Eduardo Rojo: Hay que seguir mejorando las condiciones del empleo del hogar, la limpieza en los hoteles o el trabajo agrícola. El Departamento de Pastoral del Trabajo ha programado esta webinar para conocer y profundizar en la actual reforma laboral fruto de la recuperación del dialogo social. Para ello contamos con D. Eduardo Rojo Torrecilla, Catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Juan Pablo II señala en la encíclica Laborem exercens, que “El trabajo humano es una clave, quizá la clave esencial, de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre” (n. 3). En el mismo sentido se pronunciaba el Papa Francisco, en la encíclica Fratelli tutti, al decir que “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular -porque promueve el bien del pueblo- es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas (…). Por más que cambien los mecanismos de producción, la política no puede renunciar al objetivo de lograr que la organización de una sociedad asegure a cada persona alguna manera de aportar sus capacidades y su esfuerzo.” ( Fratelli Tutti n. 162) Papa Francisco Recientemente se ha convalidado en el Congreso la reforma laboral acordada en la mesa del diálogo social donde participan la representación de los empresarios, los sindicatos y el Gobierno de la nación. Este acuerdo tripartito ha creado un gran revuelo en determinados partidos políticos y sindicatos. Unos porque consideraban que no derogaba completamente las anteriores reformas laborales; otros porque consideraban que esta reforma perjudicará la economía y la creación de empleo. El Departamento de Pastoral del Trabajo emitió un comunicado firmado por Monseñor Abilio Martínez y Antonio Javier Aranda, Director del Departamento de Pastoral del Trabajo valorando el hecho de que el diálogo social diera como fruto este acuerdo y la necesidad de que éste sirviera para dignificar el trabajo y a las personas trabajadoras. Hoy, una vez convalidado, queremos conocer cómo puede dar respuesta a las situaciones en las que se encuentran muchos trabajadores y trabajadoras precarios, especialmente a colectivos como el de las mujeres, jóvenes e inmigrantes. También vemos necesario enmarcarlo dentro de otros acuerdos que no han tenido tanta repercusión mediática y finalmente queremos profundizar en qué otras situaciones del mercado laboral hay que actuar para que éste favorezca la dignidad de los trabajadores y trabajadoras. La Pastoral del Trabajo preocupada por las trabajadoras y trabajadores más vulnerables. Unas 150 personas disfrutamos de la exposición que el profesor Eduardo Rojo nos hizo sobre la reforma laboral, aprobada a principios de este año tras un acuerdo alcanzado entre los agentes sociales y el Gobierno de la nación. Introdujo este encuentro telemático Mons. Abilio Martínez, obispo responsable de la Pastoral del Trabajo de la CEE. En su presentación nos recordó que el hacer coincidir esta webinar el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar no había sido casualidad, ha sido un gesto más de la preocupación de este departamento por la situación de los trabajadores más vulnerables, cuestión esta que nos ha hecho estar atentos a esta reforma laboral y su repercusión en estos trabajadores y trabajadoras. Seguidamente el profesor Eduardo Rojo dio paso a exponer los pormenores de esta reforma laboral. En su exposición nos puso de relieve que esta reforma laboral está “encaminada a mejorar las condiciones de trabajo” y a “cambiar la cultura de la temporalidad” en el empleo. Para terminar su exposición, el profesor Eduardo Rojo, nos recuerda la intervención del Papa Francisco a los participantes en una reunión celebrada por la OIT en junio de 2021, en la que el Papa afirmaba con claridad que “mirando al futuro, es fundamental que la Iglesia, y por tanto la acción de la Santa Sede con la Organización Internacional del Trabajo, apoye medidas que corrijan situaciones injustas o incorrectas que afectan a las relaciones laborales, haciéndolas completamente subyugadas a la idea de “exclusión”, o violando los derechos fundamentales de los trabajadores”. Es también de agradecer la rica participación, por un lado el número de personas conectadas y por otro las intervenciones habidas y las que se quedaron por hacer debido a que se agotó el tiempo que teníamos previsto para este evento, tiempo que alargamos 15 minutos en un intento de dar entrada al número de intervenciones que quedaban pendientes. Este departamento agradece al profesor Eduardo Rojo y a los participantes el haber enriquecido este dialogo necesario para seguir abordando la misión que la Iglesia nos encomienda: la evangelización del mundo obrero y del trabajo. Puedes ver la exposición del profesor Eduardo Rojo sobre la “Reforma laboral” en nuestro canal de YouTube: Aquí tienes la crónica de José Luis Palacios, Redactor Jefe de Noticias Obreras: Eduardo Rojo, sobre la reforma laboral: “Las normas no cambian la realidad, pero ayudan”
La grandeza de la Pastoral Penitenciaria es que vemos a Jesús encarnado en cada preso
Es necesario humanizar nuestro sistema penal Es posible otro mundo y otro cumplimiento de pena, y eso es algo que nos ha demostrado la pandemia: hasta 5.000 presos cumplieron condena en casa y no pasó nada, no aumentó la tasa de criminalidad. El Periódico El Debate ha realizado una entrevista realizada por Guillermo Altarriba a Florencio Roselló tras 40 años en la Pastoral Penitenciaria. Es el actual director del Departamento de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. «La Iglesia en la cárcel hace mucho más que celebrar misa», adelanta Florencio Roselló, sacerdote mercedario y director del departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. Lidera una red de más de 160 capellanes y 2.500 voluntarios que tiene presencia en todas las prisiones españolas. Hace casi 40 años que se involucró con esta labor, y en esta entrevista para El Efecto Avestruz insiste: es necesario que la sociedad mire con más compasión a los internos .–Más de 1.500 actuaciones, 82 casas de acogida, ayudas al peculio para más de 6.000 internos… las cifras de la memoria anual impresionan, pero muchos no conocen esta pastoral. ¿Falta visibilizar?– La prisión es un medio cerrado, con autorizaciones y controles de seguridad, y es mejor que los pisos que ponemos a disposición de los presos fuera de los centros sean discretos. Eso hace difícil visibilizar nuestro trabajo: no solo acompañamos a los presos en el ámbito religioso. No puedes celebrar la eucaristía si un preso hace tiempo que no sabe nada de su madre o de sus hijos. Humanizar nuestro sistema penal. Apostar, también como sociedad, por la reinserción. Antes se decía que en las cárceles no se hacía más que entrar y salir, pero si miramos las estadísticas de los últimos diez años, vemos que cerca del 70 % de los presos que han salido de prisión no ha vuelto a entrar. Es posible otro mundo y otro cumplimiento de pena, y eso es algo que nos ha demostrado la pandemia: hasta 5.000 presos cumplieron condena en casa y no pasó nada, no aumentó la tasa de criminalidad. Continúa leyendo
Mundo en cambio y «Transiciones» sociales, hilo conductor de las III Jornadas Sociales Católicas Europeas en Bratislava
Crónica de Domingo Sugranyes, participante junto a Natalia Peiró (Cáritas Española) en la delegación de la Conferencia Episcopal Española. La tercera edición de las Jornadas Sociales Católicas Europeas (después de las de Gdansk, Polonia en 2009 y Madrid en 2014) tuvo lugar en Bratislava, Eslovaquia, del 17 al 20 de marzo de 2022, copresidida por el presidente de la Conferencia Episcopal eslovaca Mons. Stanislav Zvolensky (arzobispo de Bratislava), el presidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa Mons. Gintaras Grusas (Lituania) y el presidente de la COMECE, el Cardenal Hollerich (Luxemburgo). La sesión inaugural contó con la presencia de la presidenta de la República eslovaca. El primer ministro eslovaco asistió a la oración ecuménica en la catedral, organizada por la Comunidad de San Egidio. Entre los participantes presenciales, unos 150 (número limitado por las normas COVID), había una amplia representación de las conferencias episcopales del Este, Centro y Norte de Europa. Las noticias angustiosas de la guerra en la vecina Ucrania marcaron cada momento del encuentro. Destacaron en este sentido las intervenciones del Cardenal Czerny, recién llegado de su visita a Ucrania occidental donde afluyen personas desplazadas de todo el país, y de Mons. Dzyurakh, obispo de la Iglesia Griego Católica ucraniana. Los horrores de la guerra estuvieron presentes especialmente durante unos actos litúrgicos multilingües preparados con especial esmero y delicada atención, que se celebraron en la catedral y en otra iglesia cercana al lugar de reuniones. La temática del encuentro proponía tres áreas: Los tres temas estaban caracterizados como “transiciones” para impulsar un debate que estuviera basado en la observación de los cambios en curso, y orientado a la acción. Después de la sesión introductoria, cada una de las tres sesiones temáticas incluían una ponencia de conjunto, una mesa redonda de tres expertos, y sesiones en grupos de trabajo lingüísticos (en parte presenciales, en parte online para los participantes que seguían las jornadas en videoconferencia). En la sesión final se presentaron síntesis de los grupos de trabajo. El programa se abrió con una sesión introductoria general sobre desafíos y oportunidades socioeconómicas y ecológicas (Sor Cécile Renouard, Francia) y teológicas (Prof. Milos Lichner, Eslovaquia). La primera presentó una acumulación de datos en una visión netamente pesimista. Llama la atención que no citara los aspectos geopolíticos – tan presentes por otro lado en la mente de todos – y no intentara situar los procesos descritos en una dinámica económica de conjunto. La introducción del teólogo se situó en una línea de diálogo dinámico, con un llamamiento inicial: “no mirar atrás hacia un pasado imaginario”. La sesión sobre demografía y familia empezó con declaraciones de una comisaria europea y de un ministro eslovaco, pero faltó en mi opinión una ponencia de conjunto que abarcara situaciones muy diferentes según los países. Ante las repetidas denuncias del “invierno demográfico” europeo, fue impactante, y quizás polémica, la intervención de un experto húngaro, el único en referirse a políticas familiares concretas (que no detalló, pero que aparentemente se inspiran en ideas muy distintas a las de las corrientes mayoritarias en Europa). En el resumen final, presentado por Maria Nyman (Cáritas Europa), se habló entre otros temas de educación, del efecto de las migraciones, del papel de la mujer y de los abuelos, de una “teología del cuerpo”, de la preparación al matrimonio y del acompañamiento a las familias jóvenes, y de un concepto de fertilidad que va más allá de la sola estadística de nacimientos y decesos. En general, se admitió una presencia algo marginal y una credibilidad limitada de la Iglesia en los debates sobre la familia. Curiosamente, no se mencionó en ningún momento las cuestiones del aborto y de la eutanasia. Sobre tecnología y digitalización, la ponencia de Mons. Paul Tighe (Pontificio Consejo de la Cultura) presentó con fuerza sintética el contexto cultural y socioeconómico que se ha creado en torno a las tecnologías digitales. En la mesa redonda (moderada por mí) intervinieron con concreción y precisión la presidenta de la JOC internacional (con testimonios de la transformación del trabajo), el presidente de los empresarios católicos alemanes (con doce tesis sobre la ética digital), y una parlamentaria europea eslovaca. La síntesis de los grupos de trabajo, presentada por el italiano Luca Jahier (expresidente del Comité Económico y Social europeo), aportó muchas ideas en tres ejes: comprender la transformación, gobernarla, y alimentarla con la reflexión ética de la tradición cristiana. Se hizo especial hincapié en la importancia de la tecnología digital en la guerra y en los actuales bombardeos en Ucrania. Jahier concluyó con la esperanza de un “nuevo Renacimiento”, con todo lo que este concepto supone como disrupción y avances. En la sesión final, el Cardenal Hollerich habló de la necesidad de un trabajo más profundo y detallado sobre estos temas en el ámbito de COMECE. En la cuestión ecológica, la ponencia corrió a cargo de una experta austriaca e internacional, Helga Kromp-Kolb, que insistió en particular sobre los actuales niveles insostenibles de consumo. Frente a dudas sobre el crecimiento económico, su respuesta es: dejemos de pensar en si hay o no crecimiento, y centremos la atención en definir unos objetivos eficientes y suficientes para todo el planeta. La mesa redonda no aportó elementos distintos. En el resumen de los grupos de trabajo, muy bien presentado por Josyane Gauthier (CIDSE), se insistió en particular en la conveniencia de presentar un mensaje positivo sobre la sociedad en la que queramos vivir y los beneficios que se obtendrán con la reforma ecológica, más que en lo que haya que “sacrificar” (una palabra que no es escuchada en la mentalidad actual). Mencionó los difíciles conflictos de interés planteados por la acción ecológica, que para la Iglesia es inseparable de la acción social. Se habló de lo que puede hacer la Iglesia en cuatro ámbitos: enseñar y educar, acompañar los cambios, hablar proféticamente, y “abogar” (advocate) concretamente ante las autoridades sobre temas regulatorios. El P. Manuel Barrios, secretario general de COMECE, anunció la próxima edición de las Jornadas para 2027; la sede aún no está decidida. Domingo
Se necesitan cambios profundos en los estilos de vida
Mesa redonda sobre transiciones tecnológicas y ecológicas El segundo día de las III Jornadas Sociales Católicas Europeas, sábado 19 de marzo de 2022, celebradas en Bratislava estuvo dedicado al tema de los procesos de transición digital y ecológica. “ Todo esfuerzo por proteger y mejorar nuestro mundo conlleva cambios profundos en los “estilos de vida, modelos de producción y consumo ”. Informa COMECE SE Mons. Paul Tighe , Secretario del Consejo Pontificio para la Cultura , pronunció el primer discurso de apertura del día, dirigiéndose a los participantes sobre las nuevas tecnologías, especialmente la Inteligencia Artificial (IA), y su impacto en nuestras sociedades. Destacó la necesidad de nuevas respuestas pastorales y morales al desarrollo tecnológico. Mesa redonda sobre la transición tecnológica en Europa En la línea de el discurso de Mons. Tighe, el panel de debate de la mañana, giró en torno a los desafíos que plantea a nuestras sociedades la transformación del trabajo provocada por las nuevas tecnologías. El debate contó con la participación de Sarah Prenger, Presidenta Emérita del Movimiento Internacional de Jóvenes Trabajadores Cristianos , Ulrich Hemel , Presidente de la Asociación Alemana de Empresarios Católicos, y Miriam Lexman, Diputada al Parlamento Europeo. Aquí el vídeo completo: Por la tarde, Daniel Guéry , Encargado de Misión en la Conferencia Episcopal Francesa, presentó la contribución de las ONG europeas de inspiración católica para la promoción del bien común, la justicia y la solidaridad en el contexto de las transiciones tecnológica y ecológica. La transición ecológica fue abordada en el panel de la tarde. La profesora Helga Kromp-Kolb , directora emérita del Centro para el Cambio Global y la Sostenibilidad de la Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida de Viena, pronunció un discurso de apertura sobre los desafíos que plantea el cambio climático. Profesora Helga Kromp-Kolb, directora emérita del Centro para el Cambio Global y la Sostenibilidad de la Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida de Viena. El debate que siguió incluyó valiosas contribuciones de Philippe Lamberts , Miembro del Parlamento Europeo, Marie Lavall, Presidenta de FIMCAP , y Mons. Bohdan Dzyurakh , representante de la Iglesia católica griega de Ucrania. Juntos, analizaron los desafíos ecológicos que se avecinan y exploraron las formas en que los católicos, especialmente las familias y los jóvenes, pueden contribuir a un mejor cuidado de nuestra Casa Común. Un buen resumen del debate lo representa la declaración del Papa Juan Pablo II incluida en la Carta Encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco: “ Todo esfuerzo por proteger y mejorar nuestro mundo implica cambios profundos en los “estilos de vida, modelos de producción y consumo ”. (Laudato Si’, 5) Durante el debate, los participantes fueron movidos por el testimonio de Mons. de Bohdan Dzyurakh sobre la tragedia actual que se desarrolla en Ucrania. Monseñor Dzyurakh llevó el sufrimiento de las familias ucranianas y rezó por una Europa renovada basada en la justicia, la libertad y la fraternidad. Aquí el vídeo completo de la sesión: El segundo día de las Jornadas Sociales Católicas Europeas se vio enriquecido por un evento cultural colorido y dinámico, el “Romaňi kereka”, una celebración romaní de la maternidad ofrecida por “Čiriklore”, un conjunto local de jóvenes folclóricos romaníes. Por la mañana, los presidentes de la Conferencia Episcopal Eslovaca, COMECE y CCEE emitieron un comunicado dando la bienvenida al llamado del Papa Francisco para consagrar Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María. Descarga el comunicado Visite el sitio web oficial del evento para descargar el programa, discursos, contribuciones , videos y fotos: www.catholicsocialdays.eu
Francisco: El mundo necesita jóvenes fuertes y ancianos sabios
Serie de catequesis sobre los mayores 16 de Marzo de 2022: ¿En qué sentido la vejez puede salvar el mundo? Esta fue la pregunta al centro de la catequesis del Santo Padre, de este miércoles 16 de marzo, en el cual reflexionó sobre la figura de Noé como ejemplo de la vejez que genera vida, que no se queja ni recrimina, sino que mira al futuro con confianza, respeta la creación y cuida la vida de todos. Renato Martinez – Ciudad del Vaticano “La vejez está en condiciones de captar el engaño de esta normalización de una vida obsesionada por el disfrute y vacía de interioridad: vida sin pensamiento, sin sacrificio, sin interioridad, sin belleza, sin verdad, sin justicia, sin amor”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles, 16 de marzo, continuando con su ciclo de catequesis sobre el sentido y el valor de la vejez, meditando en es esta ocasión sobre la ancianidad como un recurso para la eterna juventud. Noé elegido para salvar al hombre del diluvio En su catequesis de este miércoles, Santo Padre comentó el capítulo 6 del Libro del Génesis, que no habla de como Noé, que era el más anciano de todos, fue elegido por Dios para salvar al hombre de la corrupción y del diluvio. “Dios estaba tan amargado por la difundida maldad de los hombres, que se había convertido en una forma de vida normal, que pensó que se había equivocado al crearlos y decidió eliminarlos. Una solución radical – precisó el Papa – incluso podría tener un giro paradójico de misericordia. No más humanos, no más historia, no más juicio, no más condena. Y muchas víctimas predestinadas por la corrupción, la violencia, la injusticia se salvarían para siempre”. Tensiones opuestas: juventud eterna y catástrofe final En este sentido, el Papa Francisco señaló que, a veces también a nosotros – abrumados por el sentido de impotencia contra el mal o desmoralizados por los “profetas de la fatalidad” – nos sucede lo mismo, pensamos que seria mejor no haber nacido. “De hecho, estamos bajo presión, expuestos a tensiones opuestas que nos confunden. Por un lado, tenemos el optimismo de una juventud eterna, encendido por los progresos extraordinarios de la técnica, que pinta un futuro lleno de máquinas más eficientes y más inteligentes que nosotros, que curarán nuestros males y pensarán por nosotros las mejores soluciones para no morir. Por otro lado, nuestra fantasía parece cada vez más concentrada en la representación de una catástrofe final que nos extinguirá. El ‘día después’ – si aún habrá días y seres humanos – se deberá empezar de cero”. “No quiero hacer banal el tema del progreso, naturalmente. Pero parece que el símbolo del diluvio esté ganando terreno en nuestro inconsciente. La pandemia actual, además, hipoteca, de forma no leve, nuestra representación despreocupada de las cosas que importan, para la vida y para su destino” ¿La vejez salvará el mundo? En el pasaje bíblico, explicó el Santo Padre, cuando se trata de poner a salvo de la corrupción y del diluvio la vida de la tierra, Dios encomienda el trabajo a la fidelidad del más anciano de todos, el “justo” Noé. En este contexto, una palabra de Jesús, que evoca “los días de Noé”, y que lo encontramos en el Evangelio de Lucas (Lc 17,26-27), nos ayuda a profundizar el sentido de la página bíblica que hemos escuchado. “De hecho, comer y beber, tomar mujer o marido, son cosas muy normales y no parecen ejemplos de corrupción”. En realidad, Jesús destaca el hecho de que los seres humanos, cuando se limitan a disfrutar de la vida, pierden incluso la percepción de la corrupción, que mortifica la dignidad y envenena el sentido. Y viven sin preocupación también la corrupción, como si fuera parte de la normalidad del bienestar humano. “Los bienes de la vida son consumidos y disfrutados sin preocupación por la calidad espiritual de la vida, sin cuidado por el hábitat de la casa común. Sin preocuparse por la mortificación y del abatimiento que muchos sufren, y tampoco del mal que envenena la comunidad” La corrupción puede volverse normalidad Lamentablemente, el Santo Padre indicó que la corrupción puede volverse normalidad. “La corrupción obtiene gran ventaja de esta despreocupación que no es buena: ablanda nuestras defensas, ofusca la conciencia y nos hace – también involuntariamente – cómplices”. Ante ello, la vejez está en condiciones de captar el engaño de esta normalización de una vida obsesionada por el disfrute y vacía de interioridad: vida sin pensamiento, sin sacrificio, sin interioridad, sin belleza, sin verdad, sin justicia, sin amor. La sensibilidad especial de la edad anciana por las atenciones, los pensamientos y los afectos que nos hacen más humanos, debería volver a ser una vocación para muchos. Y será una elección de amor de los ancianos hacia las nuevas generaciones. La bendición de Dios elige la vejez, por este carisma tan humano y humanizador. Noé es el ejemplo de esta vejez generativa Noé, precisó el Pontífice, no hace predicaciones, no se lamenta, no recrimina, pero cuida del futuro de la generación que está en peligro. Construye el arca de la acogida y hace entrar hombres y animales. En el cuidado por la vida, en todas sus formas, Noé cumple el mandamiento de Dios repitiendo el gesto tierno y generoso de la creación, que en realidad es el pensamiento mismo que inspira el mandamiento de Dios: una bendición, una nueva creación. La vocación de Noé permanece siempre actual. Y nosotros, mujeres y hombres de cierta edad, no olvidemos que tenemos la posibilidad de la sabiduría, de decir a los demás: «Mira, este camino de corrupción no lleva a ninguna parte». Debemos ser como el buen vino -el buen vino- que al final, cuando es viejo, puede dar un buen mensaje y no uno malo. Por ello, el Papa hizo un llamamiento a todos los que tienen «cierta edad», que tienen la responsabilidad de denunciar la corrupción humana en la que vivimos y en la que
Curso online de Pastoral del Trabajo
Impartido online por el Instituto Superior de Pastoral de Madrid (universidad Pontificia de Salamanca). Curso 2022-2023 Preinscripciones “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna.” Fratelli Tutti 162 OBJETIVO Facilitar la formación básica adecuada para el desarrollo de la tarea apostólica y pastoral en el mundo del trabajo (social, económica, política, teológica, moral, espiritual y pastoral). A QUIÉN VA DIRIGIDO A todos aquellos, seglares, presbíteros, religiosos, seminaristas, que valoren la riqueza evangélica del trabajo y quieran mejorar su cualificación para servir a la pastoral eclesial o a la sociedad. NIVELES El curso se presenta con tres niveles de exigencia: Quién ya tenga el título de Experto Universitario en Pastoral del Trabajo, puede optar al título de Máster haciendo los créditos que le faltan, y siempre que cumpla los requisitos exigidos para el Máster. “Parece como si la realidad obrera se difuminase hasta el punto de perder su propia entidad. Al menos, así piensan algunos. Sin embargo, el mundo obrero, centro de la preocupación eclesial en este documento, continúa siendo la realidad más importante social y numéricamente en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformación y en su seno exista una gran variedad de situaciones” POTI Cap. I
Monseñor José Cobo: El buen ladrón, maestro de espiritualidad en la pospandemia
Jornadas online de capellanes y delegados de Pastoral Penitenciaria: La Iglesia, al pie de la Cruz en tiempo de pandemia ¿Qué efectos ha tenido la pandemia en las cárceles? Este es uno de los interrogantes a los que han respondido los capellanes y delegados de Pastoral penitenciaria en las jornadas que han tenido lugar, en formato online, las mañanas del 9 y 10 de marzo de 2022. Las Jornadas fueron presentadas por Monseñor Fernando García Cardiñanos, Obispo de Mondoñedo Ferrol, actual responsable de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. “La Iglesia, al pie de la cruz, en tiempo de pandemia” “La Iglesia, al pie de la cruz, en tiempo de pandemia” es el tema que encabeza el programa de estas jornadas, que convoca el Departamento de Pastoral Penitenciaria. Esta ponencia, prevista para abrir las Jornadas, finalmente tuvo lugar el jueves 10 por cambios en el programa y estuvo a cargo del anterior obispo responsable de esta pastoral y actualmente al frente de Migraciones en la Conferencia Episcopal Española Mons. José Cobo. En una ponencia calificada por los delegados de la Pastoral Penitenciara como emocionante, José Cobo propuso la figura del Buen Ladrón, a quien ha descubierto como maestro de espiritualidad en la pandemia: «El buen ladrón, del que vosotros conocéis muchos nombres, se convierte en maestro de espiritualidad: Compartirás conmigo la Gloria después de haber compartido el sufrimiento. Así, Cristo, que no se baja de la Cruz (algo que debemos pensar y hacer vida) no se sitúa en el poder sino en la entrega. Esa debe ser nuestra mirada. Esa ha sido una de las formas que Monseñor Cobo ha propuesto como aprendizaje de esta pandemia. En la segunda ponencia, el director General de Ejecución Penal y Reinserción Social de Instituciones Penitenciarias, Miguel Ángel Vicente Cuenca, explicó los “Cambios que está generando la pandemia en prisión”. También el miércoles 10 tuvo lugar la intervención de la subdirectora general de Tratamiento y gestión penitenciaria, Lourdes Gil Paisán. Presentó los “Programas específicos para delitos específicos, que se están desarrollando en prisión”. La última sesión de trabajo se ha reservó para las reuniones por grupos en las que se dio respuesta a los interrogantes: ¿Cómo estamos viviendo la pandemia?; ¿Cómo está afectando al voluntariado?; ¿Cómo está afectando a personas privadas de libertad y a sus familias?; Si se prolonga en el tiempo, ¿generará cambios en prisión?; ¿Cambios en Pastoral Penitenciaria?; y ¿Cambios detectados en prisión por la pandemia?
Trabajo Decente: Prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia
La iniciativa eclesial «Iglesia por el trabajo decente» afirma la necesidad del compromiso para impulsar la dignidad del trabajo La iniciativa de Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) va a seguir defendiendo, en 2022 y por octavo año consecutivo, la importancia del trabajo decente para todas las personas y para que este compromiso sea una responsabilidad de toda la Iglesia. Con humildad, pero con rotundidad, queremos tener de fondo y como lema que “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La dignidad del trabajo y el trabajo decente es una prioridad humana y, por ello, una prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia. La última encuesta de población activa (EPA) confirmaba la recuperación del empleo a tiempos prepandémicos, pero también mostraba sus grandes debilidades, como son un alto desempleo estructural y la normalización de condiciones laborales precarias y temporales que, durante la pandemia, según FOESSA, ha generado más trabajadores pobres. Esta realidad, se aleja del sueño de Dios y del anhelo de millones de personas que quieren un trabajo decente para alcanzar una vida digna. Sin compromiso, no hay trabajo decente La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) considera que es urgente abordar esta situación y centrará sus reflexiones y convocatorias en la celebración del Primero de Mayo, día internacional de las trabajadoras y los trabajadores; y de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del 7 de octubre. Ambas son dos citas claves en su quehacer y en sus dinámicas para la promoción de la dignidad del trabajo, especialmente entre mujeres y jóvenes. Un compromiso con el trabajo decente que este año pretende avanzar en varias direcciones. En primer lugar, entre las entidades promotoras que abordarán una reflexión sobre las realidades laborales en nuestros movimientos, por coherencia evangélica y por el testimonio que estamos llamados a dar. En segundo lugar, con un protagonismo mayor de las entidades que impulsan la Iglesia por el Trabajo Decente en las diócesis del país que, además, acerquen la iniciativa a parroquias, movimientos, comunidades cristianas, centros educativos, etc. Un tercer aspecto será incrementar la relación iniciada con la Conferencia Episcopal Española, a través de su Pastoral del Trabajo, que haga crecer este camino sinodal por el trabajo decente. Y, finalmente, en esta misma orientación de promover la dignidad del trabajo, se pretende dialogar con las organizaciones sindicales y sociales. Sensibilización y adhesión ITD también actualizará sus materiales de sensibilización e información, y seguirá promoviendo la adhesión de parroquias, colectivos e instituciones para avanzar en la construcción de “un nosotros” cada vez más grande y se sumen a proclamar la importancia del trabajo decente “hacia el interior de nuestras organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad”.
Francisco: La vida es un derecho, no la muerte, que debe ser acogida, no suministrada
Catequesis de la audiencia general En la catequesis de la audiencia general dedicada a San José, patrono de la «buena muerte», el Santo Padre agradece por los progresos de la medicina en los cuidados paliativos para acompañar el final de la vida, recordando que la eutanasia y el suicidio son “inaceptables”. Vatican News En la catequesis de la audiencia general del segundo miércoles de febrero, el Papa Francisco continuó profundizando sobre la figura de San José, centrándose hoy en la devoción especial que el pueblo cristiano siempre ha tenido por él como “patrono de la buena muerte”, considerando que “José murió en presencia de la Virgen María y de Jesús”. Una devoción aconsejada por el Papa Benedicto XV hace un siglo, recuerda Francisco, en su Motu proprio Bonum sane, en el que animaba pías prácticas en honor de San José a favor de los moribundos. El Pontífice inició su reflexión afirmando que nuestra relación con la muerte no se refiere nunca al pasado, sino siempre al presente. “La llamada cultura del ‘bienestar’ – evidenció – trata de eliminar la realidad de la muerte, pero de forma dramática la pandemia del coronavirus la ha vuelto a poner en evidencia. Muchos hermanos y hermanas han perdido a personas queridas sin poder estar cerca de ellas, y esto ha vuelto la muerte todavía más dura de aceptar y de elaborar”. La fe ayuda a afrontar la muerte A pesar de esto, Francisco constata que se trata por todos los medios de alejar el pensamiento de nuestra finitud, engañándonos así para quitarle su poder a la muerte y ahuyentar el miedo. Pero – precisa –“la fe cristiana no es una forma de exorcizar el miedo a la muerte, sino que nos ayuda a afrontarla. La verdadera luz que ilumina el misterio de la muerte viene de la resurrección de Cristo”. Por la resurrección de Jesús, miramos con ojos nuevos toda la vida Y asegura que “solo por la fe en la resurrección nosotros podemos asomarnos al abismo de la muerte sin que el miedo nos abrume”. La muerte, “iluminada por el misterio de Cristo –añade el Santo Padre – “ayuda a mirar con ojos nuevos toda la vida”. ¡Nunca he visto, detrás de un coche fúnebre, un camión de mudanzas! No tiene sentido acumular si un día moriremos. Lo que debemos acumular es la caridad, es la capacidad de compartir, de no permanecer indiferentes delante de las necesidades de los otros. O, ¿qué sentido tiene pelear con un hermano, con una hermana, con un amigo, con un familiar, o con un hermano o hermana en la fe si después un día moriremos? Delante de la muerte muchas cuestiones se redimensionan. Está bien morir reconciliados, ¡sin dejar rencores y sin arrepentimientos! Inmoral el encarnizamiento terapéutico “El Evangelio nos dice que la muerte llega como un ladrón” – prosigue el Papa – recordando que aunque intentemos querer tener bajo control su llegada, quizá programando nuestra propia muerte, “permanece un evento con el que tenemos que rendir cuentas y delante al cual también hacer elecciones”. Y señala dos consideraciones “para nosotros cristianos”. La primera, presente en el Catecismo de la Iglesia Católica: No podemos evitar la muerte, y precisamente por esto, después de haber hecho todo lo que humanamente es posible para cuidar a la persona enferma, resulta inmoral el encarnizamiento. Acompañar a la muerte, no provocarla La segunda consideración tiene que ver con la calidad de la muerte misma, del dolor, del sufrimiento: Debemos estar agradecidos por toda la ayuda que la medicina se está esforzando por dar, para que a través de los llamados “cuidados paliativos”, toda persona que se prepara para vivir el último tramo del camino de su vida, pueda hacerlo de la forma más humana posible. Pero debemos estar atentos a no confundir esta ayuda con derivas inaceptables que llevan a la eutanasia. Debemos acompañar a la muerte, pero no provocar la muerte o ayudar al suicidio asistido. Cuidado para todos, en especial para los más débiles Francisco insiste en que se debe “privilegiar siempre el derecho al cuidado y al cuidado para todos, para que los más débiles, en particular los ancianos y los enfermos, nunca sean descartados. La vida es un derecho, no la muerte, que debe ser acogida, no suministrada. Y este principio ético concierne a todos, no solo a los cristianos o a los creyentes. Una experiencia de la misericordia de Dios “Que San José pueda ayudarnos a vivir el misterio de la muerte de la mejor forma posible”, reza finalmente el Papa. “Para un cristiano – subraya – la buena muerte es una experiencia de la misericordia de Dios, que se hace cercana a nosotros también en ese último momento de nuestra vida”. Y recuerda que “también en la oración del Ave María, nosotros rezamos pidiendo a la Virgen que esté cerca de nosotros “ahora y en la hora de nuestra muerte”. Por eso invita a concluir rezando todos juntos un Ave María “por los agonizantes y por los que están viviendo un luto”.