Nos hacemos eco del Comunicado de la Iglesia de Madrid La Mesa por la Hospitalidad de la diócesis de Madrid, formada por la Delegación de Pastoral de la Movilidad Humana, Cáritas Diocesana, Justicia y Paz de Madrid, Confer Madrid, la Comunidad de Sant´Egidio, SERCADE y Pueblos Unidos, quiere unir su voz a la de las entidades eclesiales y civiles que trabajan en la defensa de los derechos de todas las personas que diariamente se ven forzadas a desplazarse por el hambre, las guerras, el deterioro medioambiental, las persecuciones y otras formas de injusticia. Según un reciente informe de la ACNUR, “por primera vez desde que se tienen registros, el número de personas en situación de desplazamiento forzado superó la cifra de los 100 millones, es decir, el 1´3% del planeta”. Y lo hace para manifestar lo siguiente: En Madrid, a 20 de junio de 2022. Comunicado en PDF (puedes descargarlo en este enlace):
La respuesta de la Iglesia a los refugiados de Ucrania: lo peor está por llegar y hay que organizar la solidaridad
Xavier Gómez director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española y Karina Pylypchuk, ucraniana afincada en España fueron entrevistados en el programa «Ultimas Preguntas» de rtve. La comunidad ucraniana en España ha respondido de inmediato a los refugiados. pero lo peor esta por venir y habrá que atender a las personas que no tienen a nadie aquí. Es necesario organizar la solidaridad espontánea que se ha generado con el conflicto de Ucrania. Para ver la entrevista pincha aquí:
Juan Carlos Elizalde en el Día de la Mujer: Miremos a las mujeres valientes y heroicas de Ucrania
CARTA DEL OBISPO DE VITORIA MONSEÑOR JUAN CARLOS ELIZALDE CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Queridos fieles de nuestra Diócesis, Emakumeen Nazioarteko Eguna da gaur, martxoaren 8a. Por ello, ¡Feliz Día de la Mujer! A quienes formamos el Pueblo de Dios, os quiero felicitar por seguir dando pasos en este camino sinodal en el que hombres y mujeres por igual nos estamos escuchando mutuamente para reconocer la pluralidad de la Iglesia como riqueza y progreso. Para seguir construyendo juntos una Iglesia de todos y para todos, sin exclusiones y donde nadie sobre, es necesario resaltar el papel de la mujer. El año pasado recordaba su papel nuclear en la vida de la Iglesia apelando al aumento de su protagonismo. Y me gustaría que siguiera siendo así. Durante todo el año la voz de la mujer en nuestra Diócesis no solo es escuchada con notoriedad. Su presencia, su labor, su participación y su contribución es real y clave para nuestro día a día. A quienes formamos el Pueblo de Dios, os quiero felicitar por seguir dando pasos en este camino sinodal en el que hombres y mujeres por igual nos estamos escuchando mutuamente para reconocer la pluralidad de la Iglesia como riqueza y progreso. La comunión de todos los cristianos es importante. En la Iglesia Universal que pastorea el Papa Francisco la igualdad entre el hombre y la mujer nos exige saber apreciar el papel complementario de uno y otro en la edificación de la Iglesia y en el progreso de la sociedad civil. Tanto hombre como mujer han de sentirse justamente protagonistas de la historia de la salvación. El Papa dice en Evangelii Gaudium que “las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente”. En una rueda de prensa en Santo Padre aseguró que “la Virgen María era más importante que los Apóstoles, los obispos, los diáconos y los sacerdotes”, por lo que aseguró que “es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia evitando un machismo con faldas”. Quiero seguir escuchando y apoyando todas las iniciativas que en nuestra Diócesis se llevan a cabo para dar más presencia a la mujer en complementariedad con el hombre. En las mujeres santas, mártires, misioneras y fundadoras tenemos ejemplos a seguir. A ellas nos encomendamos. Este día, instaurado por las Naciones Unidas en 1975, nació con el objetivo de dar visibilidad a la mujer y proyectar su talento. Casi 50 años después la mujer ha demostrado con creces su energía y su capacidad en la sociedad y por supuesto en la Iglesia. Como Obispo responsable del Departamento que aborda la situación de los refugiados en la Conferencia Episcopal, quiero tener unas palabras de reconocimiento a todas esas mujeres que están cargando a sus hijos y a sus mayores huyendo del horror provocado por la invasión militar de la segunda potencia militar del mundo. Hoy, miremos a estas mujeres valientes y heroicas de Ucrania. Colaboremos y recemos por ellas. Así como en las guerras del siglo pasado, la mujer se convierte en ese oasis de paz y esperanza donde las familias pueden descansar y ver luz en medio de tanta oscuridad. Fueron y son ejemplo de superación en un contexto donde las armas y los bombardeos minan la moral de todos. Lo estamos viendo día a día casi a tiempo real: mujeres, al frente de sus familias, desplazándose a Polonia, Hungría o Eslovaquia con el objetivo de no morir y salvar a sus hijos y a sus ancianos. Aquí en nuestra Diócesis serán también recibidas para impulsar esa esperanza de la que ellas son portadoras. Esta enorme injusticia que padecen también es compartida con esas mujeres que en Europa y en todo el mundo son víctimas de la trata. La Iglesia sigue denunciando esta situación para devolverles su dignidad y poder liberarlas. No nos olvidemos tampoco de la pobreza, que como nos advertía Cáritas, tiene rostro de mujer e inmigrante. No nos olvidemos tampoco de la pobreza, que como nos advertía Cáritas, tiene rostro de mujer e inmigrante. También este 8 de marzo tengámosles presentes y sepamos ayudarlas, cada uno desde sus posibilidades. Y por supuesto estemos cerca de aquellas mujeres que sufren violencia en sus vidas y en sus hogares, tanto de manera directa como vicaria. Las palabras del Papa Francisco son certeras en este punto: “Trabajemos todos para promover a las madres y proteger a las mujeres. ¡Cuánta violencia hay contra las mujeres! ¡Basta! Herir a una mujer es ultrajar a Dios, que tomó la humanidad de una mujer”. El Santo Padre nos recuerda que “la Iglesia no puede ser Iglesia sin la mujer, porque la Iglesia es femenina”. Desde la Santa Sede se está impulsando la presencia y voz de la mujer en estamentos eclesiales y aquí, en nuestra Diócesis de Vitoria son muchas las mujeres que ocupan profesionalmente puestos de dirección con distintos grupos a su responsabilidad. La paridad es real entre las personas que trabajan día a día en la estructura del Obispado, colegios, delegaciones, servicios diocesanos y también entre nuestras parroquias. En el proceso de remodelación/renovación de la Diócesis se incluye, junto al Consejo Episcopal, una estructura de gobierno que dé voz y voto a los laicos y, por tanto, a las mujeres. ¡Ojalá pueda ver la luz en el próximo curso pastoral diocesano! A Nuestra Señora, la Virgen Blanca y de Estíbaliz, les pedimos su intercesión. Agur besarkada bat! Con todo mi afecto, mi bendición. + Juan Carlos Elizalde Obispo de Vitoria En Vitoria-Gasteiz, miércoles 8 de marzo de 2022. Lee la noticia en la web de la Diócesis de Vitoria También te puede interesar:
Pastoral Social ofrece su colaboración al Papa Francisco para reubicar a personas refugiadas
La Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana hace público el siguiente comunicado: Durante la audiencia general del miércoles 22 de diciembre, el papa Francisco, recordando su reciente visita a Chipre y Grecia, ha realizado un llamamiento humanitario a todos los países y a todas las diócesis que hacen presente a la Iglesia Católica en Europa, para que respondan solidariamente y colaboren en hacerse cargo de la reubicación de tantas personas migradas y refugiadas en la región mediterránea. Pastoral Social ofrece su colaboración a las administraciones La Comisión, a través del Departamento de Migraciones, conoce de cerca el drama humanitario de las familias y personas migradas o solicitantes de protección internacional. También de quienes pierden su vida en el intento. Son muchas las instituciones, entidades y personas que les acompañan desde su llegada a nuestro país. En comunión con el papa Francisco, nos sentimos alentados en los pasos ya dados estos años para facilitar nuevas vías de acogida en nuestras diócesis en diálogo con la Administración. Como Iglesia Católica, nos hacemos eco de esta nueva llamada del Papa y ofrecemos nuestra colaboración a la Administración del Estado para propiciar a todos los niveles (municipal, autonómico, nacional) el establecimiento de corredores humanitarios, como se hace en otros países europeos, al tiempo de que se impulsen nuevos modelos de acogida sostenibles y legales, basados en el patrocinio comunitario con el que ofrecer a migrantes y refugiados una acogida digna, estable e inclusiva, según nuestras capacidades. Dios sigue llamando a nuestras puertas ante la proximidad de la Navidad. Agradecemos al papa Francisco su evangélica cercanía a los más vulnerables y emplazamos a nuestras comunidades cristianas y al conjunto de la sociedad: a acoger con responsabilidad a quienes necesitan de nosotros con un corazón que mira a los ojos de las personas; no desentendernos del destino de cada migrante y refugiado; incidir sobre las causas y motivos que bloquean su futuro en dignidad; buscar soluciones estables y justas que promuevan una legislación y medios económicos centrados en procesos de migración ordenados y en cauces concretos de acogida y hospitalidad que les permitan realizar su proyecto de vida en Europa y en España. Madrid, 22 de diciembre 2021 Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana + Mons. Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara + Mons. Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria-Gasteiz + Mons. Jesús Fernández, obispo de Astorga + Mons. Luis Quinteiro, Obispo de Tui- Vigo + Mons. Ciriaco Benavente, obispo emérito de Albacete + Mons. Francesc Pardo, obispo de Girona + Mons. Abilio Martínez, obispo de Osma-Soria + Mons. José Cobo, obispo auxiliar de Madrid + Mons. Javier Vilanova, obispo auxiliar de Barcelona + Mons. José Antonio Satué, obispo de Teruel-Albarracín + Mons. Fernando García, obispo de Mondoñedo-Ferrol 22/12/2021 Escucha la entrevista a Xabier Gómez OP sobre la petición del Papa para abrir corredores humanitarios
José Ignacio Iglesia: Hay poca voluntad para solucionar el problema de los migrantes en la frontera polaca.
La Televisión diocesana de Granada, VA Tv, ha realizado un reportaje sobre la situación de los migrantes en la frontera de Polonia con Bierlorrusia. Para ello ha entrevistado a José Ignacio Iglesia, sacerdote español que lleva 22 años en Polonia.
Promoviendo las Comunidades Acogedoras
El Departamento de Migraciones de la CEE se ha marcado como objetivo principal a impulsar en la Pastoral de Migraciones la potenciación de las comunidades acogedoras en la Iglesia y en la sociedad. Fruto de un intenso trabajo en las pasadas Jornadas de delegados de Migraciones (2021) se han elaborado siete puntos que puedan orientar el trabajo de parroquias, movimientos, comunidades religiosas y asociaciones. Las diferentes diócesis españolas cada una según su peculiaridad y situación, han volcado en estas orientaciones su larga experiencia con las personas migrantes y refugiadas. Diócesis de frontera o diócesis de interior, la de la España vaciada; diócesis donde se trabaja más la acogida de emergencia o donde se han volcado más en al integración. Todo ello en favor de un trabajo común que armonice los cuatro verbos propuestos por el Papa Francisco para caminar hacia la cultura del Encuentro. En el marco de la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado 2021 potenciar las Comunidades Acogedoras se sitúa en la línea de el lema propuesto por el Papa Francisco: «Hacia un nosotros cada vez más grande». En el mensaje de los obispos este año se destaca precisamente que «En esta Jornada, el papa nos coloca de nuevo ante el horizonte de la fraternidad y nos hace una nueva invitación en la que pone delante la vacunadefinitiva que la familia humana necesita: salir de un «nosotros» pequeño, reducido por fronteras o por intereses políticos o económicos, para ir a un «nosotros» incluido en el sueño de Dios.
Acoger a Cristo en los Refugiados y en los Desplazados Forzosos. Orientaciones pastorales
Ofrecemos un documento que sigue siendo imprescindible para la pastoral con los emigrantes y refugiados El Papa Benedicto XVI ha afirmado que el amor trasciende cualquier tipo de frontera o de distinción: «La Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario.Pero, al mismo tiempo, la caritas-agapé supera los confines de la Iglesia; la parábola del buen Samaritano sigue siendo el criterio de comportamiento y muestra la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado “casualmente” (cfr. Lc 10, 31), quienquiera que sea» (DCE, n. 25). Motivada por la caridad de Cristo y por su enseñanza: «Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed, y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,35-36), la Iglesia ofrece su amor y su asistencia a todos los desplazados forzosos, sin distinción de religión o procedencia social, respetando en cada uno la inalienable dignidad de la persona humana, creada a imagen deDios. Por esta razón, el compromiso de la Iglesia hacia los migrantes y refugiados puede atribuirse al amor y a la compasión de Jesús, el Buen Samaritano. Al responder al mandamiento divino y al atender a las necesidades espirituales y pastorales de emigrantes y refugiados, la Iglesia no solamente promueve la dignidad humana de cada persona, sino que además proclama el Evangelio del amor y de la paz en situaciones de migración forzosa. Descarga aquí el documento
Orientaciones Pastorales sobre Desplazados Internos
Descarga aquí el documento
Nota de la Comisión Episcopal de Migraciones ante los últimos acontecimientos en Europa
Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones ante el acuerdo alcanzado ayer en Bruselas entre la Unión Europea y Turquía para devolver a este último país a todos los refugiados que últimamente han llegado a Europa desde las costas del Egeo, manifiesta su inmenso dolor ante esta y todas las ultimas tragedias humanitarias que afectan a emigrantes y refugiados. Nos olvidamos que «detrás de estos flujos migratorios, en continuo aumento, está siempre la inhumanidad de un sistema económico injusto en que prevalece el lucro sobre la dignidad de la persona y el bien común; O la violencia y la ruina que genera la guerra, la persecución o el hambre». Tal y como manifestamos ante la Jornada Mundial de Migraciones del pasado 17 de Enero de 2016 Queremos unir nuestra voz de pastores de la Iglesia a la de las organizaciones eclesiales que trabajan con inmigrantes y refugiados, que han hecho oir su voz en defensa de los derechos de estas personas desvalidas que reclaman con justicia nuestra solidaridad…» Celebramos asimismo como también escribíamos entonces que “ el trabajo, la reflexión y la toma de posturas en común, que se viene realizando entre las diversas organizaciones eclesiales que trabajan con especial preferencia en el campo socio-caritativo, ha sido un signo elocuente de fraternidad y de comunión eclesial». Y tal y como los obispos señalábamos en el citado mensaje, «mantener un discurso común contribuirá más eficazmente a haceros oír, a sensibilizar a nuestra comunidades en la defensa de los derechos de refugiados e inmigrantes y a avanzar en el cultivo de la cultura de la acogida e integración de estos hermanos». Y en este mismo sentido desearíamos para toda Europa proyectos como los que alabó el Santo Padre en el ángelus del pasado 5 de marzo: «Como signo concreto de compromiso por la paz y la vida quisiera citar y expresar admiración por la iniciativa de los pasillos humanitarios para los refugiados, iniciada recientemente en Italia. Este proyecto piloto, que une la solidaridad y la seguridad, consiente ayudar a personas que huyen de la guerra y de la violencia, como los cien de refugiados ya trasladados en Italia, entre los cuales niños enfermos, personas discapacitadas, viudas de guerra con hijos y ancianos. Me alegro también porque esta iniciativa es ecuménica, siendo sostenida por la Comunidad de San Egidio, Federaciones de las Iglesias Evangélicas Italianas, Iglesias Valdenses y Metodistas». Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones Madrid 8 de marzo de 2016