El jueves 27 se septiembre se celebra la Jornada Mundial del Turismo, promovida por la Organización Mundial del Turismo (OMT). La Iglesia se une a la celebración de esta jornada con el mensaje del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, «El turismo y la transformación digital». Desde el departamento de Pastoral de Turismo y Tiempo Libre, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral, recuerdan con motivo de la celebración de esta Jornada que son muchos los turistas que visitan España. Nuestro país posee abundantes atractivos turísticos que lo justifica: desde las playas del litoral a los más variopintos paisajes del interior. Sus poblaciones están repletas de tradiciones y de singulares festejos y tampoco faltan, en toda su geografía, abundantes espacios y eventos de ocio, deportivos y de esparcimiento. España, con una dilatada historia, mayoritariamente impregnada de cristianismo, es poseedora de un rico acervo artístico y patrimonial que merece ser conocido y visitado. También abundan recintos sagrados que instan al culto y a la oración, así como monasterios y conventos aptos para la introspección y la trascendencia. Igualmente, los españoles nos convertimos en turistas visitando estos u otros lugares del mundo. En esta movilidad global, la Iglesia encuentra un nuevo campo de evangelización y promoción humana. Desde la Conferencia Episcopal Española, el departamento de Turismo y Tiempo Libre induce, orienta y facilita medios para el ejercicio de la pastoral del turismo. El objetivo de esta peculiar pastoral, como cita el Mensaje del Dicasterio para el servicio del Desarrollo Humano Integral, para la Jornada Mundial del Turismo de 27 de septiembre de este año, es “que el turismo contribuya a glorificar a Dios y a valorar cada vez más la dignidad humana, el conocimiento mutuo, la fraternidad espiritual, el refrigerio del cuerpo y del alma”. En datos La dedicación de la Iglesia por el turismo y por mantener su patrimonio cultural también se manifiesta en los datos que se hacen públicos en la última Memoria anual de actividades de la Iglesia Católica 2016: Las diócesis han destinado 71.141.743 € a 373 proyectos de conservación y rehabilitación en 2016. 3.168 bienes inmuebles de interés cultural pertenecen a la Iglesia. 352 fiestas y celebraciones religiosas de interés turístico nacional e internacional. 40 fiestas religiosas de interés turístico internacional. 21 fiestas cuentan con la declaración de Patrimonio Cultural Inmaterial. Actualmente hay 3.577 cofradías inscritas en el Registro de Entidades Religiosas, sin contar muchas más que existen y cuya actividad se circunscribe a un ámbito más reducido o parroquial. Además, toda la actividad que genera la presencia del patrimonio cultural de la Iglesia en nuestro país se cifra en un impacto total en el PIB de España de 22.620 millones de euros, y llega a aportar una contribución al empleo de más de 225.000 empleos de manera directa, indirecta e inducida. También son millones las personas que participan cada año en alguna de las peregrinaciones, celebraciones de Semana Santa y fiestas populares de carácter religioso en nuestro país. Estas fiestas son también fuentes generadoras de impacto económico y empleo: un total de 9.800 millones de euros es el impacto estimado, así como 97.000 empleos sostenidos directamente por esta actividad, llegando a un total de 134.000 empleos generados.
Informe Pastoral Penitenciaria 2017
El lunes 24 de septiembre se celebra la Virgen de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias. En torno a esta fecha, el departamento de Pastoral Penitenciaria, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, hace público un informe sobre la Pastoral Penitenciaria y sus recursos. Para la elaboración del informe, este departamento envía una ficha-base a las capellanías Penitenciarias y las delegaciones diocesanas de Pastoral Penitenciaria. El informe 2017 recoge los datos facilitados por 78 prisiones de las 82 posibles, solo cuatro no han respondido a la encuesta. Esto supone el 95,10% de todas las prisiones de España. Estas prisiones aglutinaban entre sus muros a 58.923 internos en junio de 2018 (en total había 59.664), lo cual supone que las respuestas recogen el 98,75% de los presos de España. Aunque el informe se basa en los datos recopilados, el director del departamento, Florencio Roselló, señala en la presentación: «quiero presentar vida, y quiero presentar compromiso. Un compromiso eclesial con nuestros hermanos privados de libertad. Los datos que a continuación aparecen son más que números, más que actuaciones, son personas entregadas y consagradas para que otras alcancen el sueño de la libertad. Son muchos capellanes, voluntarios y también profesionales que ponen al servicio de la pastoral sus posibilidades, sus recursos, sus cualidades. Son internos que responden a la confianza que se les concede en un permiso, en una actividad. Los datos sin rostros, son datos vacíos. Los datos con rostros, con contenido, con nombres son datos de vida y datos de esperanza». Tres aspectos que destacan en el informe: 1. La gran riqueza humana comprometida con la cárcel y su entorno. 162 capellanes y 2.700 voluntarios, que tanto dentro como fuera de la prisión trabajan por crear espacios de libertad y de esperanza. A esto hay que añadir las 708 entidades que colaboran con nuestra pastoral: parroquias, cáritas diocesanas e interparroquiales, congregaciones religiosas, fundaciones y ONG, esto significa un compromiso positivo tanto de la sociedad como de la propia Iglesia con el mundo de la cárcel y su entorno. 2. Destacar también al gran número de internos que llega nuestra pastoral, a través de programas de formación, más de 900 programas. Participantes en celebraciones más de 7.000, así como a través de los programas asistenciales: ropa, más de 10.000 paquetes, y peculio, casi 6.500 internos se beneficiaron de este programa Destacando también los internos que participan en nuestros programas de reinserción como son los 3.447 permisos de acogida o los 834 Trabajos por el Bien de la Comunidad (TBC) que ofrece la Iglesia para evitar que mucha gente entre en prisión. 3. En tercer lugar, los medios invertidos por la Iglesia a través de Pastoral Penitenciaria en el mundo de la cárcel y su entorno. Medios humanos que hacen de nuestra pastoral la más numerosa en miembros interviniendo en las prisiones españolas. Importante los medios económicos, cada vez logramos reflejar más, y estoy convencido que no están recogidos todos los que realmente se invierten cada año. Y también unos medios de bienes inmuebles. Pisos de congregaciones religiosas, de cáritas, de parroquias, de fundaciones y asociaciones, que se ponen al servicio de la libertad, para que hombres y mujeres puedan dar ese primer paso, a través de un permiso, que les lleve a la tan deseada libertad. En resumen, señala Florencio Roselló, el informe recoge un compromiso global de la Iglesia con la persona privada de libertad (prisión), con aquellos que están en situación de riesgo social en la calle (prevención), y con los que están luchando por volver a la sociedad (reinserción). Compromiso que nos lleva a atender tanto el cuerpo como el espíritu. Nuestros programas, como refleja este estudio quieren atender a lo más necesario de cada persona en un momento concreto. Queremos ser una Iglesia comprometida con el hombre y mujer en su globalidad y en el tiempo que nos toca vivir.
El Papa recibe la estola conmemorativa del 50 aniversario de Pastoral de la Carretera de la CEE
El director del departamento de Pastoral de la Carretera, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones, José Aumente, ha entregado esta mañana al papa Francisco, durante la audiencia de los miércoles, la estola conmemorativa del 50º aniversario de la Pastoral de la Carretera. Con motivo de este aniversario, la Pastoral de la Carretera se ha puesto en marcha con una peregrinación a Roma del 16 al 20 de este mes de septiembre. Unas 70 personas participan en esta iniciativa. El grupo está compuesto por camioneros, taxistas, conductores profesionales y no profesionales, autoescuelas, mecánicos, policías y guardias civiles, asociaciones de transportistas y las cofradías de San Cristóbal. Durante estos días visitan lugares emblemáticos de Roma, han celebrado la Eucaristía en la iglesia Domine Quo Vadis, donde San Pedro se encontró con Jesús en la carretera; y este miércoles han asistido a la audiencia con el Santo Padre. Con esta peregrinación se recuerda la que a finales de septiembre de 1968 llevó a un grupo de camioneros a Roma para saludar y recibir la bendición del papa Pablo VI. ¿Cómo empezó esta historia? La historia de la Pastoral de la Carretera comenzó unos años antes, en 1962, como un cuento de Navidad. El protagonista, José Medina Pintado, entonces párroco de Somosierra, en Madrid. El día, 24 de diciembre de 1962 a las ocho de la tarde. El lugar, Robregordo, a noventa kilómetros de Madrid, por la carretera Madrid-Irún. Este sacerdote decidió esperar en la carretera y hacer autostop para que un coche le acercara a la Parroquia de Somosierra, donde iba a celebrar la Misa del Gallo. Después de varios intentos fallidos, fue un camionero que viajaba a Burgos a reunirse con su familia el que le subió a la cabina de su camión. Un breve recorrido, apenas tres kilómetros, en el que José Medina descubrió la dureza de esta profesión: muchos días fuera de casa y una «tontería» en el motor había retrasado el viaje. No llegaría a tiempo a la cena de Nochebuena. Esta conversación le alertó de la necesidad de salir al encuentro «de estos hermanos nuestros conductores» y así empezó esta pequeña aventura de la Pastoral de la Carretera, que desde esa Nochebuena de 1962, cambió su vida sacerdotal. 50 años de Pastoral de la Carretera En octubre de 1967 la Conferencia Episcopal Española creaba el departamento de «Apostolado de la Carretera», que fue como en un principio se denominó a esta Pastoral. El nombre se ha modificado, pero su objetivo sigue siendo el mismo: un servicio que la Iglesia ofrece para alentar el anuncio y la vivencia de la fe cristiana de los profesionales de la carretera, conductores, peatones y viajeros en el uso de la vía pública y de los vehículos. Desde este departamento se hace hincapié en que el principio que debe orientar la actuación de toda persona es el sentido de responsabilidad. Otras conmemoraciones: Además, el 2018 está siendo un año importante para este departamento, pues se cumplen distintas conmemoraciones. El día 21 de mayo de 1968, la Comisión Episcopal de Migraciones, con motivo del Día Mundial sin Accidentes de Tráfico, publicó la primera Exhortación Pastoral, titulada: «Espíritu cristiano y tráfico». A finales de septiembre de 1968, un centenar de camioneros peregrinaron a Roma, pasa saludar y recibir la bendición del papa Pablo VI. En diciembre de 1968, con motivo de las fiesta de Navidad, se editó el primer cartel del Apostolado de la Carretera con el lema: “Dios nace también en tu coche” cuando le recuerdas en el camino.
Agua y energía: dos pilares básicos de la Casa Común
Mensaje ante la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la creación 2018 El Papa Francisco nos ha recordado en su encíclica Laudato si’: sobre el cuidado de la casa común, que “el agua es un recurso escaso e indispensable y es un derecho fundamental que condiciona el ejercicio de otros derechos humanos” (LS 148), alertando al mismo tiempo de “la inequidad en la disponibilidad y el consumo de energía” (LS 46). El acceso a la energía y al agua potable –dos bienes fundamentales para el desarrollo de toda vida humana- constituyen, por tanto, derechos humanos fundamentales y pilares básicos del bien común. Apoyados en los estudios científicos más recientes, somos conscientes de “la posibilidad de sufrir una escasez aguda de agua dentro de pocas décadas si no se actúa con urgencia. Los impactos ambientales podrían afectar a miles de millones de personas” (LS 31). Por otro lado, el problema de la contaminación y del cambio climático hace “urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de dióxido de carbono y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente, por ejemplo, reemplazando la utilización de combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable. En el mundo hay un nivel exiguo de acceso a energías limpias y renovables” (LS 26). Así lo reconoció también la comunidad internacional el año 2015 al elaborar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) recogidos en la Agenda 2030. La realidad de nuestro país En nuestro país el acceso a la energía es universal. Sin embargo, en los últimos años se ha constatado que un número creciente de hogares corren el riesgo no poder costear su elevado precio, cayendo en una situación de lo que se llama pobreza energética. Los principales estudios realizados para España coinciden en encontrar un mínimo de un 8-9% de hogares (que son más de 6 millones de personas) que sufren esta pobreza energética, que en una primera aproximación puede definirse como la incapacidad de un hogar de hacer frente al coste de sus necesidades energéticas básicas. El acceso al agua potable es también universal, aunque los problemas en torno a la distribución de un recurso escaso y repartido de forma tan desigual a lo largo del territorio resultan fuente de no pocos conflictos interregionales e ideológicos. Estos conflictos emergen periódicamente -especialmente durante periodos de sequía prolongada- e invitan a adoptar una visión integral del problema, así como avanzar hacia un pacto nacional del agua que permita establecer una gestión eficiente y justa y que responda al bien común. Ante la enorme complejidad económica, técnica y política que ambos retos plantean a la comunidad internacional y a los diversos gobiernos nacionales y regionales, resulta legítimo plantearse la contribución que la Iglesia católica y las comunidades cristianas pueden aportar al cuidado de la Casa Común. El acercamiento al agua y la energía desde la perspectiva de la ecología integral La larga reflexión eclesial sobre ambas cuestiones puede resultar de gran valor a la hora de plantear alternativas respecto a estas dos cuestiones. La comunidad cristiana, a quien nada de lo humano le resulta ajeno, descubre en la centenaria tradición de la Doctrina Social de la Iglesia un rico tesoro que puede iluminar las difíciles cuestiones que plantea el acceso al agua y a la energía, así como para facilitar posibles caminos que permitan resolver los conflictos que se generan. Estas contribuciones no son de tipo técnico o político, sino más bien de orden cultural, ético y espiritual. Uno de los rasgos que ha caracterizado la contribución eclesial a las problemáticas relacionadas con la sostenibilidad es la llamada a la solidaridad y a la sobriedad. Benedicto XVI nos recordó que el reto de ofrecer energía limpia para todos no es sólo tecnológico y político, es también cultural y ético: «es necesario que las sociedades tecnológicamente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracterizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y mejorando las condiciones de su uso». Francisco ha reafirmado la llamada al ahorro de su predecesor, recordando al mismo tiempo el imperativo moral de la solidaridad: “Es necesario que los países desarrollados contribuyan a resolver esta deuda limitando de manera importante el consumo de energía no renovable y aportando recursos a los países más necesitados para apoyar políticas y programas de desarrollo sostenible” (LS 52). Respecto al agua, los grandes principios éticos del pensamiento social cristiano son igualmente válidos: “La Santa Sede, por tanto, reitera la importancia de la moderación en el consumo, invoca la responsabilidad de los gobiernos, empresas y particulares. Esta sobriedad se apoya en valores como el altruismo, la solidaridad y la justicia”. La denuncia de la injusticia, junto a la llamada a la solidaridad y la sobriedad, constituye otro de los elementos distintivos de la contribución eclesial al debate contemporáneo de la sostenibilidad. San Juan Pablo II vislumbró ya una de las razones principales por las que la Iglesia ha tomado conciencia de esta urgencia ética: “En nuestros días aumenta cada vez más la convicción de que la paz mundial está amenazada, además de la carrera armamentista, por los conflictos regionales y las injusticias aún existentes en los pueblos y entre las naciones, así como por la falta del debido respeto a la naturaleza, la explotación desordenada de sus recursos y el deterioro progresivo de la calidad de la vida”. En el caso del agua, cuando el acceso o la calidad se ven limitados, nos encontramos ante una seria carencia para el desarrollo de la persona: “el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable.” (LS 30). En un sentido similar, en el caso del acceso a la energía, los obispos norteamericanos nos recordaron ya en 1981
16 de julio, Día de las gentes del mar
El 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, la Iglesia celebra el Día de las gentes del mar. El departamento de Apostolado del Mar, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones, ha preparado los materiales para esta jornada que lleva por lema, “La gente del mar reclama nuestra atención“. De hecho, el obispo promotor de este Apostolado, Mons. Luis Quinteiro Fiuza, aprovecha su mensaje para recordar que son muchas las situaciones de dificultad y dolor que implican estas tareas y denunciar las condiciones laborales en las que a veces trabajan. «La Iglesia, lejos de ser insensible, -destaca el prelado- vive una profunda preocupación ante estas realidades. Muestra de ello es el amparo del apostolado del mar en el recientemente creado Dicasterio para el Desarrollo Integral, por el que el papa Francisco ha mostrado una especial cercanía e implicación personal. La respuesta no es solo estructural sino que se hace visible y cercana a través de muchos cauces entre los que destaca la realidad de las parroquias“. «La gente del mar reclama nuestra atención»
Nota del Apostolado del Mar ante el hundimiento del arrastrero Dorneda
En las Vísperas de la Fiesta de Ntra. Sra. del Carmen, Patrona de las gentes del mar, el hundimiento del arrastrero Dorneda, con base en el Puerto de Vigo, a 570 Km. de Comodoro Rivadavia, frente a las costas Patagónicas del Atlántico Sur, en la provincia de Chubut, Argentina, con 27 tripulantes, de los cuales 25 fueron rescatados con vida, uno se encuentra desaparecido y otro falleció en el naufragio. Esta noticia sobrecogió nuestra alma, que busca en la oración el sosiego para encomendar al Señor a los marineros fallecidos, pedir por la recuperación de los heridos e implorar el consuelo y la serenidad para las familias. Este profundo dolor lo tenemos que vivir desde la fe, en la esperanza cristiana y en el misterio, sintiendo la cercanía de todos aquellos que se desvivieron por socorrer a los náufragos. Encomendamos a la materna intercesión de la Virgen del Carmen, a toda la gente del mar y sus familias y ofrecemos a todos ellos nuestros sentimientos de cercanía y comunión. + Mon. Luis Quinteiro Fiuza, Obispo de Tui – Vigo Obispo Promotor del Apostolado del Mar
Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2018
Este año se cumple el 50 aniversario de la creación del departamento de Pastoral de la Carretera, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones. Una conmemoración que marcará la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2018, que se celebra el 1 de julio, fiesta de San Cristóbal, patrono de los conductores. Para recordar esta efeméride se ha elegido el lema, «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días» (Mt 28, 21). El presidente del este departamento, Mons. José Sánchez González, dedica parte del Mensaje para la jornada a recordar la trayectoria de esta Pastoral. Pero también señala que «quizá no venga mal recordar la gravedad y las consecuencias de los accidentes viales y la serie de inconvenientes y perjuicios -muy difíciles de soportar- que acarrean a nuestra sociedad». «Los centenares de personas que mueren o quedan inválidas anualmente en nuestro entorno -continua- constituyen un problema dramático que afecta a toda la sociedad». Por eso, «invitamos a todos los ciudadanos, peatones y conductores de cualquier vehículo, a la responsabilidad en el tráfico, pues, como dice el papa Francisco: «para incrementar la seguridad no bastan las sanciones, sino que se necesita una acción educativa que conciencie más sobre las responsabilidades que se tienen sobre quienes viajan al lado»». «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días» (Mt 28, 21)
Conclusiones del II Seminario sobre ecología integral
Convocados por la Comisión Episcopal de Pastoral Social, el 9 de junio se celebró el II Seminario de ecología integral en la sede de la Fundación Pablo VI (Madrid). Se reunió un grupo (28 participantes) formado por expertos, académicos, políticos, empresas, periodistas, obispos de la Comisión de Pastoral social de la Conferencia Episcopal Española, asociaciones y ONGs, a los que acompañaron instituciones eclesiales que ya tienen un compromiso activo en la ecología integral (Cáritas, Confer, Manos Unidas, REDES…). El objetivo del Seminario se centró en estudiar los retos y las prioridades que plantean tanto el agua como la energía en el contexto actual. Analizar su situación global y local (España); analizar las causas económicas y políticas que influyen en su gestión y desarrollo; y lograr una valoración y propuestas de prioridades medioambientales a partir de la encíclica del Papa Francisco Laudato si’. Se partió de las exposiciones de los expertos: Pablo Anguita (Universidad Rey Juan Carlos), Pedro Arrojo (Fundación Nueva Cultura del Agua) y María Isabel Cuenca (Ingeniero Industrial). Y se llegaron a las siguientes conclusiones: I.- RETOS AMBIENTALES GLOBALES Todo sistema económico está inserto en un ecosistema vivo que nutre de riquezas a la actividad humana pero que tiene una capacidad finita. Y en ese círculo macroeconómico en el que estamos insertos, basado en la producción-consumo-producción, se está ejerciendo una fuerte presión sobre los Recursos Naturales. Por eso la transición ecológica exige volver a un sistema económico que nos permita vivir dentro de una producción sostenible que minimice los impactos a los que sometemos al medioambiente. No podremos afrontar los actuales retos ambientales si no cambiamos el paradigma económico actual. Necesitamos cambiar la lógica del “tener más” por la de “tener lo suficiente”. Los economistas deben transitar hacia otros paradigmas que nos vuelvan a conectar con nuestros antepasados y lógicas de una economía diferente. Las soluciones ambientales necesitan colaboración entre diferentes actores: contar con los pueblos que habitan los diferentes ecosistemas, los gobiernos, las empresas… Hay que aprovechar las agendas políticas globales: ODS y Acuerdo de París porque son expresión de programas comunes de la humanidad. La solución de los graves problemas medioambientales requiere soluciones urgentes, ya que el consenso científico señala la cercanía a los límites sostenibles del planeta. La solución de los problemas medioambientales es una obligación ética de quienes tenemos las capacidades de hacerlo frente a los colectivos que no la tienen: los vulnerables con los que compartimos el planeta y las futuras generaciones que no pueden solucionar los problemas que heredan de nosotros. II.- PRIORIDADES MEDIOAMBIENTALES: EL AGUA Y LA ENERGÍA Priorizar el valor del agua como bien público, es decir, priorizar la política del agua. Existen muchas personas vulnerables que no están en el interés ni de lo público ni de lo privado. Dar importancia a las políticas de demanda más que a la gestión de oferta. Es preciso acabar con la super-explotación de los acuíferos. El mercado no debe ser el actor principal en cuestiones que no le pertenecen, como es la justicia y la salud. Los nuevos modelos de gestión dentro de la comunidad económica europea deben construirse desde la sostenibilidad, la gestión ambiental, la gobernanza democrática. Muchos problemas locales requieren soluciones locales. El modelo de producción y consumo energético es insostenible. Hay que descarbonizar el modelo energético tanto en producción como en consumo. En producción de energía eléctrica las renovables deben desplazar a la producción con combustibles fósiles. En consumo hay que mejorar la eficiencia energética en la industria, el sector residencial y el transporte, mejorando los aislamientos y desplazando las aplicaciones que usan combustibles fósiles (sobre todo en transporte) por el uso de aplicaciones que utilizan la electricidad. Las buenas noticias son que las tecnologías de bajas emisiones (renovables, vehículos eléctricos, iluminaciones y calefacciones eficientes, etc, se han hecho muy competitivas y el coste de la transición energética no debería representar un problema. Antes lo contrario: un enfoque integral de la transición energética debe plantearse como lleno de oportunidades económicas y de empleo en un contexto de economía verde. Hay una dificultad de acceso a fuentes de energía: el 87% de la población rural mundial no tiene acceso a la electricidad y 3.000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a tecnología y energía sanas. La concreción de su derecho a desarrollarse debe hacerse con formas sostenibles de energía, que no presionen aún más la estabilidad del planeta, por lo que habrá que aportarles las adecuadas transferencias económicas y tecnológicas para que su desarrollo no se base en fuentes no renovables-. Se produce erosión del terreno por el uso de determinadas fuentes de energía, como la madera. 2.800 millones de personas dependen de la biomasa. Se producen muertes prematuras relacionadas con ese consumo. La falta de acceso a una energía limpia y sostenible determina muchos aspectos de la vida humana y de su desarrollo: condiciones de vida, salud, género o educación. Las políticas de empresas y gobiernos débiles tienen incidencia en el medio rural: propiedad de los terrenos, exclusión de la población en las decisiones sobre desarrollos de grandes infraestructuras energéticas, falta de participación personal. Es un asunto transversal para el desarrollo. Hay soluciones para poder cambiar estas tendencias y conseguir acceso a la energía limpia, renovable y sostenible. Las energías renovables son fuentes de energía continua e inagotables: así sucede con la cogeneración y las tecnologías biomasa (elimina residuos y es no contaminante). La solar (calor /fotovoltaica), es barata y transforma muy directamente la vida de las comunidades en las que se instala. Se logra una alta calidad de la energía, tiene bajo precio y mantenimiento y es accesible de manera generalizada. La energía eólica está menos presente en la producción, pero cubre la demanda. El papel del ciudadano es clave para producir el cambio de modelo de producción y consumo, ya que con sus actuaciones individuales (como comprador de bienes y servicios, como votante, como trabajador, como funcionario, como directivo en una empresa, como legislador, etc) hará que las Administraciones establezcan marcos sostenibles alineados con
Mensaje del papa Francisco para la II Jornada Mundial de los pobres
El papa Francisco ha hecho público su Mensaje para la II Jornada Mundial de los pobres que se celebrará el 18 de noviembre. «Este pobre gritó y el Señor lo escuchó» es el lema que ha elegido para la Jornada de este año. MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCOII JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario18 de noviembre de 2018 «Este pobre gritó y el Señor lo escuchó» 1. «Este pobre gritó y el Señor lo escuchó» (Sal 34, 7). Las palabras del salmista se vuelven también las nuestras a partir del momento en que somos llamados a encontrar las diversas situaciones de sufrimiento y marginación en las que viven tantos hermanos y hermanas, que habitualmente designamos con el término general de “pobres”. Quien escribe tales palabras no es ajeno a esta condición, al contrario. Él tiene experiencia directa de la pobreza y, sin embargo, la transforma en un canto de alabanza y de acción de gracias al Señor. Este salmo permite también a nosotros hoy comprender quiénes son los verdaderos pobres a los que estamos llamados a volver nuestra mirada para escuchar su grito y reconocer sus necesidades. Se nos dice, ante todo, que el Señor escucha los pobres que claman a Él y que es bueno con aquellos que buscan refugio en Él con el corazón destrozado por la tristeza, la soledad y la exclusión. Escucha a cuantos son atropellados en su dignidad y, a pesar de ello, tienen la fuerza de alzar su mirada hacia lo alto para recibir luz y consuelo. Escucha a aquellos que son perseguidos en nombre de una falsa justicia, oprimidos por políticas indignas de este nombre y atemorizados por la violencia; y aun así saben que en Dios tienen a su Salvador. Lo que surge de esta oración es ante todo el sentimiento de abandono y confianza en un Padre que escucha y acoge. En la misma onda de estas palabras podemos comprender más a fondo lo que Jesús proclamó con las bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5, 3). En virtud de esta experiencia única y, en muchos sentidos, inmerecida e imposible de describir por completo, nace por cierto el deseo de contarla a otros, en primer lugar a aquellos que son, como el salmista, pobres, rechazados y marginados. En efecto, nadie puede sentirse excluido del amor del Padre, especialmente en un mundo que con frecuencia pone la riqueza como primer objetivo y hace que las personas se encierren en sí mismas. 2. El salmo caracteriza con tres verbos la actitud del pobre y su relación con Dios. Ante todo, “gritar”. La condición de pobreza no se agota en una palabra, sino que se transforma en un grito que atraviesa los cielos y llega hasta Dios. ¿Qué expresa el grito del pobre si no es su sufrimiento y soledad, su desilusión y esperanza? Podemos preguntarnos: ¿cómo es que este grito, que sube hasta la presencia de Dios, no alcanza a llegar a nuestros oídos, dejándonos indiferentes e impasibles? En una Jornada como esta, estamos llamados a hacer un serio examen de conciencia para darnos cuenta si realmente hemos sido capaces de escuchar a los pobres. El silencio de la escucha es lo que necesitamos para poder reconocer su voz. Si somos nosotros los que hablamos mucho, no lograremos escucharlos. A menudo me temo que tantas iniciativas, aunque de suyo meritorias y necesarias, estén dirigidas más a complacernos a nosotros mismos que a acoger el clamor del pobre. En tal caso, cuando los pobres hacen sentir su voz, la reacción no es coherente, no es capaz de sintonizar con su condición. Se está tan atrapado en una cultura que obliga a mirarse al espejo y a cuidarse en exceso, que se piensa que un gesto de altruismo bastaría para quedar satisfechos, sin tener que comprometerse directamente. 3. El segundo verbo es “responder”. El Señor, dice el salmista, no sólo escucha el grito del pobre, sino que responde. Su respuesta, como se testimonia en toda la historia de la salvación, es una participación llena de amor en la condición del pobre. Así ocurrió cuando Abrahán manifestaba a Dios su deseo de tener una descendencia, no obstante él y su mujer Sara, ya ancianos, no tuvieran hijos (cf. Gén 15, 1-6). Sucedió cuando Moisés, a través del fuego de una zarza que se quemaba intacta, recibió la revelación del nombre divino y la misión de hacer salir al pueblo de Egipto (cf. Éx 3, 1-15). Y esta respuesta se confirmó a lo largo de todo el camino del pueblo por el desierto: cuando el hambre y la sed asaltaban (cf. Éx 16, 1-16; 17, 1-7), y cuando se caía en la peor miseria, la de la infidelidad a la alianza y de la idolatría (cf. Éx 32, 1-14). La respuesta de Dios al pobre es siempre una intervención de salvación para curar las heridas del alma y del cuerpo, para restituir justicia y para ayudar a retomar la vida con dignidad. La respuesta de Dios es también una invitación a que todo el que cree en Él obre de la misma manera dentro de los límites de lo humano. La Jornada Mundial de los Pobres pretende ser una pequeña respuesta que la Iglesia entera, extendida por el mundo, dirige a los pobres de todo tipo y de toda región para que no piensen que su grito se ha perdido en el vacío. Probablemente es como una gota de agua en el desierto de la pobreza; y sin embargo puede ser un signo de compartir para cuantos pasan necesidad, que hace sentir la presencia activa de un hermano o una hermana. Los pobres no necesitan un acto de delegación, sino del compromiso personal de aquellos que escuchan su clamor. La solicitud de los creyentes no puede limitarse a una forma de asistencia – que es necesaria y providencial en un primer momento –, sino que exige esa «atención amante» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 199) que honra al otro como persona y busca su bien. 4. El tercer verbo es “liberar”. El pobre