«La matanza de los inocentes» es el título que podríamos aplicar a cualquier guerra del siglo XXI, guerras conocidas y desconocidas. No hay nada que sea proporcionado, todo supera cualquier previsión y el odio gana terreno, las posibilidades de hacer mal y extenderlo son cada vez más infinitas. Nadie sabe cuál es la solución a tantos conflictos, los grupos en conflicto se culpabilizan mutuamente, mientras los políticos defienden sus propios intereses bastantes veces tan lejos de la defensa de los derechos humanos y las necesidades del pueblo. Entonces, cuando las cosas son así, es la gente, es el pueblo inocente el que es masacrado. ¿Es posible que haya más de mil niños que, con muchos más muertes y heridos, sean las víctimas inocentes más numerosas? Con el corazón encogido y la mente perpleja recibimos cada instante noticias que nos sitúan en el desconcierto. Los medios de comunicación hacen que contemplemos con dolor unas guerras en directo, la retransmisión de conflictos bélicos que suceden al momento. Esta inmediatez nos hace ver que no se trata de una película, ni de una representación escénica. Son guerras reales, en las que el mundo entero contempla con horror a los que matan y a los que mueren. ¡Inconcebible! ¿Es posible que el odio organizado y declarado genere tanta violencia y la obsesión por un poder injusto sea la causa de tanta destrucción? ¿Por qué se rehúsa el diálogo, la negociación, la apertura de corredores humanitarios? ¿Por qué se obstaculiza la entrada de camiones con alimentos y víveres de primera necesidad, al mismo tiempo que no paran los bombardeos sobre la población civil? ¡En una guerra, todos perdemos! Desde el primer momento del conflicto entre Israel y Hamás, como a lo largo de tantas otras guerras como la de Ucrania, no hemos parado de acudir a la plegaria respondiendo a tantas voces que nos invitan y que provienen del clamor angustioso de un pueblo que sufre y pide ayuda. También aquí, en nuestra Iglesia de Mallorca, somos sensibles y estamos preocupados por cómo se suceden los acontecimientos en la tierra de Jesús, una tierra por la que los cristianos católicos sentimos una estima especial, por eso hemos intensificado la plegaria y manifestado el rechazo a toda acción violenta, venga de quien venga, y condenamos cualquier ataque o acto terrorista a instituciones y personas. Nos unimos -así nos lo ha pedido el papa Francisco con insistencia- en la oración por la paz en Israel y Palestina, mostrando así nuestra solidaridad con las comunidades judías, cristianas y musulmanas y con todas las personas afectadas por la escalada de la violencia, especialmente concentrada en la castigada Gaza y en otros lugares donde las sofisticadas bombas caen constantemente sobre gente inocente. Cada celebración de la Eucaristía ha sido el lugar privilegiado para elevar al Dios de la Paz una plegaria confiada y hemos manifestado así nuestra confianza en que Dios puede cambiar los corazones más endurecidos y convertirlos en actores de paz. Así, os invito a que lo hagamos ahora también con las palabras de la liturgia eucarística: «Pues, en una humanidad dividida por las violencias y las discordias, túdiriges las voluntades para que se dispongan a la reconciliación. Tu Espíritu mueve los corazones para que los enemigos vuelvan a la amistad, los adversarios se den la mano y los pueblos busquen la unión. Con tu acción eficaz consigues que las luchas se apacigüen y crezca el deseo de la paz; que el perdón venza al odio y la indulgencia a la venganza». Una vez más, desde este espacio de comunicación y plegaria, pidamos que se acabe la violencia y se abran nuevos y definitivos caminos de paz. + Sebastià Taltavull Obispo de Mallorca
Ucrania, Mali, Guinea… todos necesitan y merecen nuestra empatía, solidaridad y protección
El Departamento de Migraciones de la CEE hace suyo el comunicado conjunto de la Delegación de migraciones y Cáritas de la Diócesis de Málaga en relación al salto a la valla y situación de las personas migradas en Melilla La Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga y Melilla y Cáritas Diocesana de Málaga quieren expresar su dolor ante tanto sufrimiento causado por los hechos que están aconteciendo en Melilla desde la mañana del miércoles 2 de marzo de 2022. Por ello, han elaborado un comunicado conjunto en el que desean manifestar lo siguiente: Diócesis de Málaga: Miles de personas vienen huyendo de las guerras, la miseria y la violencia. Como cristianos, no podemos mirar hacia otro lado. Debemos esforzarnos en conocer la realidad de la que vienen huyendo: 70 guerras tenemos olvidadas, pero están ahí. La situación en muchos países es verdaderamente preocupante. Ucrania, Mali, Guinea… todos necesitan y merecen nuestra empatía, solidaridad y protección, nuestra disponibilidad de acogida no puede hacer acepción de personas. Por ello, denunciamos enérgicamente que la devolución en frontera de personas que intentan entrar en nuestro país, sin el debido procedimiento, es contraria a los derechos humanos, pues impide la protección internacional de refugiados y atenta contra la dignidad de toda persona. Esta violencia es una muestra más de la falta de humanidad en nuestras políticas migratorias. Nosotros estamos llamados a inclinarnos sobre el extraño para socorrerlo, poniendo todos los medios a nuestro alcance. El buen samaritano no solo protegió al desvalido y curó sus heridas, sino que procuró su cuidado estableciendo «redes de colaboración” con el posadero. Debemos unir fuerzas para trabajar por la paz, que es inseparable de la justicia y la caridad, y que conlleva promover para todos una sociedad del cuidado y una fraternidad universal. La Iglesia de Melilla, siempre atenta a estos movimientos migratorios, tiene su Red de servicios y programas de acogida y acompañamiento a estas personas, siempre alerta antes estos episodios, que por desgracia se repiten periódicamente. Cáritas de Melilla, junto con las Congregaciones religiosas de la Ciudad Autónoma, dentro de sus posibilidades, son una respuesta solidaria ante estos desgraciados eventos migratorios que generan tanta injusticia y sufrimiento. También puedes leer Vatican News: España. Iglesia de Málaga rechaza la devolución en masa de migrantes en Melilla Alfa y Omega: La Iglesia denuncia devoluciones encaliente tras el asalto a la valla de Melilla Ecclesia.es: La Iglesia de Málaga rechaza la devolución en masa de migrantes en Melilla Vida Nueva: La Diócesis de Málaga denuncia «La falta de humanidad» de las políticas migratorias españolas. Religión Digital: La Iglesia vuelve a denunciar «las devoluciones en caliente» en la frontera de Melilla