Conoce la historia de Ablaye En la ceremonia de despedida, su hijo Cheikh recibió el cariño de miembros de la Delegación de Migraciones de la Diócesis y del propio Vicario para la Acción Social y Caritativa de la Diócesis de Málaga, Juan Manuel Ortiz Palomo, que se acercaron para acompañarlo a él y a sus amigos y demás allegados. En el encuentro, que tuvo lugar en dependencias de la funeraria con motivo del último adiós a Ablaye, Juan Manuel Ortiz expresó: «hemos querido venir a acompañar a su hijo y sus compatriotas que se han reunido para despedir los restos mortales de este hombre que ha luchado mucho a causa de la enfermedad. Su última voluntad, que su hijo estuviera con él y acompañarle en esos momentos finales, se ha podido conseguir gracias a la colaboración de todos, haciendo posible el ver que la unión y la colaboración de todas las instituciones hacen posible que estos pequeños «milagros» se puedan realizar. Hoy queríamos vernos con ellos en esta despedida y poder encomendar al buen Dios el descanso de este hermano». Junto al vicario episcopal, acudieron a acompañar a la familia y amigos de Ablaye la delegada de Migraciones de la Diócesis de Málaga, Pilar Gallardo, y varios miembros de la delegación, así como Eugenie, dominica misionera de la Sagrada Familia. Para Pilar, «el último regalo que nos ha brindado Ablaye ha sido unir en oración a la Iglesia católica y a la Comunidad islámica en Málaga. El pasado miércoles, 7 de diciembre, pudimos asistir a la ceremonia religiosa que se dedicó por su alma, junto con su hijo Cheikh, su sobrino Mamadou y toda la comunidad de senegaleses de Fuengirola y Málaga». Tanto el hijo de Ablaye como sus compatriotas han agradecido calurosamente la cercanía de miembros de la Iglesia católica malacitana en el acto de oración que se ha llevado a cabo para decirle adiós a sus restos mortales. «Los cristianos debemos acompañar en el final de la vida… e incluso más allá -afirma Gallardo-. Compartimos con los musulmanes la fe en la resurrección, por eso no fue difícil sentirnos tan unidos -también- en el plano espiritual. Nos explicaron con detalle el sentido del rito y lo importante que era para ellos poder velar el cuerpo de un compatriota. “Sufro tanto al ver los cuerpos que se pierden en el mar”, nos decía el representante de la asociación de senegaleses, «y que tantas madres, hijos, hermanos no puedan despedirse ni rezar por sus fallecidos. Para nosotros, esto es muy importante”. Tras el lavado, nos dejaron comenzar la oración e incluso algunos nos acompañaron con el signo de la Cruz y el Amén. Después continuaron ellos con la lectura del Corán y sus oraciones. Cuando terminaron, se dieron la vuelta y pidieron que nos acercáramos más: querían darnos las gracias por venir a rezar con ellos. Se mezclaban ya muchos sentimientos y emociones: tristeza, gratitud, cariño… y cierta extrañeza pues, aunque en Senegal hay libertad religiosa, nunca habían vivido un momento así. “No estamos haciendo nada malo” -decía uno emocionado- “¡Estamos rezando!”». Pilar continúa explicando que el encuentro terminó con abrazos, historias sobre Ablaye y algunos intercambios de teléfonos. «Todos queríamos seguir en contacto. Nos prometieron invitarnos también a los momentos de fiesta, como el festival intercultural que se celebra en Marbella. Y nos pusimos de acuerdo para seguir colaborando entre nosotros para apoyar a la familia de Ablaye, especialmente a su hijo Cheikh, que toma el relevo de su padre, para que su familia no quede desamparada». Ana María Medina
Vigilia por todo los fallecidos en el Estrecho
La Playa de los Lances, en Tarifa, acogió el viernes 28 de octubre, una nueva vigilia de oración por todos aquellos migrantes que han perdido su vida o han desaparecido intentando cruzar el Estrecho para conseguir una vida que podía ser más digna, más justa y más humana. Diócesis de Cádiz y Ceuta: Alrededor de 400 personas se han unido en oración alrededor de una patera, que ha simbolizado este drama cruel y sin sentido al que estamos asistiendo, y doce antorchas como recuerdo a las doce tribus, a todos los pueblos. El rezo comunitario estuvo presidido por el obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza, que estuvo acompañado por los padres Scalabrinianos, Sante Zanetti, director del Secretariado Diocesano de Migraciones; y Livio Pegoraro, coordinador del Secretariado Diocesano de Migraciones en el Campo de Gibraltar y Ceuta. Asimismo, hubo una representación de la comunidad musulmana en la provincia. El acto comenzó con la monición de entrada y unas palabras del Sr. Obispo, quien expresó que “para nosotros mirar al cielo es un reto, es una oración, es una petición de compasión a Dios, primero por los que han muerto y también una petición por los que vivimos, por toda la sociedad. El Señor nos recuerda que vivimos para amar, que amar es dar la vida, y esto supone en nosotros mirar al prójimo, a cada uno en su necesidad, muy especialmente al que lo pasa peor, al desvalido, al pobre, al necesitado, al refugiado, al migrante acogido y querido también por la Iglesia y por Dios”. En cuanto a la celebración de la vigilia, el obispo diocesano aseguró que “la vigilia de oración de hoy es una llamada al corazón de la sociedad, a todos los hombres de buena voluntad, para que con su sensibilidad y con su acción social seamos capaces, entre todos, de hacer un mundo más justo y salir de nuestro individualismo”. Tras la invocación del Espíritu Santo se pudo contemplar la complicada vida de las personas que abandona su hogar en busca de un futuro mejor, a través de cinco testimonios de migrantes que residen en nuestra diócesis. Por su parte, Miguel Guillén, voluntario del Secretariado de Migraciones, afirmó que “los migrantes con su presencia nos dicen la urgente necesidad de anteponer la fraternidad al rechazo, la solidaridad a la indiferencia. Hoy cada persona está llamada a reflejar la mirada de Dios hacia sus hermanos y hermanas migrantes y refugiados -son muchos-, para dejar que su mirada amplíe nuestra mirada, gracias al encuentro con esta humanidad en camino, a través de la proximidad concreta”. Asimismo, defendió la riqueza que las personas migrantes aportan a la sociedad. “Estamos llamados hoy a vivir y difundir la cultura del encuentro, un encuentro igualitario entre migrantes y la población del país de acogida. Es una experiencia enriquecedora, en que se revela la belleza de la diversidad. Y es también fecundo, porque la fe, la esperanza y la tenacidad de los migrantes pueden ser un ejemplo y un incentivo para quienes quieran comprometerse en la construcción de un mundo de paz y bienestar para todos. Pidamos a Dios que nos ayude en esta tarea de construir un mundo en justicia y paz”. Con el Salmo Sufí Acrecienta mi luz, del profeta Mahoma, y la lectura de la Palabra de Dios, llegó el momento del acto simbólico en el que un grupo de migrantes portaron una gran cruz, que depositaron sobre la patera en recuerdo de todos los fallecidos y desaparecidos. A través de cantos y momentos de silencio y oración se quiso reflejar el sentimiento de dolor, de solidaridad y afecto, al tiempo que el deseo de que este paso fronterizo en las aguas que separan las dos orillas dejen de ser espacios de dolor, sufrimiento, dramas y muertes, y se conviertan en lugares de encuentro, amistad e intercambio entre los pueblos de los dos continentes. Con una oración por los migrantes fallecidos, pronunciada por Mons. Rafael Zornoza, el rezo del Padrenuestro y el Al-Fatiha musulmán, se puso punto final a la ceremonia, que terminó con una ofrenda floral al mar, en señal de duelo por los fallecidos y todos aquellos que no consiguieron llegar. Galería Fotográfica
Musulmanes de Burgos conocen los secretos de la Catedral
El «Grupo de conocimiento y diálogo cristiano-musulmán» inició su andadura en 2008 por iniciativa de la entonces mesa diocesana de pastoral con inmigrantes y, desde entonces, son varias las acciones que desarrolladas para permitir a los creyentes de ambas religiones conocer un poco más acerca de sus culturas y tradiciones respectivas. Además de las habituales jornadas anuales, con conferencias y mesas redondas, realizan otro tipo de actividades, como visitas a templos católicos o mezquitas y otros encuentros de carácter lúdico. Y, en medio del VIII Centenario de la Catedral, la visita al primer templo de la archidiócesis era una de acciones que quedaba pendiente de cumplirse. En la jornada de ayer, quince integrantes de este grupo de conocimiento y diálogo –entre las que destacaban mujeres musulmanas de la asociación Arreda y algunos católicos– conocieron la razón de ser y la historia del templo comenzado a construir hace ahora ocho siglos. La visita estuvo guiada por el canónigo Juan Álvarez Quevedo y se desarrolló en un «clima cordial», tal como señalan los organizadores. En las próximas semanas, el «Grupo de conocimiento y diálogo cristiano-musulmán» organizará una visita que realizarán miembros de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima a la mezquita de Gamonal.
El compromiso de las religiones con el cambio climático
Encuentro interreligioso tras la COP 26 Con el título “COP 26: el compromiso de las religiones con el cambio climático”, el próximo 13 de diciembre, a las 18 horas, se reunirán en el auditorio de la Fundación Pablo VI los líderes de las principales religiones en nuestro país para reflexionar y poner en valor su papel y compromiso con el cambio climático y el cuidado de la Casa Común, a partir de la COP26 celebrada el pasado noviembre en Glasgow. Convocados por la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana de la CEE, en el encuentro, en continuidad con el llamamiento que el Papa Francisco hizo ya en octubre de 2021 a los líderes religiosos, para comprometerse en la sostenibilidad medioambiental y en la lucha contra la pobreza generada por emergencias medioambientales, estarán presentes el Cardenal Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española; el P. Archimandrita Demetrio, del Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal; Mohamed Ajana, de la Comisión Islámica de España; Moshe Bendahan, de la Comunidad Judía de España y Alfredo Abad, de la Iglesia Evangélica Española. En la organización y convocatoria de este encuentro interreligioso participan numerosas instituciones que trabajan, de uno u otro modo, en las cuestiones esenciales que tienen que ver con la vida, el cuidado de la casa común, la justicia social y la situación de los pobres: Caritas Española, CONFER, Manos Unidas, Fundación Pablo VI, Movimiento “Laudato si”, Comunidad San Egidio, Enlázate por la justicia, Justicia y Paz, REDES, Secretariado de la Subcomisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española; Comisión Islámica, Federación de Comunidades Judías de España, Iglesia Evangélica Española y Iglesia Episcopal Reformada Española. El acto dará comienzo a las 18 horas y podrá seguirse de forma presencial u online, previa inscripción.
Jornada interreligiosa contra la pobreza en Vitoria
Un año más la Diócesis de Vitoria, a través de la Delegación Diocesana de Migraciones ha celebrado la Jornada interreligiosa contra la Pobreza con el el lema: “La Pobreza Humana Avanza y Mata. ¿Dónde estamos? ¿Qué hacemos? – Gizako Pobrezia aurrera eta hilketak. Non gaude? Ser egiten dugu?”. El delegado, Luis Fernando Corcuera invitaba a la Jornada diciendo que: Constatamos cómo la pobreza humana avanza, crece, se multiplica y mata. Pobreza económica, distintas formas de pobreza, y la pobreza humana de valores y actitudes, con un sinfín de consecuencias para tantos millones de personas en el mundo. Día a día la palpamos a nuestro alrededor, se hace presente en nuestras puertas, y la acompañamos a nivel personal y en tantos proyectos sociales y pastorales de solidaridad, en los rostros preocupados y sufrientes de miles de personas. Entre muchos, tratando de hacer camino con quienes más la sufren, y de colaborar para su superación. En el acto estuvieron presentes representantes de las distintas confesiones religiosas. Por parte de la Iglesia Católica participó Monseñor Juan Carlos Elizalde, obispo de la diócesis.