Las subcomisiones episcopales para las Migraciones y Movilidad Humana y para la Familia y Defensa de la Vida trabajan desde hace unos meses en el Proyecto en favor de la dignidad de la persona, en el que también se ha implicado el departamento de Pastoral de la Salud, integrado en la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social. Ha sido aprobado por la Plenaria. Este proyecto, que se inspira en el documento El Dios fiel mantiene su alianza tiene como objetivo abordar conjuntamente diversas problemáticas de actualidad que afectan a la vida, a la dignidad de la persona, a la familia y a la sociedad. Preocupa, por ejemplo, el consumo creciente de pornografía entre los jóvenes a través de internet, la banalización de la sexualidad, el consumo de prostitución y la explotación sexual, la salud mental, o las adicciones. De momento, se quieren analizar a fondo estas cuestiones y sus consecuencias junto con distintos expertos. Estas reflexiones serán la base de un documento final que ofrecería unas orientaciones para responder a esta realidad tan preocupante.
Comunicado de la Pastoral del Trabajo
XXIX JORNADAS GENERALES DE PASTORAL DEL TRABAJO “La transversalidad de la pastoral del trabajo en la pastoral general de la Iglesia”, Ávila, 25 y 26 de noviembre de 2023 COMUNICADO | 26 de noviembre 2023 La Pastoral del Trabajo refuerza su compromiso por la evangelización del mundo del trabajo Con el lema “La transversalidad de la pastoral del trabajo en la pastoral general de la Iglesia”, se han celebrado las XXIX Jornadas Generales de la Pastoral del Trabajo, durante los días 25 y 26 de noviembre, en Ávila. En el encuentro han participado 80 personas, entre responsables de la esta pastoral, equipos parroquiales (EPO), de los distintos movimientos de militantes obreros cristianos (ACO, HHT, HOAC y JOC) y de Cáritas, provenientes de 30 diócesis. El ambiente ha sido de oración, reflexión, diálogo y denuncia. El inicio de las jornadas contó con la oración y el saludo de monseñor D. Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, y del director del departamento de esta pastoral, D. Antonio Javier Aranda. Ambos explicaron el desarrollo y los contenidos de las jornadas, invitando a una participación activa. Seguidamente, Maite Valdivieso, responsable de la pastoral obrera de la diócesis de Bilbao, desarrolló la ponencia con el mismo título que las jornadas. Partió del proyecto de Dios como un proyecto de comunión y humanización, destacando el trabajo como vocación humana y cómo Dios ha confiado el mundo en nuestras manos, considerando el trabajo humano como principio de vida. Durante su intervención, invitó a soñar juntos en la fraternidad, abarcando aspectos sociales, culturales, ecológicos y eclesiales, y a descubrir y vivir el trabajo como un lugar teologal y eclesial. Realizó un recorrido agradecido de la evangelización del mundo del trabajo, un objetivo esencial de la Pastoral obrera de toda la Iglesia. Además, exhortó a renovar la propuesta pastoral para el mundo del trabajo en la actualidad, junto a otras pastorales, movimientos y organizaciones de la Iglesia, instando a descubrir nuevos retos y llamadas, superando inercias y explorando caminos creativos. Finalmente, instó a ahondar en los sentimientos de Jesús, a seguir sus pasos y a crecer en una espiritualidad basada en la confianza, la fidelidad, la esperanza y también la paciencia, sin olvidar el cuidado de la vida y del trabajo. La mesa de experiencias nos ayudó a ver como desde las parroquias, movimientos y las delegaciones diocesanas de Pastoral del Trabajo se lleva la Buena Nueva al mundo obrero y cómo las comunidades cristianas se van comprometiendo más en estas realidades. El diálogo en grupos y los diferentes paneles de experiencias de tarea transversal ayudaron a concretar vías para desarrollar esa transversalidad en la Iglesia y en los lugares de nuestro compromiso. El domingo comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Abilio Martínez. A continuación, Abraham Canales Fernández, responsable de comunicación y publicaciones de la HOAC, disertó sobre la publicación ¿Qué entiende la Iglesia por trabajo decente?, de la cual es autor. A partir de distintos documentos del magisterio de la Iglesia, desde san Juan Pablo II hasta el papa Francisco, y otros documentos y declaraciones de movimientos eclesiales comprometidos con el trabajo decente, Canales realizó un recorrido por los hitos más importantes de los últimos años en torno a esta prioridad política. El objetivo del trabajo decente es irrenunciable para la Iglesia, y el diálogo es clave para lograrlo. Las entidades e instituciones de la Iglesia, así como el laicado, están desempeñando roles destacados para concretar los llamamientos que en su momento realizaron san Juan Pablo II y Benedicto XVI para promover el trabajo decente, una de las principales prioridades de la OIT. La pastoral obrera y del trabajo es misión, saliendo al encuentro de los hermanos y hermanas del mundo laboral para acercar la Buena Noticia a las situaciones de sufrimiento: personas rotas, excluidas y precarizadas a causa del trabajo indecente, que no encuentran respuesta en esta sociedad deshumanizada. Es un encuentro con el mismo Jesús que nos apremia a trabajar en la construcción del reino de Dios aquí y ahora, basado en el amor y la justicia social. En la Doctrina Social de la Iglesia hay criterios y pautas para emprender caminos apropiados hacia el trabajo decente: la dignidad de la persona, el bien común, la solidaridad y el destino universal de los bienes, entre otros. El magisterio de la Iglesia recuerda que el trabajo decente es aquel que cuida de la dignidad intrínseca de cada persona, es libremente elegido, ofrece un salario justo y favorece proyectos emancipadores de vida. Además, protege contra la siniestralidad laboral, es saludable, permite horarios que promueven la vida personal, familiar o espiritual, evita la discriminación y favorece la igualdad, promoviendo la formación a lo largo de toda la vida laboral y asegurando una jubilación digna (Cfr. Benedicto XVI, Caritas in veritate, 63). Concluyen las jornadas agradeciendo este espacio de reflexión, diálogo y compromiso en el seno de la Iglesia, comprometiéndose a compartir sus conclusiones con toda la Iglesia. Esto se realiza como una forma de abordar, desde distintas realidades pastorales, las problemáticas del trabajo, especialmente el objetivo irrenunciable de trabajo decente para todos y en todo lugar.
X Encuentro Frontera Sur
Ha tenido lugar en Málaga, el miércoles 15 de noviembre 2023. El objetivo de estos encuentros es continuar fortaleciendo el trabajo que como Iglesia se realiza a ambos lados de la frontera sur de España y de Europa. Esto se realiza a través del intercambio de líneas de trabajo, experiencias, formación, identificación de retos para la acción común en el futuro, entre las organizaciones implicadas en estos encuentros: CONFER, CARITAS, Justicia y Paz, Subcomisión para las Migraciones y Movilidad Humana de la CEE, así como las delegaciones de migraciones de las diócesis en la frontera con el continente africano.En la edición de este año se ha profundizado el tema de la Jornada Mundial del migrante y refugiado del 24 de septiembre de este año: “Libres de elegir si migrar o quedarse”. El encuentro se ha articulado en tres bloques: la realidad de la frontera; intercambio de experiencias; reflexiones y propuestas. El primer apartado contó con la exposición de Alberto Ares, del Servicio Jesuita al Migrante, sobre el previsible nuevo Pacto Migratorio Europeo y los acuerdos de cooperación en materia de política migratoria en la UE.A continuación, tuvo lugar una mesa redonda entorno al mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, que contó con la intervención de Fr. Emilio Rocha, arzobispo de Tánger, que presentó 10 puntos de discernimiento a partir del mensaje del papa: el no mirar para otro lado, la escucha, la formación, el perder los estereotipos, el compromiso político, la solidaridad, el compartir recursos, la comunión ecuménica y la acción-oración. También intervino María Luna Itriago, responsable del área de Migraciones de la CONFER, que presentó diversas situaciones acaecidas en los últimos años en materia de migraciones, junto a sus implicaciones para la población de acogida y para los propios inmigrantes. En el bloque de experiencias se pudieron exponer tres vivencias:Los Franciscanos de Cruz Blanca de Sevilla, a través del Hno. Julio José Moreno compartió su iniciativa en relación a la esclavitud invisible que supone la trata masculina.Los representantes de Cáritas Diocesana de Tánger, Álvar Sánchez, sj, y Maje Martín, presentaron la experiencia de la Delegación diocesana de Migraciones sobre un proyecto en Senegal, de sensibilización y acompañamiento en países de origen.El proyecto Guía Atlántica de Hospitalidad, auspiciado por la Subcomisión de Migraciones y Movilidad de la CEE, con la colaboración de la Red de África y Europa para la Movilidad Humana (RAEMH), fue presentado por Fr. Xabier Gómez, op, del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española. Después de la comida hubo espacio para la reflexión y el diálogo, a partir de todo lo escuchado durante la jornada y en relación a lo vivido desde la edición anterior del Encuentro Frontera Sur. Las inquietudes expresadas han girado en torno a la situación crítica que se vive en estos tiempos en las Canarias, la formación de quienes trabajan en migraciones, el cuidado del voluntariado, la sensibilización dentro de la Iglesia y en la sociedad, etc.Así nos lo han compartido los representantes de la Vida Consagrada de la Archidiócesis de Tánger que han participado en el Encuentro, Inma Gala, ccv e Isabel Mª Jiménez, osr. Sin duda, un punto y seguido en la ingente tarea de ayuda a las personas migrantes y en la coordinación interinstitucional de este ámbito de acción social de la Iglesia. Lee el artículo en su fuente original
El arte de la escucha en prisión: Jornadas de Pastoral Penitenciaria del 17 al 19 de noviembre
El departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española ha organizado las XXI Jornadas del Área Religiosa de Pastoral Penitenciaria que tendrán lugar en Madrid, del 17 al 19 de noviembre, bajo el lema, «El arte de la escucha en prisión». El encuentro arrancará el viernes 17 de noviembre. Tras la acogida, presentación y la oración inicial, se desarrollará la ponencia «La escucha en prisión desde el Evangelio», de D. Francisco Javier Sánchez, capellán de Navalcarnero. El arte de la escucha: la empatía Bajo el título «La escucha en prisión desde la empatía: Herramientas», comenzará la segunda jornada del encuentro. Tras un descanso, a media mañana, Ignacio Blasco Guillén, capellán de prisiones y psicólogo dará las claves para una escucha efectiva. Para concluir, el sábado 18 de noviembre, se dialogará sobre «Escuchar a los hijos de las personas presas». El último día se inaugurará el acto con una Eucaristía, laudes y desayuno. Además, se desarrollará una mesa sobre la realidad actual de la pastoral penitenciaria en España. En ella, se expondrán dudas, preguntas, problemas y situaciones nuevas a las que se enfrentan los capellanes y delegados de prisiones.
Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico
Los accidentes en carretera provocan la muerte de cerca de 1,3 millones de personas y daños o alguna incapacidad en otros 50 millones. Constituyen la principal causa de mortalidad entre los jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y los 29 años. En octubre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que instaba a los gobiernos a declarar el tercer domingo de noviembre como Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico. El día se creó con el objetivo de ofrecer reconocimiento a las víctimas de accidentes y a la difícil situación de los familiares que se enfrentan a las consecuencias emocionales y prácticas de estos trágicos sucesos. La OMS y el Grupo de colaboración de las Naciones Unidas para la seguridad vial alientan a los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales de todo el mundo a conmemorar ese día con el fin de atraer la atención pública hacia los accidentes de tráfico, sus consecuencias y costes, y las medidas que pueden adoptarse para prevenirlos. Nosotros, como Iglesia del Señor, el mejor modo que tenemos para recordar a estos hermanos nuestros, fallecidos trágicamente en un Accidente de Tráfico, o, siniestro víal, es la celebración de la santa Misa, o la oración de sufragio Este año, en lo que va de año hasta el día 2 de noviembre han fallecido en carretera 925 en 871 siniestros mortales. Desde el año 1960 que hay estadística, han fallecido 300.000 personas, que se dicen pronto, pero que detrás de cada víctima hay muchísimo dolor, lágrimas y ausencias. Que el Señor nos conceda conducir con la máxima prudencia y precaución con la materna intercesión de la Virgen de la Prudencia y nuestro patrono san Cristóbal. José Aumente Domínguez Director del Departamento de Pastoral de la Carretera CEE
Jornada mundial de los pobres
El papa nos invita a compartir nuestra mesa con los pobres La Jornada Mundial de los Pobres, signo fecundo de la misericordia del Padre, llega por séptima vez para apoyar el camino de nuestras comunidades. Es una cita que la Iglesia va arraigando poco a poco en su pastoral, para descubrir cada vez más el contenido central del Evangelio MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO VII JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario19 de noviembre de 2023 «No apartes tu rostro del pobre» (Tb 4,7) 1. La Jornada Mundial de los Pobres, signo fecundo de la misericordia del Padre, llega por séptima vez para apoyar el camino de nuestras comunidades. Es una cita que la Iglesia va arraigando poco a poco en su pastoral, para descubrir cada vez más el contenido central del Evangelio. Cada día nos comprometemos a acoger a los pobres, pero esto no basta. Un río de pobreza atraviesa nuestras ciudades y se hace cada vez más grande hasta desbordarse; ese río parece arrastrarnos, tanto que el grito de nuestros hermanos y hermanas que piden ayuda, apoyo y solidaridad se hace cada vez más fuerte. Por eso, el domingo anterior a la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, nos reunimos en torno a su Mesa para recibir de Él, una vez más, el don y el compromiso de vivir la pobreza y de servir a los pobres. «No apartes tu rostro del pobre»(Tb 4,7). Esta Palabra nos ayuda a captar la esencia de nuestro testimonio. Detenernos en el Libro de Tobías, un texto poco conocido del Antiguo Testamento, fascinante y rico en sabiduría, nos permitirá adentrarnos mejor en lo que el autor sagrado desea transmitir. Ante nosotros se despliega una escena de la vida familiar: un padre, Tobit, despide a su hijo Tobías, que está a punto de emprender un largo viaje. El anciano teme no volver a ver a su hijo y por ello le deja su “testamento espiritual”. Tobit había sido deportado a Nínive y se había quedado ciego, por lo que era doblemente pobre, pero siempre había tenido una certeza, expresada en el nombre que lleva: “El Señor ha sido mi bien”. Este hombre, que siempre confió en el Señor, como buen padre no desea tanto dejarle a su hijo algún bien material, cuanto el testimonio del camino a seguir en la vida, por eso le dice: «Acuérdate del Señor todos los días de tu vida, hijo mío, y no peques deliberadamente ni quebrantes sus mandamientos. Realiza obras de justicia todos los días de tu vida y no sigas los caminos de la injusticia» (4,5). 2. Como se puede apreciar inmediatamente, lo que el anciano Tobit pide a su hijo que recuerde no se limita a un simple acto de memoria o a una oración dirigida a Dios. Se refiere a gestos concretos que consisten en hacer buenas obras y vivir con justicia. La exhortación se hace aún más específica: a todos los que practican la justicia, «da limosna de tus bienes y no lo hagas de mala gana» (4,7). Las palabras de este sabio anciano no dejan de sorprendernos. En efecto, no olvidemos que Tobit había perdido la vista precisamente después de realizar un acto de misericordia. Como él mismo cuenta, su vida desde joven estuvo dedicada a hacer obras de caridad: «Hice muchas limosnas a mis hermanos y a mis compatriotas deportados conmigo a Nínive, en el país de los Asirios. […] Daba mi pan a los hambrientos, vestía a los que estaban desnudos y enterraba a mis compatriotas, cuando veía que sus cadáveres eran arrojados por encima de las murallas de Nínive» (1,3.17). Por su testimonio de caridad, el rey lo había privado de todos sus bienes, dejándolo completamente pobre. Pero el Señor aún lo necesitaba; habiendo recuperado su puesto como administrador, no tuvo miedo de continuar con su estilo de vida. Escuchemos su relato, que también nos habla hoy a nosotros: «En nuestra fiesta de Pentecostés, que es la santa fiesta de las siete Semanas, me prepararon una buena comida y yo me dispuse a comer. Cuando me encontré con la mesa llena de manjares, le dije a mi hijo Tobías: “Hijo mío, ve a buscar entre nuestros hermanos deportados en Nínive a algún pobre que se acuerde de todo corazón del Señor, y tráelo para que comparta mi comida. Yo esperaré hasta que tú vuelvas”» (2,1-2). Sería muy significativo si, en la Jornada de los Pobres, esta preocupación de Tobit fuera también la nuestra. Invitar a compartir el almuerzo dominical, después de haber compartido la Mesa eucarística. La Eucaristía celebrada sería realmente criterio de comunión. Por otra parte, si en torno al altar somos conscientes de que todos somos hermanos y hermanas, ¡cuánto más visible sería esta fraternidad compartiendo la comida festiva con quien carece de lo necesario! Tobías hizo como le había dicho su padre, pero regresó con la noticia de que habían asesinado a un pobre y lo habían abandonado en medio de la plaza. Sin vacilar, el anciano Tobit se levantó de la mesa y fue a enterrar a aquel hombre. Al volver a su casa, cansado, se durmió en el patio; sobre los ojos le cayó estiércol de unos pájaros y se quedó ciego (cf. 2,1-10). Ironía de la suerte: haces un gesto de caridad y te sucede una desgracia. El hecho nos lleva a pensar así; pero la fe nos enseña a ir más en profundidad. La ceguera de Tobit será su fuerza para reconocer aún mejor las numerosas formas de pobreza que le rodeaban. Y el Señor se encargará a su tiempo de restituir al anciano padre la vista y la alegría de volver a ver a su hijo Tobías. Cuando llegó ese día, Tobit «lo abrazó llorando y le dijo: “¡Te veo, hijo mío, luz de mis ojos!”. Y añadió: “¡Bendito sea Dios! ¡Bendito sea su gran Nombre! ¡Benditos sean todos sus santos ángeles! ¡Que su gran Nombre esté sobre nosotros! Benditos sean los ángeles por todos los siglos! Porque él me había herido, pero
La JMJ culmina en la cárcel
Abrazo: “Acción de rodear con los brazos” Eso fue lo que el viernes 20 de octubre recibimos todos los que nos encontramos con nuestro Obispo D. Antonio Prieto en el Centro Penitenciario II de Madrid. Fue un encuentro de jóvenes de Alcalá y Guadalajara con algunos de los jóvenes de los módulos II y XI , “ mis chicos, mis nietos”, como yo digo. Nos reunimos: los participantes del JMJ de Agosto 2023, entre ellos el sr. Obispo, su secretario, D. Josué, el párroco de Santo Tomás de Villanueva, D. David, el grupo de jóvenes que asistieron al encuentro en Portugal, el educador social de los internos, D. Enrique y los tres “mosqueteros” Claudia, María y David… y yo, voluntaria de la Pastoral Penitenciaria. ¡Que reunión tan distendida! Los internos felices y cómodos, recibiendo tantos “abrazos“, muestras de cariño y amistad de los de afuera. D. Antonio uno más entre ellos jugando y participando en la dinámica de juegos que nos habían preparado. Fueron dos horas de unión, de compañerismo y alegría, recordando en un vídeo los momentos que se vivieron en Portugal tan intensos, tan esperanzadores, con esa juventud venida de todo el mundo, que quiere vivir en paz, en armonía y amistad con los de su generación y el resto. Gracias al Sr. Obispo, que con su sencillez, cercanía, cariño y disponibilidad hizo presente el “olor a oveja de su rebaño”. A David Calahorra, que tiene un don especial para reunir a personas (en este caso jóvenes) que transmiten el amor a Dios y al prójimo de una manera contagiosa. Gracias a Claudia, María y David que están siempre y nunca se olvidan de traer chucherías. Gracias, ”la abuela”Carmen Palomo. Voluntaria de Pastoral Penitenciaria
Mensaje para el Día Mundial de la Pesca 2023
El próximo 21 de noviembre la Iglesia celebrará la Jornada Mundial de la Pesca 2023 que tiene por tema “Tiren la red”, lema inspirado en el pasaje del Evangelio de San Juan (Jn 21, 6). Por este motivo, el prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, Cardenal Michael Czerny, publicó un mensaje previo a esta Jornada Mundial que invita a todos los cristianos a rezar “por los pescadores y sus familias”. En el mensaje, el Cardenal Czerny cita en diversas ocasiones la reciente Exhortación Apostólica del Papa Francisco Laudate Deum documento en el que el Santo Padre aborda nuevamente la importancia del cuidado de la creación de Dios y advierte las consecuencias de la crisis climática. “Las comunidades de pescadores en muchas partes del mundo están sufriendo. Hay problemas económicos y de competencia desleal que amenazan la supervivencia del oficio, sobre todo de los barcos de pesca familiares”, reconoció el Purpurado. Luego, el prefecto agradeció a los pescadores por el valioso trabajo que realizan porque son “son centinelas de delicados equilibrios y posibles pioneros de la ecología integral” debido que realizan “una actividad fatigosa, agotadora y, a menudo, no plenamente reconocida socialmente”. Además, el Cardenal Czerny recordó que “la pesca alimenta a muchas poblaciones en todo el mundo. Por eso también es necesario que el gesto de ‘tirar las redes’ se renueve cada día, con un profundo respeto “Queridos pescadores, su fe sencilla es una riqueza para la Iglesia que atraviesa un tiempo de Sínodo. Ustedes construyen la Iglesia, uniendo fe y trabajo cada día…. Con inteligencia y libertad cuiden, con la Iglesia, de esta humanidad. Custodios del mar y trabajadores honestos, ayuden a la Iglesia a no cansarse de ‘tirar las redes’, para hacer de la humanidad una familia de hermanos y hermanas; de la tierra, el cielo y el mar una nueva creación”, concluyó el Purpurado.
Ante la llegada de migrantes la Iglesia canaria aboga por la cultura de la hospitalidad
Propuesta conjunta de la Pastoral de Migraciones y Cáritas El pasado 8 de octubre, los obispos de las diócesis canarias se dirigían al Pueblo de Dios para mostrar su preocupación por la contingencia migratoria que están experimentando las islas, exhortar a las comunidades cristianas a promover la cultura de hospitalidad y expresar su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones. Desde la Delegación de Migraciones de Tenerife, el Secretariado de Migraciones de Canarias y las Cáritas de ambas provincias, nos hacemos eco de este llamamiento y, desde la responsabilidad cristiana que nos caracteriza, queremos participar aportando algunas ideas y orientaciones desde un punto de vista positivo y esperanzador. Estamos convencidos de que todos juntos, remando en la misma dirección, podemos contribuir a una acogida más digna y al fortalecimiento del sistema de atención a las personas migrantes que llegan a las Islas Canarias. Por ello, las entidades firmantes nos ofrecemos, desde el respeto, al diálogo con todas las autoridades públicas y entidades del tercer sector implicadas y proponemos: Propuesta conjunta de Migraciones y Cáritas.pdf