Durante los días 24 Y 25 de febrero se han celebrado en El Escorial (Madrid), organizadas por el Departamento de Pastoral Obrera (CEAS) y presididas por Mons. D. Antonio Algora Hernando, Obispo de Ciudad Real y Obispo responsable de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal, las XII Jornadas de Delegados, Directores de Secretariados de Pastoral Obrera y responsables generales y de formación de los Movimientos Obreros Cristianos (Hermandad Obrera de Acción Católica –HOAC-, Juventud Obrera Cristiana –JOC-, Hermandades del Trabajo –HHT-, Mujeres Trabajadoras Cristianas –MTC-) y de los Equipos Parroquiales de Pastoral Obrera (EPPOs). Bajo el lema “Nueva Comprensión del Mundo Obrero, Nueva Evangelización, Nueva Espiritualidad”, 60 personas, procedentes de la mayoría de las diócesis españolas, continuando la reflexión iniciada en “El Trabajo Humano, Principio de Vida” y teniendo muy en cuenta el documento “La Pastoral Obrera de Toda la Iglesia” hemos constatado que el sistema económico actual (el sistema de producción y consumo que predomina en nuestra sociedad) se ha convertido en sistema social y cultural, de manera que está alterando gravemente la realización personal, familiar, social, cultural, espiritual y religiosa, al invadir el trabajo el tiempo de vida, al imponer el consumo como ideal de felicidad y al inducir al ocio evasivo como válvula de escape. La consecuencia de todo ello es que, además de producir cada vez más pobres, rompe a la persona y su posibilidad de ejercer la comunión para con otras al proponer un proyecto de realización humana adaptado a las necesidades del mercado. Esto reduce a la persona a mera herramienta o mercancía negociable sin otra perspectiva al margen de la tenencia, el consumo y el disfrute individual (ganar, gastar y gozar). Hemos denunciado esta situación como radicalmente contraria al bien del ser humano, que excluye a los humanismos y, en la práctica, lo incapacita para trascenderse a sí mismo, en su relación con los demás y con Dios. Ante esta realidad, la respuesta que desde la Pastoral Obrera (P. O.) hemos de dar no es otra que: Ofrecer un modelo de vida diferente, centrado en la vivencia de la caridad cristiana, en clave de justicia y de servicio a los empobrecidos desde los problemas concretos del mundo del trabajo. Afirmar que nuestra preocupación y ocupación es la cercanía con quienes más están sufriendo esos problemas y en entregar nuestra existencia a que sea posible una vida digna para ellos y sus familias. Ofrecer lo que, para nosotros está siendo fuente de dignidad, humanización y felicidad: El Evangelio, la buena noticia de Jesucristo, como propuesta de liberación humana. Con el propósito de trasladar todas estas reflexiones y propuestas a cada una de las diócesis y en un ambiente de oración y comunión que ha tenido presente en todo el encuentro la vida, el sufrimiento y las situaciones de conflicto del mundo obrero, especialmente el cierre de la empresa Delphi-Puerto Real en Cádiz que no ha dudado en dejar a la intemperie a más de 4.000 familias entre puestos de trabajo directos e indirectos. Todo nuestro apoyo y solidaridad a los trabajadores y familias afectadas. Que Jesús, el obrero de Nazaret nos guíe, oriente e ilumine en la puesta en marcha de todo este proceso.
Jornada Mundial del Enfermo 2007
Acoger, comprender. acompañar Día del enfermo: 11 de febrero de 2007Pascua del enfermo: 13 de mayo de 2007 Mensaje de los Obispos Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI Liturgia del Día del Enfermo Liturgia de la Pascua del Enfermo Cartel
Jornada Mundial de las Migraciones 2007
El 14 de enero se celebra la Jornada Mundial Anual de las Migraciones bajo el lema «44 millones de personas: una sola familia». Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones explican en su mensaje que esta Jornada «supone para todos una llamada de atención sobre este fenómeno social de palpitante actualidad, que se está convirtiendo, en palabras del Papa Benedicto XVI, en su Mensaje para esta Jornada, en un “fenómeno estructural de nuestra sociedad». 44 Millones de personas: una sola familia Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI Mensaje de la Comisión Episcopal de Migraciones Liturgia Cartel
“Migraciones y juventud. Una oportunidad para la sociedad y la Iglesia en Europa”
Convocados por la Comisión de Migraciones del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) se ha celebrado en Sigüenza, durante los días 21 al 24 de Septiembre, el Encuentro anual de Directores nacionales de las Pastoral de Migraciones. Han participado 46 representantes de 25 Conferencias Episcopales de Europa y de la Santa Sede, entre ellos seis obispos, así como representantes de organizaciones católicas internacionales (COMECE, ICMC, CARITAS EUROPA). El tema de estudio ha sido “Migraciones y juventud. Una oportunidad para la sociedad y la Iglesia en Europa”. Ayudados por varios expertos que han desarrollado aspectos teológicos y pastorales relacionados con el tema de estudio, ha tenido lugar un rico intercambio de informaciones y experiencias en los diversos países europeos, de Norte a Sur y de Este a Oeste de Europa. Los participantes en el Encuentro han puesto de relieve la necesidad de intensificar y mejorar la pastoral con los inmigrantes en general y con los jóvenes en particular. Estos constituyen el futuro de la nueva sociedad europea y de una Iglesia renovada y enriquecida por la aportación de los numerosos jóvenes que llegan a Europa o nacen ya en ella, procedentes de diversas culturas y de ricas tradiciones religiosas. Ellos son una “oportunidad para la Iglesia y la sociedad europeas”. En el Encuentro se ha constatado el importantísimo papel que en este proceso corresponde a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al Consejo de Europa (COE) y a la Unión Europea (UE). Acontecimientos dolorosos, como los desórdenes en barrios periféricos de Francia, o los atentados de Londres, protagonizados por jóvenes, hijos o nietos de inmigrantes, ponen de manifiesto que el proceso de acogida y de integración de los inmigrantes en Europa ha tenido sus serias deficiencias. Los participantes en el Encuentro de Sigüenza se proponen hacer llegar a sus Conferencias Episcopales y a la Iglesia de sus respectivos países el resultado de sus reflexiones y el compromiso de asumir la tarea de una mayor preocupación por los jóvenes inmigrantes. Esto supone crear desde las parroquias los servicios adecuados en el campo de la formación y del asociacionismo para facilitarles la fraterna acogida, el papel que les corresponde, la participación en el debate político y la integración armónica que posibiliten un futuro común en una Europa justa y solidaria. Impresionados por la dramática situación actual de la llegada de inmigrantes de África a las Islas Canarias y a las costas del sur de la Península Ibérica , Italia y Malta, los participantes en el Encuentro consideran este fenómeno como consecuencia de la injusta situación de pobreza y subdesarrollo en los países de origen de los inmigrantes. Empujados por la necesidad, se lanzan a la aventura de alcanzar el “sueño” europeo con el deseo de escapar de la pobreza y mejorar su situación y la de sus familias. Los participantes en el Encuentro denuncian esta injusta situación y apelan a la responsabilidad de los países desarrollados de Europa, a la ONU, al COE y a la UE para que establezcan políticas más generosas de ayuda al desarrollo de los países pobres y controles más eficaces de las mafias y de los traficantes de personas. Al mismo tiempo, expresan su solidaridad con la Conferencia Episcopal Española, con las diócesis de Tenerife, de Canarias, y con las demás diócesis afectadas, así como con Cáritas, con las Congregaciones religiosas, las ONG’s y todos los que con su esfuerzo contribuyen a socorrer a estas personas, víctimas de la pobreza y del abuso de los traficantes y expuestos a graves peligros. Los asistentes manifiestan también su solidaridad con S.S. Benedicto XVI en su llamamiento al diálogo interreligioso y autocrítico y hacen suya su exigencia de renuncia a todo tipo de violencia practicada en nombre de la religión.
II Encuentro Europeo de Juristas y Pastoral Penitenciaria
Convocado por la presidencia de ICCPPC-Europa (Comisión Internacional de Pastoral Penitenciaria Católica), se celebró en Viena el II Encuentro Europeo de Juristas y Pastoral Penitenciaria, durante los días 26 de abril a 1 de mayo, con la asistencia de especialistas en ciencias sociales y jurídicas procedentes de Alemania, Austria, Escocia, Holanda y España. El propósito final de esta reunión era la creación de un equipo jurídico de estudio y colaboración permanente en materia penal y penitenciaria entre los distintos países europeos, con el objeto de establecer líneas comunes de acción. En este importante foro se constató cuánto queda por hacer en la esfera internacional para alcanzar el efectivo respeto de los derechos humanos en los ámbitos penal y penitenciario, independientemente del mayor o menor grado de desarrollo que puedan tener los Estados. 1-. LEGISLACIÓN PENAL Y PENITENCIARIA EN EUROPA Los debates trataron sobre la legislación penal y penitenciaria de los distintos países europeos, sus tendencias y el planteamiento de propuestas comunes. El punto de partida de las discusiones fue: el reconocimiento de la dignidad de toda persona la creencia en la perfectibilidad del ser humano en un marco de justicia restaurativa y evangélica la necesidad de privilegiar a las víctimas, responsabilizando al infractor: hacer hincapié en la responsabilidad por el daño producido, no en la venganza acentuar las actuaciones reparadoras frente a la intervención meramente vindicativa del sistema vigente: entablar el diálogo con la víctima y por extensión a la comunidad, haciéndola partícipe del conflicto que se genera en ella, dando lugar a la mutua comprensión. Centrándonos en los temas tratados, se constató: el aumento de la duración de las condenas privativas de libertad en las legislaciones europeas el fracaso rehabilitador de la pena prisión, y su alto coste 2-. ESTUDIO COMPARADO DE LA DURACIÓN DE LAS PENAS EN EUROPA Existe en algunos países europeos de manera expresa la cadena perpetua, y en otros, aunque no reconocida como tal, cabe la posibilidad de imponer penas de hasta cuarenta años, lo que se traduce de hecho en cadena perpetua. A este respecto, se manifestó como de acuerdo con los estudios más avanzados y la práctica del trabajo en prisiones, el período de internamiento no debe ir más allá de los quince años, en cuanto el deterioro producido en las personas hace prácticamente inviable su rehabilitación y reinserción social. En este apartado, además de la necesidad de establecer un límite máximo de internamiento en prisión, se consideró conveniente establecer también un límite mínimo, pues las penas cortas son igualmente inútiles al no permitir un tratamiento adecuado. Se consideró de manera especial el tema de la pena de muerte, con una declaración unánime de condena de la misma por todos los asistentes. 3-. MEDIDAS ALTERNATIVAS Y MEDIACIÓN Se abogó por la necesidad de buscar medidas alternativas a las penas de prisión, sin olvidar el respeto igualmente debido a las víctimas. Se destacó el papel de la mediación tanto en el ámbito penal como penitenciario. Asimismo, se manifestó la necesidad de sensibilizar a la comunidad. Especialmente relevante es -por razones humanitarias y ante la falta de medios- la adopción de otras medidas alternativas en lo que se refiere a las muertes naturales en prisión, pues sigue habiendo personas presas que mueren en prisión o en el hospital porque no hay recursos extrapenitenciarios que los acojan puestos en libertad. Igualmente se constató que la posibilidad de excarcelación por causa de salud no está prevista en algunos países europeos: se les envía a un Hospital con seguridad, pero no se da la excarcelación por motivos de salud. 4-. LA REINSERCIÓN La reinserción efectiva debe realizarse en un marco de vida lo más normalizado posible, contando con los cuatro pilares del Estado del Bienestar (sanidad, educación, trabajo y servicios sociales). 5-. LA POBLACIÓN PENITENCIARIA Posteriormente los debates se centraron en diversos colectivos específicos de la población penitenciaria: drogodependientes enfermos mentales ancianos extranjeros menores mujeres a) Drogodependientes En lo que se refiere a la política de drogas y los drogodependientes, alguna legislación resultó ser muy avanzada, adaptada a las necesidades de los drogodependientes, previendo la aplicación de atenuantes, eximentes y medidas alternativas a la prisión en el caso de ser posible el ingreso en un centro de deshabituación. En otros países la mera tenencia es punible, independientemente de la cantidad y con condenas diversas en función de los países por la misma cantidad. Se constató la necesidad de tratamiento de los drogodependientes por personas externas, redes y apoyos exteriores. Se puso de manifiesto el alto coste de la prestación sanitaria en los servicios generales, y cómo paradójicamente los que en la cárcel siguen un tratamiento están en mejores condiciones y viven más. En algún país, los drogodependientes entran en prisión sólo si el delito es muy grave. Se volvió a hacer énfasis en la implicación de la sociedad y que sea consciente de que es necesario el abrir nuevos horizontes. b) Enfermos mentales Respecto a los enfermos mentales, cada vez más prevalentes en las prisiones, se puso de manifiesto: la carencia de recursos para atenderlos convenientemente el peligro de pasar de “todos a un centro psiquiátrico” a casi “todos a la calle” la conveniencia de no alejarlos de su familia y de las personas significativas, y de su entorno. c) Ancianos Sobre los ancianos se señaló: la prisión no es el sitio para una persona anciana la necesidad de apoyos sociales es necesario, en todo caso, la cercanía de familiares d) Extranjeros Se consideró la conveniencia de extremar la distinción entre las personas extranjeras que han cometido un ilícito penal y aquéllas que se encuentran en situación administrativa irregular, pues en algunos casos éstas ingresan en prisión. En este ámbito es necesario: ampliar el concepto de tratamiento incluyendo valores democráticos, necesario para la convivencia preparar a funcionarios de prisiones y personal de manera específica, incorporando intérpretes, mediadores interculturales dentro de la prisión… e) Menores Con relación a los menores de dieciocho años, varios países han dictado una ley de responsabilidad penal para menores entre catorce y dieciocho años.
Jornada Mundial del Enfermo 2006
«…y caminó con ellos» Día del enfermo: 11 de febrero de 2006Pascua del enfermo: 21 de mayo de 2006 Mensaje de los Obispos Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI Liturgia del Día del Enfermo Liturgia de la Pascua del Enfermo Cartel
Jornada Mundial de las Migraciones 2006
«Juntos construimos: el barrio, la iglesia, la ciudad, el mundo», es el lema de la Jornada Mundial de las Migraciones 2006, que se celebra el próximo 15 de enero. Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones se unen la esta Jornada con una Mensaje, en el que se unen a las inquietudes del papa Benedicto XVI. Juntos construimos: el barrio, la Iglesia, la ciudad, el mundo Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI Mensaje de la Comisión Episcopal de Migraciones Cartel en formato JPG
Nota de la Comisión Episcopal de Migraciones ante la muerte de inmigrantes en Ceuta y en el Atlántico
La muerte de varios inmigrantes subsaharianos en su intento de entrar en la ciudad de Ceuta, supuso un significativo agravamiento en la ya de por sí dramática situación de miles de inmigrantes africanos que venían intentando desde hace tiempo saltar las vallas que marcan las fronteras entre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla y el territorio de Marruecos. Se suman estas muertes al trágico balance de muertos en los naufragios de pateras en el Estrecho o en la travesía hacia las Islas Canarias. Varios muertos y numerosos desaparecidos en estos días, cerca de Fuerteventura. Más muertos en los últimos días en territorio de Marruecos Oramos por los fallecidos y por sus familiares. Queremos hacer llegar nuestros sentimientos de comunión a las diócesis hermanas de Cádiz y Ceuta, de Málaga, de Canarias y de Tenerife, con sus Pastores, que han expresado públicamente en ésta y en otras ocasiones su “más honda consternación y pesar” por estas muertes. Al mismo tiempo, les manifestamos nuestra solidaridad y apoyo en su trabajo constante y generoso a favor de los inmigrantes, que llegan o intentan llegar a territorio español, con alto riesgo para sus vidas. Consideramos que la vida de toda persona, independientemente de su condición social o de su estatuto legal, es sagrada y nada puede justificar la muerte de quienes intentan pasar una frontera. Necesariamente ha de haber otros modos legítimos y proporcionados para impedirlo, en el caso de que sean infringidas leyes justas. Solamente con impedir, aunque fuera siempre con medios legítimos, que los inmigrantes traspasen nuestras fronteras o con devolverlos, si lo consiguen, no se solucionan los problemas de los inmigrantes. Reconocemos que los grandes problemas que originan los movimientos migratorios son generalmente de carácter económico y tienen su raíz en la injusta distribución de las riquezas, del desarrollo y del bienestar. Que las soluciones, nada fáciles, han de comenzar por intentar erradicar las causas. Ello exige una mayor cooperación entre los diversos países y una alta generosidad por parte de los países ricos y desarrollados. Las Naciones Unidas y sus Organismos, así como la Unión Europea tienen en ello un importante papel. También España y Marruecos, en el caso que nos ocupa. Mientras no se acometa la solución de estos problemas en su raíz, seguirá habiendo movimientos migratorios, unas veces regulados, otras espontáneos y otras “a la desesperada”, como en los últimos intentos, con trágicos resultados. Manteniendo firme el doble principio básico en la Doctrina Social de la Iglesia del derecho a emigrar y a no tener que emigrar, comprendemos que los movimientos migratorios han de someterse a una justa regulación, que garantice el respeto a la vida, a la dignidad y a los derechos fundamentales de todas las personas. Los Obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones
Nota de prensa de la Comisión sobre la Pastoral Migratoria en España
Los Obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones recogiendo la reflexión de los Delegados Diocesanos de Migraciones, reunidos en Madrid del 2 al 4 de Junio, con motivo de las Jornadas Anuales bajo el lema Radiografía de la Pastoral Migratoria en España, constatamos: el importante cambio significativo en España en la última década y, especialmente, en los últimos años, debido al fenómeno inmigratorio. Es un cambio tanto por el número de inmigrantes como por su diversidad. Destacamos los inmigrantes procedentes de América Latina, África Subsahariana, Magreb, Europa del Este y Extremo Oriente. nuestra preocupación por los inmigrantes que vienen o intentan venir a nuestro país en situaciones precarias, de explotación y de peligro, así como por los lamentables sucesos, aunque aislados, de enfrentamiento ocurridos recientemente entre inmigrantes y autóctonos, y también entre los propios inmigrantes, tanto en España como en otros lugares de Europa. la apuesta de crear comunidades cristianas integradas por miembros de distintas nacionalidades y culturas, que crezcan en el respeto mutuo, en el intercambio de dones, en la armónica y fecunda convivencia. Reconocemos que dicha apuesta supone un enriquecimiento mutuo y damos gracias a Dios por ello. De este modo la Iglesia contribuirá a la creación de una sociedad justa, pacífica y fraterna, respetuosa con la diversidad, acogedora del extranjero, solidaria con los desfavorecidos y agradecida por el servicio que a esta sociedad prestan nuestros hermanos y hermanas inmigrantes. la presencia y el servicio de los inmigrantes en nuestra sociedad y en la Iglesia como un don de Dios que agradecemos por lo que supone de rejuvenecimiento de ambas y como oportunidad para un futuro de convivencia en la diversidad.