas que llenarán de recuerdos nuestra cercana historia, pero quiere ser un silencio de impotencia, de rabia y de denuncia ante el fracaso de nuestra sociedad en el respeto a la vida y la dignidad del ser humano”, subrayan. En este sentido, citan las palabras del papa Francisco, quien hace un llamamiento “a implantar el debate humanitario». Además, el Círculo denuncia el uso de las concertinas en la valla, fabricadas en Cártama, Málaga, y destaca la injusticia europea y la necesidad de acompañar a los países en frontera, a los migrantes y a los países de origen en esta problemática. El Círculo de Silencio lamenta la pérdida de vidas “de nuestros hermanos” que buscan una existencia mejor y exige que se revele la verdad completa de lo ocurrido, así como la depuración de responsabilidades. Asimismo, condenan “el uso político” que se hace de esta tragedia y demandan la protección de la vida de las personas, especialmente de los más vulnerables, a través de la acogida y la promoción. Finalmente, el Círculo resalta que toda persona tiene derecho a encontrar oportunidades en su país de origen para una vida digna, pero también tiene derecho a migrar para mantenerse a sí misma y a sus familias. En este sentido, instan a los gobiernos “a adaptarse a los flujos migratorios” y proteger a aquellos que se ven obligados a huir de sus países debido a la injusticia. Asimismo, enfatizan la importancia de aprender a gestionar la inserción de los migrantes: “tiene que ser recibido, acompañado, promovido e integrado”, concluyen. Abrahán Canales, Director de Noticias Obreras Léelo en su fuente original
Pilar Gallardo, ante las muertes en Melilla: «No queremos construir un futuro descartando vidas humanas»
El miércoles 13 de julio, la Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga celebró una nueva edición del Círculo de Silencio, que abordó las muertes en Melilla ocurridas el 24 de Junio en la Valla de Melilla. El Círculo de Silencio es un espacio de reflexión y oración. En este último Círculo celebrado en la la plaza de la Constitución de Málaga capital, participaron unas 70 personas. En la provincia también se convocaron círculos del silencio. Es el caso de Álora, que lo celebró también ese día a las 19.30 horas a las puertas de la iglesia de la Veracruz, y de Churriana, donde se llevó a cabo en la plaza del Mirador, a las 20.45 horas. En Arriate su celebración está fijada para el miércoles 20 a las 20 horas, y en Alhaurín de la Torre se suspende hasta el mes de septiembre. Los obispos españoles publicaron una nota ante los acontecimientos de Melilla titulada: No más muertes en las fronteras , donde afirman que los migrantes «No son “invasores”, solo son seres humanos que buscan llegar a Europa huyendo de guerras activas (57 en el mundo, 30 en África)» En palabras de Pilar Gallardo Quero, delegada de Migraciones de la Diócesis de Málaga, «en estos encuentros queremos reflexionar y dejarnos interpelar por el drama que están viviendo hoy migrantes y refugiados. El pasado Círculo vino marcado, inevitablemente, por los últimos acontecimientos sucedidos en la frontera hispano-marroquí el día 24 de junio. Se desconoce la cifra exacta aún, pero más de 100 personas resultaron heridas y otras muchas fallecidas, en el intento de cruzar la frontera. La Iglesia en Málaga y Melilla, así como la sociedad civil, han realizado numerosas manifestaciones y declaraciones públicas para denunciar la violación de los derechos humanos». En los Círculos, de forma habitual, se cuenta con testimonios diversos. En esta ocasión, se compartió una reflexión de Fernando Moreno, diácono en Melilla, junto con el relato de uno de los chicos que llegaron el día 24 y que ha acudido a la asociación Geum Dodou (Vida y Coraje). Esta asociación, formada por las hermanas apostólicas del Corazón de Jesús y las hermanas del Ángel de la Guarda, así como por voluntarios de la ciudad de Melilla, lleva atendiendo y acompañando desde 2018 a personas migrantes y refugiadas. Actualmente, además, se encuentran cinco chicos de Deusto y Comillas haciendo voluntariado. Uno de ellos, Iñaki, traduce el testimonio de Kim, un joven de Sudan del Sur que inició su trayecto migratorio en el 2014. El propio papa Francisco, en un mensaje difundido en su cuenta personal en Twitter el 28 de junio, ha manifestado su consternación por las personas migrantes fallecidas en la frontera de Melilla «mientras perseguían la esperanza de una vida mejor». El pontífice ha reconocido recibir con dolor la noticia de esta tragedia y pide orar juntos por ellos y para que el Señor «nos abra el corazón y estas desgracias no sucedan de nuevo». Pilar Gallardo continúa explicando que, «tras el testimonio y el tiempo de silencio, escuchamos el poema de Ana Medina, sobre los muros y vallas que construimos. Gracias a su sensibilidad, pudimos expresar todos tantos sentimientos compartidos». El encuentro terminó con la canción interpretada por Zarys Falcón, de Katanga dub, en homenaje a las víctimas del último salto a la valla: El Círculo del Silencio es una convocatoria pública en la que toda persona puede participar, con momentos de silencio y reflexión en la plaza pública para hacer visible la protesta ciudadana ante la situación que viven las personas obligadas a migrar. Como continúa expresando la delegada: «puede que sea más importante que nunca seguir manifestando públicamente nuestra indignación, por ello, invitamos a seguir participando en los Círculos del Silencio, como una forma de expresar que no somos indiferentes a la falta de dignidad y de derechos, y que no queremos construir un futuro descartando vidas humanas». Escucha las alocuciones de Fernando Moreno y de Ana Medina aquí
Concluyen la XLI Jornadas de Delegados diocesanos de migraciones con renovado impulso a la hospitalidad y la denuncia profética
Bajo el lema “Caminando juntos en comunidades acogedoras” y organizadas por el Departamento de Migraciones de la CEE, del 22 al 24 de abril han tenido lugar en Ciempozuelos (Madrid) las XLI Jornadas de Delegados diocesanos y agentes de pastoral con personas migradas con la participación de 92 representantes de diversas diócesis, 75 de ellos en modo presencial y diversos expertos invitados. Las Jornadas fueron inauguradas por D. Juan Carlos Elizalde, obispo presidente de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana, y contaron con dos comunicaciones marco a cargo de D. Jose Cobo, obispo responsable del Departamento de Migraciones y D. Mario León, prefecto apostólico del Sahara Occidental. Así mismo, tuvieron lugar dos mesas redondas con experiencias sobre comunidades-parroquias acogedoras (Zaragoza), unidades pastorales revitalizadas por la acogida y la solidaridad con personas migradas (Vitoria), el trabajo en red de las delegaciones de Sevilla y Alicante, experiencias de repoblación en el ámbito rural (Pueblos con Futuro) y de los corredores humanitarios promovidos por la Comunidad de San Egidio, y la experiencia del diálogo interreligioso en el Sáhara. Finalmente se contó con la experiencia «Caminem junts en la diversitat» a cargo de Joan Cabot, delegado de Migraciones de la Archidiócesis de Barcelona. Durante el fin de semana los asistentes trabajaron en torno al tema de la identidad y misión de la pastoral con personas migradas y conocieron el Informe-Diagnóstico sobre Pastoral con Personas Migradas en España realizado con la aportación de más de 30 diócesis. En un ambiente muy cordial de convivencia, oración, intercambio de experiencias, reflexión, celebración y trabajo, los participantes acordaron lo siguiente: 1.- Expresar su solidaridad con las víctimas de la guerra en Ucrania y el resto de 30 conflictos armados en el mundo, así como su compromiso con la paz, la acogida y protección de todo tipo de personas migradas, refugiadas y desplazadas. 2.- Promover en todas las diócesis Círculos de Silencio como acción común y gesto profético eclesial en apoyo a las justas demandas de las personas migradas, tratando de buscar mayor unidad en torno a la realización de los mismos (método, acciones, contenido, etc). 3.- Generar un Directorio o base de datos con los recursos disponibles en cada diócesis al servicio de la pastoral con personas migradas y la movilidad humana. Entre otros objetivos, con el fin de crear una Ruta de hospitalidad entre diócesis de frontera, de tránsito y destino hacia otros países europeos o en España. Así como para estar preparados cuando sea necesario activar las delegaciones diocesanas en la colaboración con los tan necesarios y demandados corredores humanitarios. 4.- Contribuir a la integración de familias migradas que quieran realizar su proyecto vital en el ámbito rural y su revitalización, participando e impulsando la experiencia iniciada por la Mesa del Mundo Rural del Departamento. Para ello, las delegaciones interesadas se comprometen en la búsqueda de familias candidatas, así como en la búsqueda de viviendas para ser alquiladas. 5.- Seguir cuidando la identidad y misión, ofreciéndose como delegaciones, al servicio de la coordinación y la complementariedad en cada diócesis y entre diócesis, tendiendo puentes, trabajando en red y por proyectos que fomenten transversalmente la sensibilización de todo el Pueblo de Dios. 6.- La respuesta pastoral integral al signo de los tiempos que constituye la migración seguirá siendo contribuir a la conversión personal y pastoral desde comunidades acogedoras y misioneras. Xabier Gómez Director del Departamento de Migraciones CEE