Impartido online por el Instituto Superior de Pastoral de Madrid (universidad Pontificia de Salamanca). Curso 2022-2023 Preinscripciones “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna.” Fratelli Tutti 162 OBJETIVO Facilitar la formación básica adecuada para el desarrollo de la tarea apostólica y pastoral en el mundo del trabajo (social, económica, política, teológica, moral, espiritual y pastoral). A QUIÉN VA DIRIGIDO A todos aquellos, seglares, presbíteros, religiosos, seminaristas, que valoren la riqueza evangélica del trabajo y quieran mejorar su cualificación para servir a la pastoral eclesial o a la sociedad. NIVELES El curso se presenta con tres niveles de exigencia: Quién ya tenga el título de Experto Universitario en Pastoral del Trabajo, puede optar al título de Máster haciendo los créditos que le faltan, y siempre que cumpla los requisitos exigidos para el Máster. “Parece como si la realidad obrera se difuminase hasta el punto de perder su propia entidad. Al menos, así piensan algunos. Sin embargo, el mundo obrero, centro de la preocupación eclesial en este documento, continúa siendo la realidad más importante social y numéricamente en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformación y en su seno exista una gran variedad de situaciones” POTI Cap. I
Trabajo Decente: Prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia
La iniciativa eclesial «Iglesia por el trabajo decente» afirma la necesidad del compromiso para impulsar la dignidad del trabajo La iniciativa de Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) va a seguir defendiendo, en 2022 y por octavo año consecutivo, la importancia del trabajo decente para todas las personas y para que este compromiso sea una responsabilidad de toda la Iglesia. Con humildad, pero con rotundidad, queremos tener de fondo y como lema que “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La dignidad del trabajo y el trabajo decente es una prioridad humana y, por ello, una prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia. La última encuesta de población activa (EPA) confirmaba la recuperación del empleo a tiempos prepandémicos, pero también mostraba sus grandes debilidades, como son un alto desempleo estructural y la normalización de condiciones laborales precarias y temporales que, durante la pandemia, según FOESSA, ha generado más trabajadores pobres. Esta realidad, se aleja del sueño de Dios y del anhelo de millones de personas que quieren un trabajo decente para alcanzar una vida digna. Sin compromiso, no hay trabajo decente La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) considera que es urgente abordar esta situación y centrará sus reflexiones y convocatorias en la celebración del Primero de Mayo, día internacional de las trabajadoras y los trabajadores; y de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del 7 de octubre. Ambas son dos citas claves en su quehacer y en sus dinámicas para la promoción de la dignidad del trabajo, especialmente entre mujeres y jóvenes. Un compromiso con el trabajo decente que este año pretende avanzar en varias direcciones. En primer lugar, entre las entidades promotoras que abordarán una reflexión sobre las realidades laborales en nuestros movimientos, por coherencia evangélica y por el testimonio que estamos llamados a dar. En segundo lugar, con un protagonismo mayor de las entidades que impulsan la Iglesia por el Trabajo Decente en las diócesis del país que, además, acerquen la iniciativa a parroquias, movimientos, comunidades cristianas, centros educativos, etc. Un tercer aspecto será incrementar la relación iniciada con la Conferencia Episcopal Española, a través de su Pastoral del Trabajo, que haga crecer este camino sinodal por el trabajo decente. Y, finalmente, en esta misma orientación de promover la dignidad del trabajo, se pretende dialogar con las organizaciones sindicales y sociales. Sensibilización y adhesión ITD también actualizará sus materiales de sensibilización e información, y seguirá promoviendo la adhesión de parroquias, colectivos e instituciones para avanzar en la construcción de “un nosotros” cada vez más grande y se sumen a proclamar la importancia del trabajo decente “hacia el interior de nuestras organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad”.
XVI Jornada Diocesana de Pastoral del Trabajo en la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara
Están dedicadas a los «Jóvenes en la Pastoral del Trabajo» Queridos amigos: Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Delegación de Apostolado Seglar de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, os invitamos a la XVI Jornada Diocesana de Pastoral del Trabajo que se celebrará el sábado 26 de Febrero de 2022 en la “Casa Nazaret” de Guadalajara. Este año la Jornada lleva por título: “Jóvenes en la Pastoral del Trabajo”, y recogemos con esta propuesta una de las prioridades del Departamento de Pastoral del Trabajo a nivel de la Conferencia Episcopal Española: “Extender esta pastoral dando mayor visibilidad a los jóvenes y las mujeres. Con estas prioridades damos respuesta a las Orientaciones Pastorales para 2021-2025 delaCEE, “Fieles al envío misionero”, aprobado en la Plenaria de abril de 2021”. Para hablarnos de ello contaremos con la presencia de D. Rubén Mateos Corrochano Delegado de Pastoral Obrera de la Diócesis de Getafe que nos ayudará con su experiencia y testimonio de persona joven y con responsabilidades en la Pastoral del Trabajo. Os esperamos el sábado 26 de Febrero y os pedimos que deis publicidad a esta convocatoria con el cartel adjunto y el apoyo verbal que consideréis más eficaz, junto con la oración. Gracias por la atención que nos habéis dedicado. Horarios de la Jornada 10:00 Acogida. Casa Nazaret (Avda. de Venezuela nº 9) 10:30 Oración 11:00 Ponencia: Rubén Mateos (Delegado de Pastoral Obrera de la Diócesis de Getafe) 12:00 Descanso 12:30 Trabajo por grupos 13:15 Puesta en común 13:45 Oración 14:00 Clausura El equipo del Departamento de Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara
Boletín de M&R: Trabajo para todos
Boletín correspondiente al mes de febrero de la Sección Vaticana COVID-19 promovida por el papa Francisco A menudo, los trabajadores migrantes tienen que aceptar trabajos que se desarrollan en condiciones injustas y que entrañan un riesgo para su seguridad, además de vivir en condiciones precarias. Están expuestos a diferentes formas de esclavitud y carecen de un sistema de previsión social que les proteja. Se encuentran entre las víctimas de la extendida “cultura del descarte”, que, tal y como nos recuerda el Papa Francisco, está en el origen de la desigualdad que aflige al mundo. En este Boletín analizaremos las soluciones que pueden contribuir a la edificación de un futuro nuevo para el mundo del trabajo, ofreciendo condiciones de trabajo decentes y dignas, gracias a las cuales los más vulnerables no se queden atrás. Un futuro que se esfuerce por proporcionar un trabajo adecuado en todas partes, para quienes se quedan en su tierra natal y también para los recién llegados. Un mundo en el que todos los trabajadores reciban el mismo trato, sin discriminación ni explotación, en el respeto de sus derechos. Descarga el Boletín: “Si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate.”Papa Francisco, JMMR 2020
La Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Orihuela-Alicante manifiesta su apoyo a los trabajadores de la empresa agrícola Villena
El Secretariado de Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, ante la situación crítica que ha vivido estos días la empresa Agrícola Villena afectando a más 300 personas trabajadoras, quiere manifestar su apoyo, como Iglesia encarnada en el mundo obrero y del trabajo. Y celebra el reciente acuerdo al que han llegado empresa, proveedor y trabajadores. La Empresa Agrícola Villena, ubicada en Villena, es la mayor de la localidad, y en ella trabajan más de 300 personas, aparte de las que integran las situadas en Cádiz y Segovia, además de los trabajadores y trabajadoras eventuales y empleos indirectos, en torno a 1.250. Desde hace tiempo la empresa atraviesa dificultades por la congelación de los precios en origen desde el año 2014 y las exigencias de la empresa intermediaria entre la Agrícola y el mayor supermercado a nivel nacional. Esta situación se comunica al comité de empresa el 23 de diciembre pasado, y a partir del 24, se conceden permisos retribuidos hasta el 10 de enero, que se prorrogan hasta la solicitud y aprobación de un ERTE. A los trabajadores se les llega a deber la nómina de diciembre, las pagas prorrateadas, más las horas extras de noviembre y diciembre. Desde septiembre pasado cobraban sus mensualidades quincenalmente. Según palabras de una trabajadora de la empresa, desde hace meses está habiendo transparencia en la situación económica con el Comité de Empresa, haciéndoles saber las dificultades por las que estaba pasando y la respuesta de los representantes de los trabajadores, siempre ha sido de total colaboración, para sacar adelante la empresa y el derecho al trabajo de sus empleados. La solución venía, mientras ha durado el ERTE, por la captación de alguna empresa importante que quisiera invertir en la viabilidad de la misma y el capital humano que la componen, avalado por la trayectoria de Agrícola Villena. De no llegar a un acuerdo, más de 500 personas se habrían visto abocadas a un ERE liquidatario y a la pérdida del trabajo, con el consiguiente sufrimiento y desamparo de tantas familias de Villena y Comarca, mayoritariamente inmigrantes y mujeres cuyo único recurso es su trabajo. Desde el Secretariado de Pastoral del Trabajo, mostramos nuestra solidaridad con tantas personas que han visto en peligro su trabajo, y por tanto, ganarse un salario que les permita vivir con dignidad. El Papa Francisco, recientemente en su discurso ante el Cuerpo Diplomático, ha pedido a los estados, “una mayor cooperación entre todos los actores a nivel local, nacional, regional y mundial”, para el desarrollo de “nuevos servicios y empresas, adaptar los existentes, aumentar el acceso al trabajo digno y trabajar por el respeto de los derechos humanos y de niveles adecuados de remuneración y protección social”. En su intervención, Francisco ha subrayado que el trabajo es un “factor indispensable para construir y mantener la paz; es expresión de uno mismo y de los propios dones, pero también es compromiso, esfuerzo, colaboración con otros, porque se trabaja siempre con o por alguien. En esta perspectiva marcadamente social, el trabajo es el lugar donde aprendemos a ofrecer nuestra contribución por un mundo más habitable y hermoso”. Animamos a los responsables de la empresa Agrícola Villena, a los responsables de las grandes superficies a los que sirve esta empresa y a todas las administraciones públicas, locales y autonómicas, a realizar propuestas para solucionar esta situación por la que están pasando la empresa y sus trabajadores y trabajadoras. Desde el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo, animamos al diálogo y compromiso de todas las partes implicadas, donde prevalezca el derecho y la dignidad de las personas trabajadoras.
Luces y sombras de la reforma laboral
Para Monseñor Abilio Martínez y Antonio Javier Aranda: «La legislación laboral tiene como objetivo fundamental colaborar a que se respete la dignidad del trabajo y que se realice en condiciones dignas, en definitiva, que el trabajo “sea humano”. Así lo afirmaban en un pronunciamiento que emitieron como responsables del Departamento de Pastoral del Trabajo: La reforma laboral que se necesita Varias entidades de Iglesia valoran el acuerdo y la lucha contra la temporalidad, pero echan de menos una respuesta al principal problema: el paro Por su parte, el Semanario Alfa y Omega ha abundado en la valoración que se hace de la reciente reforma laboral por parte de la Iglesia y que reproducimos a continuación: Alfa y Omega: Para los amantes de los detalles, la reforma laboral de 2021 se recordará por entrar en vigor el último día del 2021, tras ser aprobada en el último Consejo de Ministros y publicada en el penúltimo BOE del año. Un decreto ley que habían acordado los agentes sociales una semana antes, a las puertas de la Nochebuena, y que propone medidas para limitar la temporalidad, aunque no aborda cuestiones prometidas como la subcontratación o el aumento de la indemnización por despido, que se mantienen como en la reforma de 2012, apoyada por los empresarios y con la que se han creado en torno a tres millones de empleos. Desde la Iglesia se ha aplaudido la capacidad de las partes para llegar a un acuerdo, que ahora deberá ser refrendado en el Congreso de los Diputados. Coinciden en Alfa y Omega representantes de varias organizaciones. Como Maru Megina, presidenta de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), que afirma que es «un acuerdo histórico», o Antonio Javier Aranda, director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que recuerda que las dos últimas reformas –2010 y 2012– se llevaron a cabo sin diálogo social y fueron respondidas por dos huelgas. Carlos Jiménez Muñoz, vicepresidente de Acción Social Empresarial (ASE), asociación que reúne a empresarios y directivos cristianos, afirma que «el principal éxito es el diálogo social, que se ha plasmado en un acuerdo que contribuye a seguir en la senda de la negociación». También coinciden al valorar la respuesta a la temporalidad. El texto refuerza al contrato indefinido como el habitual y establece que los temporales deberán responder a circunstancias de producción o a sustituciones, que tendrán que ser justificadas. No entran aquí el empleo estacional o de temporada –turismo o campañas especiales–, que se resolverá con los contratos fijos discontinuos. Otras medidas en este campo son la eliminación del contrato por obra y servicio o la penalización de los contratos de menos de 30 días con un incremento de las cotizaciones. Para Aranda, la reforma «pone las bases para limitar la temporalidad en el empleo». Y esto es importante porque, según afirma, uno de los elementos que definen la precariedad laboral es, junto con los bajos salarios, la temporalidad. «Es uno de los aspectos positivos», abunda el vicepresidente de ASE, que señala que esta limitación contribuirá «a la seguridad laboral de muchos trabajadores». De hecho, sostiene que en nuestro país «se ha abusado de la contratación temporal». Eso sí, cree que habrá que evaluar las medidas para comprobar si surten efecto u obedecen solo «a medidas cosméticas para atender a los requerimientos de Bruselas». Otra de las modificaciones tiene que ver con la negociación colectiva. A partir de ahora, el convenio sectorial estará por encima del convenio de empresa en materia de salarios. Además, los convenios seguirán vigentes más allá del periodo establecido si no se aprueba uno nuevo. En este sentido, Maru Megina cree que se equilibran las relaciones entre empresarios y representantes de los trabajadores. Aranda considera, por otra parte, que son «importantes» las medidas propuestas para que el despido no sea ni la primera ni la única respuesta ante situaciones de crisis. De hecho, el texto normativo introduce en los ERTE las suspensiones de contratos o reducciones de jornada por la limitación de la actividad adoptada por la autoridad competente, como ha sucedido durante la pandemia. Además, para que las empresas puedan acogerse a ellos en estas circunstancias se ha creado el Mecanismo Red, que tendrá dos modalidades: cíclica y sectorial. Pero la reforma también deja sombras. Para Antonio Javier Aranda, «despedir sigue siendo muy fácil» y no se han abordado «en profundidad» el tema de la subcontratación, «que genera gran precariedad», ni la alta tasa de desempleo y la cronificación del mismo en determinados sectores de población. «No solo hay que actuar legislativamente, es necesario cambiar el tejido empresarial y productivo», dice. Para Carlos Jiménez, la norma no afronta el principal asunto: el paro. No solo echa en falta medidas que incentiven la creación y el mantenimiento de los puestos de trabajo, sino que señala que la subida de las cotizaciones o de la cuota de los autónomos «frenan la contratación y reducen la competitividad de las empresas», que, afirma, son «parte de la solución». «Las administraciones deben incentivar la actividad empresarial. El empleo es el verdadero escudo social», concluye. Claves de la norma • El contrato indefinido será la regla general, mientras que el temporal será causal. Se podrá recurrir a este último por circunstancias de producción –con una duración reducida y delimitada– y por sustitución. • Desaparece el contrato por obra y servicio, y para dar respuesta a la estacionalidad de algunos sectores se establece el contrato fijo discontinuo. • Se incorpora en la regulación de los ERTE la limitación de la actividad adoptada por la autoridad competente como causa, como en la pandemia. • El convenio sectorial primará sobre el de empresa solo en materia de salarios. Además, los convenios que venzan continuarán en vigor hasta que se acuerde uno nuevo.
La reforma laboral que se necesita
En su Mensaje a la 109 reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT (17 de juniode2021), el Papa Francisco insistió en la necesidad de buscar soluciones que “nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de la negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación. En ese sentido, el trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, de que sea humano”. Así subrayó, por una parte, que debemos dar prioridad a las personas que trabajan en situaciones precarias y vulnerables, acabando con las desigualdades “que están minando la salud de toda la familia humana”; y, por otra, que es esencial una correcta comprensión del trabajo, atendiendo particularmente a la relación entre trabajo y cuidado, comenzando por el cuidar a los trabajadores. Como siempre ha hecho la Doctrina Social de la Iglesia, el papa Francisco insiste en la centralidad de la defensa de la dignidad del trabajo y del trabajo en condiciones dignas. El trabajo está estrechamente vinculado al reconocimiento y el desarrollo de la dignidad de la persona. Por eso, “el gran tema es el trabajo” (FT 162) o, como dijo san Juan Pablo II, “el trabajo humano es la clave esencial de toda la cuestión social”, si queremos mirarla desde el bien de la persona (LE3).El trabajo hay que valorarlo siempre desde la dignidad de la persona que lo realiza (LE6). Aplicando este principio a las relaciones laborales, el papa Juan Pablo II afirmó que una política laboral es correcta cuando los derechos de la persona trabajadora son plenamente respetados, pues “la realización de los derechos del hombre del trabajo no puede estar condenada a constituir solamente un derivado de los sistemas económicos (…) al contrario, es precisamente la consideración de los derechos objetivos del hombre del trabajo (…) lo que debe constituir el principio adecuado y fundamental para la formación de toda la economía” (LE17). Esto es lo que está en juego en la reforma laboral en nuestro país. La legislación laboral tiene como objetivo fundamental colaborar a que se respete la dignidad del trabajo y que se realice en condiciones dignas, en definitiva, que el trabajo “sea humano”. En defensa del bien de las personas y del bien común de la sociedad, lo que debería primar siempre es que la nueva legislación laboral colabore lo más eficazmente posible a eliminar las desigualdades en las relaciones laborales, a acabar con la temporalidad, la precariedad y la inseguridad laboral, a reforzar la negociación colectiva en condiciones justas y eliminar las desigualdades que deterioran las condiciones laborales de muchos trabajadores y trabajadoras. Esta es la reforma que se necesita; no obstante, tampoco se puede olvidar que el principal problema laboral es la falta de trabajo que afecta a millones de personas, especialmente jóvenes, por lo cual habrá de facilitar a las empresas la creación de empleo y el acceso a un trabajo digno a tantas personas que ven con incertidumbre su futuro. Y es bueno que sea fruto del diálogo social. Es un hecho muy positivo que Gobierno, organizaciones empresariales y sindicales hayan recuperado con fuerza el diálogo social que ya ha dado resultados muy importantes en diversos acuerdos. En el diálogo sobre la reforma laboral es también deseable que se llegue a un acuerdo que supere los intereses particulares. Pero que, sobre todo, se deje guiar por la defensa del trabajo digno y la dignidad del trabajo, para que avancemos en que el trabajo sea un elemento central en la configuración de la economía, para que esta tenga un “rostro humano”, como tanto insiste el papa Francisco. Como señaló la Conferencia Episcopal Española en “Iglesia, servidora de los pobres”: “La política económica debe estar al servicio del trabajo digno. Es imprescindible la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social” (ISP32). Ahora bien, siendo de una gran importancia la legislación laboral, no todo se acaba en ella para avanzar hacia el reconocimiento de la dignidad del trabajo y del trabajo digno. Es responsabilidad de toda la sociedad dar al trabajo la importancia decisiva que tiene, empeñándonos cada día en la defensa del trabajo digno, redescubriendo la dignidad de todo trabajo, no solo del empleo, haciendo realidad que “el gran tema es el trabajo”. Y en ello las comunidades cristianas tenemos una particular responsabilidad pues, como ha señalado el papa Francisco: “Hoy el trabajo está en riesgo. En un mundo donde el trabajo no se considera con la dignidad que tiene y que da (…) El mundo del trabajo es una prioridad humana. Y, por lo tanto, es una prioridad cristiana (…) Donde hay un trabajador, ahí está el interés y la mirada de amor del Señor y de la Iglesia” (Visita pastoral a Génova, encuentro con el mundo del trabajo, 27 de mayo de 2017). Madrid, 23 diciembre de 2021 +Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-SoriaResponsable de la Pastoral del Trabajo Antonio Javier Aranda LópezDirector del departamento de la Pastoral del Trabajo También te puede interesar: Reforma Laboral: La dignidad del trabajo y trabajo digno
Casi la mitad de las personas jóvenes tienen una dependencia económica absoluta, según un estudio de la JOC (Juventud Obrera Cristiana)
La Juventud Obrera Cristiana (JOC) celebró su 49º Consejo General del 4 al 8 de diciembre en Alicante bajo el lema “Somos Clase Obrera. Manos a la Obra”. Comenzó con el acto de apertura en el salón de actos del obispado de Alicante y concluyó con un acto público en la Explanada el martes 7 y con la Eucaristía en la Concatedral. Tal y como presentan en un comunicado «El Consejo General no es un evento aislado, es un proceso que comenzó con un análisis de la realidad juvenil (VER) en torno a esta temática. En este proceso se realizó una encuesta a nivel estatal, de la que han participado más de 400 jóvenes de diferentes lugares, y una recogida de experiencias con más profundidad, de las que hemos recogido más de 100 aportaciones sobre diferentes dimensiones que influyen en la Clase Obrera, como son el trabajo, los estudios, la fe y espiritualidad, el sindicalismo, el ocio o la participación social». En dichas encuestas descubrieron que «casi la mitad de las personas jóvenes a las que encuestamos no tenía ingresos propios, lo que supone una dependencia económica absoluta; que de las que tienen trabajo, el 55% tienen contratos temporales y, de estas, el 30% no llega a la mitad de la jornada, lo que supone una fuerte limitación en sus ingresos; que aunque el porcentaje de sindicalizadas es muy bajo (16%), el 73% entiende la necesidad de los sindicatos; que el 77% están asociadas en alguna organización de diversa índole, aunque principalmente en organizaciones de carácter benéfico-social; que en general, muestran un interés bastante alto por la política; que una gran parte (62%) realiza sus actividades de ocio fuera de su barrio, porque tienen más posibilidades; que sienten la espiritualidad cristiana, de media, como algo moderadamente importante en sus vidas, aunque con muchas reticencias y críticas ante esta y la jerarquía eclesial; y que son jóvenes muy formadas que sienten que, por lo general, han decidido libremente sus estudios y que tienen muchas expectativas respecto a las salidas laborales, lo que contrasta mucho con la realidad, ya que otro dato de encuestadas trabajadoras muestra que el 44% tiene empleos que no están relacionados con su formación académica». Por eso según dicen en el comunicado de prensa «cómo personas jóvenes cristianas en el mundo obrero, en la JOC nos sentimos llamadas a seguir el ejemplo y las enseñanzas de Jesús de Nazaret, denunciando las injusticias y acompañando a las últimas, a las más empobrecidas de este sistema que, para nosotras, son las jóvenes de la Clase Obrera». El Consejo General de la JOC contó con la presencia de Monseñor Abilio Martínez Varea, responsable de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española. Descárgate aquí el estudio: ENCUESTA JOC «SOMOS CLASE OBRERA»
Jornadas de Pastoral del Trabajo
Del 19 al 21 de noviembre se celebrarán en Ávila las Jornadas de Pastoral del Trabajo de forma presencial, organizada por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española bajo el título: «EL GRAN TEMA ES EL TRABAJO» Llamadas para la Pastoral del Trabajo desde «Laudato si» y «Fratelli tutti” El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna. Por ello insisto en que «ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo». Por más que cambien los mecanismos de producción, la política no puede renunciar al objetivo de lograr que la organización de una sociedad asegure a cada persona alguna manera de aportar sus capacidades y su esfuerzo. Porque «no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo». En una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no sólo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo. (Fratelli Tutti 162) NOTA DE PRENSA «El gran tema es el trabajo. Llamadas para la Pastoral del Trabajo desde “Laudato si’” y “Fratelli tutti”» La realidad del trabajo y la respuesta de la Iglesia española, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia recogida en las encíclicas de Francisco Laudato si’ y Fratelli tutti, es el tema central de la Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo, que tendrán lugar en Ávila del 19 al 21 de noviembre, convocadas por la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana, a través del departamento responsable de esta pastoral. Las Jornadas pretenden abordar tres objetivos: compartir los retos que Laudato si’ y Fratelli tutti plantean a la Pastoral del Trabajo; compartir las prioridades y el plan de trabajo del departamento de Pastoral del Trabajo; y coordinar el departamento de Pastoral del Trabajo con las delegaciones y los movimientos de Acción Católica especializados. Programa Tras la acogida y entrega de materiales el viernes 19 de noviembre, las sesiones de trabajo comenzarán el sábado 20. En la jornada, que reunirá a cerca de un centenar de personas, intervendrá el obispo de Osma-Soria y responsable de la Pastoral del Trabajo en la CEE, Mons. Abilio Martínez, que inaugurará y clausurará el encuentro. La ponencia «Aportaciones de Laudato si’ y Fratelli tutti a la pastoral del trabajo», será impartida por Fernando Díaz Abajo, consiliario general de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Durante el resto de la jornada se conocerán distintas iniciativas diocesanas y se presentarán las prioridades y el plan de trabajo de esta pastoral. También se ha programado un tiempo para el diálogo y la reflexión por grupos entre los participantes en este encuentro. Las jornadas concluirán el domingo con la lectura de un comunicado final. ¿Qué son las Jornadas de Pastoral del Trabajo? Estas XXVII jornadas se convocan desde el año 1994, cuando la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española aprobó el documento operativo La Pastoral Obrera de Toda la Iglesia (POTI). Son un espacio de encuentro, reflexión y diálogo de la Conferencia Episcopal Española para abordar las realidades y situaciones del mundo del trabajo, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, y profundizar en el mensaje que aporta el magisterio social del papa Francisco en las encíclicas Laudato si’ y Fratellitutti. En este encuentro se reúnen los delegados y las delegadas diocesanas responsables de esta pastoral, equipos de parroquia (EPPO) y representantes de movimientos de Acción Católica especializados en el mundo del trabajo. En esta ocasión, las jornadas recuperan la presencialidad –el año anterior se realizaron vía plataforma digital– volviéndose a encontrar en la ciudad de Ávila. Las jornadas coinciden, además, con ser las primeras que se realizan tras la aprobación y puesta en marcha del plan de trabajo de la Conferencia Episcopal para el periodo 2021-2025, Fieles al envío misionero.