Las subcomisiones episcopales para las Migraciones y Movilidad Humana y para la Familia y Defensa de la Vida trabajan desde hace unos meses en el Proyecto en favor de la dignidad de la persona, en el que también se ha implicado el departamento de Pastoral de la Salud, integrado en la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social. Ha sido aprobado por la Plenaria. Este proyecto, que se inspira en el documento El Dios fiel mantiene su alianza tiene como objetivo abordar conjuntamente diversas problemáticas de actualidad que afectan a la vida, a la dignidad de la persona, a la familia y a la sociedad. Preocupa, por ejemplo, el consumo creciente de pornografía entre los jóvenes a través de internet, la banalización de la sexualidad, el consumo de prostitución y la explotación sexual, la salud mental, o las adicciones. De momento, se quieren analizar a fondo estas cuestiones y sus consecuencias junto con distintos expertos. Estas reflexiones serán la base de un documento final que ofrecería unas orientaciones para responder a esta realidad tan preocupante.
Hablan los capellanes hospitalarios
Diócesis de Málaga El enfermo y la familia pueden solicitar ser atendidos por el Servicio de Atención Religiosa católica de un hospital solicitándolo al equipo sanitario Jaume Gasulla, capellán en el Hospital Civil de Málaga:«Pienso qué significa para mí este apostolado, y la cabeza se me va a la Misión de la Iglesia. Este apostolado inédito para mí hasta ahora, lo recibo como una nueva oportunidad, una nueva plataforma para ser testigo de Jesucristo. Es decir: una nueva plataforma para ser testigo de la Buena Noticia que es Jesucristo, también en el momento del dolor, de la enfermedad, de la soledad. Una nueva oportunidad y una nueva plataforma para estar cerca de los amados de Dios, los que sufren por cualquier causa. Se cierran demasiados horizontes, y demasiado frecuentemente. Jesucristo nos ofrece horizontes abiertos y de esperanza justamente cuando más los necesitamos, en los momentos en que nuestra fragilidad se hace hiriente. Estar ahí, enviado por Jesucristo, intentando ser bálsamo en su nombre. Es la misión de la Iglesia. En una primera aproximación, esto es lo que me planteo al empezar este nuevo apostolado». Ernesto Ruiz Canales, capellán en el Hospital Costa del Sol de Marbella:«Desde la dimensión del sacerdote, es un tiempo de hacer llegar la misericordia de Dios en los sacramentos del perdón, de la Eucaristía, de la unción de los enfermos y la tan temida y mal llamada extrema unción. Cuando se dice que se conoce de verdad a las personas en una cama de hospital, es totalmente cierto, es ahí donde se ve toda nuestra fragilidad y a su vez la grandeza de Dios que conforta a sus hijos con la esperanza y el amor. No es una tarea fácil, hay que dedicar muchas horas a la semana y en muchos casos armarse de paciencia, en otros echarle cara para entrar y ser portador de alegría en los momentos de inquietud de nuestros enfermos. También es difícil, pues son muchas las veces que en la semana tienes que entregar a Dios a nuestros hermanos que están a punto de morir y prestar consuelo a sus familiares en un momento de mucho dolor. Toda esta experiencia ha sido muy formativa, sensibilizadora y llena de dones que agradezco al Señor pues esto también me ayuda y entra en mi oración todos los días». Francisco Aurioles de Gorostiza, capellán en el Hospital Materno Infantil de Málaga:«Los enfermos son mediadores que con su fuerza orante evangelizan y con su plegaria unida al Corazón del Hijo y al Corazón de la Toda Santa, interceden constantemente por la Iglesia y por toda la humanidad. El del enfermo es un apostolado y una genuina pastoral que no necesita evaluarse ni planificarse porque brota de su alma y tiene la certeza de saber que no está solo, puesto que el buen Jesús y la Virgen Madre, no solamente le confortan en esos momentos de prueba, sino que cuentan con su cooperación, sabiendo que la única prioridad es la confianza en Jesucristo, de ahí, que cuando se acompaña al que sufre y se ha sido testigo de tantas escenas de dolor, ellos nos enseñan a decir con una fuerza berroqueña: “Corazón Misericordioso de Jesús, en Tí confío”. El apostolado con los enfermos se hace patente en la compasión, es decir, se está junto al que sufre y se sufre con el que lo está pasando mal, porque ciertamente es un dolor auténtico y a la vez sereno, y así lo demuestra una santa enferma, Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz al afirmar que “Jesús es Dios de Paz”. Por eso, la persona enferma en sus dolores físicos y psicológicos se acurruca en el Corazón de Jesús, al experimentar que Él es fuente de vida, que Él está lleno de bondad, que Él es asilo de amor, que Él es rico en misericordia con todo el que lo invoca, que sólo en el Corazón de Cristo está nuestra esperanza y nuestra salvación, pues todo lo demás, aún siendo a veces necesario es totalmente secundario». Agustín Zambrana, capellán del Hospital Costa del Sol de Marbella:«Sólo conozco este hospital y la verdad que experimento la alegría en los enfermos cuando los visitas y sobre todo los que te llaman expresamente. Nuestra labor es responder a las urgencias y si es posible acompañar a las familias. Esta realidad es en pocas ocasiones. Además atender a los médicos y enfermeras y enfermeros que te piden de vez en cuando confesión». Antonio Castilla, capellán del Hospital Clínico Universitario de Málaga:«Como cura de hospital, procuro vivir mi ministerio con mucha humildad. En los enfermos que visito se manifiesta con toda crudeza la pura humanidad desnuda, quebradiza y dependiente de otros. Esto me hace recordar mi propia fragilidad, la misma que veo en los enfermos a los a los que acompaño y ayudo desde la fe cercana. La enfermedad es un tipo de pobreza, ya que se carece de salud. Quien sufre la enfermedad y sus múltiples consecuencias, quien atraviesa esta experiencia tan significativa en su vida, experimenta que le han arrebatado de su propia existencia algo tan importante como es la salud. Por eso la falta de salud o la enfermedad es una pobreza. Esto me lleva a considerar el hospital en el que estoy como un ámbito privilegiado y urgente de primer anuncio. Es una periferia, en palabras del papa Francisco, en la que hay que estar. Recuerdo un precioso empedrado situado en la Granja del Buen Pastor del Seminario, que mandó hacer el obispo de la época, hoy santo, D. Manuel González: “No gana panes, sino gana almas”, en relación a la vocación sacerdotal. Jesús estuvo siempre cercano a los enfermos. ¿Cómo no lo voy a estar yo? ¿Cómo no estar cerca de esas almas?» Rafael Quevedo, capellán del Hospital Clínico Universitario de Málaga:«He descubierto la debilidad del ser humano en la grandeza y fortaleza de muchos enfermos, familiares y personal sanitario. He agradecido a Dios su presencia y cercanía en el mundo del dolor y la fragilidad. Muchos enfermos de distintas edades han vivido la sanación
Jornadas de Pastoral de la Salud
«Dar esperanza en la tristeza», es el tema que encabeza este año el encuentro de delegados de Pastoral de la Salud que organiza la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social de la CEE. La jornada tendrá lugar del 25 al 27 de septiembre de forma presencial. El tema central del encuentro será cómo abordar la realidad del sufrimiento. Los expertos aportarán claves para llevar a cabo esta difícil tarea desde el punto de vista humano y cristiano. Participantes en el encuentro de Pastoral de la Salud En la sesión inaugural el tema a tratar será la situación del sufrimiento de la persona actualmente hoy en España. Para hablar de ello, intervendrá D. Fernando Miguel Vidal Fernández, Profesor Agregado de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Pontificia de Comillas. A continuación, Luisa Del Campo Martín-Cobos, psicóloga clínica, realizará una ponencia sobre cómo responder al sufrimiento psicológico durante la infancia y la adolescencia. Programa
El Papa destacó la figura del beato venezolano José Gregorio Hernández Cisneros, el médico de los pobres
El papa Francisco ha querido dedicar la audiencia de este 13 de septiembre de 2023 a la figura del beato venezolano José Gregorio Hernández Cisneros. Laico a su pesar, puesto que su estado de salud no le permitió ordenarse, dedico toda su vida a los más débiles y a la paz. El beato Hernández Cisneros es conocido en su tierra como «el médico de los pobres». Destaca de él el Santo Padre que «en los pobres, en los enfermos, en los migrantes, en los que sufren, José Gregorio veía a Jesús». El beato estudió Medicina, guiado por su sensibilidad a las necesidades de los demás. Dice Francisco que «llegó a acoger la medicina como un sacerdocio». Pero, se pregunta el Papa, ¿de dónde venía a José Gregorio todo este entusiasmo, todo este celo? De la gracia de Dios. «Era un hombre de oración: cotidianamente participaba en la misa y recitaba el rosario. En la misa unía a la ofrenda de Jesús todo lo que vivía: llevaba a los enfermos y a los pobres que ayudaba, a sus estudiantes, las investigaciones que emprendía, los problemas que tenía en el corazón». Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, José Gregorio se sintió llamado a ofrecer su vida por la paz. Quiso inmolarse por la paz en Europa, a pesar de que no era su continente. Cuando en junio de 1919 se entera de que se había firmado el tratado de paz, explica Francisco, «su ofrenda de paz ha sido acogida, y es como si él presagia que su tarea en la tierra se ha terminado». Esa mañana, continúa el Pontífice, «había ido a misa y entonces baja por la calle para llevar una medicina a un enfermo. Pero mientras atraviesa la calle, es atropellado por un vehículo; llevado al hospital, muere pronunciando el nombre de la Virgen». Ante este testimonio, ha concluido el papa Francisco la Audiencia, debemos preguntarnos: «yo, delante de Jesús presente en los pobres cerca de mí, frente a quien en el mundo sufre más, ¿cómo reacciono?¿hago algo o me quedo como espectador?» La figura del beato José Gregorio es de gran actualidad ante las grandes cuestiones de hoy. Pero el cristiano, insiste el Santo Padre, «no está llamado a hablar mal sino a ocuparse, a ensuciarse las manos (…) y después, a comprometerse no en chismorreos, sino a promover el bien, a construir la paz y la justicia en la verdad». Revista Ecclesia Además puedes ver
Los seminaristas se forman en la atención pastoral a mayores, migrantes y víctimas de trata de personas
Los seminaristas se forman en la atención pastoral a mayores, migrantes y víctimas de trata de personas Los días 5 y 6 de julio de 2023 se celebró el curso de verano para seminaristas mayores: «Atención pastoral a personas con particular sufrimiento», organizado por el Departamento de Pastoral de la Salud de la CEE en colaboración con la Subcomisión Episcopal para los Seminarios. Participaron un total de 19 seminaristas de diversos Seminarios de España. En un ambiente muy grato según los participantes, se ha podido reflexionar y compartir en torno al cuidado y acompañamiento de personas con particular forma de sufrimiento. El primer día giró en tono al acompañamiento de los mayores y fue abordado por Teresa Villanueva, de Cáritas y por el Director de la Pastoral de la Salud de la CEE, José Luis Méndez. En la segunda jornad Marifran Sánchez Vara, Directora del Departamento de Trata de la CEE abordó la situación de las víctimas de trata de personas, específicamente con fines de explotación sexual, como la esclavitud del siglo XXI. Particularmente conmovedor fue el testimono de Conchi Jiménez, de Auxiliares del Buen Pastor Villa Teresita en su acompañamiento de las víctimas de trata. Hecha un vistazo al programa
Encuentro del Papa Francisco con las Hospitalidades de Lourdes
En la peregrinación estuvieron presentes el responsable de la Pastoral de la Salud, Monseñor Vicente Ribas Prats, Obispo de Ibiza, y el director del Departamento, José Luis Méndez. Diócesis de Ibiza: El obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas, ha saludado en la mañana de hoy al Papa Francisco tras la Audiencia general que el Santo Padre celebra todos los miércoles en la Plaza de San Pedro. Mons. Ribas Prats pudo intercambiar unas palabras con el Santo Padre, y ofrecerle algunos obsequios traídos desde Ibiza y Formentera, implorando su bendición sobre la diócesis, de modo especial sobre las personas enfermas. Nuestro Obispo, que es el encargado del Departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha acompañado una peregrinación de la Federación Española de la Hospitalidades de Nuestra Señora de Lourdes que también han participado en la Audiencia General de esta mañana y han podido saludar al Santo Padre, entregándole una imagen de la Virgen de Lourdes. Garamendi: «Acompañamos a personas que sufren soledad, el problema de la modernidad» Vatican News: Tras el encuentro con el Papa Francisco al finalizar la Audiencia General de este miércoles, entrevistamos a Pablo Garamendi Lecanda, presidente de la Hospitalidad Vizcaína de Nuestra Señora de Lourdes en España y Presidente de la Federación Española de Hospitalidades de Lourdes “El encuentro con el Papa ha sido un momento muy especial, hemos venido una representación de las 52 hospitalidades que existen en España y hemos podido tener un pequeño encuentro con él al final de la Audiencia General que ha sido súper entrañable”. Pablo Garamendi Lecanda describe así el breve pero intenso encuentro que han tenido esta mañana con el Santo Padre tras finalizar la tradicional Audiencia General de los miércoles en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Varios presidentes de Hospitalidades, peregrinos y hospitalarios, han viajo desde España para darse cita con el Papa Francisco y poder no solo saludarlo y hablarle de su federación; también han querido regalarle una copia de la imagen de la gruta de Lourdes en Francia. Todos somos voluntarios Garamendi ha asegurado ante los micrófonos de Vatican News que las hospitalidades son asociaciones de fieles laicos que se dedican a acompañar a enfermos, pero enfermos en un sentido amplio: “enfermos, personas con discapacidades que necesitan nuestra ayuda y excluidos sociales”. Cada una de las Hospitalidades de Nuestra Señora de Lourdes en España organiza una o dos peregrinaciones anuales a Lourdes, pero luego durante el año hace una labor de acompañamiento a todas esas personas que muchas de ellas tienen el problema de la soledad, explica Garamendi. “La soledad es un problema de la modernidad, en España por ejemplo hay 2 millones de personas mayores de 70 años que viven solas y hay mucho trabajo que hacer, mucha labor y nos dedicamos precisamente a eso, a acompañar a la gente que lo necesite”. El Papa expresa su deseo de ir a Lourdes Durante el breve encuentro, el Papa Francisco les ha expresado que “le encantaría ir a Lourdes” pero Garamendi manifiesta que “no nos ha contestado si algún día va a ir o no”. Por último, el presidente de la Hospitalidad Vizcaína de Nuestra Señora de Lourdes en España manifiesta que para ellos Lourdes “es un lugar especial de paz y un lugar donde la Iglesia Católica, el enfermo y las personas con discapacidades siempre están en primera fila, son templos súper adaptados y volcados para las personas que lo necesitan”. Pablo Garamendi Lecanda junto al Papa durante la Audiencia General.
¿Que esfuerzo hacen los defensores del aborto por ayudar a las personas que sufren el síndrome postaborto: mujeres, hombres que lo han inducido y médicos incluidos?
Recuperamos una entrevista a Jose Luis Méndez, Director del Departamento de Pastoral de la Salud a el periódico el Debate tras la resolución del Tribunal Constitucional, que rechaza la ponencia que declaraba inconstitucional la “Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. Léelo en formato original Doctor y sacerdote. Una doble vocación que José Luis Méndez, director del departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, no disocia. Al contrario. La agudiza con los acontecimientos que la actualidad trae consigo. Sobre el aborto, la eutanasia y la vida charlamos con él. –¿Cuál es el eco que les va dejando los nuevos postulados contra la vida? –Lo miro con preocupación porque me parece que algo que ella nos dijo hace muchísimos años San Juan Pablo II cuando decía que la conspiración contra la vida va adelante. La vida humana empieza a tener un valor muy relativo mientras que con la de un perro, por ejemplo, hay que tener mucho cuidado con lo que hace y lo que le dices. A mi juicio, esto pone en evidencia algo que estamos viviendo, donde la vida del hombre vale lo que yo decido que valga, lo que la madre que aborta decida que valga, o lo que el médico que va a llevar a cabo esa práctica o a aplicar la eutanasia a un enfermo decida que valga la vida. Si la vida de las personas vale lo que otra determine, pues es muy preocupante, porque el día de mañana lo van a decidir sobre ti, sobre mí y sobre aquellos que hoy deciden por nosotros. –La Iglesia siempre ha intentado salvaguardar ese templo interior que es la conciencia, el espacio sagrado ante el que nos descalzamos. Parece que ahora hay una propuesta encima de la mesa para fiscalizar a los que rezan frente a una clínica abortiva. ¿Cómo se confronta, desde sus convicciones, esta realidad? –Respecto a este asunto, hay una comprensión equívoca de la conciencia, que no es apelar a la mera subjetividad. Es verdad que la conciencia es un juicio subjetivo, pero que tiene que ver con la verdad sobre el bien. La conciencia hace una referencia última al bien de la persona. Para los católicos está claro cuál es la verdad última sobre el bien de la persona. Yo, cuando era estudiante de medicina, no era precisamente creyente pero siempre entendí que el tema del aborto era un atentado contra la vida. Quizá porque el ejercicio mismo de la medicina supone una vocación al servicio de esta. Yo les preguntaría a todos estos defensores del aborto qué esfuerzo hacen ellos por recuperar y ayudar a las personas que sufren el síndrome post aborto, contrastadísimo desde hace ya muchos años por revistas científicas serias. ¿Quién se preocupa de lo que sufre la mujer que ha practicado el aborto, del hombre que lo ha inducido, incluso de los médicos que lo han practicado? Curiosamente es la Iglesia, junto con otras instituciones cristianas que no son católicas, que salen al encuentro de estas personas para ayudarla. Todavía hoy se desconoce que nosotros, como Iglesia, no queremos combatir a las personas que deciden abortar. No, nosotros queremos combatir el aborto, queremos incluso hacerlo impensable y ayudar a las personas. –¿Va a seguir siendo necesario, ante una flexibilización normativa respecto al aborto que afecte el día a día de la sociedad, la intervención de un obispo o aquel al que le haya delegado la potestad de perdonar un aborto? –La decisión de que sea la absolución, no el pecado, la absolución canónica de la excomunión, la sentencia que lleva aneja la realización del aborto, es lo que está reservado. Levantar esa excomunión está reservada al obispo y aquel a quien el obispo designe. Lo normal en las diócesis es que el penitenciario de la Catedral tenga licencias para absolver de determinadas sanciones canónicas, como es la excomunión en el caso de aborto. En este sentido, como medida prudencial, no creo que se quite porque ayuda a no perder la conciencia de que se trata de un tema muy serio. Si uno ve a un hijo suyo que está jugando con plástico y que puede acabar derramando el líquido, le puedes decir: «Oye, hijo, deja de hacer esto». Pero si con lo que está jugando es con una granada y ves que le va a quitar la anilla, le pegas un bocinazo para paralizarlo, porque es muy serio lo que está haciendo. Ahora bien, ¿qué sucede muchas veces? Que quien ha practicado el aborto desconoce la gravedad que pesa sobre ese pecado. En ese caso nadie queda excomulgado. Cualquier sacerdote puede absolver todos los pecados, todos, lo que no pueden es levantar la sanción canónica salvo un caso de proximidad a la muerte. Dicho esto, la Iglesia es madre y puede perdonar, y puede absolver de todos los pecados. Cuando alguien llega con un caso como este a un confesionario hay que perdonarle cuando hay desconocimiento, pero también hay que explicar que, en condiciones normales, si la persona que se confiesa fuera consciente de la gravedad de los hechos, yo, como sacerdote, no podría absolverle porque primero le tiene que levantar una sanción canónica que corresponde al penitenciario o al obispo. –Acabamos de conocer el fallo de la Corte Constitucional de Colombia donde se va a permitir interrumpir el embarazo hasta los 6 meses de gestación. ¿Cómo se reacciona ante lo que es vida? ¿Es una cuestión de días, semanas o meses? –Es una cuestión que lleva parejo una ignorancia espectacular. En el momento en el que se fusionan los dos núcleos, el masculino y el femenino, empiezan a producirse una serie de cambios que están dirigidos, desde el primer momento, por esa nueva realidad biológica que es el cigoto, antes incluso de que se hayan fusionado los cromosomas de la madre con los del padre. Desde entonces ya hay toda una organización bioquímica que inicia un proceso nuevo. Esto no es una cuestión de fe. Solamente
Jornada Mundial del Enfermo 2023: Déjate cautivar por su rostro desgastado
El Departamento de Pastoral de la Salud de la CEE ha preparado una serie de materiales para esta Jornada centrados en el cuidado de los mayores. Como dice Vicente Ribas Prats, Obispo de Ibiza y Responsable de la Pastoral de la Salud de la CEE: en esta “Campaña del enfermo”, se nos pone en primer plano a nuestros mayores. Se nos propone dejarnos “cautivar por su rostro” y, como nos proponía el Papa Francisco, volver a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño” (Evangelii Gaudium 288). Conviene más que nunca comenzar una reflexión cuidadosa, clarividente y honesta sobre cómo la sociedad contemporánea debería “acercarse” a la población de edad avanzada (Academia Pontificia para la Vida, La vejez: nuestro futuro…). No se necesitan estrategias, sino relaciones humanas. Este material que llega a vuestras manos os será de gran utilidad en esa reflexión. En esta “Campaña del enfermo”, se nos pone en primer plano a nuestros mayores. Se nos propone dejarnos “cautivar por su rostro” y, como nos proponía el Papa Francisco, volver a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. Vicente Rivas Prats, Obispo de Ibiza y responsable de la Pastoral de la Salud El Papa Francisco ponía de manifiesto “lo que sucedió con las personas mayores en algunos lugares del mundo a causa del coronavirus. No tenían que morir así. Pero en realidad algo semejante ya había ocurrido a causa de olas de calor y en otras circunstancias: han sido cruelmente descartados. No advertimos que aislar a los ancianos y abandonarlos a cargo de otros sin un adecuado y cercano acompañamiento de la familia, mutila yempobrece a la misma familia” (Fratelli tutti, 19). Hacemos nuestra la petición del salmista:“No me rechaces ahora en la vejez; me van faltando las fuerzas no me abandones” (Sal 71, 9) Materiales disponibles
Jornadas de Pastoral de la Salud 2022: Acompañar en el sufrimiento
José Luis Méndez: Eliminar el sufrimiento en el fondo es quitar de en medio al que sufre «Acompañar en el sufrimiento», es el tema que encabeza este año el encuentro de delegados de Pastoral de la Salud que organiza la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social de la CEE. La jornada tendrá lugar del 26 al 28 de septiembre de forma presencial y online a través de la plataforma «Zoom». El tema central del encuentro será cómo abordar la convivencia con el sufrimiento. Los expertos aportarán claves para llevar a cabo esta difícil tarea desde el punto de vista humano y cristiano. Participantes en el encuentro de Pastoral de la Salud En la sesión inaugural el tema a tratar será el sufrimiento y el papel que juega en él la esperanza cristiana. Para hablar de ello, intervendrá Mons. D. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid. A continuación, Fernando Escalante Barrigón, Hematólogo del Hospital Universitario de León y delegado de Pastoral de la Salud en la diócesis de León, realizará una ponencia sobre el sufrimiento en las enfermedades raras. Programa José Luis Méndez: Dios habita el sufrimiento José Luis Méndez es el director de la Pastoral de la Salud de la CEE y ha hecho balance de las Jornadas en el programa Ecclesia al Día : Cada uno tiene una percepción del sufrimiento, y lo que éste ocasiona. A reflexionar sobre esto han colaborado profesionales y también personas que están padeciendo y que llevan su enfermedad con un sentido sobrenatural impresionante. Méndez advierte: Hay que tomar cada vez mayor conciencia de la enfermedad mental. Méndez se ha mostrado muy impresionado por los testimonios de vida en el sufrimiento que se han podido escuchar en las Jornadas, especialmente en medio de la pretensión actual de erradicar el dolor. La pretensión de un mundo sin dolor produce una gran desazón porque el sufrimiento no se puede erradicar del todo. Parece que lo que hay que hacer es quitar de en medio el sufrimiento y en el fondo no se puede hacer esto sin quitar de en medio al que sufre. Los que están unidos al misterio del dolor redentor nos dan testimonio de la vivencia de una vocación. Hablar de ello hoy en nuestro mundo escandaliza, pero en realidad genera una gran esperanza. Entre los problemas de las personas que trabajan en la Pastoral de la Salud Méndez ha destacado que la mayor parte de los enfermos y las personas mayores están en las casas por lo que es necesario un trabajo conjunto con asociaciones: parroquias, Cáritas. Las segunda parte del trabajo de las Jornadas está la más importante: el trabajo de cada diócesis. Entre los testimonios con los que se ha contado en las Jornada se ha contado con el del matrimonio de Alejandro y Águeda, que os ofrecemos a continuación: