Organizado por la Pastoral del Trabajo, el próximo 14 de mayo de 2022 tendrá lugar el I Seminario Antonio Algora dedicado a los cristianos y cristianas en organizaciones sindicales Este Seminario pretende abrir una reflexión con cristianos y cristianas que viven su compromiso en organizaciones sindicales donde poder compartir esta rica experiencia y donde podamos valorar el acompañamiento que desde la Iglesia realizamos de esta realidad creyente. Objetivo Motivación Hoy el Papa Francisco sigue afirmando y recordándonos que “el gran tema es el trabajo” (FT 162).Dirigiéndose por videomensaje a los participantes en la 109ª Conferencia Internacional del Trabajoseñalaba dos grandes desafíos para el movimiento sindical: “El primero es la profecía, y está relacionada con la propia naturaleza de los sindicatos, suvocación más genuina. Los sindicatos son una expresión del perfil profético de la sociedad.Los sindicatos nacen y renacen cada vez que, como los profetas bíblicos, dan voz a los que no latienen, denuncian a los que “venderían al pobre por un par de chancletas”, como dice el profeta(cf. Amós 2,6), desnudan a los poderosos que pisotean los derechos de los trabajadores másvulnerables, defienden la causa de los extranjeros, de los últimos y de los rechazados. Claro,cuando un sindicato se corrompe, ya esto no lo puede hacer, y se transforma en un estatus depseudo patrones, también distanciados del pueblo. El segundo desafío: la innovación. Los profetas son centinelas que vigilan desde su puesto deobservación. También los sindicatos deben vigilar los muros de la ciudad del trabajo, como unguardia que vigila y protege a los que están dentro de la ciudad del trabajo, pero que tambiénvigila y protege a los que están fuera de los muros. Los sindicatos no cumplen su función esencialde innovación social si vigilan sólo a los jubilados. Esto debe hacerse, pero es la mitad de vuestrotrabajo. Su vocación es también proteger a los que todavía no tienen derechos, a los queestán excluidos del trabajo y que también están excluidos de los derechos y de lademocracia.” El Congreso de Laicos (2020), donde el testimonio de Carlos García de Andoin nos alertó de lafría soledad que viven los laicos que dan el paso al compromiso sociopolítico:“Quiero en este sentido subrayar que no cabe política sin toma de partido, no es, ni más nimenos, que misterio de la Encarnación: el Todo en el fragmento. Por eso como dice OctogessimaAdveniens, “una misma fe puede conducir a compromisos políticos diferentes” (n. 50). Estohemos de interiorizarlo porque los textos de la Iglesia, Católicos en la Vida Pública –que leí confruición-, hablan bellamente de la vocación política como “una de las más altas posibilidadesmorales y profesionales” de la persona y, sin embargo, cuando das el paso del partido, seproduce un distanciamiento helador, con la comunidad cristiana y con el ministeriopastoral, que no se da en relación a otros compromisos. Necesitamos un ecosistema eclesialmás favorable a las vocaciones laicales a la política. La comunidad cristiana tenemos una ricapresencia en la sociedad civil, que, entre otras razones, por falta de vocaciones políticas, estáinfrarrepresentada en la esfera pública.” Y finalmente, y no menos importante, dar respuesta a las Orientaciones Pastorales, para elquinquenio 2021-2025, aprobada por la Asamblea Plenaria de los obispos, que nos anima al“compromiso de transformación evangélica de la realidad desde el que, además, se da testimoniode fe ante quienes no conocen a Cristo (…) deseamos impulsar la dimensión social e institucionalcomo verificación de la propia vocación y promover la Iglesia en salida, que existe paraevangelizar en el mundo.” HORARIOS 10:00h Oración10:15h Presentación del Seminario: Mons. Abilio Martínez, Obispo de Osma-Soria y responsable de Pastoral del Trabajo10:25h Proyección video homenaje a Mons. Antonio Algora10:30h Presentación de este encuentro: Antonio Javier Aranda, director Departamento Pastoral del Trabajo.10:35h Ponencia “Los sindicatos en la DSI y el magisterio del Papa Francisco”, Maribel Zaldívar, HOAC de la Rioja11:15h Diálogo con la ponente11:40h Descanso/café12:10h Presentación de la síntesis de las aportaciones al cuestionario y temas a dialogar. Esther Barba, presidenta de la JOC12:20h Diálogo Comunicado final I Seminario Mons. Antonio Algora ENCUENTRO DE CRISTIANOS Y CRISTIANAS EN ORGANIZACIONES SINDICALES Convocados por Monseñor Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, hemos celebrado en el Aulario Papa Francisco (Madrid), el I Seminario Mons. Antonio Algora, bajo el lema: “Cristianas y cristianos en organizaciones sindicales”. Este seminario nace con la pretensión de homenajear la persona de Mons. Antonio Algora, quien fue el obispo responsable de la Pastoral Obrera en las últimas décadas. Con esta iniciativa queremos ir abordando distintos temas relacionados con las tareas que desde la Pastoral Obrera y del Trabajo debemos asumir para responder a nuestra misión evangelizadora en medio del mundo del trabajo. En esta primera edición hemos reflexionado sobre el necesario compromiso de los cristianos y cristianas en las organizaciones sindicales como lugar privilegiado desde donde encontrarse con el rostro sufriente de Cristo y dignificar a las personas trabajadoras. Los contenidos del seminario los hemos enmarcado dentro de las Orientaciones Pastorales de la CEE para el quinquenio 2021-2025 que nos anima al “compromiso de transformación evangélica de la realidad desde el que, además, se da testimonio de fe ante quienes no conocen a Cristo. (…) deseamos impulsar la dimensión social e institucional como verificación de la propia vocación y promover la Iglesia en salida, que existe para evangelizar en el mundo.” Durante esta jornada hemos constatado: También es cierto que echamos en falta una mayor comprensión de nuestras comunidades parroquiales y la voz profética de nuestros obispos ante los acontecimientos y situaciones que viven las personas trabajadoras, especialmente los descartados y más pobres. Vemos en la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente la acción del Espíritu Santo que nos urge a dar respuesta esperanzadora a las personas del mundo del trabajo, porque como dice el Papa Francisco “el gran tema es el trabajo” (Fratelli tutti, 162). Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo nos comprometemos a trasladar las conclusiones de este seminario a los obispos. También, a fomentar cauces para mejorar el acompañamiento de los laicos comprometidos en organizaciones sociopolíticas
Fidel Molina: las mujeres víctimas de trata son las más pobres entre las pobres
La campaña #HazMemoria de la Conferencia Episcopal Española recoge este año 2022 el testimonio de Fidel Molina, de programa Berakah de la Diócesis de Vitoria Fidel Molina, coordinador del programa Berakah, en la diócesis de Vitoria. Desde hace 15 años salen a las rotondas de la ciudad donde se está ejerciendo la prostitución. Es difícil, pero es posible. Es difícil salir de un mundo que gira cada noche sobre una rotonda de las calles de Vitoria donde mujeres, la mayoría nigerianas, ejercen la prostitución. Pero es posible si el coche que para trae un caldo caliente, un café; conversación. Si de ese coche se bajan los voluntarios del programa Berakah, la obra social de las parroquias del casco histórico de esta ciudad. Fidel Molina es diácono permanente y coordina este programa que desde hace 15 años atiende realidades muy marginales. Da respuesta a los que no tienen respuestas. Llega donde no llegan las instituciones, otras asociaciones, el tejido social alavés. Entre esas realidades están las mujeres que ejercen la prostitución. Con ellas trabajan en la calle, intentan establecer una relación de confianza, de cercanía. Y, como respuesta, les ofrecen un hogar en el que comenzar su proceso de inserción. Fidel sabe que es difícil, pero que es posible. Se lo confirman cada una de esas mujeres que han dejado de girar en una rotonda. Hoy tiene trabajo, tienen papeles, tienen una vida. Están integradas en la sociedad. Como en Vitoria, la Iglesia trabaja con unas 24.000 mujeres en los más de 120 centros destinados a combatir situaciones de especial dificultad y buscar su dignidad, integración, protección y promoción. Dos parroquias y 250 voluntarios impulsan, en otros proyectos, un comedor; una despensa solidaria; una residencia para madres con dificultad; o pisos para familias en riesgo exclusión ¿Cómo nace el programa Berakah, que aúna toda esta labor social? Berakah es la obra social de las parroquias de San Vicente y de Santa María, que están en el casco histórico de Vitoria. Nace hace 15 años sobre el terreno de juego muy bien preparado por José Ángel López Lacalle, un sacerdote con una especial vocación por atender a las personas más marginadas y más empobrecidas de la ciudad. Con este programa se organiza esa caridad que ya existía para llegar a las personas más empobrecidas, a las realidades más débiles, a los que no tienen un plan B. Para llegar dónde no llegan las instituciones, otras asociaciones, el tejido social alavés. Entre esas realidades están las mujeres atrapadas en el mundo de la trata ¿Hay un proyecto concreto para trabajar en este campo? Nosotros trabajamos en el campo de la trata con una unidad móvil que desde hace 15 años sale a las rotondas de la ciudad donde se está ejerciendo la prostitución. En Vitoria encontramos normalmente un perfil de mujer nigeriana. Con ellas se trabaja en calle, se intenta establecer una relación de confianza y de cercanía para luego enlazar con otros servicios que tenemos. Entre ellos, el hogar Ain Karem. Se trata de unas viviendas donde damos un techo a estas mujeres que dan el paso para salir de la prostitución. Aquí pueden estar mientras les acompañamos en el proceso de inserción y de normalización en la ciudad. Este servicio es muy necesario, porque en Vitoria no hay ningún otro servicio para ayudarlas en este proceso de inserción personalizado. A nivel institucional no hay una respuesta. ¿Una mujer que está ejerciendo la prostitución puede acabar teniendo una vida integrada en la sociedad? Es complicado. Es una vida muy difícil de aparcar y de abandonar, pero es posible. Durante estos años hemos podido acompañar a muchas mujeres que han podido cambiar de vida y que hoy tienen su trabajo, tienen sus papeles, tienen su vida normal dentro de nuestra ciudad. Merece la pena dar pasos, acercarse a la iglesia, dejarse acompañar, ser acogidos, confiar. Es difícil cuando uno vive en el mundo de la trata, pero para eso estamos, para hacerlo posible. ¿Acercarse a estas mujeres que viven de la prostitución también es acercarse al mundo que está a su alrededor? Trabajar con las mujeres que están ejerciendo la prostitución te hace estar cerca de los más débiles de la ciudad y te hace no perder de vista el mundo que tenemos, que no es un mundo justo, que no tiene las mismas oportunidades para todos y para todas. En este caso te muestra un mundo con una carencia de valores importante. Yo siempre digo que existen las mujeres que están en las rotondas y que se prostituyen porque hay clientes que utilizan ese servicio y eso es una pobreza que desvela las rotondas de nuestra ciudad, una pobreza a muchísimos niveles que también hay que trabajar y que hay intentar eliminar porque genera destrucción y genera más pobreza. Después de 15 años siendo testigos de esta realidad ¿Tenéis fuerzas para continuar? Hay muchos casos que me hacen sentir que esto merece la pena. Muchísimos casos que en estos 15 años nos ponen las pilas, nos resetean, nos hacen vivir y entender la vida de una forma diferente. El compromiso con las mujeres que han podido dejar la trata, que han podido salir, te ayuda y te anima indudablemente a seguir adelante. Estar en Berakah me aporta muchísimo a nivel personal. Desde luego, con mucha humildad, yo diría que mi vida es muy diferente desde que estoy aquí y desde que tengo relación con la gente más empobrecida de la ciudad. Es un auténtico regalo poder formar parte y ser cómplices de su vida, de su historia. Son las más pobres entre las pobres y para nosotros son nuestras principales privilegiadas y por las que intentamos humildemente dejarnos la vida por servirles. También te puede interesar: Departamento de Trata de Personas de la Conferencia Episcopal Española
Jornadas de Pastoral con los Gitanos en Barbastro: momento de gracia
Coincidiendo con el 25 aniversario e la beatificación de Ceferino Giménez, «El Pele», cuyo proceso de canonización podría estar más cerca según publica Alfa y Omega El fin de semana del 6 al 8 de mayo han tenido lugar en la Diócesis de Barbastro-Monzón el Encuentro Nacional de Delegados Diocesanos de Pastoral con los Gitanos, encuentro que organiza anualmente este Departamento y que por causas de la Pandemia llevaba más de 2 años sin realizarse de forma presencial. Además este encuentro ha venido marcado por el 25 aniversario de la Beatificación de Ceferino Giménez Malla, el «Pelé». José Emiliano Rodríguez Amador, Director de la Pastoral con los Gitanos de la Conferencia Episcopal Española destaca la gran implicación de la Diócesis de Barbastro-Monzón, desde la disponibilidad para organizar las visitas a los lugares señalados en la vida de «El Pelé» hasta la preparación de la liturgia que acompañó a las Jornadas: «Volvemos a nuestras Diócesis con el alma llena de emociones, y teniendo la certeza que la Iglesiaque peregrina en Barbastro-Monzón, es una Iglesia acogedora, abierta y viva, a la que sin dudael Señor bendice y con la que nos volveremos a encontrar». El Encuentro ha sido un momento de gracia, repleto de reflexiones compartidas, de diálogos sinceros y de tomar el pulso a nuestra forma de vivir, colaborar y gestionar nuestra pastoral.El sábado por la mañana, el Obispo responsable de Pastoral con los Gitanos, José Antonio Satué y obispo de Teruel y Albarracín, nos hacia profundizar, a la luz del próximo Sínodo de los Obispos, en las claves que nuestra Pastoral tiene que tener siempre presente: Espiritualidad, Eclesialidad y Misión.Destacaba la necesidad no sólo de tener fe, sino de vivir la fe, el encuentro con Jesús transforma nuestras vidas, cuando te enamoras de Él ya no eres la misma persona. Así también nos invitaba a vivir en comunidad, a ser Iglesia, a la participación en ella, reconociendo que todos tenemos algo de positivo que aportar, cuidando una organización adecuada pero transformada por la conversión del corazón. Teniendo siempre presente que el primer nivel de nuestro vivir eclesialmente tiene lugar en la Diócesis.Por último, nos alentó a la misión, a evangelizar pero desde actitudes como conocer, “primerear” o ser los primeros en salir e inculturar (en ambas direcciones, cultura y Evangelio). Y destacaba que es muy importante, aunque subrayaba su dificultad, que haya un equilibrio entre expresar la fe desde una cultura muy propia e incluir esa forma de vivir en una parroquia o realidad eclesial concreta, sin crear guetos. A la luz de todo esto, y conociendo la realidad actual de la Pastoral Gitana, desde el Departamento se ofreció una estructura, sin romper demasiado con la actual, pero simplificando procesos, aunando equipos y personas y haciendo más sencillo el funcionamiento. Una organización que se ajuste a los parámetros de transparencia, trabajo sinodal, funcionamiento menos complejo… que la propia Conferencia Episcopal Española está aplicando es todas sus estructuras. Las Jornadas coocluyeron como no podría ser de otra manera como escribió Jose Emiliano a los participantes: con la «eucaristía fraternal entre payos y gitanos, sin razas ni color porque a los ojos de Dios todos somos iguales. La fe no tiene color. Se unen después de muchos años obispo y gitano. Desde 1936 en Barbastro se unen a una misma causa, el Amor de Dios. En las Jornadas tuvo lugar la presentación del documental «Las Florecillas del Tío Pelé», un acto abierto a toda la diócesis, que contó con la actuación de Jesús Cortés, el autor del documental. El Tio Pelé podría ser canonizado Alfa y Omega: El recién estrenado documental Las florecillas del tío Pelé cuenta la historia del primer beato gitano. Su bisnieta, una de las protagonistas, atribuye al mártir, fusilado por no querer desprenderse del rosario, la curación de su hijo. En el mes de noviembre, el escritor Jesús Cortés fue invitado por la Pastoral Gitana de Madrid a presentar su libro El Pelé, gitano y mártir. La obra versa sobre este beato, Ceferino Jiménez Malla, que fue fusilado en el contexto de la persecución religiosa de los años 30 en España. El acto fue presidido por uno de los obispos auxiliares de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino, SJ, quien, citando a Tertuliano, dijo que «de la sangre de los mártires brotan semillas de nuevos cristianos» y que el libro sobre el beato gitano era «una flor que florece de la sangre del tío Pelé y que haría mucho bien como ayuda para el anuncio del Evangelio», recuerda Cortés. Aquellas palabras se grabaron en el corazón del escritor y unos días después volvieron a resurgir. ¿Por qué no hacer brotar otra flor sobre el tío Pelé, pero esta vez en formato audiovisual y dando la palabra a los gitanos católicos? «Sentía que teníamos que ser los herederos de la sangre del beato, sus hijos en la fe, las semillas brotadas de la sangre de este mártir, quienes debíamos tener voz», explica el escritor, de padre gitano, a Alfa y Omega. Así surgió el documental Las florecillas del tío Pelé, que se estrenó el pasado miércoles, 4 de mayo, coincidiendo con el 25 aniversario de la beatificación del mártir oscense. El filme cuenta con la participación, entre otros, de Elena Jiménez Cenizo, bisnieta del tío Pelé; Antonio Heredia, sacerdote gitano, o José Emiliano Rodríguez, director nacional de la Pastoral Gitana de la Conferencia Episcopal Española. «He querido contar la historia de un alma enamorada de Cristo, que es un referente para todos los gitanos y para todos los católicos, aunque son muchos los que todavía desconocen su figura», asegura el director. Jiménez Malla «amaba la Eucaristía, era de Misa diaria, y un hombre de oración», concluye el director del documental. A todo ello, su bisnieta añade su «amor por el rosario», hasta el punto de que fue acribillado a balazos por no querer desprenderse de él. El martirio le convirtió, años después, en el primer beato gitano de la historia. Durante todo este tiempo, la causa de canonización ha experimentado un frenazo a la espera de un milagro que
José Cobo en la Jornada diocesana de la Archidiócesis de Burgos: La Sinodalidad es el punto de arranque de la Pastoral de Migraciones
Con la presencia de Arzobispo de Burgos, Monseñor Mario Izeta, que compartió toda la jornada con los participantes, tuvo lugar el 4 de mayo el XVI Encuentro diocesano de pastoral de migraciones de la Archidiócesis de Burgos con el trabajo sinodal como eje. El obispo D. José Cobo, responsable de Migraciones de la CEE, abrió el Encuentro con una interesante y preparada reflexión sobre los retos que el Sínodo plantea a esta pastoral: Se escucharon también tres experiencias de «caminar juntos»: la cooperativa de Huerta Molinillo que comparten trabajo y vida con Dominique, de Burquina Faso; la comunidad salesiana que acoge en su casa a un grupo de jóvenes africanos musulmanes; y la Plataforma Burgos con las Personas Refugiadas donde creyentes y no creyentes aúnan esfuerzos por la justicia y denuncia de las causas de las migraciones forzosas. Bonita experiencia de una tarde compartida, también con momentos de café, de diálogo, de propuestas… Y acompañados por nuestro arzobispo D. Mario. Delegación Diocesana de Migraciones de la Archidiócesis de Burgos.
Estreno del Documental «Las Florecillas del Tío Pelé» en el 25 aniversario de la beatificación de Ceferino Giménez Malla, gitano y mártir
El 4 de Mayo, los gitanos recuerdan con emoción a su beato Ceferino. Este año se cumplen 25 años de su beatificación en Roma por San Juan Pablo II. «Nos vestimos de fiesta no físicamente sino que se viste nuestro corazón para que se note en la sonrisa de cada uno. Ser imagen viva que refleje esa mirada de hermandad y fraternidad. Todos somos Ceferino si evangelizamos como él, con sencillez, humildad, caridad, y sobre todo rezando por los demás». Así ha felicitado este día a todos los gitanos José Emiliano Rodríguez Amador, Director de la Pastoral con los Gitanos de la Conferencia Episcopal Española. «Nos vestimos de fiesta no físicamente sino que se viste nuestro corazón para que se note en la sonrisa de cada uno. Ser imagen viva que refleje esa mirada de hermandad y fraternidad. Todos somos Ceferino si evangelizamos como él, con sencillez, humildad, caridad, y sobre todo rezando por los demás» José Emiliano Rodríguez Amador, Director del Departamento de Pastoral con los Gitanos El Departamento pone en marcha el canal en Youtube con el estreno del Documental las «Florecillas del Tío Pele» realizado por Jesús Cortés. A través del testimonio de los gitanos católicos recogidos en él, la fe de Ceferino se ha convertido en un testimonio para toda la Iglesia. De hecho la Pastoral con los Gitanos de España es el referente para el resto de países, como se vio en la visita del papa a Eslovaquia. El 7 de Mayo se presentará el documental en la Diócesis de Basbastro-Monzón en el marco de las Jornadas de delegados diocesanos de Pastoral con los Gitanos. Jesús Cortés Pendón es maestro, y además es el autor de «El Pelé. Gitano y Mártir», un libro acompañado de un CD con 18 temas que presenta la figura del beato Ceferino Giménez Malla («El Pelé»). Ambientada en la última noche en la cárcel del primer gitano beatificado por la Iglesia, es una obra de teatro que une la fe, la poesía, el teatro y el flamenco. El autor, natural de la Línea de la Concepción está casado y es padre de cuatro hijos. También puedes escucharlo en COPE: Jesús Cortés: «Entre el Espíritu Santo y el tío Pelé me han inspirado» Entrevista en Alfa y Omega: El tío Pelé, el primer beato gitano, «amaba la Eucaristía. Era de Misa diaria» Ceferino y su fe De Ceferino, también conocido como «Pelé», el que fuera Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Cardenal Turkson, destacó no sólo la «profunda fe religiosa», sino también la atención a los «valores tradicionales de la cultura gitana, como la promoción de la vida, la centralidad de la familia, la acogida incondicional y la alegría de vivir». Además, el cardenal Turkson recuerda dos aspectos importantes del beato: su amor por los animales, «similar al de San Francisco de Asís», y su «espíritu de fraternidad», que le llevó a «mediar en las disputas y conflictos que surgían tanto entre las familias de las comunidades gitanas como entre gitanos y no gitanos». La etnia y el estatus social no tenían importancia para él», explica el cardenal, «lo que contaba era el reconocimiento fundamental del valor de cada ser humano, siempre, en todas las circunstancias. Los gitanos son expertos en fraternidad. Las dificultades que colectivamente han tenido que afrontara lo largo de los siglos han creado en ellos un fuerte sentimiento de pertenencia y de solidaridadgrupales. De ahí que los mecanismos de ayuda recíproca hayan mitigado el impacto de la pandemia entre ellos, a la que estaban más expuestos precisamente por vivir familias extensas en espacios reducidos. Unas familias han ayudado a otras a salir adelante. Quiero también reconocer los dispositivos de urgencia que también se han puesto en marcha desde ámbitos diocesanos, religiosos y civiles. La pandemia nos ha hecho descubrir nuestra fragilidad y nuestra insolidaridad. Por tanto, “la solidaridad hoy es el camino para recorrer hacia un mundo post-pandemia, hacia la sanación de nuestras enfermedades interpersonales y sociales. No hay otra. Cardenal Turkson Además, el ex-prefecto del dicasterio vaticano reitera que «Pelé nació en una cultura que cuida de los jóvenes y de los mayores». Recordar al Beato Zeferino, por tanto, es también una oportunidad para «descubrir la riqueza que cada uno tiene, valorando lo que une y viendo las diferencias como una oportunidad de crecimiento». Al mismo tiempo, el cardenal subrayó que «los gitanos son expertos en fraternidad», porque «las dificultades que han tenido que afrontar colectivamente a lo largo de los siglos han creado en ellos un fuerte sentido de pertenencia y solidaridad de grupo». A este respecto, el prefecto del Vaticano cita las numerosas «familias gitanas ampliadas» que, en tiempos de la pandemia de Covid-19, han permitido establecer «mecanismos de ayuda mutua, mitigando el impacto de la crisis sanitaria en las personas más vulnerables». Puedes seguir leyendo
De pandillero a capellán de prisiones
Álvaro Sicán era pandillero en Guatemala, pero el ejemplo de un sacerdote le cambió. Hoy es mercedario y trabaja con internos en Zaragoza. Su historia forma parte de la última campaña de Xtantos Alfa y Omega: Álvaro Sicán es hoy capellán de la cárcel de Zuera (Zaragoza), pero bien podría haber acabado recluido en ella. «Me tocó alguna vez pegar a alguien o agarrar un bate. Incluso llegué a tener un arma en mis manos, pero, gracias a Dios, no controlé el pulso y el disparo salió mal», confiesa. De hecho, muchos de los chicos con los que Sicán se movía en su juventud, en su Guatemala natal, acabaron muertos o entre rejas. «Algunos se suicidaron, otros murieron de sobredosis y unos pocos acabaron en la cárcel», recuerda el sacerdote, que es uno de los rostros de la última campaña de Xtantos, que anima a marcar la casilla de la Iglesia en la renta. «Detrás de cada X hay una historia: personas con nombres, apellidos y rostros concretos –como Álvaro– que en la Iglesia han encontrado una mano tendida cuando sus vidas estaban rotas o a punto de estallar», explican desde la entidad. Para Álvaro esa mano tendida fue, además de la de su familia, que se empeñó en educarlo en la fe desde pequeño, la de un franciscano al que el joven veía recorrer las calles de su barrio a diario con un morral repartiendo comida a los más necesitados. Ese ejemplo silencioso hizo brotar infinidad de preguntas en el alma de un Sicán que todavía era capaz de admirar a alguien que ayudaba a los demás, a pesar de que su vida, en ese momento, parecía ir en dirección contraria. Álvaro era miembro de una de las peligrosas pandillas guatemaltecas. Pero cómo acaba el hijo de una familia católica involucrado en este mundo. Antes de responder, el guatemalteco aclara que «las pandillas de antes no eran como las de ahora». «Había drogas y violencia», pero no en grado superlativo y, «además, había un cierto sentido de hermandad». Fue esto, de alguna manera, lo que le llevó a la pandilla. «Solo tenía hermanas y siempre buscaba algún chico con el que jugar. Eso me hizo acercarme a un grupo de niños de la calle. Se dedicaban a lustrar zapatos y yo trataba de ayudarles en lo que podía». Sicán forjó una amistad especial con dos hermanos, cuyos padres solían dejar encerrados en una habitación mientras se iban a trabajar. «Un día, al volver de la escuela, vi a los bomberos. Me dijeron que la casa de estos dos hermanos estaba ardiendo, que la puerta estaba cerrada y uno de ellos estaba dentro». No pudieron hacer nada por él. Su cuerpo apareció totalmente calcinado y acurrucado sobre lo que antes debía de ser una cama. Este drama marcó un antes y un después en la vida del pequeño Álvaro. «Me desorienté e inconscientemente me volqué mucho más con aquellos chicos. El sentimiento de pertenencia, de hermandad, era muy fuerte». Hasta que se topó con aquel franciscano, el del morral, al que abordó en una ocasión. «Le pregunté por qué lo hacía». En aquella conversación, «me invitó a dejar atrás la vida que llevaba y a hacer nuevos amigos. “¿Conoces el grupo juvenil de los mercedarios?”, me dijo». Con el tiempo, Álvaro Sicán terminó profesando en la orden mercedaria. El fraile ha trabajado en las cárceles de su país, también en las de El Salvador –donde además pudo colaborar en un hogar para hijos de pandilleros– o de Mozambique. «Desde hace cinco años soy el capellán de la cárcel de Zuera, y también llevo el Hogar Mercedario, donde acogemos a gente que sale de prisión y no tienen familia. La idea es ayudarlos en su proceso de reinserción». Una labor, concluye, que «me hace recordar todo el proceso que yo he pasado».
Eutanasia: ¿Solución o fracaso?
Hoy en día, con lo que ha avanzado la medicina, se pueden encontrar soluciones para que no se sufra Xavi Argemí, enfermo de Duchenne y Christian Villavicencio, médico paliativista, hablan sobre la nueva ley de la eutanasia en España. Xavi fue diagnosticado con una enfermedad degenerativa cuando tenía 3 años. Es autor del libro «Aprender a vivir para poder morir» (Ed. Grijalbo). Editado con ACEB (Associació Catalana d´Estudis Bioétics)
Jornada de Pastoral de la Salud en la Diócesis de Barbastro-Mónzón
El próximo 7 de mayo, Pastoral de la Salud celebrará su Jornada de Formación en los locales de la concatedral de Monzón con un programa integrado por tres ponencias. Tras el saludo inicial del obispo, mons. Ángel Pérez, el vicario episcopal y delegado del área de Caridad, Nacho Cardona, hablará de «La Pastoral de la Salud y el Sínodo». A continuación, será el sacerdote José Luis Nunes el encargado de disertar acerca de «Enfermedad: una oportunidad más de unirnos más profundamente con Jesús en la cruz». Finalmente, José Antonio Rodríguez Zamora, compartirá su experiencia en «Otra forma de caminar. Una vida sobre ruedas». Una mesa redonda animará el intercambio entre ponentes y asistentes en esta jornada que abrirá y clausurará el obispo diocesano. El 22 de mayo, Pascua del Enfermo El pasado 11 de febrero se abrió la campaña de la XXX Jornada Mundial del Enfermo que concluye el día 22 de mayo, VI Domingo de Pascua, con el lema Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso. La Pascua del Enfermo se celebrará este año en Fraga, con una eucaristía presidida por el obispo diocesano. «Acompañar en el sufrimiento» es el lema propuesto por el departamento de Pastoral de la Salud para esta Jornada instituida hace 30 años por san Juan Pablo II para sensibilizar sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan. En su mensaje para esta jornada, el papa Francisco recuerda con agradecimiento que en este tiempo se ha avanzado bastante, pero, puntualiza, «todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado»
José Cobo: Queremos evitar que haya migrantes de primera y de segunda
Breafing en la Asamblea Plenaria de Abril de 2022 el obsipo responsable del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Religión Digital: “Tenemos que enseñar a nuestros vecinos, y a nuestros cristianos, que antes de etiquetar, miren a los ojos a las personas. El que llega, venga de donde venga, viene huyendo e intentando salvar su vida”. El obispo auxiliar de Madrid y responsable de Migraciones de la Conferencia Episcopal, José Cobo, invitó a “quitar otras interferencias que no vienen del Evangelio” a la hora de afrontar el fenómeno de las migraciones. “Cuando estas ideologías se ponen por delante, nos dificultan la labor, y corremos el riesgo de que se vayan creando migrantes de primera y de segunda”, denunció durante un encuentro con periodistas para abordar la labor de la Iglesia española en las migraciones, con especial énfasis en el drama de Ucrania, y con la necesidad de seguir planteando corredores humanitarios en España, que todavía no se han aprobado por parte del Ejecutivo español. “Necesitamos una cobertura nacional para lanzarnos a ello”, declaró el prelado, quien sí apuntaló la creación de «corredores de hospitalidad» diocesanos para una labor coordinada y común de todas las entidades eclesiales a lo largo del territorio español. «Llevamos dos años trabajando en ello», subrayó. Existen y siguen sufriendo Porque la migración, y los refugiados, existen, y sufren, y siguen sufriendo, mucho antes de la cruel guerra de Ucrania. “Hay que acoger a la gente que viene de cuestiones dramáticas, independientemente de dónde vengan (…). Corremos el riesgo de mirar primero a lo que nos dicen desde una visión determinada. Pero el Evangelio, la humanidad del Evangelio, nos lleva a decir que no personas que valgan más o menos, y eso es lo que tenemos que enseñar”, apuntó Cobo. ¿Por qué unas guerras sí y otras no?, reflexionó el obispo, abundando en otras realidades migratorias. “El último es el flujo de los inmigrantes afganos, pero antes y siempre están los lugares de frontera. En Ceuta, por ejemplo, se han ido las cámaras, pero las personas siguen ahí”, sostuvo Cobo, insitiendo en que “la tarea del cristiano es mirar a los ojos, y no a las ideologías”. Somos una sociedad migrante En este sentido, el prelado reivindicó “recuperar la memoria, porque la inmigración no es un tema nuevo, ni debemos contemplarlo como un problema o como algo que hay que tratar a la defensiva”. Y es que, insistió, “la sociedad española se ha hecho a través del fenómeno migratorio, y todo flujo es una oportunidad para nuestras sociedades”. “Lo que está claro, y esto nos lo ha enseñado la pandemia, es que o nos salvamos juntos, o nos hundimos juntos”. “Nosotros hemos migrado también, hemos sido sociedad de migrantes, y la llegada de gente nueva nos transforma y saca lo mejor de nosotros”, añadió Cobo, quien invitó a “integrar el fenómeno migratorio”. En el caso de Ucrania, con 144.000 nuevas personas que han llegado a nuestras fronteras, tal vez con un matiz determinado: “gente más cercana a nosotros culturalmente, mujeres con un índice muy alto de niños menores, que llaman a nuestras puertas”. Replantear la forma de acoger “¿Qué ha hecho la Iglesia? Ser hospital de campaña, como toda la sociedad”, trazó Cobo, quien tras el primer momento de emergencia, hay que plantearse, “porque esta guerra no va a durar dos meses”, replantear “nuestra forma de acoger”. Y aquí, evitar tres riesgos: “Evitar todo lo que sea la discriminación, o malos tratos a mujeres y menores”, que es “un viejo problema, que ya se ha generado en los flujos del sur, y que también han aparecido aquí”, con “campañas muy encubiertas, que mueven mucho dinero y que hay que evitar que ocurran”. A su vez, apostando por “una solidaridad ordenada”, en la que la Iglesia y sus instituciones están “hablando con una sola voz”, también ante las administraciones. “Y plantear el futuro, pensando y planteando planes de integración, con un modelo propio” y generando “contactos entre las comunidades eclesiales” y diseñando esos “corredores de hospitalidad” que aprovechen “la capilaridad de cada territorio español”. Léelo también en: Alfa y Omega Conferencia Episcopal Española