El objetivo es sumar, desde la Diócesis de Jaén, 36.000 apoyos a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) impulsada para llevar al Congreso la propuesta de la que se beneficiarían cerca de medio millón de personas en situación administrativa irregular. La Iglesia de Jaén se adhiere a la recogida de firmas para una regularización extraordinaria de personas migrantes en España. El objetivo es sumar, desde la Diócesis de Jaén, 36.000 apoyos a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) impulsada con carácter nacional para llevar al Congreso de los Diputados la propuesta de la que se beneficiarían cerca de medio millón de personas en situación administrativa irregular. En toda España, son necesarias 500.000 firmas. El Secretariado de Migraciones y Cáritas Diocesana de Jaén, junto con otras entidades eclesiales, impulsan esta recogida de firmas en la provincia jiennense, con la que esperan sensibilizar a la sociedad, a través de diversas acciones, hasta el próximo mes de septiembre. La propuesta concreta que recoge la ILP, impulsada por la plataforma “Esenciales”, es modificar la disposición transitoria primera de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social con la siguiente redacción: “Disposición transitoria primera. Regularización de extranjeros que se encuentren en España. El Gobierno, mediante Real Decreto, establecerá, en el plazo de 6 meses, un procedimiento para la regularización de los extranjeros que se encuentren en territorio español antes del día 1 de noviembre de 2021”. Es una propuesta sujeta a leyes y coherente con compromisos internacionales. La regularización no es un hecho excepcional. España ha conocido, durante la última etapa democrática, seis procesos de regularización. Las dos regularizaciones más importantes, en cuanto al número de personas regularizadas, fueron la realizada en el año 2001 decretada en el Real Decreto 239/2000, y la realizada en el año 2005 decretada en la disposición transitoria tercera de Real Decreto 2393/2004. Además, es un proceso habitual en los países de nuestro entorno como Italia o Portugal. La propuesta plantea la obtención de un permiso de residencia y trabajo temporal de un año de duración, dirigido a las personas que cumplan con los requisitos establecidos en alguna de las cinco posibles vías descritas en el articulado de la Iniciativa Legislativa Popular. No supone en ningún caso el mal llamado “efecto llamada”, pues es un proceso que solo afectaría a los inmigrantes en situación irregular que se encuentren en territorio español antes del 1 de noviembre de 2021. Lee esta notica en la Diócesis de Jaén La postura del Vaticano Por su parte, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral emitió el 6 de Junio de 2020 una nota donde se mostraba favorable a la regulación de las personas migrantes: Desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, el llamamiento en apoyo de la regularización se basa en la convicción de que «El primer compromiso de cada uno hacia el otro y, sobre todo de estas mismas instituciones [políticas y sociales], se debe situar en la promoción del desarrollo integral de la persona» (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 131). Este principio no sólo se aplica a los ciudadanos de una determinada comunidad política, sino también a todas las personas que viven en su territorio. Se deben eliminar todos aquellos comportamientos o condiciones que comprometan la realización del desarrollo humano integral de toda persona. La condición de irregularidad constituye una de estas condiciones, a la que se puede poner fácil remedio mediante un acto administrativo. Lo puedes leer completo aquí: Descarga
«Pasado el bullicio mediático, sale el dolor de los familiares. Y ahí está Stella Maris para acompañarles el tiempo que sea necesario»
Pasado el bullicio mediático, sale el dolor de los familiares. Y ahí está Stella Maris para acompañarles el tiempo que sea necesario Elvira Larriba, directora del centro Stella Maris en Vigo, ha vivido el naufragio del pesquero gallego “Villa de Pitanxo” al lado de las familias de las víctimas La Iglesia lleva cien años embarcada con las gentes del mar. En 14 puertos de España están amarrados los centros Stella Maris, Apostolado del Mar. 9 capellanes, 3 diáconos y 114 colaboradores y voluntarios laicos esperan a las tripulaciones que atracan en los puertos. Su objetivo, ofrecer “un hogar lejos del hogar al marino que trabaja lejos de sus familias y sus comunidades. En un año, más de 5.400 barcos visitados y más de 6.200 marinos han visitado sus centros. En total, unos 40.000 marinos mercantes y pescadores se benefician de sus visitas y sus instalaciones. En el puerto de Vigo, desde hace algo más de un año, lleva el timón Elvira Larriba. El ancla la habían echado Cristina y Mª Carmen, capitaneando el Stella Maris durante 40 años. Elvira y 11 voluntarios continúan con la labor de humanizar la actividad portuaria y ofrecer una acción de calidad que mejore sus condiciones de vida y de trabajo. En este momento, además, tienen una prioridad en tierra firme, que las familias de los marineros del pesquero gallego “Villa de Pitanxo”, que naufragó la madrugada del 15 de febrero en Terranova (Canadá), se sientan acogidas y respaldadas por Stella Maris. ¿Cómo ha llegado hasta Stella Maris en Tui-Vigo? Fue una propuesta que el obispo de la diócesis, Mons. Luis Quinteiro Fiuza, también responsable de este Apostolado en la CEE, me hizo hace algo más de un año, tras el fallecimiento de Cristina de Castro y Mª Carmen Grobas, las anteriores delegadas de Apostolado del Mar, que habían desarrollado esta tarea durante cuarenta años. Yo conocía su trabajo porque mi actividad profesional durante los últimos años ha estado vinculada al mundo de la pesca y al puerto de Vigo, donde Stella Maris tiene sus oficinas. Aunque lleva en este empeño poco tiempo ya conocía Stella Maris ¿Cómo se ve desde fuera? La labor caritativa y social de Stella Maris ha sido siempre valorada entre las gentes del mar. Su objetivo era estar cerca de las tripulaciones y hace 25 años la autoridad portuaria les concedió el uso de unas oficinas en el puerto. Independientemente de su color político, los presidentes de la autoridad portuaria han tenido clara la necesidad de un centro donde se procure el bienestar del marino. Y esto sucede también en las otras delegaciones de Stella Maris de España. Para acompañar a las gentes del mar es importante conocer su realidad ¿Cuáles son las preocupaciones de Stella Maris por sus condiciones de trabajo? Mi primer contacto con Stella Maris fue precisamente porque mi actividad ligada al servicio público hizo posible que trasladase al Parlamento las inquietudes e intereses del sector pesquero a nivel económico y social. Cuestiones como la seguridad, el reconocimiento de la dureza de este trabajo y la necesidad de adelantar la edad de jubilación, la defensa de la pesca artesanal y la lucha contra la discriminación de la mujer. También iniciativas como el derecho del voto del marino, pues los que están embarcados en campañas tienen una imposibilidad absoluta de ejercer este derecho fundamental. Y eso es algo que se ha reclamado desde hace muchos años. El naufragio del pesquero “Villa de Pitanxo” ha puesto de actualidad la dureza del trabajo en el mar, ¿Cómo está presente la Iglesia en estos momentos? Lo principal es estar cerca de las personas y desde que tuvimos conocimiento de la tragedia contactamos con los familiares de las víctimas para saber qué necesitaban, en qué situación se quedaban. Una vez ha pasado el bullicio mediático y el estado de shock en el que se encontraban por la noticia, se pone de manifiesto el dolor. Y ahí está Stella Maris para acompañarles el tiempo que sea necesario. Nos han trasladado sus necesidades y estamos en un contacto estrecho para acompañarles en todo este proceso, lo cual es especialmente complicado porque las víctimas son de tres continentes diferentes. Les ayudamos en la gestión, para que puedan acceder a las prestaciones a las que tienen derecho, pero sobre queremos estar a su lado en el duelo, para que se sientan acogidas y respaldadas. Su labor es estar día a día con las tripulaciones ¿Cuánta gente tiene en su equipo? ¿Cómo organizan el trabajo? Colaboran en Stella Maris 11 personas,todos profesionales de distintas áreas relacionadas con la actividad marítima y portuaria. Queremos ir más allá de la acción benéfica para dar un servicio profesional, ser un agente más en el ámbito portuario, y que el resto de operadores del puerto nos tengan como referencia para todas las cuestiones que afecten al bienestar del marino. Nuestras oficinas están abiertas todos los días, aunque una de nuestras tareas primordiales es la visita a los barcos. Tenemos el hándicap de que atendemos a tripulantes que están pocas horas en puerto, pero hoy las comunicaciones nos permiten contactar previamente para saber qué es exactamente lo que necesitan y poder dar una respuesta lo más inmediata posible. Información y asesoramiento legal, laboral, de extranjería, asistencia social, apoyo médico y acompañamiento en situaciones de crisis, y ayuda material son las peticiones más comunes. Como no somos muchos y a veces la tarea es compleja, colaboran con nosotros un bufete de abogados especializado en estas cuestiones, el Centro de Escucha de Vigo, hospitales y otras entidades que nos prestan ayuda más específica. Los tripulantes a los que tratamos son de diferentes razas culturas, países, lenguas y creencias. Su actividad itinerante provoca cierto desarraigo que los voluntarios pueden paliar con su atención. Para ellos queremos ser un hogar lejos de su hogar, el espacio de referencia donde les podamos prestar ayuda en momentos de necesidad, acompañarles en sus inquietudes y facilitar su integración. En definitiva, ser un centro de acogida para todos ellos. ¿Personalmente qué le aporta formar parte de
Pepe Vacas condecorado con la Medalla ‘Pro Ecclesia et Pontifice’
COPE, Irene Pozo: El Tío Pepe Vacas, este músico y compositor gitano, es un personaje muy querido entre los miembros de su comunidad. Cordobés de nacimiento, es una de las referencias de la Pastoral Gitana a nivel nacional y ahora el Papa le otorga este reconocimiento por su capacidad de mostrar a Cristo a través de su música. «Tengo casi 100 canciones compuestas. Todas en la dirección del Evangelio y de la Pastoral», ha dicho el Tío Pepe Vacas. «Hace ya 55 años desde que el Señor me llamó y me dijo que viniese a su reino. Yo le dije que sí. Desde entonces, yo ya no puedo vivir sin el Señor, ni puede ya el Señor vivir sin mí». La Medalla “Pro Ecclesia et Pontífice” es la condecoración más alta que concede El Vaticano a los laicos y el tío Pepe la recibe con toda la humildad posible. En los años 70, José Vacas, a través de “Cursillos de Cristiandad”, sintió una fuerte vocación como evangelizador. A partir de ahí, formó parte, durante más de 20 años, del grupo “La Murga”, que cantaba música espiritual con un toque de flamenco. Actuaban juntos en eucaristías, romerías e infinidad de celebraciones religiosas. En 2015, Pepe Vacas fue recibido por el Papa Francisco en el Vaticano junto a otros cientos de gitanos llegados de todo el mundo. Él fue el representante de los españoles, algo que para él fue muy emocionante. El domingo a las 12 será condecorado en la catedral de Córdoba por su obispo. Se convertirá en uno de los pocos seglares distinguidos con esta alta condecoración, y el único gitano que la ha recibido en nuestro país. Léelo también en: Vida Nueva
La respuesta de la Iglesia a los refugiados de Ucrania: lo peor está por llegar y hay que organizar la solidaridad
Xavier Gómez director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española y Karina Pylypchuk, ucraniana afincada en España fueron entrevistados en el programa «Ultimas Preguntas» de rtve. La comunidad ucraniana en España ha respondido de inmediato a los refugiados. pero lo peor esta por venir y habrá que atender a las personas que no tienen a nadie aquí. Es necesario organizar la solidaridad espontánea que se ha generado con el conflicto de Ucrania. Para ver la entrevista pincha aquí:
Aniversario de la beatificación de la primera beata gitana
Madre, esposa, joven pobre y analfabeta de 19 años. En la cárcel dio a luz y allí murió sin asistencia médica. Allí descubrió la fe católica y allí se convirtió en mártir por no delatar a su catequista. El 25 de marzo se cumple el quinto aniversario de la beatificación de Emilia Fernández, «La canastera». Los gitanos de todo el mundo y especialmente la Pastoral con los Gitanos recuerdan a su beata. Emilia Fernández Rodríguez era una joven gitana procedente de las cuevas de Tíjola (Almería), recién casada y embarazada, cuando estando en plena guerra civil española los militares fueron a por su marido para formar parte de filas. Ella se ingenió aplicarle un ungüento en los ojos para dejarlo ciego por un tiempo y así poder librar su reclutamiento. Pero se descubrió el engaño y quedaron arrestados los dos. Ella ingresó en la prisión “Gachas colorás” de Almería en 1938, tenía 19 años. Condenada a seis años de cárcel; su marido Juan, condenado a cinco años. Emilia estaba embarazada, se encontraba por primera vez presa entre no gitanos. Y en ese ambiente es cuando descubrió la amistad y la belleza de la fe. Y que las otras presas, castellanas, (no gitanas) eran buenas personas, que se respetaban y trataban bien entre sí y también a ella, que era gitana. Una de las presas, María de los Ángeles Roda, (una de las principales testigos de la que tenemos su testimonio presencial) recuerda su llegada: Estaba cayendo la tarde cuando llegó un camión con guardias y varios presos y entre ellos se encontraba Emilia. Venía embarazada y dos señoras, llamadas Lola del Olmo y Antolina Miró, se acercaron a ella para ayudarla. Emilia llegó a la prisión desolada. Y no era para menos: recién casada, detenida como una delincuente, separada de su marido, embarazada, en la cárcel, sin nadie conocido y rodeada de castellanas. No había gitanas como ella. Así que se aproximó a un jergón que había en un ángulo y se puso a llorar. Dolores del Olmo, que tenía una edad parecida a la de Emilia se le acercó y le intentó consolar. Será el inicio de una amistad, y con el paso de los meses de un auténtico cambio y conversión. El rosario se fue convirtiendo en un camino de auténtica transformación de Emilia. Conforme Emilia se fue haciendo amiga de Dolores y de las demás y rezaba todas las tardes con ellas; volvió a ser la joven alegre, pero ahora su alegría era distinta. Pilar Salmerón, la funcionaria de la prisión, se dio cuenta de que la gitana Emilia había aprendido a rezar y rezaba a diario el rosario. ¿Quién le habría enseñado? Dolores del Olmo en su declaración dice que ella enseñó a rezar a Emilia a petición suya, y “que estos hechos llegaron a oídos de la Jefe de la prisión y que al tener conocimiento de este hecho llamó a la repetida Emilia y le propuso que si le decía quien le había enseñado a rezar y la delataba ante un tribunal la pondría en libertad y sería debidamente atendida dado su estado avanzado de embarazo». Continúa Dolores del Olmo: “esta muchacha a pesar de las falsas promesas de Pilar Salmerón y que ella creía ciertas, se negó en absoluto a delatar a la que le había enseñado a rezar; sin tomar en cuenta su estado la recluyó en una celda dejándole en el mayor abandono muriendo a consecuencia de esto a los ochos días. Dio a luz en un jergón de esparto. No tuvo ningún tipo de asistencia médica. Nació Ángeles, siendo bautizada por sus compañeras de prisión. Ella volvió al Hospital y como seguía sin querer delatar a su catequista, volvió a ser puesta en la celda de castigo. Por su debilidad fue conducida de nuevo al hospital donde falleció abandonada y sola. Emilia aprendió la caridad cristiana. Había comenzado a entender lo que ya había rezado en numerosas veces en los misterios dolorosos del Rosario. Dios nos quiere. Nos ha creado por amor. Nos perdona. El sufrimiento tiene sentido. También lo puedes leer en COPE religión Esta reseña está tomada del libro «Emilia «La canastera», Mártir del Rosario» de Martín Ibarra Benlloch También te puede interesar: La Memoria de Emilia Fernández se celebra el 20 de Noviembre
La Pastoral de la Carretera con los transportistas: Tenemos que poner sobre la mesa los problemas que soportan
Que nos quiten a los intermediarios El Director de la Pastoral de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española, el padre José Aumente, entrevista al camionero malagueño José Antonio Zamora. Aumente se pregunta: Si algo necesita la sociedad es a los que producen los alimentos y a los que los transportan. ¿Por qué la sociedad os tratamos tan mal?. A lo largo de la entrevista Don José es tajante: Al que trabaja con justicia hay que pagarle con justicia. El malagueño responde: Estamos trabajando a pérdidas, trabajando día y noche para alimentar a la familia. Apunta diversas soluciones pero apunta fundamentalmente a una: Que nos quiten a los intermediarios. En esta entrevista se desentraña un problema eterno: el enriquecimiento desproporcionado de los intermediarios. Escucha la entrevista completa aquí a partir del minuto 25:40 Asimismo el Obispo de Santander, Manuel Sánchez Monje en declaraciones a Popular TV Cantabria ha manifestado que hay una situación social muy dura y la Iglesia está cerca.». En el mismo sentido se ha pronunciado el delegado de Pastoral de la Carretera de la diócesis, Antolín García: Que lo sectores mas afectados por la subida del gasoil puedan vivir con dignidad, que el gobierno les escuche. «Por un transporte justo» Antolín García RozasDelegado Diocesano de Pastoral de la carretera Estamos viviendo durante estas semanas un parón en el transporte, convocado por la Plataforma en Defensa del Sector de transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional (que representa a autónomos, medianas y pequeñas empresas), debido como dicen muchos a la subida del gasóleo. Pero esta subida del gasóleo ha sido la gota que ha colmado el vaso para convocar este parón. Después de tantas demandas hechas al gobierno y no escuchadas, como los bajos pagos de los portes que las plataformas intermediarias hacen a los autónomos y pequeñas empresas familiares que hace que no salga rentable hacer esos portes, la reivindicación también de la jubilación a los 60 años y las enfermedades profesionales. Por todo esto estamos viendo que los camiones no se mueven, sino para hacer marchas lentas para llamar la atención a la sociedad, una sociedad que ha dejado de valorar el trabajo de aquellos que durante la pandemia surtieron los supermercados de alimentos y se jugaban su vida y la de su familia, y en ocasiones muchas veces en condiciones inhumanas, mientras que el resto estábamos en casa. Como estamos viviendo esto produce muchos perjuicios colaterales en la sociedad, como la pesca atascada, el suministro de productos agrícolas, la recogida de la leche, la parada de producción de fábricas sin materia prima, el desabastecimiento progresivo de supermercados y otras tiendas… Pero es que a veces no nos damos cuenta de cuán importante es el transporte para el 100% de la población y servicio de todos y como interconecta toda la cadena de servicios, producción y abastecimiento. Es esencial en nuestro mundo. Como sociedad deberemos pedir a los responsables públicos, y al Ministerio de transporte sentarse a dialogar, no solo con la patronal sino con todos los convocantes y no ignorarlos, cuando son los más perjudicados. Que el Señor ilumine a todas las partes para encontrar soluciones, justas, serias, eficaces y solidarias para los transportistas. Lee la nota emitida por la Diócesis de Santander
Encuentro de Pastoral de Migraciones en la Zona Norte
El 5 de marzo de 2022 se celebró en Bilbao el encuentro de Migraciones de la zona Norte, con la participación de las diócesis de San Sebastián, Pamplona-Tudela, Calahorra y La Calzada-Logroño y Vitoria. En el encuentro participaron más de 50 personas de los diferentes grupos interculturales y de entidades sociales de Iglesia, venidas de cada una de las diócesis, en un ambiente participativo y alegre. Todas las personas tenían ganas de encontrarse, de estar, de intercambiar ideas después de estos dos años de parón tras la pandemia. La jornada tuvo como lema la llamada a ser “Adiskide eta Senide, Comunidades Acogedoras, al hilo del Mensaje del papa Francisco, “Hacia un “nosotros” cada vez más grande”. En el encuentro contamos con la presencia de Xabier Gómez, director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE) que invitó a vivir de forma activa la participación en las Iglesias locales «desde la llamada a ser personas misioneras como personas migradas e integradas en la sociedad y la Iglesia». Señaló la importancia del acompañamiento y la construcción de comunidades que sean hogar, para lo que es necesario cultivar una serie de actitudes que vayan generando una integración real y una renovación de las comunidades. De ahí la importancia de tener una mirada contemplativa, que no es otra cosa que una mirada desde la fe profunda sobre lo que sucede en la vida de las personas y en nuestros pueblos para redescubrir la solidaridad que ya existe. De crecer en creatividad para imaginarnos espacios de encuentro donde todas las personas tengamos un lugar. De salir de las zonas de confort para ir a los espacios dónde se promueve la dignidad humana y ser una iglesia de puertas abiertas, donde nos sintamos en familia. Tras la exposición por parte de Xabier Gómez, tuvimos un tiempo de trabajo por grupos con el objetivo de señalar algunas cuestiones importantes de la comunicación y para poder compartir nuestras experiencias en las comunidades y proponer sugerencias de cara a construir comunidades acogedoras. Las ideas más señaladas fueron la necesidad de aportar, de poner en valor lo que cada uno puede dar desde su experiencia y la de crecer y construir juntos la comunidad. El encuentro terminó con un compartir informal y fraterno. “Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos” (Francisco, Fratelli Tutti, n.9). Marije Calvo Pastoral de Migraciones Diócesis de Bilbao
Emilia «la canastera», gitana mártir.
EL 25 DE MARZO DE 2017 FUE BEATIFICADA EN LA DIOCESIS DE ALMERÍA junto con el resto de los 114 mártires de la persecución religiosa en esa diócesis. El 6 de noviembre La Iglesia en España conmemora en una sola celebración a todos los Santos y Beatos Mártires que murieron durante la persecución religiosa entre los años 1931 y 1939. Entre ellos A Emilia Fernández. Emilia, la “Canastera”, vivió pobre y pobre murió. Pero, en momentos tan críticos de su vida como es la privación de libertad en circunstancias de salud precaria, encontró consuelo espiritual y fortaleza en la recitación piadosa del santo rosario que, como escribía el beato Juan Pablo II, “es contemplación del misterio de Cristo con los ojos de la Virgen Madre” y, como bien decía el Papa Pablo VI “es la oración por excelencia de los pobres”. Es el relato y la vivencia de Manuel Pozo Oller, de la Diócesis de Almería. A muchos como él nos sigue interpelando la vida y la muerte de esta mujer. El pueblo gitano la recuerda con cariño. Eleuterio Fernández Guzmán: Nace Emilia un 13 de abril de 1914 en Tíjola, pueblo situado en la española provincia de Almería y, en concreto, en la calle Bodeguicas, número 4. Eran sus padres Juan José Fernández y Pilar Rodríguez Rodríguez. Emilia fue bautizada el mismo día de su nacimiento en la Iglesia Parroquial de Santa María y se le impusieron los nombres de Emilia, Gregoria y Margarita. La vida de nuestra beata es la propia de una familia gitana de la zona: vive en una casa-cueva, en la parte alta de la ciudad (y separa de la parte central del barrio) y colabora con la familia fabricando cestos de mimbre (de ahí el sobrenombre de “La canastera”). Los llevaban a los pueblos cercanos o a mercados más alejados (en este caso sobre algún animal de carga recorriendo la orilla del río Almanzora). Podemos decir Emilia, desde el momento de su nacimiento hasta la llegada de los años 30 del siglo XX, creció entre lo que eran alegrías propias de su edad y los sufrimientos que las especiales circunstancias de su existencia la llevaban a padecer. Sin embargo, por muy malas que fueras estas últimas tendrían que pasar por unas que, por definitivas para su vida espiritual, serán peores (en cuanto a lo que supusieron para su vida material) y mejores (en cuanto a lo que supusieron para su fe). Cuando la Guerra Civil dio comienzo (julio de 1936) la vida de aquellos gitanos, incluida Emilia y sus hermanos, no debió sufrir más alteración que la propia de las circunstancias. Es decir, que no huyeron ni nada por el estilo sino que continuaron viviendo donde lo habían estado haciendo. Tal es así, que en 1938 Emilia contrae matrimonio, al estilo gitano, con Juan Cortés, que había nacido el 29 de mayo de 1915 y tenía, por tanto, poco más de un año menos que Emilia. Por lo que parece eran parientes cercanos, porque cuando Juan fue a contraer matrimonio (en 1966) con la hermana de Emilia tuvo que solicitar dispensa canónica porque tenían una relación familiar muy cercana. No sería de tal jaez que les impidiese casarse porque, en efecto, contrajeron matrimonio. Sin embargo, esto segundo (el matrimonio, éste) apunta a tal realidad. CONTINÚA LEYENDO Devoción del pueblo gitano En septiembre de 2021 el papa Francisco visitó el asentamiento gitano más grande de Europa, en Eslovaquia, donde los gitanos viven en un gueto. Para preparar el viaje rezaron una novena a los beatos gitanos españoles Ceferino Giménez y Emilia Fernández, un ejemplo de que algunos de los suyos dieron su vida por la fe, defendiendo incluso con su vida a quienes no pertenecían a su etnia. En aquella visita del Papa Francisco a Eslovaquia pudimos ver el cartel de bienvenida del pueblo gitano con las imágenes de Ceferino Giménez Malla el «Pele» y Emilia la «canastera». Don Mario Riboldi, apóstol del pueblo gitano escribió una biografía de Emilia Fernández que tienes a tu disposición. Escribe a: pastoralconlosgitanos@conferenciaepiscopal.es Para saber más sobre Emilia Fernández: «Payos y gitanos somos la familia de Dios» Emilia la «canastera», primera gitana mártir Biografía de Emilia la canastera, la primera beata de etnia gitana Emilia la «canastera», mártir del Rosario
Ucrania, Mali, Guinea… todos necesitan y merecen nuestra empatía, solidaridad y protección
El Departamento de Migraciones de la CEE hace suyo el comunicado conjunto de la Delegación de migraciones y Cáritas de la Diócesis de Málaga en relación al salto a la valla y situación de las personas migradas en Melilla La Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga y Melilla y Cáritas Diocesana de Málaga quieren expresar su dolor ante tanto sufrimiento causado por los hechos que están aconteciendo en Melilla desde la mañana del miércoles 2 de marzo de 2022. Por ello, han elaborado un comunicado conjunto en el que desean manifestar lo siguiente: Diócesis de Málaga: Miles de personas vienen huyendo de las guerras, la miseria y la violencia. Como cristianos, no podemos mirar hacia otro lado. Debemos esforzarnos en conocer la realidad de la que vienen huyendo: 70 guerras tenemos olvidadas, pero están ahí. La situación en muchos países es verdaderamente preocupante. Ucrania, Mali, Guinea… todos necesitan y merecen nuestra empatía, solidaridad y protección, nuestra disponibilidad de acogida no puede hacer acepción de personas. Por ello, denunciamos enérgicamente que la devolución en frontera de personas que intentan entrar en nuestro país, sin el debido procedimiento, es contraria a los derechos humanos, pues impide la protección internacional de refugiados y atenta contra la dignidad de toda persona. Esta violencia es una muestra más de la falta de humanidad en nuestras políticas migratorias. Nosotros estamos llamados a inclinarnos sobre el extraño para socorrerlo, poniendo todos los medios a nuestro alcance. El buen samaritano no solo protegió al desvalido y curó sus heridas, sino que procuró su cuidado estableciendo «redes de colaboración” con el posadero. Debemos unir fuerzas para trabajar por la paz, que es inseparable de la justicia y la caridad, y que conlleva promover para todos una sociedad del cuidado y una fraternidad universal. La Iglesia de Melilla, siempre atenta a estos movimientos migratorios, tiene su Red de servicios y programas de acogida y acompañamiento a estas personas, siempre alerta antes estos episodios, que por desgracia se repiten periódicamente. Cáritas de Melilla, junto con las Congregaciones religiosas de la Ciudad Autónoma, dentro de sus posibilidades, son una respuesta solidaria ante estos desgraciados eventos migratorios que generan tanta injusticia y sufrimiento. También puedes leer Vatican News: España. Iglesia de Málaga rechaza la devolución en masa de migrantes en Melilla Alfa y Omega: La Iglesia denuncia devoluciones encaliente tras el asalto a la valla de Melilla Ecclesia.es: La Iglesia de Málaga rechaza la devolución en masa de migrantes en Melilla Vida Nueva: La Diócesis de Málaga denuncia «La falta de humanidad» de las políticas migratorias españolas. Religión Digital: La Iglesia vuelve a denunciar «las devoluciones en caliente» en la frontera de Melilla