Ante las noticias que nos llegan del hundimiento del barco Senefand 1, con once tripulantes a bordo y propiedad de la Compañía pesquera viguesa Grupo Profand, frente a las costas de Senegal, queremos manifestar Primero: Nuestra solidaridad y nuestra oración por los tres marineros que no han podido localizarse todavía por parte del equipo de rescate, el patrón del barco, Vicente Pazos, de 52 años y vecino de Marín que embarcado en Octubre tenía previsto regresar en Marzo y dos marineros senegaleses. Vaya nuestra cercanía y máximo afecto a sus familias Segundo: Alegrarnos por el rescate de los otros ocho marineros que ya han recibido el alta hospitalaria entre otros uno gallego, Fernando Argibay, vecino de Moaña y jefe de máquinas del pesquero. Y junto a él un caboverdiano, cinco senegaleses y un marinero de Guinea Bissau expresión de la realidad migratoria que trabaja en este Sector . Tercero : Seguimos al tanto del proceso y gestión así como del seguimiento que tanto la compañía armadora del buque como las distintas administraciones senegalesas, junto con el Consulado de España en Senegal y la Secretaría General de Pesca de la Junta de Galicia, están haciendo de este tema con una activa colaboración para que el incidente se resuelva lo antes posible y lo más favorable para los afectados Cuarto : Manifestar nuestra total disposición desde el Apostolado del Mar para todo aquello en lo que podamos colaborar con los afectados y sus familias. Una vez más han surgido la tragedia marinera a la que están expuestos nuestras gentes del mar por su trabajo y entrega ejemplar ante las muchas dificultades en las que están inmersos al servicio de la sociedad. Para todos ellos pedimos siempre las disposiciones legales más justas y Invocamos a Nuestra Señora del Carmen, como Madre de Misericordia. Y recordamos al respecto y con motivo de estas dolorosas noticias lo que decíamos en el Mensaje episcopal con motivo del Día de las gentes del mar: “Hoy como ayer, la misericordia es el corazón del mensaje del Evangelio. Como dice el papa Francisco, la misericordia es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro, la vía que une a Dios y al hombre y que abre nuestro corazón a la esperanza “ Con nuestra oración y bendición + Monseñor D. Luis Quinterio Obispo de Tui-Vigo y Promotor del “Apostolado del Mar” de la Conferencia Episcopal Española 14 de febrero de 2017
La historia de Van Thuan, en las cárceles españolas
«Van Thuan, libre entre rejas cuenta la historia de un vietnamita que, sin juicio ni sentencia, fue detenido y pasó trece años de cautiverio, nueve de ellos en régimen de aislamiento total. Aquel hombre vivió el milagro de convertir su celda en paraíso y de amar de tal modo a sus carceleros, que cambiaban de vida. Cuando conocí esta novela de aventuras, necesité indagar en cuál era su secreto y, si lo encontraba, quería contarlo. Desde el minuto uno del proyecto planteé a la editorial que, si lograba llegar a término, quería presentar el libro en cárceles». Y así ha sido: Teresa Gutiérrez de Cabiedes ha escrito esta historia, la ha presentado en la cárcel y la editorial, Ciudad Nueva, ha donado 80 libros para que a través de la Pastoral Penitenciaria, llegue a todas las cárceles españolas. Teresa Gutiérrez ya ha contado la historia del cautiverio del cardenal Van Thuan en la cárcel de Pamplona. Y en la de Valdemoro, los internos han realizado talleres con la novela y ellos mismos prepararon una presentación literaria, un análisis histórico que contextualizara la historia y una radiografía espiritual de Van Thuan. Incluso se atrevieron a compartir en público su testimonio personal de lo que había supuesto adentrarse en esa aventura espiritual y lectora y cómo había interpelado su día a día. Este proyecto sigue adelante con el trabajo conjunto de la autora, la editorial y los capellanes y equipos de pastoral penitenciaria, que están impulsando que Teresa Gutiérrez de Cabiedes acuda a las cárceles a llevar esta historia. El director del departamento de Pastoral Penitenciaria, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Florencio Roselló, ha recibido de manos del director de Ciudad Nueva, Joaquín Herrero, como gesto simbólico, un ejemplar de los 80 que se han donado para las cárceles españolas. En el mismo acto, que tuvo lugar en la sede de la Conferencia Episcopal Española, Florencio Roselló agradeció personalmente al director de Ciudad Nueva este gesto que, «además de hermoso, será fecundo» Joaquín Herrero le cuenta a la agencia SIC lo que supone para la editorial este proyecto.
Jornada Mundial del Enfermo 2017
La Iglesia celebra el sábado 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, el Día del enfermo (de carácter mundial). Además, la Iglesia en España celebrará el 21 de mayo la Pascua del enfermo. El departamento de Pastoral de la Salud, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral, ha editado los materiales, que llevan el mismo lema, «Salud para ti, salud para tu casa» (1 Sam 25,6), «Salud para ti, salud para tu casa» (1 Sam. 25,6) Materiales Cartel (PDF) Estampa Pascua del Enfermo: mensaje de los obispos Pascua del Enfermo: Liturgia
Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2017
El 15 de enero se celebra la Jornada Mundial del emigrante y del refugiado con el lema, “Menores migrantes vulnerables y sin voz. Reto y esperanza». Un lema con el papa Francisco nos invita a fijar nuestra mirada en los niños migrantes porque “son menores, extranjeros e indefensos… Ellos quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos.” “Menores migrantes vulnerables y sin voz. Reto y esperanza» 15 de enero de 2017 Mensaje del Papa Mensaje obispos C.E. de Migraciones Subsidio Litúrgico Revista Cartel (PDF) Vídeo 2 Presentación de la Jornada (Desayuno informativo)
Iglesia comprometida por el trabajo decente
Comunicado de las XXII Jornadas Generales de Pastoral Obrera Convocados por el Departamento de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española, nos hemos reunido en Ávila, los días 19 y 20 de noviembre, delegados diocesanos, miembros de los Movimientos Apostólicos Obreros, y de equipos de Pastoral obrera, para celebrar las XXII Jornadas de Pastoral Obrera, bajo el lema IGLESIA COMPROMETIDA POR EL TRABAJO DECENTE, para dialogar, reflexionar, compartir experiencias, y abordar propuestas pastorales para seguir impulsando la tarea de ser y hacer visible una Iglesia comprometida por el trabajo decente. En línea de continuidad con jornadas anteriores, hemos abordado este año la reflexión sobre la actual configuración del trabajo, que nos ha invitado a tomar conciencia de su realidad y hemos propuesto retos pastorales para la Iglesia española en el mundo del trabajo. Hemos presentado, igualmente, una propuesta de formación para los equipos de Pastoral obrera. Hemos presentado, también, la iniciativa Iglesia unida por el trabajo decente, impulsada por un conjunto de organizaciones eclesiales, que ha hecho surgir una experiencia de trabajo eclesial a través de la cual se ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir apoyando la justa reclamación y la necesaria consecución de un trabajo decente, en el sentido que el papa Benedicto XVI ya describió en Cáritas un veritate 63. Como Iglesia en el mundo obrero y del trabajo, seguimos haciendo nuestro el sufrimiento que la lógica de este sistema genera en las y los trabajadores y sus familias, a quienes vamos acompañando con misericordia. Desempleados de larga duración, jóvenes, mujeres, inmigrantes, trabajadores precarios… conforman el rostro sufriente del mundo obrero. Nuestro empeño de seguir acompañando con misericordia sus vidas ha de seguir siendo prioritario. Como dice el papa Francisco, para contrarrestar la desesperanza, la comunidad cristiana “se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias… y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo[1] Es necesario, al término del año de la Misericordia, seguir uniendo misericordia y justicia, seguir denunciando la inmoralidad radical, la inhumanidad profunda con la que se organiza el sistema económico cuando no está al servicio de las personas, de sus necesidades humanas, especialmente de los más pobres. Seguimos clamando contra la lógica inmisericorde de un capitalismo sin entrañas, de un sistema económico que descarta a las personas y, como recuerda con insistencia el papa Francisco, priva radicalmente de dignidad a las personas cuando las priva de su humanidad, impidiéndoles realizar un trabajo decente. Uno de los graves problemas hoy, es que el empleo precario, sin derechos, mal pagado, sin que permita salir de la pobreza, se ha convertido en el empleo normal. La economía, y la política, no están al servicio de las personas, y necesitamos una economía y una política profundamente humanas y humanizadoras. Reclamarlas, y trabajar para que vayan siendo posibles, son exigencias de las implicaciones políticas de nuestra fe cristiana. Hace milenios[2] la Iglesia y los profetas dijeron lo que tanto escandaliza que repita el Papa en este tiempo cuando todo aquello alcanza expresiones inéditas. “Toda la doctrina social de la Iglesia y el magisterio se rebelan contra el ídolo-dinero que reina en lugar de servir, tiraniza y aterroriza a la humanidad.” Nos sentimos nuevamente convocados a ser Iglesia comprometida por el trabajo decente, al servicio de nuestras hermanas y hermanos, de su intrínseca dignidad de hijos e hijas de Dios, que nos urge a trabajar con misericordia, por la justicia. Seguimos invitando a todas las instancias eclesiales a sentirse convocadas a un empeño continuo en favor del trabajo decente, y seguimos reclamando de los poderes públicos un empeño sincero por ir generando condiciones objetivas que lo hagan posible, poniendo en el centro de sus políticas económicas la prioridad del servicio a las personas, no al capital. Nuestra esperanza en Jesucristo, Misericordia de Dios, nos sigue impulsando a una vida de servicio, solidaridad y humildad en favor del mundo obrero, y en especial de los que más sufren.[3] Ávila, 20 de noviembre de 2016 [1] EG 24 [2] Francisco. discurso en el III Encuentro de Movimientos Populares, 5 nov 2016 [3] ídem[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]
25 presos españoles participarán en el Jubileo de los reclusos en Roma
El departamento de Pastoral Penitenciaria, dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, participará en el Jubileo de los reclusos con el papa Francisco, los días 5 y 6 de noviembre en Roma. El director de este departamento, el mercedario Florencio Roselló Avellanas, viajará con 25 reclusos – 18 hombres y 7 mujeres- de 11 prisiones españolas. Se unen a la peregrinación 44 voluntarios de pastoral penitenciaria; 13 capellanes de prisiones; 9 funcionarios o trabajadores de Instituciones Penitenciarias; y 5 familiares de presos. En total está prevista la participación de alrededor de 96 personas con el fin de encontrarse con el papa Francisco y ganar el Jubileo de la Misericordia. Es la primera vez que un grupo de presos, y más tan numeroso, sale de España. La peregrinación ha sido posible gracias al trabajo conjunto del departamento de Pastoral Penitenciaria con la secretaría general de instituciones penitenciarias y el pontificio consejo para la Nueva Evangelización. Desde el departamento de Pastoral Penitenciaria se marcan tres objetivos con este Jubileo: que la Iglesia universal comprenda que la cárcel también es iglesia, que los presos también son comunidad e hijos de Dios; que la sociedad en general comprenda que los presos, si su proceso penitenciario lo permite, también pueden participar en actos con la sociedad en libertad; y que los propios presos perciban que Dios, a través del papa Francisco, les mira con ojos de misericordia, les abraza y les perdona. Programa en Roma Sábado 5 de noviembre 15.00 – 17.00 h.: Adoración Eucarística y Sacramento de la Reconciliación en las iglesias jubilares: S. Salvatore in Lauro, S. Maria in Vallicella (Chiesa Nuova), S. Giovanni Battista dei Fiorentini 16.00 – 18.00 h.: Peregrinación hacia la Puerta Santa Domingo 6 de noviembre 7.30 h.: Apertura de la Basílica de San Pedro 9.00 h.: Testimonios 9.30 h.: Rosario en preparación a la Santa Misa 10.00 h.: Santa Misa en la Basílica de San Pedro presidida por el papa Francisco 12.00 h.: Angelus con el papa Francisco (Plaza San Pedro) 15.00 – 17.00 h.: Fiesta de la Misericordia (Aula Paolo VI) Desde el departamento de Pastoral Penitenciaria se ha convocado a toda la delegación española, las 11 capellanías de prisiones participantes, a encontrarse el sábado 5 de noviembre, a las 15.00 h. en la iglesia S. Giovanni Battista dei Fiorentini para tener una oración jubilar todos juntos. Será una Adoración eucarística, con confesiones en español, presidida por Florencio Roselló Avellanas. A dicha oración también se unirá la delegación de Portugal. Terminada dicha oración todos juntos peregrinarán hacia la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro.
«Redescubrir el don de la hospitalidad»
Comunicado final del Encuentro de obispos y delegados responsables de la pastoral de los migrantes de las Conferencias Episcopales de Europa La gente conoce cada vez más el drama que viven miles de migrantes que cada día se arriesgan tratando de alcanzar el territorio europeo, cruzando el Mediterráneo en barcos en mal estado y el desierto en largas marchas de la muerte; en cambio son menos conocidas las historias de generosidad, historias donde se comparte y se acoge genuinamente, historias que acompaña el fenómeno migratorio de los últimos tiempos. Después de la urgencia de acoger, la Iglesia Católica está en primera línea en la emergencia relacionada con la integración de miles de migrantes. En Madrid, los obispos y los delegados responsables de la pastoral de los migrantes en Europa han dialogado sobre los «modelos» de integración, las buenas prácticas y los desafíos para la sociedad europea. Después de haber afrontado la cuestión de la acogida en el año 2015, los directores nacionales de la pastoral de los migrantes se han focalizado en el Año de la Misericordia en el desafío de la integración. El encuentro tuvo lugar en Madrid desde el 26 al 27 de septiembre invitados por el obispo de Albacete, Mons. Ciriaco Benavente Mateos, Presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española. La integración de los migrantes y de los refugiados es un fenómeno complejo y de múltiples facetas donde no existe un modelo único, sino diferentes experiencias relacionadas con las necesidades y las posibilidades del territorio que acoge. La Iglesia Católica, como han testimoniado los participantes, está comprometida en todos los países con diferentes actividades y programas. Sin embargo, ya sea la acogida como la integración no son prerrogativas de un sector particular de la sociedad civil y/o de instituciones de la iglesia, sino de toda la sociedad, porque es la persona en su totalidad – es decir, es una persona que necesita un trabajo, una casa pero también necesita el afecto de una familia y un apoyo espiritual – que debe ser acogida. Tampoco es un asunto solamente del migrante o de quién pide asilo, sino que corre por un camino paralelo poniendo en juego también la responsabilidad y la capacidad de la comunidad que acoge, llamada a dar espacio a la diversidad. Con su enfoque, la Iglesia siempre busca promover esta doble dimensión, con un trabajo que tenga en cuenta tanto las necesidades de los migrantes, en su integralidad y en su dignidad de persona, como también las necesidades de la comunidad que acoge. Los muros, antes de ser realidades físicas, son los muros que se elevan en los corazones humanos. La ignorancia y el miedo son, de hecho, los primeros obstáculos que hay que superar. Las personas tienen que comprender qué significa ser un refugiado, qué significa tener la propia vida contenida en una simple mochila. Por lo tanto, es claro que el verdadero desafío de la integración pasa antes que nada a través de un trabajo educativo de toda la sociedad. Es necesario educar a la gente al diálogo y al encuentro. De hecho, el encuentro con los que son diferentes a nosotros, si se realiza con la disposición apropiada, es siempre enriquecedor y se inserta en la óptica del intercambio de dones. Este acompañamiento de la comunidad que acoge debe realizarse junto a todas las realidades sociales y eclesiales presentes en el territorio. Sólo una educación al encuentro y al diálogo permitirá erradicar temores injustificados, sostenidos frecuentemente por estereotipos y cliché, que alimentan cada vez más sentimientos xenófobos en Europa. Entre las distintas experiencias presentadas por los participantes, el medio pedagógico-pastoral privilegiado para promover una real integración parece ser “trabajar juntos”. Es en el hacer juntos, acciones y actividades concretas que el migrante y la comunidad que acoge se perciben como una sóla cosa. En el espíritu del Año de la Misericordia, los directores nacionales luego han recordado la necesidad de volver a descubrir el significado y el valor de la hospitalidad que ayuda a los cristianos a responder mejor al desafío de la integración. En esta óptica, la parroquia es, sin duda, el espacio privilegiado donde se puede realizar una verdadera pedagogía del diálogo y del encuentro. En sus distintas realidades, la comunidad parroquial puede convertirse en un gimnasio de la hospitalidad, el lugar donde se realiza el intercambio de experiencias y de dones, donde se forja la convivencia pacífica que todos aspiramos. En Madrid, los directores nacionales también discutieron algunas cuestiones afrontadas anteriormente y que aún existen, como el tráfico de seres humanos (el trabajo que lleva adelante el Santa Marta Group), la presencia de los inmigrantes católicos chinos en Europa y la dinámica de la evangelización de los chinos en Europa. En la Parroquia “Santa María del Silencio” junto a una delegación de la diócesis de la pastoral de los migrantes de Madrid, los participantes celebraron la Eucaristía, animada por un coro africano y presidida por el arzobispo de la ciudad, S. E. Mons. Carlos Osoro Sierra. Más tarde, en el centro de acogida ‘San Ignacio’ de los padres Jesuitas de Madrid se reunió un numeroso grupo de jóvenes africanos, donde fue posible apreciar concretamente las distintas iniciativas que se realizan en el Centro Ignaciano para promover la integración, especialmente a través del trabajo y la educación. Los trabajos se concluyeron encontrando el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, el Cardenal Ricardo Blázquez Pérez, en la sede de la Conferencia Episcopal en Madrid y un encuentro en Toledo – ciudad particularmente comprometida en el trabaja con los migrantes – con el arzobispo local, Mons. Braulio Rodríguez Plaza.
Encuentro en Madrid de los responsables de migraciones de las Conferencias Episcopales de Europa
Los obispos y delegados responsables de la pastoral de migraciones de las Conferencias Episcopales de Europa van a celebrar en Madrid su reunión anual. El encuentro tendrá lugar los días 26 y 27 de septiembre con el objetivo de analizar los desafíos de la integración de los refugiados después de la acogida. Organiza este encuentro el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), con la ayuda de la COMECE. Misa de la clausura en la sede la Conferencia Episcopal Durante dos días los responsables de migraciones de las Conferencias Episcopales de Europa analizarán la respuesta de la Iglesia ante el flujo migratorio en Europa, tratando de integrarla en el Año de la Misericordia. Los trabajos tendrán lugar en la residencia de la Asunción, en Madrid. El martes, día 27 de septiembre, se trasladarán a la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), donde se celebrará la Eucaristía de clausura presidida por el cardenal Ricardo Blázquez Pérez, presidente de la CEE. > Nota del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa > Programa del Encuentro > Lugar de la celebración de las jornadas: Residencia la Asunción (Calle de los Olivos, 19-23, 28003 Madrid)
Declaración final del IX Congreso nacional de Pastoral Penitenciaria
Convocados por el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Española nos hemos reunido 300 congresistas para debatir y reflexionar sobre el lema “Abrazados en la Misericordia”. Este ha sido el centro de reflexión del IX Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria celebrado los días 16 al 18 de septiembre en el Escorial, en Madrid. Un Congreso que se ha visto enriquecido por la pluralidad de los participantes: capellanes, voluntarios de Pastoral Penitenciaria, funcionarios de prisiones, abogados, magistrados, trabajadores sociales, una participación de todos los agentes que intervienen en el mundo de la prisión, enriquecida por las ponencias, testimonios y reflexiones de los trabajos en grupo. Como Iglesia en salida de nuestras comunidades cristianas nos dirigimos a las periferias de la cárcel y su entorno para llevar la misericordia de Dios a las personas privadas de libertad. Hemos recibido la misericordia de Dios como don para ser entregado y compartido en un entorno penitenciario. Este reto comporta vocación y responsabilidad. En este IX Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria hemos trabajado las tres áreas que configuran nuestra pastoral, Religiosa, Social y Jurídica. Desde ellas queremos seguir trazando el futuro de nuestra Pastoral Penitenciaria. Desde el Área Religiosa – Constatamos que todavía hay comunidades cristianas y movimientos eclesiales que no están suficientemente sensibilizados con la realidad penitenciaria. Proponemos hacernos presentes en esas realidades eclesiales como son Arciprestazgos y Parroquias, para hacerles llegar los “gritos y necesidades” de nuestros hermanos en prisión. – Deseamos ser iglesia samaritana y misericordiosa de Dios en la cárcel, con nuestros gestos y con nuestra persona. En una sociedad cada día más vulnerable, somos “misericordia”, personas elegidas por Él para gritar que el amor y la misericordia de Dios se derraman dentro y fuera de la cárcel. Queremos ejecutar acciones religiosas, sociales y jurídicas que lleven a las personas a Dios, que es amor y libertad. – Llevamos la alegría del evangelio a la cárcel, para anunciar la liberación de los hombres y mujeres en prisión, “Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad” (E.G. 187). Una alegría que libera e integra en la sociedad y en la comunidad cristiana. – Reconocemos nuestra propia debilidad y nuestra limitación personal, porque igual que los privados de libertad estamos necesitados de la misericordia de Dios. Sólo reconociendo nuestra limitación, nuestra necesidad de misericordia y perdón podremos ser agentes transmisores de amor, misericordia, y “Ser instrumentos del perdón, porque hemos sido los primeros en recibirlo de Dios” (M.V. 14). Nuestra limitación nos ayuda a comprender la limitación y necesidad de misericordia del hombre y mujer en prisión. Todo esto llevará a la conversión personal, al cambio de corazón y de mente, como motor que lleve a la plena reinserción y liberación integral. – Queremos ser voz de los sin voz en la iglesia y en la sociedad. Somos conscientes de la invisibilidad de la cárcel, de nuestra acción pastoral. Deseamos dar a conocer las necesidades de nuestros hermanos en prisión y la acción pastoral que la iglesia realiza en este campo concreto, en sus tres niveles de prevención, prisión y reinserción. – Desarrollaremos y mantendremos un perfil evangélico que incluya la acogida, la escucha, la equidad, la esperanza y una defensa de los derechos humanos. Tendremos presente una acción basada en cuatro pilares fundamentales de nuestro compromiso con la cárcel: la misericordia, la liberación, la redención y la evangelización. – Daremos a conocer la labor de la pastoral penitenciaria en Parroquias y en las Delegaciones de las diócesis y trabajaremos para que esté integrada en el plan de Pastoral de cada diócesis. Desde el Área Social – Necesitamos formación e información de los recursos que tienen las diócesis y entidades del ámbito penitenciario públicas y privadas, para una mejor respuesta a las necesidades de los privados de libertad. A la vez que necesitamos potenciar, a través de las parroquias, un núcleo de unión entre la cárcel y la sociedad. – Impulsaremos la organización y consolidación de los equipos de cada área, religiosa, social y jurídica, facilitando la formación continua. – Impulsaremos canales de comunicación y de coordinación entre la Pastoral Penitenciara, las Caritas Diocesanas, Parroquias, entidades de Iglesia y Servicios Sociales, para un trabajo conjunto centrado en las necesidades de la persona. – Potenciaremos líneas de acción con las familias antes del ingreso (prevención), les acompañaremos durante su estancia (prisión) y en las salidas (reinserción), implicando a las parroquias. Nos acercaremos en prisión, de manera especial, a aquellos internos que no reciben visitas, indigentes y con más dificultades de vinculación con la comunidad y con la sociedad. – Constatamos la necesidad de trabajar en procesos de apoyo y acompañamiento a la persona antes de su salida de prisión y a través de talleres específicos de preparación para la libertad. Desde el área social fomentaremos y crearemos dichos talleres que faciliten el acceso e incorporación a la sociedad libre. – Participaremos en la sensibilización y motivación de las parroquias, asociaciones y movimientos de iglesia para acoger a personas con medidas alternativas a la prisión Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC) u otras medidas como un medio para evitar el ingreso en prisión. – Colaboraremos y nos coordinaremos con la Administración Penitenciaria y con los centros penitenciarios para detectar necesidades, con la participación de las personas privadas de libertad, con el fin de generar programas útiles adaptados a la realidad actual. – Participaremos como Pastoral Penitenciaria en el Consejo Social Penitenciario y en los Consejos Sociales de cada centro penitenciario. Estaremos presentes en aquellos foros y mesas sociales del ámbito penitenciario para el análisis, sensibilización y proyección de actividades que afectan a las personas privadas de libertad y donde se fomenten medidas alternativas a la prisión. – Trasladaremos a la Administración la revisión del subsidio de excarcelación. Vemos que esta ayuda llega dos meses después de la libertad, generando un tiempo de indigencia