Con el título “Populismo punitivo “versus” derechos de las personas presas”, los días 26 y 27 de Mayo se han celebrado las XXVI Jornadas del Área Jurídica de Pastoral Penitenciaria. En ellas se ha constatado cómo la sociedad presiona para el aumento de penas de prisión para delitos cometidos. Se busca el castigo más que la reinserción, y en estas Jornadas se ha puesto de manifiesto que la Pastoral Penitenciaria apuesta antes por la reinserción que por el endurecimiento de penas. A la vez ha defendido el derecho al tratamiento de la salud mental en prisión, donde cada vez encontramos más presos con enfermedades mentales. También se ha defendido el derecho al trabajo que tienen todas las personas presas. Pero un derecho que debe de cumplir las mismas leyes que se establecen para la gente que está en libertad.
Populismo punitivo «versus» derechos de las personas presas». Encuentro de juristas y pastoral penitenciaria
El departamento de Pastoral Penitenciaria celebra en Madrid, los días 26 y 27 de mayo, las Jornadas del área Jurídica de Pastoral Penitenciaria que este año abordarán el tema «Populismo punitivo «versus» derechos de las personas presas». Derecho a la salud y al trabajo de las personas presas El encuentro dará comienzo el viernes 26 a las 16.30 horas. Tras el saludo inicial y la presentación, tendrá lugar la primera ponencia, «Populismo punitivo: Incremento de penas y dificultades para la reinserción social», a cargo de Puerto Solar Calvo, jurista de Instituciones Penitenciarias. Después de un breve descanso, intervendrá el profesor de Derecho Penal en la Universidad Complutense de Madrid, Xabier Etxebarria Zarrabeitia, para hablar sobre «el Derecho a la salud (mental) de las personas presas». El sábado continuarán los trabajos con dos ponencias dedicadas al derecho al trabajo de las personas presas. Hará la exposición el abogado y exletrado del Servicios de Orientación Jurídica (SOJ) Penitenciario del Colegio de Abogados Madrid, Luis Miguel Sanguino Gómez. Además, se presentará el informe del estado actual de la Pastoral Penitenciaria. Programa Inscripción
Semana Santa y Pascua en las cárceles
El Obispo de Jaén, Sebastián Chico, celebró el Jueves Santo en la cárcel Diócesis de Jaén: .El Obispo de Jaén ha celebró la Cena del Señor en la Prisión Provincial. Ha rememorado la institución de la Eucaristía junto a un grupo de presos en la recoleta capilla de cárcel. Pocos minutos después de las 9:30 horas llegaba Don Sebastián Chico Martínez a la institución penitenciaria. Allí era recibido por el Delegado de Pastoral Penitenciaria, D. José Luis Cejudo; los capellanes de la Prisión, D. José González y Dª Carmen Fernández y una representación de los voluntarios de esta Pastoral de atención y acompañamiento a los privados de libertad. Tras saludar a los funcionarios, a la Subdirectora de tratamiento y al jefe de servicio, se ha dirigido a la capilla, para allí saludar a los internos congregados antes de revestirse para presidir la Santa Misa. En un ambiente de profundo recogimiento, los internos han participado en una celebración preciosamente preparada. Las lecturas de la Misa han estado participadas por los internos y el Evangelio, del pasaje evangélico de San Juan relataba el lavatorio de los pies, ha sido proclamado por el sacerdote salesiano y capellán, D. José González. En su homilía, Don Sebastián ha mostrado su alegría por comenzar el día del Amor Fraterno entre aquellas personas que están privadas de libertad, porque “es aquí donde el amor de Dios se hace palpable de una manera especial”. “Celebrar el Jueves Santo en la cárcel- continuaba el Prelado- es un día donde se reafirma mi sacerdocio, mi ser obispo, en este día tan sacerdotal”. En este sentido, remontándose al Génesis, ha recordado, “Desde que en el origen, el hombre desobedeció a Dios, el hombre quiso ser como Dios, el Padre trazó un plan de salvación donde se despojó de su rango y se hace uno como nosotros”. Para, continuar recordando el gesto del lavatorio de los pies podemos hacerlo vida cada día, “dejándonos lavar por el Señor nuestra vida, nuestro corazón, y así volver a Dios y volviendo a Él, servirle mejor a Él y a los demás”. Por último, ha resaltado que “dejarnos lavar los pies por Jesús nos capacita para el servicio”. Al finalizar sus palabras, se ha vivido uno de los momentos más emotivos de esta celebración eucarística. Tras tres largos años sin poderse hacer, por la pandemia, en este 2023 se ha recuperado el gesto del lavatorio de los pies. Un momento que el Obispo ha vivido con mucha emoción, cuando, despojado de su casulla y con una toalla prendida a su cintura, se ha agachado para lavar y besar los pies de algunos internos, rememorando así lo que hizo Jesús con sus discípulos antes de la Última Cena. Uno de los internos, lloraba de emoción ante el gesto de amor del Prelado. Al concluir la celebración de la Eucaristía, Don Sebastián se ha despedido de los internos, y les ha deseado una feliz Pascua de Resurrección. El Nazareno entra en prisión por primera vez en la historia en la cárcel de Soto del Real Alfa y Omega: Desde hace años, los internos pedían una procesión en Semana Santa al estilo de las que se hacen en otros centros penitenciarios del país y nunca cuajó. Pero este año, Paulino Alonso, capellán de la cárcel, se empeñó, «no sé muy bien por qué», en que la idea cogiera fuerza. Al final del camino estaba esperando un Jesús con la cruz a cuestas, titular de la Hermandad de Jesús el Nazareno de Colmenar Viejo, que el pasado lunes, 3 de abril, fue llevado a la prisión, su nueva casa durante toda esta semana. Hablamos con Martín Berrio, hermano mayor del Nazareno, en plena operación de traslado. «Llevamos en un camión la imagen, la cruz, las andas, la cruz de guía y el estandarte de la hermandad», señalaba ilusionado. Las flores para el paso llegarán el mismo viernes. No se esperaban en la hermandad, reconocía, algo «tan grande» como ser los elegidos para llevar a su titular a la cárcel. «Estamos muy orgullosos», y muestra de ello es que en la junta extraordinaria que se convocó para aprobar la procesión todos votaron a favor. También en la comunidad parroquial sede de la hermandad, la basílica de Nuestra Señora de la Asunción, se está viviendo esto como algo único. El párroco, José Francisco García, lo anunció en las Misas. «Estamos muy conmovidos con que esta imagen pueda procesionar y ayudar a otros a que se encuentren con Otro», explica Patricia, una de las feligresas. Y, como apunta el hermano mayor, que pueda «llevar paz» a los presos, que es lo que en definitiva derrocha el Nazareno. Continúa leyendo Histórica visita de la Virgen de la Soledad a la prisión de Castelló El Periódic.com: En el marco de la celebración de la Semana Santa que organizó la capellanía católica del Centro Penitenciario, una delegación de la Cofradía de la Purísima Sangre de Jesús de Castelló -que este año cumple 475 años de historia- junto a una delegación de la Cofradía del Santísimo Cristo del Calvario de Alcora visitó el Centro Penitenciario Castellón I, hasta el cual llegó la venerada imagen de Nuestra Señora de la Soledad, la «Mare de Déu dels llauradors castellonencs». Esta será la segunda imagen significativa de la devoción castellonense que cruce los umbrales de la prisión, pues, en 1999, la imagen de la Virgen del Lledó lo hizo, a propósito de la celebración del 75 aniversario de su coronación. Foto: celebración de la Vigilia Pascual en la cárcel de Castelló 1
Dos reclusos imparten una jornada contra las adiciones en un instituto de Sevilla
Archisevilla.org: La Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Sevilla celebró el pasado día 6 de marzo una jornada de sensibilización contra la drogadicción en el Instituto Murillo, de Sevilla, impartida por dos internos del Centro Penitenciario Sevilla I. Durante la jornada, dos reclusos con libertad condicional, acompañados por voluntarios de esta Pastoral, expusieron las causas particulares que los llevaron a su situación actual, su proceso de reinserción y la importancia del acompañamiento individual. Tras sus respectivas intervenciones, se abrió un turno de preguntas en las que los alumnos de bachillerato tuvieron la oportunidad de profundizar en esta realidad. Las jornadas de sensibilización se realizan todos los años en los centros educativos que acogen estas iniciativas con presos de Sevilla I y Sevilla II (Morón), Alcalá de Guadaira, el Hospital Psiquiátrico y del Centro de Inserción Social. Al respecto, la sensibilización en centros educativos es un servicio de Pastoral Penitenciaria altamente valorado por educadores y alumnos que lo reciben y que esta delegación diocesana ofrece como prevención para que los jóvenes eviten las adicciones y no terminen destrozando su vida. Si está interesado en realizar esta acción en un centro, puedes contactar con la Pastoral Penitenciaria a través del correo: pastoralpenitenciasevilla@gmail.com Pastoral con 1.300 privados de libertad El pasado miércoles 1 de marzo, el vicario para la Pastoral Social, Salvador Diánez, se reunió con el delegado diocesano de Pastoral Penitenciaria, Ángel García y los capellanes del Centro Penitenciario Sevilla II, de Morón de la Frontera, Pedro Sola, Roy Madavana y Pedro Reina. Al encuentro celebrado en la Parroquia Nuestra Señora de la Consolación, de Coronil, asistieron también el vicario episcopal sur Manuel Ávalos y Francisco Morales, voluntario de esta pastoral. Durante el encuentro se analizó el trabajo pastoral que se realiza en este Centro Penitenciario con más de 1.300 internos, “poniendo especial interés en aquellas acciones que pudieran ser mejoradas, para mejor servir a estas personas”. Al respecto, el Vicario para la Pastoral Social destacó que el trabajo que se realiza en todos los centros penitenciarios ha de estar coordinado según los criterios pastorales de esta Delegación e invitó a formar un grupo motor con los capellanes de los demás centros penitenciarios para elaborar el plan quinquenal de Pastoral Penitenciaria. Lee la noticia en su fuente original
¿Cómo normalizar mi vida en libertad? XXIII Jornadas de área social de Pastoral penitenciaria
“Cómo normalizar mi vida en libertad” es el tema que va a centrar este año las jornadas del área social de Pastoral Penitenciaria. El encuentro tendrá lugar en Madrid el 10 y 11 de marzo. Después de los saludos iniciales y la presentación de las jornadas, en torno a las 17.00 horas, dará comienzo la primera ponencia. La trabajadora social del centro penitenciario de Estremera, en Madrid, Laura Andrés Martínez, explicará cómo normalizar la vida en libertad a través de lo legal. Para esta misma tarde se ha organizado una mesa redonda en la que se va a dialogar sobre las dificultades para normalizar la vida de las personas que salen en libertad. Van a intervenir, Gemma Pérez Torres, de la fundación Social Hijas de la Caridad; Mariano Valera, concejal de Igualdad, Derechos Sociales, e Inclusión en el ayuntamiento Elche; y Sonia Barreda, delegada de Pastoral Penitenciaria de Segorbe-Castellón. También se ha programado un tiempo para las reuniones por grupos y la puesta en común. ¿Y después de la cárcel, qué? Para el sábado 11 de marzo se plantea un interrogante: ¿Y después de la cárcel, qué? La profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, María Marta Albert Márquez, dará una respuesta desde la reflexión. Después, un hombre y una mujer ya en libertad también darán su respuesta, pero desde su testimonio de vida. Antes del cierre de las jornadas, se informará sobre el estado actual de la Pastoral Penitenciaria en España y sobras las tres áreas de trabajo: religiosa, social y jurídica. Cifras de las asistencia social de la Pastoral Penitenciaria para 2021 Según refleja la Memoria de la Pastoral Penitenciaria para el año 2021 los datos de la asintencia social son los siguientes: Ecos en la Prensa: Ecclesia-Cope: «¿Qué ocurre después de la cárcel?»: así serán las jornadas de la Pastoral Penitenciaria el 10 y 11 de marzo
Juanjo crucificó y resucitó al Señor en la prisión
Estas son las 14 estaciones de mis pecados y también las 14 estaciones de mi salvación Durante la Semana Santa del año 2022 se representó en la Diócesis de Córdoba un Viacrucis muy especial. Juanjo Iba para franciscano, pero años después terminó en la cárcel. Allí escribió un vía crucis que se escenificó hace un año y que ha conmovió a los espectadores y del que él pudo disfrutar al encontrarse en libertad condicional.Según el autor, no se trata de una obra de teatro, sino de una dramatización litúrgica de su particular vía crucis.El primer día del mes de marzo de 2022 la Hermandad de la Merced y la Pastoral Penitenciaria de Córdoba estrenaron, en la parroquia de San Antonio de Padua, Pasión de la Merced, un vía crucis como cualquier otro, pero que destaca, sin embargo, por la historia de redención que contiene y que involucra de pleno a su autor: un interno del centro penitenciario de Córdoba al que todavía le queda un año de condena. Juanjo acabó entre rejas, pero inicialmente bien podrían haber sido las de un convento. Creció en una familia creyente y practicante. Muy practicante. «Mi padre iba a Misa a diario y en casa rezábamos todos los días el rosario a las ocho de la tarde», recuerda el presidiario, quien además reconoce que siempre se sintió llamado a la vocación sacerdotal. De hecho, «estuve cinco años en el seminario menor de la Orden Franciscana de la provincia Bética, e incluso llegué a tomar los hábitos en Guadalupe con 15 años». Su padre fue testigo de ello, aunque dos días después falleció, y esto desató una tormenta en el interior de Juanjo, que decidió dejar la vida religiosa. «Él lo era todo para mí». Tras salir del convento, el autor de Pasión de la Merced asegura que construyó el mensaje de Dios a su manera. «Fue un proceso. Me fui, poco a poco, dando licencias y acabé haciendo una serie de cosas para sentirme bien que, a su vez, me llevaron a hacer lo que no debería haber hecho nunca», trata de explicar sin dar muchos detalles. Juanjo acabó en la cárcel por una agresión sexual. «Estoy todavía cumpliendo condena. Me cayeron ocho años y el último me han permitido hacerlo en libertad condicional». Eltodavía presidiario vive actualmente en el Hogar San Gabriel, un antiguo seminario donde la Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Córdoba ayuda a los internos en su proceso de reinserción en la sociedad. Durante su etapa en prisión Juanjo se sometió a una dura terapia que se alargó durante dos años. «La idea era entrar en mi interior, repasar las cosas que había mal puestas, reconocer mi parte de culpa en todos aquellos actos en los que antes me había sentido el bueno de la película». El proceso fue como volver a regar una tierra agrietada por la sequía.Por otro lado, Juanjo no abandonó la práctica del vía crucis, que le acompañaba desde pequeño, y «todos los viernes rezaba el que escribió san Josemaría Escrivá», fundador del Opus Dei, «que es una maravilla». Hasta que un día se obró el milagro. «Me encontraba leyendo este vía crucis cuando me di cuenta de que lo estaba haciendo como si fuera un simple espectador. Entonces, de pronto, entendí que era yo la causa de todo ese sufrimiento de Jesús, y me llené de dolor y llanto», rememora. «Yo había sido su amigo y fui capaz de desoír su mensaje y convertirme en lobo para todos los que me rodeaban». Cuando Juanjo se dio cuenta de esto,le salió del corazón ponerse a escribir su propio vía crucis, que él mismo describe así: «Son las catorceestaciones de mis pecados, y también las catorce estaciones de mi salvación». Así lo cuenta: Un antes y un después. El preso tardó dos años en terminar el texto y, una vez que lo tuvo acabado, se desprendió de él. En uno de sus encuentros con José Antonio Rojas, director de la Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Córdoba, le dijo: «Os quiero regalar este vía crucis, por si lo queréis utilizar en alguna ocasión o por si le puede venir bien a alguien». A partir de ahí, surgió la idea de representarlo en la prisión, y «empezamosa prepararnos para estrenarlo durante la Cuaresma de hace dos años», esa misma que todos vivimos encerrados por culpa de la pandemia. La dramatización, como todo en España, tuvo que suspenderse. El proyecto solo se pudo retomar dos años después, y Pasión de la Merced, por fin, se estrenó el 1 de abril de 2022. Tras la representación «he estado tres días tocado. Lo mismo que hubo un antes y un después cuando lo escribí, también ha habido un antes y un después de verlo en un escenario. Mira que conocía el texto, pero ahí no estaba viendo el texto que redacté yo. Algo pasó allí. Me tocó de forma profunda». No fue el único al que le sucedió esto. Hubo una señora que «escribió un mensaje de WhatsApp a los organizadores que pone los pelos de punta. Dice que “su vida cambió a raíz del vía crucis y que le gustaría, si pudiera ser algún día, conocerme y poder hablar largo y tendido”».Para Juanjo este es uno más de los muchos milagros que Dios ha hecho en su vida, por los que está convencido que el Señor le pedirá cuentas. «Me exigirá mucho más que a otros, porque me ha dado mucho más que a otros». Pero está dispuesto a ello, si esto sirve para acercar almas al cielo. «Ojalá que quien lea el vía crucis o lo vea representado se dé cuenta de que la única verdad en esta vida es Jesucristo. No son ideologías nifilosofías. Es la persona real, Dios hombre, que es Jesús», concluye con la voz entrecortada por la emoción y no sin antes agradecer a sus padres que le hayan dejado «la fe como única herencia. Les estaré eternamente agradecidos. Es lo más importante que
La pastoral penitenciaria no se ha ido de vacaciones
Una nueva edición del Boletín Puente (113) da cuenta de las numerosas actividades en prisión durante las fechas navideñas Por Florencio Roselló, Director de Pastoral Penitenciaria de la CEE Al revisar estel número 113 de nuestro Boletín Puente, no puedo reprimir una reacción de exclamación positiva y de felicitación a la vez. Y me digo, ¡cuánta gente de Pastoral Penitenciaria ha estado esta Navidad en prisión! ¡Nos hemos quedado! ¡No nos hemos marchado! La mayor parte de la actividad de estos días la hemos generado nosotros, la Iglesia comprometida en prisión.Una realidad innegable es que cuando llegan los días de Navidad, muchos profesionales, maestros, ONG, undaciones, y entidades toman vacaciones, descansan del día a día. La prisión baja de dinamismo y desciende el ritmo de actividades, inclusive hay más silencio, más tranquilidad. Y, en cambio, la Pastoral Penitenciariasigue al pie de la cárcel, no se va. Nuestro sitio está allí. Y este número 113 de nuestro Boletín Puente es testigo silencioso, pero gozoso, de nuestro compromiso. Algunas de las noticias también las puedes ver aquí: Pastoral Penitenciaria vuelve a hacer posible la Navidad en la cárcel a pesar de las dificultades (Archidiócesis de Sevilla) El Arzobispo de Valencia preside la misa de Navidad en el centro penitenciario de Picassent La libertad sabe a palabras (Burgos)
Francisco pide indulgencia para los reclusos con ocasión de la Navidad
El Papa Francisco en su voluntad de humanizar las sentencias, y también el cumplimiento de las mismas en prisión, ha invitado a través de una carta, a los jefes de Estado, a que en este tiempo de Navidad tengan un gesto de misericordia y clemencia con las personas que están en la cárcel. El mismo Para Francisco ya ha dado ejemplo cuando nada más iniciar su pontificado, año 2013, abolió la cadena perpetua que estaba en la legislación del Vaticano, y recientemente ha eliminado del Catecismo de la Iglesia Católica la pena de muerte en ninguna circunstancias de la vida, ni en tiempo de guerra. Para Florencio Roselló son dos decisiones de gran calado. El llamamiento de Juan Pablo II en el 2000 Según informa Vatican News: El gesto tiene raíces lejanas que se remontan al año 2000, año del Gran Jubileo, cuando San Juan Pablo II pidió a los gobernantes del mundo un gesto de clemencia en el documento de 11 páginas para el Jubileo en las cárceles. Era finales de junio, poco más de una semana después, el 9 de julio, el Papa polaco, de visita en la cárcel Regina Coeli de Roma con motivo del Jubileo de los Presos, en nombre de Jesús «encarcelado, escarnecido, juzgado y condenado» pidió «a las autoridades competentes» una reducción de la pena para permitir a los reclusos encontrar una nueva vida social una vez fuera de la cárcel. Esta petición fue reiterada de nuevo el 14 de noviembre de 2002 a los senadores y diputados con los que se reunió durante su visita al Parlamento italiano. Jubileo de 2016 por los privados de libertad Francisco -que nunca ha faltado en sus viajes apostólicos y durante su pontificado, en particular durante el lavatorio de los pies del Jueves Santo, a una visita a un centro penitenciario- sigue los pasos de su predecesor. Ya en 2016, Año Santo de la Misericordia, con motivo del Jubileo de las Personas Privadas de Libertad, el 6 de noviembre, el Pontífice en el Ángelus, tras la misa en San Pedro con los presos, había instado a los gobiernos a realizar por ellos «un acto de clemencia». Lanzando un llamamiento en favor de la mejora de las condiciones de vida en las cárceles de todo el mundo, «para que se respete plenamente la dignidad humana de los detenidos» y reiterando «la importancia de reflexionar sobre la necesidad de una justicia penal no exclusivamente punitiva, sino abierta a la esperanza y a la perspectiva de reinserción del delincuente en la sociedad», el Papa se dirigió a continuación a las «autoridades civiles competentes». A ellos había sometido de modo especial «la posibilidad de realizar, en este Año Santo de la Misericordia, un acto de clemencia hacia aquellos presos que se consideren idóneos para beneficiarse de tal medida». Ahora, se plantea una invitación igual, pero cerca de la Navidad Florencio Roselló: Una ocasión privilegiada El Director de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal ha valorado la noticia: «Nuestro reciente Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria iba por este camino, pues pensamos que otro cumplimiento de pena es posible. En la actualidad hay presos/as que están cumpliendo condenas en prisión que podrían hacerlo fuera. La petición del Papa Francisco en este tiempo de Navidad podía ser una ocasión privilegiada para tener un gesto de misericordia y clemencia con este tipo de penas y de personas. Ojalá las palabras del Papa Francisco tengan acogida en alguno de los jefes de Estado. Yo me conformaría con que uno de ellos tomase en consideración las palabras del Papa. Feliz Navidad, especialmente para los hombres y mujeres en prisión«
García Cadiñanos: Generar una cultura que camine hacia la justicia restaurativa
EcclesiaCOPE: ¿Has oído hablar de las pulseras telemáticas que tienen algunos presos para cumplir sus penas de cárcel en casa? Se trata de una pulsera que deben llevar puesta todo el día, incluso para ducharse, y que permite tenerlos localizados en todo momento de forma remota. Durante el confinamiento este tipo de pulseras se duplicaron: pasaron de 2.500 a más de 5.000, y esta no ha sido la única medida alternativa para evitar que los internos cumpliesen sus penas dentro de los centros penitenciarios. A muchos se les dio el tercer grado, a otros se les suspendió la condena, se les mandó hacer Trabajos en Beneficio de la Comunidad…. y aquí llega el dato sorprendente: el número de delitos no aumentó y tampoco lo hizo el número de internos en las cárceles españolas. De hecho, Desde que empezó la pandemia, hay 5.000 presos menos. «Estas otras formas de cumplir las condenas tienen otros beneficios sociales y personales», ha dicho en ‘Mediodía COPE el responsable de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Fernando García Cadiñanos. «Gracias a esto, hay muchas personas que no quedan traumatizadas por el resto de sus vidas por el paso por las prisiones, que es una marca que siempre les va a quedar». «Durante el tiempo de pandemia se implementaron estas políticas y no pasó absolutamente nada», ha asegurado el obispo de Mondoñedo-Ferrol. «Vivimos en una sociedad demasiado punitiva y tenemos que ser capaces de generar otro tipo de cultura que fuese hacia una justicia más restaurativa que pueda resarcir la pena de una manera más humana y humanizadora». El responsable de la Pastoral Penitenciaria de la CEE ha asegurado que la Iglesia está haciendo un trabajo muy importante en las prisiones a través de sus capellanes y voluntarios y que los presos ven a estas personas «como bocanadas de aire fresco que llegan del exterior» y por ello se les está muy agradecidos. Por último, monseñor Fernando García Cadiñanos ha señalado que las comunidades cristianas «tenemos que acoger a estas personas cuando salen en libertad» porque es muy difícil su reinserción en la sociedad. De todo ello se habló en el X Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria celebrado en Madrid de 21 al 23 de octubre de 2022