El próximo 21 de noviembre la Iglesia celebrará la Jornada Mundial de la Pesca 2023 que tiene por tema “Tiren la red”, lema inspirado en el pasaje del Evangelio de San Juan (Jn 21, 6). Por este motivo, el prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, Cardenal Michael Czerny, publicó un mensaje previo a esta Jornada Mundial que invita a todos los cristianos a rezar “por los pescadores y sus familias”. En el mensaje, el Cardenal Czerny cita en diversas ocasiones la reciente Exhortación Apostólica del Papa Francisco Laudate Deum documento en el que el Santo Padre aborda nuevamente la importancia del cuidado de la creación de Dios y advierte las consecuencias de la crisis climática. “Las comunidades de pescadores en muchas partes del mundo están sufriendo. Hay problemas económicos y de competencia desleal que amenazan la supervivencia del oficio, sobre todo de los barcos de pesca familiares”, reconoció el Purpurado. Luego, el prefecto agradeció a los pescadores por el valioso trabajo que realizan porque son “son centinelas de delicados equilibrios y posibles pioneros de la ecología integral” debido que realizan “una actividad fatigosa, agotadora y, a menudo, no plenamente reconocida socialmente”. Además, el Cardenal Czerny recordó que “la pesca alimenta a muchas poblaciones en todo el mundo. Por eso también es necesario que el gesto de ‘tirar las redes’ se renueve cada día, con un profundo respeto “Queridos pescadores, su fe sencilla es una riqueza para la Iglesia que atraviesa un tiempo de Sínodo. Ustedes construyen la Iglesia, uniendo fe y trabajo cada día…. Con inteligencia y libertad cuiden, con la Iglesia, de esta humanidad. Custodios del mar y trabajadores honestos, ayuden a la Iglesia a no cansarse de ‘tirar las redes’, para hacer de la humanidad una familia de hermanos y hermanas; de la tierra, el cielo y el mar una nueva creación”, concluyó el Purpurado.
Fabio Baggio, en España: «Las migraciones siempre han formado parte de la historia de la humanidad»
El colaborador del Papa Francisco ha visitado la diócesis de Cádiz y Ceuta: «El Santo Padre fue a Lampedusa para vivir la tragedia y llorar con los familiares de las víctima» Por Ecclesia Cope “Gracias al proceso migratorio que la Iglesia consiguió extenderse, entendiendo que los misioneros eran los encargados de llevar la fe a diferentes partes del mundo, haciendo florecer a esta”. Así lo ha explicado el padre Fabio Baggio, colaborador del Papa Francisco, uno de los responsables de la Santa Sede a cargo de las migraciones. Baggio ha visitado la diócesis de Cádiz y Ceuta para tratar el tema de la migración, “un tema que siempre ha formado parte de la historia de la humanidad, recordando incluso que los primeros misioneros escaparon de Jerusalén y formaron comunidades por el Mediterráneo”. El sacerdote comenzó su visita en Ceuta para hablar sobre el fenómeno migratorio, en una ponencia titulada Experimentar la diversidad como una oportunidad y no como una amenaza, donde expuesto a todos los que se dieron cita en el salón de actos del Colegio San Agustín, su visión sobre la Iglesia y los inmigrantes. “Con esta visita se busca conocer de primera mano la vida de la Iglesia en la ciudad con relación al área que le compete, la inmigración, agradeciendo su asistencia y el compromiso de la Santa Sede con este asunto”, ha expresado el vicario general de Ceuta, Francisco Jesús Fernández Alcedo. Llorar con las víctimas El colaborador de Francisco aseguró el firme compromiso del Santo Padre con esta situación, resaltando que el primer viaje que realizó el papa Francisco fuera de Roma fue a Lampedusa para vivir la tragedia y “llorar” con los familiares de las víctimas. El sacerdote visitó a su llegada, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, el Centro de Distribución de Cáritas Ceuta, a los hermanos de la Cruz Blanca y las Adoratrices. El responsable en temas migratorios de la Santa Sede hizo lo propio al día siguiente en Cádiz, pronunciando la misma conferencia en la Fundación Centro Tierra de Todos, acompañado por el obispo Rafael Zornoza. Después de haber explicado brevemente el significado y las tareas de la Curia Romana y, en particular, la misión del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, donde él mismo trabaja en la sección de Migrantes y Refugiados, el padre Fabio Baggio continuó presentando el panorama actual del fenómeno migratorio y el mensaje que el Papa Francisco promulgó con motivo de la última Jornada Mundial de los Migrantes y Refugiados: Libres para elegir si migrar o quedarse. «La libertad de permanecer en el propio país es un derecho tan evidente y primario que ningún texto legal lo menciona. Por tanto, para que esta libertad sea efectiva es necesario que en el propio país se garanticen las condiciones para una vida segura y digna». Fue la oportunidad del padre Fabio de compartir con los participantes sus inquietudes y las del Papa Francisco ante tantas tragedias y muertes provocadas por la aventura migratoria… Por otra parte, su primer viaje como Papa, fuera del Vaticano, fue a Lampedusa, donde formuló esta pregunta extraída del libro del Génesis: «¿Dónde está tu hermano?». La última parte de la conferencia estuvo dedicada a los desafíos pastorales que presenta la presencia de migrantes y refugiados dentro de nuestras comunidades y sociedades. ¿Cómo puede responder la Iglesia y cada comunidad parroquial a este desafío pastoral y humanitario? «A corto plazo, la prioridad es salvar vidas, salvar la vida. Nadie debería morir de esperanza, morir por culpa de la migración, esperando una vida mejor. A largo plazo, es necesario eliminar las causas que provocan las migraciones forzadas».
Aqua fons vitae: Orientaciones sobre el agua
Aqua fons vitae El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral publica «Aqua fons vitae: Orientaciones sobre el Agua, símbolo del grito del pobre y del grito de la Tierra», como contribución a la reflexión sobre el tema. Este nuevo documento está enraizado en la Enseñanza Social de los Pontífices; y se inspira en el trabajo que miembros de las Iglesias nacionales y locales han venido realizando en varios países. «Agua» es un vocablo que llama la atención sobre varios desafíos para la familia humana. Cabe señalar que, aunque «todo está relacionado», como enseña el Papa Francisco (LS, nn. 16, 117), en este documento se describen tres aspectos o dimensiones del uso del agua: 1) el agua para uso humano; 2) el agua como recurso utilizado en muchas actividades humanas, especialmente en la agricultura y la industria; 3) el agua como superficie, es decir, los ríos, los acuíferos subterráneos, los lagos y, sobre todo, los mares y océanos. Para cada aspecto o dimensión, el documento presenta desafíos conexos y propuestas operativas para la sensibilización y el compromiso a nivel local. La parte final del documento ofrece una reflexión sobre la educación y la integridad. DESCARGA
Libres de elegir si migrar o quedarse
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCOPARA LA 109ª JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2023 (24 de septiembre de 2023) Queridos hermanos y hermanas: Los flujos migratorios de nuestros días son expresión de un fenómeno complejo y articulado, cuya comprensión exige el análisis atento de todos los aspectos que caracterizan las diversas etapas de la experiencia migratoria, desde la partida hasta la llegada, incluyendo un eventual regreso. Con la intención de contribuir a ese esfuerzo de lectura de la realidad, he decidido dedicar el Mensaje para la 109ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado a la libertad que debería caracterizar siempre la decisión de dejar la propia tierra. “Libres de partir, libres de quedarse”, recitaba el título de una iniciativa de solidaridad promovida hace algunos años por la Conferencia Episcopal Italiana como respuesta concreta a los desafíos de las migraciones contemporáneas. Y de mi escucha constante a las Iglesias particulares he podido comprobar que la garantía de esa libertad constituye una preocupación pastoral extendida y compartida. Debemos esforzarnos por detener la carrera de armamentos, el colonialismo económico, la usurpación de los recursos ajenos, la devastación de nuestra casa común. «El Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”» (Mt 2,13). La huida de la Sagrada Familia a Egipto no fue fruto de una decisión libre, como tampoco lo fueron muchas de las migraciones que marcaron la historia del pueblo de Israel. Migrar debería ser siempre una decisión libre; pero, de hecho, en muchísimos casos, hoy tampoco lo es. Conflictos, desastres naturales, o más sencillamente la imposibilidad de vivir una vida digna y próspera en la propia tierra de origen obligan a millones de personas a partir. Ya en el año 2003, san Juan Pablo II afirmaba que «crear condiciones concretas de paz, por lo que atañe a los emigrantes y refugiados, significa comprometerse seriamente a defender ante todo el derecho a no emigrar, es decir, a vivir en paz y dignidad en la propia patria» (Mensaje para la 90a Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, 3). «Ellos se llevaron también su ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán. Así llegaron a Egipto, Jacob y toda su familia» (Gn 46,6). Fue a causa de una gran hambruna que Jacob con toda su familia se vio obligado a refugiarse en Egipto, donde su hijo José les había asegurado la supervivencia. Entre las causas más visibles de las migraciones forzadas contemporáneas se encuentran las persecuciones, las guerras, los fenómenos atmosféricos y la miseria. Los migrantes escapan debido a la pobreza, al miedo, a la desesperación. Para eliminar estas causas y acabar finalmente con las migraciones forzadas es necesario el trabajo común de todos, cada uno de acuerdo a sus propias responsabilidades. Es un esfuerzo que comienza por preguntarnos qué podemos hacer, pero también qué debemos dejar de hacer. Debemos esforzarnos por detener la carrera de armamentos, el colonialismo económico, la usurpación de los recursos ajenos, la devastación de nuestra casa común. «Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común: vendían sus propiedades y sus bienes, y distribuían el dinero entre ellos, según las necesidades de cada uno» (Hch 2,44-45). ¡El ideal de la primera comunidad cristiana parece muy alejado de la realidad actual! Para que la migración sea una decisión realmente libre, es necesario esforzarse por garantizar a todos una participación equitativa en el bien común, el respeto de los derechos fundamentales y el acceso al desarrollo humano integral. Sólo así se podrá ofrecer a cada uno la posibilidad de vivir dignamente y realizarse personalmente y como familia. Está claro que la tarea principal corresponde a los países de origen y a sus gobernantes, llamados a ejercitar la buena política, transparente, honesta, con amplitud de miras y al servicio de todos, especialmente de los más vulnerables. Sin embargo, aquellos han de estar en condiciones de realizar tal cosa sin ser despojados de los propios recursos naturales y humanos, y sin injerencias externas dirigidas a favorecer los intereses de unos pocos. Y allí donde las circunstancias permitan elegir si migrar o quedarse, también habrá de garantizarse que esa decisión sea informada y ponderada, para evitar que tantos hombres, mujeres y niños sean víctimas de ilusiones peligrosas o de traficantes sin escrúpulos. «En este año jubilar cada uno de ustedes regresará a su propiedad» (Lv 25,13). La celebración del jubileo para el pueblo de Israel representaba un acto de justicia colectivo; todos podían «regresar a la situación originaria, con la cancelación de todas las deudas, la restitución de la tierra, y la posibilidad de gozar de nuevo de la libertad propia de los miembros del pueblo de Dios» (Catequesis, 10 febrero 2016). Mientras nos acercamos al Jubileo del 2025, es bueno recordar este aspecto de las celebraciones jubilares. Es necesario un esfuerzo conjunto de cada uno de los países y de la comunidad internacional para que se asegure a todos el derecho a no tener que emigrar, es decir, la posibilidad de vivir en paz y con dignidad en la propia tierra. Se trata de un derecho aún no codificado, pero de fundamental importancia, cuya garantía se comprende como corresponsabilidad de todos los estados respecto a un bien común que va más allá de los límites nacionales. En efecto, debido a que los recursos mundiales no son ilimitados, el desarrollo de los países económicamente más pobres depende de la capacidad de compartir que se logra generar entre todas las naciones. Hasta que este derecho no esté garantizado —y se trata de un largo camino— todavía serán muchos los que deban partir para buscar una vida mejor. «Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (Mt 25,35-36). Estas palabras resuenan como una exhortación
Concluye el III Congreso Latinoamericano de Doctrina Social de la Iglesia en Bogotá
Con la paticipación de Fernando Fuentes como subdirector de la fundación Pablo VI El Cardenal Michael Czerny pronunció las palabras de apertura del III Congreso Latinoamericano sobre la Doctrina Social de la Iglesia, efectuado del 21 al 23 de abril en Bogotá, Colombia. La sinodalidad, la misión, la crisis ecológica, la realidad social y el clericalismo son algunos puntos centrales de su intervención. Vatican News: “Dimensión social de la sinodalidad: el clamor de los empobrecidos y de la tierra”. Este es el lema del III Congreso Latinoamericano y Caribeño sobre la Doctrina Social de la Iglesia, celebrado del 21 al 23 de abril en Bogotá, Colombia. Organizado por el CELAM, el evento fue inaugurado hoy, viernes 21 de abril, con el discurso del Cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. En su alocución, el Purpurado explicó la importancia de la Conferencia de Aparecida para toda la Iglesia católica, además del modo en el que la sinodalidad va adquiriendo un rostro desde lo particular a lo universal. También trató los retos y los nuevos impulsos para que este camino se haga realidad, superando el escollo del clericalismo, caminando hacia la inculturación, valorando las diferencias y construyendo unidad. Czerny expresó que América Latina fue la primera región del mundo que dio origen, en 1955, a un cuerpo episcopal de naturaleza colegial. “El trabajo realizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano supuso una gran riqueza para toda la Iglesia”, dijo. A su vez, reconoció que “todos le estamos agradecidos y le somos deudores por habernos donado una expresión viva y auténtica de recepción contextual del ‘método inductivo’ propuesto por Gaudium et spes”: escuchar, discernir, interpretar, actuar. El Prefecto planteó que la sinodalidad no debe confundirse con una estructura particular, como un sínodo o una asamblea, ni reducirse a un instrumento al servicio de la colegialidad episcopal. Por el contrario, precisó que es aquello que cualifica el modo de ser y de vivir de la Iglesia, en la expresión de sinergias y carismas diferentes que convergen en la unidad. Tras una pausa de 15 años, el CELAM ha retomado la organización de este congreso. La erradicación del clericalismo El Cardenal se detuvo en el clericalismo, hizo hincapié en algunos de sus rasgos distintivos para discernir la dirección a seguir y el trabajo que aún queda por hacer, por el bien de la Iglesia. Czerny consideró que se debe dejar atrás esa mentalidad autorreferencial, “que desde siempre impide a la fuerza transformadora del Evangelio expresarse en una actualización concreta de estilos de vida, inspirados por el Evangelio y animados por el amor fraterno y recíproco”. En su mensaje, se subrayó, además, la importancia de reconocer, “con dolor y contrición ante Dios y ante las víctimas, que las relaciones verticalizadas y discriminatorias que se crean en ciertos ambientes eclesiales clericalizados, han generado y siguen dando lugar a numerosos casos de abuso de autoridad, de poder, de conciencia y de desorden con connotaciones sexuales”. Para el Cardenal, la solución no pasa por perpetuar un modelo de gobierno vertical y autoritario, sino por promover y formar a los laicos en un auténtico y genuino espíritu de pertenencia y participación eclesial. Advirtió que “no se puede contrarrestar el clericalismo si, al mismo tiempo, no se permite que surja un laicado responsable y fiable”. Redescubrir el fundamento teológico de la sinodalidad Czerny aclaró que la sinodalidad expresa, en la vida de la Iglesia, la identidad misma del Dios que ella anuncia al mundo, dando testimonio de la correspondencia entre lo que es y lo que obra a partir de la revelación de Dios en Cristo; es decir, mostrar globalmente, como comunidad creyente, el estilo de aquel que “no ha venido a ser servido sino a servir” (Mt 20,28) y hacia el que ella se dirige en su devenir histórico. Destacó el rol preponderante de las Conferencias Episcopales a la hora de integrar mejor el ejercicio del sensus fidei de todo el Pueblo de Dios y ayudar a las Iglesias locales a superar los particularismos, acompañando aquellas realidades en las que resulta más difícil adquirir un estilo sinodal, y ayudarles a entender nuevamente la misión de la Iglesia como un deber de todos. Valorar las diferencias y construir la unidad Czerny manifestó que “reconocer las semillas de la Palabra, ya de por sí presentes en las diferentes culturas, significa confesar con fe que la evangelización se despliega como un llevar a la Verdad de Cristo, con respeto y estima, hacia la identidad del otro”. Refiriéndose a la inculturación de la fe, puntualizó que se trata de un proceso bidireccional, que debe pensarse desde la perspectiva de una correspondencia recíproca. “Existe una sabiduría que emana de las culturas de los pueblos indígenas, que, al enriquecerse con el misterio cristológico, aporta a la comprensión del mismo, en este caso a la teología de la creación, una profundidad única e irrepetible”, acotó. También habló sobre la descolonización. En este sentido, reivindicó el deber de trabajar para que ese proceso no implique solo superar y curar las heridas del pasado, sino también promover y apoyar la recuperación y la clarificación de una identidad que a menudo ha seguido resistiendo en la sombra, clandestinamente, hibridando costumbres y tradiciones. Sobre el congreso La agenda de este encuentro prevé, entre otros acontecimientos, la santa misa, las conferencias, los trabajos en grupos de conversación. Los participantes reflexionan sobre los sueños sociales, ecológicos, culturales y eclesiales; la tierra, el techo y el trabajo por la paz; la Economía de Francisco y Clara; los desafíos para un país receptor de migrantes, entre otros asuntos. El Cardenal Czerny recordó, entre otras temáticas, la importancia de trabajar juntos por nuestra casa común, evidenciando los problemas que genera el extractivismo en la Amazonía, entre otras amenazas al medio ambiente. Descarga la ponencia de Michael Czerny Ponencia de Fernando Fuentes: formación superior en Doctrina Social de la Iglesia Fernando Fuentes participó en el Congreso poniendo en común la experiencia formativa de la Fundación Pablo VI, de la que es Subdirector. Descarga la
10 años del pontificado de Francisco
Czerny: Francisco, maestro de humanidad «Es hipócrita decir que no hay respuesta al problema de las migraciones» Vatican News: El Prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral hace balance de la década de Jorge Mario Bergoglio en el trono de Pedro: «La fraternidad, la misericordia y la casa común son sus prioridades». Vatican News: Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano «Buen samaritano», «fraternidad», «casa común». Luego «migración», «sacramento» de todo el Magisterio. El cardenal jesuita Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, resume con estas palabras clave los diez años del Papa Francisco al frente de la Iglesia universal. Una Iglesia que con el Pontífice argentino se ha hecho «más inclusiva con los pobres, las mujeres, los desplazados y los marginados». Una Iglesia, también -dice Czerny en conversación con los medios vaticanos- «más atenta a la creación y abierta al diálogo interreligioso, más sinodal, más misericordiosa y alejada de la cultura del clericalismo». Eminencia, nos acercamos al décimo aniversario de la elección de Jorge Mario Bergoglio. Han sido muchos los mensajes, temas y desafíos a lo largo de su pontificado. ¿Cómo resumiría la década de Francisco en el trono de Pedro? Lo resumiría en algunas palabras como buen samaritano, fraternidad, casa común. No son prioridades abstractas, sino globales; son prioridades para los líderes, los creyentes y las personas de buena voluntad, para todos aquellos que se preocupan por la vida humana y el futuro de la familia humana. En su opinión, ¿cómo se desarrollará el pontificado en el futuro? Es decir, ¿cuáles son los temas y los desafíos que deberá afrontar el magisterio del Papa Francisco? Creo que, gracias también a la reforma de la Curia romana, la necesidad más urgente es un «salto de calidad» de las Iglesias locales. No se trata de un programa político a priori, sino de una invitación a la vocación y a la misión de acompañar a las Iglesias locales en sus prioridades, en sus urgencias. Precisamente en la perspectiva de la reforma cristalizada en la Praedicate Evangelium, el Dicasterio para el Desarrollo Integral, que usted preside, se adaptó inmediatamente a la » misionariedad » de la Curia deseada por el Papa modificando su estructura interna. ¿Cómo se manejan ahora? Nuestra misión principal es intentar hacer todo lo posible para escuchar a las Iglesias locales y a todos los que abrazan el reto del desarrollo humano integral. Estamos a la escucha para ver cómo ayudar, animar, estimular e incluso criticar, en definitiva, para ayudar a la Iglesia a crecer y dar respuestas al mundo de hoy. La pregunta debe ser: ¿cuáles son los principales temas que preocupan a las Iglesias locales? ¿Los pobres, el cuidado de la creación, la salud, la (in)seguridad, las migraciones? Pues bien, desarrollémoslo todo en las relaciones mutuas. Este mundo, Eminencia, está hoy herido por la guerra, pero también por la migración. Hace apenas unos días, una tragedia sacudió el sur de Italia con la muerte de más de 70 personas. Usted tiene una larga experiencia en el ámbito de las migraciones. ¿Qué opina de lo que muchos llaman «una tragedia anunciada»? No fue una tragedia anunciada, sino una tragedia denunciada. Creo que es hipócrita decir que no era posible dar una respuesta…. No, no podíamos ni queríamos anticiparla. En la Iglesia, empezando por el Papa Francisco, muchos lo han subrayado mil veces: no hay sorpresa por estos acontecimientos, son cosas previstas y muy políticas. Además de muy tristes. En el Ángelus, el Papa hizo un llamamiento muy fuerte pidiendo detener a los traficantes. ¿Es ese el problema? También. Creo, sin embargo, que el problema de fondo es una confusión, una incoherencia incluso en la política migratoria europea. Esto, por un lado. Por otro, están los traficantes que son astutos, empresarios, y se aprovechan de la incoherencia para hacer prosperar su negocio. Hablando de migración y remontándonos al pontificado del Papa, uno de los momentos más simbólicos fue el viaje a Lampedusa en julio de 2013. Desde entonces, el Papa no ha dejado de llamar la atención del mundo sobre este tema y sobre estas personas obligadas a abandonar sus países…. Se puede decir que la cuestión migratoria es el «sacramento» del magisterio del Papa Francisco. Esta cuestión, tan concreta, tan humana y también tan «santa» en el sentido de su gran importancia, ha tratado de comunicarla a todos los fieles y más allá. A todos en el mundo, el Papa ha dejado claro lo fundamental que es la dignidad de la vida humana y la necesidad de responder al prójimo. Ha hecho relevante el fenómeno de las migraciones, ha hecho evidente la presencia de Jesús, de la Sagrada Familia, entre los que huyen. A todos ha abierto la posibilidad de responder -como cristianos y como hombres- con su enseñanza: acoger, promover, proteger e integrar. Se puede decir que la cuestión migratoria es el «sacramento» del magisterio del Papa Francisco Estas cuatro indicaciones del Papa, también a la luz de las recientes tragedias, ¿han sido comprendidas y acogidas, en su opinión? Ciertamente, todas las personas han entendido lo que dijo el Papa, incluso los responsables de estas llamadas tragedias. Son el resultado de acciones políticas. Cuidado, pues, con mezclar las dos cosas… Las palabras de Francisco llegan a todos, a los creyentes, sobre todo, a las personas que creen en Dios, en la vida, en la fraternidad, en la casa común. Ellos responden a las palabras del Santo Padre, no ceden a un rechazo cruel e inhumano del prójimo. ¿Qué le desearía al Papa? Un fuerte deseo de que siga recibiendo la gracia y sepa cuán infinita es nuestra gratitud, la gratitud del mundo entero por estos diez años que nos han cambiado a todos para mejor.
Día Mundial de la Pesca: El cardenal Czerny denuncia condiciones de trabajo incompatibles con la dignidad humana
El Día Mundial de la Pesca se celebra este año en el marco del Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura en Pequeña Escala (AIPP 2022), proclamado en 2017 por la 72ª Asamblea General de las Naciones Unidas. El Prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano: «Recordar la enorme y a veces infravalorada fuente de alimento que el mar proporciona a millones de seres humanos y las frecuentes dificultades que afrontan todos los implicados». Vatican News «Unir fuerzas para aplicar eficazmente los convenios y la legislación existentes y cooperar en la búsqueda de soluciones innovadoras a los problemas interconectados a los que se enfrenta el mundo de la pesca en un esfuerzo por proteger nuestra casa común». Esta es la invitación que el Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el cardenal Michael Czerny, dirige en su mensaje para el Día Mundial de la Pesca, que se celebra hoy 21 de noviembre, a los gobiernos, las organizaciones internacionales, las organizaciones pesqueras, las organizaciones religiosas y, en particular, las instituciones católicas como Stella Maris y Cáritas. En el texto, el cardenal recuerda la importancia del pescado, alimento vital y principal fuente de proteínas de alta calidad para millones de personas; y señala que, aunque el sector pesquero desempeña un papel crucial en el bienestar y el desarrollo de muchas comunidades, está plagado de varios problemas endémicos que amenazan su propia existencia. El sector primario de la pesca Según la FAO, en 2020, unos 58,5 millones de personas trabajaban -a tiempo completo, parcial u ocasionalmente- en el sector primario de la pesca y la acuicultura, y este sector representa la principal fuente de ingresos y medios de vida para una parte importante de la población mundial, especialmente en los países en desarrollo, recuerda Czerny. «La pesca artesanal y la acuicultura a pequeña escala producen el 40% de las capturas mundiales», señala, «contribuyendo de forma significativa a la seguridad alimentaria, la nutrición y la salud». La necesidad de la cooperación internacional «Sin embargo, a pesar de su papel crucial en el bienestar y el desarrollo de muchas comunidades de todo el mundo, el sector está plagado de varios problemas endémicos que amenazan el desarrollo y los medios de vida significativos de las comunidades pesqueras y, a veces, la propia existencia de la pesca», escribe el cardenal. Amenazas como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la acidificación de los océanos son problemas globales que afectan a todos los países y a todos los océanos. Para reducir el impacto de estos fenómenos en nuestras sociedades, es esencial la cooperación internacional, como también subrayó el cardenal Pietro Parolin en su discurso ante la 27ª Conferencia de las Partes de la CMNUCC, en Sharm el-Sheikh, el 8 de noviembre de 2022. De hecho, «esta cooperación internacional», afirma Czerny, «puede incluso ayudar a resolver problemas localizados y a menudo rastreables», como las violaciones de los derechos humanos, las condiciones de trabajo deficientes e inseguras incompatibles con la dignidad humana, la contaminación de mares y ríos, la destrucción de zonas costeras, los métodos de pesca destructivos e insostenibles y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. La pandemia de Covid-19 La propagación de la pandemia de Covid-19 en todo el mundo también ha contribuido al daño causado a la industria pesquera desde 2020, dice el mensaje. De hecho, el cierre de puertos, mercados y restaurantes ha provocado «una importante reducción de la captura y venta de productos pesqueros y, como consecuencia, la pérdida de empleo y de ingresos para muchas personas, especialmente mujeres», empleadas en el sector en altos porcentajes. Y a pesar de que los gobiernos de todo el mundo han intervenido, continúa el responsable del ministerio, «desgraciadamente, debido a las deficiencias de estas intervenciones gubernamentales excepcionales, muchas personas se han quedado solas y sin ayuda para hacer frente a la crisis, aunque algunas han sido asistidas por organizaciones caritativas, incluidas las católicas». Todos podemos colaborar en el cuidado de la creación A la luz de todo esto, ya que todo está conectado y todos estamos en el mismo barco», señaló el cardenal, «es necesario unir nuestros esfuerzos para crear una nueva conciencia social y una forma innovadora de solidaridad en la que nadie se quede atrás». Recordando las palabras del Papa Francisco, que subraya que «todos podemos cooperar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno según su propia cultura, experiencia, compromiso y talento», el cardenal Czerny pide «instituciones y políticas mejores y más proactivas para apoyar, promover y proteger a todos los que participan en la industria pesquera y a sus familias».
Pastoral gitana de la diócesis de Orihuela-Alicante visita los campamentos gitanos de Roma
El grupo de la Pastoral gitana del barrio de Los Palmerales- Elche con el objetivo de reconstruir el Secretariado de Pastoral gitana diocesana de la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue invitado por la Alessandra Silvi, presente en el Encuentro Nacional de Pastoral gitana, que se realizó en Barbastro (Huesca) en mayo 2022. Alessandra Silvi pertenece al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral comprometida en el campo de la “Pastorali delle popolazioni itineranti, dei circensi e dell´aviazione civile. Fondazione Populorum Progressio per l´America Latina. Comissione Vaticana per il Covid-19 / Ascolto alle Chiese” . A partir del programa que nos proporcionó Alessandra, nuestro grupo de Los Palmerales-Elche nos desplazamos a Roma para conocer la realidad de la comunidad gitana en los alrededores de Roma y tener encuentros con los acompañantes de esta comunidad. El domingo 2 de octubre por la mañana quedamos con Sr. Sandro Luciani, animador y acompañante en los campamentos[1]. Nos dimos cita en la entrada en las catacumbas de Sta. Domitila, pues él es uno de los guías de dichas catacumbas y, por tal motivo, nos acompañó a ver estas catacumbas. Por la tarde quedamos con Sr. Carlo Stasolla, Presidente Associazione 21 Luglio, su mujer y una joven bosnia de los campamentos. Nos dimos cita en la sede e instalaciones de la Asociación 21 Luglio donde ellos están de animadores. En este encuentro nos centramos en la realidad de los campamentos. Carlo y su mujer bosnia nos relataron la realidad de los campamentos en los alrededores de Roma y lo que llevan en la Asociación. Hay una gran población de migrantes provenientes de la antigua Yugoslavia, sobre todo de Bosnia, que emigraron a Italia, a partir de la guerra de los Balcanes en 1980. Algunos antropólogos de buena fe propusieron acogerlos en estos campamentos como lugares de defensa. A lo largo del encuentro llegamos a la conclusión de que esta forma de agrupar a las personas no es lo ideal. De ahí que los campamentos han sido un error y un horror [2] Estos campamentos no ayudan a una integración en la sociedad.. Algunas familias han salido de los campamentos para vivir en los barrios populares acompañados por esta asociación. El lunes 3 de octubre por la tarde, con Sandro Luciani, tuvimos la oportunidad de estar dentro de un campamento hablando con un buen número de personas sobre sus vidas en los campamentos. Por la mañana estuvimos en casa de Alessandra con Monseñor PierPaolo [3] Hablamos de los campamentos de una manera más nacional, no solamente de los de Roma. Italia es el país de los campamentos, que son desiguales a lo largo del país. Las religiones más numerosas en estos campamentos son la musulmana y la ortodoxa. Esto hace que haya dificultades para la convivencia dentro de los campamentos. Se habló también de las dificultades para la documentación de las personas. La Fundación Migraciones y la comunidad de San Egidio acompañan en estas dificultades en la documentación. Acompañan también a la hora de la salida de los campamentos a los barrios populares en la medida que se tengan los papeles en regla y puedan trabajar. En este sentido nos llamó la atención la obtención de documentación a la que algunos pueden acogerse para poder trabajar y es reconocerse “apátrida” Finalmente nuestra estancia terminó en un encuentro con una familia que salió de los campamentos y ahora está inserta en la sociedad. Fue Sandro quien nos invitó a estar con esta familia. Nosotros, por nuestra parte, en el marco de una cena, elaboramos una paella y una gran tortilla de patatas. Al saber que éramos españoles querían saborear la paella y la tortilla. A modo de conclusión podemos decir que los encuentros y visitas han sido muy instructivos y agradables. Agradecemos a Alessandra, Sandro, Carlo y familia y M. PierPaolo por el compartir tan rico, así como con las personas en el campamento y a Lola, Jelena y familia. Deseamos que los campamentos sean espacios temporales como medios para la integración y no separación. Pastoral gitana de la Diócesis de Orihuela-Alicante [1] Sandro Luciani es Presidente de la Comunidad de San. Egidio en Roma, cuyos objetivos son la oración, la escucha y vivencia de la Palabra y el trabajo por la Paz, siendo mediadores en los conflictos a nivel mundial. [2] Una familia en el campamento fue duramente violentada por una policía hiriendo y apaleando a sus miembros, concretamente a unos de de sus hijos, causándole fuerte golpes en su cuerpo. La familia denunció el tema y todavía esta situación sigue en manos de la justicia. [3] M. PierPaolo Felicolo es el nuevo director de la “Fundación Migrantes” de la Conferencia Episcopal Italiana.
El VIII Congreso Mundial de Pastoral del Turismo se celebra en Santiago de Compostela del 5 al 8 de octubre
De los 1.300 millones de personas que se desplazan al año para viajar, «300 millones lo hacen por motivación religiosa«. El turismo es un hecho social y económico de múltiples dimensiones que no ha pasado desapercibido para la Iglesia, quien en los últimos decenios ha dirigido su atención pastoral aeste fenómeno. Así, teniendo en cuenta los aspectos positivos y negativos de este fenómeno,muchos obispos, sacerdotes, religiosos y laicos han centrado sus esfuerzos en realizar untrabajo creativo y perseverante para dotarlo de sentido cristiano. Poner en común las reflexiones, experiencias y actuaciones que se llevan a cabo en diferenteslugares del mundo es el principal objetivo del Congreso Mundial de Pastoral de Turismo queeste año celebra en Compostela su VIII edición, con un completo programa de actividades quese desarrollarán del 5 al 8 de octubre. El encuentro, bajo el lema Turismo y Peregrinación. Caminos de Esperanza, se presentó elmartes, día 24 de mayo, en una rueda de prensa en la que participaron Monseñor Julián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela; Monseñor Francisco José Prieto Fernández, obispo auxiliar de Santiago de Compostela, y Gustavo Riveiro D’Angelo, director del Departamento para la Pastoral del Turismo de la Conferencia Episcopal Española, además de representantes de instituciones públicas. Según el arzobispo, se trata de un evento «muy importante«, ya que el fenómeno del turismo «puede ayudarnos a comprender al que viene de lejos y ofrece la oportunidad de acoger, escuchar, dialogar y comprender«. En relación con el congreso, el arzobispo ha señalado que «la realidad de las peregrinaciones que vive nuestra archidiócesis tiene vocación de escuela eficaz» y brinda al turismo «los valores de humanidad, encuentro saludable y espiritualidad«. «El peregrino es un viajero de lo sagrado y un transmisor de saberes», ha destacado Julián Barrio, que ha recordado que el turismo presenta «sus luces y sus sombras», pero que la Iglesia está «convencida» de que es un «claro signo de los tiempos» y un «Areópago moderno para la evangelización». El arzobispo se ha congratulado de que el congreso se celebre en la capital gallega, debido a las consecuencias positivas que esto puede desencadenar, especialmente en el contexto de la celebración del Año Santo compostelano. Por su parte, el obispo auxiliar de Santiago y monseñor Francisco José Prieto Fernández ha destacado «la magnitud significativa» de un congreso que se celebra en una ciudad que «es meta y destino de multitud de peregrinos que acuden a la tumba del Apóstol Santiago y de miles de turistas procedentes de todo el mundo» «Santiago alberga por igual fe e historia, y la cultura y universalidad suficientes para acoger esta celebración», ha señalado el clérigo, que además ha situado la capital como el principal centro de peregrinación de la cristiandad, junto con Roma y Jerusalén. De hecho, estos tres centros de peregrinación se reunirán en el congreso con la visita del cardenal prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el cardenal Czerny, por parte de Roma; y el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa; que serán acogidos por el arzobispo de Santiago. Prieto Fernández ha destacado además que de los 1.300 millones de personas que se desplazan al año para viajar, «300 millones lo hacen por motivación religiosa«. Se espera que al evento acudan un total de 400 congresistas, con la intervención de tres cardenales, el patriarca latino de Jerusalén, seis obispos y arzobispos, ocho sacerdotes, diez laicos -de los cuales seis son mujeres- y algunos diplomáticos. Además, está previsto que participe el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili. El Congreso incluirá incluirá temáticas como la sostenibilidad, la turismofobia, el futuro del turismo, la historia de la pastoral, las peregrinaciones, el turismo local, turismo y patrimonio, la trata humana, la acogida y la hospitalidad, entre otros. En la rueda de prensa también ha intervenido el director del departamento para la pastoral del Turismo de la Conferencia Episcopal, Gustavo Riveiro D’Angelo, que ha desgranado el programa del congreso, que «bajo la esfera pastoral», incluirá temáticas como la sostenibilidad, la turismofobia, el futuro del turismo, la historia de la pastoral, las peregrinaciones, el turismo local, turismo y patrimonio, la trata humana, la acogida y la hospitalidad, entre otros. Riveiro ha señalado además que tras pasar 10 años desde la celebración del último congreso, en Cancún en 2012, la Santa Sede ha decidido retomar la periodicidad de este evento, que, dada «la urgencia de los tiempos«, se celebrará cada tres años. La próxima ciudad en albergar el encuentro será Mar del Plata, en Argentina. El primer congreso de pastoral de Turismo se celebró en Roma, en 1970. Los tres siguientes también tuvieron como sede la capital italiana, mientras que el quinto congreso tuvo lugar en Éfeso (Grecia), el siguiente en Bangkok (Tailandia), y el séptimo en Cancún (México). También te puede interesar: Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI con motivo del VII Congreso e Pastoral del Turismo celebrado en Cancún (México)