Vatican News Con gran alegría el Santo Padre recibió en audiencia a un grupo de representantes de Cáritas España, con motivo del 75 aniversario de la fundación de esta institución, que “se ha ganado el respeto de la sociedad española, más allá de sus creencias e ideologías” – les dijo – puesto que “la Caridad, el Amor con mayúsculas, es el rasgo más esencial del ser humano, creado a imagen de Dios, y por ello el lenguaje que más nos acomuna”. Retos de Cáritas España Francisco les manifestó que su realidad es muy importante, pues permite ver cómo “el modo de amar divino puede ser pauta del trabajo de Cáritas”, a lo que añadió textualmente: “En verdad, si Cristo nos llama a la comunión con Dios y con el hermano, su esfuerzo se encamina precisamente a reconquistar esa unidad a veces perdida en las personas y en las comunidades. Y me parece que esto es algo que ustedes ya proponen, cuando plantean algunos retos en este esfuerzo” El primero de los retos a los que el Pontífice aludió fue “la necesidad de trabajar desde las capacidades y las potencialidades acompañando procesos”. No son los resultados los que nos mueven o cumplir objetivos programados, les dijo, sino: “Ponernos delante de esa persona que está rota, que no halla su lugar, y acogerla, abrir para ella caminos de restauración, de modo que pueda encontrarse a sí misma, siendo capaz, a pesar de sus limitaciones y las nuestras, de buscar su sitio y de abrirse a los demás y a Dios” El Papa recordó la existencia de un libro pequeño publicado en España, que se titula “Hermanito”, que relata la vida de un migrante con todo lo que sufrió y cómo fue recibido con caridad en esa nación, en la pudo rehacer su vida. De ahí su recomendación, por ser una obra inspiradora. El segundo reto necesario, prosiguió diciendo el Papa, es “realizar acciones significativas. No bastan gestos que buscan ‘salir del paso’, pero que no promueven un verdadero cambio en las personas”. “Jesús nos lo dice claramente, con su vida y con su obra, que no basta ‘dar’, hay que ‘darse’. La caridad supone siempre una donación oblativa de la propia vida” Puerta abierta hacia una vida nueva Este reto será significativo – añadió el Obispo de Roma – “más allá de la acción concreta, cuando ofrezca a la persona una puerta abierta hacia una vida nueva”. “Parafraseando el Evangelio de Juan, si se nos buscara y se nos alabara sólo porque la gente comió pan, y nos sintiéramos como reyes por esa razón, estaríamos traicionando el mensaje de Jesús” Además, Francisco les recordó: “El Señor nos propone ser fermento de un reino de justicia, de amor y de paz. Nos pide que seamos nosotros los que demos de comer a su Pueblo ese pan partido que es Él mismo, enseñándonos que el que quiere ser verdaderamente grande debe hacerse servidor de todos”. “Siempre al pobre hay que recibirlo, acompañarlo e integrarlo. Todo un trabajo” Cáritas como esa mano tendida que es de Cristo El último reto que destacó el Papa fue el de “ser cauce de la acción de la comunidad eclesial”. Y explicó que “la Iglesia, como cuerpo místico de Cristo, prolonga en la historia su acción, por ello, Cáritas se nos propone como esa mano tendida que es de Cristo cuando nosotros la ofrecemos al que nos necesita, y a la vez nos permite aferrar a Cristo cuando Él nos interpela en el sufrimiento del hermano”. “Mirar al hermano que está caído, no olvidemos que el único momento en que nos es lícito mirar a una persona de arriba hacia abajo es para ayudarlo a levantarse, después nunca más” Francisco añadió: “Ser cauce debería entenderse, sobre todo, como esa oportunidad – de la que todos deberían aprovecharse – para hacer esa experiencia única y necesaria a la que el Señor nos invita cuando dice: ¿Quieres saber quién es tu prójimo? Ve tú y haz lo mismo’”. Y se despidió invocando la bendición de Dios, pidiéndoles que conserven el buen humor, que es parte del Espíritu Santo, sin olvidarse de rezar por él.
Día Mundial contra la Trata de Personas 2022: “Uso y abuso de las tecnologías”
Las nuevas tecnologías se han convertido en una potente herramienta de captación de víctimas de la Trata En el año 2000, el Protocolo de Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, denominado Protocolo de Palermo, definía por vez primera en el artículo 3 la trata de personas como: la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos. Trece años después, los estados miembros designaron el día 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. La campaña que realiza este año la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) tiene como lema “Uso y abuso de la tecnología”. Según la definición, la captación es una de las acciones que forman parte del delito de trata de personas. En los últimos años, el incremento exponencial del uso de las tecnologías, ha convertido esta herramienta en un potente medio de conexión y comunicación. Prácticamente nadie en este planeta escapa al uso de las tecnologías para casi todo. Tanto es así, que se ha convertido también en una potente y actual forma de captación. Las redes sociales y en general todo el universo internet son utilizadas también con este objetivo. Según un estudio de la UNODC, durante la pandemia se incrementó considerablemente la captación de nuevas víctimas por este medio, entre ellas niños, niñas y personas que, debido a la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia, se habían visto abocados a situaciones de riesgo o mayor vulnerabilidad. En Perú, por poner un ejemplo, las redes sociales como forma de captación fueron utilizadas en el 80% de los casos. Cada vez dedicamos más horas de nuestra vida a las redes sociales y a la oferta tecnológica a nuestro alcance. De todos es conocido el impacto que el uso excesivo y sin control de las tecnologías provoca en las personas y en su dimensión relacional. Entre los riesgos a los que nos enfrentamos están el Grooming, Ciberbullying, Phishing, Sexting , Hacking, etc. Nuevos términos y conceptos que definen un universo complejo con todas sus posibilidades y peligros. Para los jóvenes, navegar por internet se ha convertido en una de las actividades más comunes y habituales cada día, prácticamente se trata de un nuevo estilo de vida y de relacionarse. Esto les expone aún más al riesgo de ser captados por las redes de trata de personas. Otro de los aspectos negativos de las nuevas tecnologías es el acceso a la pornografía por internet, que facilita que los jóvenes se inicien cada vez a edad más temprana en el consumo de pornografía. Se estima que los niños con 12 años ya acceden a páginas con contenidos pornográficos. La pornografía, para muchos jóvenes, se ha convertido en el lugar donde se “educan” sexualmente. Los contenidos violentos y agresivos, la dominación sobre la mujer provoca que se acaben normalizando actitudes sexistas. Estas conductas promueven la cosificación de la persona, concretamente la mujer, como mero objeto de uso y disfrute. La pornografía podemos considerarla como la antesala de la prostitución; no es de extrañar, por lo tanto, que haya aumentado el consumo de prostitución por parte de hombres y chicos cada vez más jóvenes. No olvidemos que la trata de personas con fines de explotación sexual es una consecuencia de la prostitución. Ante esta realidad, no podemos permanecer indiferentes. El papa Francisco nos lo recuerda constantemente. La trata de personas es un problema de todos y de todas. Conocer las causas, los riesgos y peligros nos permite estar alertas para prevenir y evitar más sufrimiento. “(…) todavía hay millones de personas –niños, hombres y mujeres de todas las edades- privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud (…) la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el engaño o la constricción física y psicológica; es tratada como un medio y no como un fin (…)” (Papa Francisco. Fratelli Tutti, n. 24) “La fuerza del cuidado. Mujeres, economía y trata de personas” ha sido el lema para la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata 2022, 8 de febrero, día de Santa Josefina Bakhita. En su mensaje, el papa Francisco menciona expresamente las “dramáticas consecuencias de modelos de relaciones fundados en la discriminación y en la sumisión” de las que cada año son miles las mujeres y niñas víctimas. “La trata de personas, a través de la explotación sexual, devuelve violentamente a las mujeres y niñas a su supuesto papel de subordinadas a la prestación de servicios sexuales, dispensadoras de placer, lo que vuelve a proponer un modelo de relaciones marcado por el poder del género masculino sobre el femenino.” Frente a esta realidad, expresión de la cultura del descuido, se nos ofrece como única alternativa la cultura del cuidado. Solo desde el cuidado de la misericordia y el amor podemos transformarnos para lograr ser capaces de ver al otro como un hermano o una hermana. Solo así seremos capaces de respetar la dignidad de cada persona, sus derechos fundamentales, fomentando relaciones sanas entre iguales, que promuevan vínculos sólidos con los que construir una sociedad fraterna. “Reconocer la dignidad de la persona es el primer acto de cuidado”, como nos dice el papa Francisco. Mª Francisca Sánchez Vara Directora del Departamento de Trata de la Conferencia Episcopal Española También te puede interesar: Informe
¿Prisión sin fecha de salida?
Prisión permanente revisable: No era necesaria una nueva ley Florencio Roselló, Director del Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española, para Alfa y Omega. «Una condena sin futuro no es una condena humana: es una tortura». El Papa Francisco pronunció estas palabras en enero de 2018 en su visita a la cárcel de San Joaquín, en Santiago de Chile. Era una prisión de mujeres que, expectantes y esperanzadas, escucharon al Papa con espíritu de futuro y de libertad. Mi reflexión quiere enfatizar que nos conmueven y nos revuelven las entrañas los crímenes execrables que han motivado la promulgación de la pena de prisión permanente revisable. No tenemos ninguna duda en condenar todo tipo de violencia y crímenes, algunos de ellos cometidos con verdadera saña y violencia, que revuelven los más profundos sentimientos del ser humano. Los rechazamos y condenamos. Pero nos crea la duda si la solución a estos delitos pasa por quebrar todo futuro y oscurecer un horizonte de esperanza. Nos parece que esta ley es fruto de una respuesta más emocional que racional. ¿En nuestro sistema era necesaria esta pena?, ¿no había otro camino para hacer justicia y condenar estos crímenes horrendos y detestables? Pensamos que nuestro Código Penal, con la legislación que había, podía juzgar ya este tipo de delitos. No era necesaria esta nueva ley. En la actualidad hay en España 150 personas que están cumpliendo penas de prisión de 40 años efectivos. También hay 480 personas presas que ya han pasado más de 20 años seguidos en prisión. Son personas que, por el tipo de delitos, podrían cumplir más condena que los presos condenados a la prisión permanente revisable, pero con un pequeño matiz: saben cuándo comienzan y saben cuándo van a terminar. Con esto no estamos cuestionando los delitos, los rechazamos sin ningún tipo de dudas; lo que nos preguntamos es si esta es la mejor forma de cumplir la pena. España es el segundo país de Europa con menos delitos violentos y, en cambio, es el país que tiene una media de cumplimiento de prisión más alta. Mientras que en Europa la media oscila entre los nueve y los diez meses, en España es de 21 meses. El Papa Francisco pone en el centro de todas sus reflexiones a la persona. Y le cuesta entender, y mucho más admitir, que se pueda encerrar a una persona en la cárcel sin futuro, sin horizonte y sin esperanza. La prisión permanente revisable quiebra toda esperanza, porque el hombre o la mujer que ingresa en prisión con este tipo de pena sabe el día de su ingreso, pero no sabe cuándo termina su condena. No sabe la fecha de su salida. Anulando la esperanza, anulamos a la persona y privamos al preso del «derecho a comenzar de nuevo», que es lo que dijo el Pontífice a la Policía Penitenciaria de Roma, en septiembre de 2019. Florencio Roselló El pasado 6 de octubre de 2021, el Tribunal Constitucional rechazó el recurso contra la Ley 1/2015 y la declaró plenamente constitucional, quedando incorporada a nuestro Código Penal. Una ley con un inicio claro del cumplimiento de la pena, pero sin un horizonte ni un final concreto de dicho cumplimiento. En este momento todo es incierto: la fecha final, el tratamiento que realizar, la reacción de los propios presos condenados a esta pena. Esta pena deja en el aire el artículo 25.2 de nuestra Constitución, el cual aboga porque «las penas privativas de libertad estarán orientadas a la reinserción social». La Ley 1/2015 de Prisión Permanente Revisable pone más el acento en el cumplimiento de la pena que en la reinserción. Se centra más en la forma de cumplimiento que en el tratamiento para la recuperación de la persona, pero, sobre todo, en la falta de futuro y de horizonte para el cumplimiento de la pena; nunca sabrá el final de la misma. El Tribunal Supremo, en sus sentencias, manifiesta que un internamiento prolongado en prisión hace muy difícil la recuperación de la persona; hay muchas, pero expongo las sentencias STS 15.4.94 o 17.4.94. El tiempo está demostrando que el efecto disuasorio de la pena no se cumple. Desde la promulgación de la Ley 1/2015 de Prisión Permanente Revisable, y después de pasar el trámite parlamentario, han sido condenadas con sentencia firme 25 personas, 19 hombres y seis mujeres, además de varios presos que en este momento tienen la sentencia recurrida. Estos condenados, cuyos nombres y casos conocemos por la gran presión mediática a la que han sido sometidos sus procesos, son consecuencia en muchos casos del populismo punitivo que nuestra sociedad exige al Legislativo. La popularidad de la pena no supuso ninguna disuasión para cometer estos delitos rechazables. Como Iglesia, como Pastoral Penitenciaria, somos personas de esperanza. Nuestra presencia en la cárcel quiere ser futuro, reinserción, esperanza, pensar en un mañana. Y la prisión permanente revisable nos dificulta hablar de futuro porque no sabemos cuándo va a llegar, no sabemos la fecha final de la condena. Nos cuesta hablar de un mañana, porque no viene expresado en la sentencia, y eso también limita nuestra pastoral en prisión. Pero, a pesar de todo, la Iglesia, la Pastoral Penitenciaria, va a seguir transmitiendo la esperanza en la que creemos y la que queremos para todos los que cumplen condena de prisión. Como nos dice el Papa Francisco, no hay condena sin esperanza.
La Semana Laudato si’ 2022
La Semana Laudato si’, que se celebrará del 22 al 29 de mayo, consistirá en una serie de eventos globales y locales. El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral coincidiendo con las celebraciones de la 52ª Jornada Mundial de la Tierra, que reafirma la importancia del medio ambiente y la salvaguarda del planeta, anunció el pasado 22 de abril el lanzamiento de una nueva edición de La Semana Laudato si’ y mientras, continúa con la promoción de la Plataforma de Acción Laudato Si’ -promovida por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, bajo la inspiración del Santo Padre Francisco. El próximo 24 de mayo se cumplirá también el séptimo aniversario de la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común. Del 22 al 29 de mayo, con motivo de este aniversario, el Dicasterio promoverá las iniciativas de La Semana Laudato si’. Los principales objetivos serán sensibilizar sobre la importancia de la encíclica, promover los principios de la ecología integral e iniciar juntos el camino hacia la conversión ecológica. El Dicasterio desea que todos, acompañados y apoyados por la comunidad eclesial, se sientan llamados a emprender con espíritu sinodal el «camino» de siete años propuesto por la Plataforma de Acción Laudato si’, adhiriéndose a uno de los siete sectores identificados e impulsando los siete «Objetivos Laudato si’». La Semana se articulará en una serie de eventos globales y locales. El hilo conductor de estas iniciativas serán los siete objetivos de Laudato si’ y los siete sectores de la Plataforma Laudato si’. En concreto, cada día se dedicará a uno de los Objetivos individuales, que forman y fundamentan globalmente el concepto de ecología integral. En particular, el Dicasterio anima a las comunidades locales a organizar actos sobre el tema. Pueden cargarse y compartirse en el sitio web LaudatoSiWeek.org. También te puede interesar: Libro de oraciones Laudato Si
La delegación diocesana de Migraciones de Getafe se suma a la iniciativa Esenciales por la regularización de las personas migrantes
La Diócesis de Getafe a través de la Delegación de Migraciones se ha unido a la campaña Esenciales, una iniciativa legislativa popular que pide la regularización extraordinaria de personas extranjeras que lleven mucho tiempo en España. El objetivo concreto de esta iniciativa es recoger 500.000 firmas para presentar en el Congreso de los Diputados para modificar la disposición transitoria primera de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Explica el delegado de Migraciones, Fernando Redondo, que respalda esta iniciativa porque el fin que persigue está dentro del objetivo general del Plan Pastoral de la Delegación, que en su número 4.1 dice “Trabajar por la integración de las personas migrantes y su incorporación en la sociedad y en la Iglesia, en igualdad de condiciones que la población autóctona”. La iniciativa también responde al deseo del Papa Francisco que, en el mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2018, también señala claramente que “para el proceso de integración de las personas migradas son necesarias vías de regularización extraordinaria, a los emigrantes que puedan demostrar una larga permanencia en el país”. El plazo de recogida de firmas termina el 23 de septiembre. Se puede participar firmando la petición o ayudando a recoger firmas para lo que hay que enviar un correo a delegado@migraciones.diocesisgetafe.es o llamar por teléfono a la sede de la delegación getafense en el número: 91 681 51 11. Esenciales es una campaña promovida desde la sociedad civil que responde a la situación de cerca del medio millón de personas que están entre nosotros en situación irregular de larga duración. La Delegación Diocesana de Migraciones de Getafe se ha sumado, junto con otras instituciones de Iglesia, porque sirve al objetivo que nos marca la propia iglesia de ACOGER, PROTEGER, PROMOVER, e INTEGRAR a nuestros hermanos migrantes. Para que el Congreso de los Diputados debata la Iniciativa Legislativa hay que conseguir medio millón de firmas de aquí a septiembre de este año. La Delegación de Migraciones facilitará la firma a las entidades, asociaciones y Parroquias de la Diócesis que aún no lo hayan propuesto a sus miembros. Xabier Gómez director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal, señala en una comunicación enviada a las diócesis que la iniciativa es justa a la luz de la enseñanza social de la Iglesia: «Los argumentos presentados pueden complementarse bien con los propuestos tantas veces por la Iglesia en la voz de sus obispos, entidades y, sobre todo, del Papa Francisco cuando aboga por “establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía”. Regularizar a las personas migradas contribuye precisamente a eso» Entre los argumentos que justifican la medida, no podemos olvidar que la situación actual supone la pérdida de «un gran aporte económico y fiscal» –según la Universidad Carlos III, 3.250 euros por persona y año–, y la propia gestión del país, pues tener a cerca de medio millón de personas –150.000 son niños– «fuera del radar de las instituciones y de la planificación de los servicios públicos supone un déficit de gobernanza que es urgente corregir». También puedes leerla noticia en la Diócesis de Getafe La postura del Vaticano Sobre la Regulación de Inmigrantes La Iglesia de Jaén se suma a la recogida de firmas por al regularización de personas migrantes
Florencio Roselló hace entrega al papa Francisco de una barquita hecha por los presos
El mercedario P. Florencio Roselló, Director del Departamento de Pastoral Penitenciaria y capellán de la prisión de Castellón I, el 6 de mayo saludó al Papa Francisco y le regaló una barca hecha con materiales reciclados por los presos de Castellón I. Los materiales eran una lata de sardinas vacía, que hacía de cascarón, plásticos, gomas, palillos, de mástil un palo de helado, pajitas de beber zumos. El Papa al verlo se sorprendió y exclamó, «¡hombre, qué curioso!», al explicarle el trabajo preguntó «¿dónde están las sardinas» y el P. Florencio le contestó, «se las han comido los presos», y esbozó una sonrisa. Le comentó al padre, «de las gracias a los presos y salúdeles de mi parte». El Papa tomó el regalo, lo miró fijamente, miró al P. Florencio y se despidieron. Léelo también en: Ecclesia-COPE: El Papa Francisco a Florencio Roselló: «Salude de mi parte a los presos de España” El mercedario Florencio Roselló, director del Departamento de Pastoral Penitenciaria y capellán de la prisión de Castellón I, tuvo la ocasión de saludar al Papa Francisco, a quien entregó como regalo una barca hecha con materiales reciclados realizada por los presos de dicha prisión. Los materiales eran una lata de sardinas vacía, que hacía de cascarón, plásticos, gomas, palillos, de mástil un palo de helado, pajitas de beber zumos. El Papa al verlo se sorprendió y exclamó, “¡hombre, qué curioso!”, al explicarle el trabajo preguntó “¿dónde están las sardinas” y el P. Florencio le contestó, “se las han comido los presos”, y esbozó una sonrisa. Le comentó al padre, “de las gracias a los presos y salúdeles de mi parte”. El Papa tomó el regalo, lo miró fijamente, miró al P. Florencio y se despidieron. Labor de la Pastoral Penitenciaria en España La Pastoral Penitenciaria es la acción evangelizadora de la Iglesia dirigida a las personas que viven encarceladas o relacionadas con el mundo penitenciario. Es la presencia de la Iglesia que asume la opción preferencial por los pobres, reconociendo en los destinatarios de la Pastoral Penitenciaria a Cristo que sufre; y hace suyos los sufrimientos de estos hermanos. Uno de los objetivos del sínodo es dar voz a los excluidos. Entre ellos están las personas privadas de libertad. ¡Es nuestro tiempo!, y también ¡nuestra oportunidad!.¡Los presos también son sinodales! “Debemos llegar personalmente a las periferias, a los que han abandonado la Iglesia…a los que experimentan pobreza o marginación, a los refugiados, a los excluidos a los que no tienen voz, etc.” (4.1. Vademecum). Nos emociona cuando en otro punto el mismo Vademecum del sínodo nos dice, “Que se haga un esfuerzo por llegar a las periferias y a aquellas voces que rara vez se escuchan” (3.1. Vademecum). Desde el Departamento de Pastoral Penitenciaria se ha elaborado un dossier «Sinodalidad desde la Pastoral Penitenciaria» donde se recogen los diez núcleos temáticos que ofrece la secretaría del Sínodo. Unos núcleos temáticos adaptados a la realidad penitenciaria, donde preguntamos a los presos, “si se sienten Iglesia”, “si la Iglesia también los juzga, como la sociedad”, “si las celebraciones en la cárcel les dicen algo”, “si se sienten escuchados por la Iglesia” y otras preguntas cuyas respuestas conviene que tenga en cuenta la Iglesia. Los presos también son sinodales. Esta creación y otras las realizan con el apoyo del equipo de docentes de la cárcel, que, cada año desde hace doce, organizan un concurso de objetos realizados con material reciclado. Antes se les proveía de los materiales, ahora son ellos los que tienen que recogerlos. Léelo en Alfa y Omega
Pascua del Enfermo 2022: La caridad tiene necesidad de tiempo
Mensaje de los Obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social con motivo de la Pascua del Enfermo, que se celebra el 22 de mayo Acompañar en el Sufrimiento “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6,36) El 11 de febrero pasado celebramos la trigésima Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II en 1992 con la finalidad de sensibilizar a la Iglesia y a toda la sociedad de la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos y a cuantos los cuidan, así como procurar que cuantos viven y trabajan junto a los que sufren, comprendan mejor la importancia de la asistencia religiosa a los enfermos. La Jornada Mundial de este año se desarrolla bajo el lema: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6,36). Con esta Jornada, las Iglesias que peregrinamos en España iniciamos la Campaña del enfermo que culmina el 22 de mayo, VI Domingo de Pascua. Durante este tiempo, centraremos nuestra atención en la necesidad y urgencia de “acompañar en el sufrimiento”. En el Mensaje que el Santo Padre, el Papa Francisco, nos dirige con este motivo (10.XII.2021), nos recuerda que Dios “nos cuida con la fuerza de un padre y la ternura de una madre” y que “el testigo supremo del amor misericordioso del Padre a los enfermos es su Hijo unigénito”. Ciertamente, los Evangelios nos narran los continuos encuentros de Jesús con las personas enfermas para acompañar su dolor, darle sentido, curarlo. Como discípulos suyos, estamos llamados a hacer lo mismo. Aunque la ciencia médica, apoyada por los grandes avances técnicos, ha permitido erradicar multitud de enfermedades, la experiencia vivida durante estos dos últimos años con la pandemia de la Covid-19 nos ha mostrado nuestra vulnerabilidad y, sobre todo, nos ha hecho percibir la necesidad de acompañar a los que sufren cualquier tipo de enfermedad, ya sea de las más habituales, ya de otras menos “visualizadas” que provocan un sufrimiento grande como las enfermedades mentales, las neurodegenerativas (ELA, Alzheimer…) o las denominadas “enfermedades raras”, para las que se destinan menos recursos humanos y materiales. Como nos recuerda también el Papa Francisco, el sufrimiento de nuestros hermanos se convierte en una urgente llamada a ser “testigos de la caridad de Dios que derramen sobre las heridas de los enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza, siguiendo el ejemplo de Jesús, misericordia del Padre”. Ciertamente, “cuando una persona experimenta en su propia carne la fragilidad y el sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece, el miedo crece, los interrogantes se multiplican”. El Señor, a través de su grito, reclama nuestro acompañamiento. El enfermo es siempre el centro de nuestra caridad pastoral. No podemos dejar de escuchar al paciente, su historia, sus angustias y sus miedos. Incluso cuando no es posible curar, siempre es posible cuidar, siempre es posible consolar, siempre es posible hacer sentir nuestra cercanía. Lo que el Papa recuerda a los agentes sanitarios cuando explica cómo “sus manos, que tocan la carne sufriente de Cristo, pueden ser signo de las manos misericordiosas del Padre” es válido para todos los que cuidan a los enfermos. “La caridad tiene necesidad de tiempo. Tiempo para curar a los enfermos y tiempo para visitarles. Tiempo para estar junto a ellos, como hicieron los amigos de Job: «Luego se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande» (Job 2,13)” (Papa Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo de 2015). El mayor dolor es el sufrimiento moral ante la falta de esperanza. En consecuencia, hemos de ser muy conscientes de nuestra misión: “siempre dispuestos a dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pida” (1 Pe 3, 15). Se hace necesario estar preparados para aportar esperanza; pero no una esperanza cualquiera, sino -como recuerda Benedicto XVI- una esperanza “fiable, gracias a la cual podemos afrontar nuestro presente: el presente, aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino” (Spe Salvi, 1). Esta falta de esperanza nace con frecuencia en terrenos donde no se ha sembrado la fe. Como nos recuerda el Papa Francisco, “si la peor discriminación que padecen los pobres -y los enfermos son pobres de salud- es la falta de atención espiritual, no podemos dejar de ofrecerles la cercanía de Dios, su bendición, su Palabra, la celebración de los sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y maduración en la fe” (Evangelii gaudium, 200). Para concluir, junto con al Santo Padre, deseamos “reafirmar la importancia de las instituciones sanitarias católicas: son un tesoro precioso que hay que custodiar y sostener; su presencia ha caracterizado la historia de la Iglesia por su cercanía a los enfermos más pobres y a las situaciones más olvidadas… Aún hoy en día, incluso en los países más desarrollados, su presencia es una bendición, porque siempre pueden ofrecer, además del cuidado del cuerpo con toda la pericia necesaria, también aquella caridad gracias a la cual el enfermo y sus familiares ocupan un lugar central. En una época en la que la cultura del descarte está muy difundida y a la vida no siempre se le reconoce la dignidad de ser acogida y vivida, estas estructuras, como casas de la misericordia, pueden ser un ejemplo en la protección y el cuidado de toda existencia, aun de la más frágil, desde su concepción hasta su término natural”. Encomendamos a los enfermos, a sus familiares y acompañantes a la intercesión de María, Salud de los enfermos. De este modo, abrazados a la cruz de Jesucristo, encontrarán sentido, consuelo y esperanza. + Jesús Fernández González + Francesc Pardo Artigas[1] + Abilio Martínez Varea + Javier Vilanova Pellisa + Fernando García Cadiñanos [1] Obispo
Encuentro europeo de Stella Maris en Roma
En el marco del Proyecto de programa de formación Porticus para Capellanes tuvo lugar el Encuentro Europeo de Stella Maris en Roma del 8 al 12 de Mayo de 2022 Asistimos 18 personas (sacerdotes, diáconos y laicos) de Reino Unido, Irlanda, Alemania, Francia, Italia y España. Por parte de España estábamos Albert Arrufat, capellán de Castellón y Ricardo Rodríguez-Martos, como director del Departamento de Stella Maris (Apostolado del Mar) de la Conferencia Episcopal Española El encuentro tenía por objetivo hacer un primer test para un futuro curso de formación para capellanes y voluntarios de Stella Maris. El proceso se inició hace meses con una encuesta que se envió a centros de todos los continentes con una serie de preguntas sobre la labor de Stella Maris y las circunstancias de la gente de mar. A partir de ahí se organizó este curso en Roma y luego seguirá uno en Sudáfrica y otro en Filipinas, con la intención de recoger la máxima información sobre la percepción que los miembros de Stella Maris tienen de la propia organización y sobre los problemas que frecuentemente deben afrontar, así como sobre los puntos fuertes y débiles de la actividad de Stella Maris y las necesidades actuales y previsiblemente futuras de los marinos y pescadores. El curso constaba de 5 módulos: En base a ese trabajo se pretende diseñar un curso que ayude a descubrir la propia identidad de Stella Maris, lo que se espera de un capellán o un voluntario de Stella Maris, las herramientas que necesita y la necesidad de saber comunicarse bien, fomentando también el trabajo en red entre todos los centros Stella Maris a nivel nacional e internacional. Tuvimos también la posibilidad de asistir a una audiencia papal y saludarlo personalmente. Barcelona, 18 de Mayo de 2022 Ricardo Rodríguez-Martos Dauer
I Seminario Mons. Algora: Encuentro de cristianos y cristianas en organizaciones sindicales
Organizado por la Pastoral del Trabajo, el próximo 14 de mayo de 2022 tendrá lugar el I Seminario Antonio Algora dedicado a los cristianos y cristianas en organizaciones sindicales Este Seminario pretende abrir una reflexión con cristianos y cristianas que viven su compromiso en organizaciones sindicales donde poder compartir esta rica experiencia y donde podamos valorar el acompañamiento que desde la Iglesia realizamos de esta realidad creyente. Objetivo Motivación Hoy el Papa Francisco sigue afirmando y recordándonos que “el gran tema es el trabajo” (FT 162).Dirigiéndose por videomensaje a los participantes en la 109ª Conferencia Internacional del Trabajoseñalaba dos grandes desafíos para el movimiento sindical: “El primero es la profecía, y está relacionada con la propia naturaleza de los sindicatos, suvocación más genuina. Los sindicatos son una expresión del perfil profético de la sociedad.Los sindicatos nacen y renacen cada vez que, como los profetas bíblicos, dan voz a los que no latienen, denuncian a los que “venderían al pobre por un par de chancletas”, como dice el profeta(cf. Amós 2,6), desnudan a los poderosos que pisotean los derechos de los trabajadores másvulnerables, defienden la causa de los extranjeros, de los últimos y de los rechazados. Claro,cuando un sindicato se corrompe, ya esto no lo puede hacer, y se transforma en un estatus depseudo patrones, también distanciados del pueblo. El segundo desafío: la innovación. Los profetas son centinelas que vigilan desde su puesto deobservación. También los sindicatos deben vigilar los muros de la ciudad del trabajo, como unguardia que vigila y protege a los que están dentro de la ciudad del trabajo, pero que tambiénvigila y protege a los que están fuera de los muros. Los sindicatos no cumplen su función esencialde innovación social si vigilan sólo a los jubilados. Esto debe hacerse, pero es la mitad de vuestrotrabajo. Su vocación es también proteger a los que todavía no tienen derechos, a los queestán excluidos del trabajo y que también están excluidos de los derechos y de lademocracia.” El Congreso de Laicos (2020), donde el testimonio de Carlos García de Andoin nos alertó de lafría soledad que viven los laicos que dan el paso al compromiso sociopolítico:“Quiero en este sentido subrayar que no cabe política sin toma de partido, no es, ni más nimenos, que misterio de la Encarnación: el Todo en el fragmento. Por eso como dice OctogessimaAdveniens, “una misma fe puede conducir a compromisos políticos diferentes” (n. 50). Estohemos de interiorizarlo porque los textos de la Iglesia, Católicos en la Vida Pública –que leí confruición-, hablan bellamente de la vocación política como “una de las más altas posibilidadesmorales y profesionales” de la persona y, sin embargo, cuando das el paso del partido, seproduce un distanciamiento helador, con la comunidad cristiana y con el ministeriopastoral, que no se da en relación a otros compromisos. Necesitamos un ecosistema eclesialmás favorable a las vocaciones laicales a la política. La comunidad cristiana tenemos una ricapresencia en la sociedad civil, que, entre otras razones, por falta de vocaciones políticas, estáinfrarrepresentada en la esfera pública.” Y finalmente, y no menos importante, dar respuesta a las Orientaciones Pastorales, para elquinquenio 2021-2025, aprobada por la Asamblea Plenaria de los obispos, que nos anima al“compromiso de transformación evangélica de la realidad desde el que, además, se da testimoniode fe ante quienes no conocen a Cristo (…) deseamos impulsar la dimensión social e institucionalcomo verificación de la propia vocación y promover la Iglesia en salida, que existe paraevangelizar en el mundo.” HORARIOS 10:00h Oración10:15h Presentación del Seminario: Mons. Abilio Martínez, Obispo de Osma-Soria y responsable de Pastoral del Trabajo10:25h Proyección video homenaje a Mons. Antonio Algora10:30h Presentación de este encuentro: Antonio Javier Aranda, director Departamento Pastoral del Trabajo.10:35h Ponencia “Los sindicatos en la DSI y el magisterio del Papa Francisco”, Maribel Zaldívar, HOAC de la Rioja11:15h Diálogo con la ponente11:40h Descanso/café12:10h Presentación de la síntesis de las aportaciones al cuestionario y temas a dialogar. Esther Barba, presidenta de la JOC12:20h Diálogo Comunicado final I Seminario Mons. Antonio Algora ENCUENTRO DE CRISTIANOS Y CRISTIANAS EN ORGANIZACIONES SINDICALES Convocados por Monseñor Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria y responsable de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, hemos celebrado en el Aulario Papa Francisco (Madrid), el I Seminario Mons. Antonio Algora, bajo el lema: “Cristianas y cristianos en organizaciones sindicales”. Este seminario nace con la pretensión de homenajear la persona de Mons. Antonio Algora, quien fue el obispo responsable de la Pastoral Obrera en las últimas décadas. Con esta iniciativa queremos ir abordando distintos temas relacionados con las tareas que desde la Pastoral Obrera y del Trabajo debemos asumir para responder a nuestra misión evangelizadora en medio del mundo del trabajo. En esta primera edición hemos reflexionado sobre el necesario compromiso de los cristianos y cristianas en las organizaciones sindicales como lugar privilegiado desde donde encontrarse con el rostro sufriente de Cristo y dignificar a las personas trabajadoras. Los contenidos del seminario los hemos enmarcado dentro de las Orientaciones Pastorales de la CEE para el quinquenio 2021-2025 que nos anima al “compromiso de transformación evangélica de la realidad desde el que, además, se da testimonio de fe ante quienes no conocen a Cristo. (…) deseamos impulsar la dimensión social e institucional como verificación de la propia vocación y promover la Iglesia en salida, que existe para evangelizar en el mundo.” Durante esta jornada hemos constatado: También es cierto que echamos en falta una mayor comprensión de nuestras comunidades parroquiales y la voz profética de nuestros obispos ante los acontecimientos y situaciones que viven las personas trabajadoras, especialmente los descartados y más pobres. Vemos en la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente la acción del Espíritu Santo que nos urge a dar respuesta esperanzadora a las personas del mundo del trabajo, porque como dice el Papa Francisco “el gran tema es el trabajo” (Fratelli tutti, 162). Desde el Departamento de Pastoral del Trabajo nos comprometemos a trasladar las conclusiones de este seminario a los obispos. También, a fomentar cauces para mejorar el acompañamiento de los laicos comprometidos en organizaciones sociopolíticas