Comunicado de la Pastoral del Trabajo: Estadísticamente, en lo que llevamos de año, se habrán producido unas 150 muertes por accidente laboral. Pocos medios de tirada nacional se han hecho eco de estas muertes. Hoy un gran número de ellos reflejan la pérdida de vidas en un accidente ocurrido en una mina de Súria (Barcelona), tres muertos han hecho falta para despertar el interés social por esta sangría que cada día se cobra 2 ó 3 vidas diarias. Durante 2022 se registraron 826 muertes en el trabajo. La perdida de salud y de vida es una sangría que se produce diariamente en el mundo del trabajo. Es necesario afrontar esta calamidad social y en primer lugar que Gobierno y agentes sociales prioricen en sus agendas en buscar medidas eficaces para abordar este gran problema. La Estrategia Española 2023-2027 sobre Seguridad y Salud en el Trabajo ha sido un gran paso, ahora toca concretar y desarrollar cada uno de los objetivos planteados en este acuerdo y hacer que su eficacia llegue a los lugares de trabajo y se transforme en una herramienta útil para la protección de la vida de trabajadoras y trabajadores. La verdadera tragedia es que estas muertes se convierten en frías cifras estadísticas que nos ocultan las tragedias personales y familiares que hay detrás de cada uno de estos accidentes. El Papa Francisco nos recuerda que “no son números, son personas (…). Trabajar en seguridad permite que cada uno exprese lo mejor de sí mismo ganándose el pan de cada día. Cuanto más prestamos atención a la dignidad de la obra, más seguros estamos de que aumentará la calidad y la belleza de las obras creadas”[1] Hoy toca expresar nuestro profundo pesar y nuestras condolencias a familiares, amigos y compañeros de trabajo de estas personas que hoy no volverán a sentir el calor de sus hogares. Pero hoy también debemos recordar que “la situación de la salud laboral urge a los cristianos a comprometerse activamente por un trabajo sin víctimas”[2]. Como Iglesia estamos profundamente comprometidos en esta causa que nos urge a visibilizarla, señalar las condiciones de trabajo que las provocar y a acompañar a las víctimas. Nos unimos a la petición del Papa Francisco y a la de tantos trabajadores: “¡No más muertes en el Trabajo! y esforcémonos en lograrlo”[3] Madrid, 10 de marzo de 2023 Departamento de Pastoral del Trabajo [1] Audiencia del Papa Francisco con Miembros de la Asociación Nacional de Constructores de Edificios (ANCE), 20.01.2022 [2] LXXIV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española. Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el trabajo. 2000 [3] Papa Francisco, mensaje pronunciado en la Misa del Gallo de 2021, en la Basílica de San Pedro.
Encuentro entre obispos, sindicatos y empresarios para frenar la siniestralidad laboral
En línea con el trabajo desarrollado en los últimos tiempos por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal, se desarrolló en Madrid un encuentro entre obispos, empresarios y sindicatos para afrontar la siniestralidad laboral que en los últimos tiempos ha tomado tinte de tragedia Conferencia Episcopal Española: La Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social se reunió el martes 21 de febrero, en Madrid, con las organizaciones sindicales de CCOO y UGT, así como con la organización de empresarios madrileña CEIM–CEOE, para abordar la grave situación de pérdida de salud y muertes que se dan en el mundo del trabajo. En el encuentro con los sindicatos participaron José de las Morenas de Toro, coordinador de Salud Laboral de UGT, y por CCOO, Mariano Sanz Lubeiro, secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad, y Jaime González Gómez, técnico de la secretaría confederal de Salud Laboral y Sostenibilidad. Los representantes de la CEIM-CEOE estaban convocados a las las 12.00 horas. Han asistido al encuentro Luis Méndez, director del departamento laboral y de seguridad y salud en el trabajo de CEIM, y Mª Cruz Marino, secretaria de la Comisión de Ética, Igualdad y Diversidad del CEIM. Por parte de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social se han sentado a la mesa su presidente, Mons. Jesús Fernández; el obispo responsable de la Pastoral del Trabajo, Mons. Abilio Martínez; y el obispo responsable de Pastoral de Migraciones, Mons. José Cobo. Además del secretario técnico de la Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana, Fernando Fuentes; el secretario técnico de la Subcomisión, Vicente Martín; y el director del departamento de Pastoral del Trabajo, Antonio Javier Aranda. Preocupación ante el aumento de los accidentes laborales La Subcomisión ha convocado estos encuentros para mostrar su preocupación ante el aumento del número de accidentes laborales y lo que es más preocupante, el número de accidentes mortales. Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social el número de accidentes registrados durante 2022 han sido de 1.196.425, de los que 631.724 han sido con baja, y 826 mortales. Respecto al año anterior el número de accidentes con baja han aumentado un 10,4% y un 17,2% los mortales.[1] Ante esta situación, quieren afirmar que la vida es el mayor bien que atesoramos. Un don que hemos de honrar viviéndola con dignidad. Dignidad para labrar un futuro, para relacionarnos de igual a igual, en hermandad, para poder vivir de acuerdo con nuestra vocación de hijas e hijos de Dios. Si queremos cuidar esa dignidad, con más mimo hemos de cuidar nuestra salud, entendida en el más amplio de los sentidos. También en el ámbito laboral, debemos preocuparnos por cuidar de la salud de quienes trabajan. No en vano, pasamos un tercio de nuestra vida en el trabajo. En muchas ocasiones realizando movimientos repetitivos y antinaturales, o lidiando con condiciones de todo tipo que agreden nuestro cuerpo, y también, con consecuencias, psicológicas y sociales. Compartir la necesidad de dignificar las condiciones de trabajo Durante estos encuentros se ha podido compartir con las organizaciones sindicales y empresariales el valor que tiene la vida y la necesidad de dignificar las condiciones de trabajo para poder reducir drásticamente la actual situación de pérdida de salud y accidentalidad en el mundo del trabajo. La Subcomisión valora los esfuerzos que sindicatos, empresarios y administración realizan para combatir esta lacra que sufren los hombres y mujeres del mundo del trabajo. Es urgente que la administración convoque a las organizaciones sociales para abordar los problemas estructurales relacionados con la seguridad y la salud en el trabajo, adoptando medidas que permitan reducir la actual incidencia de los accidentes laborales y enfermedades profesionales. Cómo seguidores de Jesucristo, estamos convencidos de que es Él quien sufre en todas aquellas personas que enferman, se lesionan o mueren mientras trabajan. Como Iglesia, señala la Subcomisión, queremos dar un nuevo impulso al llamamiento que realizaron obispos en el año 2000, con motivo de la celebración del Jubileo de los Trabajadores: “La situación de la salud laboral urge a los cristianos a comprometerse activamente por un trabajo sin víctimas, en defensa de la vida, colaborando según las posibilidades de cada uno a formar, en nuestra sociedad, la conciencia de la gravedad de la situación y sus causas, y seguir apoyando la promoción del mundo del trabajo en el conocimiento de los derechos y también de las obligaciones de los trabajadores respecto a la salud laboral, para exigir su respeto y comprometerse en observar la normativa laboral.”[2] No podemos apartar nuestra mirada de tanto sufrimiento. Hagamos nuestras, una vez más, las palabras del Papa Francisco: “¡No más muertes en el Trabajo! y esforcémonos en lograrlo”[3]. [1] Datos del Ministerio de trabajo y Economía Social. [2] LXXIV Asamblea Plenaria de la C.E.E. Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el trabajo. Pág.1 [3] Papa Francisco, mensaje pronunciado en la Misa del Gallo de 2021, en la Basílica de San Pedro. Ecos en la prensa