El 14 de diciembre a las 18h tuvo lugar la presentación de la Guía para acompañar desde la Iglesia a Niños, niñas y jóvenes migrantes solos. Intervinieron D. José Cobo, obispo responsable del Departamento de Migraciones de la CEE, así como el grupo asesor de Menores de dicho Departamento. La presentación y el coloquio se realizó de modo semipresencial en la sala Sedes Sapientiae de la Conferencia Episcopal Española. Presentó el acto Xabier Gómez OP, Director del Departamento de Migraciones de la CEE. Siguió con la intervención de monseñor José Cobo quien dijo que » en el Evangelio el niño nos ayuda a ver qué es lo importante. Es el que mide nuestra humanidad». Asimismo afirmó que «cada vez nos duele más el calificativo MENA. Llegan rotos ante las redes de tráfico que les exponen; traen tres heridas: Son menores de edad, son irregulares y están sin tutela». También comentó que «la guía que hoy se presenta quiere ponerles nombre. Pretende abrir caminos en una cultura que descarta a los más pequeños. Para un niño buscar un hogar no es un delito sino un derecho humano. ¿No podemos tratarlos como niños? Sor Francisca García, de las Hijas de la Caridad es miembro del equipo asesor y acompañó presencialmente a José Cobo y a Xabier Gómez. Destacó el acompañamiento que por parte de muchas entidades de Iglesia está haciendo a estos niños, niñas y jóvenes migrantes, denunciando el aumento de la xenofobia y el tratamiento de delincuentes que se les da. Invitó a las comunidades cristianas a acoger a estos chicos y chicas aunque sea para encontrarnos y compartir sus vidas. Rafa Yagüe, amigoniano y también miembro del equipo asesor, dijo que «estamos en proceso de reorientar los carismas de las congregaciones para atender a estos niños y niñas. La claridad en la Doctrina Social de la Iglesia, especialmente Fratelli Tutti, con respecto a los migrantes, es un regalo. Joan Prat escolapio, dijo que niños, niñas y jóvenes migrantes son víctimas de nuestras sociedades y también de las suyas de origen. Cómo Iglesia les queremos acompañar. Acentuó la dimensión pastoral y el diálogo interreligioso. Fiestas como el Ramadán son una oportunidad para platearnos la espiritualidad común. El acto concluyó con la invitación de José Cobo a difundir al máximo la Guía entre nuestras comunidades cristianas. ECOS EN LA PRENSA Mons. Cobo: «Para un niño buscar un hogar no es un delito sino un derecho humano» – Iglesia Española – COPE La Iglesia vuelve a respaldar a los MENA: “Que un niño busque un hogar no es un delito sino un derecho humano” (vidanuevadigital.com) Ni delincuentes ni menas, solo niños que buscan un hogar – Alfa y Omega Los obispos defienden a los menores migrantes ante los ataques de VOX: «Se les criminaliza, pero son niños en situaciones extremas» (religiondigital.org)
Nota del Dto. de Migraciones ante la devolución de menores en Ceuta
Desde el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE), valoramos positivamente los acuerdos entre Estados en la gestión de sus problemas. Al mismo tiempo, mostramos nuestra preocupación ante las noticias que nos llegan desde el Secretariado de Migraciones de Cádiz y Ceuta , así como desde las instituciones de la Iglesia , civiles y del mismo Defensor del Pueblo respecto a la devolución en grupo de menores desde Ceuta a Marruecos, así como respecto de su situación previa y actual en Ceuta sin ser derivados a otros recursos de la Península. La fe en Jesucristo nos llama a no mirar a otro lado. Cuidar y atender a los menores que llegan solos a nuestras fronteras es responsabilidad de todos. Hoy se convierte en nuestra obligación ética y legal. Desde una perspectiva ética, moral y legal, la respuesta a las llegadas masivas no pueden ser devoluciones masivas, sino que cada caso debería ser examinado de manera personalizada, porque este tipo de devoluciones en grupo suponen un grave riesgo para los propios menores. Menores y migraciones Así se recoge en el marco jurídico nacional e internacional, para garantizar ante todo la vida y seguridad de los menores. Recordamos que según este marco se debe contar con el consentimiento de los mismos para su posible repatriación. No olvidamos , como dijimos en su momento, que nos referimos a niños y niñas a quienes los Estados de origen y llegada deben proteger y escuchar, garantizando individualmente su retorno familiar cuando así lo solicitan , o su cuidado y amparo cuando provienen de situaciones de vulnerabilidad, maltrato, pobreza o explotación. Nos preguntamos si estos protocolos se plantean individualmente y con el conocimiento de la fiscalía y no como retornos colectivos, tal como se contempla en la Convención de los derechos del Niño de 1989, los tratados internacionales y la Ley orgánica 1/1996 de protección jurídica del menor y la Ley Orgánica 8/2015 de protección a la infancia y a la adolescencia. Sabiendo de nuestro deber de tutela a los niños y niñas , ante posibles e inminentes actuaciones , tememos las fugas masivas de los niños de los centros de acogida y la situación de desamparo e impacto en la población que con ello pueda sobrevenir. Por ello, nos emplazamos como Iglesia y sociedad a buscar soluciones basadas en el diálogo entre Estados, la atención personalizada y garantista de derechos, la solidaridad a todos los niveles y la seguridad de todos. Mons. José Cobo, Obispo responsable del Departamento de Migraciones de la CEEXabier Gómez, Director del Departamento de Migraciones de la CEE
Comunicado sobre la situación en Ceuta y Melilla
El Departamento de Migraciones de la CEE acoge con preocupación la situación que se está produciendo en Ceuta y Melilla. Apelando al valor supremo de la vida y la dignidad humana, recuerda que la desesperación y el empobrecimiento de muchas familias y menores no puede ni debe ser utilizado por ningún Estado para instrumentalizar con fines políticos las legítimas aspiraciones de estas personas. «La mejor política puesta al servicio del bien común» Muestra su solidaridad con las diócesis de Cádiz y Ceuta y Málaga y Melilla, de reconocida trayectoria en la atención y acogida a migrantes, así como con las necesarias iniciativas en ambas ciudades autónomas, para acoger integralmente y custodiar los derechos de las personas migrantes, especialmente de los menores. Invita a mantener actitudes de convivencia pacífica y reclama a todos los niveles, “la mejor política puesta al servicio del bien común” (Fratelli tutti, 154). D. José Cobo, obispo auxiliar de MadridObispo responsable delDepartamento de Migraciones de la CEE Xabier Gómez OPDirector del Departamento de Migraciones CEE
Nota de la CE de Migraciones sobre la acogida a los inmigrantes y refugiados en Europa y en nuestro país
1.- En este año en el que por el impulso del papa Francisco la Iglesia está trabajando de manera especial sobre los problemas de los “menores migrantes, vulnerables y sin voz” queremos manifestar nuestra preocupación sobre las consecuencias de las recientes medidas que la Comisión Europea aprobó el 2 de marzo pasado donde se invita a expulsar de la forma más rápida posible a migrantes en situación de irregularidad, entre los que probablemente se encuentren niños. Esta propuesta puede suponer, de hecho, que prime la condición de inmigrante antes que la de ser menor, con lo cual se podrían conculcar los derechos de los menores. De entre las medidas, la más sorprendente es la de prolongar los períodos de detención. Los niños no deberían ser detenidos porque la detención nunca les beneficia. Y hay que recordar que solicitar asilo no es un acto ilegal. Debemos ver a los menores migrantes – especialmente a los no acompañados – como una oportunidad, “un reto y una esperanza “, no como un problema. Así lo manifestábamos en nuestro Mensaje del 16 de enero de 2017 con motivo de la Jornada de las Migraciones. También decíamos que “Alguien ha de gritar con ellos y en su nombre” .Por eso pedimos que se les trate como lo que son: personas inocentes y vulnerables por lo que merecen un trato especial. Insistimos, una vez más, en que los países deben tomar en serio este asunto y tratar el fenómeno de las migraciones con responsabilidad tanto en el origen como en la acogida. Observamos con inmensa tristeza cómo se están construyendo muros y tomando medidas para impedir el flujo migratorio. Las Administraciones públicas tienen la responsabilidad de ordenar las corrientes migratorias; pero teniendo en cuenta siempre la protección de los derechos de los más indefensos y vulnerables. No olvidemos que los menores son muchas veces, junto con las mujeres, víctimas inocentes de la trata de personas con fines de explotación laboral, sexual, de extracción de órganos etc. La Iglesia desea colaborar con la sociedad y caminar junto a estos niños migrantes para dar solución justa a este problema. Para ello cuenta en España con una generosa red de ayuda a estos sectores de la población dentro de las diócesis y de las congregaciones religiosas e institutos de vida consagrada así como de asociaciones laicales. Desde la Comisión Episcopal de Migraciones estamos alentado y apoyando la coordinación de las instituciones eclesiales y su trabajo relacionado con la Infancia y Juventud en riesgo. 2.- Por otro lado, queremos recordar que hace un año los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones ante el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Turquía para devolver a este último país a los refugiados que habían llegado a Europa, manifestábamos “el inmenso dolor ante esta y todas las últimas tragedias humanitarias que afectan a emigrantes y refugiados”. Queremos de nuevo recordar – como dice el Santo Padre – que “detrás de estos flujos migratorios, en continuo aumento, está siempre la inhumanidad de un sistema económico injusto en que prevalece el lucro sobre la dignidad de la persona y el bien común; o la violencia y la ruina que genera la guerra, la persecución o el hambre”. Por eso reiteramos de nuevo el deseo de acompañar como pastores de la Iglesia a las organizaciones eclesiales que trabajan con inmigrantes y refugiados las cuales han hecho pública una nueva Nota el 21 de Marzo, titulada “Un año desde el acuerdo UE- Turquía: pasos en la mala dirección”. En ella han hecho oír su voz en defensa de los derechos de estas personas desvalidas que reclaman con justicia nuestra solidaridad. 3.- Por último, deseamos que se cumplan, cuanto antes, las propuestas que nuestro Gobierno asumió en la acogida de los migrantes, invitándole a una más amplia generosidad en las mismas. La Iglesia, en una labor subsidiaria a la del Estado, está dispuesta a colaborar siempre dando respuestas integrales para responder a estos flujos de migrantes y refugiados. A través de sus instituciones apoya diferentes ofertas de acogida, acompañamiento e integración, como las que especialmente propone la red Migrantes con Derechos (Caritas, Confer, Justicia y Paz y la propia Comisión Episcopal de Migraciones) y la Comunidad de San Egidio con los pasillos humanitarios. A todos los que impulsados por las palabras de Jesús “Fui forastero y me acogisteis” (Mt 25,35) o movidos por la buena voluntad, trabajan por y con los inmigrantes, emigrantes y refugiados, nuestro sincero agradecimiento. Y nuestra bienvenida de todo corazón a los mismos inmigrantes y refugiados. Sabed que la Iglesia también es vuestra familia y vuestra casa. Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones Madrid, 27 de marzo de 2017