Las Semanas Sociales de España, integradas hoy como un servicio de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana, han desarrollado sin interrupción su tarea desde 1906, asumiento la metodología de «Cátedra ambulante de la doctrina social de la Iglesia». La última semana social tuvo lugar en 2021 en Sevilla. En este año 2023 se ha preparado el camino para celebrar la próxima edición de Semanas Sociales en el segundo semestre de 2024, que tendrá lugar en Valladolid. Para ello sería deseable, que, como en el última edición, se pudieran realizar Semanas Sociales en las diócesis, que generen espacios de encuentro para analizar, dialogar, y construir, desde un camino sinodal, respuestas a los actuales desafíos éticos, económicos, culturales y sociales. Estos encuentros reúnen especialmente a laicos e instituciones comprometidas en la vida pública y concluirán después en la Semana Social nacional, que llevará por título «El diálogo, camino para la Iglesia». Jesús Avezuela, Director de Semanas Sociales
Camioneros de EEUU ponen freno a la trata
La organización Truckers Against Trafficking ha formado a 1,6 millones de conductores profesionales para detectar a posibles víctimas. Ya han contribuido a liberar a 1.300 personas Alfa y Omega Shari tenía 15 años y su prima Krissy 14 cuando salieron de casa y fueron raptadas por un hombre en una camioneta en Ohio (Estados Unidos). Era parte de toda una red de trata y explotación que durante meses las obligó a prostituirse en moteles, clubes de estriptis y áreas de descanso de carreteras. «Allí estábamos, forzadas a ir de camión en camión preguntando si querían tener sexo con nosotras. Éramos niñas y estábamos muertas de miedo», cuenta Shari. La llamada de un camionero a la Policía no solo sirvió para rescatarlas, sino que permitió liberar a otros siete menores, desarticular una red de trata en 13 estados y que 39 culpables fueran condenados. «Aquel camionero salvó mi vida. Sin esa simple llamada todo hubiera sido diferente y lo podía haber perdido todo. Gracias a él tengo un futuro». La iniciativa Truckers Against Trafficking (Camioneros contra la Trata) nació en Estados Unidos en 2009 para concienciar a los miembros de la industria del transporte. Fue una de las organizaciones invitadas al II Congreso Internacional sobre Trata de Seres Humanos que la asociación Betania celebró en Málaga el 28 de septiembre, a medio camino entre el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños y el Día Europeo contra la Trata, el pasado 18 de octubre. La trata está en aumento en el país. En 2020, según el Departamento de Justicia, se procesó a 1.343 personas; un 84 % más que en 2011. «Los conductores profesionales, por la naturaleza de su trabajo, pueden ser los ojos y oídos de las Fuerzas de Seguridad en las carreteras a la hora de rescatar a las víctimas y detener a los traficantes», explica a Alfa y Omega Esther Goetsch, directora ejecutiva de la entidad. Por ello difunden sus materiales entre las empresas y organizan, en toda Norteamérica, cursos de formación dirigidos tanto a agentes de la ley como a todo tipo de conductores profesionales, desde repartidores a conductores de autobuses de largo recorrido, pasando por transportistas de mudanzas, camioneros y trabajadores de empresas de transporte escolar. Se trata de afinar la mirada para darse cuenta de que esa joven desorientada en minifalda que se baja de un coche y a la que recogen 20 minutos después está siendo explotada. Les explican algunas de las señales: que una persona se muestre desconcertada o dé la sensación de que no sabe dónde está, o que no tenga ningún tipo de identificación encima. Deben observar especialmente si pueden expresarse por ellas mismas o si, por el contrario, otra persona las controla. Un elemento determinante, apuntan, es si son jóvenes. Ante cualquier sospecha deben llamar a las Fuerzas de Seguridad o al Teléfono Nacional Contra la Trata, disponible las 24 horas del día. Goetsch no concibe esta lucha sin una buena organización en red, aunando fuerzas tanto de las empresas privadas como del sector público y la Policía. Hasta la fecha han formado a más de 1,6 millones de profesionales del sector, están presentes en 2.100 distritos escolares y colaboran con 260 agencias de transporte público y 140 empresas privadas de autobuses. Y funciona. Según datos del Teléfono Nacional Contra la Trata, los conductores han realizado cerca de 2.700 llamadas gracias a las cuales se han abierto más de 700 casos, con 1.300 víctimas de trata implicadas. Evitar blanqueos y excusas Pero no se trata solo de liberar a las chicas. Van más allá: a pulir la sensibilidad para denunciar la situación públicamente y no blanquear al putero ni refugiarse en la excusa de que las víctimas quieren estar ahí. Para ello, en sus formaciones y materiales recogen palabras contundentes como las de Evan Nicholas, agente especial de supervisión del FBI, que asegura que nadie quiere ser golpeado y violado a diario. «Siempre hay violencia para ejercer un control total sobre las chicas», afirma. Otro desafío es romper la mentalidad de quien todavía piensa que la trata no sucede en su ciudad o que solo se da en países empobrecidos. Después de la formación que hizo con esta entidad Steve, un camionero, reconocía que darse cuenta de que algo así está sucediendo en su localidad le perturbaba y dolía. «Esto tiene que parar y estas chicas deben tener la oportunidad de una vida. Les están robando el futuro desde una edad muy temprana». Goetsch, la directora ejecutiva, hace hincapié en la importancia de la sensibilización: «Nuestro enfoque educa a los miembros de las industrias dominadas por hombres sobre cómo la demanda de sexo comercial alimenta la trata». Un abordaje que provoca cambios reales. Un proyecto para que las escuelas sean un muro frente a la captación Rumanía es el país de origen de la mayor parte de víctimas de trata laboral y sexual en Europa. Solo en 2022, en este país fueron identificadas 500; la mitad, menores. Ioana Bauer, que ya estaba implicada en organizaciones que abordaban la violencia contra las mujeres o la trata, se dio cuenta de la prevención cuando escuchó el relato de una superviviente. De esa preocupación nació eLiberare, un movimiento social dedicado a prevenir la trata de seres humanos y la explotación sexual en el país. Fue otra de las experiencias que se compartieron en el II Congreso Internacional sobre Trata de Seres Humanos en Málaga. Su objetivo, explicó Bauer, es «tejer una red social de ciudadanos empoderados para poner fin a esta esclavitud moderna», dotándolos de recursos para prevenir e identificar precozmente la trata. Buscan que las familias, las comunidades y las instituciones públicas hagan de muro entre los traficantes y una potencial víctima que puede estar siendo captada. Han alcanzado logros como que en todas las embajadas rumanas de la Unión Europea haya una persona capacitada específicamente para identificar a las víctimas de trata. También han conseguido cambiar los planes de estudio nacionales introduciendo en los institutos clases obligatorias contra
Jornada de introducción a la Pastoral marítima
El departamento de Apostolado del Mar (Stella Maris), dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana organiza la Jornada de introducción a la pastoral marítima del 25 al 26 de octubre. El objetivo de este encuentro es dar a conocer la identidad, la historia y la labor de Stella Maris, además de su estructura a nivel local, nacional e internacional. Desarrollo del encuentro de pastoral marítima La jornada la inaugurará el miércoles 25 de octubre Mons. Luis Quinteiro Fiuza, promotor del Apostolado del Mar. A continuación, Ricardo Rodríguez-Martos, director del Dpto. de Stella Maris de la CEE y Mariel Larriba, delegada de Stella Maris Tui-Vigo, desarrollarán la ponencia «La gente del mar: circunstancias y características de los marinos mercantes y de los pescadores» desde una aproximación sociológica. Para concluir, Ricardo Rodríguez también realizará una exposición breve sobre la historia de este departamento. El domingo 26 por la mañana, Vicenç Veses, Director de Stella Maris Tarragona; Mariel Larriba , delegada de Stella Maris Tui-Vigo y Jerónimo Dadin, Responsable de cruceros de Stella Maris Barcelona, charlarán sobre la gestión diaria y las funciones de los centros de Stella Maris de toda España. Llegado el mediodía, se desarrollará una mesa sobre el ámbito marítimo-portuario (instituciones, organismos) a nivel local, nacional e internacional. Se cerrará el acto con la historia de los Comités de Bienestar: su fundamento, su función y su estructura. PROGRAMA INSCRIPCIÓN
Oración por los migrantes en la playa de Los Lances: «Que el mar deje de ser lugar de dramas»
«En esta playa que ha visto y ha recogido a tantos cadáveres de tantos que han dejado la vida, porque haciéndolo así nosotros mismos nos comprometemos mejor por la paz» Ecclesia Cope «No nos podemos acostumbrar a considerar los naufragios como noticias y a los muertos como cifras. Son nombres y apellidos, rostros e historias. Son vidas rotas y sueños destrozados. Frente a semejantes dramas no sirven las palabras, sino los hechos, pero antes hace falta humanidad, silencio, llanto, compasión y oración”. Así lo expresó el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, en la Playa de los Lances, en Tarifa, que acogió una vigilia de oración, organizada por el Secretariado de Migraciones de la Diócesisde Cadiz y Ceuta con motivo de la Jornada Mundial del migrante y del refugiado, por todas las personas migrantes que han perdido su vida o han desaparecido intentando cruzar el Estrecho. Alrededor de 200 personas se unieron en oración alrededor de una patera, que ha simbolizado este drama cruel y sin sentido al que estamos asistiendo, y doce antorchas como recuerdo a las doce tribus, a todos los pueblos. El obispo estuvo acompañado por los padres scalabrinianos, Sante Zanetti, director del Secretariado Diocesano de Migraciones; y Livio Pegoraro, coordinador del Secretariado Diocesano de Migraciones en el Campo de Gibraltar y Ceuta. Asimismo, hubo una representación de la comunidad musulmana en la provincia. “Queremos orar juntos, aquí en esta playa que ha visto y ha recogido a tantos cadáveres de tantos que han dejado la vida, porque haciéndolo así nosotros mismos nos comprometemos mejor por la justicia y por la paz, intentando ayudar a los demás y ser útiles en todo lo que podamos hacer”. Una ofrenda floral al mar por los fallecidos Con el Salmo Sufí Acrecienta mi luz, del profeta Mahoma, y la lectura de la Palabra de Dios, llegó el momento del acto simbólico en el que se colocaron tres carteles con los nombres de personas migrantes fallecidas. A través de cantos y momentos de silencio y oración se quiso reflejar el sentimiento de dolor, de solidaridad y afecto, al tiempo que el deseo de que este paso fronterizo en las aguas que separan las dos orillas dejen de ser espacios de dolor, sufrimiento, dramas y muertes, y se conviertan en lugares de encuentro, amistad e intercambio entre los pueblos de los dos continentes. Con una oración por los migrantes fallecidos, pronunciada por Zornoza, el rezo del Padrenuestro y el Al-Fatiha musulmán, se puso punto final a la ceremonia, que terminó con una ofrenda floral al mar, en señal de duelo por los fallecidos y todos aquellos que no consiguieron llegar. Léelo tambien en Revista Ecclesia: Sante Zanetti: «Frente al drama de los naufragios no sirven las palabras, sino los hechos»
Pastoral Penitenciaria: ver a Cristo en el preso
Revista Ecclesia Entramos en la cárcel, donde la Pastoral Penitenciaria se vuelca en el acompañamiento religioso, social y jurídico de los privados de libertad Dentro de la cárcel, el aire está viciado. Uno entra en prisión y la prisión entra en uno con su olor a producto de limpieza, sudor y oxígeno muy respirado que impregna los pasillos con sus rejas. Las compuertas hacen su trabajo y se deslizan entre sirenas y señales luminosas, encerrando a los presos tras el cristal como si estuvieran en una gran pecera humana. Pasar una tarde completa, desde la sobremesa hasta el anochecer, debe de congestionar, cargar de presión y poner dolor de cabeza, y esta sensación inequívoca acaso sea la que más nos acerque a lo que supone cumplir una condena. Atrás quedan los muros con sus coronas de espinas concertinas. La libertad está a doscientos metros, o a unos cuatro puestos de control. Hasta aquí, la realidad carcelaria que refleja ciertamente la cinematografía. «La gente no sabe lo que es la prisión, hay mucho prejuicio, mucha estigmatización», declara un funcionario de prisiones antes de dejarnos pasar. «Aquí hay personas que se han presentado a ingresar sin ropa, porque pensaban que les íbamos a poner un traje de rayas. Otros vienen con miedo y preguntan en las entrevistas previas si les vamos a pegar. No, hombre, aquí no hacemos eso. El desconocimiento es enorme», añade. Accedemos al Centro Penitenciario de Castellón de la Plana en compañía de su capellán, Florencio Roselló, que entra con llave. De primeras, recorremos la prisión repartiendo los permisos para ensayar con el coro. Todo son facilidades si vienes con él. «El padre es un artista», comenta Tomás, el agente que nos escolta. «Se ocupa personalmente del 90% de los internos, 600 hombres y 80 mujeres, independientemente de su religión. Es indispensable aquí: atiende espiritual y materialmente», agrega. Los reclusos se le acercan y él los conoce a todos por su nombre. «Tengo la ropa para tus hijos», le dice a Rebeca; «llama a tu madre» le recuerda a María. Bromea con lo guapa que es la hija de la chilena, «que no se parece a ella». Ni a su padre, que también está preso en un modulo para hombres, aunque no ingresaron juntos, pues no son pareja desde hace 30 años. El padre Florencio se sabe las historias de cada uno. Como la de Araceli, que no podía salir del módulo porque aquí está también encerrado un ex novio sobre el que pesa una orden de alejamiento. —Quiero un collar —le pide ella. —Lo que tú llamas collar es un rosario —le responde Roselló. «El sábado salí por primera vez a Misa. Fue muy bonita, me relajó. El padre es todo en la cárcel. Te ayuda mucho», nos cuenta ella. Estamos en el módulo 8, el de las internas más conflictivas. Hace días, tres de ellas se enzarzaron en una pelea y una presa «muy corpulenta» tuvo que ayudar a los funcionarios a separarlas. El ambiente es más ruidoso, hay más luz artificial y está menos decorado que en otras zonas de la prisión. «Aquí están las anawim, son las verdaderas pobres de Yahvé», nos explica Florencio. «Las quiero y siento debilidad por ellas. Por ello, les traigo abanicos o ropa buena del ropero. Cuando se me quejan las otras, les digo que si quieren abanicos, que se vengan a vivir al módulo 8», prosigue. Al ver a Jana, de Brasil, le entrega unas fotos de su familia que le ha impreso a color. «He tenido que quitar dos o tres porque eran subidas de tono», bromea. Florencio Roselló es mercedario de la parroquia de san José Obrero —ubicada a cuatro kilómetros del centro penitenciario— y dirige el departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. «Podría estar en Madrid toda la semana, pero el contacto directo con los presos me hace mantener viva la sensibilidad», comenta. De él dicen sus colaboradores que es el número 1 recaudando fondos, negociando con los políticos y trabando convenios con las autoridades. «Para que te respeten en la cárcel, tienes que venir todas las semanas y, a ser posible, casi todos los días», afirma. La Pastoral Penitenciaria dispone de unos 35 voluntarios semanales en la cárcel de Castellón. María Teresa se encarga del ropero: «Como soy maestra, pensaba que vendría a dar clase, pero no, vine para montar un ropero, que es una labor fundamental para ellos». Cada semana, los reclusos rellenan una instancia pidiendo a la Iglesia ropa y calzado que necesitan. Sergio, un interno que también es voluntario de la Pastoral, las recibe y se encarga de entregar las bolsas en las celdas. «Sobre todo piden zapatillas y, ahora, ropa de invierno para el frío. Hacemos lo que buenamente podemos. Yo siempre les digo siempre que esto no es El Corte Inglés, aunque luego Florencio se gasta su dinero personal en zapatillas para no dar de segunda mano», asegura. «Nada más llegar, pregunté dónde estaba la ropa y Florencio me dijo: “Eso es trabajo tuyo”. Hoy, seis años después, tenemos 14.000 prendas. Mi hija no puede meter el coche en el garaje, porque está lleno de bolsas de ropa que clasifico y, si procede, lavo yo misma», señala María Teresa con orgullo. Tiempo después, invitó a su amiga Emy, soprano, a participar como voluntaria en la prisión. Hoy, dirige el coro de la cárcel, en el que participan seis hombres y seis mujeres que han pasado la prueba pertinente. Y, como prescribe toda actividad conjunta entre personas de ambos sexos, con la supervisión de un funcionario. «Me quedé enamorada de la experiencia, la psicología es lo que importa aquí», explica Emy. El coro ensaya dos horas a la semana y su directora no se ha tomado ni un descanso en todo el verano. «Me encantaría venir más, porque hacer música es como estar en contacto con Dios», asegura. Hoy están ensayando La vida es bella, con una máquina de karaoke que les regaló la Pastoral Penitenciaria. «Hacemos dos conciertos al año en el salón de actos: el de
La comunidad cristiana de la isla de El Hierro, hospital de campaña
Los obispos canarios manifestaron hace unos días su preocupación por la indiferencia de los gobiernos europeos ante las llegadas de miles de inmigrante estos días. Ahora el delegado y el consiliario de la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Tenerife visitan la isla más occidental de la Iglesia en España. La Iglesia de Tenerife no quiere ser insensible a la realidad de la inmigración, no quiere mirar hacia otro lado. No lo hace en ningún caso desde hace años, cuando a nuestras comunidades empezaron a llegar personas de otras latitudes a las que intentamos acompañar y acoger. La realidad del fenómeno migratorio en la ruta canaria ha puesto ahora en el mapa a la pequeña isla de El Hierro, la más occidental de la diócesis y de la Iglesia de España. Nos hemos acercado a compartir esta realidad con los tres sacerdotes jóvenes que están en la isla y con sus comunidades para ver como la están viviendo ellos. A nosotros nos parece que una de las mayores preocupaciones, aunque no estemos en primera línea, porque no suele estar la Iglesia en la primera línea de acogida, es que la comunidad cristiana y la sociedad en general sea comprensiva y receptiva con el fenómeno de la movilidd humana. Las personas que llegan a Canarias no son mayoritariamente ni mucho menos las procedentes de Africa. Pero es verdad que los medios de comunicación, las imagenes que se ven, pueden dar lugar a situación de agobio. El interés de la diócesis, de la delegación diocesana de migraciones, es que las comunidades de el Hierro se sientan acompañadas en este proceso que les interpela, que les plantea el reto de ser una Iglesia que sea hospital de campaña y que también pueda reivindicar el derecho de las personas para que se pongan los medios para que España y Europa no sean una muralla sino un puente para que se den las condiciones mínimas de acogida. Esperamos que esto nos sitúe en el camino para crear una cultura de la hospitalidad y la construccion de una familia común como nos indica el Papa Francisco. Jesús Alberto González Concepción, delegado de migraciones de la Diócesis de Tenerife
Hablan los capellanes hospitalarios
Diócesis de Málaga El enfermo y la familia pueden solicitar ser atendidos por el Servicio de Atención Religiosa católica de un hospital solicitándolo al equipo sanitario Jaume Gasulla, capellán en el Hospital Civil de Málaga:«Pienso qué significa para mí este apostolado, y la cabeza se me va a la Misión de la Iglesia. Este apostolado inédito para mí hasta ahora, lo recibo como una nueva oportunidad, una nueva plataforma para ser testigo de Jesucristo. Es decir: una nueva plataforma para ser testigo de la Buena Noticia que es Jesucristo, también en el momento del dolor, de la enfermedad, de la soledad. Una nueva oportunidad y una nueva plataforma para estar cerca de los amados de Dios, los que sufren por cualquier causa. Se cierran demasiados horizontes, y demasiado frecuentemente. Jesucristo nos ofrece horizontes abiertos y de esperanza justamente cuando más los necesitamos, en los momentos en que nuestra fragilidad se hace hiriente. Estar ahí, enviado por Jesucristo, intentando ser bálsamo en su nombre. Es la misión de la Iglesia. En una primera aproximación, esto es lo que me planteo al empezar este nuevo apostolado». Ernesto Ruiz Canales, capellán en el Hospital Costa del Sol de Marbella:«Desde la dimensión del sacerdote, es un tiempo de hacer llegar la misericordia de Dios en los sacramentos del perdón, de la Eucaristía, de la unción de los enfermos y la tan temida y mal llamada extrema unción. Cuando se dice que se conoce de verdad a las personas en una cama de hospital, es totalmente cierto, es ahí donde se ve toda nuestra fragilidad y a su vez la grandeza de Dios que conforta a sus hijos con la esperanza y el amor. No es una tarea fácil, hay que dedicar muchas horas a la semana y en muchos casos armarse de paciencia, en otros echarle cara para entrar y ser portador de alegría en los momentos de inquietud de nuestros enfermos. También es difícil, pues son muchas las veces que en la semana tienes que entregar a Dios a nuestros hermanos que están a punto de morir y prestar consuelo a sus familiares en un momento de mucho dolor. Toda esta experiencia ha sido muy formativa, sensibilizadora y llena de dones que agradezco al Señor pues esto también me ayuda y entra en mi oración todos los días». Francisco Aurioles de Gorostiza, capellán en el Hospital Materno Infantil de Málaga:«Los enfermos son mediadores que con su fuerza orante evangelizan y con su plegaria unida al Corazón del Hijo y al Corazón de la Toda Santa, interceden constantemente por la Iglesia y por toda la humanidad. El del enfermo es un apostolado y una genuina pastoral que no necesita evaluarse ni planificarse porque brota de su alma y tiene la certeza de saber que no está solo, puesto que el buen Jesús y la Virgen Madre, no solamente le confortan en esos momentos de prueba, sino que cuentan con su cooperación, sabiendo que la única prioridad es la confianza en Jesucristo, de ahí, que cuando se acompaña al que sufre y se ha sido testigo de tantas escenas de dolor, ellos nos enseñan a decir con una fuerza berroqueña: “Corazón Misericordioso de Jesús, en Tí confío”. El apostolado con los enfermos se hace patente en la compasión, es decir, se está junto al que sufre y se sufre con el que lo está pasando mal, porque ciertamente es un dolor auténtico y a la vez sereno, y así lo demuestra una santa enferma, Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz al afirmar que “Jesús es Dios de Paz”. Por eso, la persona enferma en sus dolores físicos y psicológicos se acurruca en el Corazón de Jesús, al experimentar que Él es fuente de vida, que Él está lleno de bondad, que Él es asilo de amor, que Él es rico en misericordia con todo el que lo invoca, que sólo en el Corazón de Cristo está nuestra esperanza y nuestra salvación, pues todo lo demás, aún siendo a veces necesario es totalmente secundario». Agustín Zambrana, capellán del Hospital Costa del Sol de Marbella:«Sólo conozco este hospital y la verdad que experimento la alegría en los enfermos cuando los visitas y sobre todo los que te llaman expresamente. Nuestra labor es responder a las urgencias y si es posible acompañar a las familias. Esta realidad es en pocas ocasiones. Además atender a los médicos y enfermeras y enfermeros que te piden de vez en cuando confesión». Antonio Castilla, capellán del Hospital Clínico Universitario de Málaga:«Como cura de hospital, procuro vivir mi ministerio con mucha humildad. En los enfermos que visito se manifiesta con toda crudeza la pura humanidad desnuda, quebradiza y dependiente de otros. Esto me hace recordar mi propia fragilidad, la misma que veo en los enfermos a los a los que acompaño y ayudo desde la fe cercana. La enfermedad es un tipo de pobreza, ya que se carece de salud. Quien sufre la enfermedad y sus múltiples consecuencias, quien atraviesa esta experiencia tan significativa en su vida, experimenta que le han arrebatado de su propia existencia algo tan importante como es la salud. Por eso la falta de salud o la enfermedad es una pobreza. Esto me lleva a considerar el hospital en el que estoy como un ámbito privilegiado y urgente de primer anuncio. Es una periferia, en palabras del papa Francisco, en la que hay que estar. Recuerdo un precioso empedrado situado en la Granja del Buen Pastor del Seminario, que mandó hacer el obispo de la época, hoy santo, D. Manuel González: “No gana panes, sino gana almas”, en relación a la vocación sacerdotal. Jesús estuvo siempre cercano a los enfermos. ¿Cómo no lo voy a estar yo? ¿Cómo no estar cerca de esas almas?» Rafael Quevedo, capellán del Hospital Clínico Universitario de Málaga:«He descubierto la debilidad del ser humano en la grandeza y fortaleza de muchos enfermos, familiares y personal sanitario. He agradecido a Dios su presencia y cercanía en el mundo del dolor y la fragilidad. Muchos enfermos de distintas edades han vivido la sanación
Pastoral de la Carretera: defender la vida en el camino
La Conferencia Episcopal lleva más de cinco décadas colaborando con la DGT para reducir los accidentes de tráfico y dar apoyo a las víctimas A Cristo, que es camino, se lo ve en los Evangelios fundamentalmente en el camino. Avanzando, conociendo y compartiendo. Predicando vida al pie del camino. María, presurosa, también se puso en camino para visitar a su prima Isabel. Para auxiliar y acompañar. Aunque no faltan referencias que justifiquen una Pastoral de la Carretera, el trabajo de la Iglesia por la seguridad vial –«espléndido», a juicio de Pere Navarro, director general de Tráfico– sigue siendo tan llamativo como poco conocido. Y ello, pese a que la Conferencia Episcopal Española lleva trabajando con la DGT desde 1968. Del 16 al 19 de octubre, Granada acoge las jornadas anuales de delegados diocesanos de la Pastoral de la Carretera, en las que participarán la DGT, el ayuntamiento de Granada y Stop Accidentes. «Este apostolado surgió de manera espontánea, cosas del Espíritu. Porque la Iglesia tiene que estar donde hay vida y defender la vida en todos los órdenes», explica José Aumente, director del Departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE. Ha recibido cartas personales del papa Francisco bendiciendo y congratulándose de esta labor. La inspiración surgió en la Nochebuena de 1962, cuando el joven José Medina hacía autostop para subir de Roblegordo a Somosierra. Llevaba las dos parroquias, pero nadie paraba aquel 24 de diciembre, y el miedo a la noche era ya cierto. Solo un camionero se apiadó de aquel hombre en sotana. Durante los pocos kilómetros que van de un pueblo a otro, el conductor le reconoció que el oficio de camionero era «el más arrastrado que había, siempre en la carretera, siempre en el peligro y sin poder ver crecer a tus hijos», le dijo. Aquella confesión abrió el corazón de Medina, que empezó a hacer apostolado entre los conductores que paraban a descansar a pie de puerto. En paralelo, la DGT había pedido a la CEE su colaboración para reducir el número de víctimas. «Y la Iglesia no se retira ante las dificultades, se implica con más ilusión», señala Aumente. «Se llamó a la conciencia, pidiendo responsabilidad de púlpito en púlpito, de parroquia en parroquia, como un altavoz que recorre toda la nación», agrega. Así, se instituyó el Día de Oración por la Seguridad Vial, pero rezar por los accidentes de tráfico, en opinión de Aumente, «era como ir detrás». Se apostó por la ayuda en tránsito, por apoyar a las familias, por acompañar a las víctimas. «Perder a un ser querido en un accidente es algo que no se va nunca, es como una flecha clavada que te duele todos los días», reconoce el director de la Pastoral. «Hay quien desde su silla de ruedas nos da mil vueltas en energía, vida, fe… Estas personas son las que nos evangelizan a nosotros», añade. María Ángeles Villafranca perdió a su único hijo en un accidente de tráfico. Su marido, poco después, se quitó la vida. Ella sigue adelante gracias a su fe y al apoyo que ha encontrado en la Pastoral de la carretera: «Mi apoyo al 100% fue la Iglesia, más que mi familia. Sin ellos no lo habría conseguido», reconoce. Su caso es el de miles de familias rotas por un accidente de tráfico. Desde 1960, al menos 300.000 personas han perdido la vida en la carretera en España. La CEE ha consagrado una Jornada para enjugar las lágrimas de estas familias, el 31 de mayo. «Estamos volviendo a potenciar la oración —comenta Aumente—, celebramos a san Cristóbal, recordamos a las víctimas el tercer domingo de noviembre…». Para Pere Navarro, «debemos estar juntos. Cuidar y preservar la vida humana son valores que compartimos con la Iglesia», añade el director de la DGT. En sus últimos versos, la oración a la Virgen de la Prudencia promovida desde esta pastoral proclama que «no es por temor a la multa, sino por amor a Dios y respeto a mi prójimo». Según Aumente, «la DGT apela a la ley, al miedo; nosotros a la conciencia y al consuelo de la fe. Si se puede rezar, no todo está perdido». Revista Ecclesia
Jornadas de Pastoral de la Carretera en Granada
Con la presencia del arzobispo, Mons. José María Gil Tamayo, quien ha hablado de “espacio de convivencia en la carretera”, durante el trayecto. El arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, junto con el obispo emérito de Albacete y Presidente del Departamento de Pastoral de la carretera de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Ciriaco Benavente, han inaugurado hoy las Jornadas de la Pastoral de la carretera, que, organizadas por este Departamento, se celebran hasta el jueves en Granada. Les acompañaba el Director de dicho Departamento, José Aumente. El lema de este año es “Encomienda tu camino al Señor y Él actuará (Sal 37,5)”. Al acto de inauguración ha asistido también el Jefe de la Dirección Provincial de Tráfico de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Granada, José Vico, así como representantes de la Comandancia de la Guardia Civil en Granada y Andalucía, y el Jefe de Estudio de la Escuela de Policía Local de Granada, David García. “ESPACIO DE CONVIVENCIA” Mons. Gil Tamayo ha dado la bienvenida a los asistentes y ha recordado la dimensión ética de esta Pastoral, de la que siempre la Iglesia se ha ocupado y preocupado. “Son horas y horas de nuestra vida en la carretera”, ha señalado el arzobispo de Granada, recordando sus traslados semanales desde otras diócesis hasta Madrid, en su trabajo en la Conferencia Episcopal Española cuando era Director de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación y, posteriormente, portavoz de los obispos en la CEE. “Es un espacio de convivencia en la carretera”, ha señalado, subrayando asimismo el modo de ser cristiano que también debe trasladarse cuando cogemos un volante, con un “espíritu, estilo y manera de ser en la carretera”, porque “nos jugamos la vida”. El acompañamiento desde la Iglesia a las personas que han sufrido un accidente en la carretera o padecen la pérdida de un ser querido a causa de dichos accidentes es otro de los aspectos que ha recordado el arzobispo de Granada, lo que conlleva –ha señalado- “una exigencia de responsabilidad moral”. OCUPACIÓN Y PREOCUPACIÓN DE LA IGLESIA Por su parte, el Presidente de este Departamento en la CEE, Mons. Ciriaco Benavente, también ha destacado la “ocupación y preocupación de la Iglesia” en la educación vial, desde hace mucho tiempo, citando incluso el Concilio Vaticano II y pontífices como san Juan XXIII y san Pablo VI, por ejemplo. Mons. Benavente ha aludido a la colaboración de esta Pastoral con las distintas organizadas dedicadas a la seguridad vial, para hacer entre todos “arterias de vida y salud, nunca arterias de muerte; y para que el hombre sepa conducir y conducirse”. Por su parte, en su intervención, el Jefe Provincial de Tráfico en Granada, José Vico, ha agradecido a esta Pastoral su dedicación y colaboración para reducir la siniestralidad en el tráfico. Las Jornadas continuarán hasta el jueves día 19, cuando sean clausuradas con la Eucaristía a las 11 horas, en la iglesia parroquial del Sagrario Catedral, con Mons. Gil Tamayo y Mons. Benavente. Paqui Pallarés Lee este articulo en su fuente original También te puede gustar