«No se trata solo de migrantes» es el lema de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2019. Este año se celebra con una novedad: la Santa Sede hacía publico el pasado mes de noviembre la decisión de cambiar de enero al último domingo de septiembre la Jornada, respondiendo a la petición de varias Conferencias Episcopales. Este año será el próximo domingo día 29. La fecha es distinta, pero el objetivo es el mismo: sensibilizar sobre la acogida a los migrantes y refugiados que «no son un peligro, sino una ayuda que nos enriquece», recuerdan los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones en su mensaje para la Jornada. También reclaman en su escrito que se traten de erradicar y prevenir situaciones de vulnerabilidad o la desatención de los derechos humanos (texto completo en la revista de la campaña 2019). La Comisión Episcopal de Migraciones, además de seguir actuando en conjunción con la Red Migrantes con derechos, está elaborando este año materiales con la Comisión hermana de la Conferencia Episcopal Dominicana según indicación de la Sección vaticana Migrantes y Refugiados . «No se trata solo de migrantes»
La Iglesia celebra la fiesta de la Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias
El departamento de Pastoral Penitenciaria hace público cada año un informe sobre su trabajo en las cárceles. 2.755 voluntarios y voluntarias junto con 164 capellanes han puesto en marcha 916 programas dentro y fuera de prisión.
“No se trata solo de migrantes”, lema de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2019
La Conferencia Episcopal Española presenta el miércoles 18 de septiembre la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2019, que se celebra el 29 de septiembre bajo el lema “No se trata solo de migrantes”.
Pastoral Penitenciaria y la UPSA ofrecen un Máster para formación en Pastoral Penitenciaria
La Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), a través del Instituto Superior de Pastoral, y el departamento de Pastoral Penitenciaria, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, ofertan de manera conjunta un curso para formación específica en Pastoral Penitenciaría. El curso se imparte on-line del 14 de octubre de 219 al 26 de junio de 2020 y permite obtener Certificado, Experto o Máster. Está destinado a delegados, capellanes y voluntarios que desarrollan su ministerio en las prisiones; voluntariado social y ONG; profesionales penitenciarios; titulados universitarios y estudiantes de disciplinas relacionadas con el sistema penal y penitenciario, como abogados, psicólogos, trabajadores sociales, o educadores. Los contenidos se desarrollarán en tres áreas: socio-criminológica, teológico-pastoral y aplicada.
Convenio UPSA-Comisión Episcopal de Migraciones para formar agentes de Pastoral Gitana
La Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) impartirá por primera vez un curso de formación de Agentes de Pastoral Gitana. Este curso es fruto de un convenio entre la UPSA y la Comisión Episcopal de Migraciones, al que pertenece el departamento de Pastoral con los Gitanos. Está destinado a agentes de pastoral y personas de comunidades gitanas de la Iglesia Católica, aunque también está abierto a personas gitanas de otras denominaciones cristianas, como la Iglesia Evangélica. En total, el curso cuenta con 25 plazas, entre las que se dará preferencia a las solicitudes que presenten las delegaciones diocesanas. El curso busca la creación de cuadros de agentes que, en este ámbito particular de la acción evangelizadora de la Iglesia, cuenten con las herramientas necesarias, tanto a nivel teológico como de contexto y situación propias de esta cultura, para desarrollar una acción pastoral significativa en sus Iglesias de origen. También quiere ser una ayuda a las diócesis en la formación de responsables y colaboradores en el ámbito de la pastoral gitana. Para ello, ofrecerá capacitación teológica y pastoral básica para agentes de pastoral de la comunidad gitana; a la vez que dará a conocer los contenidos básicos de la cultura gitana. El curso está financiado en su integridad por la fundación Porticus, de forma que los alumnos están becados en la totalidad de los gastos: matrícula, viajes, alojamiento, materiales, etc. Al margen de la matrícula, el alumno deberá realizar un pago de 100 € en concepto de reserva de plaza al solicitarla. El curso se impartirá de octubre de 2019 a junio de 2020 con un total de 120 horas en modalidad semipresencial. Los seis encuentros presenciales que están previstos tendrán lugar en Madrid. La materia se ha dividido en siete módulos: Módulo 1. Antropológico-cultural. Módulo 2. Imagen pública y posibilidades de nuevos mensajes sobre la fenomenología y la cultura gitana. Módulo 3. Bíblico-Teológico. Módulo 4. Histórico-Moral. Módulo 5. Pastoral. Módulo 6. Trabajo de síntesis. Módulo 7. La lengua Romaní. Más información
En el Día de las gentes del mar, 16 de julio, la Iglesia agradece el trabajo sacrificado de los marineros
El 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, la Iglesia celebra el Día de las gentes del mar. El departamento de Apostolado del Mar, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones, ha preparado los materiales para esta jornada que lleva por lema, “Confía, marinero, dale a Él el timón“. De hecho, el obispo promotor de este Apostolado, Mons. Luis Quinteiro Fiuza, aprovecha su mensaje para recordar que «son muchas las situaciones de dificultad y las cuestiones complejas que atañen al mundo del mar. Son muchas también las personas —hijos de Dios— afectadas en su vida y trabajo por su relación con los desafíos y oportunidades que presentan nuestros mares, océanos y áreas costeras, cuyos medios de vida dependen del mundo de la mar». También quiere, en esta Jornada, «expresar nuestra gratitud por el duro trabajo lleno de sacrificios que llevan a cabo y que redunda en nuestro beneficio económico social, religioso y cultural». “Confía, marinero, dale a Él el timón” Mensaje del Obispo promotor Cartel castellano gallego catalán euskera
La Jornada de responsabilidad en el Tráfico, el 7 de julio, pide respeto en la carretera
«No hagas a nadie lo que tú aborreces» es el mensaje que lanza el departamento de Pastoral de la Carretera, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones, para la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico. Esta jornada se celebra el 7 de julio, fiesta de San Cristóbal. El obispo presidente del departamento de Pastoral de la Carretera, Mons. José Sánchez, en su mensaje para esta Jornada, recuerda las palabras del papa Francisco: «los demás conductores no son un obstáculo o adversario que hay que superar». Y añade, «sino hermanos y personas, que al igual que yo, están haciendo su camino con el firme propósito de llegar felizmente a su destino y a las que debo respetar como me gusta que los demás me respeten a mí». Mons. Sánchez pide prudencia y responsabilidad al volante y precisa, «para los conductores, el cumplimiento de las normas de tráfico no son optativas, que podamos o no cumplir; nos obligan moralmente a todos por igual, y solamente cumpliendo todas las normas de circulación en nuestras calles y carreteras podremos tener una movilidad segura». «Va más allá que el temor a la sanción o pérdida de puntos», precisa. «No hagas a nadie lo que tú aborreces» (Tob 4, 15) Subsidio Litúrgico Mensaje del Obispo Responsable Estampa Carteles castellano gallego catalán euskera
«Y Renuevas la faz de la tierra» (Sal.103)
Festividad del Corpus Christi, día de la Caridad – 2019 La celebración de la fiesta del Corpus Christi nos ofrece una vez más la oportunidad de agradecer y alabar a Dios por el don de la creación, y, sobre todo, el regalo de su Hijo Jesucristo sobre el ara del altar. La creación alaba a su Creador La creación es bella porque ha salido de las entrañas del Creador. Dios en su amor infinito nos ha donado el reflejo de su Hermosura: “Y vio Dios que era bueno” (Gn 1 ). Y hoy en la solemnidad del Corpus Christi, las calles de pueblos y ciudades se engalanan con el color y la fragancia de flores y plantas, tomillo y hierbabuena…lo mejor de nuestros campos y jardines para el Cuerpo de Cristo. Él nos bendice pasando por donde vivimos y nosotros lo alabamos con los frutos y semillas de la tierra que nos sustenta. Ancianos, enfermos, niños, jóvenes y adultos, todo el Pueblo de Dios irá caminando y cantando al Amor de los amores. Adoro y confío. También es verdad que la belleza de la creación está siendo maltratada, contaminada, expoliada y sometida a la cultura del descarte. Nos exhorta el Papa Francisco: “El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar”[1]. Es reconfortante saber que el amor de Dios, nuestro Creador, no nos deja: camina y trabaja junto a nosotros dándonos su luz y su fuerza para encontrar nuevos caminos que aviven el gozo de la esperanza. Y hoy miramos el cielo y la tierra con una mirada contemplativa y comprometida para colaborar con Dios en la restauración de la belleza de la creación “porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios” (Rm 8,19). De este modo podremos acercarnos sin miedo, con valentía y coraje, a los desiertos materiales y espirituales por los que estamos atravesando y que, con frecuencia, nos lleva a beber en aljibes agrietados. Eucaristía y creación van estrechamente unidas. Al celebrar hoy la Eucaristía se puede “experimentar intensamente su carácter universal y, por así decir, cósmico. ¡Sí, cósmico! Porque también cuando se celebra sobre el pequeño altar de una iglesia en el campo, la Eucaristía se celebra en cierto sentido, sobre el altar del mundo. Ella une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creación”[2]. Tus criaturas custodiamos la belleza y la dignidad humana Los hombres de hoy y de mañana necesitamos asombro y entusiasmo para afrontar los desafíos que estamos viviendo, y que se vislumbran en el horizonte, para que la humanidad reanude su camino con buen ánimo y mucho sentido común, buscando siempre el bien, convencidos de que: “El Creador no nos abandona, nunca dio marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado”[3]. Dios cuida y alimenta a su pueblo como lo hizo con el pueblo de Israel, ofreciéndole el maná para que no desfallezcan. Ahora es Jesucristo el que se nos ofrece como Pan de Vida cuando celebramos la Eucaristía, memorial del sacrificio en la Cruz y de la Resurrección. En la solemnidad del Corpus Christi, día de la Caridad, el Señor nos llama a descubrirle y a encontrarnos con su imagen en todos los hombres y mujeres, sirviéndole en cada uno de ellos, de modo especial, y con inmensa misericordia y compasión, en los más pobres, frágiles y necesitados. Es un tiempo de gracia, propicio para parar el frenético y acelerado ritmo de vida que llevamos con frecuencia, descuidando el ir a lo esencial de nuestra vida, como discípulos misioneros del Señor. Hoy se nos hace una gran donación, un gran regalo del cielo a la tierra, que nos llena de alegría y que no encontraremos en otro sitio. Hoy, día de la Caridad, hemos de pedir con insistencia y de manera reiterada a la Trinidad Santa que purifique nuestra mirada: “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios” (Mt 5,8). Sólo así podremos ver con los ojos del corazón, asombrarnos y custodiar la dignidad del hombre, creado imagen y semejanza de Dios. Los ojos de la fe son los que ven lo bello de cada persona y se maravillan ante la belleza de la creación y el amor sin límites del Creador. La caridad defiende la faz de los pobres Al celebrar el Cuerpo de Cristo experimentamos su entrega “hasta el extremo” (Jn 13,1) y somos enviados al mundo para ser testigos de la compasión y la misericordia del Señor por cada hermano. Vamos hacia ellos con los mismos sentimientos de Jesús. Hoy, día de la Caridad, la Iglesia nos recuerda que la Eucaristía sin caridad se convierte en culto vacío, tantas veces denunciado en la Sagrada Escritura y por el Magisterio de la Iglesia. S. Juan Pablo II nos decía: “No podemos engañarnos: por el amor recíproco y, en especial, por el desvelo por el necesitado seremos reconocidos como discípulos auténticos de Cristo[4]. Este es el criterio básico merced al cual se comprobará la autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas[5]. Damos gracias a la Trinidad Santa por las manos generosas al servicio de la caridad que dedican su tiempo y entregan su persona al servicio de los necesitados en Cáritas y en otras instituciones de la Iglesia. Pedimos al Espíritu Santo que haga de nuestra vida una entrega creíble en todo momento a los “heridos por la vida”: pobres; sedientos de Dios; transeúntes; emigrantes con sus adversidades; refugiados; familias desestructuradas; marginados; personas atrapadas y esclavizadas por las drogas, el alcohol u otras dependencias; la trata de mujeres en la esclavitud de la prostitución; las estrecheces por las que pasan los desempleados; ancianos solos; enfermos mentales; necesitados de compasión. La Venerable Madeleine Delbrêl nos enseña: “Nosotros tenemos un corazón para compadecer, manos para cuidar, piernas para ir hacia todos los que sufren”[6]. Esto quiere decir que, cuando la Palabra y la
31 de mayo, jornada de Pastoral de la Carretera en recuerdo a las víctimas de accidentes de tráfico y sus familiares
El departamento de Pastoral de la Carretera, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones, celebra el 31 de mayo una jornada de oración y acompañamiento por los que han sufrido un accidente de tráfico o han perdido a un ser querido. Desde este año se ha fijado con carácter permanente el 31 de mayo, fiesta de la Visitación de María a Santa Isabel, como la Jornada “Enjugar las lágrimas”. Hasta ahora se venía celebrando a primeros de mayo, pero sin fecha fija. Se ha elegido este día para que el ejemplo de María, que se puso en camino para acudir hacía Isabel, sea una invitación «a ponerse en camino» y acercarse especialmente a aquellas personas que han sufrido un grave accidente de tráfico y viven sus secuelas. Y también a los familiares que han perdido a un ser querido. Esta Jornada nace a partir del Año de la Misericordia, de 2015 a 2016, cuando el papa Francisco invito a celebrar una jornada para acercarse y enjugar las lágrimas de aquellas personas que sufren. El departamento de Pastoral de la Carretera asumió esta invitación, dándole el carácter relacionado con los accidentes de tráfico. Desde este departamento se promueve esta jornada, que se materializa en las diócesis con celebraciones de la Palabra y la Eucaristía, en torno a esta fecha. Según las diócesis, invitan a participar a las asociaciones de víctimas de accidentes y personas relacionadas con la movilidad. Con esta jornada se completa la presencia de la Iglesia en la carretera en cuatro facetas: la prevención, el primer domingo de julio con la Jornada de la Responsabilidad en el Tráfico; lúdica, en torno a la fiesta de San Cristóbal, con las procesiones, bendición de camiones y comidas fraternas; enjugar las lágrimas, dedicada a los que sufren secuelas y familiares; y el tercer domingo de noviembre, día mundial en recuerdo de los fallecidos en accidente de tráfico.