XXIX JORNADAS GENERALES DE PASTORAL DEL TRABAJO “La transversalidad de la pastoral del trabajo en la pastoral general de la Iglesia”, Ávila, 25 y 26 de noviembre de 2023 COMUNICADO | 26 de noviembre 2023 La Pastoral del Trabajo refuerza su compromiso por la evangelización del mundo del trabajo Con el lema “La transversalidad de la pastoral del trabajo en la pastoral general de la Iglesia”, se han celebrado las XXIX Jornadas Generales de la Pastoral del Trabajo, durante los días 25 y 26 de noviembre, en Ávila. En el encuentro han participado 80 personas, entre responsables de la esta pastoral, equipos parroquiales (EPO), de los distintos movimientos de militantes obreros cristianos (ACO, HHT, HOAC y JOC) y de Cáritas, provenientes de 30 diócesis. El ambiente ha sido de oración, reflexión, diálogo y denuncia. El inicio de las jornadas contó con la oración y el saludo de monseñor D. Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, y del director del departamento de esta pastoral, D. Antonio Javier Aranda. Ambos explicaron el desarrollo y los contenidos de las jornadas, invitando a una participación activa. Seguidamente, Maite Valdivieso, responsable de la pastoral obrera de la diócesis de Bilbao, desarrolló la ponencia con el mismo título que las jornadas. Partió del proyecto de Dios como un proyecto de comunión y humanización, destacando el trabajo como vocación humana y cómo Dios ha confiado el mundo en nuestras manos, considerando el trabajo humano como principio de vida. Durante su intervención, invitó a soñar juntos en la fraternidad, abarcando aspectos sociales, culturales, ecológicos y eclesiales, y a descubrir y vivir el trabajo como un lugar teologal y eclesial. Realizó un recorrido agradecido de la evangelización del mundo del trabajo, un objetivo esencial de la Pastoral obrera de toda la Iglesia. Además, exhortó a renovar la propuesta pastoral para el mundo del trabajo en la actualidad, junto a otras pastorales, movimientos y organizaciones de la Iglesia, instando a descubrir nuevos retos y llamadas, superando inercias y explorando caminos creativos. Finalmente, instó a ahondar en los sentimientos de Jesús, a seguir sus pasos y a crecer en una espiritualidad basada en la confianza, la fidelidad, la esperanza y también la paciencia, sin olvidar el cuidado de la vida y del trabajo. La mesa de experiencias nos ayudó a ver como desde las parroquias, movimientos y las delegaciones diocesanas de Pastoral del Trabajo se lleva la Buena Nueva al mundo obrero y cómo las comunidades cristianas se van comprometiendo más en estas realidades. El diálogo en grupos y los diferentes paneles de experiencias de tarea transversal ayudaron a concretar vías para desarrollar esa transversalidad en la Iglesia y en los lugares de nuestro compromiso. El domingo comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Abilio Martínez. A continuación, Abraham Canales Fernández, responsable de comunicación y publicaciones de la HOAC, disertó sobre la publicación ¿Qué entiende la Iglesia por trabajo decente?, de la cual es autor. A partir de distintos documentos del magisterio de la Iglesia, desde san Juan Pablo II hasta el papa Francisco, y otros documentos y declaraciones de movimientos eclesiales comprometidos con el trabajo decente, Canales realizó un recorrido por los hitos más importantes de los últimos años en torno a esta prioridad política. El objetivo del trabajo decente es irrenunciable para la Iglesia, y el diálogo es clave para lograrlo. Las entidades e instituciones de la Iglesia, así como el laicado, están desempeñando roles destacados para concretar los llamamientos que en su momento realizaron san Juan Pablo II y Benedicto XVI para promover el trabajo decente, una de las principales prioridades de la OIT. La pastoral obrera y del trabajo es misión, saliendo al encuentro de los hermanos y hermanas del mundo laboral para acercar la Buena Noticia a las situaciones de sufrimiento: personas rotas, excluidas y precarizadas a causa del trabajo indecente, que no encuentran respuesta en esta sociedad deshumanizada. Es un encuentro con el mismo Jesús que nos apremia a trabajar en la construcción del reino de Dios aquí y ahora, basado en el amor y la justicia social. En la Doctrina Social de la Iglesia hay criterios y pautas para emprender caminos apropiados hacia el trabajo decente: la dignidad de la persona, el bien común, la solidaridad y el destino universal de los bienes, entre otros. El magisterio de la Iglesia recuerda que el trabajo decente es aquel que cuida de la dignidad intrínseca de cada persona, es libremente elegido, ofrece un salario justo y favorece proyectos emancipadores de vida. Además, protege contra la siniestralidad laboral, es saludable, permite horarios que promueven la vida personal, familiar o espiritual, evita la discriminación y favorece la igualdad, promoviendo la formación a lo largo de toda la vida laboral y asegurando una jubilación digna (Cfr. Benedicto XVI, Caritas in veritate, 63). Concluyen las jornadas agradeciendo este espacio de reflexión, diálogo y compromiso en el seno de la Iglesia, comprometiéndose a compartir sus conclusiones con toda la Iglesia. Esto se realiza como una forma de abordar, desde distintas realidades pastorales, las problemáticas del trabajo, especialmente el objetivo irrenunciable de trabajo decente para todos y en todo lugar.
Benedicto XVI y el trabajo humano
PASTORAL DEL TRABAJO Tras la muerte del papa emérito se han publicado multitud de palabras sobre su magisterio al frente de la Iglesia. Me gustaría resaltar un aspecto que no he encontrado mucho ni antes de su muerte ni después –no he podido leer todo lo publicado- y que para quienes vivimos la fe en Jesús de Nazaret y, especialmente para los militantes obreros cristianos, es una aportación importantísima, que desde que la formuló en la encíclica Cáritas in veritate, nos viene ayudando mucho en nuestra militancia en el trabajo y en las organizaciones obreras, para junto a otros, luchar por construir un Trabajo Decente. En el núm. 63 de la encíclica lo define así: “…Pero ¿qué significa la palabra «decente» aplicada al trabajo?” Si juntamos los aspectos de su definición y la realidad existente veremos que todos podemos hacer algo para mejorar la vida de muchos en el trabajo: “Significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer” ¡Cuánto necesita el trabajo liberarse de la dictadura del mercado, la productividad, la explotación,…, de ser estable, repartido, respetuoso con la vida y el planeta! “un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad”. ¡Qué lejos está el grueso del trabajo de tener en cuenta la totalidad de necesidades, potencialidades y aspectos que conforman la originalidad de todas y cada una de las personas para que su labor redunde en beneficio de todos! “un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación”. Salarial, de género, color, procedencia, cargas familiares, aspecto,… “un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar”. Hemos normalizado salarios flexibles y que los dos progenitores trabajen para afrontar los gastos vitales de la familia: vivienda, energía, alimentación, etc., endosando el cuidado de los hijos a los abuelos o actividades extraescolares. Aquí no podemos dejar de mencionar y denunciar lo enormemente extendida que está la explotación infantil en el mundo. “un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz”. Es alarmante la frecuencia de noticias que refieren posibilidades de contratación laboral, con horarios y condiciones ilegales, entre ellas, que la persona contratada se mantenga lejos de los sindicatos. “un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual”. Hoy es enorme la cantidad de personas que trabajan lejos de donde viven sus familias, sus amistades, lejos de sus ambientes vitales y de relación, lo que produce desapegos, frustración y desarraigo. “un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación”. Podemos ver a nuestro alrededor multitud de hombres y, especialmente mujeres que malviven con pensiones ínfimas, a pesar de haber trabajado toda su vida. A la Iglesia y concretamente a los militantes de la Pastoral Obrera y del Trabajo nos viene ayudando mucho esta definición del trabajo decente hecha por Benedicto XVI, pues de forma sencilla, uniendo razón y fe, expresa lo que anhelamos para las personas del trabajo desde la perspectiva de los hijos de Dios, de manera que puede ser compartida por creyentes y no creyentes. Construir un trabajo decente puede y debe ser tarea de toda la sociedad, objetivo en el que cada persona puede implicarse desde su situación o realidad concreta y así, trabajar por todos. José María García Gálvez Militante de la HOAC y Director del Secretariado de Pastoral Obrera y del Trabajo Archidiócesis de Granada
Encuentro entre obispos, sindicatos y empresarios para frenar la siniestralidad laboral
En línea con el trabajo desarrollado en los últimos tiempos por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal, se desarrolló en Madrid un encuentro entre obispos, empresarios y sindicatos para afrontar la siniestralidad laboral que en los últimos tiempos ha tomado tinte de tragedia Conferencia Episcopal Española: La Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social se reunió el martes 21 de febrero, en Madrid, con las organizaciones sindicales de CCOO y UGT, así como con la organización de empresarios madrileña CEIM–CEOE, para abordar la grave situación de pérdida de salud y muertes que se dan en el mundo del trabajo. En el encuentro con los sindicatos participaron José de las Morenas de Toro, coordinador de Salud Laboral de UGT, y por CCOO, Mariano Sanz Lubeiro, secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad, y Jaime González Gómez, técnico de la secretaría confederal de Salud Laboral y Sostenibilidad. Los representantes de la CEIM-CEOE estaban convocados a las las 12.00 horas. Han asistido al encuentro Luis Méndez, director del departamento laboral y de seguridad y salud en el trabajo de CEIM, y Mª Cruz Marino, secretaria de la Comisión de Ética, Igualdad y Diversidad del CEIM. Por parte de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social se han sentado a la mesa su presidente, Mons. Jesús Fernández; el obispo responsable de la Pastoral del Trabajo, Mons. Abilio Martínez; y el obispo responsable de Pastoral de Migraciones, Mons. José Cobo. Además del secretario técnico de la Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana, Fernando Fuentes; el secretario técnico de la Subcomisión, Vicente Martín; y el director del departamento de Pastoral del Trabajo, Antonio Javier Aranda. Preocupación ante el aumento de los accidentes laborales La Subcomisión ha convocado estos encuentros para mostrar su preocupación ante el aumento del número de accidentes laborales y lo que es más preocupante, el número de accidentes mortales. Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social el número de accidentes registrados durante 2022 han sido de 1.196.425, de los que 631.724 han sido con baja, y 826 mortales. Respecto al año anterior el número de accidentes con baja han aumentado un 10,4% y un 17,2% los mortales.[1] Ante esta situación, quieren afirmar que la vida es el mayor bien que atesoramos. Un don que hemos de honrar viviéndola con dignidad. Dignidad para labrar un futuro, para relacionarnos de igual a igual, en hermandad, para poder vivir de acuerdo con nuestra vocación de hijas e hijos de Dios. Si queremos cuidar esa dignidad, con más mimo hemos de cuidar nuestra salud, entendida en el más amplio de los sentidos. También en el ámbito laboral, debemos preocuparnos por cuidar de la salud de quienes trabajan. No en vano, pasamos un tercio de nuestra vida en el trabajo. En muchas ocasiones realizando movimientos repetitivos y antinaturales, o lidiando con condiciones de todo tipo que agreden nuestro cuerpo, y también, con consecuencias, psicológicas y sociales. Compartir la necesidad de dignificar las condiciones de trabajo Durante estos encuentros se ha podido compartir con las organizaciones sindicales y empresariales el valor que tiene la vida y la necesidad de dignificar las condiciones de trabajo para poder reducir drásticamente la actual situación de pérdida de salud y accidentalidad en el mundo del trabajo. La Subcomisión valora los esfuerzos que sindicatos, empresarios y administración realizan para combatir esta lacra que sufren los hombres y mujeres del mundo del trabajo. Es urgente que la administración convoque a las organizaciones sociales para abordar los problemas estructurales relacionados con la seguridad y la salud en el trabajo, adoptando medidas que permitan reducir la actual incidencia de los accidentes laborales y enfermedades profesionales. Cómo seguidores de Jesucristo, estamos convencidos de que es Él quien sufre en todas aquellas personas que enferman, se lesionan o mueren mientras trabajan. Como Iglesia, señala la Subcomisión, queremos dar un nuevo impulso al llamamiento que realizaron obispos en el año 2000, con motivo de la celebración del Jubileo de los Trabajadores: “La situación de la salud laboral urge a los cristianos a comprometerse activamente por un trabajo sin víctimas, en defensa de la vida, colaborando según las posibilidades de cada uno a formar, en nuestra sociedad, la conciencia de la gravedad de la situación y sus causas, y seguir apoyando la promoción del mundo del trabajo en el conocimiento de los derechos y también de las obligaciones de los trabajadores respecto a la salud laboral, para exigir su respeto y comprometerse en observar la normativa laboral.”[2] No podemos apartar nuestra mirada de tanto sufrimiento. Hagamos nuestras, una vez más, las palabras del Papa Francisco: “¡No más muertes en el Trabajo! y esforcémonos en lograrlo”[3]. [1] Datos del Ministerio de trabajo y Economía Social. [2] LXXIV Asamblea Plenaria de la C.E.E. Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el trabajo. Pág.1 [3] Papa Francisco, mensaje pronunciado en la Misa del Gallo de 2021, en la Basílica de San Pedro. Ecos en la prensa
Jornadas de Pastoral del Trabajo: En defensa de la vida y el trabajo digno
Organizadas por el Departamento de Pastoral del Trabajo, los próximos 26 y 27 de noviembre se celebrarán las XXVIII Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo que llevan por título: En defensa de la vida y el trabajo digno[1]. “¡No más muertes en el trabajo! Y esforcémonos por lograrlo” En el 2023 se cumplirán 20 años desde que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) decidió celebrar cada 28 de abril el Día Mundial por la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Esta importante conmemoración ha sido la motivación para que desde el Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE abramos un proceso de reflexión sobre la situación que viven las personas trabajadoras en relación a la seguridad y al cuidado de la salud en los lugares de trabajo. Esta reflexión dio comienzo el año pasado con una webinar sobre “Seguridad y Salud en el Trabajo”; en abril del presente año publicamos un comunicado en el que abordamos esta dramática situación; en mayo mantuvimos una reunión con el Fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral y su equipo, y en noviembre, en línea con estas actividades, dedicaremos las Jornadas de Pastoral del Trabajo a profundizar en este importante problema. Finalmente, para el 28 de abril de 2023 haremos público un documento con el que concluiremos esta reflexión en torno a la seguridad laboral y la salud en el trabajo. Las 28ª Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo pretenden abordar el tema de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Durante el 26 y 27 de noviembre, en el seminario de Ávila y organizado por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE hemos convocado las 28ª Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo. A estas jornadas están convocados todos los delegados y delegadas diocesanas, los militantes de los movimientos especializados en el mundo del trabajo y todas aquellas personas interesadas en esta pastoral. Estas jornadas se convocan bajo el lema En defensa de la vida y el trabajo digno. “¡No más muertes en el trabajo! Y esforcémonos por lograrlo”[2]y pretenden abordar la situación de la seguridad y la salud LABORAL que vivimos en España y su evolución en estos últimos 20 años. El año 2021 se cerró con más de un millón de accidentes registrados, de los que 741[3] resultaron mortales. Detrás de estos accidentes laborales nos encontramos con una tragedia humana que tiene una gran repercusión en las personas que lo sufren, en su entorno y, sobre todo, en sus familias. Con estas jornadas también queremos hacer visible y fomentar el necesario compromiso de la Iglesia con las víctimas de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Cabe recordar el reciente mensaje del Papa Francisco “El año pasado las muertes en el trabajo fueron muchas, demasiadas. No son números, son personas. (…) Desafortunadamente, se considera la seguridad en el lugar de trabajo como un costo, se está partiendo de una suposición incorrecta. (…) La verdadera riqueza son las personas: sin ellas no hay comunidad de trabajo, no hay empresa, no hay economía. (…) Trabajar con seguridad permite que cada uno exprese lo mejor de sí mismo ganándose el pan de cada día. Cuanto más cuidemos la dignidad del trabajo, más seguros estaremos de que aumentará la calidad y la belleza de las obras creadas” (discurso dirigido a los miembros de la Asociación Nacional de Constructores de Edificios | 20.01.2022). Las jornadas cuentan con cinco partes bien diferenciadas La primera nos quiere ayudar a profundizar en este drama que viven miles de personas trabajadoras diariamente. Para ello Mariano Sanz Lubeiro, Secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de la C.S. de CC.OO.[4] Un segundo momento lo dedicaremos a realizar una lectura creyente sobre esta realidad. Miguel Cruz Santiago, militante de la HOAC de Córdoba y Presidente de la Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA), nos ayudará a abordar esta realidad desde la Doctrina Social de la Iglesia. Un tercer espacio consistirá en conocer experiencias de militantes cristianos comprometidos en esta realidad. Tres son las experiencias que vamos a compartir y a partir de las cuales intentaremos reflexionar sobre la respuesta eclesial que debemos dar ante esta situación invisibilizada y sangrante que viven muchas familias: Para concluir, cerraremos las jornadas con dos actos públicos: ¡Estamos convocados! Para participar en estas jornadas es necesario inscribirse. Esto lo podéis hacer en la web de la Conferencia Episcopal Española (https://jornadasconferenciaepiscopal.es/trabajo) que estará accesible hasta el 31 de octubre. Para más información podéis dirigiros al correo p.trabajo@conferenciaepiscopal.es Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE [1] Artículo publicado en la revista Noticias Obreras de octubre de 2022 [2] Papa Francisco, en la homilía de la Misa del Gallo de 2021. [3] Estadística del Ministerio de Trabajo y Economía Social https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/eat21/TABLAS%20ESTADISTICAS/ATR_2021_Resumen.pdf [4]Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO https://www.ccoo.es/Salud_laboral/Actualidad [5]Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía https://avaelablog.wordpress.com/
Jornadas de Pastoral del Trabajo: En defensa de la vida y el trabajo digno
Organizadas por el Departamento de Pastoral del Trabajo, los próximos 26 y 27 de noviembre se celebrarán las XXVIII Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo que llevan por título: En defensa de la vida y el trabajo digno[1]. “¡No más muertes en el trabajo! Y esforcémonos por lograrlo” En el 2023 se cumplirán 20 años desde que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) decidió celebrar cada 28 de abril el Día Mundial por la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Esta importante conmemoración ha sido la motivación para que desde el Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE abramos un proceso de reflexión sobre la situación que viven las personas trabajadoras en relación a la seguridad y al cuidado de la salud en los lugares de trabajo. Esta reflexión dio comienzo el año pasado con una webinar sobre “Seguridad y Salud en el Trabajo”; en abril del presente año publicamos un comunicado en el que abordamos esta dramática situación; en mayo mantuvimos una reunión con el Fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral y su equipo, y en noviembre, en línea con estas actividades, dedicaremos las Jornadas de Pastoral del Trabajo a profundizar en este importante problema. Finalmente, para el 28 de abril de 2023 haremos público un documento con el que concluiremos esta reflexión en torno a la seguridad laboral y la salud en el trabajo. Las 28ª Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo pretenden abordar el tema de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Durante el 26 y 27 de noviembre, en el seminario de Ávila y organizado por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE hemos convocado las 28ª Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo. A estas jornadas están convocados todos los delegados y delegadas diocesanas, los militantes de los movimientos especializados en el mundo del trabajo y todas aquellas personas interesadas en esta pastoral. Estas jornadas se convocan bajo el lema En defensa de la vida y el trabajo digno. “¡No más muertes en el trabajo! Y esforcémonos por lograrlo”[2]y pretenden abordar la situación de la seguridad y la salud LABORAL que vivimos en España y su evolución en estos últimos 20 años. El año 2021 se cerró con más de un millón de accidentes registrados, de los que 741[3] resultaron mortales. Detrás de estos accidentes laborales nos encontramos con una tragedia humana que tiene una gran repercusión en las personas que lo sufren, en su entorno y, sobre todo, en sus familias. Con estas jornadas también queremos hacer visible y fomentar el necesario compromiso de la Iglesia con las víctimas de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Cabe recordar el reciente mensaje del Papa Francisco “El año pasado las muertes en el trabajo fueron muchas, demasiadas. No son números, son personas. (…) Desafortunadamente, se considera la seguridad en el lugar de trabajo como un costo, se está partiendo de una suposición incorrecta. (…) La verdadera riqueza son las personas: sin ellas no hay comunidad de trabajo, no hay empresa, no hay economía. (…) Trabajar con seguridad permite que cada uno exprese lo mejor de sí mismo ganándose el pan de cada día. Cuanto más cuidemos la dignidad del trabajo, más seguros estaremos de que aumentará la calidad y la belleza de las obras creadas” (discurso dirigido a los miembros de la Asociación Nacional de Constructores de Edificios | 20.01.2022). Las jornadas cuentan con cinco partes bien diferenciadas La primera nos quiere ayudar a profundizar en este drama que viven miles de personas trabajadoras diariamente. Para ello Mariano Sanz Lubeiro, Secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de la C.S. de CC.OO.[4] Un segundo momento lo dedicaremos a realizar una lectura creyente sobre esta realidad. Miguel Cruz Santiago, militante de la HOAC de Córdoba y Presidente de la Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA), nos ayudará a abordar esta realidad desde la Doctrina Social de la Iglesia. Un tercer espacio consistirá en conocer experiencias de militantes cristianos comprometidos en esta realidad. Tres son las experiencias que vamos a compartir y a partir de las cuales intentaremos reflexionar sobre la respuesta eclesial que debemos dar ante esta situación invisibilizada y sangrante que viven muchas familias: Para concluir, cerraremos las jornadas con dos actos públicos: ¡Estamos convocados! Para participar en estas jornadas es necesario inscribirse. Esto lo podéis hacer en la web de la Conferencia Episcopal Española (https://jornadasconferenciaepiscopal.es/trabajo) que estará accesible hasta el 31 de octubre. Para más información podéis dirigiros al correo p.trabajo@conferenciaepiscopal.es Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE [1] Artículo publicado en la revista Noticias Obreras de octubre de 2022 [2] Papa Francisco, en la homilía de la Misa del Gallo de 2021. [3] Estadística del Ministerio de Trabajo y Economía Social https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/eat21/TABLAS%20ESTADISTICAS/ATR_2021_Resumen.pdf [4]Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO https://www.ccoo.es/Salud_laboral/Actualidad [5]Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía https://avaelablog.wordpress.com/
La Pastoral del Trabajo ante la Jornada Mundial por el Trabajo Decente: Llamados a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas.
«El obrero es digno de su salario» 1 Timoteo 5, 18 El próximo 7 de octubre celebramos la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, y la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” nos invita a que conmemoremos este día visibilizando las situaciones de precariedad e injusticia en la que se encuentran muchas personas trabajadoras porque sin conocer esta realidad no podremos hacer frente a sus causas. Signos de esta precariedad son los cerca de 3 millones de personas desempleadas que sigue habiendo en nuestro país, o que 3,5millones de personas en España no llegan a final de mes pese a tener un empleo; el que medio millón de personas migrantes estén en una situación irregular y condenadas a sobrevivir de la economía informal, o que sean más de un millón de accidentes laborales los que se producen anualmente en nuestro país, 741 de los cuales resultaron mortales en 2021. Toda la sociedad se siente afectada por la situación social y económica en la que nos encontramos. Es consecuencia de las últimas crisis vividas: la crisis financiera de 2008, la causada por la pandemia de la COVID y la actual, fruto de la guerra en Ucrania. La última crisis nos ha llevado a una situación de tensión, más allá del miedo y rechazo a la guerra, que está provocando, junto con otros factores, un empobrecimiento de la ciudadanía, que sufren más los trabajadores cuyos sueldos se están devaluando, con la consiguiente dificultad para hacer frente a gastos básicos. Mientras el IPC ha llegado a situarse en el 10,8%, los sueldos pactados en convenio se sitúan, de media, en el 2,56%. Todo ello provoca un aumento de la desigualdad en nuestro mundo, en el que los pobres cada vez son más, y más pobres, mientras los ricos siguen manteniendo su poder adquisitivo. La Doctrina Social de la Iglesia siempre ha reclamado una justa redistribución de la riqueza, y el trabajo decente es uno de los mejores cauces para ello.[1] El Papa Francisco[2] nos plantea un objetivo claro: «busquemos soluciones que nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de una negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación. En ese sentido, el trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, que sea humano.»[3] En estos tiempos de crisis es fundamental el diálogo y el compromiso por promover el bien común, para construir una sociedad sin excluidos donde el trabajo este fundado en condiciones laborales decentes y dignas, una sociedad que ponga en el centro a las personas. Como señala el manifiesto de la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente: “sin hombres y mujeres comprometidas, no será posible el trabajo decente”. [1] CDSI 302-302 [2] Discurso del Papa Francisco a los participantes en la Asamblea de Confindustria (12 de septiembre de 2022) [3] El Papa Francisco, en el mensaje a los participantes en la 110 Conferencia Internacional del Trabajo, en junio de 2021.
7 de octubre: Jornada Mundial por el Trabajo Decente
«Mi Padre, hasta el presente, sigue trabajando, y yo también trabajo» (Juan 5,17) Bajo el lema “Sin compromiso no hay trabajo decente” la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente nos convoca, por octavo año consecutivo, a sumarnos desde nuestra identidad eclesial a la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. El próximo 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Distintas organizaciones civiles y eclesiales organizarán actos para visibilizar las condiciones de trabajo y reivindicar un trabajo decente. Este año, la Confederación Sindical Internacional, convoca esta jornada bajo el lema de “Justicia Salarial”. [1] El concepto de trabajo decente fue lanzado en 1999 por el Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y se refiere a la generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana. El año siguiente y en el marco del Jubileo de los Trabajadores, San Juan Pablo II lanza un llamamiento para la creación de «una coalición mundial a favor del trabajo decente». La Jornada Mundial por el Trabajo Decente se viene impulsando en España desde 2015 por la iniciativa eclesial Iglesia por el Trabajo Decente[2]. Este año 2022 la convocatoria tiene como lema “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La coordinación de esta iniciativa está siendo impulsada en la Iglesia de España por Caritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Unas 56 diócesis vienen participando en las acciones que anualmente se vienen convocando en dos fechas claves para el mundo obrero y del trabajo: el 1 de mayo, fiesta de San José Obrero y el Día Internacional de los Trabajadores y el 7 de octubre, con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo os invitamos a desarrollar en vuestras diócesis las celebraciones y acciones planteadas por la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para celebrar la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, en la línea de desarrollar las orientaciones pastorales y líneas de acción marcadas por la Conferencia Episcopal Española en el documento “Fieles al envío misionero”, y en concreto la invitación a respaldar y acompañar la iniciativa «Iglesia por el trabajo decente»[3]. Materiales para la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente Te puedes descargar los materiales para la celebración de la Jornada Mundial por el trabajo decente en la página web de Iglesia por el trabajo Decente: Más información en https://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/ Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la CE [1] Jornada Mundial por el Trabajo Decente: Justicia Salarial https://www.ituc-csi.org/jornada-mundial-por-el-trabajo-decente-2022?lang=en [2]Iniciativa eclesial Iglesia por el trabajo Decente. https://www.iglesiaporeltrabajodecente.org/ [3] CEE. Fieles al envío misionero. Página 77 https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2021/07/CEE-Orientaciones-pastorales-2021-2025.pdf “Sin compromiso no hay trabajo decente” Manifiesto de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente de 2022 (pdf) Un año más, las organizaciones que formamos la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) convocamos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente para celebrar y reivindicar el trabajo como derecho y actividad para el cuidado de las personas, del bien común y del planeta. Los últimos avances en el mundo del trabajo, fruto de la negociación y el acuerdo social, han supuesto políticas concretas que, siguiendo las orientaciones de la OIT, atienden a una recuperación centrada en las personas y en el trabajo decente. Aunque la senda iniciada es positiva, aún quedan demasiadas situaciones de vulnerabilidad de derechos vinculados al trabajo en nuestro país. Tu compromiso y el de quienes somos sensibles a estas situaciones, son una respuesta necesaria para un empleo de calidad. I. Hay millones de personas trabajadoras que siguen sin poder acceder a un trabajo decente. El alto paro estructural nos exige trabajar por la creación de empleo para garantizar el derecho al trabajo. Las condiciones de trabajo siguen siendo de carácter precario para miles de personas trabajadoras, fundamentalmente para las mujeres y para las personas jóvenes. Es necesario seguir vigilando y regulando las condiciones laborales para que estas sean decentes. Un compromiso que deben fortalecer, cada uno desde su responsabilidad y su misión, el gobierno y los agentes socioeconómicos, en un contexto inflacionista de subida de precios que no pueden soportar los salarios de las personas trabajadoras. II. En este sentido, apoyamos la propuesta del papa Francisco de estudiar la reducción de la jornada laboral (sin que ello redunde en bajada salarial) como medida de creación de trabajo decente; y consideramos que debe aflorar el trabajo que se desarrolle en el ámbito de los cuidados y convertirse ya, en trabajo decente. Además, mientras no se garantice el derecho a un trabajo decente, se necesita articular redes de solidaridad más ágiles y accesibles que permitan asegurar, frente al descarte y la exclusión, un mínimo imprescindible para la vida digna. III. Así mismo, para garantizar el acceso a un trabajo decente de medio millón de trabajadores y trabajadoras migrantes en situación administrativa irregular, desde ITD nos sumamos a la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) promovida por la plataforma #RegularizaciónYA que, independientemente de los avances incluidos en la reciente reforma del reglamento de extranjería, entiende que es urgente una regularización en los términos más amplios posibles. IV. Es un escándalo que dos personas trabajadoras mueran todos los días en nuestro país, como resultado de no garantizar la seguridad y salud en el trabajo. El trabajo no es para la muerte, sino para la vida y, por tanto, nos resulta inaplazable que este tema se incorpore a la agenda política, se atiendan las causas que provocan esta “tragedia tan extendida”, en palabras del papa Francisco, y se busquen soluciones a este drama de tantas familias trabajadoras, que se puede evitar. Finalmente, como decimos en el lema de este año, sin hombres y mujeres comprometidas, no será posible el trabajo decente. Por ello, convocamos y animamos a movernos por el trabajo decente en esta Jornada Mundial, a participar en los actos reivindicativos y celebrativos en todas las plazas y parroquias de las diócesis, en su
Antonio Aranda ante la ola de la calor y la protección de los trabajadores: solo se ponen parches
Cada vez son más frecuentes las olas de calor debido al cambio climático y es necesario regular las condiciones laborales ante las altas temperaturas Antonio Aranda es el Director de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española. En una entrevista en Ecclesia-COPE ha declarado que un golpe de calor puede provocar la muerte. La Conferencia Episcopal Española no es ajena a esta realidad que viven miles de trabajadores en nuestro país en este periodo estival. Desde la Pastoral de Trabajo del episcopado, su responsable Antonio Aranda recuerda en ECCLESIA que los golpes de calor son uno de los motivos más recurrentes de siniestralidad laboral en estos meses de verano. “Un golpe de calor puede provocar la muerte en el peor de los casos, pero también las altas temperaturas provocan condicionantes como no estar centrados en el trabajo, tener despistes que pueden provocar no un golpe de calor directo, pero sí otros tipos de accidentes laborales como caídas, tropezones….” Para minimizar los riesgos, Antonio Aranda se ha mostrado partidario de adaptar las condiciones de estos trabajadores a la realidad climática del verano: “Los sindicatos son los que más se mueven y vigilan estas situaciones, y están pidiendo a gritos que se regule de forma clara esta situación, porque no lo está actualmente. Los trabajadores no saben cómo actuar y trabajan en circunstancias poco favorables para su salud”, ha alertado en ECCLESIA. Por ello, el responsable de la Pastoral de Trabajo de la CEE califica de parches algunas medidas que se han tomado hasta ahora, como adelantar la jornada laboral para aprovechar más las horas de menos calor, como la madrugada y las mañanas: “Pero no dejan de ser parches, hace falta formación para que los trabajadores sepan los riesgos que corren cuando las temperaturas son muy elevadas y que las empresas pongan medios para que no sufran o minimicen el sufrimiento en horas de calor”, ha apuntado. Escucha el audio
3 de Julio: Jornada de responsabilidad en el tráfico
El primer domingo de julio, este año el día 3, la Iglesia en España celebra la Jornada de la responsabilidad en el tráfico. Una Jornada que se fijó, hace ya 54 años, próxima a la festividad del patrono de los conductores, San Cristóbal, el 10 de julio, y coincidiendo con el inicio de los desplazamientos masivos por las vacaciones de verano. “María se puso en camino” (Lc 1, 39) es el lema de este año. Por este motivo la 2 de TVE retransmitirá la Eucaristía desde la Parroquia de San Cristóbal en Madrid y será presidida por el cardenal Osoro. El Departamento de Pastoral de la carretera ha editado los materiales para esta jornada. Carteles en castellano, gallego, catalán y euskera Otros materiales de la jornada: ¿Cuál es el mensaje de los obispos? Los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad humana, en su mensaje para este año, ponen a María como modelo de servicio y de ayuda a los demás. Igual que María se puso en camino para visitar a su prima Santa Isabel, embarazada de seis meses, para prestarle su ayuda, “todos los días -señalan- hay millones de conductores, hombres y mujeres, que cogen su vehículo o transporte público, y se ponen en camino para acudir al trabajo, hacer gestiones, visitar enfermos, familiares y amigos o, sencillamente, pasar con la familia unos días de descanso”. En este listado destacan a los que se ponen en camino para ayudar a los demás en sus casas u hospitales. Y a los que se paran a socorrer a otros cuando en la carretera han sufrido un accidente de tráfico. Una llamada a la responsabilidad de los conductores porque el riesgo cero no existe En este mensaje para la Jornada de la responsabilidad en el Tráfico los obispos advierten que “el riesgo cero, cada vez que nos subimos a un vehículo, no existe” Por eso, puntualizan, “hemos de respetar y cumplir fielmente las normas del código de circulación”. Además, llaman la atención de los conductores “para que entre todos hagamos realidad lo que aún hoy sigue pareciendo una utopía: cero accidentes mortales en nuestras calles y carreteras”. Para ello, apelan a la conciencia y a las enseñanzas evangélicas “de hacer el bien a todos, hasta el punto de amar al prójimo como a uno mismo”. Porque la carretera “no debe ser únicamente un lugar de ir y de venir, sino también un lugar de vivir la fe, de encuentro, de diálogo, de disfrute, de convivencia, de oración…”. En la carretera, «el conductor asume una serie de obligaciones y responsabilidades cada vez que se pone en camino”. San Cristóbal nos une en el dolor y en la esperanza En este Jornada están especialmente presentes los problemas de los transportistas y otros profesionales de la carretera que además, este año, se enfrentan a la subida de los precios de los combustibles y del mantenimiento de sus vehículos «que disminuye su poder adquisitivo tan necesario para mantener su empresa y sacar adelante a la familia”. Pero a pesar de las dificultades invitan a compartir la fiesta de San Cristóbal, interrumpida por la pandemia, como un momento para “compartir juntos un aperitivo o almuerzo con la familia y los amigos en fraterna y gozosa armonía”. “A la Virgen Santísima de la Prudencia y a san Cristóbal, elevamos nuestras súplicas y oraciones, para que os acompañen y guíen a todos los transportistas y conductores y cada día lleguéis felizmente a vuestro destino”, termina el escrito. José Aumente: Los obispos tiene que estar con la gente del transporte José Aumente, Director de la Pastoral de la Carretera en una entrevista en COPE ha tenido presente a los trabajadores del transporte que viven con angustia la subida de los precios de la gasolina: «O se les da una solución o las cosas van a ir de mal en peor. Se avecinan tiempos muy difíciles y por eso los obispos tienen que estar con la gente del transporte«. Preguntado sobre la alusión a la Virgen de la Prudencia este año, Aumente contesta que: A la Virgen María no solo la tenemos que ver en la Iglesia, la tenemos que ver también en el camino. Escúchalo aquí También lo puedes leer en Vatican News La Vanguardia Ecclesia COPE