Propuesta conjunta de la Pastoral de Migraciones y Cáritas El pasado 8 de octubre, los obispos de las diócesis canarias se dirigían al Pueblo de Dios para mostrar su preocupación por la contingencia migratoria que están experimentando las islas, exhortar a las comunidades cristianas a promover la cultura de hospitalidad y expresar su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones. Desde la Delegación de Migraciones de Tenerife, el Secretariado de Migraciones de Canarias y las Cáritas de ambas provincias, nos hacemos eco de este llamamiento y, desde la responsabilidad cristiana que nos caracteriza, queremos participar aportando algunas ideas y orientaciones desde un punto de vista positivo y esperanzador. Estamos convencidos de que todos juntos, remando en la misma dirección, podemos contribuir a una acogida más digna y al fortalecimiento del sistema de atención a las personas migrantes que llegan a las Islas Canarias. Por ello, las entidades firmantes nos ofrecemos, desde el respeto, al diálogo con todas las autoridades públicas y entidades del tercer sector implicadas y proponemos: Propuesta conjunta de Migraciones y Cáritas.pdf
Visita al corazón de la Amazonía ecuatoriana: David contra Goliat
Vicente Martín Muñoz, Director del Secretariado de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social, acompañado por una delegación de Cáritas Española, ha visitado recientemente la Amazonía ecuatoriana y ha impartido un curso de Pastoral Social a los responsables diocesanos de Pastoral Social-Cáritas de la Iglesia de Ecuador. “He podido comprobar la impresionante belleza de la Amazonía, pero también lo amenazada que está por la mano depredadora de los poderes económicos y políticos. El extractivismo y la minería ilegal está haciendo mucho daño al pulmón de nuestro mundo. Al mismo tiempo, pude ver el compromiso de la Iglesia ecuatoriana, apoyada por instituciones españolas como Cáritas y Manos Unidas, por cuidar la casa común y defender las comunidades indígenas, acompañándolas en la defensa de sus derechos y ofreciendo alternativas para su supervivencia. En el fondo es una lucha esperanzada como la “David contra Goliat” El director de la Subcomisión pudo visitar los proyectos que acompaña Cáritas, especialmente a partir del derrame de petróleo producido en el 2020 ocasionando grandes desastres ecológicos entre las comunidades indígenas. Éstas se afanan por seguir cuidando su cultura y su medio de vida. Durante el viaje, además, se ha impartido un curso de Pastoral Social. En él se ha reflexionado sobre sobre las claves teológicas, eclesiológicas y pastorales de la caridad en la vida de la Iglesia, profundizando en el modelo de acción social, así como en el papel de los agentes de pastoral social y la espiritualidad, que anima y sostiene el compromiso sociopolítico de los cristianos. Han participado los responsables de los diversos sectores de Pastoral Social-Cáritas como movilidad humana, pastoral salud, pastoral penitenciaria, Cáritas y ecoteología.
El papa recibe a Cáritas española
Vatican News Con gran alegría el Santo Padre recibió en audiencia a un grupo de representantes de Cáritas España, con motivo del 75 aniversario de la fundación de esta institución, que “se ha ganado el respeto de la sociedad española, más allá de sus creencias e ideologías” – les dijo – puesto que “la Caridad, el Amor con mayúsculas, es el rasgo más esencial del ser humano, creado a imagen de Dios, y por ello el lenguaje que más nos acomuna”. Retos de Cáritas España Francisco les manifestó que su realidad es muy importante, pues permite ver cómo “el modo de amar divino puede ser pauta del trabajo de Cáritas”, a lo que añadió textualmente: “En verdad, si Cristo nos llama a la comunión con Dios y con el hermano, su esfuerzo se encamina precisamente a reconquistar esa unidad a veces perdida en las personas y en las comunidades. Y me parece que esto es algo que ustedes ya proponen, cuando plantean algunos retos en este esfuerzo” El primero de los retos a los que el Pontífice aludió fue “la necesidad de trabajar desde las capacidades y las potencialidades acompañando procesos”. No son los resultados los que nos mueven o cumplir objetivos programados, les dijo, sino: “Ponernos delante de esa persona que está rota, que no halla su lugar, y acogerla, abrir para ella caminos de restauración, de modo que pueda encontrarse a sí misma, siendo capaz, a pesar de sus limitaciones y las nuestras, de buscar su sitio y de abrirse a los demás y a Dios” El Papa recordó la existencia de un libro pequeño publicado en España, que se titula “Hermanito”, que relata la vida de un migrante con todo lo que sufrió y cómo fue recibido con caridad en esa nación, en la pudo rehacer su vida. De ahí su recomendación, por ser una obra inspiradora. El segundo reto necesario, prosiguió diciendo el Papa, es “realizar acciones significativas. No bastan gestos que buscan ‘salir del paso’, pero que no promueven un verdadero cambio en las personas”. “Jesús nos lo dice claramente, con su vida y con su obra, que no basta ‘dar’, hay que ‘darse’. La caridad supone siempre una donación oblativa de la propia vida” Puerta abierta hacia una vida nueva Este reto será significativo – añadió el Obispo de Roma – “más allá de la acción concreta, cuando ofrezca a la persona una puerta abierta hacia una vida nueva”. “Parafraseando el Evangelio de Juan, si se nos buscara y se nos alabara sólo porque la gente comió pan, y nos sintiéramos como reyes por esa razón, estaríamos traicionando el mensaje de Jesús” Además, Francisco les recordó: “El Señor nos propone ser fermento de un reino de justicia, de amor y de paz. Nos pide que seamos nosotros los que demos de comer a su Pueblo ese pan partido que es Él mismo, enseñándonos que el que quiere ser verdaderamente grande debe hacerse servidor de todos”. “Siempre al pobre hay que recibirlo, acompañarlo e integrarlo. Todo un trabajo” Cáritas como esa mano tendida que es de Cristo El último reto que destacó el Papa fue el de “ser cauce de la acción de la comunidad eclesial”. Y explicó que “la Iglesia, como cuerpo místico de Cristo, prolonga en la historia su acción, por ello, Cáritas se nos propone como esa mano tendida que es de Cristo cuando nosotros la ofrecemos al que nos necesita, y a la vez nos permite aferrar a Cristo cuando Él nos interpela en el sufrimiento del hermano”. “Mirar al hermano que está caído, no olvidemos que el único momento en que nos es lícito mirar a una persona de arriba hacia abajo es para ayudarlo a levantarse, después nunca más” Francisco añadió: “Ser cauce debería entenderse, sobre todo, como esa oportunidad – de la que todos deberían aprovecharse – para hacer esa experiencia única y necesaria a la que el Señor nos invita cuando dice: ¿Quieres saber quién es tu prójimo? Ve tú y haz lo mismo’”. Y se despidió invocando la bendición de Dios, pidiéndoles que conserven el buen humor, que es parte del Espíritu Santo, sin olvidarse de rezar por él.
«De la adoración al compromiso»
Mensaje para la Solemnidad del Corpus Christi 2022
Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social hacen público el Mensaje para la solemnidad del Corpus Christi, Dia de la Caridad, que la Iglesia celebra el domingo 19 de junio. «De la adoración al compromiso» es el título que encabeza el escrito. «De la adoración al compromiso»Mensaje para la Solemnidad del Corpus Christi 2022 La solemnidad del Corpus Christi nos permite revivir el clima intenso de la última Cena y nosconduce a lo que es fundamental en nuestra vida y misión como cristianos, “la fuente y el culmen de toda evangelización”: la Sagrada Eucaristía. Mirar con ojos pascuales En este año tan convulso y al mismo tiempo tan lleno de esperanza, los obispos, como pastores de la Iglesia de Jesucristo, queremos alentar el ánimo y la alegría cristiana. Tiempo convulso. Por segundo año, hemos vivido la pandemia de la COVID-19 con su carga de enfermedad, soledad y muerte. A ella se suman las guerras en Ucrania y en otras muchas partes del mundo. Los desplazamientos forzosos, la violencia, el dolor, la tortura y la muerte que provocan, hieren el corazón de Dios. También vivimos un tiempo de esperanza porque estas realidades, los sufrimientos personales y comunitarios, no nos dejan desamparados, sino que nos adentran en el Corazón de Cristo, crucificado y resucitado, fuente de toda esperanza. Las llagas del Señor crucificado son transfiguradas en el Cuerpo del Resucitado. No podemos celebrar la solemnidad del “Corpus Christi”, memorial de encuentro y entrega de Cristo, sin vivir y experimentar la profunda e inseparable unidad entre la fe y la vida; la unidad entre la Eucaristía y la caridad. Agradecimiento y compromiso Ante estas situaciones dolorosas, la respuesta e implicación solidaria de la sociedad, en su conjunto, está siendo encomiable, como lo está siendo también por parte de la Iglesia y de Cáritas. Realmente, no podemos permanecer ajenos al dolor y al sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas ucranianas y del resto del mundo. Toda nuestra persona vibra ante esta realidad que Cristo hizo suya y redimió en la cruz y que anticipó sacramentalmente en la última Cena. Porque en el Cenáculo se anticipa lo que fue el sacrificio del Gólgota: la muerte del Verbo encarnado; Él es el Cordero que se entregó libremente y se inmoló por nosotros. Él es nuestra Paz. Queremos agradecer tantas muestras de solidaridad, al tiempo que advertimos que ésta no puede ser “flor de un día”. Se necesita un compromiso solidario, estable. Tengamos presente la invitación que el apóstol S. Pablo dirigía a los fieles de Galacia, y que el Papa Francisco nos recordaba en su Mensaje para la Cuaresma de este año: “No nos cansemos de hacer el bien” (Ga 6,9). Estamos invitados a ser sembradores de semillas de bien, de justicia y de caridad para un mundo más humano, justo y pacífico porque “no tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y auxilio de las sociedades heridas” (Fratelli tutti 77 =FT). Caridad Con la narración del milagro de la multiplicación de los panes, dentro del contexto litúrgico del “Corpus Christi”, san Lucas nos ayuda a entender mejor el don del Misterio eucarístico. Es un acontecimiento que nos asombra y que se prolonga de forma incesante en la Iglesia que, a lo largo de la historia, parte y comparte el Pan de la Vida nueva para todo hombre y mujer de cualquier raza y cultura, sobre todo a través de la acción de Cáritas. Este año celebramos el 75º Aniversario de esta institución: “75 años de amor por los demás”, delucha contra la pobreza y de promoción del desarrollo integral de las personas, especialmente de los más pobres y excluidos dentro y fuera de nuestras fronteras. ¡Felicidades Cáritas! Lo más importante de esta historia de amor y servicio son las miles de personas en nuestro país y en muchas partes del mundo que le han confiado su vida y tantas otras (voluntarios, trabajadores, donantes…) cuya generosidad ha generado nuevas ilusiones, oportunidades y esperanzas. Lamentablemente, su acción va a ser cada vez más necesaria en un contexto de inequidad provocado por los modelos económicos y el contexto concreto de encarecimiento de la energía y la consiguiente inflación. Fraternidad abierta y universal “Todos los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Porque no hemos recibido el espíritu de esclavos para caer en el temor; sino que se os ha dado un Espíritu de hijos adoptivos que os hace gritar: “¡Abba! ¡Padre!” El Espíritu en persona se une a nuestro espíritu para confirmar que somos hijos de Dios” (Rm 8,5-27). Ciertamente, cuando vivimos esta experiencia, el ejercicio de la fraternidad no es un deber categórico, sino un impulso del corazón que nos encamina hacia los hermanos y nos empuja a la fraternidad. Todos estamos invitados a caminar juntos viviendo la sinodalidad, es decir, dejándonos guiar por la luz del Espíritu Santo, escuchándonos unos a otros y prestando especial atención a los que están en la periferia. El camino sinodal es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Ellos son compañeros de camino. Paz y presencia Nos dice San Pablo: “Cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva” (1Co 11, 26); palabras que nos invitan a anunciar la muerte redentora de Cristo y que fortalecen nuestra esperanza en el encuentro definitivo con Él. Urge abrir caminos de esperanza, en la certeza de que Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien (cf. FT 54). En el camino de la vida no estamos solos, Cristo camina con nosotros y nos alimenta con el Pan de Vida “panís angelorum, factus cibus viatorum”. Jesús es alimento espiritual que ayuda, sostiene y fortalece la esperanza de los creyentes; la piedra angular que nos fundamenta en el itinerario hacia el cielo al tiempo que consolida la comunión en la que vivimos cotidianamente con la Iglesia celestial. Santa Teresa de Calcuta, la Santa de los más pobres entre los pobres, habla así del Santísimo Sacramento: “El privilegio
XVIII Jornadas de Teología de la Caridad
Cada cuatro años, desde la Confederación Cáritas Española, se convocan las Jornadas de Teología de la Caridad. El tema escogido es: La Iglesia, una comunidad fraterna y cuidadora. Se celebrarán en Málaga del 18 al 22 de febrero de 2022. El tema de reflexión es el cuidado. El reconocimiento de la propia vulnerabilidad y las grandes desigualdadessociales, agravadas por la pandemia y el deterioro del medioambiente, nos enseñan la importancia de hacernoscargo los unos de los otros y también de la Creación, para construir una sociedad basada en relaciones defraternidad. La Biblia revela, desde el principio, la importancia del cuidado o de la custodia en el proyecto de Dios por lahumanidad. Y el Papa Francisco nos anima a colaborar en la cultura del cuidado para erradicar la indiferencia,el rechazo y la confrontación.Cáritas está llamada a ser una comunidad de cuidados compuesta de hermanos y hermanas que se acogenrecíprocamente y se preocupan los unos de los otros en la sociedad de los cuidados. DESCARGA AQUÍ EL PROGRAMA
COVID-19: Situación social en España: Casi dos millones de hogares con todos sus miembros en paro
Presentado el Informe: «Evolución de la cohesión social y consecuencias de la COVID-19 en España» La presentación del ultimo Informe Foessa arroja información demoledora. Ofrecemos un resumen de los datos de la nota de prensa elaborada por Cáritas así como el documento y las conclusiones. FOESSA presenta la primera radiografía social completa de la crisis de la COVID-19 en toda España: DESCARGA AQUÍ LAS CONCLUSIONES DESCARGA AQUÍ EL INFORME COMPLETO
FOESSA constata un gran deterioro de las condiciones de vida del conjunto de los hogares a causa del COVID-19
El informe «Análisis y Perspectivas 2021», ‘Sociedad expulsada y derecho a ingresos’ de Cáritas y la Fundación FOESSA revela que ya son más de 6 millones de personas en exclusión severa en nuestro país, y destaca que el empleo no garantiza en muchas ocasiones el acceso a la vivienda o a otros recursos. El informe se desvela que: – La exclusión social severa afecta a más de 6 millones de personas, un incremento de casi 2 millones con relación a 2018 – Se registra un empeoramiento generalizado de los niveles de integración para el conjunto de la población – Los más afectados son las familias con menores de edad, sobre todo encabezados por mujeres, y la población de origen inmigrante – Las mayores dificultades se dan en el acceso al empleo y a la vivienda – Ingreso Mínimo Vital: Sólo el 18,6% de los solicitantes en situación de pobreza severa lo está cobrando o lo tiene concedido Descarga el Informe «Sociedad expulsada y derecho a ingresos»
La CEE y Cáritas llaman a descubrir el valor de estar junto a las personas más pobres y vulnerables
Por segundo año consecutivo, en el marco de la II Jornada Mundial de los Pobres, la Conferencia Episcopal Española y Cáritas se suman a la celebración en España de esta convocatoria, puesta en marcha por iniciativa del papa Francisco y que se conmemora en todo el mundo el domingo 18 de noviembre. La idea de impulsar esta Jornada nació el 13 de noviembre de 2016, coincidiendo con el cierre del Año de la Misericordia y cuando en la basílica de San Pedro el Santo Padre celebraba el Jubileo dedicado a las personas marginadas. De manera espontánea, al finalizar la homilía, Francisco expresó su deseo de que “quisiera que hoy fuera la «Jornada de los pobres»”. Esta celebración –que se celebra cada año y en toda la Iglesia universal el último domingo del tiempo ordinario, el domingo XXXIII, previo a la fiesta de Cristo Rey— es una ocasión idónea para poner de relieve el protagonismo de los más pobres en la vida de las comunidades. El lema bajo el que se convoca esta II Jornada –«Este pobre gritó y el Señor lo escuchó»— está tomado del salmo 34. Son unas palabras que, como señala Francisco en su mensaje para la jornada, “se vuelven también las nuestras a partir del momento en que somos llamados a encontrar las diversas situaciones de sufrimiento y marginación en las que viven tantos hermanos y hermanas, que habitualmente designamos con el término general de `pobres´”. Tres palabras claves El mensaje del Papa contiene tres palabras claves que nos ayudan a situarnos de cara a preparar y animar la jornada: Los objetivos de la Jornada La Conferencia Episcopal y Cáritas recuerdan que uno de los objetivos prioritarios de la celebración es redescubrir el valor de estar junto a las personas más pobres y vulnerables de nuestras comunidades, a través de la oración comunitaria y la comida del domingo, el banquete de la Eucaristía, como expresión de la mesa compartida en familia. Junto a ello, se subraya también la invitación a seguir el ejemplo de la primera comunidad cristiana que perseveraba en las enseñanzas de Jesús, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones, aprendiendo a vivir unidos y compartiendo los bienes que repartían entre ellos para que ninguno pasara necesidad (Hch 2, 42. 44-45). Tiene importancia lo que, a este respecto, critica Francisco en su mensaje, cuando confiesa que “a menudo me temo que tantas iniciativas, aunque de suyo meritorias y necesarias, estén dirigidas más a complacernos a nosotros mismos que a acoger el clamor del pobre”, al tiempo que denuncia cómo “se está tan atrapado en una cultura que obliga a mirarse al espejo y a cuidarse en exceso, que se piensa que un gesto de altruismo bastaría para quedar satisfechos, sin tener que comprometerse directamente”. De ahí que “la Jornada Mundial de los Pobres pretenda ser una pequeña respuesta que la Iglesia entera, extendida por el mundo, dirige a los pobres de todo tipo y de toda región para que no piensen que su grito se ha perdido en el vacío”. La Iglesia, comprometida con los retos de la pobreza En el marco de esta convocatoria, la Iglesia quiere poner en valor la dimensión estratégica que la lucha contra la pobreza tiene en su misión evangelizadora, impregnada toda ella de la acción pastoral que se desarrolla a través de miles de comunidades parroquiales, las diócesis y las distintas instituciones socio-caritativas, como es el caso de Cáritas. De acuerdo a los datos aportados en la última Memoria de actividades de la Conferencia Episcopal, más de 4.7 millones de personas en situación de precariedad social fueron acompañadas y atendidas en alguno de los 9.110 centros sociales y asistenciales de la Iglesia en todas España. Materiales de difusión La Conferencia Episcopal y Cáritas han preparado diversos materiales para impulsar la celebración en todas las parroquias y comunidades de España de esta II Jornada Mundial de los Pobres. Estos materiales están disponibles en las páginas web de la CEE y de Cáritas.
Nota conjunta Cáritas Española, CONFER, Justicia y Paz y Secretariado C.E. de Migraciones
Hospitalidad, dignidad y derechos: claves del marco común de trabajo con refugiados y migrantes de la entidades de Acción Social de la Iglesia en España Cáritas, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz aprueban el «Marco Común de la Red Intraeclesial frente a la situación actual» para articular una estrategia conjunta de Iglesia ante el reto de las migraciones. Hospitalidad, Dignidad y Derechos. Estas son las tres claves del trabajo de la Iglesia con las personas migrantes y refugiadas que articulan el «Marco Común de la Red Intraeclesial frente a la situación actual», que acaba de ser aprobado. Con este documento, las entidades promotoras de la citada Red —Cáritas Española, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz— pretenden consolidar la estrategia estatal conjunta que vienen impulsando para organizar, a la luz del Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco en 2016 para conmemorar el 50 aniversario del Concilio Vaticano II, una respuesta global y coordinada a la realidad de las migraciones en nuestro país, que se ha visto agudizado en los últimos meses con la aparición de nuevos escenarios en el seno de la Unión Europea. Objetivo Según se señala en la introducción, «el objetivo de este Marco Común no es otro que el de continuar con nuestra línea de trabajo conjunta, articulada a través de esta Red Intraeclesial desde la voluntad de impulsar una presencia coordinada de Iglesia y de compartir el núcleo de esta reflexión, que luego alimentará los distintos espacios de cada una de nuestras entidades, según su misión y carisma». Las entidades pretenden «sostener públicamente un discurso común y una mirada compartida sobre el hecho migratorio en todas sus vertientes, así como la convicción sobre la necesidad de sensibilizar a las propias comunidades cristianas en la defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas, en el cultivo y desarrollo de una cultura de la acogida del diferente inspirada en la hospitalidad». Valoran, además, como una gran oportunidad la corriente de sensibilidad social y comunitaria expresada en múltiples formas hacia las personas en busca de protección internacional. Y señalan, al mismo tiempo, ciertas sombras del actual horizonte político y mediático «al establecer categorías sobre las personas que se encuentran en situación de movilidad, al situar en lugar preferente los derechos de unas personas solicitantes de asilo —que proceden de un determinado conflicto o de un determinado país— ante los de otros solicitantes de asilo y los de otras personas migrantes». Cuatro constataciones En el documento se recogen cuatro constataciones. Primero: la actual situación no es solo una emergencia, sino el resultado de una política orientada exclusivamente al control de flujos. Segundo: estamos ante una situación que no afecta solamente a las personas en busca de protección internacional, sino a la dignidad y a los derechos de todos los migrantes. Tercero: es imprescindible activar en Europa una mirada larga que aborde las causas de las migraciones forzadas. Y cuarto: es urgente transformar el reto en oportunidad, ya que las migraciones son una oportunidad para el desarrollo de los pueblos. Una mirada que aborda las causas de las migraciones forzadas Cáritas, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús, y Justicia y Paz proponen, junto a la puesta en marcha en Europa de un plan urgente de acogida humanitaria e integración, articular en paralelo medidas que incidan en las causas de los desplazamientos: – Asegurar la paz y el desarrollo tanto en los países de origen como de tránsito hacia Europa es una pieza clave de nuestro futuro común. – Atajar las causas de la migración involuntaria, como son los conflictos armados, la pobreza y la desigualdad, el cambio climático, la competencia por los recursos naturales, la corrupción y el comercio de armas. – Aumentar la Ayuda Oficial al Desarrollo de los países de la UE hasta alcanzar el prometido 0,7 % del PIB. Esta ayuda debe prestar atención prioritaria a los Estados más frágiles y a los países menos desarrollados. – Exigir a la ONU su apoyo a aquellas acciones que aseguren la paz en zonas de conflicto. – Abordar de raíz las causas de la trata de personas. Esto pasa por considerar a las víctimas de trata no como infractores, sino como víctimas de un delito, y proporcionar respuestas eficaces de apoyo y tratamiento a las víctimas de trata. Una mirada inclusiva sobre la acogida, la integración y la interculturalidad La Red Intraeclesial ha acordado trabajar de forma conjunta y coordinada tanto a nivel interno como ante a los poderes públicos, en defensa de unas políticas de acogida e integración que incidan en el cambio de estereotipos y en combatir, a través de una mirada inclusiva, los discursos racistas y xenófobos en nuestra sociedad. Las entidades muestran su convicción de que «las migraciones son una oportunidad para el desarrollo de los pueblos, no solo para las sociedades de origen y tránsito, sino también para nuestras propias sociedades que hoy se configuran ya como espacios de mestizaje, que se enriquecen en la convivencia con los otros». El Buen Samaritano, fuente de inspiración El Marco Común lanza una invitación a encontrar «inspiración en la parábola del Buen Samaritano» y «a superar el miedo para ir al encuentro del otro, del extraño, del extranjero y reconocerlo como ser humano». «Este encuentro –se recuerda— nos cuestionará, nos hará cambiar los planes y tomar una dirección distinta, como hizo el Buen Samaritano al ver al hombre apaleado al borde del camino. Pero nos llevará también a descubrir riquezas humanas insospechadas, allí donde el miedo nos hacía ver sólo riesgos y peligros». En definitiva, con esta iniciativa las organizaciones que integran la Red quieren responder a la pregunta del Papa en su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado 2016: «¿Cómo hacer de modo que la integración sea una experiencia enriquecedora para ambos, que abra caminos positivos a