Comunicado de Justicia y Paz Durante los días 18, 19 y 20 de noviembre de 2022, nos hemos reunido en la Cueva de San Ignacio de Manresa, unas sesenta personas de Justicia y Paz, junto a las entidades hermanas Cáritas Española y CONFER; D. Romà Casanova, obispo de Vic; y D. Javier Vilanova, obispo acompañante de la Comisión General. Hemos elegido este lugar para las jornadas anuales con motivo del quinto centenario del peregrinaje de San Ignacio de Loyola a Manresa. Además de compartir la celebración de la familia ignaciana, hacemos propia la intención de «ver nuevas las cosas en Cristo» porque las heridas se convierten en bendición y el daño que causamos a las personas y a la madre Tierra necesita ser transformado en perdón para llegar a la plenitud absoluta, visto de forma espiritual, a la vez que progresamos en la eliminación de los combustibles fósiles, que son el principal causante de la crisis climática, y que continua constituyendo otra gran decepción de la COP27, terminada al comenzar las jornadas. Desde la ecología integral, a la que nos invita el papa Francisco en Laudato si’ y Fratelli tutti, y la espiritualidad ignaciana profundizamos en el compromiso con los diversos modos de presencia e incidencia en la sociedad global, «examinándonos para ver lo hecho hasta aquí y lo que todavía nos queda por hacer» (Cfr. OA 48) en favor del desarrollo integral y solidario de la humanidad. Las jornadas transcurrieron realizando una peregrinación a través de las fases de los ejercicios espirituales ignacianos. Javier Melloni, jesuita, nos acompañó en una ponencia sobre la primera semana para destacar que la ruptura de lo que somos se produce en las pulsiones de depredación y apropiación que destruyen los principios de reciprocidad y de relación. María Toscano, profesora de filosofía, insiste desde distintas aportaciones históricas, culturales y disciplinares que todo el universo grita, de todas las formas posibles, que él es la expresión de lo invisible. Somos el hijo de la trinidad y lo somos con la tierra y con el árbol, por eso, nuestro ser hace sagrado lo que mira, pisa, come o viste. Todo ser es parte de una realidad sacramental que evoluciona y cambia, y que forma parte de un proceso divino. Enrique Lluch, profesor de economía, comparte el cambio necesario de la economía que mata la dignidad, la esperanza y la naturaleza y la llama economicismo. Nuestra espiritualidad cristiana nos invita a vivir de otro modo y a colaborar para evitar las desigualdades, incrementadas por las formas de consumo sin límite, por la falta de control del excedente y por la economía globalizada, depredadora de recursos y personas. Esta lógica economicista es una nueva forma colonialista que provoca un aumento de la violencia, produce estragos en las distintas guerras y destruye de forma acelerada el sustrato de vida de nuestra casa común, dejando a un mayor número de personas al margen, al tiempo que aumenta la contaminación y los residuos, e ignora a quienes no pueden seguir el ritmo, así como la pérdida de biodiversidad. «La conversión ecológica se hace apremiante. Urge un nuevo modo de habitar el mundo, desde una ética de lo suficiente» [1]. La cuarta fase de los ejercicios nos lleva al compromiso y estas jornadas nos impulsan en la defensa de los derechos humanos, la paz y el cuidado de la naturaleza, considerando a las generaciones futuras, desde los valores y principios del evangelio y la Doctrina social de la Iglesia. Vemos urgente actuar en los distintos niveles de compromiso local, nacional y global dejando patente nuestra realidad interdependiente, tanto humana, como social y ecológica. La conclusión del proceso espiritual es la contemplación para alcanzar amor donde lo que en la primera semana – alabanza, reverencia y co-creación – es un enunciado o un marco, en la contemplación se convierte en una transparencia y un modo de vivir. La tarde del sábado realizamos un paseo hasta el Pozo de Luz donde, en Íñigo de Loyola, se produjo la inspiración que simbolizó el nacimiento de la misión apostólica ignaciana a través de una nueva percepción del mundo. Al igual que él, también descubrimos nuevos caminos y tenemos disposición de transitarlos. En este encuentro escuchamos la invitación a mirar con ojos y sentidos nuevos, profundizar en la grave crisis ecológica que no está separada de la crisis social y que nos interpela. Necesitamos transformar de forma creativa la actitud depredadora en otra cuidadora; no basta con poner parches para no superar los límites físicos de la vida. Esto nos hará crecer integralmente en la dimensión espiritual y nos permitirá construir de forma abierta, incorporando las nuevas expresiones de las generaciones. Para ello, hemos utilizado el símbolo de una espiral que se itera hacia la trascendencia. El camino ecológico constituye una mediación innovadora para establecer vínculos de cuidado con los entornos vivos que favorezcan una sociedad más enfocada al cuidado y al respeto, basada en relaciones fundamentales estrechamente conectadas entre sí: la persona en relación consigo misma, con el entorno eco-social y con Dios. «Cada dimensión necesita de las otras. Hay una realidad múltiple y diversa en la que no se sabe dónde están los límites de cada parte» [2]. Sin que las personas nos imbriquemos en «un mundo más que humano», en el que lo humano y la naturaleza estén integrados, no puede haber ningún cambio [3]. Queremos «alimentar la pasión por el cuidado del mundo» (LS 216) y no entramparnos en la dinámica globalizadora; tejer las relaciones de la vida exige responder a: «Parte de una adecuada comprensión de la espiritualidad consiste en ampliar lo que entendemos por paz, que es mucho más que la ausencia de guerra. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común, porque, auténticamente vivida, se refleja en un estilo de vida equilibrado unido a una capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida». (LS, 225) Más información: https://www.juspax-es.org/l/espiritualidadecojyp/ [1] V. Martín, Soñar con una fraternidad abierta y universal. Claves pastorales de acción caritativa y social a la luz de Fratelli tutti. Pág. 141. Madrid 2022 Edt. Cáritas Española. [2] Raimon Panikkar, Ecosofía. [3] Cristianismo y Justicia. Cuaderno 228. «El desperdicio de alimentos» Pág. 13. José
Ablaye ya ha podido abrazar a su hijo: Una historia de misericordia en red
En ese proceso, se han levantado cientos de barreras burocráticas, pero ni una sola lo suficientemente alta para que la voluntad de las personas no lograra traspasarla Diócesis de Málaga: La historia de Ablaye Mboup ha llegado a convertirse en una historia de lucha y trabajo en red que ha superado todas las expectativas. Este senegalés de 60 años sufre una enfermedad rara y progresiva que no tiene cura, hipertensión arterial pulmonar, y que afecta a unas 15 de cada millón de personas. Él se encuentra en la fase final, recibiendo cuidados paliativos en Marbella. Vino a España en 2008, y gracias a su trabajo ha conseguido sostener a su familia, que permanece en Senegal. Ha dado estudios a sus tres hijos trabajando en una cocina, en un locutorio… en todo aquello que le ha dado la oportunidad de salir adelante. Sin embargo, una historia común de un extranjero cualquiera no habría sido noticia. Pero sí lo ha sido la de Ablaye. Su sufrimiento ha conmovido el corazón de muchas personas que se han dejado tocar por su situación, que han experimentado la misericordia y han luchado por conseguir traer a su hijo hasta aquí para acompañarlo en la última fase de su enfermedad. La Delegación de Migraciones de Málaga, a través de su delegada Pilar Gallardo Quero, conoció el caso de Ablaye gracias al trabajo comprometido de Juan Cano, periodista de Diario Sur. Ingresado en el Hospital Costa del Sol de Marbella para recibir cuidados paliativos, lo único que este hombre desea es que dejen viajar a su hijo mayor para que le acompañe en estos momentos. Los miembros de la Delegación Diocesana de Migraciones se sintieron interpelados por ello y se pusieron en marcha. En ese proceso, se han levantado cientos de barreras burocráticas, pero ni una sola lo suficientemente alta para que la voluntad de las personas no lograra traspasarla. El primer eslabón de esta cadena es el médico que atiende a Ablaye desde que se le diagnosticó la enfermedad: Rafael Bravo, cardiólogo del Hospital Costa del Sol. «És mi ángel, mi protector —cuenta el enfermo—. Está haciéndolo todo para ayudarme a vivir. Nunca en mi vida he visto a nadie como él. Podía haber dicho: “total, es un extranjero…” Pero todo lo contrario. Hasta lo que quiero comer, me lo trae. Solo puedo decirle gracias y que Dios le bendiga, a él y a todos en el hospital, los que se han comprometido conmigo». Rafael ha removido, ciertamente, el cielo y la tierra para lograr que Cheik viaje para acompañar a su padre. Ha acudido a todos los lugares y personas que podían ayudarle. Ha llamado innumerables veces al consulado, ha luchado por conseguir apoyos que lograran el visado para que el hijo de Ablaye pudiera venir en esta situación de emergencia y su empeño ha acabado contagiando a muchos, haciendo saltar la chispa de la fraternidad. Con él, han hecho suya la lucha de Ablaye el enfermero Pablo Guardado, que ha conseguido ya más de 60.000 firmas a través de una plataforma; la Asociación de Personas con Hipertensión Arterial Pulmonar, involucrada hasta hacer partícipe a la Casa Real; la Dirección General de Migraciones del Ministerio de Inclusión y la Dirección General de Asuntos Consulares del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España y, también, la Iglesia católica a través de la Diócesis de Málaga, su vicaría para la Acción Socio Caritativa y la Conferencia Episcopal Española, a través de su Departamento de Migraciones , que ha logrado salvar el último obstáculo. Muchas de las personas que han intervenido «no podían hacer nada» en apariencia, pero lo hicieron. Muchos han escuchado hasta la saciedad que «las cosas son así y no se pueden cambiar», pero lo intentaron. Y la voluntad, el esfuerzo y la oración han dado sus frutos. Con Ablaye se ha puesto en marcha un engranaje de solidaridad que ha logrado su objetivo. Se espera que el día 20 de noviembre, el hijo de Ablaye llegue a España. Ante esta noticia, su padre confesaba días antes de la llegada de su hijo: «Me da mucha alegría, estoy muy contento porque sin nadie a mi lado, sin mi familia, me habría sentido solo. Si mi hijo llega, mi vida cambiará». Si trabajamos juntos y dejamos que nos duela, podemos conseguir cambiar las cosas que son injustas, las situaciones que merecen ser denunciadas». Pilar Gallardo, delegada de Migraciones, ha manifestado la implicación de la Conferencia Episcopal Española en este caso y afirma que, «desde la delegación de Málaga, en un principio, vimos la necesidad urgente de acompañarlo, de que no estuviera solo, pero luego comprendimos que, si nos comprometemos todos, si trabajamos juntos y dejamos que nos duela, podemos conseguir cambiar las cosas que son injustas, las situaciones que merecen ser denunciadas». Así, trabajaron juntos el Departamento de Migraciones de la CEE junto con la dirección general del Ministerio de Inclusión y ésta a su vez con la dirección general de Asuntos Consulares hasta lograrlo. Ablaye solo tiene palabras de agradecimiento: «Nunca me he sentido extranjero aquí. Quiero agradecer a todos su cariño y decirles a los españoles que son mi familia, mi segunda familia»
Eucaristía en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico
El 90% de las víctimas se producen en países de ingresos medios y bajos que solo cuentan con la mitad de los vehículos matriculados. Son la principal causa de fallecimiento de jóvenes entre 15 y 29 años. Con motivo de la celebración del Día Mundial en recuerdo de las víctimas de accidentes de Tráfico la Pastoral de la Carretera, un año más celebra la santa misa en sufragio por todas ellas. Cada diócesis tendrá su celebración. En Madrid será el día 20 de noviembre de 2022 a las 13:00 y tendrá lugar en la Basílica de la Concepción. Será presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. El tercer domingo de noviembre se celebra el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, una efeméride proclamada oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de reducir el número de víctimas en accidentes de tráfico. Cada año mueren un gran número de personas a causa de los accidentes de tráfico, y lo más preocupante es que son la principal causa de fallecimiento de jóvenes entre 15 y 29 años. Se pretende reducir esta fatal estadística porque la mayoría de los accidentes de tráfico son prevenibles. Pequeñas acciones por parte de los conductores ayudan a reducir los accidentes y a que las consecuencias de los mismos sean menos graves. Es vital llevar puestos los cinturones de seguridad, proteger a los más pequeños con sistemas de retención homologados, hacer un mantenimiento adecuado a los vehículos y ser prudentes a la hora de conducir. Por otra parte, los gobiernos también deben tomar medidas, tanto sancionadoras como de mantenimiento de vías, buena señalización de las carreteras, control de los conductores infractores y otras. Casi la mitad de las víctimas fatales son peatones, ciclistas y motociclistas. El 90% de las víctimas se producen en países de ingresos medios y bajos que solo cuentan con la mitad de los vehículos matriculados.
Jornadas de Pastoral del Trabajo: En defensa de la vida y el trabajo digno
Organizadas por el Departamento de Pastoral del Trabajo, los próximos 26 y 27 de noviembre se celebrarán las XXVIII Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo que llevan por título: En defensa de la vida y el trabajo digno[1]. “¡No más muertes en el trabajo! Y esforcémonos por lograrlo” En el 2023 se cumplirán 20 años desde que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) decidió celebrar cada 28 de abril el Día Mundial por la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Esta importante conmemoración ha sido la motivación para que desde el Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE abramos un proceso de reflexión sobre la situación que viven las personas trabajadoras en relación a la seguridad y al cuidado de la salud en los lugares de trabajo. Esta reflexión dio comienzo el año pasado con una webinar sobre “Seguridad y Salud en el Trabajo”; en abril del presente año publicamos un comunicado en el que abordamos esta dramática situación; en mayo mantuvimos una reunión con el Fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral y su equipo, y en noviembre, en línea con estas actividades, dedicaremos las Jornadas de Pastoral del Trabajo a profundizar en este importante problema. Finalmente, para el 28 de abril de 2023 haremos público un documento con el que concluiremos esta reflexión en torno a la seguridad laboral y la salud en el trabajo. Las 28ª Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo pretenden abordar el tema de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Durante el 26 y 27 de noviembre, en el seminario de Ávila y organizado por el Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE hemos convocado las 28ª Jornadas Generales de Pastoral del Trabajo. A estas jornadas están convocados todos los delegados y delegadas diocesanas, los militantes de los movimientos especializados en el mundo del trabajo y todas aquellas personas interesadas en esta pastoral. Estas jornadas se convocan bajo el lema En defensa de la vida y el trabajo digno. “¡No más muertes en el trabajo! Y esforcémonos por lograrlo”[2]y pretenden abordar la situación de la seguridad y la salud LABORAL que vivimos en España y su evolución en estos últimos 20 años. El año 2021 se cerró con más de un millón de accidentes registrados, de los que 741[3] resultaron mortales. Detrás de estos accidentes laborales nos encontramos con una tragedia humana que tiene una gran repercusión en las personas que lo sufren, en su entorno y, sobre todo, en sus familias. Con estas jornadas también queremos hacer visible y fomentar el necesario compromiso de la Iglesia con las víctimas de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Cabe recordar el reciente mensaje del Papa Francisco “El año pasado las muertes en el trabajo fueron muchas, demasiadas. No son números, son personas. (…) Desafortunadamente, se considera la seguridad en el lugar de trabajo como un costo, se está partiendo de una suposición incorrecta. (…) La verdadera riqueza son las personas: sin ellas no hay comunidad de trabajo, no hay empresa, no hay economía. (…) Trabajar con seguridad permite que cada uno exprese lo mejor de sí mismo ganándose el pan de cada día. Cuanto más cuidemos la dignidad del trabajo, más seguros estaremos de que aumentará la calidad y la belleza de las obras creadas” (discurso dirigido a los miembros de la Asociación Nacional de Constructores de Edificios | 20.01.2022). Las jornadas cuentan con cinco partes bien diferenciadas La primera nos quiere ayudar a profundizar en este drama que viven miles de personas trabajadoras diariamente. Para ello Mariano Sanz Lubeiro, Secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de la C.S. de CC.OO.[4] Un segundo momento lo dedicaremos a realizar una lectura creyente sobre esta realidad. Miguel Cruz Santiago, militante de la HOAC de Córdoba y Presidente de la Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA), nos ayudará a abordar esta realidad desde la Doctrina Social de la Iglesia. Un tercer espacio consistirá en conocer experiencias de militantes cristianos comprometidos en esta realidad. Tres son las experiencias que vamos a compartir y a partir de las cuales intentaremos reflexionar sobre la respuesta eclesial que debemos dar ante esta situación invisibilizada y sangrante que viven muchas familias: Para concluir, cerraremos las jornadas con dos actos públicos: ¡Estamos convocados! Para participar en estas jornadas es necesario inscribirse. Esto lo podéis hacer en la web de la Conferencia Episcopal Española (https://jornadasconferenciaepiscopal.es/trabajo) que estará accesible hasta el 31 de octubre. Para más información podéis dirigiros al correo p.trabajo@conferenciaepiscopal.es Antonio Javier Aranda Director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la CEE [1] Artículo publicado en la revista Noticias Obreras de octubre de 2022 [2] Papa Francisco, en la homilía de la Misa del Gallo de 2021. [3] Estadística del Ministerio de Trabajo y Economía Social https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/eat21/TABLAS%20ESTADISTICAS/ATR_2021_Resumen.pdf [4]Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO https://www.ccoo.es/Salud_laboral/Actualidad [5]Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía https://avaelablog.wordpress.com/
VI Jornada Mundial de los Pobres
Nota de Cáritas y la Conferencia Episcopal Española: El papa Francisco lanza un llamamiento a la solidaridad en medio de un mundo herido por la violencia y la guerra. MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO VI JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario13 de noviembre de 2022 Jesucristo se hizo pobre por ustedes (cf. 2 Co 8,9) 1. “Jesucristo se hizo pobre por ustedes” (cf. 2 Co 8,9). Con estas palabras el apóstol Pablo se dirige a los primeros cristianos de Corinto, para dar fundamento a su compromiso solidario con los hermanos necesitados. La Jornada Mundial de los Pobres se presenta también este año como una sana provocación para ayudarnos a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre tantas pobrezas del momento presente. Algunos meses atrás, el mundo estaba saliendo de la tempestad de la pandemia, mostrando signos de recuperación económica que traerían alivio a millones de personas empobrecidas por la pérdida del empleo. Se vislumbraba un poco de serenidad que, sin olvidar el dolor por la pérdida de los seres queridos, prometía finalmente poder regresar a las relaciones interpersonales directas, a reencontrarnos sin limitaciones o restricciones. Y es entonces que ha aparecido en el horizonte una nueva catástrofe, destinada a imponer al mundo un escenario diferente. La guerra en Ucrania vino a agregarse a las guerras regionales que en estos años están trayendo muerte y destrucción. Pero aquí el cuadro se presenta más complejo por la directa intervención de una “superpotencia”, que pretende imponer su voluntad contra el principio de autodeterminación de los pueblos. Se repiten escenas de trágica memoria y una vez más el chantaje recíproco de algunos poderosos acalla la voz de la humanidad que invoca la paz. 2. ¡Cuántos pobres genera la insensatez de la guerra! Dondequiera que se mire, se constata cómo la violencia afecta a los indefensos y a los más débiles. Deportación de miles de personas, especialmente niños y niñas, para desarraigarlos e imponerles otra identidad. Se vuelven actuales las palabras del Salmista ante la destrucción de Jerusalén y el exilio de los jóvenes hebreos: «Junto a los ríos de Babilonia / nos sentábamos a llorar, / acordándonos de Sión. / En los sauces de las orillas / teníamos colgadas nuestras cítaras. / Allí nuestros carceleros / nos pedían cantos, / y nuestros opresores, alegría. / […] ¿Cómo podíamos cantar un canto del Señor / en tierra extranjera?» (Sal 137,1-4). Son millones las mujeres, los niños, los ancianos obligados a desafiar el peligro de las bombas con tal de ponerse a salvo buscando amparo como refugiados en los países vecinos. Los que permanecen en las zonas de conflicto, conviven cada día con el miedo y la falta de alimentos, agua, atención médica y sobre todo de cariño. En estas situaciones, la razón se oscurece y quienes sufren las consecuencias son muchas personas comunes, que se suman al ya gran número de indigentes. ¿Cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad? 3. En este contexto tan contradictorio se enmarca la VI Jornada Mundial de los Pobres, con la invitación —tomada del apóstol Pablo— a tener la mirada fija en Jesús, el cual «siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza» (2 Co 8,9). En su visita a Jerusalén, Pablo se había encontrado con Pedro, Santiago y Juan, quienes le habían pedido que no se olvidara de los pobres. La comunidad de Jerusalén, en efecto, se encontraba en graves dificultades por la carestía que azotaba al país, y el Apóstol se había preocupado inmediatamente de organizar una gran colecta en favor de los pobres. Los cristianos de Corinto se mostraron muy sensibles y disponibles. Por indicación de Pablo, cada primer día de la semana recogían lo que habían logrado ahorrar y todos eran muy generosos. Como si el tiempo no hubiera transcurrido desde aquel momento, también nosotros cada domingo, durante la celebración de la Santa Eucaristía, realizamos el mismo gesto, poniendo en común nuestras ofrendas para que la comunidad pueda proveer a las exigencias de los más pobres. Es un signo que los cristianos siempre han realizado con alegría y sentido de responsabilidad, para que a ninguna hermana o hermano le falte lo necesario. Lo atestigua ya san Justino, que, en el segundo siglo, explicando la celebración dominical de los cristianos al emperador Antonio Pío, escribía así: «En el día llamado “del Sol” se reúnen todos juntos, habitantes de la ciudad o del campo, y se leen las memorias de los Apóstoles o los escritos de los profetas según el tiempo lo permita. […] Luego se hace la fracción y distribución de los elementos consagrados a cada uno y a través de los diáconos se envía a los ausentes. Los adinerados y los que lo desean dan libremente, cada uno lo que quiere y lo que se recoge viene depositado con el sacerdote. Este socorre a los huérfanos, a las viudas, y a quien es indigente por enfermedad o por cualquier otra causa, a los encarcelados, a los extranjeros que se encuentran entre nosotros: en resumen, tiene cuidado de cualquiera que esté en necesidad» (Primera Apología, LXVII, 1-6). 4. Regresando a la comunidad de Corinto, después del entusiasmo inicial, su compromiso comenzó a disminuir y la iniciativa propuesta por el Apóstol perdió fuerza. Es este el motivo que estimula a Pablo a escribir de manera apasionada insistiendo en la colecta, «llévenla ahora a término, para que los hechos respondan, según las posibilidades de cada uno, a la decisión de la voluntad» (2 Co 8,11). Pienso en este momento en la disponibilidad que, en los últimos años, ha movido a enteras poblaciones a abrir las puertas para acoger millones de refugiados de las guerras en Oriente Medio, en África central y ahora en Ucrania. Las familias han abierto de par en par sus casas para hacer espacio a otras familias, y las comunidades han recibido con generosidad tantas mujeres y niños para ofrecerles la debida dignidad. Sin embargo, mientras más
Un año de la Mesa del Mundo Rural
Hace casi un año de la puesta en marcha de la Mesa del Mundo Rural. El Departamento de Migraciones junto a las entidades que conforman la Mesa ha evaluado las experiencias piloto que pusieron en marcha, con varias familias trasladadas desde Coria-Cáceres a Zaragoza, Cádiz-Ceuta a Ciudad Rodrigo, Madrid a Cuenca, y acompañado otras experiencias en Palencia, Guadalajara y ahora en Ávila ya que la Mesa ha crecido con una nueva incorporación. Por eso seguimos creyendo en este proyecto de futuro, enmarcado en la «cultura del encuentro». Con la preparación de este material, se da cumplimiento a uno de los acuerdos adoptados entre todos en las últimas Jornadas de Delegados del mes del 22-24 abril 2022. Para apoyar el proyecto Mesa del Mundo Rural se ha incorporado como colaboradora Estrella Merchán, a quienes muchos ya conocían por su servicio de hace varios años en la anterior Comisión Episcopal de Migraciones, antes de la reestructuración. Ella será la encargada de hacer de enlace entre las ofertas que provienen de las entidades que conforman la Mesa con delegaciones o secretariados. Esperamos que el proyecto Mesa del Mundo Rural sea recibido con interés. El Papa Francisco se ha referido en varias ocasiones, a la oportunidad que supone para la revitalización del mundo rural y sus comunidades en España e Italia, la integración de familias migrantes.
La exposición sobre la trata, en Canarias desde el 18 de octubre de 2022.
Cáritas diocesana de Canarias: Lo que no se nombra no existe, recuerda Celia Amorós. No tiene presencia en las conciencias individuales y colectivas, ni, por tanto, en la esfera política de toma de decisiones. Basta fijarse en la trata con fines de explotación sexual, una realidad invisibilizada para la ciudadanía, no detectada en la mayoría de los casos, y que se cobra la vida de mujeres y niñas ante la parálisis de las instituciones del poder político. La Pastoral de Migraciones de la Diócesis de Canarias organiza y dinamiza una exposición itinerante sobre la experiencia de las mujeres supervivientes de la trata con fines de explotación sexual bajo el nombre: ‘Punto y seguimos. La vida puede más’. A través de este proyecto fotográfico se pretende visibilizar y sensibilizar ante la situación de abuso y explotación padecida por tantas personas. Nombrar para que exista. La exposición se inauguró el 18 de octubre en la Casa de la Iglesia, donde permanecerá hasta el 15 de noviembre. El horario para visitarla será de lunes a viernes, de 10:00 a 13:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. Al ser una exposición itinerante irá recorriendo diferentes espacios y lugares de las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, adscritas a la Diócesis de Canarias. La trata de personas es un negocio que mueve millones de euros mientras somete a miles de personas a situaciones de esclavitud, atentando contra su dignidad y vulnerando sus derechos fundamentales. Mujeres y hombres que son captados en sus países de origen y trasladados hasta los países de destino con fines de explotación sexual, laboral, comisión de delitos, mendicidad, tráfico de órganos y/o matrimonios forzosos. En España, la forma de explotación más habitual es la sexual, y tiene como víctimas en su mayoría a mujeres y niñas. La exposición, cedida para su difusión a la Diócesis de Canarias, es promovida por de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad a través del Departamento de Trata de Personas , quienes han creado un material que pone en el centro la experiencia testimoniada de las supervivientes de trata, haciendo que aparezca ante las personas espectadoras a través imágenes y palabras que facilitan la empatía y el compromiso. Las propias mujeres supervivientes han sido desde el inicio del proyecto las protagonistas, eligiendo cómo quieren narrar su experiencia, poniendo el énfasis en la esperanza y la superación. Por eso el título ‘Punto y seguimos. La vida puede más’, incidiendo en lo que supone contar con el apoyo para poder romper con el pasado, recuperarse y reconstruir hacia un futuro. Para reflejar el proceso tal como lo experimentan las víctimas de trata, la estructura de la exposición sigue tres partes diferenciadas que se basan en tres líneas argumentales. La primera parte expresa el drama vivido por las personas que han padecido la trata. La segunda, se centra en la indiferencia de la sociedad y cómo la sienten las víctimas. Finalmente, la tercera expresa la esperanza de una vida libre de explotación, donde la implicación de la Iglesia y de la sociedad civil es fundamental. Esta exposición tan necesaria no sería posible sin la apuesta de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad, que visibiliza las realidades de la movilidad humana, especialmente las personas migrantes y refugiadas, y las personas víctimas de trata de seres humanos. Tampoco sin el desempeño de las entidades eclesiales que trabajan con víctimas de trata en España y, concretamente, las que están en nuestra Diócesis y colaboran codo con codo con Pastoral de Migraciones, especialmente en la organización de esta exposición: Cáritas Diocesana de Canarias, Religiosas Adoratrices, Oblatas del Santísimo Redentor y Fundación Cruz Blanca. También es preciso agradecer el apoyo de Radio ECCA; Cooperación Institucional y Solidaridad del Cabildo de Gran Canaria; la Casa de la Iglesia y, a título personal, a Jaime, Pedro y todas las personas que están haciendo posible que esta exposición pueda visitarse en diversos lugares de nuestra diócesis en los próximos meses.
Se estrena en Madrid “La Carta”, la película inspirada en la Laudato Si y protagonizada por el Papa Francisco.
“La Carta” se presentó en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano el pasado 4 de octubre y ya ha sido vista por más de ocho millones de espectadores. Ahora se estrena, doblada al castellano, en Madrid El largometraje presentado por YouTube Originals y realizado por productores ganadores de un Oscar lleva el mensaje de la Laudato Si’ a nuevas audiencias La película cuenta la historia del viaje a Roma de diversos líderes, comprometidos en la primera línea del cuidado de la casa común, para dialogar sobre la Carta Encíclica Laudato Si’ con el Papa Francisco. El diálogo exclusivo con el Papa, incluido en la película, ofrece una visión reveladora de la historia personal del Papa Francisco e historias nunca vistas desde que se convirtió en el obispo de Roma. Los protagonistas de la película son un líder indígena del Amazonas, un refugiado climático y estudiante de Senegal, un activista juvenil de la India y un equipo de científicos de Estados Unidos (marido y mujer), en representación de las voces que a menudo no se escuchan en la conversación global sobre nuestro planeta. A través de su encuentro transformador con el Papa y entre ellos, encuentran una nueva esperanza para nuestra casa común. El cardenal Raniero Cantalamessa O.F.M, Predicador de la Casa Pontificia desde 1980, aparece en la película y ofrece una perspectiva única para entender las antiguas raíces franciscanas del mensaje de la Laudato Si’. El estreno mundial de la versión doblada al español, se realizará en el Auditorio de la Fundación Pablo VI de Madrid, el próximo 16 de noviembre a las 19hs. Organizado por el Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, la Fundación Pablo VI, el Movimiento Laudato Si , junto a más de 20 organizaciones, el estreno coincide con la clausura de la COP27 de El Cairo y hace un claro llamamiento a la acción para frenar las consecuencias de la crisis climática. Acerca de la película Producida por el equipo ganador del Oscar Off the Fence (My Octopus Teacher) en colaboración con el Movimiento Laudato Si’, la película fue dirigida por el director ganador de un Emmy, Nicolas Brown. La Carta se realizó en colaboración con el Dicasterio de Comunicación y el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. La proyección tendrá lugar en el auditorio de la Fundación Pablo VI en el P.º de Juan XXIII, 3 de Madrid y estará precedida por una mesa debate de 25 minutos, en la que se contará con la presencia de Marta Isabel González Álvarez, de Manos Unidas, Enlázate por la Justicia y el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; Vicente López-Ibor Mayor, presidente de la Asociación Española de Derecho de la Energía; Manuel Barrios, secretario general de COMECE; y César Sánchez, portavoz de Medio Ambiente del GPP, que conectará desde la COP27 que se está celebrando en Egipto. La carta, un millón de razones para la esperanza
V Seminario de Ecología Integral: Promover voces desde el Sur
En el reciente Tiempo de la Creación, REDES ha facilitado la presencia de las comunidades del sur en el V Seminario de Ecología Integral organizado por la Conferencia Episcopal Española (CEE) en la Fundación Pablo VI: Retos para el cuidado de la Casa Común: Energía, sostenibilidad y extractivismo. Uno de los objetivos de la plataforma REDES es promover que las voces desde los márgenes sean escuchadas. Así lo acordaron las organizaciones que la gestaron hace casi veinte años. Para ello tejemos alianzas “entre las dos selvas” como destacan desde Latinoamérica. En la visita de la Caravana Latinoamericana por la Ecología Integral a España en abril, establecimos el primer contacto entre la red Iglesias y Minería y la CEE, del que ha derivado su participación en este evento. Esta red ecuménica participó a través de Jaime Borda (Perú) así como Dario Bossi y Moema Miranda (Brasil), que aparece en la fotografía. J. Borda denunció que el extractivismo minero, el afán sin límite de recoger las riquezas del subsuelo, no genera el beneficio que suele prometer a las comunidades que habitan ese territorio, sino escenarios sin vida, en los que ya no es posible seguir cultivando la tierra, generando el desarraigo de las poblaciones. Dos representantes de la industria minera y administración española respondían que la legislación nacional impide aquí esos comportamientos. Sin embargo, desde el equipo de Enlázate por la Justicia de Zaragoza se matizaba que también en nuestro suelo el beneficio de las corporaciones está por encima de la sostenibilidad: los informes de impacto ambiental no son independientes, ni son en la práctica de obligado cumplimiento, y se está recortando la posibilidad de monitorización por parte de la sociedad civil. Los otros dos compañeros desde Brasil concluyeron el Seminario fundamentando la esperanza desde una fuerte espiritualidad ecológica. Las empresas son agentes fundamentales en el respeto de los DDHH y el medio ambiente, pero para ello, deben escuchar a las víctimas de sus malas prácticas. Esta participación directa de las comunidades afectadas por nuestro modo de vida sirvió para encarnar las consecuencias de lo expuesto en el resto de presentaciones del Seminario, tanto en el ámbito técnico como reflexivo y espiritual. El economista Enrique Lluch describió con abundantes datos que nuestro sistema es insostenible; no basta maquillarlo, sino cambiar el modelo, para centrarlo en que toda la humanidad pueda disfrutar de lo suficiente, no de lo que desee. Carlos Gª Paret, de Greenpeace, ponía el énfasis, como ha insistido también Enlázate por la Justicia, en que la transición necesaria tenga en cuenta a las personas más vulnerables (transición justa), para que no carguen con los mayores sacrificios. Rufi Cerdá, en línea con Lluch, señaló que nuestro problema energético no es tanto de capacidad de generación, sino de eficiencia y ahorro en el consumo. E invitó a profundizar en las acciones de sensibilización e incidencia política para conseguir regulaciones que favorezcan la solidaridad. Mauricio López, de CEAMA, vinculó esta tarea a la parresía que el Espíritu Santo concede a los profetas: perder el miedo a la actividadd politica. Como muestra de este trabajo de incidencia política, Javier Sánchez, de REDES y Enlázate por la Justicia presentó el camino hasta ahora de la ley de Debida Diligencia (deber de cuidado) de las empresas en materia de DDHH y medio ambiente, en la que las entidades de Iglesia estamos trabajando intensamente dentro de las 530 entidades representadas en la Plataforma para las Empresas Responsables. Programa del Seminario Vídeos completos de las cuatro sesiones