«El obrero es digno de su salario» 1 Timoteo 5, 18 El próximo 7 de octubre celebramos la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, y la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” nos invita a que conmemoremos este día visibilizando las situaciones de precariedad e injusticia en la que se encuentran muchas personas trabajadoras porque sin conocer esta realidad no podremos hacer frente a sus causas. Signos de esta precariedad son los cerca de 3 millones de personas desempleadas que sigue habiendo en nuestro país, o que 3,5millones de personas en España no llegan a final de mes pese a tener un empleo; el que medio millón de personas migrantes estén en una situación irregular y condenadas a sobrevivir de la economía informal, o que sean más de un millón de accidentes laborales los que se producen anualmente en nuestro país, 741 de los cuales resultaron mortales en 2021. Toda la sociedad se siente afectada por la situación social y económica en la que nos encontramos. Es consecuencia de las últimas crisis vividas: la crisis financiera de 2008, la causada por la pandemia de la COVID y la actual, fruto de la guerra en Ucrania. La última crisis nos ha llevado a una situación de tensión, más allá del miedo y rechazo a la guerra, que está provocando, junto con otros factores, un empobrecimiento de la ciudadanía, que sufren más los trabajadores cuyos sueldos se están devaluando, con la consiguiente dificultad para hacer frente a gastos básicos. Mientras el IPC ha llegado a situarse en el 10,8%, los sueldos pactados en convenio se sitúan, de media, en el 2,56%. Todo ello provoca un aumento de la desigualdad en nuestro mundo, en el que los pobres cada vez son más, y más pobres, mientras los ricos siguen manteniendo su poder adquisitivo. La Doctrina Social de la Iglesia siempre ha reclamado una justa redistribución de la riqueza, y el trabajo decente es uno de los mejores cauces para ello.[1] El Papa Francisco[2] nos plantea un objetivo claro: «busquemos soluciones que nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de una negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación. En ese sentido, el trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, que sea humano.»[3] En estos tiempos de crisis es fundamental el diálogo y el compromiso por promover el bien común, para construir una sociedad sin excluidos donde el trabajo este fundado en condiciones laborales decentes y dignas, una sociedad que ponga en el centro a las personas. Como señala el manifiesto de la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente: “sin hombres y mujeres comprometidas, no será posible el trabajo decente”. [1] CDSI 302-302 [2] Discurso del Papa Francisco a los participantes en la Asamblea de Confindustria (12 de septiembre de 2022) [3] El Papa Francisco, en el mensaje a los participantes en la 110 Conferencia Internacional del Trabajo, en junio de 2021.
7 de octubre: Jornada Mundial por el Trabajo Decente
«Mi Padre, hasta el presente, sigue trabajando, y yo también trabajo» (Juan 5,17) Bajo el lema “Sin compromiso no hay trabajo decente” la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente nos convoca, por octavo año consecutivo, a sumarnos desde nuestra identidad eclesial a la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. El próximo 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Distintas organizaciones civiles y eclesiales organizarán actos para visibilizar las condiciones de trabajo y reivindicar un trabajo decente. Este año, la Confederación Sindical Internacional, convoca esta jornada bajo el lema de “Justicia Salarial”. [1] El concepto de trabajo decente fue lanzado en 1999 por el Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y se refiere a la generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana. El año siguiente y en el marco del Jubileo de los Trabajadores, San Juan Pablo II lanza un llamamiento para la creación de «una coalición mundial a favor del trabajo decente». La Jornada Mundial por el Trabajo Decente se viene impulsando en España desde 2015 por la iniciativa eclesial Iglesia por el Trabajo Decente[2]. Este año 2022 la convocatoria tiene como lema “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La coordinación de esta iniciativa está siendo impulsada en la Iglesia de España por Caritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Unas 56 diócesis vienen participando en las acciones que anualmente se vienen convocando en dos fechas claves para el mundo obrero y del trabajo: el 1 de mayo, fiesta de San José Obrero y el Día Internacional de los Trabajadores y el 7 de octubre, con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo os invitamos a desarrollar en vuestras diócesis las celebraciones y acciones planteadas por la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para celebrar la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, en la línea de desarrollar las orientaciones pastorales y líneas de acción marcadas por la Conferencia Episcopal Española en el documento “Fieles al envío misionero”, y en concreto la invitación a respaldar y acompañar la iniciativa «Iglesia por el trabajo decente»[3]. Materiales para la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente Te puedes descargar los materiales para la celebración de la Jornada Mundial por el trabajo decente en la página web de Iglesia por el trabajo Decente: Más información en https://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/ Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la CE [1] Jornada Mundial por el Trabajo Decente: Justicia Salarial https://www.ituc-csi.org/jornada-mundial-por-el-trabajo-decente-2022?lang=en [2]Iniciativa eclesial Iglesia por el trabajo Decente. https://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/ [3] CEE. Fieles al envío misionero. Página 77 https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2021/07/CEE-Orientaciones-pastorales-2021-2025.pdf “Sin compromiso no hay trabajo decente” Manifiesto de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente de 2022 (pdf) Un año más, las organizaciones que formamos la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) convocamos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente para celebrar y reivindicar el trabajo como derecho y actividad para el cuidado de las personas, del bien común y del planeta. Los últimos avances en el mundo del trabajo, fruto de la negociación y el acuerdo social, han supuesto políticas concretas que, siguiendo las orientaciones de la OIT, atienden a una recuperación centrada en las personas y en el trabajo decente. Aunque la senda iniciada es positiva, aún quedan demasiadas situaciones de vulnerabilidad de derechos vinculados al trabajo en nuestro país. Tu compromiso y el de quienes somos sensibles a estas situaciones, son una respuesta necesaria para un empleo de calidad. I. Hay millones de personas trabajadoras que siguen sin poder acceder a un trabajo decente. El alto paro estructural nos exige trabajar por la creación de empleo para garantizar el derecho al trabajo. Las condiciones de trabajo siguen siendo de carácter precario para miles de personas trabajadoras, fundamentalmente para las mujeres y para las personas jóvenes. Es necesario seguir vigilando y regulando las condiciones laborales para que estas sean decentes. Un compromiso que deben fortalecer, cada uno desde su responsabilidad y su misión, el gobierno y los agentes socioeconómicos, en un contexto inflacionista de subida de precios que no pueden soportar los salarios de las personas trabajadoras. II. En este sentido, apoyamos la propuesta del papa Francisco de estudiar la reducción de la jornada laboral (sin que ello redunde en bajada salarial) como medida de creación de trabajo decente; y consideramos que debe aflorar el trabajo que se desarrolle en el ámbito de los cuidados y convertirse ya, en trabajo decente. Además, mientras no se garantice el derecho a un trabajo decente, se necesita articular redes de solidaridad más ágiles y accesibles que permitan asegurar, frente al descarte y la exclusión, un mínimo imprescindible para la vida digna. III. Así mismo, para garantizar el acceso a un trabajo decente de medio millón de trabajadores y trabajadoras migrantes en situación administrativa irregular, desde ITD nos sumamos a la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) promovida por la plataforma #RegularizaciónYA que, independientemente de los avances incluidos en la reciente reforma del reglamento de extranjería, entiende que es urgente una regularización en los términos más amplios posibles. IV. Es un escándalo que dos personas trabajadoras mueran todos los días en nuestro país, como resultado de no garantizar la seguridad y salud en el trabajo. El trabajo no es para la muerte, sino para la vida y, por tanto, nos resulta inaplazable que este tema se incorpore a la agenda política, se atiendan las causas que provocan esta “tragedia tan extendida”, en palabras del papa Francisco, y se busquen soluciones a este drama de tantas familias trabajadoras, que se puede evitar. Finalmente, como decimos en el lema de este año, sin hombres y mujeres comprometidas, no será posible el trabajo decente. Por ello, convocamos y animamos a movernos por el trabajo decente en esta Jornada Mundial, a participar en los actos reivindicativos y celebrativos en todas las plazas y parroquias de las diócesis, en su
Obispos españoles ante la Jornada Mundial por el Trabajo Decente
Obispos españoles llaman a unirse a la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para colaborar en la búsqueda de un futuro laboral fundado en condiciones que garanticen la dignidad de las personas y el cuidado de la casa común. Con la Doctrina Social de la Iglesia en la piel del corazón. Mario Iceta, obispo de Burgos, en su carta pastoral recuerda que «La fiesta del trabajo comienza allí donde la dignidad y la justicia social encuentran un sitio privilegiado en la mesa». El arzobispado además ha celebrado el Jubileo de los Trabajadores con motivo del 800 aniversario de la catedral de Burgos: «Este encuentro, que nace en el marco de las actividades que se vienen celebrando en nuestra archidiócesis de Burgos con motivo del Año Jubilar, nos impulsa a comprometernos con la Doctrina Social de la Iglesia en la piel del corazón en que el trabajo sea verdaderamente humano y para que la humanidad encuentre en el trabajo una participación en la actividad creadora de Dios» Iglesia por el trabajo decente, una concreción de Fratelli tutti Luis Ángel de las Heras, obispo de León, recuerda en su carta pastoral el primer aniversario de la encíclica Fratelli tutti y dice que: «Fratelli tutti ofrece un acercamiento de amistad y fraternidad más allá de las discrepancias políticas y religiosas, de modo que se busque y logre la paz, la justicia y la dignidad de la persona humana. Algo que concretamos, por ejemplo, a través de la iniciativa «Iglesia por el Trabajo Decente» uniéndonos el 7 de octubre a la «Jornada Mundial por el Trabajo Decente». ¿Existe un trabajo digno para todos? Salvador Cristau Coll, el auxiliar y administrador diocesano de Tarrasa titula su carta pastoral: ¿Existe un trabajo digo para todos? y haciéndose eco también del aniversario de Fratelli tutti recuerda que «todas las personas deben tener la oportunidad de realizar una actividad productiva que aporte un ingreso justo, seguridad del puesto de trabajo y protección social para las familias; que ofrezca mejores perspectivas de desarrollo personal y favorezca la integración social, es decir un trabajo digno y decente». Lo verdaderamente popular es el trabajo Por su parte, Fernando García, obispo de Mondoñedo-Ferrol en su carta ha manifestado vivir con gran preocupación los conflictos laborales y el desmantelamiento de empresas en su diócesis y afirma que «La precarización laboral no ha hecho sino crecer. Por eso, sin duda, la gran cuestión hoy es el trabajo. Con el papa Francisco tenemos que recordar que “lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna. Por ello insisto en que ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo” (FT 162). Cadena virtual por el Trabajo Decente Por su parte la Diócesis de Bilbao ha impulsado una cadena virtual por el trabajo decente que ha iniciado su obispo Joseba Segura. La Diócesis propone grabar un video en el que las personas que participen porten un cartel con el lema de la Jornada. El obispo ha iniciado la cadena con las primeras imágenes, en las que pasa el testigo a otras personas que se sumen a la iniciativa. Se propone también escribir frases de denuncia ante situaciones diversas de precariedad laboral que se conozcan y se realice el gesto de tirarlas a la basura. Con los videos que se recojan, se grabará un único mensaje que se difundirá y se enviará a la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente.
7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente
El gran tema es el trabajo (Papa Francisco) La Jornada Mundial por el Trabajo Decente (JMTD) se viene celebrando desde 2008 cada 7 de octubre. Es un evento emblemático para el mundo del trabajo e intenta dar visibilidad a las actuales condiciones en las que se desarrolla esta actividad humana y busca promover un entorno saludable de trabajo en el que se respeten los derechos de los trabajadores y se democraticen las empresas. El concepto de “trabajo decente” fue acuñado en 1999 por el Director General de la OIT y se refiere a la generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana. El año siguiente y en el marco del Jubileo de los Trabajadores, San Juan Pablo II lanza un llamamiento para la creación de «una coalición mundial a favor del trabajo decente». A finales de 2014, el Dicasterio Pontificio de Justicia y Paz convoca unas jornadas para abordar el tema del trabajo. A dicha reunión son convocados representantes de movimientos cristianos y sindicales, participando también representantes del Vaticano. Uno de los acuerdos adoptados fue poner en las agendas sociales, políticas y eclesiales el objetivo del “trabajo decente”. Fruto de esta reunión fue la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), que en España nace en mayo de 2015 impulsada por Caritas, CONFER, Justicia y Paz, HOAC, JOC y JEC. Este 2021 es el séptimo año que la ITD lanza una campaña para sumarse a los objetivos de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Son más de cincuenta las diócesis que vienen respondiendo a esta llamada promoviendo la realización de gestos públicos, vigilias y celebraciones eucarísticas. Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo queremos invitaros a que respondáis generosamente a la convocatoria que nos hacen desde esta iniciativa y que desde nuestros movimientos, asociaciones, comunidades y parroquias organicemos actos que promuevan el trabajo decente. San Juan Pablo II nos dice que “La Iglesia está vivamente comprometida en esta causa (la del mundo del trabajo), porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la Iglesia de los pobres” (LE 8). Antonio Javier Aranda Director Departamento de la Pastoral del Trabajo