Boletín de la Sección Migrantes y Refugiados del Vaticano del mes de Junio A menudo, los trabajadores migrantes tienen que aceptar trabajos que se desarrollan en condiciones injustas y que entrañan un riesgo para su seguridad, además de vivir en condiciones precarias. Están expuestos a diferentes formas de esclavitud y carecen de un sistema de previsión social que les proteja. Se encuentran entre las víctimas de la extendida “cultura del descarte”, que, tal y como nos recuerda el Papa Francisco, está en el origen de la desigualdad que aflige al mundo. «Si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate.” Papa Francisco, JMMR 2020 En este Boletín analizaremos las soluciones que pueden contribuir a la edificación de un futuro nuevo para el mundo del trabajo, ofreciendo condiciones de trabajo decentes y dignas, gracias a las cuales los más vulnerables no se queden atrás. Un futuro que se esfuerce por proporcionar un trabajo adecuado en todas partes, para quienes se quedan en su tierra natal y también para los recién llegados. Un mundo en el que todos los trabajadores reciban el mismo trato, sin discriminación ni explotación, en el respeto de sus derechos.
I Seminario Mons. Algora: Encuentro de cristianos y cristianas en organizaciones sindicales
Organizado por la Pastoral del Trabajo, el próximo 14 de mayo de 2022 tendrá lugar el I Seminario Antonio Algora dedicado a los cristianos y cristianas en organizaciones sindicales Este Seminario pretende abrir una reflexión con cristianos y cristianas que viven su compromiso en organizaciones sindicales donde poder compartir esta rica experiencia y donde podamos valorar el acompañamiento que desde la Iglesia realizamos de esta realidad creyente. Objetivo Motivación Hoy el Papa Francisco sigue afirmando y recordándonos que “el gran tema es el trabajo” (FT 162).Dirigiéndose por videomensaje a los participantes en la 109ª Conferencia Internacional del Trabajoseñalaba dos grandes desafíos para el movimiento sindical: “El primero es la profecía, y está relacionada con la propia naturaleza de los sindicatos, suvocación más genuina. Los sindicatos son una expresión del perfil profético de la sociedad.Los sindicatos nacen y renacen cada vez que, como los profetas bíblicos, dan voz a los que no latienen, denuncian a los que “venderían al pobre por un par de chancletas”, como dice el profeta(cf. Amós 2,6), desnudan a los poderosos que pisotean los derechos de los trabajadores másvulnerables, defienden la causa de los extranjeros, de los últimos y de los rechazados. Claro,cuando un sindicato se corrompe, ya esto no lo puede hacer, y se transforma en un estatus depseudo patrones, también distanciados del pueblo. El segundo desafío: la innovación. Los profetas son centinelas que vigilan desde su puesto deobservación. También los sindicatos deben vigilar los muros de la ciudad del trabajo, como unguardia que vigila y protege a los que están dentro de la ciudad del trabajo, pero que tambiénvigila y protege a los que están fuera de los muros. Los sindicatos no cumplen su función esencialde innovación social si vigilan sólo a los jubilados. Esto debe hacerse, pero es la mitad de vuestrotrabajo. Su vocación es también proteger a los que todavía no tienen derechos, a los queestán excluidos del trabajo y que también están excluidos de los derechos y de lademocracia.” El Congreso de Laicos (2020), donde el testimonio de Carlos García de Andoin nos alertó de lafría soledad que viven los laicos que dan el paso al compromiso sociopolítico:“Quiero en este sentido subrayar que no cabe política sin toma de partido, no es, ni más nimenos, que misterio de la Encarnación: el Todo en el fragmento. Por eso como dice OctogessimaAdveniens, “una misma fe puede conducir a compromisos políticos diferentes” (n. 50). Estohemos de interiorizarlo porque los textos de la Iglesia, Católicos en la Vida Pública –que leí confruición-, hablan bellamente de la vocación política como “una de las más altas posibilidadesmorales y profesionales” de la persona y, sin embargo, cuando das el paso del partido, seproduce un distanciamiento helador, con la comunidad cristiana y con el ministeriopastoral, que no se da en relación a otros compromisos. Necesitamos un ecosistema eclesialmás favorable a las vocaciones laicales a la política. La comunidad cristiana tenemos una ricapresencia en la sociedad civil, que, entre otras razones, por falta de vocaciones políticas, estáinfrarrepresentada en la esfera pública.” Y finalmente, y no menos importante, dar respuesta a las Orientaciones Pastorales, para elquinquenio 2021-2025, aprobada por la Asamblea Plenaria de los obispos, que nos anima al“compromiso de transformación evangélica de la realidad desde el que, además, se da testimoniode fe ante quienes no conocen a Cristo (…) deseamos impulsar la dimensión social e institucionalcomo verificación de la propia vocación y promover la Iglesia en salida, que existe paraevangelizar en el mundo.” HORARIOS 10:00h Oración10:15h Presentación del Seminario: Mons. Abilio Martínez, Obispo de Osma-Soria y responsable de Pastoral del Trabajo10:25h Proyección video homenaje a Mons. Antonio Algora10:30h Presentación de este encuentro: Antonio Javier Aranda, director Departamento Pastoral del Trabajo.10:35h Ponencia “Los sindicatos en la DSI y el magisterio del Papa Francisco”, Maribel Zaldívar, HOAC de la Rioja11:15h Diálogo con la ponente11:40h Descanso/café12:10h Presentación de la síntesis de las aportaciones al cuestionario y temas a dialogar. Esther Barba, presidenta de la JOC12:20h Diálogo Comunicado final I Seminario Mons. Antonio Algora ENCUENTRO DE CRISTIANOS Y CRISTIANAS EN ORGANIZACIONES SINDICALES Convocados por Monseñor Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, hemos celebrado en el Aulario Papa Francisco (Madrid), el I Seminario Mons. Antonio Algora, bajo el lema: “Cristianas y cristianos en organizaciones sindicales”. Este seminario nace con la pretensión de homenajear la persona de Mons. Antonio Algora, quien fue el obispo responsable de la Pastoral Obrera en las últimas décadas. Con esta iniciativa queremos ir abordando distintos temas relacionados con las tareas que desde la Pastoral Obrera y del Trabajo debemos asumir para responder a nuestra misión evangelizadora en medio del mundo del trabajo. En esta primera edición hemos reflexionado sobre el necesario compromiso de los cristianos y cristianas en las organizaciones sindicales como lugar privilegiado desde donde encontrarse con el rostro sufriente de Cristo y dignificar a las personas trabajadoras. Los contenidos del seminario los hemos enmarcado dentro de las Orientaciones Pastorales de la CEE para el quinquenio 2021-2025 que nos anima al “compromiso de transformación evangélica de la realidad desde el que, además, se da testimonio de fe ante quienes no conocen a Cristo. (…) deseamos impulsar la dimensión social e institucional como verificación de la propia vocación y promover la Iglesia en salida, que existe para evangelizar en el mundo.” Durante esta jornada hemos constatado: También es cierto que echamos en falta una mayor comprensión de nuestras comunidades parroquiales y la voz profética de nuestros obispos ante los acontecimientos y situaciones que viven las personas trabajadoras, especialmente los descartados y más pobres. Vemos en la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente la acción del Espíritu Santo que nos urge a dar respuesta esperanzadora a las personas del mundo del trabajo, porque como dice el Papa Francisco “el gran tema es el trabajo” (Fratelli tutti, 162). Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo nos comprometemos a trasladar las conclusiones de este seminario a los obispos. También, a fomentar cauces para mejorar el acompañamiento de los laicos comprometidos en organizaciones sociopolíticas
Webinar de la Pastoral del Trabajo sobre la reforma laboral
Eduardo Rojo: Hay que seguir mejorando las condiciones del empleo del hogar, la limpieza en los hoteles o el trabajo agrícola. El Departamento de Pastoral del Trabajo ha programado esta webinar para conocer y profundizar en la actual reforma laboral fruto de la recuperación del dialogo social. Para ello contamos con D. Eduardo Rojo Torrecilla, Catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Juan Pablo II señala en la encíclica Laborem exercens, que “El trabajo humano es una clave, quizá la clave esencial, de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre” (n. 3). En el mismo sentido se pronunciaba el Papa Francisco, en la encíclica Fratelli tutti, al decir que “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular -porque promueve el bien del pueblo- es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas (…). Por más que cambien los mecanismos de producción, la política no puede renunciar al objetivo de lograr que la organización de una sociedad asegure a cada persona alguna manera de aportar sus capacidades y su esfuerzo.” ( Fratelli Tutti n. 162) Papa Francisco Recientemente se ha convalidado en el Congreso la reforma laboral acordada en la mesa del diálogo social donde participan la representación de los empresarios, los sindicatos y el Gobierno de la nación. Este acuerdo tripartito ha creado un gran revuelo en determinados partidos políticos y sindicatos. Unos porque consideraban que no derogaba completamente las anteriores reformas laborales; otros porque consideraban que esta reforma perjudicará la economía y la creación de empleo. El Departamento de Pastoral del Trabajo emitió un comunicado firmado por Monseñor Abilio Martínez y Antonio Javier Aranda, Director del Departamento de Pastoral del Trabajo valorando el hecho de que el diálogo social diera como fruto este acuerdo y la necesidad de que éste sirviera para dignificar el trabajo y a las personas trabajadoras. Hoy, una vez convalidado, queremos conocer cómo puede dar respuesta a las situaciones en las que se encuentran muchos trabajadores y trabajadoras precarios, especialmente a colectivos como el de las mujeres, jóvenes e inmigrantes. También vemos necesario enmarcarlo dentro de otros acuerdos que no han tenido tanta repercusión mediática y finalmente queremos profundizar en qué otras situaciones del mercado laboral hay que actuar para que éste favorezca la dignidad de los trabajadores y trabajadoras. La Pastoral del Trabajo preocupada por las trabajadoras y trabajadores más vulnerables. Unas 150 personas disfrutamos de la exposición que el profesor Eduardo Rojo nos hizo sobre la reforma laboral, aprobada a principios de este año tras un acuerdo alcanzado entre los agentes sociales y el Gobierno de la nación. Introdujo este encuentro telemático Mons. Abilio Martínez, obispo responsable de la Pastoral del Trabajo de la CEE. En su presentación nos recordó que el hacer coincidir esta webinar el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar no había sido casualidad, ha sido un gesto más de la preocupación de este departamento por la situación de los trabajadores más vulnerables, cuestión esta que nos ha hecho estar atentos a esta reforma laboral y su repercusión en estos trabajadores y trabajadoras. Seguidamente el profesor Eduardo Rojo dio paso a exponer los pormenores de esta reforma laboral. En su exposición nos puso de relieve que esta reforma laboral está “encaminada a mejorar las condiciones de trabajo” y a “cambiar la cultura de la temporalidad” en el empleo. Para terminar su exposición, el profesor Eduardo Rojo, nos recuerda la intervención del Papa Francisco a los participantes en una reunión celebrada por la OIT en junio de 2021, en la que el Papa afirmaba con claridad que “mirando al futuro, es fundamental que la Iglesia, y por tanto la acción de la Santa Sede con la Organización Internacional del Trabajo, apoye medidas que corrijan situaciones injustas o incorrectas que afectan a las relaciones laborales, haciéndolas completamente subyugadas a la idea de “exclusión”, o violando los derechos fundamentales de los trabajadores”. Es también de agradecer la rica participación, por un lado el número de personas conectadas y por otro las intervenciones habidas y las que se quedaron por hacer debido a que se agotó el tiempo que teníamos previsto para este evento, tiempo que alargamos 15 minutos en un intento de dar entrada al número de intervenciones que quedaban pendientes. Este departamento agradece al profesor Eduardo Rojo y a los participantes el haber enriquecido este dialogo necesario para seguir abordando la misión que la Iglesia nos encomienda: la evangelización del mundo obrero y del trabajo. Puedes ver la exposición del profesor Eduardo Rojo sobre la “Reforma laboral” en nuestro canal de YouTube: Aquí tienes la crónica de José Luis Palacios, Redactor Jefe de Noticias Obreras: Eduardo Rojo, sobre la reforma laboral: “Las normas no cambian la realidad, pero ayudan”
Curso online de Pastoral del Trabajo
Impartido online por el Instituto Superior de Pastoral de Madrid (universidad Pontificia de Salamanca). Curso 2022-2023 Preinscripciones “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna.” Fratelli Tutti 162 OBJETIVO Facilitar la formación básica adecuada para el desarrollo de la tarea apostólica y pastoral en el mundo del trabajo (social, económica, política, teológica, moral, espiritual y pastoral). A QUIÉN VA DIRIGIDO A todos aquellos, seglares, presbíteros, religiosos, seminaristas, que valoren la riqueza evangélica del trabajo y quieran mejorar su cualificación para servir a la pastoral eclesial o a la sociedad. NIVELES El curso se presenta con tres niveles de exigencia: Quién ya tenga el título de Experto Universitario en Pastoral del Trabajo, puede optar al título de Máster haciendo los créditos que le faltan, y siempre que cumpla los requisitos exigidos para el Máster. “Parece como si la realidad obrera se difuminase hasta el punto de perder su propia entidad. Al menos, así piensan algunos. Sin embargo, el mundo obrero, centro de la preocupación eclesial en este documento, continúa siendo la realidad más importante social y numéricamente en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformación y en su seno exista una gran variedad de situaciones” POTI Cap. I
XVI Jornada Diocesana de Pastoral del Trabajo en la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara
Están dedicadas a los «Jóvenes en la Pastoral del Trabajo» Queridos amigos: Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Delegación de Apostolado Seglar de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, os invitamos a la XVI Jornada Diocesana de Pastoral del Trabajo que se celebrará el sábado 26 de Febrero de 2022 en la “Casa Nazaret” de Guadalajara. Este año la Jornada lleva por título: “Jóvenes en la Pastoral del Trabajo”, y recogemos con esta propuesta una de las prioridades del Departamento de Pastoral del Trabajo a nivel de la Conferencia Episcopal Española: “Extender esta pastoral dando mayor visibilidad a los jóvenes y las mujeres. Con estas prioridades damos respuesta a las Orientaciones Pastorales para 2021-2025 delaCEE, “Fieles al envío misionero”, aprobado en la Plenaria de abril de 2021”. Para hablarnos de ello contaremos con la presencia de D. Rubén Mateos Corrochano Delegado de Pastoral Obrera de la Diócesis de Getafe que nos ayudará con su experiencia y testimonio de persona joven y con responsabilidades en la Pastoral del Trabajo. Os esperamos el sábado 26 de Febrero y os pedimos que deis publicidad a esta convocatoria con el cartel adjunto y el apoyo verbal que consideréis más eficaz, junto con la oración. Gracias por la atención que nos habéis dedicado. Horarios de la Jornada 10:00 Acogida. Casa Nazaret (Avda. de Venezuela nº 9) 10:30 Oración 11:00 Ponencia: Rubén Mateos (Delegado de Pastoral Obrera de la Diócesis de Getafe) 12:00 Descanso 12:30 Trabajo por grupos 13:15 Puesta en común 13:45 Oración 14:00 Clausura El equipo del Departamento de Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara
Boletín de M&R: Trabajo para todos
Boletín correspondiente al mes de febrero de la Sección Vaticana COVID-19 promovida por el papa Francisco A menudo, los trabajadores migrantes tienen que aceptar trabajos que se desarrollan en condiciones injustas y que entrañan un riesgo para su seguridad, además de vivir en condiciones precarias. Están expuestos a diferentes formas de esclavitud y carecen de un sistema de previsión social que les proteja. Se encuentran entre las víctimas de la extendida “cultura del descarte”, que, tal y como nos recuerda el Papa Francisco, está en el origen de la desigualdad que aflige al mundo. En este Boletín analizaremos las soluciones que pueden contribuir a la edificación de un futuro nuevo para el mundo del trabajo, ofreciendo condiciones de trabajo decentes y dignas, gracias a las cuales los más vulnerables no se queden atrás. Un futuro que se esfuerce por proporcionar un trabajo adecuado en todas partes, para quienes se quedan en su tierra natal y también para los recién llegados. Un mundo en el que todos los trabajadores reciban el mismo trato, sin discriminación ni explotación, en el respeto de sus derechos. Descarga el Boletín: “Si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate.”Papa Francisco, JMMR 2020
Luces y sombras de la reforma laboral
Para Monseñor Abilio Martínez y Antonio Javier Aranda: «La legislación laboral tiene como objetivo fundamental colaborar a que se respete la dignidad del trabajo y que se realice en condiciones dignas, en definitiva, que el trabajo “sea humano”. Así lo afirmaban en un pronunciamiento que emitieron como responsables del Departamento de Pastoral del Trabajo: La reforma laboral que se necesita Varias entidades de Iglesia valoran el acuerdo y la lucha contra la temporalidad, pero echan de menos una respuesta al principal problema: el paro Por su parte, el Semanario Alfa y Omega ha abundado en la valoración que se hace de la reciente reforma laboral por parte de la Iglesia y que reproducimos a continuación: Alfa y Omega: Para los amantes de los detalles, la reforma laboral de 2021 se recordará por entrar en vigor el último día del 2021, tras ser aprobada en el último Consejo de Ministros y publicada en el penúltimo BOE del año. Un decreto ley que habían acordado los agentes sociales una semana antes, a las puertas de la Nochebuena, y que propone medidas para limitar la temporalidad, aunque no aborda cuestiones prometidas como la subcontratación o el aumento de la indemnización por despido, que se mantienen como en la reforma de 2012, apoyada por los empresarios y con la que se han creado en torno a tres millones de empleos. Desde la Iglesia se ha aplaudido la capacidad de las partes para llegar a un acuerdo, que ahora deberá ser refrendado en el Congreso de los Diputados. Coinciden en Alfa y Omega representantes de varias organizaciones. Como Maru Megina, presidenta de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), que afirma que es «un acuerdo histórico», o Antonio Javier Aranda, director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que recuerda que las dos últimas reformas –2010 y 2012– se llevaron a cabo sin diálogo social y fueron respondidas por dos huelgas. Carlos Jiménez Muñoz, vicepresidente de Acción Social Empresarial (ASE), asociación que reúne a empresarios y directivos cristianos, afirma que «el principal éxito es el diálogo social, que se ha plasmado en un acuerdo que contribuye a seguir en la senda de la negociación». También coinciden al valorar la respuesta a la temporalidad. El texto refuerza al contrato indefinido como el habitual y establece que los temporales deberán responder a circunstancias de producción o a sustituciones, que tendrán que ser justificadas. No entran aquí el empleo estacional o de temporada –turismo o campañas especiales–, que se resolverá con los contratos fijos discontinuos. Otras medidas en este campo son la eliminación del contrato por obra y servicio o la penalización de los contratos de menos de 30 días con un incremento de las cotizaciones. Para Aranda, la reforma «pone las bases para limitar la temporalidad en el empleo». Y esto es importante porque, según afirma, uno de los elementos que definen la precariedad laboral es, junto con los bajos salarios, la temporalidad. «Es uno de los aspectos positivos», abunda el vicepresidente de ASE, que señala que esta limitación contribuirá «a la seguridad laboral de muchos trabajadores». De hecho, sostiene que en nuestro país «se ha abusado de la contratación temporal». Eso sí, cree que habrá que evaluar las medidas para comprobar si surten efecto u obedecen solo «a medidas cosméticas para atender a los requerimientos de Bruselas». Otra de las modificaciones tiene que ver con la negociación colectiva. A partir de ahora, el convenio sectorial estará por encima del convenio de empresa en materia de salarios. Además, los convenios seguirán vigentes más allá del periodo establecido si no se aprueba uno nuevo. En este sentido, Maru Megina cree que se equilibran las relaciones entre empresarios y representantes de los trabajadores. Aranda considera, por otra parte, que son «importantes» las medidas propuestas para que el despido no sea ni la primera ni la única respuesta ante situaciones de crisis. De hecho, el texto normativo introduce en los ERTE las suspensiones de contratos o reducciones de jornada por la limitación de la actividad adoptada por la autoridad competente, como ha sucedido durante la pandemia. Además, para que las empresas puedan acogerse a ellos en estas circunstancias se ha creado el Mecanismo Red, que tendrá dos modalidades: cíclica y sectorial. Pero la reforma también deja sombras. Para Antonio Javier Aranda, «despedir sigue siendo muy fácil» y no se han abordado «en profundidad» el tema de la subcontratación, «que genera gran precariedad», ni la alta tasa de desempleo y la cronificación del mismo en determinados sectores de población. «No solo hay que actuar legislativamente, es necesario cambiar el tejido empresarial y productivo», dice. Para Carlos Jiménez, la norma no afronta el principal asunto: el paro. No solo echa en falta medidas que incentiven la creación y el mantenimiento de los puestos de trabajo, sino que señala que la subida de las cotizaciones o de la cuota de los autónomos «frenan la contratación y reducen la competitividad de las empresas», que, afirma, son «parte de la solución». «Las administraciones deben incentivar la actividad empresarial. El empleo es el verdadero escudo social», concluye. Claves de la norma • El contrato indefinido será la regla general, mientras que el temporal será causal. Se podrá recurrir a este último por circunstancias de producción –con una duración reducida y delimitada– y por sustitución. • Desaparece el contrato por obra y servicio, y para dar respuesta a la estacionalidad de algunos sectores se establece el contrato fijo discontinuo. • Se incorpora en la regulación de los ERTE la limitación de la actividad adoptada por la autoridad competente como causa, como en la pandemia. • El convenio sectorial primará sobre el de empresa solo en materia de salarios. Además, los convenios que venzan continuarán en vigor hasta que se acuerde uno nuevo.
Mensaje del Papa por la Jornada Mundial de la Paz para el año 2022
Diálogo entre generaciones, educación y trabajo:instrumentos para construir una paz duradera(texto íntegro) 1. «¡Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del mensajero que proclama la paz!» (Is 52,7). Las palabras del profeta Isaías expresan el consuelo, el suspiro de alivio de un pueblo exiliado, agotado por la violencia y los abusos, expuesto a la indignidad y la muerte. El profeta Baruc se preguntaba al respecto: «¿Por qué, Israel, estás en una tierra de enemigos y envejeciste en un país extranjero? ¿Por qué te manchaste con cadáveres y te cuentas entre los que bajan a la fosa?» (3,10-11). Para este pueblo, la llegada del mensajero de la paz significaba la esperanza de un renacimiento de los escombros de la historia, el comienzo de un futuro prometedor. Todavía hoy, el camino de la paz, que san Pablo VI denominó con el nuevo nombre de desarrollo integral [1],permanece desafortunadamente alejado de la vida real de muchos hombres y mujeres y, por tanto, de la familia humana, que está totalmente interconectada. A pesar de los numerosos esfuerzos encaminados a un diálogo constructivo entre las naciones, el ruido ensordecedor de las guerras y los conflictos se amplifica, mientras se propagan enfermedades de proporciones pandémicas, se agravan los efectos del cambio climático y de la degradación del medioambiente, empeora la tragedia del hambre y la sed, y sigue dominando un modelo económico que se basa más en el individualismo que en el compartir solidario. Como en el tiempo de los antiguos profetas, el clamor de los pobres y de la tierra [2] sigue elevándose hoy, implorando justicia y paz. En cada época, la paz es tanto un don de lo alto como el fruto de un compromiso compartido. Existe, en efecto, una “arquitectura” de la paz, en la que intervienen las distintas instituciones de la sociedad, y existe un “artesanado” de la paz que nos involucra a cada uno de nosotros personalmente. [3] Todos pueden colaborar en la construcción de un mundo más pacífico: partiendo del propio corazón y de las relaciones en la familia, en la sociedad y con el medioambiente, hasta las relaciones entre los pueblos y entre los Estados. Aquí me gustaría proponer tres caminos para construir una paz duradera. En primer lugar, el diálogo entre las generaciones, como base para la realización de proyectos compartidos. En segundo lugar, la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo. Y, por último, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana. Estos tres elementos son esenciales para «la gestación de un pacto social» [4], sin el cual todo proyecto de paz es insustancial. 2. Diálogo entre generaciones para construir la paz En un mundo todavía atenazado por las garras de la pandemia, que ha causado demasiados problemas, «algunos tratan de huir de la realidad refugiándose en mundos privados, y otros la enfrentan con violencia destructiva, pero entre la indiferencia egoísta y la protesta violenta, siempre hay una opción posible: el diálogo. El diálogo entre las generaciones» [5]. Todo diálogo sincero, aunque no esté exento de una dialéctica justa y positiva, requiere siempre una confianza básica entre los interlocutores. Debemos recuperar esta confianza mutua. La actual crisis sanitaria ha aumentado en todos la sensación de soledad y el repliegue sobre uno mismo. La soledad de los mayores va acompañada en los jóvenes de un sentimiento de impotencia y de la falta de una idea común de futuro. Esta crisis es ciertamente dolorosa. Pero también puede hacer emerger lo mejor de las personas. De hecho, durante la pandemia hemos visto generosos ejemplos de compasión, colaboración y solidaridad en todo el mundo. Dialogar significa escucharse, confrontarse, ponerse de acuerdo y caminar juntos. Fomentar todo esto entre las generaciones significa labrar la dura y estéril tierra del conflicto y la exclusión para cultivar allí las semillas de una paz duradera y compartida. Aunque el desarrollo tecnológico y económico haya dividido a menudo a las generaciones, las crisis contemporáneas revelan la urgencia de que se alíen. Por un lado, los jóvenes necesitan la experiencia existencial, sapiencial y espiritual de los mayores; por el otro, los mayores necesitan el apoyo, el afecto, la creatividad y el dinamismo de los jóvenes. Los grandes retos sociales y los procesos de construcción de la paz no pueden prescindir del diálogo entre los depositarios de la memoria ―los mayores― y los continuadores de la historia ―los jóvenes―; tampoco pueden prescindir de la voluntad de cada uno de nosotros de dar cabida al otro, de no pretender ocupar todo el escenario persiguiendo los propios intereses inmediatos como si no hubiera pasado ni futuro. La crisis global que vivimos nos muestra que el encuentro y el diálogo entre generaciones es la fuerza propulsora de una política sana, que no se contenta con administrar la situación existente «con parches o soluciones rápidas» [6], sino que se ofrece como forma eminente de amor al otro [7], en la búsqueda de proyectos compartidos y sostenibles. Si sabemos practicar este diálogo intergeneracional en medio de las dificultades, «podremos estar bien arraigados en el presente, y desde aquí frecuentar el pasado y el futuro: frecuentar el pasado, para aprender de la historia y para sanar las heridas que a veces nos condicionan; frecuentar el futuro, para alimentar el entusiasmo, hacer germinar sueños, suscitar profecías, hacer florecer esperanzas. De ese modo, unidos, podremos aprender unos de otros» [8]. Sin raíces, ¿cómo podrían los árboles crecer y dar fruto? Sólo hay que pensar en la cuestión del cuidado de nuestra casa común. De hecho, el propio medioambiente «es un préstamo que cada generación recibe y debe transmitir a la generación siguiente» [9]. Por ello, tenemos que apreciar y alentar a los numerosos jóvenes que se esfuerzan por un mundo más justo y atento a la salvaguarda de la creación, confiada a nuestro cuidado. Lo hacen con preocupación y entusiasmo y, sobre todo, con sentido de responsabilidad ante el urgente cambio de rumbo [10] que nos imponen las dificultades derivadas de la crisis ética y socio-ambiental actual [11]. Por otra parte, la oportunidad de construir juntos caminos hacia la paz no puede prescindir de la educación y el trabajo, lugares y contextos privilegiados para el diálogo intergeneracional. Es la educación la
La reforma laboral que se necesita
En su Mensaje a la 109 reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT (17 de juniode2021), el Papa Francisco insistió en la necesidad de buscar soluciones que “nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de la negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación. En ese sentido, el trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, de que sea humano”. Así subrayó, por una parte, que debemos dar prioridad a las personas que trabajan en situaciones precarias y vulnerables, acabando con las desigualdades “que están minando la salud de toda la familia humana”; y, por otra, que es esencial una correcta comprensión del trabajo, atendiendo particularmente a la relación entre trabajo y cuidado, comenzando por el cuidar a los trabajadores. Como siempre ha hecho la Doctrina Social de la Iglesia, el papa Francisco insiste en la centralidad de la defensa de la dignidad del trabajo y del trabajo en condiciones dignas. El trabajo está estrechamente vinculado al reconocimiento y el desarrollo de la dignidad de la persona. Por eso, “el gran tema es el trabajo” (FT 162) o, como dijo san Juan Pablo II, “el trabajo humano es la clave esencial de toda la cuestión social”, si queremos mirarla desde el bien de la persona (LE3).El trabajo hay que valorarlo siempre desde la dignidad de la persona que lo realiza (LE6). Aplicando este principio a las relaciones laborales, el papa Juan Pablo II afirmó que una política laboral es correcta cuando los derechos de la persona trabajadora son plenamente respetados, pues “la realización de los derechos del hombre del trabajo no puede estar condenada a constituir solamente un derivado de los sistemas económicos (…) al contrario, es precisamente la consideración de los derechos objetivos del hombre del trabajo (…) lo que debe constituir el principio adecuado y fundamental para la formación de toda la economía” (LE17). Esto es lo que está en juego en la reforma laboral en nuestro país. La legislación laboral tiene como objetivo fundamental colaborar a que se respete la dignidad del trabajo y que se realice en condiciones dignas, en definitiva, que el trabajo “sea humano”. En defensa del bien de las personas y del bien común de la sociedad, lo que debería primar siempre es que la nueva legislación laboral colabore lo más eficazmente posible a eliminar las desigualdades en las relaciones laborales, a acabar con la temporalidad, la precariedad y la inseguridad laboral, a reforzar la negociación colectiva en condiciones justas y eliminar las desigualdades que deterioran las condiciones laborales de muchos trabajadores y trabajadoras. Esta es la reforma que se necesita; no obstante, tampoco se puede olvidar que el principal problema laboral es la falta de trabajo que afecta a millones de personas, especialmente jóvenes, por lo cual habrá de facilitar a las empresas la creación de empleo y el acceso a un trabajo digno a tantas personas que ven con incertidumbre su futuro. Y es bueno que sea fruto del diálogo social. Es un hecho muy positivo que Gobierno, organizaciones empresariales y sindicales hayan recuperado con fuerza el diálogo social que ya ha dado resultados muy importantes en diversos acuerdos. En el diálogo sobre la reforma laboral es también deseable que se llegue a un acuerdo que supere los intereses particulares. Pero que, sobre todo, se deje guiar por la defensa del trabajo digno y la dignidad del trabajo, para que avancemos en que el trabajo sea un elemento central en la configuración de la economía, para que esta tenga un “rostro humano”, como tanto insiste el papa Francisco. Como señaló la Conferencia Episcopal Española en “Iglesia, servidora de los pobres”: “La política económica debe estar al servicio del trabajo digno. Es imprescindible la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social” (ISP32). Ahora bien, siendo de una gran importancia la legislación laboral, no todo se acaba en ella para avanzar hacia el reconocimiento de la dignidad del trabajo y del trabajo digno. Es responsabilidad de toda la sociedad dar al trabajo la importancia decisiva que tiene, empeñándonos cada día en la defensa del trabajo digno, redescubriendo la dignidad de todo trabajo, no solo del empleo, haciendo realidad que “el gran tema es el trabajo”. Y en ello las comunidades cristianas tenemos una particular responsabilidad pues, como ha señalado el papa Francisco: “Hoy el trabajo está en riesgo. En un mundo donde el trabajo no se considera con la dignidad que tiene y que da (…) El mundo del trabajo es una prioridad humana. Y, por lo tanto, es una prioridad cristiana (…) Donde hay un trabajador, ahí está el interés y la mirada de amor del Señor y de la Iglesia” (Visita pastoral a Génova, encuentro con el mundo del trabajo, 27 de mayo de 2017). Madrid, 23 diciembre de 2021 +Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-SoriaResponsable de la Pastoral del Trabajo Antonio Javier Aranda LópezDirector del departamento de la Pastoral del Trabajo También te puede interesar: Reforma Laboral: La dignidad del trabajo y trabajo digno