Vatican News: En su catequesis del 2 de marzo, Miércoles de Ceniza, comienzo del tiempo litúrgico penitencial de la Cuaresma y Jornada de ayuno y oración por la paz en Ucrania, Francisco compartió su segunda reflexión del ciclo sobre el valor de la vejez: invitó a descubrir la belleza del ritmo de la vida de los ancianos, a “perder tiempo” con los niños y las personas mayores. “La alianza entre las dos generaciones en los extremos de la vida –los niños y los ancianos- ayuda también a las otras dos –los jóvenes y los adultos- a vincularse para hacer la existencia de todos más rica en humanidad”. Así el Santo Padre se refería este miércoles 2 de marzo a la riqueza intrínseca del vínculo entre las generaciones, durante su catequesis en la Audiencia General celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano. En este día tan especial, Miércoles de Ceniza, que coincide con el inicio de la Cuaresma y en el que se celebra la Jornada de Oración y Ayuno por la paz en Ucrania, Francisco tomó como punto de partida el pasaje bíblico de las genealogías de los antepasados (Génesis 5, 1-5). En ese relato, “sorprende enseguida su enorme longevidad: ¡se habla de siglos! ¿Cuándo empieza, aquí, la vejez? ¿Y qué significa el hecho de que estos antiguos padres vivan tanto después de haber generado los hijos? ¡Padres e hijos viven juntos, durante siglos! Esta cadencia secular de la época, narrada en estilo ritual, otorga a la relación entre longevidad y genealogía un significado fuerte, muy fuerte”, interpeló. Buscar el diálogo entre generaciones como exigencia humana “Es como si la transmisión de la vida humana –continúa el Sucesor de Pedro- tan nueva en el universo creado, pidiera un lenta y prolongada iniciación. Todo es nuevo, en los inicios de la historia de una criatura que es espíritu y vida, conocimiento y libertad, sensibilidad y responsabilidad”. Añadió que esto “pide un largo tiempo de iniciación, en el que es indispensable el apoyo recíproco entre las generaciones, para descifrar las experiencias y confrontarse con los enigmas de la vida”. “En este largo tiempo, lentamente, es cultivada también la calidad espiritual del hombre”, agregó. Francisco insistió en la relevancia del diálogo entre las generaciones: “Si no hay diálogo entre jóvenes y ancianos, entre adultos, cada generación permanece aislada y no puede transmitir el mensaje”. El Papa se detuvo en un ejemplo: invitó a pensar en un joven que no está relacionado con sus raíces, que son los abuelos. Esa persona “no recibe la fuerza, como el árbol, la fuerza de las raíces y crece mal, crece enfermo, crece sin referencias. Por esto, es necesario buscar, como exigencia humana, el diálogo entre las generaciones. Y este diálogo es importante entre los abuelos y los nietos, que son los dos extremos”, afirmó. Ritmos más lentos, no solo de inercia Francisco recordó que la vejez impone ritmos más lentos, “pero no son solo tiempos de inercia”, pues “la medida de estos ritmos abre para todos espacios de sentido de la vida desconocidos por la obsesión de la velocidad”, sostuvo. “Perder el contacto con los ritmos lentos de la vejez cierra estos espacios para todos”, aseguró el Pontífice, quien remarcó que, en este horizonte, fue que decidió establecer la Fiesta de los Abuelos en el último domingo de julio. Al proponer que imaginemos una ciudad donde la convivencia de las diferentes edades forme parte integral del proyecto global de su hábitat, Francisco aseveró que “la superposición de las generaciones se convertiría en fuente de energía para un humanismo verdaderamente visible y vivible”. En contraposición, aludió a la ciudad moderna y cómo tiende a ser más hostil con los ancianos: “El exceso de velocidad nos mete en una centrífuga que nos barre como confeti”. En este contexto, “la mirada de conjunto se pierde por completo”, expresó. “Cada uno se aferra a su propia pieza, que flota sobre los flujos de la ciudad-mercado, para la cual los ritmos lentos son pérdidas y la velocidad es dinero. El exceso de velocidad pulveriza la vida, no la hace más intensa”, dijo. “La alianza de las generaciones es indispensable” “La alianza visible de las generaciones, que armoniza los tiempos y los ritmos, nos devuelve la esperanza de no vivir la vida en vano. Los ritmos de la vejez son un recurso indispensable para captar el sentido de la vida marcada por el tiempo. Gracias a esta mediación, se hace más creíble el destino de la vida en el encuentro con Dios: un diseño que está escondido en la creación del ser humano ‘a su imagen y semejanza’ y está sellado en el hacerse hombre del Hijo de Dios”. Francisco consideró que la frase clave es «perder el tiempo» y preguntó: «¿Tú sabes perder el tiempo, o tú estás siempre apurado por la velocidad? “No, tengo prisa, no puedo…”? ¿Sabes perder el tiempo con los abuelos, con los ancianos? ¿Sabes perder el tiempo jugando con tus hijos, con los niños? Este es el punto de referencia. Piensen un poco». El Papa mencionó que hoy se verifica una mayor longevidad de la vida humana, que “ofrece la oportunidad de aumentar la alianza entre todas las etapas de la vida; y también con el sentido de su vida en su totalidad”. “Que el Espíritu nos conceda la inteligencia y la fuerza para esta reforma: la prepotencia del tiempo del reloj debe convertirse en la belleza de los tiempos de la vida”, puntualizó. “La alianza de las generaciones es indispensable. Que Dios nos ayude a encontrar la música adecuada para esta armonización”, concluyó Francisco.
La Carta de Florencia, un compromiso por la paz y el diálogo en el Mediterráneo
Encuentro de Obispos y Alcaldes Los Obispos y Alcaldes del Mediterráneo reunidos en Florencia firmaron “La Carta de Florencia”, es decir, el documento conjunto de compromisos y objetivos para promover la paz, el diálogo y la convivencia entre los pueblos del Mediterráneo. Un documento que también será entregado al Papa Francisco. Monseñor José Cobo: La guerra ha estado muy presente, también aquellas donde no hay cámaras “La definición de la Declaración de Florencia”, este fue el objetivo de la tercera jornada de coloquios de los Obispos y Alcaldes de 60 ciudades, de 20 países y de tres diferentes regiones geográficas reunidos este 26 de febrero, en el Salón del Cinquecento, de Palazzo Vecchio, en la ciudad italiana de Florencia, que tienen en común el «mare nostrum», es decir, el mar Mediterráneo. Los participantes en este Encuentro “Mediterráneo, frontera de paz”, reunidos del 23 al 27 de febrero en la capital de la Región Toscana, elegida como sede del evento por su natural vocación de universalidad, firmaron este documento conjunto formado por compromisos y objetivos para promover la paz, el diálogo y la convivencia en el Mar Mediterráneo. La aspiración y el coraje de Giorgio La Pira Los Obispos y Alcaldes que esperaban la visita del Papa Francisco, quien no pudo asistir a este evento a causa de un dolor agudo a la rodilla, se reunieron por segunda vez, después de Bari, en Florencia, retomando la aspiración y el coraje de Giorgio La Pira, el Alcalde santo, de trabajar por la paz y la unidad de los pueblos. “Los alcaldes del Mediterráneo han querido reunirse al mismo tiempo en Florencia, aspirando también a las iniciativas del alcalde La Pira, para estudiar y trabajar por la paz, la justicia y la convivencia fraterna en sus ciudades”, se lee en las primeras líneas de la Carta de Florencia. Preservar la justicia y reforzar la fraternidad La Carta también expresa que, «los Obispos y los Alcaldes constataron los beneficios que se derivan de la intensificación de la colaboración en sus ciudades para preservar la justicia, reforzar la fraternidad y el respeto de todos los ciudadanos y de las comunidades culturales y religiosas presentes en ellas. A partir de este fructífero y cordial encuentro, que nunca antes se había producido, acordaron conjuntamente ciertos ideales y valores para inspirar el progreso futuro, reducir la discriminación y la violencia y abrir horizontes de esperanza para las generaciones más jóvenes».LEA TAMBIÉN26/02/2022 Mediterráneo. Monseñor Zornoza: La Carta de Florencia, compromiso de paz La crisis ucraniana «En los últimos días – se lee en el documento – se han producido acciones de guerra contra Ucrania. Obispos y Alcaldes se han mostrado angustiados, y esperan conjuntamente que se ponga fin a la violencia y a las armas, que se evite un gran sufrimiento al pueblo ucraniano y que se inicien negociaciones para reconstruir la paz. Con la esperanza de que se produzcan nuevos encuentros, los Obispos católicos y los Alcaldes de las ciudades mediterráneas, reunidos en Florencia, se inspiran en el legado de Giorgio La Pira, antiguo alcalde de Florencia, que ya en los años 50 promovió el diálogo intercultural e interreligioso entre ciudades, y en particular entre las ciudades mediterráneas. El Mediterráneo, un lugar de paz La Carta de Florencia también señala que, unidos en la convicción de que el Mediterráneo no puede ser ni será un lugar de conflicto entre fuerzas externas; por ello, guiados por una aspiración compartida de situar a la persona humana en el centro de la agenda internacional persiguiendo la paz, protegiendo el planeta, asegurando la prosperidad, promoviendo el respeto y la dignidad de los derechos fundamentales de cada individuo, incluso a través de la promoción de los objetivos de desarrollo sostenible y el acuerdo climático de París; Conscientes de los numerosos retos a los que se enfrenta el área mediterránea, como el cambio climático, los flujos migratorios, los conflictos y la pobreza. Patrimonio compartido mediterráneo Asimismo, en el documento conjunto de Obispos y Alcaldes se afirma que, convencidos de que potenciar y promover el papel de las ciudades y el diálogo entre sus comunidades cívicas y religiosas ofrece una contribución esencial a estos retos; reconocen la diversidad del patrimonio y las tradiciones del área mediterránea como un patrimonio compartido por toda la humanidad.LEA TAMBIÉN26/02/2022 Mediterráneo. Alcalde de Granada: Cultura y educación claves para la paz Los valores como fuente de diálogo La «Carta de Florencia» también señala que, «todos los valores naturales, medioambientales, culturales, lingüísticos y religiosos del Mediterráneo, tanto materiales como inmateriales, se consideran fuentes de diálogo y de unidad entre nuestros pueblos y deben ser protegidos y transmitidos a las generaciones presentes y futuras; la importancia de un compromiso educativo que parta de las necesidades básicas, comunes a todos los seres humanos, y que pueda guiar a los jóvenes por el camino que conduce al deseo de bondad, amor, justicia y libertad; la necesidad de desarrollar más oportunidades de diálogo y encuentros constructivos entre las diferentes tradiciones culturales y religiosas presentes en nuestras comunidades, con el fin de reforzar los lazos de fraternidad que existen en nuestra región; la importancia de crear programas universitarios comunes, con el fin de introducir a los jóvenes de toda la región mediterránea en un mejor conocimiento que respete las tradiciones y particularidades culturales de cada país. Cardenal López Romero, Arzobispo de Rabat: es posible vivir la unidad y comunión en la diversidad Dignidad y derechos Además, en el Documento de Obispos y Alcaldes se menciona que es importante el papel de la diplomacia a nivel de las ciudades en la promoción de un desarrollo humano integral y sostenible basado en el respeto de la dignidad y los derechos fundamentales de todo ser humano; y la importancia fundamental del reconocimiento de un derecho universal a la salud y a la protección social en el área mediterránea, en particular tras la pandemia de Covid-19, y el papel central que la cooperación a nivel de las ciudades podría desempeñar en la lucha contra la enfermedad; la necesidad de aplicar,
Fratelli Tutti con ojos de Pastoral Penitenciaria
Los que trabajamos en la Pastoral Penitenciaria vibramos con esta encíclica Reflexión de Florencio Roselló Avellanas, Director de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española: Para los que trabajamos en el mundo de la marginación, la pobreza, y laPastoral Penitenciaria, vemos en la Fratelli Tutti, una oportunidad para analizartodas las situaciones de pobreza y marginación que presenta nuestra sociedad.El Papa no tiene ni puede tener la solución para cada situación de injusticia detodos los colectivos necesitados y descartados. Pero esta reflexión nos permiteidentificarnos plenamente con la encíclica, vibramos con ella porque tienepalabras directas para todos los vulnerables, y tiene actuaciones globales paratoda situación de marginación e injusticia social y política. Unas actuaciones quevemos con buenos ojos desde la Pastoral Penitenciaria.
Migraciones y Movilidad Humana en el encuentro: «Mediterráneo, Frontera de paz» en Florencia
Organizado por la Conferencia Episcopal Italiana, este encuentro de obispos y alcaldes del Mediterráneo, es continuación del celebrado en Bari el año pasado. Conferencia Episcopal Española: El arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Juan José Omella, participa, junto a los responsables de Migraciones en la CEE, en el Encuentro de obispos y alcaldes del Mediterráneo que tiene lugar en Florencia (Italia) del 23 al 27 de febrero. Este evento, organizado por la Conferencia Episcopal Italiana, se celebra con el tema, «Mediterráneo frontera de paz». El papa Francisco presidirá el domingo 27 la misa de clausura a las 10.30 horas. Para el papa Francisco el Mediterráneo es «Cuna de muchas violencias» Alfa y Omega: La ruta del Mediterráneo central, que conecta Túnez y Libia con Malta e Italia, es la más mortífera de la Unión Europea. El año pasado, al menos 1.864 personas murieron ahogadas. Una tragedia silenciosa consumada por las profundas desigualdades que enfrentan a los países que comparten las aguas del mar Egeo. La diferencia entre los ingresos de una familia media que vive en el norte respecto a otra del sur es abismal. La Iglesia está trabajando para devolver a esta frontera maldita –que se extiende por tres continentes, Asia, África y Europa– el resplandor del pasado y convertirla de nuevo en un foco de paz y convivencia. En febrero de 2020, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) organizó en Bari un minisínodo con obispos y patriarcas para promover el rol de las iglesias cristianas como artesanas del diálogo y la escucha. Tras el parón de la pandemia, repiten en Florencia. Por parte de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana han viajado a Florencia el obispo auxiliar de Madrid y responsable del departamento de Migraciones, Mons. José Cobo; la directora del secretariado de la citada Subcomisión, María Francisca Sánchez; y el director del departamento de Migraciones, Xabier Gómez OP. También están entre los participantes el obispo de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza Boy, y el obispo emérito de Almería, Mons. Adolfo González Montes. En total, informa vaticannews, está prevista la asistencia de 60 delegados de 20 países ribereños del Mediterráneo. Con el objetivo de elaborar, en una sesión conjunta con los Alcaldes, una Carta de Intenciones común que se entregará al papa Francisco. El papel de Florencia en la paz, el Mediterráneo y el ecumenismo Este encuentro, señala vaticannews, es continuación del que se celebró en Bari en febrero de 2020. En esta ocasión se ha elegido como sede Florencia, porque siempre ha desempeñado un papel importante en el tema de la paz, el Mediterráneo y el ecumenismo. Además, la sede del Congreso, el convento de Santa María Novella, fue el primer asentamiento de los dominicos y el escenario del Concilio de Florencia. A las 15.30 h. del miércoles 23 de febrero tendrá lugar la sesión inaugural. Intervendrán el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Gualtiero Bassetti; el presidente del Consejo de Ministros de Italia, Mario Draghi; y el alcalde de Florencia, Dario Nardella. Programa del encuentro José Cobo: “El Mediterráneo es espacio de vida y de muerte, de luz y de oscuridades”. Hemos sido capaces de sentarnos obispos y alcaldes. En una entrevista a COPE Monseñor José Cobo, Responsable de Migraciones de la Conferencia Episcopal ha dicho que en el tema de las migraciones y de cara al futuro, se ha empezado a hablar incluso de la teología del Mediterráneo. En referencia a la guerra en Ucrania, Monseñor Cobo cuenta como lo están viviendo en el encuentro: Hemos vivido con preocupación todas las noticias, pero contrastamos también que es que realmente el Mediterráneo es un lugar de mucha diversidad, de unidad y de división, de vida y muerte, de guerra y de paz”. No obstante, ha querido destacar que “no podemos quedarnos en la mirada negativa, sino también en las esperanzas que van surgiendo. Igual que hay una guerra. Hay una comunidad creyente grande que reza estos días y que pide la paz”. Xabier Gómez OP: Es todo un desafío tender puentes en el Mediterráneo El Director de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, Xabier Gómez OP, presente en el encuentro que reúne a más de 60 obispos, señala que éste se interrumpió el día 24 para rezar por la paz en Ucrania. Hay una honda preocupación y solidaridad por las iglesias y per»sonas que sufren la guerra en Ucrania. Por otro lado se observa muchísima diversidad a nivel social, eclesial, cultural en la rivera mediterránea. «Es todo un desafío, también a la identidad y necesario tender puentes. Nos hemos preguntado como ser fermento en medio de nuestras sociedades». Xabier también nos comparte que hay toda una invitación a la esperanza. Señala también que se está descubriendo en el encuentro a Giorgio Lapira, que fue alcalde de Florencia. Pionero de estos encuentros, hablaba de esperar contra toda esperanza y confiar en el poder de la oración. En el encuentro también se ha contrastado las diferentes concepciones de ciudadanía. Hay acuerdo en que no se utilice la palabra minoría, ni siquiera para definir a las iglesias de Medio Oriente. TRECE, Iglesia al día: : Sigue leyendo: Monseñor Cobo alienta a buscar juntos soluciones a los problemas del Mediterráneo Tras las huellas de Giorgio Lapira La reunión de obispos y alcaldes católicos de los países mediterráneos se celebra en Florencia para testimoniar y volver a proponer el papel del mar Mediterráneo como «frontera de paz», tras la intuiciones proféticas cultivadas en los años de la Guerra Fría por el gran alcalde florentino Giorgio La Pira, en proceso de beatificación. Las intuiciones proféticas de Giorgio La Pira, y las “Conferencias Internacionales por la Paz y la Civilización Cristiana” que promovió entre 1952 y 1956, miraban precisamente a esa raíz abrahámica común. Intuiciones que hoy, en el contexto marcado por nuevas crisis y nuevos conflictos, han resurgido por ejemplo en el Documento sobre la fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia común, firmado el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi por el Papa Francisco y el jeque sunita Ahmed al Tayyeb, Gran Imán de Al Azhar. Monseñor Rafael Zornoza, Obispo de Cádiz y Ceuta: Que el mediterráneo vuelva a ser un símbolo de unidad y no una frontera
Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2022
En la Presentación del mensaje estuvo muy presente la Pastoral con los Gitanos y el testimonio de Mario Riboldi Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: Estamos llamados «a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a sembrar el bien no tenemos que verla como un peso, sino como una gracia con la que el Creador quiere que estemos activamente unidos a su magnanimidad fecunda.» Este es uno de los pasajes que abre el Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2022, titulado ««No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad, hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a), presentado esta mañana en la Sala de Prensa de la Santa Sede. Refiriéndose a la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el Papa Francisco afirma que «Un primer fruto del bien que sembramos lo tenemos en nosotros mismos y en nuestras relaciones cotidianas, incluso en los más pequeños gestos de bondad», pero -continúa- la siega más significativa será «la del último día, el día sin ocaso. El fruto completo de nuestra vida y nuestras acciones es el «fruto para la vida eterna» (Jn 4,36),». Para ilustrar los temas del Mensaje, Sor Alessandra Smerilli, Secretaria interina del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Cardenal Francesco Montenegro, Arzobispo de Agrigento y Miembro del Dicasterio, y el Padre Massimo Mostioli, de la diócesis de Pavía, comprometido con la pastoral de los gitanos a raíz de la experiencia de fraternidad iniciada por el padre Mario Riboldi. La Hermana Smerilli señaló que «el Papa Francisco nos ha invitado a ser esa tierra fértil que crea las condiciones para que la semilla germine. Nos ha pedido que preparemos el futuro, para que sea diferente del presente. Y sabemos que sólo quien está movido por la esperanza puede ponerse a trabajar». Y, si en la Virgen María «ha brotado el Hijo» -añadió-, la Madre de Dios confirma en nosotros esta esperanza: «En un mundo desertizado por tantos juegos de poder sin escrúpulos, la Iglesia reconoce en María la fecundidad que el camino de la conversión puede dar a cada una de sus hijas e hijos». Esta esperanza -según el Cardenal Montenegro– encuentra también alimento en la resurrección de Cristo, que nos ayuda a perseverar en la siembra, «incluso cuando no vemos los frutos de la semilla sembrada en la tierra». «Frente a todo revés o dificultad que pueda debilitarnos -explicó-, la Cuaresma nos recuerda que siempre podemos volver a empezar, con la ayuda de la misericordia de Dios, siempre podemos levantarnos y reanudar el seguimiento del Maestro». «Me contento con labrar la tierra para la siembra de la Palabra, siguiendo en particular a los grupos de gitanos católicos», dijo el padre Massimo Mostioli sobre su apostolado entre los gitanos: «me acerco a ellos para los bautismos, las comuniones y las confirmaciones, celebro la misa y organizo jornadas de lectura y oración con la Biblia. Siguiendo la invitación del cardenal Montini y tras las huellas del padre Riboldi», concluyó, «la caridad, la prudencia y la paciencia me guían para llevarles el Evangelio». Recursos Discurso Sr. A. Smerilli Discurso Card. Montenegro Discurso P. Mostioli
Francisco: La vida es un derecho, no la muerte, que debe ser acogida, no suministrada
Catequesis de la audiencia general En la catequesis de la audiencia general dedicada a San José, patrono de la «buena muerte», el Santo Padre agradece por los progresos de la medicina en los cuidados paliativos para acompañar el final de la vida, recordando que la eutanasia y el suicidio son “inaceptables”. Vatican News En la catequesis de la audiencia general del segundo miércoles de febrero, el Papa Francisco continuó profundizando sobre la figura de San José, centrándose hoy en la devoción especial que el pueblo cristiano siempre ha tenido por él como “patrono de la buena muerte”, considerando que “José murió en presencia de la Virgen María y de Jesús”. Una devoción aconsejada por el Papa Benedicto XV hace un siglo, recuerda Francisco, en su Motu proprio Bonum sane, en el que animaba pías prácticas en honor de San José a favor de los moribundos. El Pontífice inició su reflexión afirmando que nuestra relación con la muerte no se refiere nunca al pasado, sino siempre al presente. “La llamada cultura del ‘bienestar’ – evidenció – trata de eliminar la realidad de la muerte, pero de forma dramática la pandemia del coronavirus la ha vuelto a poner en evidencia. Muchos hermanos y hermanas han perdido a personas queridas sin poder estar cerca de ellas, y esto ha vuelto la muerte todavía más dura de aceptar y de elaborar”. La fe ayuda a afrontar la muerte A pesar de esto, Francisco constata que se trata por todos los medios de alejar el pensamiento de nuestra finitud, engañándonos así para quitarle su poder a la muerte y ahuyentar el miedo. Pero – precisa –“la fe cristiana no es una forma de exorcizar el miedo a la muerte, sino que nos ayuda a afrontarla. La verdadera luz que ilumina el misterio de la muerte viene de la resurrección de Cristo”. Por la resurrección de Jesús, miramos con ojos nuevos toda la vida Y asegura que “solo por la fe en la resurrección nosotros podemos asomarnos al abismo de la muerte sin que el miedo nos abrume”. La muerte, “iluminada por el misterio de Cristo –añade el Santo Padre – “ayuda a mirar con ojos nuevos toda la vida”. ¡Nunca he visto, detrás de un coche fúnebre, un camión de mudanzas! No tiene sentido acumular si un día moriremos. Lo que debemos acumular es la caridad, es la capacidad de compartir, de no permanecer indiferentes delante de las necesidades de los otros. O, ¿qué sentido tiene pelear con un hermano, con una hermana, con un amigo, con un familiar, o con un hermano o hermana en la fe si después un día moriremos? Delante de la muerte muchas cuestiones se redimensionan. Está bien morir reconciliados, ¡sin dejar rencores y sin arrepentimientos! Inmoral el encarnizamiento terapéutico “El Evangelio nos dice que la muerte llega como un ladrón” – prosigue el Papa – recordando que aunque intentemos querer tener bajo control su llegada, quizá programando nuestra propia muerte, “permanece un evento con el que tenemos que rendir cuentas y delante al cual también hacer elecciones”. Y señala dos consideraciones “para nosotros cristianos”. La primera, presente en el Catecismo de la Iglesia Católica: No podemos evitar la muerte, y precisamente por esto, después de haber hecho todo lo que humanamente es posible para cuidar a la persona enferma, resulta inmoral el encarnizamiento. Acompañar a la muerte, no provocarla La segunda consideración tiene que ver con la calidad de la muerte misma, del dolor, del sufrimiento: Debemos estar agradecidos por toda la ayuda que la medicina se está esforzando por dar, para que a través de los llamados “cuidados paliativos”, toda persona que se prepara para vivir el último tramo del camino de su vida, pueda hacerlo de la forma más humana posible. Pero debemos estar atentos a no confundir esta ayuda con derivas inaceptables que llevan a la eutanasia. Debemos acompañar a la muerte, pero no provocar la muerte o ayudar al suicidio asistido. Cuidado para todos, en especial para los más débiles Francisco insiste en que se debe “privilegiar siempre el derecho al cuidado y al cuidado para todos, para que los más débiles, en particular los ancianos y los enfermos, nunca sean descartados. La vida es un derecho, no la muerte, que debe ser acogida, no suministrada. Y este principio ético concierne a todos, no solo a los cristianos o a los creyentes. Una experiencia de la misericordia de Dios “Que San José pueda ayudarnos a vivir el misterio de la muerte de la mejor forma posible”, reza finalmente el Papa. “Para un cristiano – subraya – la buena muerte es una experiencia de la misericordia de Dios, que se hace cercana a nosotros también en ese último momento de nuestra vida”. Y recuerda que “también en la oración del Ave María, nosotros rezamos pidiendo a la Virgen que esté cerca de nosotros “ahora y en la hora de nuestra muerte”. Por eso invita a concluir rezando todos juntos un Ave María “por los agonizantes y por los que están viviendo un luto”.
Encuentro de la Mesa de Migraciones del Mundo Rural en Paredes de Nava (Palencia)
Invitados por el alcalde de Paredes de Nava (Palencia), Luis Calderón, el 17 de febrero tuvo lugar en dicha localidad de Tierra de Campos la segunda reunión de trabajo de la Mesa del Mundo Rural del Departamento de Migraciones. Esta Mesa se ha constituido para facilitar el encuentro y las conexiones que faciliten poner en común a familias migradas que quieren desarrollar su proyecto de vida en el ámbito rural, con ayuntamientos y entidades (asociaciones o empresas sociales) que promueven la repoblación y revitalización de los pueblos. En la Mesa de Paredes de Nava participaron representantes del Ayuntamiento y la Diputación de Palencia, D. José Cobo, obispo responsable del Departamento y Xabier Gómez OP, su director, representantes de la Asociación Pueblos con Futuro, de la empresa social Proyecto Arraigo y de la asociación de migrantes venezolanos Forjando Caminos, además del párroco de la localidad y habiendo justificado su ausencia el representante de la Delegación de Migraciones de Madrid. Tras un intercambio de información se acordó concretar los siguientes pasos para iniciar un proceso piloto que promueva la selección, incorporación y acompañamiento de cuatro familias para vivir y trabajar en cuatro pueblos que probablemente serán: Paredes de Nava (Palencia), (…), Gallocanta (Zaragoza) y Villanueva de Alcorón (Guadalajara). Tras la primera parte de la jornada los participantes tuvimos ocasión de compartir con algunas de las familias que ya llevan un tiempo trabajando y viviendo en Paredes de Nava, conociendo mejor su realidad, experiencia y desafíos. De esta forma, el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española por medio de la Mesa del Mundo Rural quiere contribuir a resaltar las oportunidades y demandas, a veces poco conocidas, en el ámbito rural y las que tren consigo las personas migradas. Estamos iniciando juntos procesos que contribuyan a la revitalización de las comunidades y pueblos y a la inclusión de familias migradas en lo que debiera ser no más la España vaciada sino la de las oportunidades.
Artesanos de la paz: Por un mundo sin hambre
Seminario de estudio – Webinar Organizado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, la Misión Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, y el Foro de Roma de ONG de inspiración católica NOTICIA: Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: Vivimos en una época en la que la pandemia del Coronavirus no ha hecho más que exacerbar la persistencia de numerosos conflictos y la tragedia del hambre y la pobreza, pero el Papa Francisco nos recuerda que «Todos podemos trabajar juntos para construir un mundo más pacífico«. Comienza «desde el corazón de las personas y las relaciones en la familia, luego dentro de la sociedad y con el medio ambiente, y hasta las relaciones entre los pueblos y las naciones.» (Mensaje para la LV Jornada Mundial de la Paz, 1 de enero de 2022) El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) acogerá un seminario de estudio titulado «Artesanos de la paz para un mundo sin hambre», el martes 22 de febrero de 15:00 a 17:00 CET, en colaboración con la Misión Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, y el Foro de Roma de ONG de inspiración católica. En la reunión se reflexionará sobre las formas de contribuir a la promoción de iniciativas eficaces y adecuadas para combatir el hambre en el mundo, a partir de los diversos enfoques que caracterizan el trabajo y la experiencia de los distinguidos ponentes. El Cardenal Micheal Czerny, Prefecto interino del DSDHI, ofrecerá un discurso de bienvenida, en el que reiterará la invitación del Santo Padre a que todos seamos artífices de una paz duradera. El seminario de estudio profundizará en las tres herramientas importantes para la construcción de la paz que el Papa Francisco ha identificado: un diálogo sincero y basado en la confianza mutua entre las generaciones, una mayor inversión en educación y formación para el desarrollo humano integral, y la promoción del trabajo «humano» para todos, de modo que cada persona cree activamente una sociedad mejor. Dr. Vincenzo Conso, Coordinador del Foro de Roma, moderará la reunión, que incluirá reflexiones sobre cómo promover iniciativas eficaces y adecuadas para combatir el hambre en el mundo, a cargo de distinguidos oradores, entre ellos el Dr. Luigi Sbarra, Secretario General de la CISL, Monseñor Vincenzo Zani, Secretario de la Congregación para la Educación Católica, la Dra. Marta Pedrajas, del DSDHI, y la Dra. Harriet Spanos, del Departamento de Riesgos del Programa Mundial de Alimentos. Seguirán las intervenciones de la Dra. Ria Ruiz, del Instituto Teresiano, y de la Dra. Luzi Lito, del Movimiento de los Focolares, que destacarán las lecciones aprendidas de su experiencia práctica. Las observaciones finales correrán a cargo de mons. Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA. – La inscripción para el seminario de estudio está abierta en el siguiente enlace https://bit.ly/3sOqRlX– El seminario se emitirá en directo en el canal de Youtube del DSDHI www.youtube.com/vaticanihd – Algunos comentarios y fotos estarán en Twitter @vaticanIHD – Se dispondrá de traducción simultánea en italiano e inglés. – Para más información, consulte el programa adjunto o póngase en contacto con foodforall@humandevelopment.va — PROGRAMA Moderador de la reunión: Dr. Vincenzo Conso, Coordinador del Foro de Roma Discurso de bienvenida: Cardenal Michael Czerny, Prefecto Interino, Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral Ponentes: Dr. Luigi Sbarra, Secretario General de la CISL (Confederación Italiana de Sindicatos)Trabajo y dignidad de la persona: balance y perspectivas para un futuro sin hambre Monseñor Vincenzo Zani, Secretario de la Congregación para la Educación CatólicaEducación y diálogo intergeneracional: claves para construir el presente y preparar el futuro Dra. Marta Pedrajas, Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano IntegralSolidaridad, justicia y desarme como caminos para el desarrollo humano Dra. Harriet Spanos, Departamento de Riesgos del Programa Mundial de AlimentosEl compromiso de los organismos internacionales con sede en Roma para alcanzar el ODS 2. Experiencias prácticas Dra. Ria Ruiz, Instituto Teresiano.Cultura de Paz: Impulso a proyectos de seguridad alimentaria y educación. (A Josefa Segovia Foundation; Experiencia en Filipinas). Dra. Luzi Lito, Movimiento de los Focolares.¿Cuál es el alma de nuestro compromiso por un mundo con Hambre Cero? Fraternidad y liderazgo juvenil. Observaciones finales: Mons. Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA.
Acoger con dignidad: El Departamento de Migraciones se une al comunicado del Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Canarias
El Departamento de Migraciones de la CEE haciéndose eco del comunicado emitido el día de hoy 18 de febrero por el Secretariado Diocesano de Migraciones de la Diócesis de Canarias, muestra su apoyo a la reflexión contenida en dicho Comunicado. No puede menos de compartir su preocupación por las expresiones de sentencias judiciales que parecen ignorar el dolor y las difíciles condiciones en las que vivieron las personas hacinadas en el muelle de Arguineguín el año 2020. No nos parece ajustado a la verdad ni a la dignidad, conformarse con medidas calificadas de adecuadas y a sus destinatarios afortunados mientras se reconoce que fueron indeseables. Nos unimos por tanto en la demanda de reconocimiento al daño causado a la dignidad humana en aquellas circunstancias y nos emplazamos a evitar la indiferencia, tal como nos recuerda constantemente el Papa Francisco. COMUNICADO: “ACOGER CON DIGNIDAD” SECRETARIADO DIOCESANO DE PASTORAL DE MIGRACIONES. DIÓCESIS DE CANARIAS En noviembre de 2020, la Conferencia Episcopal Española hizo un llamamiento público “Ante la situación de los inmigrantes en Canarias” en el que se recordaba que “quienes sufren las migraciones forzosas gozan de una dignidad inalienable y compartida con todos nosotros. Para un cristiano el migrante es hijo de Dios, un hermano con una vida marcada por el dolor y el sufrimiento que busca la esperanza de alcanzar una vida mejor. No podemos permanecer ajenos a su dolor ni indiferentes a la hora de valorar la extraordinaria aportación de los que llegan a nuestras sociedades envejecidas”. El Secretariado de la Pastoral de Migraciones de la Diócesis de Canarias considera que las condiciones que se dieron en el Muelle de Arguineguín en 2020 no se deben repetir. Ni con personas migrantes ni con ninguna otra persona. Nadie debe ser forzado a pernoctar en el espigón de un muelle durante semanas sin contacto con sus seres queridos, sin guardar garantías sanitarias elementales, ni verse obligado a dormir hacinado en el suelo, sin cama, colchón ni techo, sin aseo e higiene mínimos. Menos aún los niños. Ninguna emergencia justifica que alguien quede detenido durante semanas en esas condiciones sin que exista ni siquiera una autorización judicial previa, dirigida a minimizar los daños que esa situación provoca en la integridad y la dignidad. Por ello, nos causa honda preocupación que, tras el examen de esos mismos hechos, sean las propias Autoridades las que concluyan que las personas que estuvieron en el muelle “pueden considerarse afortunadas” y “que la medida adoptada fue adecuada, por más indeseable que parezca”. Para conocer el daño en la dignidad del otro debemos primero reconocerlo como ser humano. Y al hacerlo, debemos escucharlo. Nos entristece que ningún migrante de los que padeció la situación haya sido llamado y escuchado como víctima al evaluar lo sucedido. Como nos entristece también que la Autoridad competente no llegue a declarar que ha existido una lesión en la dignidad de los afectados. Mostrando su preocupación con la situación de los hombres y mujeres que migran, el Santo Padre decidió que su primer viaje fuera precisamente a Lampedusa, una isla que recibía entonces y sigue recibiendo a personas migrantes que huyen de situaciones penosas. Llamamos a leer esa homilía1. En ella, el Santo Padre dice: “Hoy nadie en el mundo se siente responsable de esto; hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraterna; hemos caído en la actitud hipócrita del sacerdote y del servidor del altar, de los que hablaba Jesús en la parábola del Buen Samaritano: vemos al hermano medio muerto al borde del camino, quizás pensamos “pobrecito”, y seguimos nuestro camino, no nos compete; y con eso nos quedamos tranquilos, nos sentimos en paz. La cultura del bienestar, que nos lleva a pensar en nosotros mismos, nos hace insensibles al grito de los otros, nos hace vivir en pompas de jabón, que son bonitas, pero no son nada, son la ilusión de lo fútil, de lo provisional, que lleva a la indiferencia hacia los otros, o mejor, lleva a la globalización de la indiferencia. En este mundo de la globalización hemos caído en la globalización de la indiferencia. ¡Nos hemos acostumbrado al sufrimiento del otro, no tiene que ver con nosotros, no nos importa, no nos concierne!” Es doloroso comprobar que esas palabras dichas tan lejos son aplicables 8 años después en nuestras islas: nadie se siente responsable del sufrimiento de quienes viajan en busca de una vida más digna. Porque si nadie es interpelado, si no dejamos claro que lo ocurrido fue inadecuado, estamos aceptando que se repita. Cuando las Autoridades normalizan este desprecio a la dignidad y el sufrimiento de las personas migrantes, contribuyen a la propagación de actitudes xenófobas en la población en general. Ante eso, nuestra obligación es recoger las palabras con las que el Santo Padre concluía la misma homilía de Lampedusa: Pedimos perdón por la indiferencia hacia tantos hermanos y hermanas, te pedimos, Padre, perdón por quien se ha acomodado y se ha cerrado en su propio bienestar que anestesia el corazón, te pedimos perdón por aquellos que con sus decisiones a nivel mundial han creado situaciones que llevan a estos dramas. ¡Perdón, Señor! En Las Palmas de Gran Canaria, febrero de 2022 DESCARGA EL COMUNICADO AQUÍ: Comunicado Acoger con Dignidad