Seminario de estudio – Webinar Organizado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, la Misión Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, y el Foro de Roma de ONG de inspiración católica NOTICIA: Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: Vivimos en una época en la que la pandemia del Coronavirus no ha hecho más que exacerbar la persistencia de numerosos conflictos y la tragedia del hambre y la pobreza, pero el Papa Francisco nos recuerda que «Todos podemos trabajar juntos para construir un mundo más pacífico«. Comienza «desde el corazón de las personas y las relaciones en la familia, luego dentro de la sociedad y con el medio ambiente, y hasta las relaciones entre los pueblos y las naciones.» (Mensaje para la LV Jornada Mundial de la Paz, 1 de enero de 2022) El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) acogerá un seminario de estudio titulado «Artesanos de la paz para un mundo sin hambre», el martes 22 de febrero de 15:00 a 17:00 CET, en colaboración con la Misión Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, y el Foro de Roma de ONG de inspiración católica. En la reunión se reflexionará sobre las formas de contribuir a la promoción de iniciativas eficaces y adecuadas para combatir el hambre en el mundo, a partir de los diversos enfoques que caracterizan el trabajo y la experiencia de los distinguidos ponentes. El Cardenal Micheal Czerny, Prefecto interino del DSDHI, ofrecerá un discurso de bienvenida, en el que reiterará la invitación del Santo Padre a que todos seamos artífices de una paz duradera. El seminario de estudio profundizará en las tres herramientas importantes para la construcción de la paz que el Papa Francisco ha identificado: un diálogo sincero y basado en la confianza mutua entre las generaciones, una mayor inversión en educación y formación para el desarrollo humano integral, y la promoción del trabajo «humano» para todos, de modo que cada persona cree activamente una sociedad mejor. Dr. Vincenzo Conso, Coordinador del Foro de Roma, moderará la reunión, que incluirá reflexiones sobre cómo promover iniciativas eficaces y adecuadas para combatir el hambre en el mundo, a cargo de distinguidos oradores, entre ellos el Dr. Luigi Sbarra, Secretario General de la CISL, Monseñor Vincenzo Zani, Secretario de la Congregación para la Educación Católica, la Dra. Marta Pedrajas, del DSDHI, y la Dra. Harriet Spanos, del Departamento de Riesgos del Programa Mundial de Alimentos. Seguirán las intervenciones de la Dra. Ria Ruiz, del Instituto Teresiano, y de la Dra. Luzi Lito, del Movimiento de los Focolares, que destacarán las lecciones aprendidas de su experiencia práctica. Las observaciones finales correrán a cargo de mons. Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA. – La inscripción para el seminario de estudio está abierta en el siguiente enlace https://bit.ly/3sOqRlX– El seminario se emitirá en directo en el canal de Youtube del DSDHI www.youtube.com/vaticanihd – Algunos comentarios y fotos estarán en Twitter @vaticanIHD – Se dispondrá de traducción simultánea en italiano e inglés. – Para más información, consulte el programa adjunto o póngase en contacto con foodforall@humandevelopment.va — PROGRAMA Moderador de la reunión: Dr. Vincenzo Conso, Coordinador del Foro de Roma Discurso de bienvenida: Cardenal Michael Czerny, Prefecto Interino, Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral Ponentes: Dr. Luigi Sbarra, Secretario General de la CISL (Confederación Italiana de Sindicatos)Trabajo y dignidad de la persona: balance y perspectivas para un futuro sin hambre Monseñor Vincenzo Zani, Secretario de la Congregación para la Educación CatólicaEducación y diálogo intergeneracional: claves para construir el presente y preparar el futuro Dra. Marta Pedrajas, Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano IntegralSolidaridad, justicia y desarme como caminos para el desarrollo humano Dra. Harriet Spanos, Departamento de Riesgos del Programa Mundial de AlimentosEl compromiso de los organismos internacionales con sede en Roma para alcanzar el ODS 2. Experiencias prácticas Dra. Ria Ruiz, Instituto Teresiano.Cultura de Paz: Impulso a proyectos de seguridad alimentaria y educación. (A Josefa Segovia Foundation; Experiencia en Filipinas). Dra. Luzi Lito, Movimiento de los Focolares.¿Cuál es el alma de nuestro compromiso por un mundo con Hambre Cero? Fraternidad y liderazgo juvenil. Observaciones finales: Mons. Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA.
Jornada Mundial del Enfermo: Estar al lado de los que sufren
El 11 de febrero de 2022, memoria de la Bienaventurada Virgen de Lourdes, se celebrará la Jornada Mundial del Enfermo. El mensaje del Santo Padre lleva por título: ««Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso» (Lc 6,36). Estar al lado de los que sufren en un camino de caridad» es el lema que propone para este año. Como recuerda el papa Francisco en su mensaje, esta jornada fue instituida hace 30 años por san Juan Pablo II para sensibilizar sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan. El Santo padre recuerda con agradecimiento que se ha avanzado bastante, pero, puntualiza, «todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado». MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCOPARA LA XXX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO 11 de febrero de 2022(texto íntegro) «Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso» (Lc 6,36).Estar al lado de los que sufren en un camino de caridad Queridos hermanos y hermanas: Hace treinta años, san Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo para sensibilizar al Pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias católicas y a la sociedad civil sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan [1]. Estamos agradecidos al Señor por el camino realizado en las Iglesias locales de todo el mundo durante estos años. Se ha avanzado bastante, pero todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado. Que la XXX Jornada Mundial del Enfermo —cuya celebración conclusiva no tendrá lugar en Arequipa, Perú, debido a la pandemia, sino en la Basílica de San Pedro en el Vaticano— pueda ayudarnos a crecer en el servicio y en la cercanía a las personas enfermas y a sus familias. 1. Misericordiosos como el Padre El tema elegido para esta trigésima Jornada, «Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso»(Lc 6,36), nos hace volver la mirada hacia Dios «rico en misericordia» (Ef 2,4), que siempre mira a sus hijos con amor de padre, incluso cuando estos se alejan de Él. De hecho, la misericordia es el nombre de Dios por excelencia, que manifiesta su naturaleza, no como un sentimiento ocasional, sino como fuerza presente en todo lo que Él realiza. Es fuerza y ternura a la vez. Por eso, podemos afirmar con asombro y gratitud que la misericordia de Dios tiene en sí misma tanto la dimensión de la paternidad como la de la maternidad (cf. Is 49,15), porque Él nos cuida con la fuerza de un padre y con la ternura de una madre, siempre dispuesto a darnos nueva vida en el Espíritu Santo. 2. Jesús, misericordia del Padre El testigo supremo del amor misericordioso del Padre a los enfermos es su Hijo unigénito. ¡Cuántas veces los Evangelios nos narran los encuentros de Jesús con personas que padecen diversas enfermedades! Él «recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de los judíos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente» (Mt 4,23). Podemos preguntarnos: ¿por qué esta atención particular de Jesús hacia los enfermos, hasta tal punto que se convierte también en la obra principal de la misión de los apóstoles, enviados por el Maestro a anunciar el Evangelio y a curar a los enfermos? (cf. Lc 9,2). Un pensador del siglo XX nos sugiere una motivación: «El dolor aísla completamente y es de este aislamiento absoluto del que surge la llamada al otro, la invocación al otro» [2]. Cuando una persona experimenta en su propia carne la fragilidad y el sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece, el miedo crece, los interrogantes se multiplican; hallar respuesta a la pregunta sobre el sentido de todo lo que sucede es cada vez más urgente. Cómo no recordar, a este respecto, a los numerosos enfermos que, durante este tiempo de pandemia, han vivido en la soledad de una unidad de cuidados intensivos la última etapa de su existencia atendidos, sin lugar a dudas, por agentes sanitarios generosos, pero lejos de sus seres queridos y de las personas más importantes de su vida terrenal. He aquí, pues, la importancia de contar con la presencia detestigos de la caridad de Dios que derramen sobre las heridas de los enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza, siguiendo el ejemplo de Jesús, misericordia del Padre [3]. 3. Tocar la carne sufriente de Cristo La invitación de Jesús a ser misericordiosos como el Padre adquiere un significado particular para los agentes sanitarios. Pienso en los médicos, los enfermeros, los técnicos de laboratorio, en el personal encargado de asistir y cuidar a los enfermos, así como en los numerosos voluntarios que donan un tiempo precioso a quienes sufren. Queridos agentes sanitarios, su servicio al lado de los enfermos, realizado con amor y competencia, trasciende los límites de la profesión para convertirse en una misión. Sus manos, que tocan la carne sufriente de Cristo, pueden ser signo de las manos misericordiosas del Padre. Sean conscientes de la gran dignidad de su profesión, como también de la responsabilidad que esta conlleva. Bendigamos al Señor por los progresos que la ciencia médica ha realizado, sobre todo en estos últimos tiempos. Las nuevas tecnologías han permitido desarrollar tratamientos que son muy beneficiosos para las personas enfermas; la investigación sigue aportando su valiosa contribución para erradicar enfermedades antiguas y nuevas; la medicina de rehabilitación ha desarrollado significativamente sus conocimientos y competencias. Todo esto, sin embargo, no debe hacernos olvidar la singularidad de cada persona enferma, con su dignidad y sus fragilidades [4]. El enfermo es siempre más importante que su enfermedad y por eso cada enfoque
La trata es un pecado contra el Espíritu Santo. Es muy difícil de perdonar
El Departamento de Trata de personas de la Conferencia Episcopal Española celebra la Jornada Mundial de Oración contra la Trata de Personas Juan Carlos Elizalde, Obispo de Vitoria y responsable del Departamento, emitió un videomensaje en el que denunció de forma contundente a los grupos criminales que comercian con seres humanos, que han aumentado durante la pandemia. Por la mañana el Departamento de Trata participó en la Maratón Mundial de Oración organizada con motivo de esta Jornada. Y ya por la tarde, al término de la oración mundial, se celebró en la Iglesia de los Jerónimos en Madrid, la Vigilia contra la Trata en memoria de Santa Josefina Bakhita. Archidiócesis de Madrid: El Departamento de Trata de Personas de la Conferencia Episcopal Española junto con la Archidiócesis de Madrid celebró el 8 de febrero, la VIII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas con una vigilia de oración en la parroquia San Jerónimo el Real que se pudo también seguir online y cuya visualización te ofrecemos más abajo. Coincidiendo con la festividad litúrgica de santa Josefina Bakhita, y unidos a la Iglesia universal, el encuentro estuvo presidido por José Luis Segovia, vicario para el Desarrollo Humano Integral y la Innovación. La jornada se contemplaba como una forma de rezar y celebrar el cuidado, ante todo, del «buen Dios que apuesta con locura por todas las víctimas». «Él mismo, en la cruz, se hizo víctima para poder abrazar a todas y sanar de este modo su sufrimiento», explicó el vicario. También, «por escandaloso que resulte», se rezó por los abusadores y traficantes, «porque creemos en el infinito poder de la oración y porque con Dios todo es posible». José Luis Segovia concluyó dando las gracias a las mujeres: «Sois mujeres, benditas mujeres, las que estáis en primera línea de este pacífico y sanador frente de batalla contra la trata». A lo largo de la oración, en la que se fueron leyendo textos para la meditación y la reflexión al hilo de la vida de Josefina Bakhita, los asistentes fueron colocando velas en torno a la imagen de la santa como ofrenda por las víctimas, y también por aquellos comprometidos en la transformación de estructuras económicas injustas. Se colocaron asimismo unas tenazas como símbolo de la ruptura de las cadenas que esclavizan. «Este es el momento oportuno de redescubrir y de dar perdón –se escuchó–. Ante el mal cometido, incluso crímenes graves, es el momento de escuchar el llanto de personas inocentes». El odio «es solo fuente de falsa ilusión y tristeza».
Relevo en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
La Comisión Episcopal para la Pastoral y Promoción Humana de la Conferencia Episcopal Española tiene una estrecha relación con el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, al frente del cual se ha producido un importante relevo. Además del comunicado de la Santa Sede ofrecemos el perfil de las personas que estarán al frente de tan importante Dicasterio. Cardenal Czerny: Mi familia es la imagen de la Sagrada Familia en la Huída a Egipto Alessandra Smerilli FMA: Que las empresas aprendan a pagar la deuda ecológica Comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral Las declaraciones del Card. M. Czerny S.J. y Sor Alessandra Smerilli F.M.A.tras los nombramientos ad interim realizados por el Santo Padre En un comunicado publicado en el Boletín Oficial, la Oficina de Prensa de la Santa Sede anunció hoy que «al final de los primeros cinco años de actividad con estatutos ad experimentum y tras los resultados de la visita de evaluación realizada el pasado verano, los superiores del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral han entregado su mandato al Sumo Pontífice». También se informa de que se agradece «sinceramente al Card. Peter K. Appiah Turkson y sus colaboradores por su servicio prestado, y a la espera del nombramiento del nuevo equipo directivo el Santo Padre ha confiado ad interim la gestión ordinaria del Dicasterio a partir del 1 de enero de 2022 al Card. Michael Czerny SJ como Prefecto y Sor Alessandra Smerilli FMA como Secretaria». A continuación, las declaraciones de Card. Michael Czerny SJ y la hermana Alessandra Smerilli FMA. «Agradezco al Santo Padre la estima y la confianza que ha depositado en mí, hoy una vez más, al encomendarme temporalmente la gestión ordinaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y por haber confirmado a la hermana Alessandra Smerilli F.M.A. como Secretaria ad interim, cuya experiencia y sensibilidad serán un apoyo decisivo en la acción de gobierno. Los retos que este Dicasterio está llamado a afrontar son numerosos y apremiantes, en un mundo que a veces parece tener la tentación de privilegiar la globalización de la indiferencia sobre la de la solidaridad, y que amenaza nuestra Casa Común y el valor de la universalidad de la familia humana. Encomendándome a Dios, que es Padre y Creador, y confiando en su amor que salva y construye, acepto el cargo ad interim que me ha confiado el Santo Padre, por el tiempo que él considere oportuno. Quiero dar las gracias a Card. Peter Turkson y todo el excelente equipo que ha reunido, por el testimonio de fe y esperanza que ha ofrecido en estos años al frente del Dicasterio, y por el trabajo realizado para promover el desarrollo integral de toda la persona y de cada persona. La buena experiencia llevada a cabo hasta ahora en la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio se ofrece hoy como una aproximación fructífera a los retos mencionados». Card. Michael Czerny SJ «Estoy agradecida al Santo Padre por haberme confirmado en esta difícil tarea interina. Con el apoyo de la oración, espero honrar esta llamada con espíritu de obediencia a la Iglesia, durante el tiempo que el Papa considere oportuno. Sé que podré -y podremos- trabajar en espíritu de comunión con todo el Dicasterio, así como con nuestros numerosos socios internacionales, para promover el desarrollo integral de la persona y el cuidado de la creación, según los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. Hoy quiero dirigir un agradecimiento especial al Cardenal Peter K.A. Turkson y a todos los demás Superiores con los que hemos recorrido un importante tramo de camino en estos meses. Tuvieron la difícil tarea de poner en marcha el nuevo Dicasterio, amalgamando no sólo las estructuras sino también las historias de los cuatro Consejos Pontificios anteriores (Justicia y Paz, Cor Unum, Emigrantes e Itinerantes, Agentes de la Salud); ahora continuamos el camino con el espíritu de renovación al que nos llama el Santo Padre». Sor Alessandra Smerilli FMA * Cf. Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Mensaje del Papa por la Jornada Mundial de la Paz para el año 2022
Diálogo entre generaciones, educación y trabajo:instrumentos para construir una paz duradera(texto íntegro) 1. «¡Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del mensajero que proclama la paz!» (Is 52,7). Las palabras del profeta Isaías expresan el consuelo, el suspiro de alivio de un pueblo exiliado, agotado por la violencia y los abusos, expuesto a la indignidad y la muerte. El profeta Baruc se preguntaba al respecto: «¿Por qué, Israel, estás en una tierra de enemigos y envejeciste en un país extranjero? ¿Por qué te manchaste con cadáveres y te cuentas entre los que bajan a la fosa?» (3,10-11). Para este pueblo, la llegada del mensajero de la paz significaba la esperanza de un renacimiento de los escombros de la historia, el comienzo de un futuro prometedor. Todavía hoy, el camino de la paz, que san Pablo VI denominó con el nuevo nombre de desarrollo integral [1],permanece desafortunadamente alejado de la vida real de muchos hombres y mujeres y, por tanto, de la familia humana, que está totalmente interconectada. A pesar de los numerosos esfuerzos encaminados a un diálogo constructivo entre las naciones, el ruido ensordecedor de las guerras y los conflictos se amplifica, mientras se propagan enfermedades de proporciones pandémicas, se agravan los efectos del cambio climático y de la degradación del medioambiente, empeora la tragedia del hambre y la sed, y sigue dominando un modelo económico que se basa más en el individualismo que en el compartir solidario. Como en el tiempo de los antiguos profetas, el clamor de los pobres y de la tierra [2] sigue elevándose hoy, implorando justicia y paz. En cada época, la paz es tanto un don de lo alto como el fruto de un compromiso compartido. Existe, en efecto, una “arquitectura” de la paz, en la que intervienen las distintas instituciones de la sociedad, y existe un “artesanado” de la paz que nos involucra a cada uno de nosotros personalmente. [3] Todos pueden colaborar en la construcción de un mundo más pacífico: partiendo del propio corazón y de las relaciones en la familia, en la sociedad y con el medioambiente, hasta las relaciones entre los pueblos y entre los Estados. Aquí me gustaría proponer tres caminos para construir una paz duradera. En primer lugar, el diálogo entre las generaciones, como base para la realización de proyectos compartidos. En segundo lugar, la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo. Y, por último, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana. Estos tres elementos son esenciales para «la gestación de un pacto social» [4], sin el cual todo proyecto de paz es insustancial. 2. Diálogo entre generaciones para construir la paz En un mundo todavía atenazado por las garras de la pandemia, que ha causado demasiados problemas, «algunos tratan de huir de la realidad refugiándose en mundos privados, y otros la enfrentan con violencia destructiva, pero entre la indiferencia egoísta y la protesta violenta, siempre hay una opción posible: el diálogo. El diálogo entre las generaciones» [5]. Todo diálogo sincero, aunque no esté exento de una dialéctica justa y positiva, requiere siempre una confianza básica entre los interlocutores. Debemos recuperar esta confianza mutua. La actual crisis sanitaria ha aumentado en todos la sensación de soledad y el repliegue sobre uno mismo. La soledad de los mayores va acompañada en los jóvenes de un sentimiento de impotencia y de la falta de una idea común de futuro. Esta crisis es ciertamente dolorosa. Pero también puede hacer emerger lo mejor de las personas. De hecho, durante la pandemia hemos visto generosos ejemplos de compasión, colaboración y solidaridad en todo el mundo. Dialogar significa escucharse, confrontarse, ponerse de acuerdo y caminar juntos. Fomentar todo esto entre las generaciones significa labrar la dura y estéril tierra del conflicto y la exclusión para cultivar allí las semillas de una paz duradera y compartida. Aunque el desarrollo tecnológico y económico haya dividido a menudo a las generaciones, las crisis contemporáneas revelan la urgencia de que se alíen. Por un lado, los jóvenes necesitan la experiencia existencial, sapiencial y espiritual de los mayores; por el otro, los mayores necesitan el apoyo, el afecto, la creatividad y el dinamismo de los jóvenes. Los grandes retos sociales y los procesos de construcción de la paz no pueden prescindir del diálogo entre los depositarios de la memoria ―los mayores― y los continuadores de la historia ―los jóvenes―; tampoco pueden prescindir de la voluntad de cada uno de nosotros de dar cabida al otro, de no pretender ocupar todo el escenario persiguiendo los propios intereses inmediatos como si no hubiera pasado ni futuro. La crisis global que vivimos nos muestra que el encuentro y el diálogo entre generaciones es la fuerza propulsora de una política sana, que no se contenta con administrar la situación existente «con parches o soluciones rápidas» [6], sino que se ofrece como forma eminente de amor al otro [7], en la búsqueda de proyectos compartidos y sostenibles. Si sabemos practicar este diálogo intergeneracional en medio de las dificultades, «podremos estar bien arraigados en el presente, y desde aquí frecuentar el pasado y el futuro: frecuentar el pasado, para aprender de la historia y para sanar las heridas que a veces nos condicionan; frecuentar el futuro, para alimentar el entusiasmo, hacer germinar sueños, suscitar profecías, hacer florecer esperanzas. De ese modo, unidos, podremos aprender unos de otros» [8]. Sin raíces, ¿cómo podrían los árboles crecer y dar fruto? Sólo hay que pensar en la cuestión del cuidado de nuestra casa común. De hecho, el propio medioambiente «es un préstamo que cada generación recibe y debe transmitir a la generación siguiente» [9]. Por ello, tenemos que apreciar y alentar a los numerosos jóvenes que se esfuerzan por un mundo más justo y atento a la salvaguarda de la creación, confiada a nuestro cuidado. Lo hacen con preocupación y entusiasmo y, sobre todo, con sentido de responsabilidad ante el urgente cambio de rumbo [10] que nos imponen las dificultades derivadas de la crisis ética y socio-ambiental actual [11]. Por otra parte, la oportunidad de construir juntos caminos hacia la paz no puede prescindir de la educación y el trabajo, lugares y contextos privilegiados para el diálogo intergeneracional. Es la educación la
El Papa Francisco felicita la Navidad a los presos de Teruel
Según informa Iglesia en Aragón: Hace unos pocos meses, un grupo de presos de la Diócesis de Teruel realizaron, con sus propias manos, una cruz de cuero, en cuyo interior colocaron cuatro oraciones: “Padre Nuestro”, “Ave María”, “Gloria” (escritas en latín) y “Haz de mí un instrumento de tu paz”, atribuida a San Francisco. La cruz estaba acompañada de una carta de presentación. El 24 de Diciembre, con motivo de la Misa de nochebuena en el centro penitenciario de Teruel, el Obispo de la Diócesis, José Antonio Satué ha dado lectura a la carta de agradecimiento del Santo Padre: “Permítanme decirles que en cada cruz que nace del trabajo de sus manos, como la que ahora tengo conmigo, no hay solamente una manualidad. Allí hay una certeza: en la cruz, Jesús nos amó hasta el fin y en la cruz, Dios nos regala, cada día, una nueva oportunidad para dejarnos renovar por su amor… Gracias por este obsequio, que es signo de fe y esperanza en un futuro mejor… Agradezco sus oraciones… A todos les deseo una feliz y santa Navidad. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y por favor, no se olviden de rezar por mí”. Al terminar la lectura, los participantes, emocionados, han comenzado a aplaudir. Esta carta es un signo más del amor del Papa por las personas que sufren por cualquier causa. Ha sido, además, un bonito regalo de Navidad para las personas privadas de libertad, para quienes trabajan con ellos y para el equipo de Pastoral penitenciaria de la Diócesis de Teruel y Albarracín.
La reforma laboral que se necesita
En su Mensaje a la 109 reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT (17 de juniode2021), el Papa Francisco insistió en la necesidad de buscar soluciones que “nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de la negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación. En ese sentido, el trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, de que sea humano”. Así subrayó, por una parte, que debemos dar prioridad a las personas que trabajan en situaciones precarias y vulnerables, acabando con las desigualdades “que están minando la salud de toda la familia humana”; y, por otra, que es esencial una correcta comprensión del trabajo, atendiendo particularmente a la relación entre trabajo y cuidado, comenzando por el cuidar a los trabajadores. Como siempre ha hecho la Doctrina Social de la Iglesia, el papa Francisco insiste en la centralidad de la defensa de la dignidad del trabajo y del trabajo en condiciones dignas. El trabajo está estrechamente vinculado al reconocimiento y el desarrollo de la dignidad de la persona. Por eso, “el gran tema es el trabajo” (FT 162) o, como dijo san Juan Pablo II, “el trabajo humano es la clave esencial de toda la cuestión social”, si queremos mirarla desde el bien de la persona (LE3).El trabajo hay que valorarlo siempre desde la dignidad de la persona que lo realiza (LE6). Aplicando este principio a las relaciones laborales, el papa Juan Pablo II afirmó que una política laboral es correcta cuando los derechos de la persona trabajadora son plenamente respetados, pues “la realización de los derechos del hombre del trabajo no puede estar condenada a constituir solamente un derivado de los sistemas económicos (…) al contrario, es precisamente la consideración de los derechos objetivos del hombre del trabajo (…) lo que debe constituir el principio adecuado y fundamental para la formación de toda la economía” (LE17). Esto es lo que está en juego en la reforma laboral en nuestro país. La legislación laboral tiene como objetivo fundamental colaborar a que se respete la dignidad del trabajo y que se realice en condiciones dignas, en definitiva, que el trabajo “sea humano”. En defensa del bien de las personas y del bien común de la sociedad, lo que debería primar siempre es que la nueva legislación laboral colabore lo más eficazmente posible a eliminar las desigualdades en las relaciones laborales, a acabar con la temporalidad, la precariedad y la inseguridad laboral, a reforzar la negociación colectiva en condiciones justas y eliminar las desigualdades que deterioran las condiciones laborales de muchos trabajadores y trabajadoras. Esta es la reforma que se necesita; no obstante, tampoco se puede olvidar que el principal problema laboral es la falta de trabajo que afecta a millones de personas, especialmente jóvenes, por lo cual habrá de facilitar a las empresas la creación de empleo y el acceso a un trabajo digno a tantas personas que ven con incertidumbre su futuro. Y es bueno que sea fruto del diálogo social. Es un hecho muy positivo que Gobierno, organizaciones empresariales y sindicales hayan recuperado con fuerza el diálogo social que ya ha dado resultados muy importantes en diversos acuerdos. En el diálogo sobre la reforma laboral es también deseable que se llegue a un acuerdo que supere los intereses particulares. Pero que, sobre todo, se deje guiar por la defensa del trabajo digno y la dignidad del trabajo, para que avancemos en que el trabajo sea un elemento central en la configuración de la economía, para que esta tenga un “rostro humano”, como tanto insiste el papa Francisco. Como señaló la Conferencia Episcopal Española en “Iglesia, servidora de los pobres”: “La política económica debe estar al servicio del trabajo digno. Es imprescindible la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social” (ISP32). Ahora bien, siendo de una gran importancia la legislación laboral, no todo se acaba en ella para avanzar hacia el reconocimiento de la dignidad del trabajo y del trabajo digno. Es responsabilidad de toda la sociedad dar al trabajo la importancia decisiva que tiene, empeñándonos cada día en la defensa del trabajo digno, redescubriendo la dignidad de todo trabajo, no solo del empleo, haciendo realidad que “el gran tema es el trabajo”. Y en ello las comunidades cristianas tenemos una particular responsabilidad pues, como ha señalado el papa Francisco: “Hoy el trabajo está en riesgo. En un mundo donde el trabajo no se considera con la dignidad que tiene y que da (…) El mundo del trabajo es una prioridad humana. Y, por lo tanto, es una prioridad cristiana (…) Donde hay un trabajador, ahí está el interés y la mirada de amor del Señor y de la Iglesia” (Visita pastoral a Génova, encuentro con el mundo del trabajo, 27 de mayo de 2017). Madrid, 23 diciembre de 2021 +Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-SoriaResponsable de la Pastoral del Trabajo Antonio Javier Aranda LópezDirector del departamento de la Pastoral del Trabajo También te puede interesar: Reforma Laboral: La dignidad del trabajo y trabajo digno
Pastoral Social ofrece su colaboración al Papa Francisco para reubicar a personas refugiadas
La Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana hace público el siguiente comunicado: Durante la audiencia general del miércoles 22 de diciembre, el papa Francisco, recordando su reciente visita a Chipre y Grecia, ha realizado un llamamiento humanitario a todos los países y a todas las diócesis que hacen presente a la Iglesia Católica en Europa, para que respondan solidariamente y colaboren en hacerse cargo de la reubicación de tantas personas migradas y refugiadas en la región mediterránea. Pastoral Social ofrece su colaboración a las administraciones La Comisión, a través del Departamento de Migraciones, conoce de cerca el drama humanitario de las familias y personas migradas o solicitantes de protección internacional. También de quienes pierden su vida en el intento. Son muchas las instituciones, entidades y personas que les acompañan desde su llegada a nuestro país. En comunión con el papa Francisco, nos sentimos alentados en los pasos ya dados estos años para facilitar nuevas vías de acogida en nuestras diócesis en diálogo con la Administración. Como Iglesia Católica, nos hacemos eco de esta nueva llamada del Papa y ofrecemos nuestra colaboración a la Administración del Estado para propiciar a todos los niveles (municipal, autonómico, nacional) el establecimiento de corredores humanitarios, como se hace en otros países europeos, al tiempo de que se impulsen nuevos modelos de acogida sostenibles y legales, basados en el patrocinio comunitario con el que ofrecer a migrantes y refugiados una acogida digna, estable e inclusiva, según nuestras capacidades. Dios sigue llamando a nuestras puertas ante la proximidad de la Navidad. Agradecemos al papa Francisco su evangélica cercanía a los más vulnerables y emplazamos a nuestras comunidades cristianas y al conjunto de la sociedad: a acoger con responsabilidad a quienes necesitan de nosotros con un corazón que mira a los ojos de las personas; no desentendernos del destino de cada migrante y refugiado; incidir sobre las causas y motivos que bloquean su futuro en dignidad; buscar soluciones estables y justas que promuevan una legislación y medios económicos centrados en procesos de migración ordenados y en cauces concretos de acogida y hospitalidad que les permitan realizar su proyecto de vida en Europa y en España. Madrid, 22 de diciembre 2021 Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana + Mons. Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara + Mons. Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria-Gasteiz + Mons. Jesús Fernández, obispo de Astorga + Mons. Luis Quinteiro, Obispo de Tui- Vigo + Mons. Ciriaco Benavente, obispo emérito de Albacete + Mons. Francesc Pardo, obispo de Girona + Mons. Abilio Martínez, obispo de Osma-Soria + Mons. José Cobo, obispo auxiliar de Madrid + Mons. Javier Vilanova, obispo auxiliar de Barcelona + Mons. José Antonio Satué, obispo de Teruel-Albarracín + Mons. Fernando García, obispo de Mondoñedo-Ferrol 22/12/2021 Escucha la entrevista a Xabier Gómez OP sobre la petición del Papa para abrir corredores humanitarios
Las Migraciones ya tienen su Aula en la Facultad de Teología de Burgos
La Cátedra Francisco de Vitoria, de la Facultad de Teología de Burgos, acoge este año un Aula de Pastoral de Migraciones, que fue inaugurada con una ponencia de Santiago Yerga, Director General de Migraciones. Es un curso de 30 horas distribuido en 10 jueves por la tarde, en el que hay 12 alumnos inscritos y algunos más que asisten como oyentes. Está codirigido por un profesor de la Facultad, Fernando Susaeta, y por la delegada diocesana de Pastoral de Migraciones, Hilda Vizarro. Tradicionalmente dentro de esta Cátedra había una Aula de Doctrina Social, que convocaba anualmente unas Jornadas de Divulgación de la Doctrina Social de la Iglesia en un par de sesiones; al no haberse realizado en la presente ocasión esta Aula, ha sido la de Pastoral de Migraciones la que las ha asumido por esta vez, con el título general de “La mirada cristiana a las migraciones”. Estas jornadas se desarrollan no en la propia Facultad sino en un salón de actos público de la Fundación Cajacírculo, para posibilitar que asistan más personas. De hecho, han asistido en torno a 45 el primer día y en torno a 55 el segundo. El jueves 9 de diciembre la ponencia corrió a cargo de Xabier Gómez, O.P., Director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, y llevaba por título “Hacia un nosotros cada vez más grande: la pastoral con personas migradas en España”. Comenzó invitando, con el papa Francisco, a poner en el centro la vida de los pobres, y señaló como clave teológica la cercanía, la encarnación, principio de salvación. Fue luego desgranando algunos desafíos desde las fronteras y desde la Iglesia: salvar vidas, tener una narrativa positiva de las migraciones, conjugar los 4 verbos propuestos por el papa, tener coherencia y ética en las políticas migratorias, caminar hacia una gobernanza mundial, actuar sobre las causas de las migraciones forzosas y educar para la fraternidad. Se detuvo en la propuesta eclesial de “comunidades acogedoras”, y finalizó poniendo la parábola del buen samaritano y el relato de la mujer samaritana como paradigmas de la cultura del encuentro. Siguió un coloquio con los asistentes. El jueves 16 fue el turno de Raquel Martínez, Delegada episcopal de Migraciones en la Archidiócesis de Zaragoza, burgalesa y chilena de origen, con el tema “Las migraciones en el pensamiento y actuación del papa Francisco”. Comenzó enmarcando su ponencia con algunos datos actuales, con la historia de las Jornadas de las Migraciones (desde 1914) y con los dos principios que la Iglesia conjuga, más allá incluso de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: el derecho a emigrar y el derecho a no tener que emigrar. Se centró posteriormente en las novedades del papa Francisco, por su pasado familiar emigrante, por su experiencia de trabajo sinodal en América Latina, por su defensa de los cartoneros y de las víctimas de la trata en Buenos Aires… Hizo hincapié en sus viajes: el primero fuera de Italia, a la isla de Lampedusa; y el único lugar que ha visitado dos veces, el campo de refugiados de Lesbos, en Grecia. Y recorrió cada uno de los mensajes desde 2014 a 2021, para concluir con Fratelli tutti como resumen del pensamiento del papa en el tema de las migraciones, y especialmente su número 130, donde Francisco señala propuestas muy concretas. En conjunto las dos ponencias han ayudado a situar las migraciones dentro de la Doctrina Social de la Iglesia, especialmente en estos momentos actuales, como iluminación para el actuar concreto de cada cristiano, aspecto que se completará en las siguientes clases del Aula de Pastoral de Migraciones, ya para los alumnos inscritos. A continuación adjuntamos las ponencias que han tenido lugar. Gracias a los autores, a la Facultad de Teología de Burgos y a la Delegación Diocesana de Migraciones de la Archidiócesis por poner a disposición de quien los necesita, sus trabajos. PROGRAMA Horario: de 18:30h a 20:50, todos los jueves desde el 4 de noviembre de 2021 hasta el 27 de enero de 2022.