Según podemos leer en su página web, la Comisión General de Justicia y Paz lleva varios años trabajando con el fin de sensibilizar contra el uso de armas nucleares formando parte, desde noviembre de 2018, de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN). El responsable de Justicia y Paz, Monseñor Javier Vilanova, Obispo Auxiliar de Barcelona, se ha adherido al Tratado, así como Monseñor Jesús Fernández, Obispo de Astorga y Fernando García Cadiñanos, Obispo de Mondoñedo-Ferrol. Los tres son miembros de la Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Española. Por ello, animamos a cualquier persona, organización, entidad o parroquia de la Iglesia española a que se una, impulse y exprese su apoyo al Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares de la ONU. Lo puedes hacer rellenando el formulario. DESCARGALO AQUÍ
Pilar Gallardo, ante las muertes en Melilla: «No queremos construir un futuro descartando vidas humanas»
El miércoles 13 de julio, la Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga celebró una nueva edición del Círculo de Silencio, que abordó las muertes en Melilla ocurridas el 24 de Junio en la Valla de Melilla. El Círculo de Silencio es un espacio de reflexión y oración. En este último Círculo celebrado en la la plaza de la Constitución de Málaga capital, participaron unas 70 personas. En la provincia también se convocaron círculos del silencio. Es el caso de Álora, que lo celebró también ese día a las 19.30 horas a las puertas de la iglesia de la Veracruz, y de Churriana, donde se llevó a cabo en la plaza del Mirador, a las 20.45 horas. En Arriate su celebración está fijada para el miércoles 20 a las 20 horas, y en Alhaurín de la Torre se suspende hasta el mes de septiembre. Los obispos españoles publicaron una nota ante los acontecimientos de Melilla titulada: No más muertes en las fronteras , donde afirman que los migrantes «No son “invasores”, solo son seres humanos que buscan llegar a Europa huyendo de guerras activas (57 en el mundo, 30 en África)» En palabras de Pilar Gallardo Quero, delegada de Migraciones de la Diócesis de Málaga, «en estos encuentros queremos reflexionar y dejarnos interpelar por el drama que están viviendo hoy migrantes y refugiados. El pasado Círculo vino marcado, inevitablemente, por los últimos acontecimientos sucedidos en la frontera hispano-marroquí el día 24 de junio. Se desconoce la cifra exacta aún, pero más de 100 personas resultaron heridas y otras muchas fallecidas, en el intento de cruzar la frontera. La Iglesia en Málaga y Melilla, así como la sociedad civil, han realizado numerosas manifestaciones y declaraciones públicas para denunciar la violación de los derechos humanos». En los Círculos, de forma habitual, se cuenta con testimonios diversos. En esta ocasión, se compartió una reflexión de Fernando Moreno, diácono en Melilla, junto con el relato de uno de los chicos que llegaron el día 24 y que ha acudido a la asociación Geum Dodou (Vida y Coraje). Esta asociación, formada por las hermanas apostólicas del Corazón de Jesús y las hermanas del Ángel de la Guarda, así como por voluntarios de la ciudad de Melilla, lleva atendiendo y acompañando desde 2018 a personas migrantes y refugiadas. Actualmente, además, se encuentran cinco chicos de Deusto y Comillas haciendo voluntariado. Uno de ellos, Iñaki, traduce el testimonio de Kim, un joven de Sudan del Sur que inició su trayecto migratorio en el 2014. El propio papa Francisco, en un mensaje difundido en su cuenta personal en Twitter el 28 de junio, ha manifestado su consternación por las personas migrantes fallecidas en la frontera de Melilla «mientras perseguían la esperanza de una vida mejor». El pontífice ha reconocido recibir con dolor la noticia de esta tragedia y pide orar juntos por ellos y para que el Señor «nos abra el corazón y estas desgracias no sucedan de nuevo». Pilar Gallardo continúa explicando que, «tras el testimonio y el tiempo de silencio, escuchamos el poema de Ana Medina, sobre los muros y vallas que construimos. Gracias a su sensibilidad, pudimos expresar todos tantos sentimientos compartidos». El encuentro terminó con la canción interpretada por Zarys Falcón, de Katanga dub, en homenaje a las víctimas del último salto a la valla: El Círculo del Silencio es una convocatoria pública en la que toda persona puede participar, con momentos de silencio y reflexión en la plaza pública para hacer visible la protesta ciudadana ante la situación que viven las personas obligadas a migrar. Como continúa expresando la delegada: «puede que sea más importante que nunca seguir manifestando públicamente nuestra indignación, por ello, invitamos a seguir participando en los Círculos del Silencio, como una forma de expresar que no somos indiferentes a la falta de dignidad y de derechos, y que no queremos construir un futuro descartando vidas humanas». Escucha las alocuciones de Fernando Moreno y de Ana Medina aquí
Memoria de Ceferino Giménez Malla, «El Pelé»
Recordamos su memoria el 2 de agosto, día que fue fusilado en la ciudad de Barbastro del año 1936. Ceferino fue un gitano de ley, de familia humilde, era tratante de animales, típica dedicación de los gitanos. De pequeño llevó una vida errante, recorriendo caminos montañosos de la región de Huesca y Cataluña. Se unió según el estilo gitano, con Teresa Giménez, una gitana de Lérida. Y en 1912 selló su relación celebrando el matrimonio según el rito católico. Frecuentaba la iglesia hasta convertirse en un cristiano modelo. No tuvo hijos y adoptó a una sobrina de su esposa llamada Pepita. Ceferino tenía fama de buen gitano, honesto en los tratos y de religiosidad ejemplar, era de misa diaria y rezo cotidiano del santo rosario. Pertenecía a la orden franciscana terciaria, y la adoración nocturna. Por su reconocida prudencia lo solicitaban gitanos y no gitanos para resolver conflictos. Amigo de los niños del barrio, los reunía para darles catequesis. Solía decirles que ellos eran huesecillos de Dios. Les hablaba del amor a los animales y la naturaleza del campo. Al inicio de la guerra civil española, fue detenido por salir en defensa de un sacerdote que arrastraban por la calle para llevarlo a la cárcel. En la prisión le ofrecieron la libertad a cambio de dejar de rezar el rosario que siempre llevaba con él. Y él aceptó afrontar el martirio hasta la muerte antes de dejar de rezar. En la madrugada del 2 de agosto de 1936 lo fusilaron. Murió con el rosario en la mano, mientras gritaba su fe “Viva Cristo Rey”. Juan Pablo II lo beatificó el 4 de mayo de 1997 junto al obispo D. Florentino Asensio Barroso, obispo de Barbastro, a quien fusilaron también una semana antes de Ceferino en el mismo cementerio de Barbastro. «El Pelé» en palabras de Juan Pablo II (De L´Osservatore Romano, ed. esp., 9-V-97) «A vosotros os llamo amigos» (Jn 15,15). También en Barbastro el gitano Ceferino Giménez Malla, conocido como «el Pelé», murió por la fe en la que había vivido. Su vida muestra cómo Cristo está presente en los diversos pueblos y razas y que todos están llamados a la santidad, la cual se alcanza guardando sus mandamientos y permaneciendo en su amor (cf. Jn 15,11). El Pelé fue generoso y acogedor con los pobres, aun siendo él mismo pobre; honesto en su actividad; fiel a su pueblo y a su raza calé; dotado de una inteligencia natural extraordinaria y del don de consejo. Fue, sobre todo, un hombre de profundas creencias religiosas. San Juan Pablo II La frecuente participación en la santa misa, la devoción a la Virgen María con el rezo del rosario, la pertenencia a diversas asociaciones católicas le ayudaron a amar a Dios y al prójimo con entereza. Así, aun a riesgo de la propia vida, no dudó en defender a un sacerdote que iba a ser arrestado, por lo que le llevaron a la cárcel, donde no abandonó nunca la oración, siendo después fusilado mientras estrechaba el rosario en sus manos. El beato Ceferino Giménez Malla supo sembrar concordia y solidaridad entre los suyos, mediando también en los conflictos que a veces empañan las relaciones entre payos y gitanos, demostrando que la caridad de Cristo no conoce límites de razas ni culturas. San Juan Pablo II Hoy «el Pelé» intercede por todos ante el Padre común, y la Iglesia lo propone como modelo a seguir y muestra significativa de la universal vocación a la santidad, especialmente para los gitanos, que tienen con él estrechos vínculos culturales y étnicos. (De la homilía de la misa de beatificación). ******************** El beato Ceferino Giménez Malla alcanzó la palma del martirio con la misma sencillez que había vivido. Su vida cristiana nos recuerda a todos que el mensaje de salvación no conoce fronteras de raza o cultura, porque Jesucristo es el redentor de los hombres de toda tribu, estirpe, pueblo y nación (cf. Ap 5,9). «El Pelé» fue un hombre profundamente piadoso: particularmente devoto de la Eucaristía y de la Virgen María, participaba asiduamente en la santa misa y rezaba el rosario con fervor, oraba con frecuencia y pertenecía a diversas asociaciones religiosas. Su vida fue coherente con su fe, practicando la caridad con todos, siendo honrado en sus actividades, poniendo paz en las contiendas y aconsejando sabiamente sobre las situaciones que se presentaban. Por esto gozó de la estima de quienes lo conocieron. Queridos hijos del pueblo gitano, el beato Ceferino es para vosotros una luz en vuestro sendero, un poderoso intercesor, un guía para vuestros pasos. «El Pelé», en su camino hacia la santidad, tiene que ser para vosotros un ejemplo y un estímulo para la plena inserción de vuestra particular cultura en el ámbito social en que os encontráis. Al mismo tiempo, es necesario que se superen antiguos prejuicios que os llevan a padecer formas de discriminación y rechazo que a veces conducen a una no deseada marginación del pueblo gitano. (Del discurso a los peregrinos llegados a Roma para la beatificación). ******************** Doy la bienvenida a los peregrinos gitanos que han venido para la beatificación de Ceferino Giménez Malla, mártir. Gracias por vuestra presencia y por vuestro canto. En verdad, la oración del santo rosario era la mejor manera de honrar a «el Pelé», que afrontó el extremo sacrificio con el rosario en la mano. Saludo ahora cordialmente a las personas de lengua española que se han unido a esta entrañable práctica de piedad mariana [el rezo del santo rosario], al comienzo del mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María. Saludo en particular al numeroso grupo de gitanos que han venido a Roma para participar mañana en la beatificación del venerable Ceferino Giménez, «el Pelé». Este ilustre hijo de vuestra raza fue mártir de la fe y murió con el rosario en la mano. Vosotros, que habéis sabido mantener vuestra identidad étnica y cultural más allá de las fronteras, haciendo con frecuencia del camino vuestra patria, seguid su ejemplo de piedad cristiana y
Acabar con las condiciones indignas de vida en los asentamientos de temporeros pasa por la regulación de las personas migrantes.
Alfa y Omega entrevista a Concepción Martín, Delegada de Migraciones de la Diócesis de Huelva La realidad de los asentamientos de temporeros en Huelva viene de muy atrás. Las entidades sociales, entre ellas Cáritas, y los ayuntamientos afectados reclaman desde hace años una solución. Los migrantes que allí viven y que realizan un trabajo esencial –la recogida del fruto rojo– están en condiciones infrahumanas, muchas veces sin agua y sin las medidas higiénicas mínimas. El relator de la ONU sobre la extrema pobreza, que visitó España en 2020, llegó a decir que la situación era peor que en los campos de refugiados. Desde aquella fuerte denuncia ya han pasado más de dos años y los campamentos siguen ahí. Los incendios son habituales y, en ocasiones, se cobran la vida de los migrantes. Mohamed, marroquí de 27 años y que llevaba en nuestro país más de un año, fue la última víctima mortal el pasado mes de abril. Según explica Concepción Martín, delegada de Migraciones de la diócesis de Huelva, durante los últimos meses se han producido muchos fuegos en un corto periodo de tiempo. Además, añade que, con la campaña que acaba de terminar, los problemas se intensifican. Si habitualmente viven en estos lugares en torno a 1.000 personas, durante los meses de recogida pueden llegar hasta las 5.000. «Están trabajando en condiciones duras y no tienen una vida que les facilite el descanso, el aseo y la alimentación», explica a Alfa y Omega. Desde la Administración se acaba de dar un primer paso para poner fin a estos asentamientos con la firma de un protocolo entre el Gobierno, la Junta de Andalucía y los municipios de Lepe y Moguer. Se trata de impulsar la construcción de espacios habitacionales para los temporeros que viven habitualmente en la zona o llegan exclusivamente para participar en la campaña, de modo que no tengan que recurrir a chabolas. Esto incluye la construcción de albergues o la derivación a viviendas en núcleos urbanos. Según explicó durante la firma el secretario de Estado para la Agenda 2030, Enrique Santiago, «se da un paso importante para ofrecer una solución a las infraviviendas de los temporeros, denunciadas por Naciones Unidas». Santiago anunció que el Gobierno va a realizar una primera inversión de cinco millones de euros para que los citados ayuntamientos desarrollen estas infraestructuras. Además, se elaborará un plan que pueda ser extrapolable a otras provincias y una comisión de seguimiento. Por su parte, la consejera de Igualdad de Andalucía, Rocío Ruiz, se felicitó por el consenso entre administraciones para dar una respuesta «decidida y pionera» a esta cuestión. Desde la Iglesia, continúa Martín, se ve con buenos ojos esta iniciativa y espera que «el interés sea más serio que en ocasiones anteriores». Además de la oferta de soluciones habitacionales, la responsable de Migraciones de la diócesis onubense reclama que se faciliten a los empresarios los permisos para construir albergues para sus trabajadores, que se tengan en cuenta otro tipo de necesidades de los migrantes –adicciones, enfermedades mentales…– y que se lleve a cabo –hay en marcha una iniciativa legislativa popular– la regularización de medio millón de migrantes que viven en España. «Sería una solución mucho más fácil. Los empresarios necesitan mano de obra y muchas veces tienen que ir fuera a buscarla», concluye. Lo puedes leer en la publicación original
Stella Maris Castelló cumple cinco años
El pasado 7 de julio cumplimos los primeros cinco años desde la apertura del local que alberga nuestro Stella Maris de Castelló. En una sencilla ceremonia con algunos de los voluntarios, conmemoramos esta significativa fecha para nuestra corta historia en la pastoral del mar. En puertas del Domingo del Mar y de la Jornada principal de la festividad de la Virgen del Carmen, nos alegramos de poder compartir nuestro servicio y ayuda a los marinos, de forma ininterrumpida, desde 2017. Aunque la idea de iniciar Stella Maris en nuestro puerto surgió en 2015, pasaron dos años de reuniones, contactos y burocracia hasta que pudimos materializarlo en un local como el que disfrutamos hasta el día de hoy cedido por la Autoridad Portuaria. Por este motivo, contamos con la presencia de Rafa Simó (en la foto), presidente de esta institución, que nos saludó y animó a seguir con nuestra tarea. En estos momentos hemos solicitado la ampliación del local que nos permitirá ofrecer más espacio para los marinos y otros servicios que nos requieren. Si todo va bien, esperamos que sea una realidad en poco tiempo, siempre con la colaboración estrecha de PortCastelló. Damos gracias a Dios por todo lo que hemos vivido en este tiempo: el gran número de marinos amigos que hemos hecho, el acompañamiento de los náufragos en 2021, la pandemia con las restricciones, etc. Con todas estas experiencias, buenas y no tan buenas, hemos ido madurando en el servicio. Y no solo Stella Maris, sino todas los miembros de la comunidad portuaria, hemos ido tomando conciencia de la necesidad del apoyo humano y espiritual que merece nuestra gente del mar.
Antonio Aranda ante la ola de la calor y la protección de los trabajadores: solo se ponen parches
Cada vez son más frecuentes las olas de calor debido al cambio climático y es necesario regular las condiciones laborales ante las altas temperaturas Antonio Aranda es el Director de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española. En una entrevista en Ecclesia-COPE ha declarado que un golpe de calor puede provocar la muerte. La Conferencia Episcopal Española no es ajena a esta realidad que viven miles de trabajadores en nuestro país en este periodo estival. Desde la Pastoral de Trabajo del episcopado, su responsable Antonio Aranda recuerda en ECCLESIA que los golpes de calor son uno de los motivos más recurrentes de siniestralidad laboral en estos meses de verano. “Un golpe de calor puede provocar la muerte en el peor de los casos, pero también las altas temperaturas provocan condicionantes como no estar centrados en el trabajo, tener despistes que pueden provocar no un golpe de calor directo, pero sí otros tipos de accidentes laborales como caídas, tropezones….” Para minimizar los riesgos, Antonio Aranda se ha mostrado partidario de adaptar las condiciones de estos trabajadores a la realidad climática del verano: “Los sindicatos son los que más se mueven y vigilan estas situaciones, y están pidiendo a gritos que se regule de forma clara esta situación, porque no lo está actualmente. Los trabajadores no saben cómo actuar y trabajan en circunstancias poco favorables para su salud”, ha alertado en ECCLESIA. Por ello, el responsable de la Pastoral de Trabajo de la CEE califica de parches algunas medidas que se han tomado hasta ahora, como adelantar la jornada laboral para aprovechar más las horas de menos calor, como la madrugada y las mañanas: “Pero no dejan de ser parches, hace falta formación para que los trabajadores sepan los riesgos que corren cuando las temperaturas son muy elevadas y que las empresas pongan medios para que no sufran o minimicen el sufrimiento en horas de calor”, ha apuntado. Escucha el audio
El Bidasoa, cementerio de migrantes
Nueve migrantes han fallecido en el último año y medio entre Irún y Hendaya Alfa y Omega: Irún (Guipúzcoa) siempre ha sido un lugar de tránsito migratorio. Es una de las vías de salida desde nuestro país hacia Francia y, de ahí, al norte y al centro de Europa. Está documentado, en los años 70, el paso de portugueses con destino a un trabajo y a una vida de prosperidad. Algunos de estos se quedaron en el camino al morir ahogados en las aguas del río Bidasoa cuando intentaban cruzar al país vecino. No eran los tiempos de Schengen y la Unión Europea –en aquella época sumaba nueve miembros–, que todavía era muy incipiente. Nunca se detuvo el goteo, pero 50 años después, los migrantes en tránsito en este lugar se han multiplicado, sobre todo desde 2018 y, lo más preocupante, se vuelven a repetir las muertes del pasado. Son varios los datos que confirman estas afirmaciones. Por ejemplo, en 2021 pasaron por los recursos públicos de acogida en Irún un total de 8.115 migrantes, mientras que en lo que llevamos de año son ya 4.000. En 2019 habían sido 4.244. La red de acogida ciudadana Irungo Harrera Sarea ha atendido a más de 20.000 personas en cuatro años. Además, en el último año y medio han fallecido nueve migrantes al cruzar la frontera, la mayoría (seis) en el río Bidasoa. Ante esta situación, son varias las preguntas que habría que responder. ¿Por qué pasan más migrantes por Irún en los últimos años? ¿Por qué no pasan por los lugares habilitados ya que, al estar en el Espacio Schengen, habría menos controles?, o ¿por qué cruzan por el río arriesgando la vida? El aumento del flujo migratorio se explica en el cambio de ruta desde el Mediterráneo central a la frontera sur de nuestro país, según constata en conversación con Alfa y Omega Iker Barbero, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV) y director del proyecto Transiteus, de investigación sobre la migración en tránsito. De hecho, según explica Xabier Legarreta, director de Migración y Asilo del Gobierno vasco, el 87 % de las personas que llegan a los recursos habilitados en Irún proceden de Canarias. Las muertes se explican por el férreo control de la frontera por parte de la Policía francesa, establecido desde 2015 tras los grandes atentados terroristas en el país, que provocaron que permanezca en un estado de alerta continuo desde entonces. «Hay controles permanentes, selectivos y discriminatorios que hacen imposible el cruce. Si vas en autobús, te paran y te devuelven. Entonces, algunos lo intentan andando o utilizan vías alternativas como pagar un taxi de dudosa legalidad o cruzando el río, donde se puede morir», añade Barbero. Legarreta es más contundente y habla para este semanario de «controles racistas», de «prácticas que van en contra de los acuerdos europeos y de Schengen». Y añade: «De los autobuses solo bajan a personas de color y se producen devoluciones en caliente». Sigue leyendo En cifras Nueve migrantes han fallecido en el último año y medio entre Irún y Hendaya 8.115 pasaron en 2021 por los recursos públicos de acogida en Irún 87 % de los migrantes que llegan a la zona proceden de Canarias
Caridad pastoral y cuidado de los enfermos
XXII Curso de verano para seminaristas mayores El Departamento de Pastoral de la Salud y la Subcomisión Episcopal para los Seminarios de la Conferencia Episcopal Española organizan el XXII Curso de verano para seminaristas mayores. Este año lleva por título: Caridad Pastoral y cuidado de los enfermos. El objetivo del curso es ayudar a redescubrir en el cuidado de los enfermos y en quienes les cuidan una particular manifestación de la caridad de Cristo. En los Evangelios, muchas páginas hablan de los encuentros de Jesús con los enfermos y su compromiso de sanarlos. Él se presenta públicamente como uno que lucha contra la enfermedad y que ha venido para curar al hombre de todo mal: el mal del espíritu y el mal del cuerpo. Y Jesús envía a sus discípulos a cumplir su propia obra y les dona el poder de sanar, es decir, de acercarse a los enfermos y cuidarlos hasta el fondo ¡Esa es la tarea de la Iglesia! Ayudar a los enfermos, no perderse en habladurías, ayudar siempre, consolar, aliviar, estar cerca de los enfermos; esta es la tarea. Papa Francisco, Audiencia general [10.VI.2015]).
16 de julio, Día de las gentes del mar: ¡Naveguemos juntos!
El 16 de julio se celebra el Día de las gentes del mar, coincidiendo con la fiesta de su patrona, la Virgen del Carmen. «¡Naveguemos juntos!» es el lema de este año, con el que se une al Sínodo 2021-2023. El Departamento «Stella maris» (Apostolado del Mar), dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, ha sido el encargado de editar los materiales para esta Jornada. Carteles en castellano, catalán, gallego y euskera Cardenal Michael Czerny: En esta jornada tratemos de imaginar cómo es la vida de los marinos y cuáles son los retos a los que se enfrentan cada día por nosotros El Cardenal Michael Czerny, Prefecto para el Dicasterio para el servicio del Desarrollo Humano Integral ha escrito un mensaje para el Domingo del Mar, que se celebra el 10 de julio, aunque en España se hace coincidir con la festividad de Nuestra Señora del Carmen, el día 16 de julio, muy arraigada en nuestro país entre las gentes del Mar. Queridos hermanos y hermanas en Cristo, queridos capellanes, voluntarios, amigos y simpatizantes de Stella Maris: En el segundo domingo de julio de cada año, las comunidades cristianas celebran el Domingo del Mar. Hoy recordamos la labor esencial que llevan a cabo más de un millón de marinos que, todos los días del año, trabajan en embarcaciones que transportan mercancías por todo el mundo. Los que viven en el interior de un país difícilmente verán barcos o a los marinos que trabajan a bordo. Incluso quienes viven en la costa generalmente ven sólo un barco que navega “lejos” en el horizonte. Sin embargo, nadie consigue ver a los miles de barcos que navegan más allá del horizonte. Son invisibles, pero están ahí. Como también son invisibles los marinos que trabajan a bordo, que no sólo ayudan a mantener la economía mundial en movimiento, sino que también, gracias a su trabajo, inciden directamente en la vida cotidiana de cada uno de nosotros. Día tras día, proporcionan los bienes que utilizamos y consumimos y sin éstos, la calidad de nuestra vida sería considerablemente inferior. Para entender cuán esenciales son, debemos únicamente recordar lo que poseemos en nuestros hogares y en nuestros lugares de trabajo, así como la comida que ponemos en nuestrasmesas. Preguntémonos: ¿De dónde viene? Son los marinos quienes nos permiten disfrutar de lo que tenemos. Y debemos recordar que trabajan todos los días de la semana, cada semana de su contrato, para abastecernos de todo lo que tenemos. Ha llegado el momento de decirles: ¡Gracias! En esta jornada tratemos de imaginar cómo es la vida de los marinos y cuáles son los retos a los que se enfrentan cada día por nosotros En esta jornada tratemos de imaginar cómo es la vida de los marinos y cuáles son los retos a los que se enfrentan cada día por nosotros. En los últimos años, el mundo marítimo se ha visto negativamente afectado por una serie de crisis. Como consecuencia del incremento de la demanda de mercancías, un mayor número de buques han tenido que permanecer en fondeaderos durante períodos de tiempo más largos. Debido a la guerra en Ucrania, los barcos se enfrentan ahora a la ardua tarea de tener que navegar sorteando lasminas que se han colocado en el Mar Negro y el Mar de Azov. Muchas embarcaciones se han hundido y se han perdido numerosas vidas durante esta guerra injusta e inmoral. A causa de la pandemia mundial, más de 400.000 marinos, una vez finalizados sus contratos, se han quedado atrapados a bordo, sin poder abandonar el barco y regresar a sus hogares con sus familias. En cambio, siguen trabajando día tras día, cada vez más agotados. Las tripulaciones de reemplazo no han podido llegar hasta las embarcaciones, cosa que, para algunos, ha supuesto un desastre económico porque no han podido ocuparse de las necesidades cotidianas de sus seres queridos. En cualquier caso los marinos no tienen opción. A causa de la pandemia mundial, más de 400.000 marinos, una vez finalizados sus contratos, se han quedado atrapados a bordo, sin poder abandonar el barco y regresar a sus hogares con sus familias. Al parecer algunas compañías navieras han sido las únicas que se han beneficiado financieramente de la serie de crisis que han perturbado la cadena de suministro mundial. Es lamentable, por no decir otra cosa, que las empresas sólo hayan compartido con los marinos una pequeña parte de los exorbitantes ingresos que han obtenido o hayan gastado sólo una exigua parte para mejorar las instalaciones de bienestar en los puertos, instalaciones de las que suelen disfrutar los marinos durante los breves períodos de tiempo que permanecen en tierra firme. Es lamentable, por no decir otra cosa, que las empresas sólo hayan compartido con los marinos una pequeña parte de los exorbitantes ingresos que han obtenido o hayan gastado sólo una exigua parte para mejorar las instalaciones de bienestar en los puertos, Las compañías navieras reciben los beneficios económicos, mientras que son los marinos y sus familias quienes pagan el precio. No es de extrañar que la prolongación forzosa de los contratos genere un agotamiento físico y psicológico y esto, conlleva el peligro de cometer errores humanos, cuyas consecuencias son fatales. Períodos a bordo más prolongados, separación forzosa de sus seres queridos y la imposibilidad de desembarcar,hacen que los marinos se sientan aún más aislados y deprimidos de lo normal. Debemos recordar que también ellos son seres humanos. Tienen las mismas necesidades que todos los demás. La diferencia es que, al ser “invisibles”, se les ignora más fácilmente. Pero no debemos ignorarles porque dependemos de ellos. Les necesitamos. La seguridad durante la navegación y la protección del medio marino, dependen de que la gente de mar goce de buena salud mental. El Convenio sobre el Trabajo Marítimo de 2006 (MLC) exige que las compañías marítimas proporcionen un alojamiento decente y limpio, alimentos nutritivos, un ambiente de trabajo seguro, un horario de trabajo adecuado y permisos en tierra. Lamentablemente, los importantes avances que se han logrado desde la entrada en vigor