La abadía cisterciense de San Isidro de Dueñas, en la Diócesis de Palencia, acoge desde el mes de marzo a una familia inmigrante de origen venezolano a quien han ofrecido trabajo en la granja y vivienda. Es la primera comunidad contemplativa participando en el proyecto Mesa del Mundo Rural. Con esta colaboración se pone de manifiesto que la cultura de la hospitalidad, tan arraigada en las comunidades monásticas, también puede extenderse y concretarse en este tipo de hospitalidad que permite a una familia trabajar y desarrollar un proyecto de vida en el ámbito rural. De este modo, los monasterios contribuyen tanto a la repoblación de los pueblos, como a la cultura del encuentro y la inclusión que propone y defiende nuestra Iglesia. Desde el Departamento de Migraciones agradecemos al P. Abad y a su comunidad, su disponibilidad y su buen hacer. Que la intercesión de San Rafael Arnáiz, quien también trasladó su proyecto de vida de la ciudad al monasterio en medio del campo, contribuya a relanzar los objetivos de nuestra Mesa y acompañe a la familia que llega. Lee la noticia en la web de la Diócesis de Palencia
Concluyen la XLI Jornadas de Delegados diocesanos de migraciones con renovado impulso a la hospitalidad y la denuncia profética
Bajo el lema “Caminando juntos en comunidades acogedoras” y organizadas por el Departamento de Migraciones de la CEE, del 22 al 24 de abril han tenido lugar en Ciempozuelos (Madrid) las XLI Jornadas de Delegados diocesanos y agentes de pastoral con personas migradas con la participación de 92 representantes de diversas diócesis, 75 de ellos en modo presencial y diversos expertos invitados. Las Jornadas fueron inauguradas por D. Juan Carlos Elizalde, obispo presidente de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana, y contaron con dos comunicaciones marco a cargo de D. Jose Cobo, obispo responsable del Departamento de Migraciones y D. Mario León, prefecto apostólico del Sahara Occidental. Así mismo, tuvieron lugar dos mesas redondas con experiencias sobre comunidades-parroquias acogedoras (Zaragoza), unidades pastorales revitalizadas por la acogida y la solidaridad con personas migradas (Vitoria), el trabajo en red de las delegaciones de Sevilla y Alicante, experiencias de repoblación en el ámbito rural (Pueblos con Futuro) y de los corredores humanitarios promovidos por la Comunidad de San Egidio, y la experiencia del diálogo interreligioso en el Sáhara. Finalmente se contó con la experiencia «Caminem junts en la diversitat» a cargo de Joan Cabot, delegado de Migraciones de la Archidiócesis de Barcelona. Durante el fin de semana los asistentes trabajaron en torno al tema de la identidad y misión de la pastoral con personas migradas y conocieron el Informe-Diagnóstico sobre Pastoral con Personas Migradas en España realizado con la aportación de más de 30 diócesis. En un ambiente muy cordial de convivencia, oración, intercambio de experiencias, reflexión, celebración y trabajo, los participantes acordaron lo siguiente: 1.- Expresar su solidaridad con las víctimas de la guerra en Ucrania y el resto de 30 conflictos armados en el mundo, así como su compromiso con la paz, la acogida y protección de todo tipo de personas migradas, refugiadas y desplazadas. 2.- Promover en todas las diócesis Círculos de Silencio como acción común y gesto profético eclesial en apoyo a las justas demandas de las personas migradas, tratando de buscar mayor unidad en torno a la realización de los mismos (método, acciones, contenido, etc). 3.- Generar un Directorio o base de datos con los recursos disponibles en cada diócesis al servicio de la pastoral con personas migradas y la movilidad humana. Entre otros objetivos, con el fin de crear una Ruta de hospitalidad entre diócesis de frontera, de tránsito y destino hacia otros países europeos o en España. Así como para estar preparados cuando sea necesario activar las delegaciones diocesanas en la colaboración con los tan necesarios y demandados corredores humanitarios. 4.- Contribuir a la integración de familias migradas que quieran realizar su proyecto vital en el ámbito rural y su revitalización, participando e impulsando la experiencia iniciada por la Mesa del Mundo Rural del Departamento. Para ello, las delegaciones interesadas se comprometen en la búsqueda de familias candidatas, así como en la búsqueda de viviendas para ser alquiladas. 5.- Seguir cuidando la identidad y misión, ofreciéndose como delegaciones, al servicio de la coordinación y la complementariedad en cada diócesis y entre diócesis, tendiendo puentes, trabajando en red y por proyectos que fomenten transversalmente la sensibilización de todo el Pueblo de Dios. 6.- La respuesta pastoral integral al signo de los tiempos que constituye la migración seguirá siendo contribuir a la conversión personal y pastoral desde comunidades acogedoras y misioneras. Xabier Gómez Director del Departamento de Migraciones CEE
Mensaje de apoyo de los obispos al sector del turismo: no sirven promesas o proyectos faraónicos
Es posible que este difícil momento nos ofrezca la gran oportunidad d repensar toda la realidad del turismo Los Obispos de la Subcomisión para las Migraciones y Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española, queremos hacer presente nuestro afecto y cercanía a todos los que han padecido el flagelo del Covid-19, de manera especial a aquellos que han perdido a algún ser querido, a todos, empezando por el personal sanitario en todos sus niveles y formas que se han hecho prójimo de los enfermos y sus familias, a los que con su afecto, cariño y oración han aliviado el sufrimiento y la angustia de cada hermano en este tiempo complejo y difícil para todos. A nuestras Cáritas, Manos Unidas y tantas otras expresiones del amor hacia el pobre y necesitado que, no pocas veces, superando miedos y dificultades, no han bajado los brazos en este momento tan complejo y difícil para todos. Es nuestro deseo hacer una especial mención, que pone de manifiesto nuestro afecto y reconocimiento, a los que trabajan y construyen sus vidas en torno al mundo del turismo, hoy puesto a prueba de una manera particular a causa de la pandemia y sus consecuencias. Vaya nuestro reconocimiento a los trabajadores y trabajadoras, a los que prestan múltiples servicios, a las pequeñas y grandes actividades comerciales, a quienes se ocupan de la hostelería y hotelería, a los empresarios y dirigentes; a vosotros que brindáis acogida cordial a los que llegan y a todos los españoles y españolas que quieren descansar y hacer turismo en nuestro país. La crisis que estamos atravesando nos ha hecho más conscientes de la importancia que vuestra labor reviste para la vida de España y de todos los españoles, valorando vuestro servicio no solo en la acogida, sino también en la integración de los millones de personas, que cada año eligen y vuelven a elegir a nuestra tierra como el espacio donde descansar y recobrar fuerzas. Ellos lo hacen motivados por una cantidad de factores, entre los cuales sobresalen nuestro enorme patrimonio artístico, intelectual e histórico, que no puede explicarse ni comprenderse prescindiendo de la fe que anima a nuestro pueblo. Un pueblo que, con su riquísima y variada gastronomía, pero sobre todo con el buen talante, la alegría de vivir y la empatía de nuestras gentes, conforman ese inigualable entramado cultural, que hace de nuestra patria el primer destino vacacional y de ocio del mundo. Los amigos turistas vienen a encontrarnos, pero también nosotros los encontramos a ellos, y en ellos, también tocamos de cerca su vida, su historia, su cultura, su arte, su fe, es decir, sus personas. Sabemos que, dolorosamente, muchos de vosotros habéis perdido vuestros trabajos y muchos otros ven peligrar el suyo, las empresas en las que colocaron patrimonio, sacrificio, e ilusión. Por ello os animamos a no bajar los brazos y a seguir trabajando juntos, al tiempo que solicitamos a las autoridades públicas la necesidad de generar proyectos de verdadera reactivación del sector, y a hacerlo consultando y trabajando aunadamente con quienes más conocen la realidad del mundo transversal del turismo. No sirven promesas o proyectos faraónicos que prescindan de la participación de todos los afectados. Es un problema de todos, y somos todos los que debemos colaborar juntos para salir adelante. Es posible que este difícil momento nos ofrezca la gran oportunidad de repensar toda la realidad del turismo, escapando de la masificación y sus repercusiones negativas, para ganar en personalización, calidad y valores que lo hagan sostenible y absolutamente positivo. Finalmente, queremos recordaros la necesidad de fortalecer ese valor tan nuestro de la hospitalidad, que cuando se asume desde la fe y la caridad, adquiere dimensión sagrada, ya que, «…no os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella, algunos sin saberlo, hospedaron ángeles» (Hb 13, 2). Con nuestra oración, afecto y reconocimiento. Descargar mensaje