Propuesta conjunta de la Pastoral de Migraciones y Cáritas El pasado 8 de octubre, los obispos de las diócesis canarias se dirigían al Pueblo de Dios para mostrar su preocupación por la contingencia migratoria que están experimentando las islas, exhortar a las comunidades cristianas a promover la cultura de hospitalidad y expresar su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones. Desde la Delegación de Migraciones de Tenerife, el Secretariado de Migraciones de Canarias y las Cáritas de ambas provincias, nos hacemos eco de este llamamiento y, desde la responsabilidad cristiana que nos caracteriza, queremos participar aportando algunas ideas y orientaciones desde un punto de vista positivo y esperanzador. Estamos convencidos de que todos juntos, remando en la misma dirección, podemos contribuir a una acogida más digna y al fortalecimiento del sistema de atención a las personas migrantes que llegan a las Islas Canarias. Por ello, las entidades firmantes nos ofrecemos, desde el respeto, al diálogo con todas las autoridades públicas y entidades del tercer sector implicadas y proponemos: Propuesta conjunta de Migraciones y Cáritas.pdf
La comunidad cristiana de la isla de El Hierro, hospital de campaña
Los obispos canarios manifestaron hace unos días su preocupación por la indiferencia de los gobiernos europeos ante las llegadas de miles de inmigrante estos días. Ahora el delegado y el consiliario de la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Tenerife visitan la isla más occidental de la Iglesia en España. La Iglesia de Tenerife no quiere ser insensible a la realidad de la inmigración, no quiere mirar hacia otro lado. No lo hace en ningún caso desde hace años, cuando a nuestras comunidades empezaron a llegar personas de otras latitudes a las que intentamos acompañar y acoger. La realidad del fenómeno migratorio en la ruta canaria ha puesto ahora en el mapa a la pequeña isla de El Hierro, la más occidental de la diócesis y de la Iglesia de España. Nos hemos acercado a compartir esta realidad con los tres sacerdotes jóvenes que están en la isla y con sus comunidades para ver como la están viviendo ellos. A nosotros nos parece que una de las mayores preocupaciones, aunque no estemos en primera línea, porque no suele estar la Iglesia en la primera línea de acogida, es que la comunidad cristiana y la sociedad en general sea comprensiva y receptiva con el fenómeno de la movilidd humana. Las personas que llegan a Canarias no son mayoritariamente ni mucho menos las procedentes de Africa. Pero es verdad que los medios de comunicación, las imagenes que se ven, pueden dar lugar a situación de agobio. El interés de la diócesis, de la delegación diocesana de migraciones, es que las comunidades de el Hierro se sientan acompañadas en este proceso que les interpela, que les plantea el reto de ser una Iglesia que sea hospital de campaña y que también pueda reivindicar el derecho de las personas para que se pongan los medios para que España y Europa no sean una muralla sino un puente para que se den las condiciones mínimas de acogida. Esperamos que esto nos sitúe en el camino para crear una cultura de la hospitalidad y la construccion de una familia común como nos indica el Papa Francisco. Jesús Alberto González Concepción, delegado de migraciones de la Diócesis de Tenerife
Nota de los Obispos de las Islas Canarias ante el aumento de la migración
La Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana se adhieren a la nota En los últimos días, hemos asistido a la llegada de más de 3.000 personas, muchas de ellas menores de edad, procedentes del continente africano. La inestabilidad política en Senegal y otros países del Sahel, la pobreza y el cambio climático, entre otros motivos, están empujando a la población a huir. Se trata de seres humanos que arriesgan sus vidas cruzando el Atlántico con la esperanza de un futuro mejor para sí y sus familias. Las imágenes que hemos visto de los desembarcos en nuestras Islas Canarias y las declaraciones de distintos profesionales nos hacen recordar la inaceptable situación que se está viviendo en Lampedusa y nos entristece contemplar la indiferencia de los gobiernos europeos reunidos en Granada que por desgracia han declinado abordar y dar respuesta al preocupante tema de la migración. La falta de previsión, unida a la insuficiencia de infraestructuras, dificulta una acogida digna y aumentan la probabilidad de que se produzcan vulneraciones de los derechos humanos. Cientos de personas han vuelto a dormir al raso en los muelles canarios ante la falta de espacios de recepción. La escasez de intérpretes, la ausencia de información jurídica comprensible o la asistencia grupal a las personas migrantes son solo algunos ejemplos. Además, los centros de acogida para menores de edad vuelven a estar saturados y las derivaciones a otras comunidades autónomas se encuentran paralizadas. Tampoco podemos olvidar la tragedia de quienes pierden la vida durante la travesía, dejando atrás sus sueños e ilusiones. Paralelamente, están surgiendo peligrosos discursos alarmistas que no deben permitirse. El Papa Francisco declaró en su reciente visita a Francia que “aquellos que arriesgan sus vidas en el mar no invaden, buscan ser bienvenidos” e instó a evitar “discursos alarmistas”. El pasado 24 de septiembre celebrábamos la 109 Jornada Mundial del Migrante y Refugiado bajo el lema “libres de elegir si migrar o quedarse”. En el mensaje del Santo Padre con motivo de este día, nos recordaba que “mientras trabajamos para que toda migración pueda ser fruto de una decisión libre, estamos llamados a tener el máximo respeto por la dignidad de cada migrante; y esto significa acompañar y gobernar los flujos del mejor modo posible, construyendo puentes y no muros, ampliando los canales para una migración segura y regular. Dondequiera que decidamos construir nuestro futuro, en el país donde hemos nacido o en otro lugar, lo importante es que haya siempre allí una comunidad dispuesta a acoger, proteger, promover e integrar a todos, sin distinción y sin dejar a nadie fuera”. No debemos olvidar que solo cuando cese la injusticia actual del comercio internacional, cuando cesen las guerras inducidas en países con riquezas mineras, cuando los dictadores que expolian a su pueblo dejen de contar con la complacencia de gobiernos y empresas multinacionales, cuando cese el comercio de armas, la inmigración de ciertas zonas del mundo se podrá regular. Cuando se acabe con la injusticia actual la migración se moderará. Hay que evitar migraciones no necesarias creando en los países de origen posibilidades concretas de vivir con dignidad. Como sabemos, también existe el derecho a no emigrar, y muchos de estos hermanos nuestros no iniciarían un viaje tan incierto si en sus pueblos y países se vivieran situaciones más justas La Iglesia en las Islas Canarias trabaja diaria e incansablemente con las personas migrantes en distintos ámbitos con el objetivo de favorecer su promoción e inclusión laboral y social. El trabajo humano y asistencial diario para atender las necesidades de los migrantes, la puesta en marcha de los Corredores de Hospitalidad o el acompañamiento a los internos en los CIE, que tanto sufrimiento provocan, son una muestra del esfuerzo de la Iglesia por estar junto a los más necesitados. Por ello, no podemos mirar hacia otro lado y mostramos nuestra máxima preocupación ante esta situación. Desde una lectura creyente de la realidad, los Obispos canarios, queremos exponer: Nos encomendamos a la Virgen María, a la que todos veneramos con gran devoción -con distintas advocaciones- en cada una de nuestras islas. A ella le confiamos las esperanzas de todos los emigrantes y refugiados, también le encomendamos el eterno descanso de los que han dejado sus vidas en el océano y le pedimos para que los que huyen de sus países encuentren en nosotros un testimonio de esperanza y solidaridad. Domingo 8 de octubre de 2023. † José Mazuelos Pérez, obispo Canariense.† Bernardo Álvarez Afonso, Obispo Nivariense.† Cristóbal Deniz Hernández, Obispo Auxiliar de Canarias . Lee también la Nota de los Obispos de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana
Los inmigrantes NO son invasores y destructores
Manifiesto de entidades eclesiales ante las muertes en la ruta canaria
Corredores de hospitalidad: las diócesis canarias se ponen manos a la obra
Carta pastoral conjunta de los obispos canarios Las delegaciones diocesanas de migraciones de las islas trabajan en un proyecto de hospitalidad al que podrán sumarse las diócesis españolas que lo deseen *Fotografía de portada: Las Delegaciones diocesanas de Migraciones de las Diócesis de Canarias y de Tenerife en las pasadas Jornadas nacionales de Delegados celebradas en Abril de 2022 El Obispo de la Diócesis de Canarias, Mons. José Mazuelos Pérez y el Obispo de la Diócesis Nivariense, Mons. Bernardo Álvarez Afonso, han hecho pública hoy una carta pastoral conjunta ante la proximidad de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2022 que se celebra el próximo 25 de septiembre, domingo. En esta carta pastoral conjunta, dirigida a los miembros de vida consagrada presente en las islas canarias, se les pide colaboración con las delegaciones de pastoral de migraciones de ambas diócesis para la elaboración del borrador de un posible proyecto que ponga en marcha los “corredores de hospitalidad”. Oficina de Prensa del Obispado de Canarias Carta Pastoral Conjunta Diócesis Nivariense y Diócesis de Canarias