El Departamento de Migraciones, dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, hace públicos los materiales para la Jornada mundial del migrante y del refugiado 2021. «Hacia un <nosotros> cada vez más grande» es el lema con el que se celebrará esta Jornada el próximo 26 de septiembre. Y el objetivo, tomar conciencia de la situación del mundo en el que vivimos ante el desafío de las migraciones y las oportunidades que nos ofrecen de cara al futuro. ¿Cuál es el mensaje de los obispos? Centrándose en el tema de la Jornada, los obispos de esta Subcomisión, que está integrada en la Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana, explican que «para responder en clave de <nosotros> se nos llama a poner todo el esfuerzo en constituir, con todos, un sistema que normalice la migración legal y segura a largo plazo, y que se base plenamente en una ética apoyada en los derechos humanos, en el horizonte de fraternidad universal y en el derecho internacional». «Esto -puntualizan- nos abre a la tarea de ayudar a recrear el modelo de ciudadanía que propicie una cultura de la integración que, además, aprenda a globalizar la responsabilidad de vivir juntos en esta casa común». En esta línea, señalan como ejemplo las propuestas del papa Francisco en el capítulo que dedica a «la mejor política» dentro de la encíclica Fratelli tutti. «Es hora de incorporar el grito de tantos y de acoger las huellas ya marcadas», afirman los obispos; además agradecen «todo el camino emprendido en este tiempo por quienes hacen de puentes de esperanza para tantos desde sus comunidades». Crisis migratorias en pandemia Pero un año complicado por la pandemia, los obispos también quieren hacer presente en su mensaje las dramáticas crisis migratorias, tanto en las fronteras de Canarias como en Ceuta y Melilla. «Las personas vulnerables en movimiento -recuerdan- siguen llamando a nuestras fronteras. Con ellas sentimos que estamos juntos en un mundo plagado de catástrofes, de guerras y consecuencias del cambio climático que siguen obligando a muchos a salir de su tierra». También muestran su preocupación y rezan «por el dolor de quienes, a poco de llegar, intentan abrirse paso en nuestra sociedad y que, en poco tiempo, ha agrandado sustancialmente su desigualdad». En este tiempo, «hemos aprendido a constatar que todos estamos interconectados, que compartimos destino y viaje. Sabemos que estamos en el mismo barco en medio de muchas tormentas, donde o permanecemos juntos, o perecemos juntos», añaden los obispos. Puedes ver la Rueda de prensa para presentar la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado aquí Materiales disponibles
Formación con el aval de la Conferencia Episcopal
La Conferencia Episcopal Española, oferta, a través de sus Comisiones Episcopales, algunas titulaciones en colaboración con la Universidad Pontificia de Salamanca y la Universidad San Dámaso. Estos cursos tienen como objetivo formar a los sacerdotes, religiosos y laicos en los distintos campos pastorales. Máster/Experto/Certificado en Pastoral Penitenciaria
La Iglesia asiste a los marinos cuyo buque volcó en Castellón
Los supervivientes cuentan con el apoyo del Stella Maris de la diócesis. Les han comprado ropa, conseguido teléfonos y los acompañan en el proceso judicial Alfa y Omega: Cuando el 28 de mayo por la tarde el buque turco Nazmiye Ana volcó en el puerto de Castellón, los primeros en llegar fueron, junto con los servicios sanitarios y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los miembros del Stella Maris, el Apostolado del Mar. Primero lo hizo la trabajadora del centro que, precisamente estaba con uno de los tripulantes, al que llevó rápidamente al muelle donde se había producido el accidente. Luego lo hizo Albert Arrufat, sacerdote y responsable de esta pastoral en Castellón, que cargó toda la ropa que encontró para que los marineros que habían caído al mar pudieran cambiarse. La furgoneta que habitualmente transporta a los marinos desde los muelles hasta la ciudad se convirtió esa tarde en una especie de refugio para los supervivientes. En el barco se habían quedado un compañero indio de 23 años –su cadáver se encontró al día siguiente– y un estibador de 36 años, cuyo cuerpo solo se ha podido recuperar tras la retirada del buque la semana pasada. «Estuvimos todo el tiempo con ellos porque estaban asustados y desorientados. Los ayudamos en lo que nos pedían y los calmamos. Cuando la empresa les buscó un hotel para alojarse no se querían ir del puerto, pues todo lo que tenían se había quedado allí, también sus compañeros. Al final los convencimos y en torno a las doce de la noche los llevamos al hotel», cuenta Albert Arrufat. «No estáis solos» «No estáis solos. No estáis olvidados». Así se dirige Luis Quinteiro, obispo promotor del Stella Maris en España, a las gentes del mar en su mensaje con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen. Un texto en el que recuerda que estas personas «corren muchos riesgos físicos, se enfrentan a grandes retos familiares y experimentan sufrimientos y dificultades que la COVID-19 ha acentuado». Por eso, continúa, la labor de la Iglesia se hace todavía más necesaria en estos momentos. También en la defensa de sus derechos y en la solicitud ante gobiernos y organizaciones internacionales de la mejora de sus condiciones. «El mundo marítimo es una de las periferias donde la Iglesia está presente», afirma. Fue solo el principio de la labor del Stella Maris de Castellón, que continúa hoy, pues los marineros –un egipcio, dos indios y cinco turcos– siguen en la ciudad a la espera de un juicio que depure responsabilidades. A pesar de las dificultades de comunicación –utilizan el traductor del teléfono para comunicarse con ellos, pues apenas hablan inglés–, los acompañan cubriendo sus necesidades, salvo el alojamiento y la manutención, que corren a cargo de su empresa. Al día siguiente del suceso hicieron una primera compra de emergencia con ropa, una maleta y productos de aseo. También les han facilitado un teléfono móvil a cada uno para que puedan comunicarse y ponen a su disposición la red wifi del Stella Maris, que abre cada día de 16:00 a 22:00 horas. Además, los están ayudando en todos los trámites relacionados con el caso, aunque apenas tienen información sobre el mismo y «sufren mucho» por ello. Los voluntarios del Stella Maris han podido comprobar también que algunos de los tripulantes estaban en una situación cercana a la esclavitud. Los indios, incluido el que falleció, solo cobraban 300 euros, pero para enrolarse habían pagado una fianza de 5.000. Ahora, explica Arrufat, reclaman, al menos, que les devuelvan ese dinero, pues no están cobrando. «Esta es la labor que hacemos en el Stella Maris durante todo el año, aunque en estas circunstancias llama más la atención y es más necesaria por el dolor que sufren. Somos los únicos a quienes se pueden agarrar. Hacemos de padres, hermanos y amigos», concluye el sacerdote. Algunos de los tripulantes estaban en una situación cercana a la esclavitud. Los indios, incluido el que falleció, solo cobraban 300 euros, pero para enrolarse habían pagado una fianza de 5.000 La pérdida de Josep Maria Otro de los acontecimientos que marcará el día del Apostolado del Mar es el fallecimiento de uno de los voluntarios del Stella Maris de Tarragona, que cayó al mar mientras desarrollaba su labor en el puerto. Se trata de Josep Maria Palau, un hombre de 76 años que se había sumado al equipo en 2019. Según explica Jessica Linares, voluntaria como Josep Maria, era un hombre entregado a la acción social y a la Iglesia, pues había sido responsable de Cáritas en Montblanc, pertenecía a la Hospitalidad de Lourdes y colaboraba con la iniciativa Café y Calor. Su entrega, añade, ejemplifica perfectamente la labor de los voluntarios de los Stella Maris, en torno a 200 en toda España. «Era asiduo cada tarde y luego empezó a venir por las mañanas también. Era un hombre con un gran deseo de ayudar a los demás. No hablaba inglés ni conducía, pero encontró su lugar como voluntario del Stella Maris. Hemos permanecido muchos días abiertos gracias a él. Cuando faltaban voluntarios, siempre estaba dispuesto a ir al centro para sustituirlos. Su pérdida inesperada ha sido un gran golpe», recuerda el padre carmelita Benny Manackaparambil, director del Stella Maris de Tarragona.
Seminario de ecología integral sobre la España rural
«La España rural, un reto para la evangelización y el cuidado de la creación» es el tema que plantea el departamento de Ecología integral, dentro de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, para el Seminario de ecología integral que tendrá lugar en Madrid, en la Fundación Pablo VI los días 13, 20 y 27 de septiembre, mes dedicado al Tiempo de la creación. El Seminario está destinado principalmente a las comisiones diocesanas de ecología integral; ONGs e instituciones de desarrollo rural; Cáritas; Justicia y Paz; y sacerdotes y religiosos/as de comunidades rurales. Los participantes podrán elegir entre asistencia presencial, para lo que se han reservado un máximo de 15 plazas, o telemática. Los objetivos del curso El objetivo del Seminario es abrir una línea temática sobre la España rural como reto humano, ecológico y evangelizador, analizado desde tres perspectivas: el respeto y el cuidado de la creación; los valores éticos propios de las comunidades rurales; y los recursos pastorales y espiritualidad de las comunidades cristianas en el contexto rural. Estas tres líneas temáticas se abordarán con especialistas, instituciones eclesiales y agentes pastorales implicados en el mundo rural. Se hará en tres días, las tardes de los lunes 13, 20 y 27 de septiembre. Para cada sesión se han programado varias comunicaciones de 20 minutos que darán paso a un diálogo entre los especialistas y los participantes. El presidente de la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social, Mons. Jesús Fernández, será el encargado de inaugurar el encuentro. La clausura estará a cargo del secretario general de la CEE, Mons. Luis Argüello.
El Apostolado del mar, una pastoral de Iglesia en salida a la que todos estamos invitados a salir
El día 29 de junio tuvo lugar la presentación del libro El Apostolado del mar, una pastoral de Iglesia en salida por Ricardo Rodríguez-Martos, que debido a la pandemia se celebró de forma virtual a través de zoom y fue retransmitido en directo por el canal de YouTube de Stella Maris – Apostolado del mar en España. Moderó la presentación D. Ramón Caamaño, Director del Departamento Stella Maris en España, que presentó al autor, delegado de Stella Maris en Barcelona, como “un amigo y un maestro en todas las cuestiones sobre la gente de mar”. En la presentación participaron también Mons. Luis Quinteiro, obispo responsable de Stella Maris en España y miembro de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana de la CEE. Doña María Francisca Sánchez, directora de la Subcomisión, también estuvo presente. Afirmó sentirse “feliz y agradecida por Stella Maris” y por la tarea asistencial que realiza con la gente de mar. Entre los participantes también se encontrada el tutor de la tesina por la que se origina este libro. El Dr. Antoni Nello Figa, es sacerdote de la diócesis de Barcelona desde 1979 y doctor en Teología Moral por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1994. Ha sido profesor titular de Antropología, Ética en la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad Ramón Llull. En 2016 se jubiló, aunque continúa ejerciendo la docencia en diversos centros. El Dr. Nello destacó que le entusiasmó la idea de la tesina ya que Stella Maris es una temática poco conocida y es muy necesario “intentar explicar lo que es y lo que hace desde una perspectiva académica”. Ricardo Rodríguez-Martos, el autor, ha sido oficial de Marina Mercante y, una vez en tierra, se dedicó a la docencia en la Facultad de Náutica de Barcelona. Recibió del diaconado en 1983 y se dedicó pastoralmente al Apostolado del Mar en dicha ciudad. Además es doctor en Marina Civil, licenciado en Derecho y licenciado en Teología Moral. En el planteamiento de la tesina, el autor a través de su experiencia personal, descubrió la relación entre Stella Maris y el concepto de Iglesia en salida. Aunque vitalmente ya era conocedor de ello, su intención fue profundizar en el magisterio, los fundamentos bíblicos y la pastoral de manera que la actividad del apostolado del mar se viera enriquecida. Ricardo se declara “un entusiasta de la Evangelii Gaudium”, destacando especialmente una cita: “Cada cristiano y cada comunidad, discernirá el camino que es Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado, salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio”. Son planteamientos que considera imprescindibles en el Apostolado del Mar o en cualquier pastoral. A la luz de la Evangelli Gaudium Ricardo destacó de entre las tareas de la pastoral de Stella Maris la figura del visitador de barcos, la presencia de la furgoneta de Stella Maris en los puertos o el club a donde van a disfrutar de un rato fuera del buque los marinos.
Premio a la Pastoral de la Carretera
La Pastoral de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española ha sido galardonada con el Premio Solidario en la XVIII edición del Premio Periodístico de Seguridad Vial que otorga la Fundación Línea Directa. El director de este departamento, José Aumente, recibió ayer, 28 de junio, este galardón en un acto que tuvo lugar a las 20.00 horas en los teatros del Canal, en Madrid. La Fundación Línea Directa reconoce con estos Premios la labor de los profesionales de la información que con sus trabajos contribuyen a reducir los accidentes de tráfico y promueven una conducción más segura. Además, el certamen cuenta con dos categorías adicionales: el Premio Solidario y el Premio Honorífico de Periodismo por la Seguridad Vial. Precisamente con el Premio Solidario, esta Fundación quiere involucrarse con las ONG, entidades, asociaciones o fundaciones sociales cuyo ámbito de actuación sea la Seguridad Vial. En esta edición, la Pastoral de la Carretera era finalista con la Federación Española de Daño Cerebral. ¿Cómo empezó la Pastoral de la Carretera? La historia de la Pastoral de la Carretera comenzó en 1962, como un cuento de Navidad. El protagonista, José Medina Pintado, entonces párroco de Somosierra, en Madrid. El día, 24 de diciembre de 1962 a las ocho de la tarde. El lugar, Robregordo, a noventa kilómetros de Madrid, por la carretera Madrid-Irún. Este sacerdote decidió esperar en la carretera y hacer autostop para que un coche le acercara a la Parroquia de Somosierra, donde iba a celebrar la Misa del Gallo. Después de varios intentos fallidos, fue un camionero que viajaba a Burgos a reunirse con su familia el que le subió a la cabina de su camión. Un breve recorrido, apenas tres kilómetros, en el que José Medina descubrió la dureza de esta profesión: muchos días fuera de casa y una «tontería» en el motor había retrasado el viaje. No llegaría a tiempo a la cena de Nochebuena. Esta conversación le alertó de la necesidad de salir al encuentro «de estos hermanos nuestros conductores» y así empezó esta pequeña aventura de la Pastoral de la Carretera, que desde esa Nochebuena de 1962, cambió su vida sacerdotal. 50 años de Pastoral de la Carretera En octubre de 1967 la Conferencia Episcopal Española creaba el departamento de «Apostolado de la Carretera», consciente del grave problema que la seguridad vial representa en la sociedad. Su misión, educar en seguridad vial y humanizar el dolor de las familias de fallecidos en accidente. Un trabajo que se visibiliza especialmente en cuatro momentos: 31 de mayo, enjugar las lágrimas, para acercarse a los que han sufrido un grave accidente y a los familiares de los que han perdido a un ser querido en la carretera. El 1º domingo de julio, justo antes de empezar los desplazamientos masivos del verano, la Iglesia celebra la Jornada de responsabilidad en el Tráfico. San Cristóbal, una fiesta lúdica para celebrar al patrón de los transportistas y conductores y bendecir los vehículos. Y el Tercer domingo de noviembre, nos sumamos a la Jornada Mundial en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico, con una Eucaristía en recuerdo de todas las víctimas de la carretera.
16 de julio: Día de las gentes del mar
El 16 de julio se celebra el Día de las gentes del mar, coincidiendo con la fiesta de su patrona, la Virgen del Carmen. «No estáis solos, no estáis olvidados» es el lema de este año, un año en el que las dificultades de las gentes del mar se han visto acentuadas por la Covid. El departamento «Stella maris» (Apostolado del Mar), dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, ha sido el encargado de editar los materiales para esta Jornada. ¿Cuál es el mensaje del obispo promotor? En sintonía con el lema de la Jornada, Mons. Luis Quinteiro Fuiza, obispo de Tui-Vigo y promotor «Stella maris» (Apostolado del Mar) destaca en su mensaje para este Día que «en estos tiempos difíciles para todos, y de una manera muy especial para los marineros, el Apostolado del Mar quiere estar cerca de cada uno de los hombres y mujeres del mar para deciros que no estáis solos, que no estáis olvidados«. Una labor en la que la Iglesia lleva empeñada 100 años, pues Stella Maris, recuerda el prelado, «cumplió 100 años con todos vosotros, y todos los que formamos esta gran familia queremos que sigáis sintiendo cerca el corazón y el compromiso de la Iglesia. Seguiremos remando juntos en los caminos de la dignidad y de la justicia, de la libertad y de la solidaridad». Para ello la Iglesia está presente de un modo muy cercano en las parroquias marineras, en los puertos de mar atendiendo a los marineros y a sus familias, visitando los barcos cuando llegan con marineros que no conocen la lengua y que necesitan cosas urgentes y la compañía de gente amiga. «Stella Maris, el Apostolado del Mar, quiere impulsar cada día la presencia de la Iglesia en cada puerto, en cada pueblo marinero, en todas nuestras parroquias cercanas al mar, porque la luz de la fe es el mejor camino para luchar por la dignidad de la vida de nuestras gentes del mar», resume Mons. Quinteiro. Otros materiales de la jornada
Presentación del libro sobre el apostolado del mar
El martes 29 de junio, a las 18.00 horas, la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana, dentro de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción humana, presenta el libro, «El apostolado del mar, una pastoral de Iglesia en salida», con motivo del centenario de esta Pastoral, que se cumplió en 2020. La presentación será en formato online y se podrá seguir en directo desde el canal Stella Maris-Apostolado del Mar. Intervendrán Mons. Luis Quinteiro Fuiza, obispo de Tui-Vigo y promotor «Stella maris» (Apostolado del Mar); María Francisca Sanchez, directora del secretariado de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana; y Antoni Nello, profesor de Teología Moral de Barcelona. El director del departamento Stella Maris (Apostolado del Mar), Ramón Caamaño, será el moderador. Este libro, editado por EDICE, está escrito por el diácono y delegado del Apostolado del Mar en Barcelona desde 1983 Ricardo Rodríguez-Martos Dauer. Además, antes de iniciar esta labor pastoral, y como capitán de la Marina Mercante, navegó profesionalmente en barcos mercantes y fue profesor de la Facultad Náutica de Barcelona. Apostolado del mar, una presentación aplazada por la COVID En el año 2020 se conmemoraba el centenario del Apostolado del Mar y el prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, cardenal Peter Turkson, invitó a organizar distintos actos para conmemorar esta efeméride. Sin embargo, los eventos programados tuvieron que ser pospuestos por la pandemia de la COVID-19; entre ellos la presentación de este libro. Según señala Mons. Luis Quinteiro, este libro es una aportación de la Subcomisión a este centenario pues «refleja una Iglesia en salida en la que se activen todas aquellas actividades pastorales como las del Apostolado del Mar». Unas actividades que «requieren salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio (EG n.20)». El obispo de Tui-Vigo también aprovecha la presentación del libro para recordar con agradecimiento la entrega de tantas personas que han trabajo y trabajan en este ámbito pastoral, ofreciendo asistencia religiosa, moral y social a las gentes de mar. Una labor que se hace visible a través de las visitas a los barcos en los puertos; estableciendo lugares de acogida; o en las actuaciones que de manera cotidiana se llevan a cabo en las parroquias marineras y en los centros de Sella Maris.
Curso para seminaristas sobre el cuidado a los enfermos
Las subcomisiones episcopales para los Seminarios y para la Acción Caritativa y Social, a través de su departamento de Pastoral de la Salud, ofertan un curso de verano para los seminaristas mayores en el que profundizar sobre el cuidado pastoral del enfermo y los cuidadores. Este curso tendrá lugar los días 12 y 13 de julio y las clases se impartirán en formato on-line. La atención a los enfermos y al personal sanitario Este curso quiere ofrecer a los seminaristas una oportunidad para profundizar en el acompañamiento a las personas que sufren la enfermedad. Un tema que siempre ha preocupado a la Iglesia, pero que ha cobrado mayor relieve después de este largo año de pandemia. En esta situación, el papa Francisco hace una llamada especial a consolar y acompañar a los enfermos y a cuantos les cuidan. Para ello se han programado cuatro intervenciones que permitirán abordar la atención pastoral a distintos grupos de personas afectadas por la enfermedad: atención espiritual y religiosa en el hospital; al final de la vida; a las personas mayores; y al personal sanitario.