En línea con el trabajo desarrollado en los últimos tiempos por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal, se desarrolló en Madrid un encuentro entre obispos, empresarios y sindicatos para afrontar la siniestralidad laboral que en los últimos tiempos ha tomado tinte de tragedia Conferencia Episcopal Española: La Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social se reunió el martes 21 de febrero, en Madrid, con las organizaciones sindicales de CCOO y UGT, así como con la organización de empresarios madrileña CEIM–CEOE, para abordar la grave situación de pérdida de salud y muertes que se dan en el mundo del trabajo. En el encuentro con los sindicatos participaron José de las Morenas de Toro, coordinador de Salud Laboral de UGT, y por CCOO, Mariano Sanz Lubeiro, secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad, y Jaime González Gómez, técnico de la secretaría confederal de Salud Laboral y Sostenibilidad. Los representantes de la CEIM-CEOE estaban convocados a las las 12.00 horas. Han asistido al encuentro Luis Méndez, director del departamento laboral y de seguridad y salud en el trabajo de CEIM, y Mª Cruz Marino, secretaria de la Comisión de Ética, Igualdad y Diversidad del CEIM. Por parte de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social se han sentado a la mesa su presidente, Mons. Jesús Fernández; el obispo responsable de la Pastoral del Trabajo, Mons. Abilio Martínez; y el obispo responsable de Pastoral de Migraciones, Mons. José Cobo. Además del secretario técnico de la Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana, Fernando Fuentes; el secretario técnico de la Subcomisión, Vicente Martín; y el director del departamento de Pastoral del Trabajo, Antonio Javier Aranda. Preocupación ante el aumento de los accidentes laborales La Subcomisión ha convocado estos encuentros para mostrar su preocupación ante el aumento del número de accidentes laborales y lo que es más preocupante, el número de accidentes mortales. Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social el número de accidentes registrados durante 2022 han sido de 1.196.425, de los que 631.724 han sido con baja, y 826 mortales. Respecto al año anterior el número de accidentes con baja han aumentado un 10,4% y un 17,2% los mortales.[1] Ante esta situación, quieren afirmar que la vida es el mayor bien que atesoramos. Un don que hemos de honrar viviéndola con dignidad. Dignidad para labrar un futuro, para relacionarnos de igual a igual, en hermandad, para poder vivir de acuerdo con nuestra vocación de hijas e hijos de Dios. Si queremos cuidar esa dignidad, con más mimo hemos de cuidar nuestra salud, entendida en el más amplio de los sentidos. También en el ámbito laboral, debemos preocuparnos por cuidar de la salud de quienes trabajan. No en vano, pasamos un tercio de nuestra vida en el trabajo. En muchas ocasiones realizando movimientos repetitivos y antinaturales, o lidiando con condiciones de todo tipo que agreden nuestro cuerpo, y también, con consecuencias, psicológicas y sociales. Compartir la necesidad de dignificar las condiciones de trabajo Durante estos encuentros se ha podido compartir con las organizaciones sindicales y empresariales el valor que tiene la vida y la necesidad de dignificar las condiciones de trabajo para poder reducir drásticamente la actual situación de pérdida de salud y accidentalidad en el mundo del trabajo. La Subcomisión valora los esfuerzos que sindicatos, empresarios y administración realizan para combatir esta lacra que sufren los hombres y mujeres del mundo del trabajo. Es urgente que la administración convoque a las organizaciones sociales para abordar los problemas estructurales relacionados con la seguridad y la salud en el trabajo, adoptando medidas que permitan reducir la actual incidencia de los accidentes laborales y enfermedades profesionales. Cómo seguidores de Jesucristo, estamos convencidos de que es Él quien sufre en todas aquellas personas que enferman, se lesionan o mueren mientras trabajan. Como Iglesia, señala la Subcomisión, queremos dar un nuevo impulso al llamamiento que realizaron obispos en el año 2000, con motivo de la celebración del Jubileo de los Trabajadores: “La situación de la salud laboral urge a los cristianos a comprometerse activamente por un trabajo sin víctimas, en defensa de la vida, colaborando según las posibilidades de cada uno a formar, en nuestra sociedad, la conciencia de la gravedad de la situación y sus causas, y seguir apoyando la promoción del mundo del trabajo en el conocimiento de los derechos y también de las obligaciones de los trabajadores respecto a la salud laboral, para exigir su respeto y comprometerse en observar la normativa laboral.”[2] No podemos apartar nuestra mirada de tanto sufrimiento. Hagamos nuestras, una vez más, las palabras del Papa Francisco: “¡No más muertes en el Trabajo! y esforcémonos en lograrlo”[3]. [1] Datos del Ministerio de trabajo y Economía Social. [2] LXXIV Asamblea Plenaria de la C.E.E. Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el trabajo. Pág.1 [3] Papa Francisco, mensaje pronunciado en la Misa del Gallo de 2021, en la Basílica de San Pedro. Ecos en la prensa
Presentada la Guía: «Nuestra casa común» para cuidar nuestro planeta
El 14 de febrero de 2023, el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo (SEI) y el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSSUI) presentaron «Nuestra casa común: guía para cuidar nuestro planeta», un folleto ilustrado que conecta el cambio climático, la biodiversidad y el uso sostenible de los recursos con los mensajes de Laudato si’, la Encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común. En el acto de lanzamiento, tuvo lugar en línea: La guía recoge los conocimientos científicos sobre los problemas medioambientales más acuciantes y explica cómo pueden actuar las personas y las comunidades para construir un futuro más sostenible y socialmente justo.
La pastoral penitenciaria no se ha ido de vacaciones
Una nueva edición del Boletín Puente (113) da cuenta de las numerosas actividades en prisión durante las fechas navideñas Por Florencio Roselló, Director de Pastoral Penitenciaria de la CEE Al revisar estel número 113 de nuestro Boletín Puente, no puedo reprimir una reacción de exclamación positiva y de felicitación a la vez. Y me digo, ¡cuánta gente de Pastoral Penitenciaria ha estado esta Navidad en prisión! ¡Nos hemos quedado! ¡No nos hemos marchado! La mayor parte de la actividad de estos días la hemos generado nosotros, la Iglesia comprometida en prisión.Una realidad innegable es que cuando llegan los días de Navidad, muchos profesionales, maestros, ONG, undaciones, y entidades toman vacaciones, descansan del día a día. La prisión baja de dinamismo y desciende el ritmo de actividades, inclusive hay más silencio, más tranquilidad. Y, en cambio, la Pastoral Penitenciariasigue al pie de la cárcel, no se va. Nuestro sitio está allí. Y este número 113 de nuestro Boletín Puente es testigo silencioso, pero gozoso, de nuestro compromiso. Algunas de las noticias también las puedes ver aquí: Pastoral Penitenciaria vuelve a hacer posible la Navidad en la cárcel a pesar de las dificultades (Archidiócesis de Sevilla) El Arzobispo de Valencia preside la misa de Navidad en el centro penitenciario de Picassent La libertad sabe a palabras (Burgos)
Visita al corazón de la Amazonía ecuatoriana: David contra Goliat
Vicente Martín Muñoz, Director del Secretariado de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social, acompañado por una delegación de Cáritas Española, ha visitado recientemente la Amazonía ecuatoriana y ha impartido un curso de Pastoral Social a los responsables diocesanos de Pastoral Social-Cáritas de la Iglesia de Ecuador. “He podido comprobar la impresionante belleza de la Amazonía, pero también lo amenazada que está por la mano depredadora de los poderes económicos y políticos. El extractivismo y la minería ilegal está haciendo mucho daño al pulmón de nuestro mundo. Al mismo tiempo, pude ver el compromiso de la Iglesia ecuatoriana, apoyada por instituciones españolas como Cáritas y Manos Unidas, por cuidar la casa común y defender las comunidades indígenas, acompañándolas en la defensa de sus derechos y ofreciendo alternativas para su supervivencia. En el fondo es una lucha esperanzada como la “David contra Goliat” El director de la Subcomisión pudo visitar los proyectos que acompaña Cáritas, especialmente a partir del derrame de petróleo producido en el 2020 ocasionando grandes desastres ecológicos entre las comunidades indígenas. Éstas se afanan por seguir cuidando su cultura y su medio de vida. Durante el viaje, además, se ha impartido un curso de Pastoral Social. En él se ha reflexionado sobre sobre las claves teológicas, eclesiológicas y pastorales de la caridad en la vida de la Iglesia, profundizando en el modelo de acción social, así como en el papel de los agentes de pastoral social y la espiritualidad, que anima y sostiene el compromiso sociopolítico de los cristianos. Han participado los responsables de los diversos sectores de Pastoral Social-Cáritas como movilidad humana, pastoral salud, pastoral penitenciaria, Cáritas y ecoteología.
¿Que esfuerzo hacen los defensores del aborto por ayudar a las personas que sufren el síndrome postaborto: mujeres, hombres que lo han inducido y médicos incluidos?
Recuperamos una entrevista a Jose Luis Méndez, Director del Departamento de Pastoral de la Salud a el periódico el Debate tras la resolución del Tribunal Constitucional, que rechaza la ponencia que declaraba inconstitucional la “Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. Léelo en formato original Doctor y sacerdote. Una doble vocación que José Luis Méndez, director del departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, no disocia. Al contrario. La agudiza con los acontecimientos que la actualidad trae consigo. Sobre el aborto, la eutanasia y la vida charlamos con él. –¿Cuál es el eco que les va dejando los nuevos postulados contra la vida? –Lo miro con preocupación porque me parece que algo que ella nos dijo hace muchísimos años San Juan Pablo II cuando decía que la conspiración contra la vida va adelante. La vida humana empieza a tener un valor muy relativo mientras que con la de un perro, por ejemplo, hay que tener mucho cuidado con lo que hace y lo que le dices. A mi juicio, esto pone en evidencia algo que estamos viviendo, donde la vida del hombre vale lo que yo decido que valga, lo que la madre que aborta decida que valga, o lo que el médico que va a llevar a cabo esa práctica o a aplicar la eutanasia a un enfermo decida que valga la vida. Si la vida de las personas vale lo que otra determine, pues es muy preocupante, porque el día de mañana lo van a decidir sobre ti, sobre mí y sobre aquellos que hoy deciden por nosotros. –La Iglesia siempre ha intentado salvaguardar ese templo interior que es la conciencia, el espacio sagrado ante el que nos descalzamos. Parece que ahora hay una propuesta encima de la mesa para fiscalizar a los que rezan frente a una clínica abortiva. ¿Cómo se confronta, desde sus convicciones, esta realidad? –Respecto a este asunto, hay una comprensión equívoca de la conciencia, que no es apelar a la mera subjetividad. Es verdad que la conciencia es un juicio subjetivo, pero que tiene que ver con la verdad sobre el bien. La conciencia hace una referencia última al bien de la persona. Para los católicos está claro cuál es la verdad última sobre el bien de la persona. Yo, cuando era estudiante de medicina, no era precisamente creyente pero siempre entendí que el tema del aborto era un atentado contra la vida. Quizá porque el ejercicio mismo de la medicina supone una vocación al servicio de esta. Yo les preguntaría a todos estos defensores del aborto qué esfuerzo hacen ellos por recuperar y ayudar a las personas que sufren el síndrome post aborto, contrastadísimo desde hace ya muchos años por revistas científicas serias. ¿Quién se preocupa de lo que sufre la mujer que ha practicado el aborto, del hombre que lo ha inducido, incluso de los médicos que lo han practicado? Curiosamente es la Iglesia, junto con otras instituciones cristianas que no son católicas, que salen al encuentro de estas personas para ayudarla. Todavía hoy se desconoce que nosotros, como Iglesia, no queremos combatir a las personas que deciden abortar. No, nosotros queremos combatir el aborto, queremos incluso hacerlo impensable y ayudar a las personas. –¿Va a seguir siendo necesario, ante una flexibilización normativa respecto al aborto que afecte el día a día de la sociedad, la intervención de un obispo o aquel al que le haya delegado la potestad de perdonar un aborto? –La decisión de que sea la absolución, no el pecado, la absolución canónica de la excomunión, la sentencia que lleva aneja la realización del aborto, es lo que está reservado. Levantar esa excomunión está reservada al obispo y aquel a quien el obispo designe. Lo normal en las diócesis es que el penitenciario de la Catedral tenga licencias para absolver de determinadas sanciones canónicas, como es la excomunión en el caso de aborto. En este sentido, como medida prudencial, no creo que se quite porque ayuda a no perder la conciencia de que se trata de un tema muy serio. Si uno ve a un hijo suyo que está jugando con plástico y que puede acabar derramando el líquido, le puedes decir: «Oye, hijo, deja de hacer esto». Pero si con lo que está jugando es con una granada y ves que le va a quitar la anilla, le pegas un bocinazo para paralizarlo, porque es muy serio lo que está haciendo. Ahora bien, ¿qué sucede muchas veces? Que quien ha practicado el aborto desconoce la gravedad que pesa sobre ese pecado. En ese caso nadie queda excomulgado. Cualquier sacerdote puede absolver todos los pecados, todos, lo que no pueden es levantar la sanción canónica salvo un caso de proximidad a la muerte. Dicho esto, la Iglesia es madre y puede perdonar, y puede absolver de todos los pecados. Cuando alguien llega con un caso como este a un confesionario hay que perdonarle cuando hay desconocimiento, pero también hay que explicar que, en condiciones normales, si la persona que se confiesa fuera consciente de la gravedad de los hechos, yo, como sacerdote, no podría absolverle porque primero le tiene que levantar una sanción canónica que corresponde al penitenciario o al obispo. –Acabamos de conocer el fallo de la Corte Constitucional de Colombia donde se va a permitir interrumpir el embarazo hasta los 6 meses de gestación. ¿Cómo se reacciona ante lo que es vida? ¿Es una cuestión de días, semanas o meses? –Es una cuestión que lleva parejo una ignorancia espectacular. En el momento en el que se fusionan los dos núcleos, el masculino y el femenino, empiezan a producirse una serie de cambios que están dirigidos, desde el primer momento, por esa nueva realidad biológica que es el cigoto, antes incluso de que se hayan fusionado los cromosomas de la madre con los del padre. Desde entonces ya hay toda una organización bioquímica que inicia un proceso nuevo. Esto no es una cuestión de fe. Solamente
Jornada Mundial del Enfermo 2023: Déjate cautivar por su rostro desgastado
El Departamento de Pastoral de la Salud de la CEE ha preparado una serie de materiales para esta Jornada centrados en el cuidado de los mayores. Como dice Vicente Ribas Prats, Obispo de Ibiza y Responsable de la Pastoral de la Salud de la CEE: en esta “Campaña del enfermo”, se nos pone en primer plano a nuestros mayores. Se nos propone dejarnos “cautivar por su rostro” y, como nos proponía el Papa Francisco, volver a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño” (Evangelii Gaudium 288). Conviene más que nunca comenzar una reflexión cuidadosa, clarividente y honesta sobre cómo la sociedad contemporánea debería “acercarse” a la población de edad avanzada (Academia Pontificia para la Vida, La vejez: nuestro futuro…). No se necesitan estrategias, sino relaciones humanas. Este material que llega a vuestras manos os será de gran utilidad en esa reflexión. En esta “Campaña del enfermo”, se nos pone en primer plano a nuestros mayores. Se nos propone dejarnos “cautivar por su rostro” y, como nos proponía el Papa Francisco, volver a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. Vicente Rivas Prats, Obispo de Ibiza y responsable de la Pastoral de la Salud El Papa Francisco ponía de manifiesto “lo que sucedió con las personas mayores en algunos lugares del mundo a causa del coronavirus. No tenían que morir así. Pero en realidad algo semejante ya había ocurrido a causa de olas de calor y en otras circunstancias: han sido cruelmente descartados. No advertimos que aislar a los ancianos y abandonarlos a cargo de otros sin un adecuado y cercano acompañamiento de la familia, mutila yempobrece a la misma familia” (Fratelli tutti, 19). Hacemos nuestra la petición del salmista:“No me rechaces ahora en la vejez; me van faltando las fuerzas no me abandones” (Sal 71, 9) Materiales disponibles
Vicente Martín en su visita a Melilla: Percibo aquí una Iglesia que quiere ser madre
Vicente Martín, Delegado episcopal de Cáritas Española y Director de la Subcomisión para la Acción Caritativa y Social ha estado conociendo la realidad de la ciudad autónoma en este comienzo de 2023 En esta visita, ¿qué es lo que más le ha impresionado de la realidad social de Melilla?Me han impresionado varias cosas. Una primera impresión es el contraste arquitectónico, la misma ciudad, ese centro modernista, bonito, y luego la zona del Monte donde están las religiosas, que es una construcción de casas bajas, como un pueblo, donde hay una mayor presencia musulmana. También, evidentemente, la valla, que expresa por una parte tanta cercanía y, al mismo tiempo, tanta distancia entre dos culturas, la musulmana y la occidental. En estos días ha podido usted conocer de cerca la respuesta que la Iglesia de Melilla ofrece a los más pobres. ¿Cómo acoge, protege, promueve e integra, en especial a los inmigrantes?He estado veinticuatro horas visitando proyectos y he conocido el proyecto Alfa en el colegio de la Salle, donde hay un gran acompañamiento, especialmente a mujeres musulmanas migrantes, con todo el proceso de acogida, protección, promoción y búsqueda de esa integración. También estuve con la Comisión arciprestal de las Cáritas parroquiales, donde estuvieron también presentes las Religiosas del Monte y las Hijas de la Caridad. He podido visitar a las religiosas de la Divina Infantita y en el Monte la casa de las religiosas, con los proyectos que tienen de guardería, formación de mujeres, ludoteca… Me parece que es un trabajo que hace alusión a esos cuatro verbos que nos pide el papa Francisco como Iglesia que sirve a los últimos, y especialmente a esta realidad del mundo de la migración: acoger, proteger, promover y buscar la integración. Creo que es un trabajo bonito el que se está haciendo. Cuando lo escuchaba y conocía estas realidades y la ternura con que se presta ese servicio, recordaba esas palabras del Papa cuando mencionaba el hecho de que, cuando uno tiene que salir de su tierra, de su casa, y hacer ese proceso migratorio, se encuentra a una Iglesia que quiere acogerle como madre. Tanta gente que viene sola, tantos MENA… percibo que encuentran aquí esa Iglesia que quiere ser madre de aquellos que han dejado a sus madres, a sus familias, y vienen buscando un futuro mejor. Distintas congregaciones, Cáritas y otras entidades religiosas atienden diariamente a un sector de población muy vulnerable. ¿Cómo valora todo este trabajo que se realiza en red?Me parece que es necesario y conveniente. No podemos dar respuestas de una manera individual, sino trabajar en red y en coordinación, porque la realidad de la exclusión, de la pobreza, es una realidad tristemente coordinada, donde intervienen muchos factores que conducen a la exclusión. Por tanto, la respuesta o la hacemos de forma coordinada o sería imposible. Es la llamada a ser un nosotros más grande. No vale la respuesta individual, que solo conduce a paliar situaciones pero difícilmente favorece la integración en procesos de exclusión. Es, en mi opinión, un trabajo muy bonito el que están realizando, imagino que no sin dificultades y esfuerzos, pero arrimando el hombro cada uno desde su propio carisma, desde su identidad, con la idea y el objetivo de ser una Iglesia que sirve, acompaña y dignifica a los últimos. Siempre será un reto esa búsqueda de comunión y coordinación. Cuando en la Iglesia nos planteamos dar respuesta al mundo de la pobreza y la exclusión, la coordinación no busca solo una mayor eficacia, sino significar y testimoniar la comunión, una Iglesia que acoge, acompaña, protege e integra; que es madre. ¿Cuáles cree que son los principales retos a los que se enfrenta la Iglesia de Melilla hoy?Aunque puede haber más, pienso que hay tres importantes: uno, que debe asumir el hecho de ser una Iglesia en minoría, pero que debe ser significativa evangélicamente hablando, de anuncio y de presencia encarnada en una realidad multicultural. Un segundo reto es cómo ir dando vida a esa propuesta que nos hace el papa Francisco de contribuir a la cultura del encuentro. Precisamente, en esta realidad donde conviven tantas culturas, es importante generar procesos de cultura del encuentro desde un modelo de Iglesia que sale al encuentro de las personas. Y un tercer reto podría ser, porque así se lo escuchaba a la comisión arciprestal de Cáritas, la necesidad de más personas que «echen una mano», más voluntarios, más jóvenes. Todo eso poniendo en valor al voluntariado que ya existe, entregado, con ilusión, y con cansancio y necesidad de acompañamiento y formación también. Tuve la oportunidad de encontrarme con el vicario y los sacerdotes en esa comisión, y planteábamos la importancia de que estos acojan, acompañen al voluntariado, los apoyen, les ayuden a integrar su ministerio como propio de la Iglesia que contribuye a la evangelización.Además de esto, por último, añadiría la importancia de conocer bien esta realidad por la singularidad que tiene respecto a Andalucía o al resto de la península. No sé si desde Foessa pero, en cualquier caso, hacer un buen diagnóstico social de las condiciones de la población y de los procesos de exclusión. Creo que esto sería conveniente y nos permitiría conocer mejor, desde el diagnóstico preciso de un estudio, la realidad hacia adentro, pero también nos ayudaría a comprenderla mejor desde fuera. Esto incluso serviría para poder evangelizar y ser testigo del evangelio en medio de esta peculiar y singular realidad.Desde aquí quiero aprovechar para felicitar a esta Iglesia de Melilla que pretende ser esa presencia de Dios en este lugar. Fuente: Diócesis de Málaga
La espiritualidad como eje de la acción social de Cáritas: Encuentro de delegados episcopales
Los días 9 y 10 de enero ha tenido lugar un encuentro de delegados episcopales de Cáritas que ha tenido como eje la espiritualidad como clave de la Acción Social. El lunes día 9 tuvo lugar la ponencia: «La espiritualidad: capacidad y recurso para la inclusión social» a cargo de Carlos Garcia de Andoin, Director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao. Por la tarde tuvo lugar un Panel de experiencias con los siguientes títulos y ponentes: El Martes día 10 tuvo lugar la ponencia: «Una Iglesia al encuentro con el Islam» a cargo de Monseñor Agrelo, arzobispo emérito de Tánger. Tras él Fernando Fuentes, director de la Comisión de Pastoral Social y Promoción Humana de la CEE tuvo una breve intervención sobre la trasversalidad en la Pastoral Social.
Francisco pide indulgencia para los reclusos con ocasión de la Navidad
El Papa Francisco en su voluntad de humanizar las sentencias, y también el cumplimiento de las mismas en prisión, ha invitado a través de una carta, a los jefes de Estado, a que en este tiempo de Navidad tengan un gesto de misericordia y clemencia con las personas que están en la cárcel. El mismo Para Francisco ya ha dado ejemplo cuando nada más iniciar su pontificado, año 2013, abolió la cadena perpetua que estaba en la legislación del Vaticano, y recientemente ha eliminado del Catecismo de la Iglesia Católica la pena de muerte en ninguna circunstancias de la vida, ni en tiempo de guerra. Para Florencio Roselló son dos decisiones de gran calado. El llamamiento de Juan Pablo II en el 2000 Según informa Vatican News: El gesto tiene raíces lejanas que se remontan al año 2000, año del Gran Jubileo, cuando San Juan Pablo II pidió a los gobernantes del mundo un gesto de clemencia en el documento de 11 páginas para el Jubileo en las cárceles. Era finales de junio, poco más de una semana después, el 9 de julio, el Papa polaco, de visita en la cárcel Regina Coeli de Roma con motivo del Jubileo de los Presos, en nombre de Jesús «encarcelado, escarnecido, juzgado y condenado» pidió «a las autoridades competentes» una reducción de la pena para permitir a los reclusos encontrar una nueva vida social una vez fuera de la cárcel. Esta petición fue reiterada de nuevo el 14 de noviembre de 2002 a los senadores y diputados con los que se reunió durante su visita al Parlamento italiano. Jubileo de 2016 por los privados de libertad Francisco -que nunca ha faltado en sus viajes apostólicos y durante su pontificado, en particular durante el lavatorio de los pies del Jueves Santo, a una visita a un centro penitenciario- sigue los pasos de su predecesor. Ya en 2016, Año Santo de la Misericordia, con motivo del Jubileo de las Personas Privadas de Libertad, el 6 de noviembre, el Pontífice en el Ángelus, tras la misa en San Pedro con los presos, había instado a los gobiernos a realizar por ellos «un acto de clemencia». Lanzando un llamamiento en favor de la mejora de las condiciones de vida en las cárceles de todo el mundo, «para que se respete plenamente la dignidad humana de los detenidos» y reiterando «la importancia de reflexionar sobre la necesidad de una justicia penal no exclusivamente punitiva, sino abierta a la esperanza y a la perspectiva de reinserción del delincuente en la sociedad», el Papa se dirigió a continuación a las «autoridades civiles competentes». A ellos había sometido de modo especial «la posibilidad de realizar, en este Año Santo de la Misericordia, un acto de clemencia hacia aquellos presos que se consideren idóneos para beneficiarse de tal medida». Ahora, se plantea una invitación igual, pero cerca de la Navidad Florencio Roselló: Una ocasión privilegiada El Director de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal ha valorado la noticia: «Nuestro reciente Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria iba por este camino, pues pensamos que otro cumplimiento de pena es posible. En la actualidad hay presos/as que están cumpliendo condenas en prisión que podrían hacerlo fuera. La petición del Papa Francisco en este tiempo de Navidad podía ser una ocasión privilegiada para tener un gesto de misericordia y clemencia con este tipo de penas y de personas. Ojalá las palabras del Papa Francisco tengan acogida en alguno de los jefes de Estado. Yo me conformaría con que uno de ellos tomase en consideración las palabras del Papa. Feliz Navidad, especialmente para los hombres y mujeres en prisión«