XXIX JORNADAS GENERALES DE PASTORAL DEL TRABAJO “La transversalidad de la pastoral del trabajo en la pastoral general de la Iglesia”, Ávila, 25 y 26 de noviembre de 2023 COMUNICADO | 26 de noviembre 2023 La Pastoral del Trabajo refuerza su compromiso por la evangelización del mundo del trabajo Con el lema “La transversalidad de la pastoral del trabajo en la pastoral general de la Iglesia”, se han celebrado las XXIX Jornadas Generales de la Pastoral del Trabajo, durante los días 25 y 26 de noviembre, en Ávila. En el encuentro han participado 80 personas, entre responsables de la esta pastoral, equipos parroquiales (EPO), de los distintos movimientos de militantes obreros cristianos (ACO, HHT, HOAC y JOC) y de Cáritas, provenientes de 30 diócesis. El ambiente ha sido de oración, reflexión, diálogo y denuncia. El inicio de las jornadas contó con la oración y el saludo de monseñor D. Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, y del director del departamento de esta pastoral, D. Antonio Javier Aranda. Ambos explicaron el desarrollo y los contenidos de las jornadas, invitando a una participación activa. Seguidamente, Maite Valdivieso, responsable de la pastoral obrera de la diócesis de Bilbao, desarrolló la ponencia con el mismo título que las jornadas. Partió del proyecto de Dios como un proyecto de comunión y humanización, destacando el trabajo como vocación humana y cómo Dios ha confiado el mundo en nuestras manos, considerando el trabajo humano como principio de vida. Durante su intervención, invitó a soñar juntos en la fraternidad, abarcando aspectos sociales, culturales, ecológicos y eclesiales, y a descubrir y vivir el trabajo como un lugar teologal y eclesial. Realizó un recorrido agradecido de la evangelización del mundo del trabajo, un objetivo esencial de la Pastoral obrera de toda la Iglesia. Además, exhortó a renovar la propuesta pastoral para el mundo del trabajo en la actualidad, junto a otras pastorales, movimientos y organizaciones de la Iglesia, instando a descubrir nuevos retos y llamadas, superando inercias y explorando caminos creativos. Finalmente, instó a ahondar en los sentimientos de Jesús, a seguir sus pasos y a crecer en una espiritualidad basada en la confianza, la fidelidad, la esperanza y también la paciencia, sin olvidar el cuidado de la vida y del trabajo. La mesa de experiencias nos ayudó a ver como desde las parroquias, movimientos y las delegaciones diocesanas de Pastoral del Trabajo se lleva la Buena Nueva al mundo obrero y cómo las comunidades cristianas se van comprometiendo más en estas realidades. El diálogo en grupos y los diferentes paneles de experiencias de tarea transversal ayudaron a concretar vías para desarrollar esa transversalidad en la Iglesia y en los lugares de nuestro compromiso. El domingo comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Abilio Martínez. A continuación, Abraham Canales Fernández, responsable de comunicación y publicaciones de la HOAC, disertó sobre la publicación ¿Qué entiende la Iglesia por trabajo decente?, de la cual es autor. A partir de distintos documentos del magisterio de la Iglesia, desde san Juan Pablo II hasta el papa Francisco, y otros documentos y declaraciones de movimientos eclesiales comprometidos con el trabajo decente, Canales realizó un recorrido por los hitos más importantes de los últimos años en torno a esta prioridad política. El objetivo del trabajo decente es irrenunciable para la Iglesia, y el diálogo es clave para lograrlo. Las entidades e instituciones de la Iglesia, así como el laicado, están desempeñando roles destacados para concretar los llamamientos que en su momento realizaron san Juan Pablo II y Benedicto XVI para promover el trabajo decente, una de las principales prioridades de la OIT. La pastoral obrera y del trabajo es misión, saliendo al encuentro de los hermanos y hermanas del mundo laboral para acercar la Buena Noticia a las situaciones de sufrimiento: personas rotas, excluidas y precarizadas a causa del trabajo indecente, que no encuentran respuesta en esta sociedad deshumanizada. Es un encuentro con el mismo Jesús que nos apremia a trabajar en la construcción del reino de Dios aquí y ahora, basado en el amor y la justicia social. En la Doctrina Social de la Iglesia hay criterios y pautas para emprender caminos apropiados hacia el trabajo decente: la dignidad de la persona, el bien común, la solidaridad y el destino universal de los bienes, entre otros. El magisterio de la Iglesia recuerda que el trabajo decente es aquel que cuida de la dignidad intrínseca de cada persona, es libremente elegido, ofrece un salario justo y favorece proyectos emancipadores de vida. Además, protege contra la siniestralidad laboral, es saludable, permite horarios que promueven la vida personal, familiar o espiritual, evita la discriminación y favorece la igualdad, promoviendo la formación a lo largo de toda la vida laboral y asegurando una jubilación digna (Cfr. Benedicto XVI, Caritas in veritate, 63). Concluyen las jornadas agradeciendo este espacio de reflexión, diálogo y compromiso en el seno de la Iglesia, comprometiéndose a compartir sus conclusiones con toda la Iglesia. Esto se realiza como una forma de abordar, desde distintas realidades pastorales, las problemáticas del trabajo, especialmente el objetivo irrenunciable de trabajo decente para todos y en todo lugar.
El desafío del Obispo de Soria: Ni una diócesis sin delegación de Pastoral del Trabajo
La pastoral del trabajo no es un aderezo de la misión evangelizadora. Esta es una de las conclusiones que podría sacarse tars escuchar las reflexiones que el pasado sábado compartió en voz alta el obispo de Soria, Abilio Martínez, en el Marco de la celebración del Día Mundial por el Trabajo Decente Léelo en la Revista Vida Nueva
¿Que entiende la Iglesia por trabajo decente?
Ponemos en tus manos este segundo Cuaderno de Pastoral del Trabajo, en esta ocasión dedicado a profundizar en lo que dice la Iglesia sobre el Trabajo Decente. Uno de los ejes que desarrolla la Doctrina Social de la Iglesiadesde la Rerum Novarun hasta Laudate Deum es el trabajo humano. Nos hablan de la dignidad del trabajo y del trabajo digno. Este cuaderno quiere ser un instrumento para que profundicemos en este concepto de trabajo decente,especialmente desde las aportaciones que el Papa Francisco ha hecho al magisterio de la Iglesia.Reflexiónalo, invita a otros a compartir el contenido de este cuaderno. ¿Quieres ser acompañado en esta reflexión? Ponte en contacto con la delegación de Pastoral Obrera o del Trabajo en tu diócesis o con nosotros p.trabajo@conferenciaepiscopal.es Agradecemos a Abraham Canales el servicio que ha prestado a este departamento asumiendo la realización de este documento y al Consejo Asesor de la Pastoral del Trabajo las aportaciones realizadas. Antonio Javier Aranda, Director del Departamento de la Pastoral del Trabajo Descarga el documento
Iglesia por el Trabajo Decente reclama acabar con la “triste lacra” de la siniestralidad laboral
Recuerda que la salud laboral es un problema social que requiere de soluciones colectivas ITD se suma, por 9º año consecutivo, a esta Jornada con la convocatoria de actos por el trabajo decente en plazas y parroquias Madrid, 2 de octubre de 2023. El aumento de la siniestralidad laboral es una de las caras de la actual precariedad laboral que viven muchas personas trabajadoras en nuestro país y en otros rincones del mundo. Frente a esta “triste lacra”, Iglesia por un Trabajo Decente (ITD) recuerda que la salud laboral es “un problema que requiere de soluciones colectivas”. En su manifiesto, Un trabajo decente tiene que ser un trabajo saludable, hecho público con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del próximo 7 de octubre, recuerda que el trabajo es siempre un “medio imprescindible para el reconocimiento de la sagrada dignidad de las personas” y nunca “un castigo para las personas”. Por ello, lamenta que muchas veces algunos puestos de trabajo estén planteados “exclusivamente desde el punto de vista económico y no desde la perspectiva humana”. La situación de precariedad que sufren muchas personas trabajadoras es una de las causas del aumento de la siniestralidad. De ahí que ITD subraye que la falta de seguridad en los lugares de trabajo es “especialmente preocupante en los empleos feminizados” (limpieza, cuidados, enfermería…), ya que, “son numerosos los casos de cargas esqueleto-musculares, así como los problemas de salud mental”. El bienestar mental -señala el manifiesto- se ha convertido, según revela un estudio de ESADE, en “una de las causas prioritarias a la hora de abandonar un puesto de trabajo, seguida de la búsqueda de mejora de condiciones y las mayores posibilidades de conciliación”. Por todo esto, los movimientos promotores de ITD, reclaman al Gobierno y a los agentes socioeconómicos “un trabajo en el que no sufra la salud” de las personas trabajadoras. “Exigimos, junto a otros colectivos de trabajadores, la implantación y el cumplimiento de los medios de prevención de riesgos laborales que defiendan la vida de los trabajadores”, señala en el manifiesto. Asimismo, pide a las Instituciones y Administraciones un compromiso de promoción del trabajo decente que evite la exclusión y la precariedad. Un año más, las diversas entidades de Iglesia que se aglutinan en ITD tienen previsto salir la semana que se celebra esta jornada mundial a andar o a caminar en sus respectivas diócesis con el dorsal, que lleva por lema “Trabajo decente, trabajo saludable”. Todas las personas que participen llevarán el número 071023, día de la celebración de esta efeméride. Al final del recorrido, leerán el manifiesto. La iniciativa Iglesia por el trabajo Decente (ITD) comenzó su andadura en 2014 y está formado por organizaciones de inspiración católica y congregaciones religiosas, entre las que se encuentran Cáritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Su objetivo es sensibilizar, visibilizar y denunciar una cuestión esencial para la vida de millones de personas: el trabajo humano y reivindicar el trabajo decente «hacia el interior de estas organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad». DATOS DE SINIESTRALIDAD LABORAL 2022 Fuente: Ministerio de Trabajo y Economía Social 826 personas trabajadoras han muerto en el trabajo. Dos al día. La mayor parte de los siniestros mortales se producen por infartos y derrames cerebrales, accidentes de tráfico, atrapamientos y amputaciones, caídas y colisiones contra objetos en movimiento. 3.801 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral de carácter grave 631.724 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral con baja 564.701 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral sin baja 22.589 personas trabajadoras han sufrido una enfermedad profesional ENERO-JULIO 2023 399 personas trabajadoras han muerto en el trabajo 2.693 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral de carácter grave 360.594 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral con baja 328.078 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral sin baja ETIQUETAS: IGLESIA POR EL TRABAJO DECENTE
Iglesia por el Trabajo Decente denuncia la situación de precariedad laboral que sufren miles de personas y que hoy en día sigue teniendo mayoritariamente rostro de mujer
Nota de prensa Con el lema “Igualdad y Dignidad – La precariedad laboral se escribe en femenino”, ITD pide políticas de empleo activas y pasivas vinculadas a la educación para el empleo y dirigidas a reforzar las probabilidades de que las jóvenes encuentren un empleo. La ratificación del Convenio y posterior aprobación del Real Decreto-ley 16/2022 que da lugar a modificaciones de distintas normativas relacionadas con el trabajo del hogar, ha supuesto un avance en el reconocimiento de derechos, sobre todo en la histórica reivindicación del acceso a la protección frente al desempleo. Pero se han quedado fuera otras reivindicaciones que habrían supuesto una verdadera equiparación de derechos laborales y de seguridad social, fundamentalmente todo lo relativo a las condiciones particulares que conlleva el trabajo de interna. En su manifiesto, “Igualdad y Dignidad – La precariedad laboral se escribe en femenino” hecho público con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Iniciativa Iglesia por un Trabajo Decente (ITD) reivindica un cambio en la organización de la sociedad donde el centro sea la persona y pueda tener acceso a un trabajo decente que suponga que mujeres y hombres trabajemos en igualdad, dignidad, libertad y seguridad. Por ello, se sigue denunciando la desigualdad salarial que mantiene a las mujeres en situación de inferioridad y desde ITD se exige que se corrijan las desigualdades existentes tanto a nivel salarial como de las situaciones que las originan. Frente a la situación de los jóvenes, ITD “encuentra una especial dificultad de acceso al mercado laboral de mujeres jóvenes”. Por ello, “pedimos políticas de empleo activas y pasivas vinculadas a la educación para el empleo y dirigidas a reforzar las probabilidades de que las jóvenes encuentren un empleo”. En este sentido, la iniciativa urge a que el trabajo que las mujeres realicen sea socialmente reconocido y goce de las condiciones laborales de un trabajo decente. Ante todo esto, tenemos que situarnos en otra lógica, hemos de afrontar la realidad del mundo obrero y del trabajo desde la fraternidad, de la dignidad de la persona y el bien común. Situarnos en la lógica de la defensa de la dignidad del trabajo y de un trabajo con condiciones dignas y saludables para las personas que lo realizan.” Siguiendo el lema “Igualdad y Dignidad – La precariedad laboral se escribe en femenino”, ITD se une al constante llamamiento del papa Francisco para poner fin a las desigualdades de las mujeres en el mercado laboral, como la menor consideración de los riesgos laborales en los trabajos altamente feminizados y que traen problemas de salud, y acabar con la brecha salarial, un “escándalo que los cristianos deben rechazar firmemente”, junto con las consecuencias que todo ello acarrea anima a ., pide la iniciativa en su manifiesto. *** La iniciativa Iglesia por el trabajo Decente (ITD) comenzó su andadura en 2014 y está formado por organizaciones de inspiración católica y congregaciones religiosas, entre las que se encuentran Cáritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Su objetivo es sensibilizar, visibilizar y denunciar una cuestión esencial para la vida de millones de personas: el trabajo humano y reivindicar el trabajo decente «hacia el interior de estas organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad». DATOS SOBRE LA MUJER TRABAJADORA EN ESPAÑA La brecha salarial de género es de 4.721 euros año. La mujer cobra un 20,9% menos que los hombres Las ocupaciones que cuentan con mayor salario medio están masculinizadas, mientras que las ocupaciones con salarios bajos están feminizadas. Del total de personas desempleadas 3.024.000, más de la mitad son mujeres, 1.623.000 La tasa de empleo de las mujeres disminuye a medida que tienen descendencia El 75% de la población asalariada en España a jornada parcial son mujeres. Hay 1.488.550 mujeres que ya no buscan empleo, para encargarse de las labores de cuidado En 2022, el 53% de los accidentes de trabajo in itinere los han sufrido mujeres Fuentes: Ministerio de Trabajo y Economía Social. EPA. CCOO. www.noticiasobreras.es
7 de octubre: Jornada Mundial por el Trabajo Decente
«Mi Padre, hasta el presente, sigue trabajando, y yo también trabajo» (Juan 5,17) Bajo el lema “Sin compromiso no hay trabajo decente” la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente nos convoca, por octavo año consecutivo, a sumarnos desde nuestra identidad eclesial a la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. El próximo 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Distintas organizaciones civiles y eclesiales organizarán actos para visibilizar las condiciones de trabajo y reivindicar un trabajo decente. Este año, la Confederación Sindical Internacional, convoca esta jornada bajo el lema de “Justicia Salarial”. [1] El concepto de trabajo decente fue lanzado en 1999 por el Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y se refiere a la generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana. El año siguiente y en el marco del Jubileo de los Trabajadores, San Juan Pablo II lanza un llamamiento para la creación de «una coalición mundial a favor del trabajo decente». La Jornada Mundial por el Trabajo Decente se viene impulsando en España desde 2015 por la iniciativa eclesial Iglesia por el Trabajo Decente[2]. Este año 2022 la convocatoria tiene como lema “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La coordinación de esta iniciativa está siendo impulsada en la Iglesia de España por Caritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Unas 56 diócesis vienen participando en las acciones que anualmente se vienen convocando en dos fechas claves para el mundo obrero y del trabajo: el 1 de mayo, fiesta de San José Obrero y el Día Internacional de los Trabajadores y el 7 de octubre, con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo os invitamos a desarrollar en vuestras diócesis las celebraciones y acciones planteadas por la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para celebrar la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, en la línea de desarrollar las orientaciones pastorales y líneas de acción marcadas por la Conferencia Episcopal Española en el documento “Fieles al envío misionero”, y en concreto la invitación a respaldar y acompañar la iniciativa «Iglesia por el trabajo decente»[3]. Materiales para la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente Te puedes descargar los materiales para la celebración de la Jornada Mundial por el trabajo decente en la página web de Iglesia por el trabajo Decente: Más información en https://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/ Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la CE [1] Jornada Mundial por el Trabajo Decente: Justicia Salarial https://www.ituc-csi.org/jornada-mundial-por-el-trabajo-decente-2022?lang=en [2]Iniciativa eclesial Iglesia por el trabajo Decente. https://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/ [3] CEE. Fieles al envío misionero. Página 77 https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2021/07/CEE-Orientaciones-pastorales-2021-2025.pdf “Sin compromiso no hay trabajo decente” Manifiesto de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente de 2022 (pdf) Un año más, las organizaciones que formamos la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) convocamos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente para celebrar y reivindicar el trabajo como derecho y actividad para el cuidado de las personas, del bien común y del planeta. Los últimos avances en el mundo del trabajo, fruto de la negociación y el acuerdo social, han supuesto políticas concretas que, siguiendo las orientaciones de la OIT, atienden a una recuperación centrada en las personas y en el trabajo decente. Aunque la senda iniciada es positiva, aún quedan demasiadas situaciones de vulnerabilidad de derechos vinculados al trabajo en nuestro país. Tu compromiso y el de quienes somos sensibles a estas situaciones, son una respuesta necesaria para un empleo de calidad. I. Hay millones de personas trabajadoras que siguen sin poder acceder a un trabajo decente. El alto paro estructural nos exige trabajar por la creación de empleo para garantizar el derecho al trabajo. Las condiciones de trabajo siguen siendo de carácter precario para miles de personas trabajadoras, fundamentalmente para las mujeres y para las personas jóvenes. Es necesario seguir vigilando y regulando las condiciones laborales para que estas sean decentes. Un compromiso que deben fortalecer, cada uno desde su responsabilidad y su misión, el gobierno y los agentes socioeconómicos, en un contexto inflacionista de subida de precios que no pueden soportar los salarios de las personas trabajadoras. II. En este sentido, apoyamos la propuesta del papa Francisco de estudiar la reducción de la jornada laboral (sin que ello redunde en bajada salarial) como medida de creación de trabajo decente; y consideramos que debe aflorar el trabajo que se desarrolle en el ámbito de los cuidados y convertirse ya, en trabajo decente. Además, mientras no se garantice el derecho a un trabajo decente, se necesita articular redes de solidaridad más ágiles y accesibles que permitan asegurar, frente al descarte y la exclusión, un mínimo imprescindible para la vida digna. III. Así mismo, para garantizar el acceso a un trabajo decente de medio millón de trabajadores y trabajadoras migrantes en situación administrativa irregular, desde ITD nos sumamos a la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) promovida por la plataforma #RegularizaciónYA que, independientemente de los avances incluidos en la reciente reforma del reglamento de extranjería, entiende que es urgente una regularización en los términos más amplios posibles. IV. Es un escándalo que dos personas trabajadoras mueran todos los días en nuestro país, como resultado de no garantizar la seguridad y salud en el trabajo. El trabajo no es para la muerte, sino para la vida y, por tanto, nos resulta inaplazable que este tema se incorpore a la agenda política, se atiendan las causas que provocan esta “tragedia tan extendida”, en palabras del papa Francisco, y se busquen soluciones a este drama de tantas familias trabajadoras, que se puede evitar. Finalmente, como decimos en el lema de este año, sin hombres y mujeres comprometidas, no será posible el trabajo decente. Por ello, convocamos y animamos a movernos por el trabajo decente en esta Jornada Mundial, a participar en los actos reivindicativos y celebrativos en todas las plazas y parroquias de las diócesis, en su
Trabajo Decente: Prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia
La iniciativa eclesial «Iglesia por el trabajo decente» afirma la necesidad del compromiso para impulsar la dignidad del trabajo La iniciativa de Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) va a seguir defendiendo, en 2022 y por octavo año consecutivo, la importancia del trabajo decente para todas las personas y para que este compromiso sea una responsabilidad de toda la Iglesia. Con humildad, pero con rotundidad, queremos tener de fondo y como lema que “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La dignidad del trabajo y el trabajo decente es una prioridad humana y, por ello, una prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia. La última encuesta de población activa (EPA) confirmaba la recuperación del empleo a tiempos prepandémicos, pero también mostraba sus grandes debilidades, como son un alto desempleo estructural y la normalización de condiciones laborales precarias y temporales que, durante la pandemia, según FOESSA, ha generado más trabajadores pobres. Esta realidad, se aleja del sueño de Dios y del anhelo de millones de personas que quieren un trabajo decente para alcanzar una vida digna. Sin compromiso, no hay trabajo decente La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) considera que es urgente abordar esta situación y centrará sus reflexiones y convocatorias en la celebración del Primero de Mayo, día internacional de las trabajadoras y los trabajadores; y de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del 7 de octubre. Ambas son dos citas claves en su quehacer y en sus dinámicas para la promoción de la dignidad del trabajo, especialmente entre mujeres y jóvenes. Un compromiso con el trabajo decente que este año pretende avanzar en varias direcciones. En primer lugar, entre las entidades promotoras que abordarán una reflexión sobre las realidades laborales en nuestros movimientos, por coherencia evangélica y por el testimonio que estamos llamados a dar. En segundo lugar, con un protagonismo mayor de las entidades que impulsan la Iglesia por el Trabajo Decente en las diócesis del país que, además, acerquen la iniciativa a parroquias, movimientos, comunidades cristianas, centros educativos, etc. Un tercer aspecto será incrementar la relación iniciada con la Conferencia Episcopal Española, a través de su Pastoral del Trabajo, que haga crecer este camino sinodal por el trabajo decente. Y, finalmente, en esta misma orientación de promover la dignidad del trabajo, se pretende dialogar con las organizaciones sindicales y sociales. Sensibilización y adhesión ITD también actualizará sus materiales de sensibilización e información, y seguirá promoviendo la adhesión de parroquias, colectivos e instituciones para avanzar en la construcción de “un nosotros” cada vez más grande y se sumen a proclamar la importancia del trabajo decente “hacia el interior de nuestras organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad”.
Comunicado final de las XXVII Jornadas de Pastoral del Trabajo
Comunicado de las XXVII Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo El gran tema es el trabajo Llamadas para la pastoral del trabajo desde Laudato si’ y Fratelli tutti Con el lema “El gran tema es el trabajo. Llamadas para la Pastoral del Trabajo desde Laudato si’ y Fratelli tutti”, se han celebrado del 19 al 21 de noviembre, en Ávila, las XXVII Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo. Las jornadas han reunido a un centenar de personas, responsables diocesanos de esta pastoral y militantes de movimientos de trabajadoras y trabajadores cristianos de 25 diócesis, agradeciendo poder celebrarlas presencialmente. El encuentro comenzaba con la oración y el saludo de monseñor don Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de la Pastoral de Trabajo (Comisión Episcopal de la Pastoral Social y Promoción Humana), que ha tenido un sentido recuerdo agradecido a don Antonio Algora, anterior obispo responsable de esta pastoral, y ha señalado que “estas jornadas nos emplaza a descubrir y compartir las llamadas que nos está haciendo la nueva situación del mundo del trabajo… Es momento de buscar soluciones que nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes, que promuevan el bien común”. La ponencia “Aportaciones de Laudato si’ y Fratelli tutti a la Pastoral del Trabajo” impartida por don Fernando Díaz Abajo, consiliario general de la HOAC, ha tenido como telón de fondo una concepción de trabajo que va más allá del empleo, que habla de relación, de cuidado, de plenitud humana, que contribuye a asegurar un futuro sostenible a las generaciones presentes y futuras. En esa dimensión de cuidado entran en primer lugar las personas trabajadoras. Ha destacado que “que sería muy positivo dar prioridad a quienes se encuentran en los márgenes del mundo del trabajo, empezando por hacer oír su voz en el proceso sinodal”. El diálogo mantenido tras su intervención ha sido cauce para ir profundizando conjuntamente en las llamadas, recogidas en las palabras del papa Francisco. El trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, que sea humano[1]. Las experiencias compartidas posteriormente han ayudado a visibilizar dinámicas de vida y compromiso que “de hecho” generan nuevos modos de ser y hacer en clave humanizadora, de una ecología integral. Procesos que construyen fraternidad y posibilitan el cuidado de la casa común. Cristianos y Cristianas por el Clima en Córdoba; el Movimiento Laudato si’ de Plasencia; y la experiencia de militancia en organizaciones ecologistas en Ciudad Real, son semilla de una Pastoral del Trabajo que vincula las cuestiones medioambientes, sociales y humanas, desde “la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado” (Laudato si’ nº 16). Una parte importante del encuentro ha estado dedicada a la presentación y el posterior diálogo de las prioridades de trabajo del Departamento de Pastoral del Trabajo, para los próximos años. Destacamos las líneas fundamentales: Favorecer el trabajo conjunto en el ámbito de la Comisión de Pastoral Social y Promoción Humana de la Conferencia Episcopal Española; promover y afianzar el trabajo en las Delegaciones diocesanas de esta pastoral; compartir con la sociedad nuestra mirada sobre el mundo obrero y del trabajo, fomentando el encuentro y el diálogo; cuidar la formación de militantes obreros cristianos; extender esta pastoral dando mayor visibilidad a los jóvenes y las mujeres. Con estas prioridades damos respuesta a las Orientaciones Pastorales para 2021-2025 de la CEE, “Fieles al envío misionero”, aprobado en la Plenaria de abril de 2021. Hemos hecho también memoria agradecida del recorrido realizado, especialmente, en este tiempo de celebración del 75 aniversario de la HOAC y el 49º Consejo General de la JOC convocado con el lema: «Somos clase obrera, manos a la obra» y que junto al camino de colaboración con la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” son una pequeña muestra de ese empeño. Desde esa experiencia de caminar juntos nos sentimos partícipes del proceso iniciado para el Sínodo “Por una Iglesia Sinodal. Comunión, Participación, Misión”, en este año en el que conmemoramos el 40 aniversario de la publicación de Laborem exercens. Recogemos la invitación del papa Francisco a soñar juntos[2]. Los sueños de libertad e igualdad, de justicia y dignidad, de fraternidad son los que mejoran el mundo y donde se cuelan los sueños de Dios para sus hijos e hijas. Un sueño que pasa por poner la economía al servicio de la persona y los pueblos, construir desde la justicia social y el cuidado de la casa común e impulsar la agenda de tierra, techo y trabajo. En este sentido, el papa Francisco añade dos medidas a explorar, que comparte la Pastoral del Trabajo, y que marcarían un camino positivo: el salario universal y la reducción de la jornada de trabajo, que favorezcan el acceso a un trabajo decente, humano y una vida digna. Este es nuestro tiempo: ¡soñemos!, ¡caminemos juntos, juntas! ¡Es tiempo de actuar! Ávila 22 de noviembre 2021 [1] Francisco “Mensaje con motivo de la 109 reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo”. Ginebra, 17 de junio de 2021 [2] Francisco. Mensaje al IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares. (Octubre 2021)
Obispos españoles ante la Jornada Mundial por el Trabajo Decente
Obispos españoles llaman a unirse a la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para colaborar en la búsqueda de un futuro laboral fundado en condiciones que garanticen la dignidad de las personas y el cuidado de la casa común. Con la Doctrina Social de la Iglesia en la piel del corazón. Mario Iceta, obispo de Burgos, en su carta pastoral recuerda que «La fiesta del trabajo comienza allí donde la dignidad y la justicia social encuentran un sitio privilegiado en la mesa». El arzobispado además ha celebrado el Jubileo de los Trabajadores con motivo del 800 aniversario de la catedral de Burgos: «Este encuentro, que nace en el marco de las actividades que se vienen celebrando en nuestra archidiócesis de Burgos con motivo del Año Jubilar, nos impulsa a comprometernos con la Doctrina Social de la Iglesia en la piel del corazón en que el trabajo sea verdaderamente humano y para que la humanidad encuentre en el trabajo una participación en la actividad creadora de Dios» Iglesia por el trabajo decente, una concreción de Fratelli tutti Luis Ángel de las Heras, obispo de León, recuerda en su carta pastoral el primer aniversario de la encíclica Fratelli tutti y dice que: «Fratelli tutti ofrece un acercamiento de amistad y fraternidad más allá de las discrepancias políticas y religiosas, de modo que se busque y logre la paz, la justicia y la dignidad de la persona humana. Algo que concretamos, por ejemplo, a través de la iniciativa «Iglesia por el Trabajo Decente» uniéndonos el 7 de octubre a la «Jornada Mundial por el Trabajo Decente». ¿Existe un trabajo digno para todos? Salvador Cristau Coll, el auxiliar y administrador diocesano de Tarrasa titula su carta pastoral: ¿Existe un trabajo digo para todos? y haciéndose eco también del aniversario de Fratelli tutti recuerda que «todas las personas deben tener la oportunidad de realizar una actividad productiva que aporte un ingreso justo, seguridad del puesto de trabajo y protección social para las familias; que ofrezca mejores perspectivas de desarrollo personal y favorezca la integración social, es decir un trabajo digno y decente». Lo verdaderamente popular es el trabajo Por su parte, Fernando García, obispo de Mondoñedo-Ferrol en su carta ha manifestado vivir con gran preocupación los conflictos laborales y el desmantelamiento de empresas en su diócesis y afirma que «La precarización laboral no ha hecho sino crecer. Por eso, sin duda, la gran cuestión hoy es el trabajo. Con el papa Francisco tenemos que recordar que “lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna. Por ello insisto en que ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo” (FT 162). Cadena virtual por el Trabajo Decente Por su parte la Diócesis de Bilbao ha impulsado una cadena virtual por el trabajo decente que ha iniciado su obispo Joseba Segura. La Diócesis propone grabar un video en el que las personas que participen porten un cartel con el lema de la Jornada. El obispo ha iniciado la cadena con las primeras imágenes, en las que pasa el testigo a otras personas que se sumen a la iniciativa. Se propone también escribir frases de denuncia ante situaciones diversas de precariedad laboral que se conozcan y se realice el gesto de tirarlas a la basura. Con los videos que se recojan, se grabará un único mensaje que se difundirá y se enviará a la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente.