Con la paticipación de Fernando Fuentes como subdirector de la fundación Pablo VI El Cardenal Michael Czerny pronunció las palabras de apertura del III Congreso Latinoamericano sobre la Doctrina Social de la Iglesia, efectuado del 21 al 23 de abril en Bogotá, Colombia. La sinodalidad, la misión, la crisis ecológica, la realidad social y el clericalismo son algunos puntos centrales de su intervención. Vatican News: “Dimensión social de la sinodalidad: el clamor de los empobrecidos y de la tierra”. Este es el lema del III Congreso Latinoamericano y Caribeño sobre la Doctrina Social de la Iglesia, celebrado del 21 al 23 de abril en Bogotá, Colombia. Organizado por el CELAM, el evento fue inaugurado hoy, viernes 21 de abril, con el discurso del Cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. En su alocución, el Purpurado explicó la importancia de la Conferencia de Aparecida para toda la Iglesia católica, además del modo en el que la sinodalidad va adquiriendo un rostro desde lo particular a lo universal. También trató los retos y los nuevos impulsos para que este camino se haga realidad, superando el escollo del clericalismo, caminando hacia la inculturación, valorando las diferencias y construyendo unidad. Czerny expresó que América Latina fue la primera región del mundo que dio origen, en 1955, a un cuerpo episcopal de naturaleza colegial. “El trabajo realizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano supuso una gran riqueza para toda la Iglesia”, dijo. A su vez, reconoció que “todos le estamos agradecidos y le somos deudores por habernos donado una expresión viva y auténtica de recepción contextual del ‘método inductivo’ propuesto por Gaudium et spes”: escuchar, discernir, interpretar, actuar. El Prefecto planteó que la sinodalidad no debe confundirse con una estructura particular, como un sínodo o una asamblea, ni reducirse a un instrumento al servicio de la colegialidad episcopal. Por el contrario, precisó que es aquello que cualifica el modo de ser y de vivir de la Iglesia, en la expresión de sinergias y carismas diferentes que convergen en la unidad. Tras una pausa de 15 años, el CELAM ha retomado la organización de este congreso. La erradicación del clericalismo El Cardenal se detuvo en el clericalismo, hizo hincapié en algunos de sus rasgos distintivos para discernir la dirección a seguir y el trabajo que aún queda por hacer, por el bien de la Iglesia. Czerny consideró que se debe dejar atrás esa mentalidad autorreferencial, “que desde siempre impide a la fuerza transformadora del Evangelio expresarse en una actualización concreta de estilos de vida, inspirados por el Evangelio y animados por el amor fraterno y recíproco”. En su mensaje, se subrayó, además, la importancia de reconocer, “con dolor y contrición ante Dios y ante las víctimas, que las relaciones verticalizadas y discriminatorias que se crean en ciertos ambientes eclesiales clericalizados, han generado y siguen dando lugar a numerosos casos de abuso de autoridad, de poder, de conciencia y de desorden con connotaciones sexuales”. Para el Cardenal, la solución no pasa por perpetuar un modelo de gobierno vertical y autoritario, sino por promover y formar a los laicos en un auténtico y genuino espíritu de pertenencia y participación eclesial. Advirtió que “no se puede contrarrestar el clericalismo si, al mismo tiempo, no se permite que surja un laicado responsable y fiable”. Redescubrir el fundamento teológico de la sinodalidad Czerny aclaró que la sinodalidad expresa, en la vida de la Iglesia, la identidad misma del Dios que ella anuncia al mundo, dando testimonio de la correspondencia entre lo que es y lo que obra a partir de la revelación de Dios en Cristo; es decir, mostrar globalmente, como comunidad creyente, el estilo de aquel que “no ha venido a ser servido sino a servir” (Mt 20,28) y hacia el que ella se dirige en su devenir histórico. Destacó el rol preponderante de las Conferencias Episcopales a la hora de integrar mejor el ejercicio del sensus fidei de todo el Pueblo de Dios y ayudar a las Iglesias locales a superar los particularismos, acompañando aquellas realidades en las que resulta más difícil adquirir un estilo sinodal, y ayudarles a entender nuevamente la misión de la Iglesia como un deber de todos. Valorar las diferencias y construir la unidad Czerny manifestó que “reconocer las semillas de la Palabra, ya de por sí presentes en las diferentes culturas, significa confesar con fe que la evangelización se despliega como un llevar a la Verdad de Cristo, con respeto y estima, hacia la identidad del otro”. Refiriéndose a la inculturación de la fe, puntualizó que se trata de un proceso bidireccional, que debe pensarse desde la perspectiva de una correspondencia recíproca. “Existe una sabiduría que emana de las culturas de los pueblos indígenas, que, al enriquecerse con el misterio cristológico, aporta a la comprensión del mismo, en este caso a la teología de la creación, una profundidad única e irrepetible”, acotó. También habló sobre la descolonización. En este sentido, reivindicó el deber de trabajar para que ese proceso no implique solo superar y curar las heridas del pasado, sino también promover y apoyar la recuperación y la clarificación de una identidad que a menudo ha seguido resistiendo en la sombra, clandestinamente, hibridando costumbres y tradiciones. Sobre el congreso La agenda de este encuentro prevé, entre otros acontecimientos, la santa misa, las conferencias, los trabajos en grupos de conversación. Los participantes reflexionan sobre los sueños sociales, ecológicos, culturales y eclesiales; la tierra, el techo y el trabajo por la paz; la Economía de Francisco y Clara; los desafíos para un país receptor de migrantes, entre otros asuntos. El Cardenal Czerny recordó, entre otras temáticas, la importancia de trabajar juntos por nuestra casa común, evidenciando los problemas que genera el extractivismo en la Amazonía, entre otras amenazas al medio ambiente. Descarga la ponencia de Michael Czerny Ponencia de Fernando Fuentes: formación superior en Doctrina Social de la Iglesia Fernando Fuentes participó en el Congreso poniendo en común la experiencia formativa de la Fundación Pablo VI, de la que es Subdirector. Descarga la
22 de abril: Día Mundial de la Tierra
Celebramos el Día Internacional de la “Madre Tierra” para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con este día, asumimos, además, la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra y promover la ecología y protección del medio ambiente. Renato Martinez – Ciudad del Vaticano, Vatican News El Día de la Tierra o de la Madre Tierra – llamado en inglés Earth Day – se celebra cada año el 22 de abril y fue celebrado por primera vez por las Naciones Unidas en 1970, siguiendo las intenciones del movimiento ambientalista de Estados Unidos. Es un momento para celebrar, pero también una oportunidad para informar sobre el estado del medio ambiente y dar consejos sobre cómo contaminar menos y preservar los ecosistemas. La tierra está en riesgo Entre enero y febrero de 1969, en Santa Bárbara, California, se produjo uno de los desastres ambientales más graves en Estados Unidos, causado por el derrame de petróleo de un pozo de la Unión Petrolera, este hecho sirvió para llamar la atención de la opinión pública sobre la situación de nuestro planeta. En más de 45 años, el Día de la Tierra ha contribuido significativamente a las iniciativas ambientales en todo el mundo que, en 1992, condujeron a la organización en Río de Janeiro de la llamada Cumbre de la Tierra, la primera conferencia mundial de Jefes de Estado sobre el medio ambiente. Desde entonces, el Día de la Tierra también se ha convertido en una oportunidad para difundir información científica y concienciar a la gente sobre los riesgos que plantea el calentamiento global y las soluciones que se pueden adoptar para combatirlo. La tierra: educación y cambio climático El cambio climático es una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible en todo el mundo y es consecuencia de las acciones insostenibles de la humanidad, que tienen implicaciones directas en la vida de las generaciones futuras. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París fomentan la cooperación internacional entre las partes sobre educación, formación, conciencianción pública, participación pública y acceso público a la información sobre el cambio climático. La Cumbre sobre el clima La ONU anuncia que el 23 de septiembre de 2019 se celebrará la Cumbre del Clima, organizada por el Secretario General António Guterres, para hacer frente al cambio climático y acelerar la implementación del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. El Papa y la tierra El Papa Francisco en diversas oportunidades se ha pronunciado en defensa de la tierra y en la promoción del cuidado de la Casa Común. En uno de sus últimos discursos, dirigido a los Empresarios que participaron en el encuentro con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el Pontífice manifestó que, “cada uno de nosotros tiene también una responsabilidad para con los demás y con el futuro de nuestro planeta. Del mismo modo, la economía debe servir al hombre, no explotarlo y robarle sus recursos”. Hoy, dijo el Papa, estamos llamados a aprovechar las posibilidades que la tecnología nos brinda, con un buen uso de los recursos, ayudando en particular a los países más afectados por la pobreza y la degradación a emprender el camino de la renovación y del desarrollo sostenible e integral. “Mi esperanza – concluyó el Pontífice – es que los hombres y mujeres de nuestro tiempo, reconociéndose unos a otros como hijos e hijas del Padre y Creador que está en los cielos, contribuyan cada vez más y más concretamente a que todos puedan compartir los recursos preciosos de la tierra”. Descarga la guía «Nuestra Casa común»: Una guía para el cuidado de nuestro planeta vivo
Cuadernos de Pastoral del Trabajo
El Departamento de Pastoral del Trabajo inicia una serie de cuadernos para la formación y la reflexión Pues bien, con estos Cuadernos de la Pastoral del Trabajo queremos ir facilitando a todos los cristianos una herramienta para la formación y la reflexión en temas que nos puede ayudar a vivir nuestro compromiso evangelizador en el mundo y especialmente en las realidades obreras y del trabajo. En este cuaderno número 1, “Un trabajo que cuida, contribuye a la restauración de la plena dignidad humana”, intentamos desarrollar el comunicado[2] que los obispos de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social han presentado públicamente con motivo de la celebración, el próximo 28 de abril, del Día Mundial por la Seguridad y la Salud en el Trabajo. En un próximo número pretendemos recopilar lo que la Iglesia ha venido definiendo como trabajo decente en estos últimos años, si todo sigue los ritmos previstos lo daremos a conocer días antes del 7 de octubre y con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Esperamos que con estas sencillas publicaciones podamos facilitar la formación de grupos parroquiales y de movimientos de seglares preocupados por la formación social. Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo DESCARGA [1] Conferencia Episcopal Española. La Pastoral Obrera de Toda la Iglesia. LXII Asamblea Plenaria de la CEE (1994). [2] Subcomisión de Acción Caritativa y Social. En el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: “¡No más muertes en el Trabajo! y esforcémonos en lograrlo”
A sesenta años de la encíclica «Pacem in Terris» de san Juan XXIII
La encíclica conserva una fuerte carga de actualidad en este mundo de la guerra a pedazos que no logra “desarmar el corazón”. ANDREA TORNIELLI, Vatican News «Crece entre los seres humanos la convicción de que las controversias entre los pueblos no pueden resolverse recurriendo a las armas, sino mediante la negociación». Hace sesenta años, el santo Papa Juan XXIII, ya a las puertas de la muerte, entregó al mundo su encíclica sobre la paz, que formaba parte de los primeros pasos hacia el desarme y la distensión. La doctrina de la «guerra justa» llegaba a su fin y, con gran realismo, el Pontífice bergamasco advertía de los riesgos de nuevos y poderosos armamentos nucleares. Sesenta años después, ese texto sigue siendo aun actual y, por desgracia, ignorado. La persuasión sobre los efectos devastadores de una posible guerra atómica no parece hoy tan presente como en aquel abril de 1963: el mundo está desgarrado por decenas de conflictos olvidados, y una terrible guerra, que comenzó con la agresión de Rusia a Ucrania, está en curso en el corazón de la Europa cristiana. La cultura de la no violencia lucha por hacerse un espacio, mientras que incluso las palabras «tratativas» y «negociar» parecen blasfemas para muchos. Incluso el fortalecimiento de una autoridad política mundial capaz de fomentar la resolución pacífica de las disputas internacionales ha dado paso al escepticismo. La diplomacia parece apagada, la guerra y la loca carrera a los armamentos se consideran inevitables. Y, sin embargo, a pesar de este sombrío panorama, los principios enumerados por el Papa Roncalli en «Pacem in Terris» no sólo siguen interpelando a las conciencias, sino que son puestos en práctica a diario por quienes no se rinden ante la inevitabilidad del odio, la violencia, la prevaricación y la guerra. Lo atestiguan los «artesanos de la paz» que hoy llevan a cabo sus misiones en Ucrania y en tantas otras partes del mundo, a menudo poniendo en peligro sus vidas. Lo testimonian todos aquellos que se toman en serio las palabras que el Papa Francisco pronunció en la nunciatura de Kinshasa al encontrarse con las víctimas de una violencia indecible: «Para decir verdaderamente ‘no’ a la violencia no basta con evitar los actos violentos; es necesario arrancar de raíz la violencia: pienso en la codicia, en la envidia y, sobre todo, en el rencor». Hay que tener «el valor de desarmar el corazón». Mª Teresa Compte: Juan XXIII Consiguió superar el esquema liberal-socialista Alfa y Omega: A comienzos del próximo mes de abril se cumplirá el 60 aniversario de la encíclica Pacem in terris. Será esta una oportunidad de oro para detenerse a repensar la contribución del magisterio del Papa Roncalli a la rica tradición de la doctrina social de la Iglesia (DSI). Entre todas las claves que configuran su enseñanza, hay una que podría considerarse el núcleo duro de la DSI y que se aprecia especialmente en Pacem in terris. No es otro que la antropología teológica o trascendente expresada en el trinomio encarnación-filiación-redención. Juan XXIII fue muy consciente de los nuevos retos a los que se enfrentaba la Iglesia en su misión de anunciar la verdad sobre Dios y sobre el hombre. Y para hacerlo, la DSI estaba llamada a pasar de la refutación a profundizar en su naturaleza antropológico-teológica para escapar definitivamente de las tentaciones de la llamada tercera vía. Este Pontífice inició un camino que el Vaticano II y sus sucesores han ido profundizando hasta conseguir que la DSI deje de ser vista a modo de inventario o como un simple análisis social. Consiguió superar el esquema liberal-socialista y lograr que en la DSI emergieran la justicia social y el bien común como criterios prácticos capaces de responder a las exigencias de la naturaleza humana. En este sentido, el magisterio social de Juan XXIII ofrece un modelo de discernimiento a través de unos elementos de juicio —amor, verdad y justicia— que la DSI ha incorporado como criterios de verificación de la justicia de los sistemas económicos y políticos. En sus enseñanzas, la edificación de relaciones de convivencia, sean políticas o socioeconómicas, no es una tarea de naturaleza técnica, sino eminentemente moral y espiritual. Y el discernimiento cristiano debe conducirnos necesariamente al fortalecimiento de la conciencia social de la comunidad católica. Esto es, precisamente, lo que los católicos debían aprender, escribió este Papa, en el ejercicio de sus tareas cotidianas: ajustar su actividad a los principios y normas sociales de la Iglesia, y no al revés.
Semana Santa y Pascua en las cárceles
El Obispo de Jaén, Sebastián Chico, celebró el Jueves Santo en la cárcel Diócesis de Jaén: .El Obispo de Jaén ha celebró la Cena del Señor en la Prisión Provincial. Ha rememorado la institución de la Eucaristía junto a un grupo de presos en la recoleta capilla de cárcel. Pocos minutos después de las 9:30 horas llegaba Don Sebastián Chico Martínez a la institución penitenciaria. Allí era recibido por el Delegado de Pastoral Penitenciaria, D. José Luis Cejudo; los capellanes de la Prisión, D. José González y Dª Carmen Fernández y una representación de los voluntarios de esta Pastoral de atención y acompañamiento a los privados de libertad. Tras saludar a los funcionarios, a la Subdirectora de tratamiento y al jefe de servicio, se ha dirigido a la capilla, para allí saludar a los internos congregados antes de revestirse para presidir la Santa Misa. En un ambiente de profundo recogimiento, los internos han participado en una celebración preciosamente preparada. Las lecturas de la Misa han estado participadas por los internos y el Evangelio, del pasaje evangélico de San Juan relataba el lavatorio de los pies, ha sido proclamado por el sacerdote salesiano y capellán, D. José González. En su homilía, Don Sebastián ha mostrado su alegría por comenzar el día del Amor Fraterno entre aquellas personas que están privadas de libertad, porque “es aquí donde el amor de Dios se hace palpable de una manera especial”. “Celebrar el Jueves Santo en la cárcel- continuaba el Prelado- es un día donde se reafirma mi sacerdocio, mi ser obispo, en este día tan sacerdotal”. En este sentido, remontándose al Génesis, ha recordado, “Desde que en el origen, el hombre desobedeció a Dios, el hombre quiso ser como Dios, el Padre trazó un plan de salvación donde se despojó de su rango y se hace uno como nosotros”. Para, continuar recordando el gesto del lavatorio de los pies podemos hacerlo vida cada día, “dejándonos lavar por el Señor nuestra vida, nuestro corazón, y así volver a Dios y volviendo a Él, servirle mejor a Él y a los demás”. Por último, ha resaltado que “dejarnos lavar los pies por Jesús nos capacita para el servicio”. Al finalizar sus palabras, se ha vivido uno de los momentos más emotivos de esta celebración eucarística. Tras tres largos años sin poderse hacer, por la pandemia, en este 2023 se ha recuperado el gesto del lavatorio de los pies. Un momento que el Obispo ha vivido con mucha emoción, cuando, despojado de su casulla y con una toalla prendida a su cintura, se ha agachado para lavar y besar los pies de algunos internos, rememorando así lo que hizo Jesús con sus discípulos antes de la Última Cena. Uno de los internos, lloraba de emoción ante el gesto de amor del Prelado. Al concluir la celebración de la Eucaristía, Don Sebastián se ha despedido de los internos, y les ha deseado una feliz Pascua de Resurrección. El Nazareno entra en prisión por primera vez en la historia en la cárcel de Soto del Real Alfa y Omega: Desde hace años, los internos pedían una procesión en Semana Santa al estilo de las que se hacen en otros centros penitenciarios del país y nunca cuajó. Pero este año, Paulino Alonso, capellán de la cárcel, se empeñó, «no sé muy bien por qué», en que la idea cogiera fuerza. Al final del camino estaba esperando un Jesús con la cruz a cuestas, titular de la Hermandad de Jesús el Nazareno de Colmenar Viejo, que el pasado lunes, 3 de abril, fue llevado a la prisión, su nueva casa durante toda esta semana. Hablamos con Martín Berrio, hermano mayor del Nazareno, en plena operación de traslado. «Llevamos en un camión la imagen, la cruz, las andas, la cruz de guía y el estandarte de la hermandad», señalaba ilusionado. Las flores para el paso llegarán el mismo viernes. No se esperaban en la hermandad, reconocía, algo «tan grande» como ser los elegidos para llevar a su titular a la cárcel. «Estamos muy orgullosos», y muestra de ello es que en la junta extraordinaria que se convocó para aprobar la procesión todos votaron a favor. También en la comunidad parroquial sede de la hermandad, la basílica de Nuestra Señora de la Asunción, se está viviendo esto como algo único. El párroco, José Francisco García, lo anunció en las Misas. «Estamos muy conmovidos con que esta imagen pueda procesionar y ayudar a otros a que se encuentren con Otro», explica Patricia, una de las feligresas. Y, como apunta el hermano mayor, que pueda «llevar paz» a los presos, que es lo que en definitiva derrocha el Nazareno. Continúa leyendo Histórica visita de la Virgen de la Soledad a la prisión de Castelló El Periódic.com: En el marco de la celebración de la Semana Santa que organizó la capellanía católica del Centro Penitenciario, una delegación de la Cofradía de la Purísima Sangre de Jesús de Castelló -que este año cumple 475 años de historia- junto a una delegación de la Cofradía del Santísimo Cristo del Calvario de Alcora visitó el Centro Penitenciario Castellón I, hasta el cual llegó la venerada imagen de Nuestra Señora de la Soledad, la «Mare de Déu dels llauradors castellonencs». Esta será la segunda imagen significativa de la devoción castellonense que cruce los umbrales de la prisión, pues, en 1999, la imagen de la Virgen del Lledó lo hizo, a propósito de la celebración del 75 aniversario de su coronación. Foto: celebración de la Vigilia Pascual en la cárcel de Castelló 1
El derecho de asilo en entredicho
Ante el rechazo del Reino Unido de negar el auxilio a los migrantes que llegan a sus costas El grupo de expertos en legislación migratoria del Departamento de Migraciones de la CEE han realizado su primera reflexión que comparten con las diócesis, respecto al intento del gobierno del Reino Unido de negar auxilio y rechazar a los migrantes que lleguen en patera a sus costas o de reenviarlos a terceros países a la espera de resolver sus demandas de asilo o refugio. Una propuesta muy contestada y rechazada por las Iglesias católica y anglicana de Inglaterra, Gales y Escocia. Nuestro Departamento, sumándose a ese rechazo ajeno al derecho internacional, los derechos humanos, la Doctrina Social de la Iglesia y el valor de la dignidad de la persona, ofrece así, una primera reflexión al respecto La Declaración Universal de Derechos Humanos es sin duda el documento central que posibilita pensar al individuo desde unas garantías inalienables que han de serles respetadas a todo ser humano. En este contexto, se debe entender que, el asilo debe ser concebido como la protección territorial que proporciona un Estado en su territorio a personas que se encuentran bajo su jurisdicción por motivos relacionados con la protección de los Derechos Humanos. Personas con riesgo de ser perseguidas -por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas o grupo social en el caso de los refugiados-, o personas que en su país de origen podrían sufrir pena de muerte, tortura, tratos inhumanos o degradantes o incluso ser víctimas de violencia generalizada derivada de conflictos armados. Una propuesta muy contestada y rechazada por las Iglesias católica y anglicana de Inglaterra, Gales y Escocia. Nuestro Departamento, sumándose a ese rechazo ajeno al derecho internacional, los derechos humanos, la Doctrina Social de la Iglesia y el valor de la dignidad de la persona, ofrece así, una primera reflexión al respecto Por tanto, el asilo es una expresión de la soberanía territorial de los Estados que protegen a personas que han dejado de gozar de la protección del Estado de su nacionalidad (o residencia habitual en el caso de los apátridas). En virtud de su soberanía, cualquier Estado puede ejercer una función de asilo en la medida en que participa en la Comunidad Internacional ante la que se encuentra la persona que ha huido de su país o bien no puede volver a él. Tanto el derecho a huir como el derecho a buscar asilo están reconocidos como Derechos Humanos en la Declaración Universal de 1948. Así las cosas, no ha sido reconocido en ningún instrumento de Derecho Internacional general un derecho a obtener asilo por parte de las personas que buscan protección. En este sentido el derecho de asilo se correspondería con la potestad del Estado de concederlo. Este derecho debe ejercerse de conformidad con normas, principios y estándares internacionales que lo circunscriben. El principio de non refoulement que obliga a no rechazar a nadie en donde su vida, su libertad, o sus Derechos Humanos más esenciales, podrían estar amenazado interpretado a la luz de la protección internacional de estos derechos en tanto que limita de un modo determinante el ejercicio de las potestades estatales de control fronterizo y de admisión en el territorio. No cabe duda que, los Estados tienen el derecho de decidir admitir a personas extranjeras en su territorio o bien no hacerlo, pero el ejercicio de este derecho debe ajustarse a los postulados de la protección de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional del asilo y el refugio. La tensión entre estas dos perspectivas que se proyectan sobre las migraciones forzosas es particularmente compleja en la Unión Europea en que el acceso al territorio de uno de los Estados miembros por parte de personas extranjeras, sean o no demandantes de asilo o refugiadas, de facto les proporciona la oportunidad de circular libremente por el espacio Schengen. No debe caer en el olvido que, las personas que ejercen su derecho a buscar asilo reconocido en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos en un Estado miembro de la Unión Europea se enfrentan a las mismas dificultades fácticas que en cualquier otra parte del mundo en cuanto al acceso al territorio o a situaciones en que estén bajo su jurisdicción. En la Unión Europea, además de estas dificultades, la infraestructura normativa y operativa armonizada y coordinada de control de fronteras y de acceso al territorio se proyecta sobre los demandantes de asilo como una fortaleza física y jurídica. De este modo, entendemos que, abordar las causas fundamentales de la migración irregular y el desplazamiento forzado requiere una cooperación sostenida con los países de origen y receptores dado que, disponer, de un plan migratorio eficaz redunda en interés de los países socios, la Unión Europea y los propios refugiados y migrantes. Ello implicará buscar modos de mejorar la cooperación con los países de origen y tránsito, garantizar procedimientos efectivos, una integración lograda de los refugiados y el retorno de aquellos que no tienen derecho a quedarse. Ninguna solución en materia de migración puede satisfacer a todas las partes en todos los aspectos, pero, con el trabajo conjunto, la UE puede encontrar una solución común. En este sentido, y a la luz de los planteamientos expuestos, llama poderosamente la atención la actuación que va a llevar a cabo Reino Unido respecto de los inmigrantes irregulares, pues a priori no concederá asilo salvo que existan «circunstancias excepcionales» en tanto en cuanto una persona pudiera sufrir riesgos graves e irreversibles como consecuencia de su deportación a su país de origen. El argumento esgrimido por su primer ministro se sustenta en que la migración ilegal no es justa para los contribuyentes británicos, no es justa para quienes acceden al país de manera legal y no es correcto que se permita a bandas de delincuentes continuar con su comercio inmoral. En cualquier caso, la mayoría las personas que buscan vivir fuera de su estado de origen sienten que la experiencia de abandonar su propio país es compleja de aceptar en los territorios receptores.
El mestizaje cultural de la inmigración también enriquece nuestra lengua
Intervención del Centro Tierra de Todos en el Congreso Internacional de la lengua Española en Cádiz La Fundación Tierra de Todos, perteneciente a la Delegación de episcopal de Migraciones de Cádiz y Ceuta ha recogido una serie de relatos fruto de más de 12 años de trabajo con personas migrantes en el aprendizaje de la lengua española. Os dejamos el vídeo de la intervención: Intervención completa de Jerónimo Vicente De todos es sabido que el IX Congreso Internacional de la Lengua Española, que se está celebrando en Cádiz es un acontecimiento muy importante y una oportunidad merecida para reivindicar el protagonismo de esta ciudad en la expansión de la lengua española por muchos motivos, que a lo largo del congreso se han ido explicando. El tema central que abarca el Congreso Internacional de la Lengua Española, como también sabéis es el mestizaje e interculturalidad, y es aquí, en la interculturalidad, donde la Fundación Centro TIERRA DE TODOS quiere aportar a este Congreso, y a la ciudad su granito de arena, poniendo en valor a las personas que vienen de otros países y aprenden el español gracias a otras personas que les enseñan, como proceso necesario para poder alcanzar una inclusión social y laboral. Queremos dar voz a los migrantes, últimos en nuestra sociedad en muchos sentidos, pero a la vez primeros en valorar la lengua española como herramienta eficaz para su empoderamiento real. Y sucede que, en éste cruce de caminos que supone la inmigración, se produce un mestizaje cultural que enriquece con mil matices la lengua española, ese idioma que acaso sea la más preciada herramienta que le fue dada al ser humano. En el libro “El Síndrome de Ulises”, su autor el Doctor Joseba Achotegui, -psiquiatra y profesor de la Universidad de Barcelona desarrolla la teoría de que hay siete lutos o traumas en las personas migrantes que afectan a todas las áreas de la vida. Son: La familia y los seres queridos, la lengua, la cultura, la tierra, el estatus social, el contacto con el grupo y los riesgos para la integridad física. Pone en segundo lugar por importancia la falta de conocimiento de la lengua del país de destino como elemento que paraliza, estresa y hace vulnerable al que no la conoce. La Delegación Episcopal de Migraciones de Cádiz y Ceuta, a través de la Fundación Centro Tierra de Todos y la Asociación Cardijn, lleva más de 15 años enseñando español a los migrantes que llegan a nuestra provincia, y por consiguiente, sanando parcialmente cicatrices y minimizando los traumas que todo migrante trae consigo por el simple hecho de serlo. Aseveramos que el aprendizaje de la lengua es una acción contrastada para la humanización de la sociedad. El Congreso Internacional de la Lengua Española es un espacio ideal para elevar al colectivo migrante, por cuanto de bueno aporta a nuestra sociedad y también para confirmar que la lengua española se erige como un elemento aglutinante de personas y culturas. A lo largo de los años hemos tenido muchas experiencias de superación y anécdotas muy entrañables en torno a la enseñanza del español para migrantes, y hemos pensamos que podría ser una buena idea editar un pequeño librito -dentro del marco de la celebración del Congreso-, donde se recogieran las más sobresalientes, y quede para la posteridad en el recuerdo del congreso. La publicación de estos relatos ilustra lo intercultural, que forma parte del lema del IX congreso Internacional de la Lengua Española. Les aseguro que la lectura de estas historias, les hará ver la importancia del aprendizaje de la Lengua Española en los procesos de integración social de las personas migrantes. Presentamos ahora este librito con páginas llenas de vivencias reales, conmovedoras, que servirán para acercar la realidad del fenómeno migratorio a la ciudadanía, perdurará en el tiempo, y valdrá para recordar el Congreso Internacional de la Lengua española que se celebró en Cádiz en Marzo de 2023. Una de esas historias que aparecen en el libro la va a leer ahora Mohamed el Harrak, un chico marroquí que ostenta el record, por decirlo de alguna manera, de ser el menor no acompañando que llegó solo a las nuestras costas en patera con menos edad: 7 años. Es por ello que su acento no dista mucho de un gaditano. Después de mucho acompañamiento y de muchos esfuerzos por su parte, entre ellos el de aprender español, está en el último curso de grado universitario de trabajo social. Él quiere ayudar para que otros chicos no pasen por lo que él pasó.
Un pacto de rentas para salir juntos de la crisis
Nadia Calviño, vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, planteaba a mediados de 2022 a los agentes sociales, sindicatos y empresarios, un pacto de rentas. Son distintas organizaciones económicas y sociales las que vienen demandando la necesidad de alcanzar este acuerdo. Con el pacto de rentas se trata de encontrar un punto de acuerdo en el que haya un control sobre los márgenes empresariales y las subidas salariales. Llegar a este acuerdo no es nada fácil. Los sindicatos vienen planteando que, junto a la moderación salarial y los márgenes empresariales, el Gobierno debe plantear, también, en dicho acuerdo de renta, medidas fiscales y de apoyo a los colectivos más vulnerables. Durante la crisis de los ’70, y en el marco de Los Pactos de la Moncloa, se suscribió un pacto de rentas con el que hacer frente a la crisis económica que se vivía en aquellos momentos en los que la inflación llegó al 28,4%. Gobierno, sindicatos y empresarios acordaron que la subida salarial no superará el 22%.Este pacto llevó consigo una reforma fiscal y una reforma laboral que trajo nuevos derechos a los trabajadores. La Iglesia reclama un nuevo pacto de rentas para combatir la pobreza y garantizar nuestro sistema de bienestar El Cardenal Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española, en el discurso inaugural que dirigió a la Plenaria de los obispos hablaba de “Una sociedad que no cuida a los más frágiles es una sociedad que está en vías de extinción. Ha llegado el momento de acordar un gran pacto de rentas que permita a las familias superar con cierta dignidad este tiempo de travesía por el desierto. La crisis reclama acuerdos efectivos de los grandes partidos y de los agentes sociales para combatir la pobreza, para preservar y generar nuevos empleos y para garantizar la viabilidad de nuestro sistema de bienestar” (21.11.2022). Y el pasado 8 de febrero, el Cardenal Juan José Omella volvía a recordarnos la situación que viven muchas familias y que urge que se acuerde un pacto de rentas: “La crisis de precios impacta en todos nosotros pero los hogares con menores recursos son los más afectados. En cambio, los más ricos han visto crecer su riqueza y sus beneficios. Entre todos deberíamos trabajar por un mundo más solidario y justo” (tweets 8.02.2023). Pensar un pacto de rentas desde la doctrina social Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo hemos visto conveniente profundizar en el actual debate social sobre el pacto de rentas y reflexionar sobre su construcción desde los principios y valores de la doctrina social de la Iglesia. Para ello hemos programado una webinar para el próximo 30 de marzo, en la que contaremos con el profesor de la Universidad de Comillas Sebastián Mora, ex Secretario General de Caritas España. Para participar en esta conferencia on line es necesario inscribirse previamente aquí: Las inscripciones estarán abiertas hasta el 24 de marzo. Resumiendo Webinar: “Un pacto de rentas para salir juntos de la crisis”. Ponente: Sebastián Mora, profesor en la Universidad de Comillas. Día: Jueves, 30 de marzo de 2023 Hora: de 19:30 – 21:00h. Organiza: Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE Inscripciones: Hasta el 24 de marzo La conferencia se emitirá a través de la plataforma Zoom. Más información en p.trabajo@conferenciaepiscopal.es
Via Crucis intercultural en la Diócesis de Bilbao
Diócesis de Bilbao: Los días 25 y 26 de Marzo se han celebrado retiros de Cuaresma en diferentes puntos de la Diócesis . El sábado, en Bilbao, Eloísa Braceras acompañó el retiro «Acompañar en la vulnerabilidad». En Barakaldo, Carlos Bargos, fue el responsable de dirigir la sesión que se desarrolló en la parroquia de La Esperanza. Además, 200 personas participaron en el Vía Crucis Intercultural en El Carmen de Indautxu. El sábado por la mañana, el colegio de la Pureza de María, de Bilbao, acogió el Retiro de Cuaresma «Acompañar en la vulnerabilidad», organizado por la mesa de Caridad y Justicia de las vicarías III y VII. El primer tiempo de oración lo animó el vicario territorial, Fernando Marcos y el retiro estuvo acompañado por Eloísa Braceras, de Pastoral de la Salud. Participaron personas de varios grupos de Cáritas, Pastoral de la Salud, Penitenciaria, Migraciones… En Barakaldo También el sábado, se celebró el Retiro de Cuaresma de la Unidad Pastoral (UP) Barakaldo, en la parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza. Estuvo acompañado por Carlos Bargos, director de Caritas Bizkaia, que ayudó a los presentes «a acoger, celebrar y agradecer el regalo de Dios en nuestra vida», explicaba al finalizar el responsable de la UP, José Alberto Güemes «Ha sido un encuentro muy provechoso, valorado positivamente por todas las personas que hemos participado de las diferentes parroquias de nuestra UP. Nos ha animado a vivir la Pascua próxima con esa misma actitud y continuar en el camino sinodal de caminar juntos y juntas hacia la luz de Cristo, contemplando nuestra vida desde abajo, desde cerca, desde dentro, como regalo de Dios, valorando las pequeñas cosas». Vía Crucis Intercultural Otro acto que tuvo lugar el sábado fue el Via Crucis intercultural en la iglesia del Carmen de Indautxu, que contó con la participación de unas 200 personas de los diferentes grupos interculturales “caminando con Jesús y haciendo presente la pasión en nuestro mundo».