Los Círculos de Silencio son un gesto profético eclesial en apoyo a las justas demandas de las personas migradas La iniciativa Círculos de Silencio se va extendiendo y consolidando en las diócesis españolas. Se le dio un impulso en las Jornadas de delegados diocesanos celebradas en 2022 como acción común Migrantes y vivienda: más difícil todavía El viernes 9 de junio, iniciamos en Getafe una campaña permanente en favor de plenos derechos para los migrantes con la fórmula de los Círculos de Silencio. Cerca de un centenar de personas se reunió a las 20:30 HH. en la Plaza del General Palacio de Getafe, junto a la Parroquia de San Eugenio. Una experiencia con vocación de continuidad. Pretendemos reunirnos allí cada 2º viernes de mes en ese mismo lugar a partir de septiembre. Se trata de concienciar a través de una acción no violenta y accesible a todo el mundo, en una actitud de respeto frente al que sufre, y con la mirada puesta en minar el apoyo de la sociedad a situaciones, normas y actuaciones administrativas injustas, especialmente contra el colectivo migrante En la acción de este 9 de junio hemos puesto de manifiesto las trabas que sufren en el acceso a la vivienda junto a otros colectivos débiles como los jóvenes o las familias monomarentales, y que resultan si cabe aun más severas. El acto fue sencillo: tras una presentación del Delegado Diocesano de Migraciones nos dispusimos en círculo y nos mantuvimos en silencio hasta el final del acto en que se leyó un manifiesto: En silencio también se fueron mostrando a los presentes unos carteles preparados por el Grupo de Mujeres de Luz de la Parroquia de San Rafael del barrio de La Alhóndiga en Getafe, que manifestaban el plus de dificultad que pesa sobre los migrantes en el acceso a la vivienda. Los Círculos de Silencio que vamos a celebrar mensualmente a partir de septiembre están promovidos desde nuestra Delegación Diocesana de Migraciones, y los organiza un equipo abierto en el que colaboran, entre otros colectivos, cristianos de la Parroquia de San Eugenio o el Grupo de Mujeres de Luz de la Parroquia de San Rafael. INTENTAR ALQUILAR UNA VIVIENDA:MÁS DIFÍCIL TODAVÍA PARA MIGRANTES ¿Y si al intentar alquilar una vivienda tu voz suena con acento extranjero?Te contestan que la vivienda ya está alquilada ¿Y si al intentar alquilar una vivienda tu piel tiene un color diferente?Te dicen que debes pagar el doble de fianza ¿Y si al intentar alquilar una vivienda no tienes un contrato de trabajo?Te responden que el precio es más alto que el anunciado ¿Y si al intentar alquilar una vivienda estás en situación irregular?Te exigen más garantías en avales Puedes descargarte el manifiesto completo, pinchando aquí. Lee el artículo en su fuente original Delegación diocesana de migraciones de la Diócesis de Getafe
Celebrado el encuentro de pastoral con los Gitanos en la Archidiócesis de Sevilla
La parroquia Santiago el Mayor, de Utrera, acogió el pasado 4 de junio el Encuentro Diocesano de Pastoral Gitana, con la participación de más de 400 personas, provenientes de distintas localidades de Sevilla. La jornada se inició a las diez de la mañana con el traslado de la imagen del beato Ceferino, desde la capilla de San Francisco hasta la parroquia de Santiago; posteriormente, el obispo auxiliar de Sevilla, monseñor Ramón Valdivia, celebró la eucaristía, para dar pasado a la convivencia en el monasterio de Consolación. El delegado de esta pastoral, Plácido Díaz, manifestó que “nosotros como creyentes y cristianos debemos fomentar el respeto y la acogida, así como eliminar todo tipo de prejuicios y etiquetas erróneas sobre la comunidad gitana. Tenemos que seguir los pasos de Cristo e imitarlo con nuestra vida y ejemplo. Él se acercaba a todos sin distinción y sin rechazo, mostrando el amor de Dios con ternura y misericordia”. “Los objetivos principales de la Pastoral Gitana son la evangelización, acompañamiento, escucha y fomento de la unidad dentro de la comunidad gitana. También la delegación busca sensibilizar a las comunidades parroquiales y religiosas de esta realidad tan presente en nuestra diócesis”, explica Díaz. Fotografías: José Manuel Rodríguez Vázquez Léelo en la fuente original
La Pastoral penitenciaria sigue apostando por la reinserción antes que por el endurecimiento de las penas
Con el título “Populismo punitivo “versus” derechos de las personas presas”, los días 26 y 27 de Mayo se han celebrado las XXVI Jornadas del Área Jurídica de Pastoral Penitenciaria. En ellas se ha constatado cómo la sociedad presiona para el aumento de penas de prisión para delitos cometidos. Se busca el castigo más que la reinserción, y en estas Jornadas se ha puesto de manifiesto que la Pastoral Penitenciaria apuesta antes por la reinserción que por el endurecimiento de penas. A la vez ha defendido el derecho al tratamiento de la salud mental en prisión, donde cada vez encontramos más presos con enfermedades mentales. También se ha defendido el derecho al trabajo que tienen todas las personas presas. Pero un derecho que debe de cumplir las mismas leyes que se establecen para la gente que está en libertad.
El impacto de la guerra de Ucrania en la gente del mar
La guerra deja a miles de marinos en medio del fuego cruzado En el año 2020 las Naciones Unidas declararon una crisis humanitaria para los cientos de miles de marinosvarados en el mar con motivo de la pandemia del Covid19. Dos años después la guerra en Ucrania, ha puestonuevamente de relieve la vulnerabilidad de la gente de mar. Se estima que con la guerra alrededor de 1.500marinos quedaron atrapados a bordo de los barcos, temiendo por sus vidas, añorando a sus familias y luchandopor sobrevivir con pocas provisiones, falta de agua potable, calefacción y electricidad. A bordo de los buques coinciden con frecuenciamarinos rusos y ucranianos juntos, lo cual en ciertosmomentos habrá representado sin duda momentos detensión. Sin embargo, en general, hemos detectadoque el sentido de tripulación ha predominado sobre elefecto de la guerra, al margen de que, de algunamanera, el pueblo siempre es víctima de cualquierguerra. El impacto de la guerra para la gente de mar de Ucrania ha significado la inseguridad laboral, la preocupación por el desplazamiento y la separación de sus familias, el no saber cuándo y cómo podrían regresarán a casa e incluso en algunos casos, temer por sus vidas. La situación en Ucrania es devastadora. El Mar Negro se ha vuelto virtualmente intransitable para los buques, dejando a miles de marinos en el fuego cruzado. Estamos presenciando abusos contra los derechos humanos y crímenes de guerra contra la gente de mar. Human Rights at Sea (ONG del Reino Unido) está trabajando para garantizar que los intereses de la gente de mar estén representados durante el conflicto, que se les permita llegar a lugares seguros y que cuando se violen sus derechos humanos puedan obtener justicia. Stella Maris de Odessa, desde el comienzo de la guerra, se mantuvo en contacto con algunos capitanes de barcos que se hallaban en puertos del Mar Negro, asistiéndoles en la medida de lo posible y brindandoasistencia para transportar a las esposas e hijos de los marinos a la frontera de Ucrania, para su posteriorevacuación. Asimismo, han organizado ayuda humanitaria para marinos jubilados y recientementehan implementado un “Proyecto Mental” de apoyo a la gente de mar y sus familias, que han quedadopsicológicamente muy afectadas por la guerra. Por otra parte, Stella Maris de Gdinya (Polonia) haacogido en Kashuby, un resort en plena naturaleza, a decenas de familias de marinos que huyeron de laszonas de guerra. Allí les facilitan: alojamiento, comida y ropa, así como acceso libre a Internet para comunicarse con sus seres queridos. Sigue eleyendo en el Boletín Nº30 del Apostolado del Mar Puedes leer todo los Boletines de Stella Maris en nuestra web Ricardo Rodríguez Martos, Director del Departamento Stella Maris
Actualizar y renovar la Doctrina Social de la Iglesia
Cardenal Michael Czerny En el siglo IV, Gregorio de Nisa hablaba de «ir de comienzo en comienzo, mediante comienzos que no tienen fin». Con este nuevo comienzo en el corazón, pretendo ofrecer una síntesis de lo que el Papa Francisco, tras diez años de pontificado, nos enseña y anima a poner en práctica en nuestro camino sinodal. Explicaré la importancia de Aparecida para toda la Iglesia católica, cómo la sinodalidad va adquiriendo un rostro desde lo particular a lo universal, y los retos y los nuevos impulsos para que este camino se haga realidad: superando el escollo del clericalismo, caminando hacia la inculturación, valorando las diferencias y construyendo unidad. Todo ello en clave misionera, abriendo los ojos al descuidado de la casa común y haciendo una relectura de nuestra realidad social. Espero que el Espíritu Santo nos ilumine para que cada uno de nuestros pasos nos conduzca a «poner el vino nuevo en odres nuevos» (Mt 9,17). De lo particular a lo universal: la importancia de Aparecida para toda la Iglesia católica Durante las cinco Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano, Río de Janeiro (1955), Medellín (1968), Puebla (1979), Santo Domingo (1992), Aparecida (2007), se puso de manifiesto el deseo de la Iglesia latinoamericana y caribeña de crecer y confirmarse en la fe en Cristo Jesús, de ser luz que resplandece en medio de las numerosas sombras de un mundo cerrado. Gregorio de Nisa afirmaba que en la vida cristiana se va «de comienzo en comienzo, mediante comienzos que no tienen fin». La Iglesia necesita siempre emprender nuevos caminos, porque necesita considerar su adhesión a Cristo y renovar con humildad su ser «sierva» del Señor. En esta lógica de conversión, cada una de las cinco Conferencias marcó una etapa de reanudación, un comienzo que abrió el camino a nuevos comienzos. En particular, la V Conferencia General de Aparecida, estuvo motivada por la voluntad de ratificar la puesta en práctica de la eclesiología conciliar, pero al mismo tiempo estuvo iluminada por un propósito justo, el de dar un nuevo impulso a la evangelización y asumir el compromiso de emprender «una gran misión en todo el Continente» (DAp 362). La Iglesia latinoamericana quiso así reafirmar la alegría de ser Pueblo de Dios en misión, «comunidad de discípulos misioneros» (DAp 364). Como es sabido, el Documento Final de Aparecida constituye una fuente y una referencia fundamental para la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco. Merece la pena destacar este punto, porque nos muestra cómo la reflexión madurada en el seno de una Iglesia regional puede convertirse en un paradigma de comprensión y clave hermenéutica a la hora de repensar la presencia de la Iglesia universal en el mundo. Francisco sintetiza y saca a la luz el fruto del debate eclesial que se llevó a cabo en Aparecida, cuando imagina el futuro de la Iglesia y afirma: «Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo» (EG 27). América Latina fue la primera región del mundo que dio origen – en 1955 – a un cuerpo episcopal de naturaleza colegial. El trabajo realizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano supuso una gran riqueza para toda la Iglesia. Todos le estamos agradecidos y le somos deudores por habernos donado una expresión viva y auténtica de recepción contextual del «método inductivo» propuesto por Gaudium et Spes[1]: escuchar, discernir, interpretar, actuar[2]. Sinodalidad y el pueblo de Dios: superar el escollo del clericalismo En la Constitución pastoral del Vaticano II, los Padres conciliares quisieron indicar como deber permanente de la Iglesia, la actitud de discernir «a fondo, los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio» (GS 4). Es a partir del diálogo y de la confrontación con la historia, que la necesidad de la Iglesia actual de volver a ponerse en camino, como Pueblo de Dios, junto con la familia humana, se declina como conversión en cuatro direcciones diferentes: pastoral, sinodal, social y ecológica. El Concilio delineó también un estilo teológico y eclesial que da «forma» a la semper renovanda[3] conversión integral de la Iglesia, porque la orienta a la con-formación a Cristo: a la comunión. Desde 2007, se ha hecho mucho. Los retos trazados en el Documento Final de Aparecida siguen siendo vigentes. Los problemas planteados por la globalización, las migraciones, el recrudecimiento del racismo, la intensificación de la violencia social, la precariedad de la vivienda, el aumento de la pobreza y el descuidado de la creación, siguen constituyendo a día de hoy el banco de pruebas en el que la Iglesia latinoamericana y caribeña está llamada a confrontarse con el mensaje evangélico. Además, la pandemia, como una lente de aumento, ha evidenciado estas criticidades con mayor claridad, revelando otros aspectos concomitantes, como la emergencia sanitaria, la educativa, pero también la necesidad de un liderazgo político capaz de orientar las opciones comunes hacia el bien de todos. Desde el punto de vista intraeclesial, hacer de la misión la expresión directa e intrínseca de nuestra identidad bautismal, significa devolver a todo el Pueblo de Dios la plena dignidad de sujeto activo de la evangelización (EG 114). Desde el texto final de Aparecida hasta la Constitución apostólica Predicate Evangelium, pasando por el Sínodo sobre la sinodalidad, se nos plantea un nuevo desafío: reformar las estructuras eclesiales de modo que se incorpore el testimonio y la acción de los laicos en la vida y en la misión de la Iglesia, a todos los niveles, hasta el punto de no considerar como un hecho anómalo y extraordinario la posibilidad de que éstos ejerzan funciones y responsabilidades de gobierno en las Iglesias locales y en la Curia romana. La sinodalidad no debe confundirse con una estructura particular, como un sínodo o una asamblea, ni reducirse a un instrumento al servicio de la colegialidad episcopal; es más bien aquello que cualifica el modus essendi et vivendi de la Iglesia, en la expresión de sinergias y carismas diferentes que convergen en la comunión y la unidad. Sin embargo, para que se instaure un modelo circular de Iglesia, no basta con «abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe» (DAp 365), para
Festividad del Corpus Christi 2023, Mensaje de los Obispos
FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI, DÍA DE LA CARIDAD (11 de junio de 2023) Mensaje de los obispos de la Subcomisión para la Acción Caritativa y Social. TÚ TIENES MUCHO QUE VER. SOMOS OPORTUNIDAD. SOMOS ESPERANZA 1. Entrar en el misterio eucarístico La fiesta del Corpus Christi nos invita a entrar en el misterio de la Eucaristía. Un misterio que, como nos decía el recordado Benedicto XVI, “actualiza sacramentalmente el don de la propia vida que Jesús ha hecho en la Cruz por nosotros y por el mundo entero. Al mismo tiempo la Eucaristía nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana”[1] (SCa 88) La Eucaristía, sacramento del amor, aviva en nosotros la conciencia de que donde se vive de amor brilla también la esperanza (cf. SS 31)[2], pues allí donde el ser humano se siente amado, experimenta la salvación de Dios y descubre que es posible la esperanza.[3] Desde este misterio de amor y de esperanza, que es la Eucaristía, los obispos invitamos a todos los cristianos, y de manera especial a cuantos trabajáis en la acción caritativa y social, a abrir los ojos al sufrimiento de nuestros hermanos más pobres, a escuchar sus clamores y a dejarse tocar el corazón para ser oportunidad y esperanza para todos ellos. 2. Nos duele la situación de las personas y familias afectadas por la crisis «He visto la opresión de mi pueblo» (Ex 3,7), dice Dios. La caridad comienza por abrir los ojos a la realidad y dejarse afectar por ella. “El Señor Jesús, Pan de vida eterna, nos apremia y nos hace estar atentos a las situaciones de pobreza en que se halla todavía gran parte de la humanidad” (SCa 90). Vivimos tiempos de crisis acumuladas. Tras la pandemia provocada por el Covid-19, vino la guerra de Ucrania, el aumento de la movilidad humana, la evolución del coste energético y la inflación… Esta situación, tanto en el ámbito local como mundial, ha acrecentado la pobreza y la desigualdad y ha alimentado la desesperanza. El Informe de Cáritas y la Fundación Foessa, “Evolución de la cohesión social y consecuencias de la covid-19 en España”[4], nos presenta algunas situaciones sangrantes en nuestro país: Estas cifras corresponden siempre a personas que se van quedando al margen de los sueños y de las expectativas. Nos duele profundamente la situación de las personas que: Ante esta realidad no podemos permanecer como espectadores, ni siquiera como meras voces críticas, sino que estamos llamados a “ser parte activa en la rehabilitación y auxilio de las sociedades heridas” (FT 77)[5]. Se nos invita, porque celebramos el sacramento del amor y de la esperanza, a ser agentes de vida buena y nueva: “Dios sigue derramando en la humanidad semillas del bien… La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna” (FT 54-55). Por consiguiente, cuando nuestras comunidades celebran la eucaristía han de ser conscientes de que el sacrificio de Cristo es para todos y que, por eso, impulsa al creyente a hacerse “pan partido” para los demás, es decir, a trabajar por un mundo más justo y fraterno (cf. SCa 88). Los obispos españoles también hemos insistido en esta dimensión transformadora de la actividad caritativa y hemos manifestado que “nuestra caridad no puede ser meramente paliativa, debe ser preventiva, curativa y propositiva. La voz del Señor nos llama a orientar toda nuestra vida y nuestra acción desde la realidad transformadora del reino de Dios”.[6] 3. Una sociedad desvinculada y polarizada, que descarta y excluye Como dijimos en nuestro último documento, nos preocupa la desvinculación social creciente en nuestro entorno. En este mundo en el que predomina lo virtual y líquido, las relaciones se vuelven frágiles. Como consecuencia de ello, se corre el riesgo de convertirlas en simples conexiones y de transformar los vínculos en meros contactos. La desvinculación lleva a no responsabilizarse suficientemente del otro y se traduceen crisis de cuidados y de pertenencia (a la sociedad, a la historia, a las iglesias, a los barrios, a la familia)[7]. Y, sin embargo, “la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad” (FT 87). También vivimos en una sociedad fuertemente ideologizada, que lleva a polarizaciones y tensiones en los ámbitos de la economía, de la política, de la cultura, incluso de la religión[8]. La Eucaristía, sacramento del Encuentro, nos capacita para nuevos tipos de relaciones sociales y nos abre al diálogo inclusivo: “la mística del Sacramento tiene un carácter social. En efecto, la unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que Él se entrega… así refuerza la comunión entre los hermanos y, de modo particular, apremia a los que están enfrentados para que aceleren su reconciliación, abriéndose al diálogo y al compromiso por la justicia” (SCa 89). 4. Ser oportunidad, ser esperanza. “La caridad no es una simple asistencia material y social, sino que se preocupa de toda la persona y desea volver a ponerla en pie con el amor de Jesús: un amor que ayuda a recuperar belleza y dignidad. Hacer caridad significa tener la valentía de mirar a los ojos”[9]. Desde esta clave estamos convencidos de que tú tienes mucho que ver en las oportunidades que otras personas pueden tener. Lo que tú hagas, como tú te sitúes en el mundo y ante los otros, puede abrir puertas, dar vida, aliviar la soledad, sanar el alma, hacer que otros y otras sientan que la vida brota nueva en ellas. Nuestra tarea no consiste solamente en cubrir las necesidades de los otros, sino en descubrir sus posibilidades para abrir caminos de esperanza. Es lo que hacéis cada día las personas voluntarias y los agentes comprometidos en la acción sociocaritativa. ¡Gracias por vuestra vida y testimonio! La Eucaristía que celebramos en esta fiesta del Corpus es cuerpo entregado y sangre derramada de Jesús para la vida del mundo. Que la celebración y la
Jornada Enjugar las Lágrimas 2023
Con motivo del Año de la Misericordia de 2016, el primer jueves del mes de mayo, mes dedicado a la Virgen María, celebramos por primera vez la jornada:
“ENJUGAR LAS LAGRIMAS” dirigido a las personas necesitadas de consuelo, de cariño, de escucha, de compañía, de ánimo…
Encuentro de Pastoral con los Gitanos en la Archidiócesis de Sevilla
Contará con la presencia de Monseñor Ramón Valdivia La parroquia Santiago el Mayor, de Utrera, acogerá el próximo 4 de junio el Encuentro Diocesano de Pastoral Gitana. El delegado de esta pastoral, Plácido Díaz, ha informado que la jornada comenzará a las diez de la mañana con el traslado de la imagen del beato Ceferino, desde la capilla de San Francisco hasta la parroquia de Santiago; posteriormente se celebrará la eucaristía con cantos flamencos a las once, presidida por el obispo auxiliar electo de Sevilla, Ramón Valdivia y, una posterior convivencia en el monasterio de Consolación. “Los objetivos principales de la Pastoral Gitana son la evangelización, acompañamiento, escucha y fomento de la unidad dentro de la comunidad gitana. También la delegación busca sensibilizar a las comunidades parroquiales y religiosas de esta realidad tan presente en nuestra diócesis”, explica Díaz. Actualmente en Sevilla capital y provincia hay un gran número de personas que pertenecen a la comunidad gitana: Utrera, Lebrija, Écija, Osuna, Alcolea del Río, Villanueva del Río y Minas; también nos encontramos con algunos barrios en Sevilla capital, como el Polígono Sur, Torreblanca o los Pajaritos. Lee esta noticia en su fuente original
Encuentro del Papa Francisco con las Hospitalidades de Lourdes
En la peregrinación estuvieron presentes el responsable de la Pastoral de la Salud, Monseñor Vicente Ribas Prats, Obispo de Ibiza, y el director del Departamento, José Luis Méndez. Diócesis de Ibiza: El obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas, ha saludado en la mañana de hoy al Papa Francisco tras la Audiencia general que el Santo Padre celebra todos los miércoles en la Plaza de San Pedro. Mons. Ribas Prats pudo intercambiar unas palabras con el Santo Padre, y ofrecerle algunos obsequios traídos desde Ibiza y Formentera, implorando su bendición sobre la diócesis, de modo especial sobre las personas enfermas. Nuestro Obispo, que es el encargado del Departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha acompañado una peregrinación de la Federación Española de la Hospitalidades de Nuestra Señora de Lourdes que también han participado en la Audiencia General de esta mañana y han podido saludar al Santo Padre, entregándole una imagen de la Virgen de Lourdes. Garamendi: «Acompañamos a personas que sufren soledad, el problema de la modernidad» Vatican News: Tras el encuentro con el Papa Francisco al finalizar la Audiencia General de este miércoles, entrevistamos a Pablo Garamendi Lecanda, presidente de la Hospitalidad Vizcaína de Nuestra Señora de Lourdes en España y Presidente de la Federación Española de Hospitalidades de Lourdes “El encuentro con el Papa ha sido un momento muy especial, hemos venido una representación de las 52 hospitalidades que existen en España y hemos podido tener un pequeño encuentro con él al final de la Audiencia General que ha sido súper entrañable”. Pablo Garamendi Lecanda describe así el breve pero intenso encuentro que han tenido esta mañana con el Santo Padre tras finalizar la tradicional Audiencia General de los miércoles en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Varios presidentes de Hospitalidades, peregrinos y hospitalarios, han viajo desde España para darse cita con el Papa Francisco y poder no solo saludarlo y hablarle de su federación; también han querido regalarle una copia de la imagen de la gruta de Lourdes en Francia. Todos somos voluntarios Garamendi ha asegurado ante los micrófonos de Vatican News que las hospitalidades son asociaciones de fieles laicos que se dedican a acompañar a enfermos, pero enfermos en un sentido amplio: “enfermos, personas con discapacidades que necesitan nuestra ayuda y excluidos sociales”. Cada una de las Hospitalidades de Nuestra Señora de Lourdes en España organiza una o dos peregrinaciones anuales a Lourdes, pero luego durante el año hace una labor de acompañamiento a todas esas personas que muchas de ellas tienen el problema de la soledad, explica Garamendi. “La soledad es un problema de la modernidad, en España por ejemplo hay 2 millones de personas mayores de 70 años que viven solas y hay mucho trabajo que hacer, mucha labor y nos dedicamos precisamente a eso, a acompañar a la gente que lo necesite”. El Papa expresa su deseo de ir a Lourdes Durante el breve encuentro, el Papa Francisco les ha expresado que “le encantaría ir a Lourdes” pero Garamendi manifiesta que “no nos ha contestado si algún día va a ir o no”. Por último, el presidente de la Hospitalidad Vizcaína de Nuestra Señora de Lourdes en España manifiesta que para ellos Lourdes “es un lugar especial de paz y un lugar donde la Iglesia Católica, el enfermo y las personas con discapacidades siempre están en primera fila, son templos súper adaptados y volcados para las personas que lo necesitan”. Pablo Garamendi Lecanda junto al Papa durante la Audiencia General.