El Departamento de Migraciones de la CEE hace suyo el comunicado conjunto de la Delegación de migraciones y Cáritas de la Diócesis de Málaga en relación al salto a la valla y situación de las personas migradas en Melilla La Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga y Melilla y Cáritas Diocesana de Málaga quieren expresar su dolor ante tanto sufrimiento causado por los hechos que están aconteciendo en Melilla desde la mañana del miércoles 2 de marzo de 2022. Por ello, han elaborado un comunicado conjunto en el que desean manifestar lo siguiente: Diócesis de Málaga: Miles de personas vienen huyendo de las guerras, la miseria y la violencia. Como cristianos, no podemos mirar hacia otro lado. Debemos esforzarnos en conocer la realidad de la que vienen huyendo: 70 guerras tenemos olvidadas, pero están ahí. La situación en muchos países es verdaderamente preocupante. Ucrania, Mali, Guinea… todos necesitan y merecen nuestra empatía, solidaridad y protección, nuestra disponibilidad de acogida no puede hacer acepción de personas. Por ello, denunciamos enérgicamente que la devolución en frontera de personas que intentan entrar en nuestro país, sin el debido procedimiento, es contraria a los derechos humanos, pues impide la protección internacional de refugiados y atenta contra la dignidad de toda persona. Esta violencia es una muestra más de la falta de humanidad en nuestras políticas migratorias. Nosotros estamos llamados a inclinarnos sobre el extraño para socorrerlo, poniendo todos los medios a nuestro alcance. El buen samaritano no solo protegió al desvalido y curó sus heridas, sino que procuró su cuidado estableciendo «redes de colaboración” con el posadero. Debemos unir fuerzas para trabajar por la paz, que es inseparable de la justicia y la caridad, y que conlleva promover para todos una sociedad del cuidado y una fraternidad universal. La Iglesia de Melilla, siempre atenta a estos movimientos migratorios, tiene su Red de servicios y programas de acogida y acompañamiento a estas personas, siempre alerta antes estos episodios, que por desgracia se repiten periódicamente. Cáritas de Melilla, junto con las Congregaciones religiosas de la Ciudad Autónoma, dentro de sus posibilidades, son una respuesta solidaria ante estos desgraciados eventos migratorios que generan tanta injusticia y sufrimiento. También puedes leer Vatican News: España. Iglesia de Málaga rechaza la devolución en masa de migrantes en Melilla Alfa y Omega: La Iglesia denuncia devoluciones encaliente tras el asalto a la valla de Melilla Ecclesia.es: La Iglesia de Málaga rechaza la devolución en masa de migrantes en Melilla Vida Nueva: La Diócesis de Málaga denuncia «La falta de humanidad» de las políticas migratorias españolas. Religión Digital: La Iglesia vuelve a denunciar «las devoluciones en caliente» en la frontera de Melilla
Avance del Documental: «Las florecillas del Tío Pele» en la Archidiócesis de Granada
El 5 de marzo tuvo lugar en el Centro de Estudios Superiores La Inmaculada en Granada un avance del estreno del documental: Las florecillas del Tío Pele, realizado por Jesús Cortés. El documental recoge testimonios de personas que han visto marcada su vida de fe por el beato Ceferino Giménez Malla, «El Pele», el primer gitano beato de la Iglesia martirizado en 1936 en Barbastro. PROGRAMA (Descargable) Archidiócesis de Granada: En este documental, se aborda desde distintos testimonios la vida de “Pelé”, en él participan su bisnieta, Elena Jiménez, también Pepe Vaca, referente de la Pastoral Gitana, el sacerdote granadino D. Antonio Cortés Heredia o la consagrada también de Granada, Belén Carreras Malla. El acto contó con la presencia del Vicario General de la Archidiócesis, el delegado de Juventud, el director de Pastoral con los Gitanos de la CEE, miembros de la Pastoral con los Gitanos, hermanas de la caridad y de la Pastoral familiar. CRISTIANO “DE LEY” “Del beato Ceferino destaca su amor a la Eucaristía, era un hombre analfabeto, pobre y humilde. Se enamoro de la fe, de Dios. Sobresalió por el amor a la familia, a la Iglesia, su entrega y solidaridad, era un gitano de ley, una buena persona, lo querían mucho en Barbastro, ponía paz entre todos”, afirma el director, quien también destaca de “Pelé” su amor a Cristo y a la Iglesia. “Con este documental he querido dar a conocer su figura porque merece la pena y es un ejemplo de que Dios no hace acepción de personas, a veces pensamos que para conocer a Dios hay que saber y estudiar muchas cosas, sin embargo Ceferino, una persona sin cultura, vivió profundamente el amor a Dios y a la Iglesia”, destaca D. Jesús Cortes. María José AguilarSecretariado de Medios de Comunicación Social TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Diócesis de Málaga: Jesús Cortés: «Sentí algo que me decía: tienes que escribir un libro sobre el Pelé» Presentación del libro de Jesús Cortés: «El Pele, gitano y mártir» en la Línea de la Concepción (6 de julio de 2021) Mensaje de la Memoria Litúrgica de Ceferino Giménez
Francisco: El mundo necesita jóvenes fuertes y ancianos sabios
Serie de catequesis sobre los mayores 16 de Marzo de 2022: ¿En qué sentido la vejez puede salvar el mundo? Esta fue la pregunta al centro de la catequesis del Santo Padre, de este miércoles 16 de marzo, en el cual reflexionó sobre la figura de Noé como ejemplo de la vejez que genera vida, que no se queja ni recrimina, sino que mira al futuro con confianza, respeta la creación y cuida la vida de todos. Renato Martinez – Ciudad del Vaticano “La vejez está en condiciones de captar el engaño de esta normalización de una vida obsesionada por el disfrute y vacía de interioridad: vida sin pensamiento, sin sacrificio, sin interioridad, sin belleza, sin verdad, sin justicia, sin amor”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles, 16 de marzo, continuando con su ciclo de catequesis sobre el sentido y el valor de la vejez, meditando en es esta ocasión sobre la ancianidad como un recurso para la eterna juventud. Noé elegido para salvar al hombre del diluvio En su catequesis de este miércoles, Santo Padre comentó el capítulo 6 del Libro del Génesis, que no habla de como Noé, que era el más anciano de todos, fue elegido por Dios para salvar al hombre de la corrupción y del diluvio. “Dios estaba tan amargado por la difundida maldad de los hombres, que se había convertido en una forma de vida normal, que pensó que se había equivocado al crearlos y decidió eliminarlos. Una solución radical – precisó el Papa – incluso podría tener un giro paradójico de misericordia. No más humanos, no más historia, no más juicio, no más condena. Y muchas víctimas predestinadas por la corrupción, la violencia, la injusticia se salvarían para siempre”. Tensiones opuestas: juventud eterna y catástrofe final En este sentido, el Papa Francisco señaló que, a veces también a nosotros – abrumados por el sentido de impotencia contra el mal o desmoralizados por los “profetas de la fatalidad” – nos sucede lo mismo, pensamos que seria mejor no haber nacido. “De hecho, estamos bajo presión, expuestos a tensiones opuestas que nos confunden. Por un lado, tenemos el optimismo de una juventud eterna, encendido por los progresos extraordinarios de la técnica, que pinta un futuro lleno de máquinas más eficientes y más inteligentes que nosotros, que curarán nuestros males y pensarán por nosotros las mejores soluciones para no morir. Por otro lado, nuestra fantasía parece cada vez más concentrada en la representación de una catástrofe final que nos extinguirá. El ‘día después’ – si aún habrá días y seres humanos – se deberá empezar de cero”. “No quiero hacer banal el tema del progreso, naturalmente. Pero parece que el símbolo del diluvio esté ganando terreno en nuestro inconsciente. La pandemia actual, además, hipoteca, de forma no leve, nuestra representación despreocupada de las cosas que importan, para la vida y para su destino” ¿La vejez salvará el mundo? En el pasaje bíblico, explicó el Santo Padre, cuando se trata de poner a salvo de la corrupción y del diluvio la vida de la tierra, Dios encomienda el trabajo a la fidelidad del más anciano de todos, el “justo” Noé. En este contexto, una palabra de Jesús, que evoca “los días de Noé”, y que lo encontramos en el Evangelio de Lucas (Lc 17,26-27), nos ayuda a profundizar el sentido de la página bíblica que hemos escuchado. “De hecho, comer y beber, tomar mujer o marido, son cosas muy normales y no parecen ejemplos de corrupción”. En realidad, Jesús destaca el hecho de que los seres humanos, cuando se limitan a disfrutar de la vida, pierden incluso la percepción de la corrupción, que mortifica la dignidad y envenena el sentido. Y viven sin preocupación también la corrupción, como si fuera parte de la normalidad del bienestar humano. “Los bienes de la vida son consumidos y disfrutados sin preocupación por la calidad espiritual de la vida, sin cuidado por el hábitat de la casa común. Sin preocuparse por la mortificación y del abatimiento que muchos sufren, y tampoco del mal que envenena la comunidad” La corrupción puede volverse normalidad Lamentablemente, el Santo Padre indicó que la corrupción puede volverse normalidad. “La corrupción obtiene gran ventaja de esta despreocupación que no es buena: ablanda nuestras defensas, ofusca la conciencia y nos hace – también involuntariamente – cómplices”. Ante ello, la vejez está en condiciones de captar el engaño de esta normalización de una vida obsesionada por el disfrute y vacía de interioridad: vida sin pensamiento, sin sacrificio, sin interioridad, sin belleza, sin verdad, sin justicia, sin amor. La sensibilidad especial de la edad anciana por las atenciones, los pensamientos y los afectos que nos hacen más humanos, debería volver a ser una vocación para muchos. Y será una elección de amor de los ancianos hacia las nuevas generaciones. La bendición de Dios elige la vejez, por este carisma tan humano y humanizador. Noé es el ejemplo de esta vejez generativa Noé, precisó el Pontífice, no hace predicaciones, no se lamenta, no recrimina, pero cuida del futuro de la generación que está en peligro. Construye el arca de la acogida y hace entrar hombres y animales. En el cuidado por la vida, en todas sus formas, Noé cumple el mandamiento de Dios repitiendo el gesto tierno y generoso de la creación, que en realidad es el pensamiento mismo que inspira el mandamiento de Dios: una bendición, una nueva creación. La vocación de Noé permanece siempre actual. Y nosotros, mujeres y hombres de cierta edad, no olvidemos que tenemos la posibilidad de la sabiduría, de decir a los demás: «Mira, este camino de corrupción no lleva a ninguna parte». Debemos ser como el buen vino -el buen vino- que al final, cuando es viejo, puede dar un buen mensaje y no uno malo. Por ello, el Papa hizo un llamamiento a todos los que tienen «cierta edad», que tienen la responsabilidad de denunciar la corrupción humana en la que vivimos y en la que
Comunidades Acogedoras: Tema de las próximas Jornadas de Migraciones
«Caminando juntos en comunidades acogedoras» es el tema que propone el Departamento de Migraciones para las Jornadas de delegados diocesanos y agentes de pastoral con personas migradas que tendrán lugar en Ciempozuelos (Madrid) del 22 al 24 de abril de 2022. Comunidades acogedoras -precisa el departamento de Migraciones en el programa de las Jornadas-, «son aquellas que abren sus puertas a las personas que llegan, independientemente de su origen, y ven en ellas una oportunidad de transformación pastoral y social que es, precisamente, a lo que nos insta el papa Francisco: «La Iglesia tiene que ser una casa acogedora, con las puertas abiertas siempre», «El Espíritu Santo no quiere cierres; quiere apertura, comunidades acogedoras donde haya sitio para todos».» El encuentro comenzará el viernes 22 de abril a las 18.00 horas. En la sesión inaugural, en la que se presentarán las Jornadas, intervendrán el presidente de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, Mons. Juan Carlos Elizalde; y el director del Departamento de Migraciones, el dominico Xabier Gómez. El obispo responsable de este departamento, Mons. José Cobo, ofrecerá la primera ponencia, «Identidad, misión y futuro en la pastoral con personas migradas». Misa en recuerdo de Gabriel Delgado y las personas que han perdido su vida en el mar El pasado 12 de noviembre fallecía a los 75 años, el director del secretariado de Migraciones de Cádiz y Ceuta, Gabriel Delgado, tras más de 25 años de trabajo «en la acogida» en esta diócesis que es Frontera Sur de Europa, donde es constante la llegada de migrantes y las muertes de personas que llegan en patera. El sábado comenzará la jornada con una Eucaristía en recuerdo de Gabriel Delgado. También se rezará por los que han perdido la vida en el mar. Para esta misma mañana se han organizado dos mesas redondas en torno al tema de las jornadas. En la primera, se presentarán tres proyectos de comunidades acogedoras: en la parroquia de Cristo Rey de Zaragoza, el programa Berakah, de la unidad pastoral del casco histórico de Vitoria, y en la comunidad de San Egidio en España. En la segunda, Caminando juntos, intervendrán Carolina Castejón, del secretariado de Migraciones de Orihuela-Alicante; Salvador Diánez, de la delegación de Migraciones de Sevilla, y Dorys Castillo, de la Mesa del Mundo Rural del departamento de Migraciones. «Fortalecer la misión como delegaciones en red» es el tema que se abordará el sábado por la tarde. Además, se presentará el informe sobre pastoral con personas migradas en España. Intervendrán la Hna. Leticia Gutiérrez, delegada de Migraciones de Sigüenza-Guadalajara, y Xabier Gómez. También habrá un tiempo para el trabajo por grupos y la puesta en común de estos trabajos. El domingo se hablará sobre el tema «Caminamos juntos en la diversidad» con Joan Cabot, del secretariado de Pastoral con Migrantes de Barcelona, y Mons. Mario León, OMI, prefecto apostólico del Sáhara Occidental. Tras estas intervenciones y un tiempo de diálogo con los ponentes se cerrarán las Jornadas con una oración final.
Curso online de Pastoral del Trabajo
Impartido online por el Instituto Superior de Pastoral de Madrid (universidad Pontificia de Salamanca). Curso 2022-2023 Preinscripciones “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna.” Fratelli Tutti 162 OBJETIVO Facilitar la formación básica adecuada para el desarrollo de la tarea apostólica y pastoral en el mundo del trabajo (social, económica, política, teológica, moral, espiritual y pastoral). A QUIÉN VA DIRIGIDO A todos aquellos, seglares, presbíteros, religiosos, seminaristas, que valoren la riqueza evangélica del trabajo y quieran mejorar su cualificación para servir a la pastoral eclesial o a la sociedad. NIVELES El curso se presenta con tres niveles de exigencia: Quién ya tenga el título de Experto Universitario en Pastoral del Trabajo, puede optar al título de Máster haciendo los créditos que le faltan, y siempre que cumpla los requisitos exigidos para el Máster. “Parece como si la realidad obrera se difuminase hasta el punto de perder su propia entidad. Al menos, así piensan algunos. Sin embargo, el mundo obrero, centro de la preocupación eclesial en este documento, continúa siendo la realidad más importante social y numéricamente en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformación y en su seno exista una gran variedad de situaciones” POTI Cap. I
Monseñor José Cobo: El buen ladrón, maestro de espiritualidad en la pospandemia
Jornadas online de capellanes y delegados de Pastoral Penitenciaria: La Iglesia, al pie de la Cruz en tiempo de pandemia ¿Qué efectos ha tenido la pandemia en las cárceles? Este es uno de los interrogantes a los que han respondido los capellanes y delegados de Pastoral penitenciaria en las jornadas que han tenido lugar, en formato online, las mañanas del 9 y 10 de marzo de 2022. Las Jornadas fueron presentadas por Monseñor Fernando García Cardiñanos, Obispo de Mondoñedo Ferrol, actual responsable de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. “La Iglesia, al pie de la cruz, en tiempo de pandemia” “La Iglesia, al pie de la cruz, en tiempo de pandemia” es el tema que encabeza el programa de estas jornadas, que convoca el Departamento de Pastoral Penitenciaria. Esta ponencia, prevista para abrir las Jornadas, finalmente tuvo lugar el jueves 10 por cambios en el programa y estuvo a cargo del anterior obispo responsable de esta pastoral y actualmente al frente de Migraciones en la Conferencia Episcopal Española Mons. José Cobo. En una ponencia calificada por los delegados de la Pastoral Penitenciara como emocionante, José Cobo propuso la figura del Buen Ladrón, a quien ha descubierto como maestro de espiritualidad en la pandemia: «El buen ladrón, del que vosotros conocéis muchos nombres, se convierte en maestro de espiritualidad: Compartirás conmigo la Gloria después de haber compartido el sufrimiento. Así, Cristo, que no se baja de la Cruz (algo que debemos pensar y hacer vida) no se sitúa en el poder sino en la entrega. Esa debe ser nuestra mirada. Esa ha sido una de las formas que Monseñor Cobo ha propuesto como aprendizaje de esta pandemia. En la segunda ponencia, el director General de Ejecución Penal y Reinserción Social de Instituciones Penitenciarias, Miguel Ángel Vicente Cuenca, explicó los “Cambios que está generando la pandemia en prisión”. También el miércoles 10 tuvo lugar la intervención de la subdirectora general de Tratamiento y gestión penitenciaria, Lourdes Gil Paisán. Presentó los “Programas específicos para delitos específicos, que se están desarrollando en prisión”. La última sesión de trabajo se ha reservó para las reuniones por grupos en las que se dio respuesta a los interrogantes: ¿Cómo estamos viviendo la pandemia?; ¿Cómo está afectando al voluntariado?; ¿Cómo está afectando a personas privadas de libertad y a sus familias?; Si se prolonga en el tiempo, ¿generará cambios en prisión?; ¿Cambios en Pastoral Penitenciaria?; y ¿Cambios detectados en prisión por la pandemia?
Trabajo Decente: Prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia
La iniciativa eclesial «Iglesia por el trabajo decente» afirma la necesidad del compromiso para impulsar la dignidad del trabajo La iniciativa de Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) va a seguir defendiendo, en 2022 y por octavo año consecutivo, la importancia del trabajo decente para todas las personas y para que este compromiso sea una responsabilidad de toda la Iglesia. Con humildad, pero con rotundidad, queremos tener de fondo y como lema que “Sin compromiso no hay trabajo decente”. La dignidad del trabajo y el trabajo decente es una prioridad humana y, por ello, una prioridad cristiana y compromiso de toda la Iglesia. La última encuesta de población activa (EPA) confirmaba la recuperación del empleo a tiempos prepandémicos, pero también mostraba sus grandes debilidades, como son un alto desempleo estructural y la normalización de condiciones laborales precarias y temporales que, durante la pandemia, según FOESSA, ha generado más trabajadores pobres. Esta realidad, se aleja del sueño de Dios y del anhelo de millones de personas que quieren un trabajo decente para alcanzar una vida digna. Sin compromiso, no hay trabajo decente La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) considera que es urgente abordar esta situación y centrará sus reflexiones y convocatorias en la celebración del Primero de Mayo, día internacional de las trabajadoras y los trabajadores; y de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del 7 de octubre. Ambas son dos citas claves en su quehacer y en sus dinámicas para la promoción de la dignidad del trabajo, especialmente entre mujeres y jóvenes. Un compromiso con el trabajo decente que este año pretende avanzar en varias direcciones. En primer lugar, entre las entidades promotoras que abordarán una reflexión sobre las realidades laborales en nuestros movimientos, por coherencia evangélica y por el testimonio que estamos llamados a dar. En segundo lugar, con un protagonismo mayor de las entidades que impulsan la Iglesia por el Trabajo Decente en las diócesis del país que, además, acerquen la iniciativa a parroquias, movimientos, comunidades cristianas, centros educativos, etc. Un tercer aspecto será incrementar la relación iniciada con la Conferencia Episcopal Española, a través de su Pastoral del Trabajo, que haga crecer este camino sinodal por el trabajo decente. Y, finalmente, en esta misma orientación de promover la dignidad del trabajo, se pretende dialogar con las organizaciones sindicales y sociales. Sensibilización y adhesión ITD también actualizará sus materiales de sensibilización e información, y seguirá promoviendo la adhesión de parroquias, colectivos e instituciones para avanzar en la construcción de “un nosotros” cada vez más grande y se sumen a proclamar la importancia del trabajo decente “hacia el interior de nuestras organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad”.
Una Cuaresma para sembrar el bien sin cansarse
Comentario al Mensaje de Cuaresma del papa Francisco En el actual contexto de crisis, de degradación medioambiental y aumento de la pobreza, de tensión y polarización social y política, de una pandemia que nos ha hecho palpar nuestra propia fragilidad y vulnerabilidad, y de una guerra que desafía nuestra común humanidad, recibimos esta Cuaresma la invitación a poner en práctica las palabras del apóstol Pablo: «No nos cansemos de hacer el bien» (Gal 6,9). La Cuaresma -nos recuerda el papa Francisco- es un kairos, un tiempo decisivo que nos llama a la conversión, a cambiar nuestra manera de ver la vida y de andar por la vida, nuestro modo de mirar la realidad y de relacionarnos con ella. Es, en definitiva, una invitación a preguntarnos qué necesitamos transformar, cambiar y renovar en nosotros. El Mensaje de Francisco este año nos propone: Una invitación a hacer de esta Cuaresma un tiempo de oración: para aprender a ver, pensar y sentir la realidad desde Dios, a reconocer su presencia y su actividad en nuestro mundo; para dejarnos interpelar por Él; para dejar que su siembra arraigue en nosotros, fecunde nuestra vida, y nos prepare para ponernos al servicio del bien. Una llamada a la «conversión ecológica», que nos lleve a priorizar el ser sobre el tener, acumular y consumir; que nos haga anteponer el dar y el compartir sobre el poseer y acumular. En el marco de una cultura consumista y en un contexto de crisis medioambiental el Mensaje del papa Francisco se convierte en una invitación a revisar nuestros estilos de vida y de consumo, a «vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios» (LS 217). El sueño de participar en la magnanimidad de Dios. En la entrevista que concedió al inicio de su pontificado, Francisco definía así la magnanimidad: «es hacer las cosas pequeñas de cada día con el corazón grande y abierto a Dios y a los otros. Es dar valor a las cosas pequeñas en el marco de los grandes horizontes, los del Reino de Dios». En un mundo en que prevalecen como criterio el éxito, la productividad y la rentabilidad y la eficacia, Dios nos invita a desafiar esa lógica y actuar magnánimamennte, con gratuidad, sin conducirnos por la lógica del beneficio personal, sembrando con generosidad aunque sepamos que serán otros quienes recojan los frutos. Una interpelación a practicar la caridad activa, evitando la tentación del escapismo espiritual y viviendo una fe comprometida y activa. Nos interpela a visibilizar nuestra conversión con gestos, hechos concretos y actitudes nuevas y hacerlo de modo que hablen de la presencia de Dios. Nos recuerda la importancia de cultivar y cuidar las relaciones humanas y construir fraternidad: a buscar, llamar, visitar, escuchar, no abandonar, amar, en definitiva, a todo aquello que nos lleva a «aprojimarnos» a los demás, a no pasar de largo y refugiarnos en la indiferencia, a sembrar justicia y solidaridad, a practicar el cuidado y la ternura, a ser sanadores y a aceptar sin reservas a quienes el mundo ha rechazado, pues en ellos se revela el rostro de Dios. Un requerimiento a vivir con esperanza, a no desfallecer, a ser perseverantes porque «el bien, como el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día». Esta Cuaresma nos invita a vivir con la actitud del agricultor, desarrollando su paciente constancia, sin cansarnos de sembrar el bien. Los agricultores saben que el cultivo es un proceso lento y paciente, que requiere preparar la tierra para que la semilla pueda germinar, que hay que regar y abonar para que pueda crecer, que a veces es necesario podar, y que el tiempo es necesario para que el sol madure el fruto. La siembra del bien tiene también su proceso: «el ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda», nos recuerda Francisco. La Cuaresma nos invita además a mantener la esperanza porque «Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien», y porque sabemos que Cristo ha vencido a la muerte y que su resurrección nos trae semillas de salvación. Carmen Márquez Beunza. Facultad de Teología. Universidad de Comillas
Juan Carlos Elizalde en el Día de la Mujer: Miremos a las mujeres valientes y heroicas de Ucrania
CARTA DEL OBISPO DE VITORIA MONSEÑOR JUAN CARLOS ELIZALDE CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Queridos fieles de nuestra Diócesis, Emakumeen Nazioarteko Eguna da gaur, martxoaren 8a. Por ello, ¡Feliz Día de la Mujer! A quienes formamos el Pueblo de Dios, os quiero felicitar por seguir dando pasos en este camino sinodal en el que hombres y mujeres por igual nos estamos escuchando mutuamente para reconocer la pluralidad de la Iglesia como riqueza y progreso. Para seguir construyendo juntos una Iglesia de todos y para todos, sin exclusiones y donde nadie sobre, es necesario resaltar el papel de la mujer. El año pasado recordaba su papel nuclear en la vida de la Iglesia apelando al aumento de su protagonismo. Y me gustaría que siguiera siendo así. Durante todo el año la voz de la mujer en nuestra Diócesis no solo es escuchada con notoriedad. Su presencia, su labor, su participación y su contribución es real y clave para nuestro día a día. A quienes formamos el Pueblo de Dios, os quiero felicitar por seguir dando pasos en este camino sinodal en el que hombres y mujeres por igual nos estamos escuchando mutuamente para reconocer la pluralidad de la Iglesia como riqueza y progreso. La comunión de todos los cristianos es importante. En la Iglesia Universal que pastorea el Papa Francisco la igualdad entre el hombre y la mujer nos exige saber apreciar el papel complementario de uno y otro en la edificación de la Iglesia y en el progreso de la sociedad civil. Tanto hombre como mujer han de sentirse justamente protagonistas de la historia de la salvación. El Papa dice en Evangelii Gaudium que “las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente”. En una rueda de prensa en Santo Padre aseguró que “la Virgen María era más importante que los Apóstoles, los obispos, los diáconos y los sacerdotes”, por lo que aseguró que “es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia evitando un machismo con faldas”. Quiero seguir escuchando y apoyando todas las iniciativas que en nuestra Diócesis se llevan a cabo para dar más presencia a la mujer en complementariedad con el hombre. En las mujeres santas, mártires, misioneras y fundadoras tenemos ejemplos a seguir. A ellas nos encomendamos. Este día, instaurado por las Naciones Unidas en 1975, nació con el objetivo de dar visibilidad a la mujer y proyectar su talento. Casi 50 años después la mujer ha demostrado con creces su energía y su capacidad en la sociedad y por supuesto en la Iglesia. Como Obispo responsable del Departamento que aborda la situación de los refugiados en la Conferencia Episcopal, quiero tener unas palabras de reconocimiento a todas esas mujeres que están cargando a sus hijos y a sus mayores huyendo del horror provocado por la invasión militar de la segunda potencia militar del mundo. Hoy, miremos a estas mujeres valientes y heroicas de Ucrania. Colaboremos y recemos por ellas. Así como en las guerras del siglo pasado, la mujer se convierte en ese oasis de paz y esperanza donde las familias pueden descansar y ver luz en medio de tanta oscuridad. Fueron y son ejemplo de superación en un contexto donde las armas y los bombardeos minan la moral de todos. Lo estamos viendo día a día casi a tiempo real: mujeres, al frente de sus familias, desplazándose a Polonia, Hungría o Eslovaquia con el objetivo de no morir y salvar a sus hijos y a sus ancianos. Aquí en nuestra Diócesis serán también recibidas para impulsar esa esperanza de la que ellas son portadoras. Esta enorme injusticia que padecen también es compartida con esas mujeres que en Europa y en todo el mundo son víctimas de la trata. La Iglesia sigue denunciando esta situación para devolverles su dignidad y poder liberarlas. No nos olvidemos tampoco de la pobreza, que como nos advertía Cáritas, tiene rostro de mujer e inmigrante. No nos olvidemos tampoco de la pobreza, que como nos advertía Cáritas, tiene rostro de mujer e inmigrante. También este 8 de marzo tengámosles presentes y sepamos ayudarlas, cada uno desde sus posibilidades. Y por supuesto estemos cerca de aquellas mujeres que sufren violencia en sus vidas y en sus hogares, tanto de manera directa como vicaria. Las palabras del Papa Francisco son certeras en este punto: “Trabajemos todos para promover a las madres y proteger a las mujeres. ¡Cuánta violencia hay contra las mujeres! ¡Basta! Herir a una mujer es ultrajar a Dios, que tomó la humanidad de una mujer”. El Santo Padre nos recuerda que “la Iglesia no puede ser Iglesia sin la mujer, porque la Iglesia es femenina”. Desde la Santa Sede se está impulsando la presencia y voz de la mujer en estamentos eclesiales y aquí, en nuestra Diócesis de Vitoria son muchas las mujeres que ocupan profesionalmente puestos de dirección con distintos grupos a su responsabilidad. La paridad es real entre las personas que trabajan día a día en la estructura del Obispado, colegios, delegaciones, servicios diocesanos y también entre nuestras parroquias. En el proceso de remodelación/renovación de la Diócesis se incluye, junto al Consejo Episcopal, una estructura de gobierno que dé voz y voto a los laicos y, por tanto, a las mujeres. ¡Ojalá pueda ver la luz en el próximo curso pastoral diocesano! A Nuestra Señora, la Virgen Blanca y de Estíbaliz, les pedimos su intercesión. Agur besarkada bat! Con todo mi afecto, mi bendición. + Juan Carlos Elizalde Obispo de Vitoria En Vitoria-Gasteiz, miércoles 8 de marzo de 2022. Lee la noticia en la web de la Diócesis de Vitoria También te puede interesar: