Alfa y Omega entrevista a Concepción Martín, Delegada de Migraciones de la Diócesis de Huelva La realidad de los asentamientos de temporeros en Huelva viene de muy atrás. Las entidades sociales, entre ellas Cáritas, y los ayuntamientos afectados reclaman desde hace años una solución. Los migrantes que allí viven y que realizan un trabajo esencial –la recogida del fruto rojo– están en condiciones infrahumanas, muchas veces sin agua y sin las medidas higiénicas mínimas. El relator de la ONU sobre la extrema pobreza, que visitó España en 2020, llegó a decir que la situación era peor que en los campos de refugiados. Desde aquella fuerte denuncia ya han pasado más de dos años y los campamentos siguen ahí. Los incendios son habituales y, en ocasiones, se cobran la vida de los migrantes. Mohamed, marroquí de 27 años y que llevaba en nuestro país más de un año, fue la última víctima mortal el pasado mes de abril. Según explica Concepción Martín, delegada de Migraciones de la diócesis de Huelva, durante los últimos meses se han producido muchos fuegos en un corto periodo de tiempo. Además, añade que, con la campaña que acaba de terminar, los problemas se intensifican. Si habitualmente viven en estos lugares en torno a 1.000 personas, durante los meses de recogida pueden llegar hasta las 5.000. «Están trabajando en condiciones duras y no tienen una vida que les facilite el descanso, el aseo y la alimentación», explica a Alfa y Omega. Desde la Administración se acaba de dar un primer paso para poner fin a estos asentamientos con la firma de un protocolo entre el Gobierno, la Junta de Andalucía y los municipios de Lepe y Moguer. Se trata de impulsar la construcción de espacios habitacionales para los temporeros que viven habitualmente en la zona o llegan exclusivamente para participar en la campaña, de modo que no tengan que recurrir a chabolas. Esto incluye la construcción de albergues o la derivación a viviendas en núcleos urbanos. Según explicó durante la firma el secretario de Estado para la Agenda 2030, Enrique Santiago, «se da un paso importante para ofrecer una solución a las infraviviendas de los temporeros, denunciadas por Naciones Unidas». Santiago anunció que el Gobierno va a realizar una primera inversión de cinco millones de euros para que los citados ayuntamientos desarrollen estas infraestructuras. Además, se elaborará un plan que pueda ser extrapolable a otras provincias y una comisión de seguimiento. Por su parte, la consejera de Igualdad de Andalucía, Rocío Ruiz, se felicitó por el consenso entre administraciones para dar una respuesta «decidida y pionera» a esta cuestión. Desde la Iglesia, continúa Martín, se ve con buenos ojos esta iniciativa y espera que «el interés sea más serio que en ocasiones anteriores». Además de la oferta de soluciones habitacionales, la responsable de Migraciones de la diócesis onubense reclama que se faciliten a los empresarios los permisos para construir albergues para sus trabajadores, que se tengan en cuenta otro tipo de necesidades de los migrantes –adicciones, enfermedades mentales…– y que se lleve a cabo –hay en marcha una iniciativa legislativa popular– la regularización de medio millón de migrantes que viven en España. «Sería una solución mucho más fácil. Los empresarios necesitan mano de obra y muchas veces tienen que ir fuera a buscarla», concluye. Lo puedes leer en la publicación original
El Bidasoa, cementerio de migrantes
Nueve migrantes han fallecido en el último año y medio entre Irún y Hendaya Alfa y Omega: Irún (Guipúzcoa) siempre ha sido un lugar de tránsito migratorio. Es una de las vías de salida desde nuestro país hacia Francia y, de ahí, al norte y al centro de Europa. Está documentado, en los años 70, el paso de portugueses con destino a un trabajo y a una vida de prosperidad. Algunos de estos se quedaron en el camino al morir ahogados en las aguas del río Bidasoa cuando intentaban cruzar al país vecino. No eran los tiempos de Schengen y la Unión Europea –en aquella época sumaba nueve miembros–, que todavía era muy incipiente. Nunca se detuvo el goteo, pero 50 años después, los migrantes en tránsito en este lugar se han multiplicado, sobre todo desde 2018 y, lo más preocupante, se vuelven a repetir las muertes del pasado. Son varios los datos que confirman estas afirmaciones. Por ejemplo, en 2021 pasaron por los recursos públicos de acogida en Irún un total de 8.115 migrantes, mientras que en lo que llevamos de año son ya 4.000. En 2019 habían sido 4.244. La red de acogida ciudadana Irungo Harrera Sarea ha atendido a más de 20.000 personas en cuatro años. Además, en el último año y medio han fallecido nueve migrantes al cruzar la frontera, la mayoría (seis) en el río Bidasoa. Ante esta situación, son varias las preguntas que habría que responder. ¿Por qué pasan más migrantes por Irún en los últimos años? ¿Por qué no pasan por los lugares habilitados ya que, al estar en el Espacio Schengen, habría menos controles?, o ¿por qué cruzan por el río arriesgando la vida? El aumento del flujo migratorio se explica en el cambio de ruta desde el Mediterráneo central a la frontera sur de nuestro país, según constata en conversación con Alfa y Omega Iker Barbero, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV) y director del proyecto Transiteus, de investigación sobre la migración en tránsito. De hecho, según explica Xabier Legarreta, director de Migración y Asilo del Gobierno vasco, el 87 % de las personas que llegan a los recursos habilitados en Irún proceden de Canarias. Las muertes se explican por el férreo control de la frontera por parte de la Policía francesa, establecido desde 2015 tras los grandes atentados terroristas en el país, que provocaron que permanezca en un estado de alerta continuo desde entonces. «Hay controles permanentes, selectivos y discriminatorios que hacen imposible el cruce. Si vas en autobús, te paran y te devuelven. Entonces, algunos lo intentan andando o utilizan vías alternativas como pagar un taxi de dudosa legalidad o cruzando el río, donde se puede morir», añade Barbero. Legarreta es más contundente y habla para este semanario de «controles racistas», de «prácticas que van en contra de los acuerdos europeos y de Schengen». Y añade: «De los autobuses solo bajan a personas de color y se producen devoluciones en caliente». Sigue leyendo En cifras Nueve migrantes han fallecido en el último año y medio entre Irún y Hendaya 8.115 pasaron en 2021 por los recursos públicos de acogida en Irún 87 % de los migrantes que llegan a la zona proceden de Canarias
Día Mundial del Refugiado: retrocedemos de manera peligrosa en los derechos ya reconocidos
Nos hacemos eco del Comunicado de la Iglesia de Madrid La Mesa por la Hospitalidad de la diócesis de Madrid, formada por la Delegación de Pastoral de la Movilidad Humana, Cáritas Diocesana, Justicia y Paz de Madrid, Confer Madrid, la Comunidad de Sant´Egidio, SERCADE y Pueblos Unidos, quiere unir su voz a la de las entidades eclesiales y civiles que trabajan en la defensa de los derechos de todas las personas que diariamente se ven forzadas a desplazarse por el hambre, las guerras, el deterioro medioambiental, las persecuciones y otras formas de injusticia. Según un reciente informe de la ACNUR, “por primera vez desde que se tienen registros, el número de personas en situación de desplazamiento forzado superó la cifra de los 100 millones, es decir, el 1´3% del planeta”. Y lo hace para manifestar lo siguiente: En Madrid, a 20 de junio de 2022. Comunicado en PDF (puedes descargarlo en este enlace):
Un nuevo informe revela vulneración de derechos humanos en Canarias
Irídia y Novact denuncian nuevas vulneraciones de derechos humanos a las personas migrantes en Canarias. Este informe breve se ha elaborado semanas después de haber realizado una visita a Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote, en colaboración con diversas entidades y colectivos de Canarias., entre las que se encuentra el Secretariado de Migraciones de la diócesis de Canarias. Forma parte de un proyecto de monitorización de derechos humanos en la Frontera Sur, que incluirá también Ceuta, Melilla y Andalucía. Este documento forma parte de un sistema de monitoreo permanente de la situación de derechos humanos en la Frontera Sur española, tanto en Canarias como en Andalucía y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, iniciado en febrero de 2022. El presente informe de misión se realiza tras la visita de un grupo de integrantes del sistema de monitoreo permanente a las islas de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, entre el 30 de marzo y el 8 de abril de este año. El análisis que se presenta se apoya en reuniones y entrevistas con entidades, colectivos y personas que han contribuido con sus experiencias, conocimientos y observaciones, sin las cuales no hubiera sido posible esta investigación (Anexo). El presente documento aborda la situación de acceso a derechos de las personas migrantes que llegan por vías irregulares a Canarias, prestando especial atención a Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote. Este documento constituye la consolidación de un largo trabajo de monitoreo en la Frontera Sur española y pretende establecer canales de comunicación directa con entidades, personas y colectivos clave que estructuren un trabajo de seguimiento de la situación en las fronteras del Estado español. De esta manera, se ofrecerá una herramienta de denuncia rigurosa que contribuya a la transformación de la situación en la frontera.Por último, este informe se ha realizado incluyendo en cada apartado los diferentes ejes de dominación que pueden dar lugar a situaciones discriminatorias. Las próximas páginas se centran en la situación de las personas que llegaron por vía marítima a Canarias desde enero de 2021 -fecha en la que se publicó el último informe elaborado por Irídia relativo a esta cuestión- hasta el primer trimestre de 2022 -fecha de cierre de este documento-. Este resumen ejecutivo es un ejercicio preliminar del trabajo de investigación y monitoreo que se presentará más adelante, que recogerá también el análisis de otros territorios de la Frontera Sur y en el que se especificarán conclusiones y recomendaciones.
El derecho al retorno para migrantes y refugiados
Boletín de la Sección Migrantes y Refugiados del Vaticano del mes de Junio A menudo, los trabajadores migrantes tienen que aceptar trabajos que se desarrollan en condiciones injustas y que entrañan un riesgo para su seguridad, además de vivir en condiciones precarias. Están expuestos a diferentes formas de esclavitud y carecen de un sistema de previsión social que les proteja. Se encuentran entre las víctimas de la extendida “cultura del descarte”, que, tal y como nos recuerda el Papa Francisco, está en el origen de la desigualdad que aflige al mundo. «Si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate.” Papa Francisco, JMMR 2020 En este Boletín analizaremos las soluciones que pueden contribuir a la edificación de un futuro nuevo para el mundo del trabajo, ofreciendo condiciones de trabajo decentes y dignas, gracias a las cuales los más vulnerables no se queden atrás. Un futuro que se esfuerce por proporcionar un trabajo adecuado en todas partes, para quienes se quedan en su tierra natal y también para los recién llegados. Un mundo en el que todos los trabajadores reciban el mismo trato, sin discriminación ni explotación, en el respeto de sus derechos.
La Cruz de Lampedusa concluye su peregrinación en la diócesis de Lugo
Galicia está en el extremo occidental del Imperio Romano, y este tenía establecida en su legislación como pena de muerte la crucifixión para los que no fuesen ciudadanos romanos, de forma que sirviese de escarmiento y escarnio público y además la agonía sucedería en un período de tempo más bien largo. Las cruces eran colocadas en un lugar visible, bien fuese en una vía de comunicación o en un pequeño monte junto a la ciudad. En el extremo oriental del Imperio Romano fue condenado a muerte en la cruz Jesús el Nazareno. Desde entonces la cruz es fundamentalmente un signo de consuelo para el que sufre, pues en ella se percibe la solidaridad del Dios de Jesús con nosotros, y también el apoyo de los que quieren ser los seguidores de Jesucristo continuando su misión con el aliento de su Espíritu. Estos días está en la parroquia de S. Francisco Javier de Lugo la CRUZ DE LAMPEDUSA, vinculada a la Cruz de Jesucristo, que lleva consigo muchos gestos y experiencias importantes de sufrimiento para los ciudadanos de hoy, para que no apartemos la mirada de los que sufren hoy y nos comprometamos con su liberación. La Cruz de Lampedusa debe su nombre a una pequeña isla, Lampedusa, situada al sur de Italia, cerca de Libia, que está siendo la principal puerta de entrada a Europa para muchos migrantes. El primer viaje apostólico del Papa Francisco, el 8 de julio de 2013, fue a Lampedusa a poco más de tres meses del comienzo de su pontificado. Unos días antes había naufragado un barco con refugiados en el que murieron 349. Se calcula que cerca de 20.000 personas perecieron en el mar entre Libia e Italia en los últimos 20 años, y que la isla se está convirtiendo a menudo en un gran campo de refugiados. El Papa celebró la Santa Misa en un altar construido sobre un cayuco naufragado, y ante el mar Mediterráneo, que lleva camino de ser un gran cementerio de migrantes, el Papa denunció: “¿Dónde está tu hermano? ¿Quién es el responsable de esta sangre? ¡Nadie! Todos responden igual: no he sido yo, yo no tengo nada que ver… Hemos caído en la globalización de la indiferencia”. La cruz fue construida por el artista Franco Tuccio aprovechando las tablas de los barcos naufragados en la isla. El 9 de abril de 2014 el Papa la recibió como regalo de la fundación italiana Casa dello Spiritu e delle Arti, una entidad de Milán que trabaja en favor de los pobres, y al bendecirla dijo: “No podemos seguir viviendo anestesiados ante el dolor ajeno. Lleven a todas partes la Cruz de Lampedusa como símbolo, para acercar y no olvidar el drama y la realidad de los inmigrantes…”. Desde entonces la fundación puso en marcha el Viaje de la Cruz de Lampedusa por diversos lugares para promover la solidaridad y la paz, y combatir la globalización de la indiferencia. Estos días son momentos oportunos para hacer ante la cruz una pequeña parada en el camino de nuestras vidas, revisar cómo está siendo nuestro caminar personal y social, y luego volver al camino con actitudes renovadas y fuerzas nuevas. Este detenerse debe hacernos ser conscientes entre otras cosas de: -Las realidades de grave sufrimiento siguen presentes en nuestras sociedades y no podemos apartarlas de nuestro caminar por la vida. Prescindir de los que están sufriendo sería deshumanizarnos. -Los inmigrantes y refugiados existen, no sólo los de Ucrania. La mayoría de ellos sufren muchas penalidades de todo tipo, y ¡son miembros de la única humanidad existente! -Tener que salir de la propia tierra por hambre, miseria, explotación, violencia o persecución de cualquier tipo es un atentado contra los derechos humanos. -La solidaridad con los empobrecidos y perseguidos es una obligación para toda persona que quiera tener un mínimo de responsabilidad, que quiera ser persona. Por eso con razón en el Código Penal aparece el delito de DENEGACIÓN DE AUXILIO, y puede aplicarse con justicia si no ayudamos a los que están en peligro. -En nuestras sociedades estamos consintiendo que se le dé más valor al capital que a las personas y sus derechos, el dinero es antes que los seres humanos, lo que es una grave injusticia. -Se habla del derecho a divertirse de las personas y de los jóvenes pero, ¿aparece ese derecho en alguna declaración de Derechos Humanos? Lo que sí aparece es el derecho a ser atendido cuando alguno se encuentre necesitado, y todos tenemos la obligación de dar respuesta a ese derecho de un hermano. -Ya hay países que externalizan a los solicitantes de asilo a otros países más pobres, mientras se tramita su permiso de entrada o su rechazo. ¿Nos parece esto humano y justo? Muchas más reflexiones, preguntas y compromisos de vida nos pueden surgir ante la Cruz de Lampedusa. ¡No perdamos esta oportunidad! Antón Negro, Delegado de Migraciones de la Diócesis de Lugo Léelo en la Diócesis de Lugo: La Cruz de los Naufragios
«Hermano migrante no estás solo»
La Delegación diocesana de Migraciones de la Archidiócesis de Sevilla ha presentado un vídeo donde da a conocer el proyecto «Hermano migrante no estás solo». El proyecto, que se inició hace dos años, pretende “que cada comunidad lleve a cabo un proceso de discernimiento interno, en el que se aborde la idea sobre qué, cuándo y cómo la comunidad, en función de sus posibilidades, puede ir dando pasos concretos para poner en práctica las orientaciones del papa Francisco de acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes”. La Parroquia Nuestro Padre Jesús y San Sebastián, de Lora del Río, acogió un encuentro con inmigrantes El pasado domingo 22 de mayo la Delegación diocesana de Migraciones organizó un encuentro sobre el proyecto “Hermano Migrante, no estás solo”, titulada: “Inmigrante: ¿Problema u oportunidad?, en la ParroquiaNuestro Padre Jesús y San Sebastián, de Lora del Río, al que fueron invitados las otras parroquias de la localidad.El encuentro comenzó dando la bienvenida a los asistentes, y agradeciendo a los miembros de la delegación por desplazarse a Lora del Río, por parte de Salva Diánez. La Charla, a las 11 de la mañana, en el Templo de San Sebastián fue impartida por José Mula, en la que se instó a conocer, no el fenómeno migratorio como tal, sino los rostros, nombres, historias que se esconden tras el mismo y poder como comunidad cristiana ir derribando los muros físicos y del corazón existentes para llegar a ese “Un nosotros cada vez más grande”. Así mismo, Idrissa Diop y Khadim Ka, senegaleses de origen, quisieron compartir sus experiencias migratorias y, sobre todo, cómo fueron acogidos a su llegada a España y a Lora del Río, donde se sienten uno más entre sus vecinos, tras meses de sentirse sospechosos de no se sabe qué. La charla finalizó con un diálogo sereno y enriquecedor entre todos, y con el compromiso de continuar las orientaciones que, sobre acogida y acompañamiento, se brinda desde laArchidiócesis. La Eucaristía, celebrada a las 12:30 de la mañana, contó con momentos muy emotivos, destacando los cantos de Clotilde, de Burkina Faso y Lezin, del Congo Brazzaville; Así como simbología de las ofrendas. Una manta, para que todos nos convirtamos en manta que arrope y de calor a aquellos que llegan hasta nosotros. Alambre, símbolo de todas aquellas alambradas y concertinas que no sólo impiden el paso, sino que ademáshieren y matan. Para que se conviertan en lazos de abrazos que acojan con ternura a todos los hermanos. No a las vallas y concertinas, no a los CIES. A la salida de la Eucaristía, y gracias a Clotilde, André y François, todospudieron admirar y adquirir telas y productos típico africanos, elaborados a mano. Mercadillo que se trasladó al Templo de Ntro. Padre Jesús, dónde Mame Mor, Issa y Abaas quisieron compartir un plato típico de la gastronomía senegalesa, un arroz con pescado delicioso. Ágape compartido que permitió un espacio de encuentro, amistad, vecindad y fraternidad inolvidable para todos y todas.
La delegación diocesana de Migraciones de Getafe se suma a la iniciativa Esenciales por la regularización de las personas migrantes
La Diócesis de Getafe a través de la Delegación de Migraciones se ha unido a la campaña Esenciales, una iniciativa legislativa popular que pide la regularización extraordinaria de personas extranjeras que lleven mucho tiempo en España. El objetivo concreto de esta iniciativa es recoger 500.000 firmas para presentar en el Congreso de los Diputados para modificar la disposición transitoria primera de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Explica el delegado de Migraciones, Fernando Redondo, que respalda esta iniciativa porque el fin que persigue está dentro del objetivo general del Plan Pastoral de la Delegación, que en su número 4.1 dice “Trabajar por la integración de las personas migrantes y su incorporación en la sociedad y en la Iglesia, en igualdad de condiciones que la población autóctona”. La iniciativa también responde al deseo del Papa Francisco que, en el mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2018, también señala claramente que “para el proceso de integración de las personas migradas son necesarias vías de regularización extraordinaria, a los emigrantes que puedan demostrar una larga permanencia en el país”. El plazo de recogida de firmas termina el 23 de septiembre. Se puede participar firmando la petición o ayudando a recoger firmas para lo que hay que enviar un correo a delegado@migraciones.diocesisgetafe.es o llamar por teléfono a la sede de la delegación getafense en el número: 91 681 51 11. Esenciales es una campaña promovida desde la sociedad civil que responde a la situación de cerca del medio millón de personas que están entre nosotros en situación irregular de larga duración. La Delegación Diocesana de Migraciones de Getafe se ha sumado, junto con otras instituciones de Iglesia, porque sirve al objetivo que nos marca la propia iglesia de ACOGER, PROTEGER, PROMOVER, e INTEGRAR a nuestros hermanos migrantes. Para que el Congreso de los Diputados debata la Iniciativa Legislativa hay que conseguir medio millón de firmas de aquí a septiembre de este año. La Delegación de Migraciones facilitará la firma a las entidades, asociaciones y Parroquias de la Diócesis que aún no lo hayan propuesto a sus miembros. Xabier Gómez director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal, señala en una comunicación enviada a las diócesis que la iniciativa es justa a la luz de la enseñanza social de la Iglesia: «Los argumentos presentados pueden complementarse bien con los propuestos tantas veces por la Iglesia en la voz de sus obispos, entidades y, sobre todo, del Papa Francisco cuando aboga por “establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía”. Regularizar a las personas migradas contribuye precisamente a eso» Entre los argumentos que justifican la medida, no podemos olvidar que la situación actual supone la pérdida de «un gran aporte económico y fiscal» –según la Universidad Carlos III, 3.250 euros por persona y año–, y la propia gestión del país, pues tener a cerca de medio millón de personas –150.000 son niños– «fuera del radar de las instituciones y de la planificación de los servicios públicos supone un déficit de gobernanza que es urgente corregir». También puedes leerla noticia en la Diócesis de Getafe La postura del Vaticano Sobre la Regulación de Inmigrantes La Iglesia de Jaén se suma a la recogida de firmas por al regularización de personas migrantes
La Mesa del Mundo Rural continúa su marcha
Tal y como publica el Semanario Alfa y Omega , cinco meses después de su constitución, la Mesa del Mundo Rural promovida por el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal para aunar la acogida de migrantes con la revitalización de los pueblos, ya da frutos. La España vaciada, o «la España de las oportunidades», como le gusta decir al dominico Xabier Gómez OP, director del citado departamento, ya alberga a las primeras familias del proyecto. Una de ellas es la de Edgardo Josué Juárez –él, su mujer, sus dos hijas y su cuñada–, que lleva mes y medio en Gallocanta, un pequeño municipio de la provincia de Zaragoza, a donde llegaron desde Cáceres para hacerse cargo del bar del pueblo. Llevaban dos meses sin trabajo en la ciudad extremeña, donde vivían desde que llegaron a España en 2016 tras sufrir persecución en Honduras, su país. La conexión entre las delegaciones diocesanas de migraciones, las empresas sociales o asociaciones que trabajan en la repoblación del mundo rural –Proyecto Arraigo y Pueblos con Futuro– y los ayuntamientos es lo que hizo posible que la familia de Edgardo se mudara. Además de la oportunidad laboral, también le ayudaron con la mudanza, cuyo coste se repartió entre la propia familia, la diócesis de Coria-Cáceres y Pueblos con Futuro, que es la que acompaña a la familia en estos momentos. «Para nosotros es una oportunidad grande y las niñas están emocionadas. Tenemos cerca una laguna y naturaleza, y aquí pueden jugar en la plaza. Antes solo había un niño, ahora son tres», explica. El trabajo no es problema. Aunque él es arquitecto, en España se ha formado en hostelería y su mujer regentaba un restaurante en Honduras. A modo de anécdota, cuenta que algún turista se sorprende al comprobar que en un bar de pueblo se sirve «un espectacular café bombón». Los vecinos, 128 según el último censo, también están encantados. Les dicen que son «un retoño nuevo». «Nos han recibido muy bien. Nos gustaría quedarnos aquí. Hay tranquilidad y muchas cosas por explotar», añade. En un año, autosuficientes Dorys Castillo, de la asociación Pueblos con Futuro, que lleva varios años con proyectos de estas características –su asociación ha establecido a 17 familias migrantes en Guadalajara– da fe de que la experiencia es positiva y exitosa. «Con un poco de ayuda, son autosuficientes en un año. Y el dinero que les prestamos para que puedan iniciar su nueva vida nos lo devuelven», explica. Otra de las características de la Mesa del Mundo Rural es, además del acompañamiento de la asociación, la implicación de la parroquia de la zona. «Contactamos con la comunidad y la invitamos a ser parte activa en el proceso», añade Xabier Gómez. Con estos resultados, en la última reunión de delegados diocesanos de migraciones se decidió potenciar los proyectos de la Mesa del Mundo Rural.